jueves, 14 de diciembre de 2017

INQUEBRANTABLE 4. Capítulo 11


–Niños la maestra de matemáticas no viene hoy, pero no se van a quedar sin hacer nada, cuando uno de los profesores se quede libre entrarán a clases con él, de momento se quedan en el recreo sin hacer ruido ni molestar en las otras aulas.



Teodoro y Lucas se fueron al final del colegio donde hay unos árboles y se pusieron a jugar.

–La otra vez me quedé a dormir con mi padrino

–¿Con él, en su cama?

–Si, y le pude tocar el pipí sin que se diera cuenta.

–¿Y se lo mamaste?

–No, porque me dio miedo, pero se lo toqué por encima del short que tenía.

–¿Y lo tiene grande?

–Chamo si, yo se lo vi, es como así. –Le mostró separando los dedos índices en el aire.

–Verga, eso es dificil de mamar, no te cabe en la boca.

–Yo que sé, yo quería hacerlo. Mi padrino es chévere conmigo, yo quiero vivir con él.

–Tus papás no te van a dejar

–Cuando sea grande voy a vivir con él.

–¿Y yo? ¿No ibamos a estar juntos siempre?

–Si gafo, tu te vienes conmigo.



Siguieron jugando un rato más.

–¿Vamos al baño? Quiero que nos besemos, quiero aprender a besar.

–Vamos, yo también quiero, nos besamos y cuando seamos grandes ya sabremos hacerlo y besamos a las niñas.

–Que asco, ¿a ti te gustan las niñas?

–No…no sé…Lucía…pero no, no, o sea, si me gusta pero ay así… ella es chévere.

–A mi me gusta Pedro, parece una mujercita, camina raro y mueve las manitos así jajajajaja

–¿Te gusta Pedro? -Lucas, se le quedó viendo un rato sin entender. –Yo pensé que te gustaba yo.

–Bobo, ¿que cosas dices? Yo no estoy enamaorado de ti jeje, me gusta Pedro pero ya.

–Pero yo….sí…bueno…quiero estar contigo siempre, no me quiero separar de ti.

–Pero te gusta Lucía te vas a casar con eeeellaaaaa lero lero mariquito.

Lucas volvió a quedarse callado.

–Aunque me case con una mujer yo siempre te voy a querer a ti

Teodoro se levantó del piso y Lucas hizo lo mismo. Le dio una cachetada a Lucas. –No vuelvas a decir eso, yo no quiero que te enamores de mi. Vámonos al baño.



Llegaron al baño y estaba solo pues todavía no era el recreo. Teodoro orinó y Lucas hizo lo mismo.

El chico cerró la puerta y habló bajito.

–Vamos a practicar, ven ponte aquí, ajá, inclina un poquito la cabeza y yo me acerco, pero no pongas la boca asííí, déjala normal, espera.

Teodoro acercó sus labios a los de Lucas hasta tocarlos, sin abrir sus bocas quedaron pegados unos segundos. Se separaron.

–No me gustó, ¿eso es todo?

–No marico, eso es un piquito, te tengo que meter la lengua.

–Bicho ¿y la mueves asi como cuando nos mamamos el guevo?

–Si, ven ponte de nuevo, cuando me acerque abres un poco la boca y te meto la lengua

Volvieron a juntar sus labios y Teodoro le introdujo la lengua, una vez dentro de la boca de Lucas, este también movió la lengua, se embaduranaron la boca y los labios de saliva pero no se separaban. Teodoro tenía una erección.



Tres chicos de bachillerato se acercaban sigilosamente al baño, antes de entrar se asomaron con cuidado por la ventana y vieron a  Teodoro y Lucas besándose.

–Mira, mira. Estos mariquitos cayéndose a latas, vamos a joderlos.

–EEEESOOOOOOO MUACK MUACK DANDOSE BESITOOOOS.

Entraron al baño, Lucas entró en pánico y quedó inmóvil y se pegó de la pared.

Los tres chicos sacaron a los niños del baño.

–Teodoro y Lucas se quieeeren, Teodoro y Lucas se quieeeeeren.

Se estaban besando en el baño, son maricos, son maricos.

Lucas estaba llorando. –No llores guevón, estos son unos imbéciles.

–¿Y si nos golpean?

–Cállate.



–Epa Alicia, mira a los mariquitos de primaria, se besaban en el baño, dándose cariñitos jajajajaja. Dile Lucas, dile como te besaban. –Le dieron un empujón y Teodoro le entró la ira en el cuerpo y se le fue encima al muchacho y le dio una patada en los testículos que lo tiró al suelo y le dio tres patadas en las costillas.

Comenzó el alboroto, los otros dos agarraron a Teodoro para detenerlos y golpearlo pero no se dejaba. Lucas se apartó y se fue hacia una pared. Más y más alumnos se acercaban a ver lo que pasaba hasta que llegó el director.



Lucas, Tedoro, los tres estudiantes y otros muchachos involucrados estaban en la oficina del director.

–A ver que fue lo que pasó. Lucas, cuéntame tú.

Lucas visiblemente nervioso comenzó a hablar tartamudeando.

–Y estaba…con Teodoro…estábamos…en el baño…y…Teodoro y yo…

–Nos estábamos besando director. –Interrumpió Teodoro

El director se puso la mano en la boca y veía a Lucas y luego a Teodoro.

–¿Y por qué se estaban besando y que tienen que ver ellos en todo eso.

–Queriamos aprender a besar en la boca y le estaba diciedo a Lucas como, llegaron estos tres y se burlaron de nosotros y nos sacaron del baño empujándonos.



El director se sonrió al escuchar las razones y le dio la palabra a los tres jóvenes.

–¡Ellos tres se burlaron de nosotros! –Gritó Lucas, Teodoro se volteó a ver a Lucas y se sonrió aprobando el gesto.



–Si profesor, nosotros entramos al baño y los sacamos pero no queriamos burlarnos de ellos, era solo una broma.

–¿Una broma? Tenían un circo en el recreo humillando a estos dos niños. Claudia llama a los papás de los estudiantes, de todos. Lucas, Teodoro vayan a sus salón, ustedes se quedan aquí.



A la hora de salida Lucas y Teodoro esperaban a las personas que los buscaban y se acercó uno de los muchachos que estaban en lo del baño, el cabecilla del grupo. Se agachó.

–Esto no se termina aquí carajito, te voy a joder. –Siguió de largo rumbo a la calle.



Llegaba Rebeca y detrás de ella el papá de Lucas.

–Móntate, ¿ahora que coño hiciste? Besándote con un carajito. Como se entere tu papá que eres gay te va a entrar a golpes.

–Si me va a pegar como a ti, si, me va a matar. –Rebeca frenó en seco el carro y agarró por el cuello al Teodoro.

–Mira carajito no me saques de mis casillas porque te dejo botado en un barrio y sin celular a ver que vas a hacer. Le voy a contar a tu papá que eres gay.

–Y yo le cuento que no es mi papá. ¿Dónde está Francisco? Él es el que me busca.

–Te voy a llevar a su casa. Como tu abras la boca te jodo.

–No la abras tú.

–Mocoso insolente.

–Maldita.

Una fuerte cachetada sacudió la cabeza de  Teodoro que solo se puso la mano en la mejilla y vio con odio a su madre. Aprovechó que el semáforo estaba en rojo y se bajó del carro.

Rebeca salió del carro y el niño echó a correr.

–REGRESA AQUI TEODOROOOO.

El niño se detuvo y se dio la vuelta haciendo un gesto con el dedo medio de la mano derecha y siguió corriendo.

Rebeca se metió en el carro y buscó su celular.

–<Hola, el carajito se me escapó del carro, lo más seguro es que vaya a tu casa, avísame por favor, si no es así creo que hoy muero>

miércoles, 13 de diciembre de 2017

INQUEBRANTABLE 4. Capítulo 10


–¿Quieres que te espere?

–No vale, es que no sé cuanto me tarde.

–Vamos a hacer algo, si en media hora sigues complicado me mandas un mensaje y me voy.

–¿Y te vas a quedar solo aquí en la calle?

–Mira allá, un bar, me tomo algo mientras espero.

–Ok.

Victor se alejó del carro mientras, iba rumbo a un edifcio.

–Voy al apartamento 8-B

Sin más preguntas el vigilante le abrió y subió. Frente al apartamento antes de tocar el timbre se escuchaban gritos y risas. –“Será la novia o alguna de las tipas que se tira”

–Coño ¿quién es a esta hora? –Se escuchó detrás de la puerta. Se abrió.

–Buenas noches.

–Hola Francisco, ¿cómo estás?  Soy Victor el padrino de Teodoro.

Francisco estaba desnudo con una sábano enrrollada en su cintura, se pasó la mano por la cara y en eso se asoma una mujer que se tapaba desde el pecho con otra sábana.

–¿Victor? ¿Y tú que haces aquí?

–Ah vaya ¿por qué no me sorprende que estés aquí… ¿Estás pendiente de quedar embarazada de nuevo?.

–Bueno ¿y tu vas a venir  a mi casa  a que guevón?

–¿Puedo pasar? – Victor siguió de largo hasta la sala del apartamento y se sentó, Rebeca se sesonreía sorpredida y se dejó caer en una poltrona.

–¿A que viniste Victor? ¿Y cómo sabías donde vive Francisco?

–No es dificil de averiguar, en relaidad vine a hablar con Francisco pero ya que estás aquí hablo con los dos. ¿Cuándo le piensan decir a Ricardo que Teodoro no es hijo suyo?

Rebeca se levantó de la poltrona bastante molesta. –¡A ti que te importa!

–Me importa porque es mi ahijado y yo sí lo quiero.

–Yo también lo quiero y estoy cerca de él

–Si, a escondidas, aunque Teodoro no es gafo y sabe que tú eres su papá.

Francisco se le dibujó una sonrisa en la cara y se acercó a Rebeca, a mbos se le notaba que estaban borrachos y drogados. –Yo te he dicho que me des la custodia del niño y yo lo crio.

–¿Tú? ¿En serio? La madre es un bruta inconsciente pero tu eres un vago drogadicto que no hace nada en la vida, ¿así quieres educar a tu hijo?

–Tengo que jode dinero.

Victor recibió un mensaje en el celular.

–<Disculpa, ya pasó media hora, ¿te espero?>

–<Esto va a tardar un poco ¿pero me puedes esperar?>

–<Si vale, tranquilo>



–Con dinero no resuelves el cariño de un hijo.

–Mira Victor ese hijo es mio y yo hago con él lo que quiera ¿Acaso tu piensas criarlo? ¿Tú? Que eres un maricón, soltero, medio enclosetado y puta.

–No te voy a respnder porque estás en un estado que no eres tú realmente. Si ustedes no le dicen a Ricardo la verdad se lo digo yo o se lo va aterminar diciendo Teodoro.

–Pues Tedoro se va a enterar que tiene un padrino marico que le gusta que se lo cojan por el culo.

–¿Tú eres gay? Con razón en el colegio jodían con eso, era verdad, jajajaja. Yo tuve una vaina con mi primo pero teníamos como 12 o 13 años, fue de pinga pero de ahí ya no tuve más nada con un carajo.

–Bonita la anécdota.

–O sea que te debe gustar mi pinga. -Francisco se soltó la sábana y la dejó caer moviendo sus caderas hacia delante y haia atrás haciendo que su largo pene se bamboleara. –Victor se le quedó viendo el pene por unos segundos y retiró la mirada.

–Coño como te gusta una verga, ¿sabes algo Pancho, este guevón le gusta mi marido, se lo quiere coger.

–Yo me voy pero que les quede claro, Ricardo va a saber lo de Teodoro.

–¡Vete de aquí traidor!



Victor salió del apartamento y entró al ascensor, se le hizo un nudo en la garganta recoradando los tiempos del colegio y el acoso y burlas que recibió de sus compañeros.

Entró al bar.

–Disculpa la tardanza, necesito un trago.

–¿Pasó algo malo?

Victor le contó a Cristobal a grandes rasgos lo sucedido y además el recuerdo de su infancia y adolescencia en el colegio.

–Ese idiota me hizo recordar toda esa mierda. Él era uno de ellos, y es menor que yo.

–¿Quieres que lo saque de circulación?

Victor levantó la mirada viendo a Cristobal con incredulidad. –¿Me estás jodiendo?

–Disculpa, un mal chiste, ¿cómo se llama el tipo?

–Francisco Cáceres.

–Ah vaya, el hijo del viejo Cáceres.

–Sí, ese mismo.

–Ese chamo tiene un prontuario de robo de carros, trafico de drogas, prostitución, una joyita.

–¿Me puedo quedar en tu casa? No quiero dormir solo.



Cristobal sin pensarlo le dijo que sí y se fueron directo a su apartamento que estaba a escasos kilómetros de ahí. Llegaron y Cristobal le ofreció algo para beber y si quería comer. Ambas cosas dijo que sí.



–La cama es inmensa pero si quieres dormir abrazado a mi no tengo problem, pero si te fastidia estar  como siames, tienes el resto de la cama para dormir.

Victor se sonrió, dándole las gracias.



Se comieron unos sanduches y un par de cervezas.

–Yo no puedo perder la oportunidad de volverte a coger.

–¿Cómo sabes que yo quiero?

–Porque se te ve en los ojos. –Se le acercó y le dio un beso en la boca metiéndole la lengua. –Vamos a la cama.



Llegaron a la habitación y se desnudaron. Mientras se besaban, Victor se tumbaba en la cama boca ariba mientras Cristobal se ponía sobre él, le levantó las piernas y comenzó con un beso negro.

Cristobal le pasaba la lengua por el ano para luego morderlo, chupar y volver a pasar la lengua, mordá los costados y las nalgas, escupía y volvía a chupar intentando introducir la lengua en el orificio. Victor se agarraba las piernas mientras cerraba los ojos y disfrutaba de aquella sensación.

Luego de un rato, el ingeniero se levantó y escupió su pene queya estaba lo suficientemente erecto, lo escupió y esparció la saliva con su mano y llevó el pene hacia Victor que esperaba para ser penetrado –Mételo. –Solo decía eso y así lo hizo, d euna vez lo penetró, el pene se deslizó con facilidad. El abogado con sus piernas hacia su pecho gemía y gruñía, mientras  Cristobal hacía lo mismo.

Victor cerró los ojos y se imaginaba a Ricardo teniendo sexo con él y ahí se quedó en esa escena que lo excitaba y enamoraba.

Cristobal no paraba de moverse y de levantarle las caderas a Victor cada vez que colocaba sus manos en los muslos de Victor.

–Sigue Ricardo mi amor, dale mi amor sigue, te mo Ricardo, te amo. -Victor comenzó a llorar.

Cristobal había escuchado el nombre de Ricardo pero no se había fijado que Ricardo lloraba, estaba concentrado moviéndose.

–No es Ricardo quien te coge, soy yo Cristobal. –Comenzó a darle más fuerte y se dio cuenta que Victor lloraba unas lineas brillantes en su cara lo delataron. Comenzó a mverse meas a prisa  y se vino dentro de Victor. Tres sacudidas fuertes detuvieron a Cristobal que retiró su pene y se acostó al lado de Victor jadeando.



–Estás enamorado de tu compadre. No sabía que Ricardo era gay. –Unos segundos en silencio y habló.

–No es gay, bueno, eso dice él. Disculpa lo malo Cristobal, perdóname se me escapó.

–Tranquilo, ¿Cuál es el peo? Cosas que pasan, pero resuelve esa vaina, yo no me voy a calar que seamos pareja y al cogerte me llames Ricardo, hoy te lo paso porque no somos nada.

Victor se rió. –¿Estás hablando en serio? ¿quieres algo conmigo? ¿Tú te has visto lo bueno que estás?

–Ere un tipo serio, profesional, guapo, conversador, inteligente ¿por qué no? ¿que yo estoy bueno, buen cuerpo? Si, beno, me gusta verme bien, pero tu eres muy guapo tampoco tienes el cuerpo matao y si así lo tuvieras ¿que? Tienes otras cosas muy buenas.

Victor se abrazó a Cristobal y lo besó por varios segundos.

Se quedaron dormidos abrazados.



A la mañana siguiente, Victor estaba tapado hasta la nari con la sábana pues la habitación estaba fría y el aire acondicionado encendido. Un rayo de luz caía directamente en la cama sobre él. Lo despertó.



Se sentó en la cama y se vio solo en el cuarto, se estiró y se inclinó a ver hacia el baño.

–Cristobaaal. –Volteó hacia los lados y vio en la mesita de noche una nota.



<<Buenos días dormilón, no quise despertarte porque estabas profundamente dormido, me tenía que ir muy temprano de viaje al interior del país. Te dejé listo el desayuno, hay café en la jarra y leche en la nevera. Te dejo la sllaves del apartamento, en la tarde nos hablamos para que me las entregues, si gustas puedes quedarte en casa. Un beso.

Cristobal.>>



Victor se sonrió y se levantó de la cama para ir a orinar. Entra al baño y bosteza pegando un grito y comienza a orinar y a soltar flatulencias.

–¡AAAAY QUE SUSTO! POR DIOS DISCULPE  pensé que no había nadie ¿quién es usted?



Victor se tapó con una toalla que estaba colgada. –Soy un…amigo de  Cristobal, me quedé a dormir ¿y usted?

La mujer tapándose la cara  con la cabeza agachada le respondió. –La señora que limpia. El señor Cristobal no me dijo nada…si quiere me voy.

-No, no, no señora, salga del cuarto mientras me ducho y me visto y luego limpia, yo me voy en un rato y la dejo tranquila.



La señora salió de la habitación y Victor buscó su celular.

–<Hola buenos días, despertando y cuando voy al baño a orinar pum aparece la señora de servicio y me vio desnudo.>

–<Buenos días, Diooos se me olvidó por completo que ella iba hoy, que pena contigo>

–<Tranquilo, ella estaba peor que tú jajajaja gracias por el mensaje, ya voy a desayunar luego de ducharme>

–De nada, disfrútalo. Mira si te llega a preguntar cosas extrañas tu maréala, ella es muy chismosa y querrá saber quien eres tú y que haciás ahi y desnudo>



Luego de ducharse comenzó a vestirse y buscó un perfume de Cristobal para colocarse y salir a desayunar.

Fue a la cocina y se sentó. La mujer le sirvió lo que estaba tapado y le puso el café –¿Quiere leche?

 –Si por favor.

–¿Y usted es amigo del señor Cristobal? ¿Durmieron juntos?

–Si a las dos preguntas.

–¿Y durmió desnudo? Porque el señor Cristobal duerme desnudo.

–”Bueno ¿pero esta vieja que le pasa?” Si señora dormimos desnudos, a él le gusta dormir desnudo y a mi también, no hay más camas en este apartamento.

–No, no, bueno yo digo, es queeee…usted sabe, dos hombres juntos…desnudos…uno piensa mal.

–Yo creo que usted debería de enfocarse en que todo quede limpio para cuando llegue el señor Cristobal lo encuentre todo limpio.

–Siempre, hoy me tocará cambiar las sábanas. El señor Cristobal bota mucho pelo parece un perro, usted no tiene mucho, pero igual durmieron los dos ahí…

–¿Su esposo se la coge todas las noches?

La mujer quedó impactada con la pregunta y se puso roja.

–¿Vio? Así me siento yo con sus preguntas impertinentes. Usted no pregunta, yo termino de desayunar, me voy y sigue limpiando. Buenos días.

martes, 12 de diciembre de 2017

INQUEBRANTABLE 4. Capítulo 9


Tocaron la puerta de la oficina improvisada que habían instalado en el edificio.



–Epa Ricardo, ¿Cómo estás?

–Cristobal, buenos días. Mira aquí está mi abogado de quien te hablé, Victor Landaeta.

–Mucho gusto Victor.

Cristobal sonrió al darle la mano, Victor igual lo miró de arriba abajo, relamente era un hombre apuesto. El apretón duró unos segundos más de lo habitual.



–Bueno vine hoy para finiquitar el negocio y lo prometido es deuda.

–Vaya, cumples lo que prometes. –Le dijo Cristobal mientras veía a Victor.



–Ricardo necesito hablarte un momento en privado, ¿podemos salir al pasillo? Disculpa Cristobal.

Salieron ambos al pasillo mientras Cristobal recogía unos papeles y se sonreía.



–¿Tú me trajiste para que me acueste con el pana?

–Eres muy intuitivo eso es lo que me gusta de ti.

–O se a soy la puta para que tú obtengas el apartamento.

–Marico el apartamento lo voy a poner a tu nombre y lo vas a disfrutar.

–Yo no puedo creer esta vaina.

–Verga ¿me vas a decir que es complicado culiar con el pana?, los maricos son así se acuestan con los carajos de buenas a primeras, coño aquí vas a sacar provecho.



Victor soltó un suspiro y restregó las manos en su cara. No podía creer que el hombre que ama lo estaba lanzando como carne fresca para cerrar un trato y encima que no le importara. Vio a Ricardo a los ojos y este le suplicaba que se acostara con el hombre.



–Eso va a ser por esta vez, yo no voy a hacer esta vaina cada vez que el carajo quiera y menos ser el enlace sexual de tus negocios turbios guevón.

–Anda vale, deja ya el peo, te gustó el carajo, se te vio en la cara.

–¿Y el carajo quiere que me lo coja o que?

–Yo que se, yo creo que quiere que se lo cojan, pregúntale.



Volvieron a entrar.

–Bueno yo los dejo para que conversen, yo me llevo tu carro y Cristobal que te suba luego ¿ok?

–Ya va, ¿cómo te vas a llevar mi carro? ¿me vas a dejar aquí?

–Marico, te estoy diciendo que Cristobal te da la cola.

–Tranquilo Victor, yo en un rato subo y te dejo donde me digas.



Ricardo se despidió y salió de la oficina.



–Bueno, muéstrame el apartamento, por lo menos para saber que lo que voy a tener ahora que firme el contrato.



 Cristobal se le acercó y le dio un beso en la boca.

–Mejor dame ese culo, luego te muestro lo que quieras.

Mientras se besaban Cristobal le desabrochaba el pantalón mientras Victor le desabotonaba la camisa dejando al descubierto unos pectorales bien formados cubierto de vellos. Victor tragó grueso, terminó de quitarle la camisa.

–¿Te gustan esos pectorales? Chúpame las tetillas



Victor lo hizo mientras se quitaba con dificultad los zapatos y medias para luego deshacerse de los pantalones. Su mano recorría el pecho y los abdominales de Cristóbal, todo su cuerpo estaba cubierto de vellos rebajados, le aflojó el pantalón y el interior delataba un pene muy grueso.

–Esta verga te la voy a meter completica pero primero me la mamas bien, déjala mojada.



Victor se agachó para hacerle sexo oral. Apenas le cabía el pene en la boca, el grosor no era normal.  Puso sus manos en las nalgas del hombre, eran dos rocas velludas que Victor apretaba mientras intentaba introducir el pene en su boca. Cristobal le empujaba la cabeza.

–Coño, ya va, que me duele, lo tiene grueso, no me empujes.

–Deja la quejadera y mama. –Cristobal le volvió a empujar la cabeza. Lo apartó y buscó lubricante y se echó en el pene esparciéndolo con su mano.

–Ponte en el culo bastante, esto te va a doler. Acuestáte en el piso



Cristobal se puso sobre Victor para comenzar a penetrarlo.

–Ponte condón.

–Se me baja el guevo, te lo meto así, yo estoy sano. –Se dejó caer y el pene comenzó a abrirse paso en en uno muy cerrado.

–Au au au despacito marico, coño que duele.

–Aguanta.

–No, no, dale despacio.

El pene poco a poco iba entrando mientras que Victor se relajaba y pujaba para facilitar la penetración.

Una vez adentro, Cristobal empujó un poco más y Victor apretó los ojos y dientes.

–¿Ves? Ya está adentro, ahora a disfrutarlo.

Cristobal comenzó a mover sus caderas, mientras que Victor, disfrutando lanzaba gemidos y le pedía que no parara que le diera más duro.

–Ponte en cuatro

Se incorporó y  Cristobal lo volvió a penetrar esta vez tomándolo de las caderas y moviéndose con rapidez.

Cristobal retiró el pene y Victor comenzó a mamarlo de nuevo para luego sentarse encima del hombre.

–Ahora muévete como una perra, gózate ese guevo.

Victor se lo metió completo de nuevo y comenzó a moverse en todas las direcciones y hacia arriba y abajo.

–¡Marico que vaina tan buena, que dolor, coño que rico! Se bajó y comenzó a mamar de nuevo para luego ponerse boca arriba a subir las piernas.

Cristobal lo volvió a penetrar y esta vez lo embestía con fuerza.

–Verga me vas a hacer acabar tienes es culo apretadito.

–¿Te vienes? No me acabes adentro

–Todavía no, ya va, ya va, coño, que rico.

Victor comenzó a masturbarse.

–Verga, verga me vengo.

–Sácalo,

–No, no, no, te quiero acabar adentro AAAAH AHH AAAH AAAAHU mierdaaaa, AAAAH AAAH.

Victor siguió masturbándose hasta que acabó bañando su barriga de semen.

–Estabas cargadito, que rico. Crstobal pasó la mano por la barriga de Victor y limpió sus dedos con su lengua saboreando el semen del abogado.

–Dulcita.



Se acostaron unos segundos más en el piso.

–¿Hay agua aquí?

–Si, si, puedes bañarte, hay toalla, lo que no hay es agua caliente.



Se fue a duchar, luego Cristobal. Se vistieron y  revisaron el documento del apartamento que luego llevarían a la notaría.



–Bueno ya me cogiste supongo que hay entrega del apartamento, eso era lo que querías.

–Bueno la verdad es que no, lo de tirar contigo fue una petición que le hice a Ricardo que me consiguiera un culito para tirármelo y él me habló de ti.

–Ah que bien, el proxeneta de Ricardo.

–No vale, no lo veas así, ojo, me gustas, me encantaría que saliéramos y nos conociéramos.

–¿Y siempre que cierras un negocio le pides a tus clientes que te busquen un culo para cogértelo? ¿No eres capaz de buscarlos por tu cuenta?

–¿Tan mal te sientes por lo que pasó? ¿No te gustó la cogida?

–No, la cogida estuvo muy buena, pero que me traigan a una encerrona sexual sin yo saberlo, eso es lo que me revienta y además pensando que soy como que el enlace para cerrar el negocio.

–Te pido disculpas de mi parte si te hice sentir incómodo, no sé que te habrá dicho Ricardo, pero mi intención no era usarte como condición para cerrar el trato.



Cristobal para quitarle la molestia que tenía lo invitó a comer, una vez llegasen a la ciudad. Teminaron de vestirse y se fueron, pasaron por el apartamento, lo vieron y llevaron los documentos a la notaría para luego irse a comer.





Cristobal Rengifo, tiene 43 años, es Ingeniero civil y está metido en bienes raices de los edificios que construye, parte de los permisos de contrucción y de las adjudicaciones de terrenos los obtiene gracias a los contactos que tiene con el gobierno. Es divorciado y tiene dos hijos pre adolescentes. Ahora que se asume gay lo vive a todo riesgo y con quien sea.



–Me divorcié de mi esposa porque no aguantaba un minuto más dormir con ella y cogérmela, quería tirar casi que todos los días y a mi me gusta el sexo pero volverla a coger ya me daba repulsión quería cogerme un culo de macho pelúo y casado lo hacía pero muuuy de vez en cuando.

Coño me divorcié y esa vaina fue tirar y tirar como un desgracia’o hasta el sol de hoy. Mi esposa se enteró que soy gay y bueno, le metió veneno a los carajitos y no me quieren ver. Se fue del país con los chamos, le di el permiso.

–¿Y no los extrañas, a tus chamos?

–Si, bueno, normal, como no me quieren ver pues ni me preocupo, le paso dindero de mi cuenta de afuera cuando tengo negocios en dólares pero no los he visitado desde que se fueron hace 3 años.

Victor le sorprendió escuchar eso.

–¿Y tú? ¿estuviste casado, algo me comentó  Ricardo, que fue un montaje.

–Vaya, pero te dio mi expediente. Si, estuve casado, y sí, fue un montaje porque yo soy gay, enviudé, a mi esposa la mataron.

–Wao, lo siento.

–Fue un amante que tuve, que para que nadie nos molestara en “nuestro amor” la mató al igual que otras personas que yo frecuentaba.

–Maaaaarico, y lo dices así tan tranquilo.

–No te creas, yo también me sorprendo de lo normal que lo tomé, de hecho el carajo está preso y lo visito y tiramos.

–Vaya, lo mio es un lio de colegiales al lado de lo tuyo.

–Entenderé si no quieres verme de nuevo, no soy una persona fácil.

–Déjame decidirlo a mi. te confieso que no busco pareja hombre, quiero tirar con todo los que pueda, he estado muy reprimido y quiero agotar los cartucho y luego veré si me enserio con alguien.

–Coño, pero tienes 43 años, te vas a enseriar a que edad? ¿quien te va a parar bola?

–Con dinero me para bola hasta Ricky Martin.



Terminaron de comer, pidieron otra copa de vino y hablaron de varias cosas y rieron.

–Dime la direccción de tu casa y te llevo.

–Bueno, más bien, te voy a pedir que me lleves a otro sitio y luego ya tomo un taxi a mi casa.

–Como quieras, anota mi número. Nos vemos otro día ya sea para tirar o conversar, si quieres te quedas en mi casa vemos películas, conversamos con un buen vino.

–Me gusta la idea. ¿Nos vamos?

–Nos vamos.