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lunes, 10 de noviembre de 2014
sábado, 8 de noviembre de 2014
ARCHIVOS TRIPLE X: Sueños húmedos
Una
noche un poco aburrida, decidí meterme a un chat. Ya casi la
medianoche, estaba a punto de irme a dormir, cuando de repente recibí un
mensaje instantáneo, alguien me saludaba, algo habitual para entablar
una comunicación en este tipo de sitios. Por alguna razón decidí
quedarme a hablar, algo me llamo la atención de él, quizás porque me
pareció simpático y algo me atrajo a seguir hablando con él, quizas
porque estaba sin ropa…no se.
Me puse a imaginar como sería el sexo con el chamo que acababa de conocer. Estando en mi cama en interiores, como sería su cuerpo desnudo junto a mi. Iba notando como el paquete de su pantalón iba creciendo, mientras él tocaba mi verga erecta por encima del interior. Le quité la camiseta y poco a poco le empecé a desabrochar el pantalón, mientras le acariciaba todo su torso con mi lengua y continué más abajo hasta llegar a su pene, mientras él acariciaba mi cuello, la excitación era máxima y poco a poco le fui bajando el inetrior y no pude esperar para empezar a acariciarle su pene con mi lengua y sentir como se iba poniendo más y más dura en cada momento.
Comencé a mamarlo poco a poco mientras el gemía y sujetaba fuertemente mi cabeza contra su pene, no quería que parara y nuestra excitación cada vez era más y más fuerte, hasta tal punto que nuestras vergas comenzaron a ponerse húmedas, como si en cualquier momento fuéramos a acabar. En ese momento me bajó el interior y mientras yo permanecía de pie junto a la cama, comenzó a mamar mi verga que ya estaba completamente dura y yo a punto de explotar, necesitaba sentirlo dentro de mí y que me hiciera gemir de dolor y placer.
Cuando me dí cuenta estaba tumbado en la cama boca abajo, mientras él estaba encima de mí y me acariciaba el culo con su pene sin llegar a penetrarme, de repente sentí como entraba fuertemente dentro de mí. El placer que sentía era enorme, no paraba de entrar y salir, mientras me sujetaba fuerte las manos, yo sólo podía esperar que se viniera dentro de mi culo.
Cuando estaba a punto de acabar, me pidió que continuara mamando su pene y el hacía lo mismo y casi sin darnos cuenta, nuestros gemidos salían al mismo tiempo, comencé a sentir como salía su leche en mi boca y no pude parar; quería que aquello no acabara nunca.
Abrí los ojos y seguía frente al monitor de la computadora y toda mi leche esparcida en mi abdomen y teclado. Aquel chico ya se había desconectado y yo fantaseando.
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