martes, 30 de julio de 2013
lunes, 29 de julio de 2013
PECADO CAPITAL 4. Lujuria
–Tengo un hermano gemelo, somos idénticos y me imagino que
ese cura se tiró a mi hermano o le mamó el guevo, no sé. ¿Pero tú pa qué le
pegas un tiro?–No se, ando con la adrenalina a millón, venía de matar a tres
personas y quería seguir disparando jejeje. Vamos, ve a buscar tus vainas que
nos vamos–.
***
Tabay estaba en su oficina de la importadora licorera y con
él Catia que estaba estudiando. Se levanta de su asiento y se acerca a Catia.
–Mámalo, quiero verte como lo haces mi hembrita–Catia sentada comienza a lamer
el penemientras Tabay le acaricia la cabeza. En su mente estaba la imagen de
Guanta, no puede sacarla de sus pensamientos.
Catia comenzó a quitarse el uniforme dispuesta a tener sexo
ahí mismo. –¿Supiste que tú papá te cogió la otra vez?–Catia se detuvo, miró a
Tabay a los ojos, –¿Era mi papá? Supe que él me llevó a casa pero no pensé que
hubiera sido…él…el que me cogió o violó–Sigue mamando ya pasó y lo disfrutaste
así que tranquila–.
Coro iba llegando a la torre de la importadora, lo
registraron en recepción, lo anunciaron en el piso 16 y subió. –Adelante señor,
lo están esperando–. Coro abre la puerta y al entrar se encuentra al fondo a su
hija sentada con su cara metida en la entrepierna de Tabay. –¡Eres un
desgraciado! Coro agarra por el cuello de la camisa a Tabay, lo voltea y le da
un golpe en la cara. –¡Vete de aquí Catia!–Tabay es mi novio papá–No seas
pendeja que este no es novio de nadie, lo que tiene son amantes hombres y
mujeres, espérame en planta baja y no protestes que tengo que hablar con este–.
Se quedaron solos y comenzó a hablar Coro. Lo empujó a la
pared. –¡Eres un enfermo, poner a mi propia hija a que me la coja, eres un
madito enfermo! Te voy a matar– le volvió a dar otro golpe. Tabay le detuvo el
segundo golpe y lo agarró del cuello. –¿Qué carajo vienes a reclamarme tú ahora
después de varios días que pasó eso? ¿Quién es más enfermo? Además, si estás
tan jodidamente dolido y asqueado con lo que pasó, ¿por qué viniste hoy con
unas pantaletas y un liguero puesto? Eres una perra que lo que quieres es que
te coja.
Coromoto llegaba a la torre con Tobago. –Vamos a ver que te
consigo mi putico, pero de que trabajas aquí, trabajas. Cuéntame eso que tienes
un hermano gemelo, ¿es igualito a ti? ¿Da culo? Preséntamelo y me lo cojo a los
dos.–Me dijo que en dos días se va a Colombia en secreto, no sé por cuanto
tiempo, ayer me dijo que le hiciera una
maleta y se la bajara fue todo un peo, el está internado en un reclusorio y se
escapó–Bueno cuando regrese me cojo a los hermanitos jeje, vente papá, vamos a
enchufarte en la empresa.
Macuto, el encargado de dar el sí para que entrara Tobago,
dio su aprobación. –Vas a ser el mensajero interno de la empresa, trabajarás en
los pisos del 12 al 16, sueldo mínimo más beneficios de ley y dependiendo del
desempeño se te dará más responsabilidades y mejor sueldo. Pasa por Recursos
Humanos para formalizar tu ingreso.–¿Pero voy ya?–Si, si, de una vez–. Tobago
se va al piso 5 a entregar los documenos.
–¿De verdad este chamo tiene 18 años?–Si mi panita, todo
legal papá, tan legal como que ya te voy a pagar el favor.
Tabay le colocó el antebrazo en el cuello a Coro y con la
otra mano le bajó los pantalones. –Mira que tenemos aquí, un hilo rojo de
encaje, que puta eres mi oso– volteó a Coro, le separó las nalgas, escupió su
pene e introdujo el pene. Lo penetró hasta el fondo y le dijo al oído –¿Verdad
que te dió morbo tirarte a tu hija? Te encantaría repetir, dímelo anda dime que
te excitó eso–Iba dándole empujones fuertes y repetidos. –Sí, sabes que sí. Me
gustó, pero más me gusta AAHHH, como me coges tú papi–.
Tabay siguió penetrando a Coro parados y pegados a la pared.
–Mastúrbate–le dijo, cuando comenzó a hacerlo, retiró su pene y se subió el
pantalón. –Ahora vete que tengo trabajo–. Coro quedó con ganas de seguir pero
Tabay ya lo estaba botando de la oficina. –Vamos, vamos vete, nos vemos en la
noche, arranca–.
Coro salió de la oficina molesto y aún con el pene
erecto. Se fue al ascensor, al abrirse las puertas se consigue a Macuto, su
hijo y a Coromoto. –Papá, ¿qué haces aquí?–Visitando a un amigo, bueno al dueño
de esta empresa–“Ay vale, este como que
se tira al Tabay jejeje tá como cogible el papá de la loca esta” pensaba
Coromoto. –Tú hermana está abajo, ven conmigo pa que la veas y me la llevo–¿Y
qué hace Catia aquí? “mmmm ya ya, Tabay
se la coge” razonaba en su cabeza Macuto. –Luego te cuento…a solas–Tranquilo
el mío, que yo me arranco y luego me veo con mi jefe de nuevo– Le extendió la
mano a Coro y con su dedo le rascó la palma, Coromoto le picó el ojo.
jueves, 25 de julio de 2013
miércoles, 24 de julio de 2013
PECADO CAPITAL 4. Ira
Potro alzó a Tabay y lo montó en su hombro, Guanta ayudó a
África a levantarse. Montados en la camioneta, Potro los llevó a la clínica
propiedad de Tabay donde a ambos los atendieron.
Dos días después África era atendida en su casa por sus
hijos, aunque de mala gana pero no les quedó más remedio. Guanta estaba en el apartamento de Tabay.
–Esta no te la perdono, ¿Ahora te metiste a lesbiana? Le reclamaba a ella. –No
me reclames mi amor que tú estabas de novio con ella y no me lo habías dicho,
yo tengo tiempo conociendo a África, y si, me gusta ella ¿qué importa? Tú no
eres un santo pero eres mi macho y eso no va a cambiar–Le agarró con fuerza el
pene y comenzó a hacerle sexo oral. Tabay olvidó todo por unos instantes.
Guanta lo tenía dominado.
***
–Bueno papasito usted ya sabe lo que tiene que hacer, quiero
algo bien hecho, limpio, como te enseñe–Hablaba Orinoco con Federico. –Así será
padrino jejeje–No me digas padrino, eso déjalo para lo legal, soy tu jefe
carajito–Si, si ya, bueno me voy con Trinidad a su casa para que busque sus
vainas y luego a hacer lo nuestro–¿Llevas el arma?–Sí–.
Se consiguió con Trinidad en la plaza O’leary par air de ahí
a casa de este. –Vamos a agarrar el metro aquí son 5 estaciones–¿Tas loco?–le
dijo Federico–Nos vamos en carro, ven acá–. Buscaron un carro no muy llamativo,
Federico hizo dos maniobras en la puerta y la abrió–Bingo, sin alarma, ve a la
otra puerta–partió lasuichera y encendió el carro. Arrancaron rumbo a la Cota
905.
Llegaron a la zona y Federico estacionó el carro. –Yo te
dejo aquí y te recojo más tarde por aquí también, me avisas por mensaje, yo
tengo un asunto pendiente– Trinidad se bajó del coche y comenzó un torrencial
aguacero. Cerca de ahí estaba la iglesia y entró para esperaa que pasara la
tormenta. Federico arrancó a toda velocidad.
Atabapo terminó la misa y fue a retirarse a la sacristy
cuando comenzó la lluvia, la gente que pudo salió de la iglesia, otras se
quedaron a esperar que escampara. Una mujer salió corriendo hacia la parte de
atrás de la iglesia buscando al cura. –¿Padre, se acuerda de mi? soy la mamá de
Iris, la niña que jugó con usted la otra vez ¿se acuerda?–Sí claro, ¿cómo está
usted y la niña?–Bien padre, ella está con su papá ahora–¿En que la puedo
ayudar señora?–Dime, Flavia. Vine a jugar contigo ahora–¿Perdón?_Lo que oiste
padresito, quiero que juguemos los dos– mientras hablaba se desabotonaba la
blusa–Lo siento, pero creo está equivocada señora, le voy a pedir que se
retire–.
–¿Me vas a botar de aquí? Yo lo pensaría antes de hacer
eso…puedo contar en el barrio lo que haces con los niños de la zona y bueno con
mi hija también, que no es mi hija es de mi marido, así que poco me importa lo
que hagas con ella. Lo que quiero es hacer contigo lo que haces con esos
niños–Le apretó el pene por encima de la sotana. Se quitó la sotana y quedó en
unos shorts de trotar y una franelilla–se disponía a correr luego de la misa–Le
bajó de un tirón la falda a Flavia, le rompió las pantaletas y se bajó el
short. La tumbo boca arriba en el escritorio y la penetró. Con cada empujón que
le daba ella gemía, –¿Me vas a denunciar?_Volvía a empujar más duro, una
penetración profunda. La agarró del cabello y le dió con más fuerza. –¿Ah, vas
a abrir tu boca y contar qué?, si no teienes pruebas de nada–Volvía a empujar.
Flavia comenzó a gemir con más fuerza, estaba teniendo un orgasm que la
estremeció y comenzó a gritar, Atabapo le tapó la boca, volvió a sacudirle un
par de veces más y se corrió dentro de ella. –Lárgate, esto era lo que querías,
ya te cogí, ahora vete–.
Federico llegaba a su casa, ya era de noche, no muy tarde
pero ya todos dormían, pues al día siguiente era día de trabajo y estudio.
Entró al apartamento con mucho cuidaddo y sin encender las luces, se fue hasta
el cuarto principal, abrió la puerta y encendió la luz. –Papá, mamá, estoy de
regreso– La madre se incorporó en la cama, vio a su hijo y este le disparó un
tiro certero en la cabeza, su padre se despertó y también recibió otro disparo.
Ambos quedaron tendidos en la cama tiñendo las sábanas blancas de un rojo
intenso.
Se acercó a los cuerpos y sin tocar nada, les dio un beso a
cada uno en la mejilla. –Adiós, pronto seré dueño de todo esto y de tu empresa–
Orinoco al ser el padrino de bautizo de Federico se haría cargo de él por ser
menor de edad y es, como lo había decidido el padre, el abogado, administrador
y albacea universal de su fortuna, hasta que cumpliera la mayoría de edad su
hijo.
Federico se fue directo al otro cuarto, el de su Hermana,
dos años mayor que él. “Te tengo que matar
porque necesito ser el heredero universal de todo esto hermanita” pensaba
Federico mientras apuntaba a la cabeza de su Hermana.
Salió del edificio igual como entró, oculto sin que lo viera
nadie y sin levantar sospechas. “Mañana
regreso a la carcel y como si nada”. –Dónde coño estará La negra esta que
no me llama, me voy directo al barrio– “Estoy
en la iglesia aún, aquí llueve mucho, no he podido moverme” decía Trinidad
por el celular–Ok, te busco y vamos pa tu casa–.
Mientras esperaba a Federico decidió entrar a la iglesia, se
persignó y fue a sentarse en los asientos cercanos al altar. En eso ve salir al
cura, queda impactado por la belleza y cuerpo de este. Se pone nervioso al ver
que se acerca a él con demasiada confianza.
–Ah caramba negrito volviste, ¿quieres repetir?–¿Repetir?
No, yo, yo espero a alguien–Vente espéralo allá atrás, así me bajas el queso
que tengo–Trinidad no entendía nada, estaba impactado del cura que había en su
barrio.
Atabapo volvió a quitarse la sotana, se bajó el short y
agachó a Trinidad para que le realizara otra felación como aquella vez. –Dale
Tobago, trágatelo que luego te quiero coger, la otra vez no puede–¿Tobago? “Me está confundiendo con mi hermano, ¡ya se
lo tiró!”. Pensaba Trinidad mientras estaba concentrado en el pene que
tenía en su boca. –Coño, pero lo estás mamando mejor que la otra vez
carajito…uuuf sigue que ahora te voy a coger–Atabapo lo tenía aprisionado
contra su entrepierna.
Federico luego de estar en un congestionamiento vehicular
llegaba al barrio y estaciona cerca de la iglesia, ya no llovía. Tomó el arma
se la colocó en la parte de atrás del pantalón y entró a la iglesia. Atabapo
tomó del brazo a Trinidad y lo apoyó a la pared, se escupió varias veces la
mano y se la pasó entre las nalgas al
muchacho. Le abrió las nalgas y deslizó su pene hasta sentirlo completamente
adentro. Pasaron pocos segundos cuando se abre la puerta de la sacristía. Entra
Federico. Se saca el arma del pantalón y apunta. –Curita, es mejor que dejes
quieto al chamo, vente Trinidad, sal de ahí–Atabapo, se voltea de repente y
Trinidad se suelta y se viene donde Federico. –¿Trinidad? ¿Tú no te llamas
Tobago? Baja el arma chamín–.
martes, 23 de julio de 2013
martes, 16 de julio de 2013
viernes, 12 de julio de 2013
PECADO CAPITAL 3. Avaricia FINAL DE TEMPORADA
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Un golpe tras otro iban y
venían, mientras Tabay le gritaba groserías. –TABAY, DÉJALA, DÉJALA YA– Tabay
se volteó y se detuvo –Bueno yo me voy a mi cuarto, tengo sueño– se despidió
Macuto. Tabay volvió a voltearse y siguió golpeando a África. De repente
recibió un fuerte golpe en la cabeza. Guanta lo golpeó con la botella de vino.
Potro subió de inmediato. África tenía la cara cubierta de sangre, entre la
suya y la de Tabay que salía de su cabeza.
Los cuatro se
fueron a casa de Orinoco, donde tenía una habitación repleta de cualquier
aparato, juguete y articulo para el disfrute sexual pleno.
–Ven acá Trinidad
móntate en este columpio, vamos a divertirnos–Trinidad sntió una puntada en el
ano sólo de pensar lo que le venía en unos minutos.
–Me lo cojo yo
primero que tengo que irme– Dijo Tabay. Lo alzaron, le amarraron las piernas
hacia arriba y los brazos atrás. –Este culo aguanta, esta negra llevó guevo
seguido de cpor lo menos 30 carajitos en el reclusorio, te aconsejo que te
pongas condón si no quieres llevarte un regalito venéreo jejejje– Le decía
Federico, La Jefa.
Tabay se acercó a
Trinidad y comenzó a jugar con los dedos en el ano de Trinidad, lo escupió un
par de veces e introdujo su pene, un ligero gemido salió de Trinidad.–No hagas
que te duele que ya tu estas corrida negrita– le decía Federico.
Orinoco se fue
hacia la cara de Trinidad y le introdujo su pene en la boca, este comenzó a
mover su lengua alrededor del grueso pero no tan grande pene de Orinoco, y no
habían pasado ni 15 segundos y se vino en la boca del joven. –¡El coño de la
madre!– gritó Orinoco –Me hiciste acabar rápido negro de mierda– “¿Te hizo? No joda, eres tú que no retienes
las ganas, ya estás viejo Orinoco, jejejje” pensaba Federico.
Orinoco desató a
Trinidad de las cadenas y lo bajó del columpio. –¡Pero ya va que no he
terminado con este culo!_se quejaba Tabay que quedó sorprendido por la actitud
de Orinoco. Este lanzó al piso al chamo y comenzó a darle fuertes cachetadas
sin parar en la cara. – ¡No vuelvas a hacerme estoa negro de mierda! Me hiciste
acabar maldito.– cachetadas iban y venían mientras Orinoco estaba sentado en el pecho de
Trinidad.
–Echáte para
adelante pa cogerme a este mientras le pegas– Orinoco se movió y Tabay volvió a
penetrarlo. –Este negro travesti no sabe con quien se metió, TE VA ASALIR CARA
LA OPERACIÓN marginal.– Se levantó y jaló de los pelos a Trinidad hasta
levantarlo y lanzarlo en el sofá. –Cógetelo mientras yo los grabo–Le dijo a
Tabay.
Federico tomó una de las armas del capo y le
introdujo el cañon a Trinidad en la boca.
–¿Le vuelo los
cesos a esta negra?– Dale mátalo mientras me lo cojo así me aprieta el culo con
el impacto– Orinoco grabando el acto, Federico apretó el gatillo, Trinidad
apretó sus esfínteres.
***
Guanta estaba
visitando en su casa a África. A pesar d ela negativa de esta, por la golpiza
que había recibido el día anterior, Guanta insistió y la ayudó a curarle las
heridas. África le contó todo a Guanta, “miserable,
pero África eres parte de mi venganza y saldrás perjudicada pero luego me lo
agradeceras” pensó Guanta.
En la casa se
encontraba Catia, estaba en su cuarto, en la mañana la llevó su padre luego que
ella se recuperara de la droga que le habían dado. “Te voy a joder Tabay esta me la pagas” habría dicho ese día Coro mientras acostaba a su hija en la cama,
que, colocándole la piyama, pasó la palama de su mano por la entrepierna de su
hija. Coro se estremeció y dentro de su ropa interior comenzó a despertar su
pene que iba humedeciendo el pantalón.
–Vamos a tomar otro
vinito, ¿te queda?–Sí–Dime dónde está que ahora lo sirvo yo–Tranquila Guanta yo
lo sirvo quédate aquí–. Guanta se sonrió, tomó el celular de África en su bolso
y le envió un mensaje a Tabay: “mi amor
perdóname, necesito que vengas a casa quiero hablar contigo, perdóname, te amo,
ven, tú tienes llave, te espero.” Envió el mensaje y dejó el celular sin
sonido. –Aquí están las copas, vamos a brindar– África se sentó al lado de
Guanta, ambas bebieron un buen trago y se volvieron a servir vino.
Guanta se acercó
aún más a África y le plantó un beso en la boca. Ella lo aceptó y se dejó
llevar. Estuvieron un buen rato besándose, Guanta le metió la mano por la blusa
y comenzó a tocarle los pechos, con una agilidad asombrosa, le desabrochó el
sostén y dejó al descubierto unos pechos suaves, redondos, firmes. Comenzó a
pasar su lengua por el pezón de África, ella se estremecía. Tomó su copa y
derramó vino sobre los pechos de ella. Guanta comenzó a lamer cada gota de vino
que corría por aqullos firmes pechos.
Tabay llegaba al
edificio con dos escoltas. Potro estaba en la entrada de planta baja. –Arriba está su otra mujer, Guanta, al
parecer son amigas y se están poniendo muy amistosas– Le mostró el video por el
iPad. En eso llegaba Macuto, –Caramba jefe ¿viene a ver a mi madre? Jejejeje–
se saludaron. Subieron. –Te vas a sorprender cuando veas a tu mamá en casa– Le
dijo Tabay a Macuto. Se escuchó el sonido de unas llaves abriendo la puerta
pero ambas estaban concentradas en su juego lésbico. Tabay entró, cerró la
puerta y se quedó observando a sus dos mujeres teniendo sexo.
–MACUTO VETE A TU
CUARTO–Gritó Tabay–Ni de vaina yo me quedo aquí–Dijo él. –Mi amor, ¿tú aquí?–
Macuto ve a tu cuarto– Que NOOOOOO–Ok– Agarró del cabello a África y la tiró al
piso, y nuevamente como hace 24 horas comenzó a golpearla –Tú no aprendes
perra, no te bastó con tirarte al novio
de tu hija y ahora te metes a lesbiana con esta mujer– “carajo mi mamá se sigue tirando a Falcón jajajaja y ahora con esta
tipa que esta podrida de buena” pensaba Macuto sin mover ni un músculo para
ayudar a su mamá–.
jueves, 11 de julio de 2013
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