jueves, 30 de octubre de 2014

Las Trampas del Amor Libro diez. Capítulo 8

Un corazón que no se detiene.



Maikol ya estaba recuperado pero seguía en la clínica.María Julieta estaba con él.María Antonia se acercó a la habitación y aprovechando que Maikol dormía, se llevó a su hija al cafetín.



Le explicaba a su hija lo ocurrido. Sospechaban de Fernando el exnovio de José Arturo. María Julieta no podia creer lo que escuchaba, le impresionaba que esa persona que ella conoció hace años ahora era un criminal.

Su mamá no quiso profundizar en el tema y quería enfocarse en el embarazo de su hija. Saber como estaba, como evolucionaba su nieta, si estaba comiendo bien –María Julieta estaba bastante delgada para estar embarazada.



–Ya estoy comiendo bien mamá, todo va normal, la doctora me dio unas vitaminas y minerales para fortalecer a la bebita. Me quedan 8 semanas.

–¡Pero eso es ya! Dios y yo con tu papa que hoy lo operan y tu hermano en la casa enfermo. ¿Cuándo lo vas a ver?

–Ahora voy, me despido de Maikol, voy un rato a casa y luego regreso.

–¿Tienes dinero par air hasta la casa?

–Me voy en autobus…ya Maikol me explicó.

María Antonia tomó su cartera y buscó el monedero, sacó la tarjeta de débito. –Toma, ya sabes la clave retira 2.000 bolívares y te vas en taxi. No estás para estar pasando penurias.

–No mamá tranquila, no hace falta.

–Hazme caso, tú tomaste la decision de irte de casa, pero no estás acostumbrada a esto y menos embarazada, saca el dinero.

–Gracias mami–María Julieta se puso a llorar y abrazó a su mamá–¿Puedo comer en la casa?

–María Antonia también estaba llorando–¿Pero qué clase de pregunta es esa tonta? Claro que puedes, esa es tu casa. Y puedes llevarte lo que quieras, eso no se pregunta.



Regresaron a la habitación.Maikol estaba en el baño cuando ambas entraron.Salía del baño tocándose el pene sobre el boxer que cargaba.

–Ay perdón, no sabía que esaban aquí.–María Antonia no pudo evitar enfocar su mirada en la entrepierna del muchacho.

Pero es que yo estoy con la cabeza en mil cosas, veo esto y me descompongo, ¿hasta cuando?. Maikol, María Julieta se va a la mansión a visitar a su hermano y luego regresa, en unos minutos subes al banco de sangre, creo que te van a venir  abuscar, yo voy a la habitación de Arturo a ver que pasa.

–Ok Antonia, bueno mi amor cuídate y ya sabes como ir para allá, ten cuidado, quisiera que te fueras en taxi, no me gusta que estés sola por ahí pero es que no tengo más dinero.

–Tranquilo negrito mi mamá me dió plata, voy y vengo en taxi. –Maikol vio a su suegra y con un gesto con la cabeza le dio la gracias sonriéndole.

María Julieta fue un momento al baño y María Antonia aprovechó para acercarse a Maikol. –Es lo menos que puedo hacer por ustedes, lo que estás a punto de hacer hoy te lo voy a agradecer eternamente aunque tu suegro no se merezca esto–. María Antonia le acarició la mejilla.

–Antonia gracias, a pesar de lo que pasó entre nosotros y luego con tu hija, me da gusto que aún me dirijas la palabra, sé que no me he portado bien con ambas, pero ahora que va a nacer mi hija quiero ser el mejor papá para esa beba. Quiero que mi hija tenga a un padre que la quiera, la apoye y la cuide.

María Antonia se le llebaron los ojos de lágrimas y le dio un beso en la mejilla–Espero que así sea Maikol, pero también quiero que mi hija y mi nieta salgan de ese barrio, no es el mejor lugar para ellas.

–En eso estoy trabajando.

María Julieta salió del baño y ambas volvieron a salir de la habitación. La hija a tomar un taxi y la madre al lado de su esposo.



Cuando esperaba el ascensor para subir, apareció Jaime Linares, el comisario.María Antonia se le iluminó el rostro al verlo, él sonrió feliz al encontrarla ahí. Se abrazaron y María Antonia comenzó a llorar de nuevo. Él también. Le contó que se reencontró con su hija que no la veía desde que se fue de casa y la emoción de verle la barriga y saber que va a ser abuela.



Aprovecharon par air al cafetín un momento y tomarse un café. María Antonia no entendía porqué Jaime lloraba.



–Mi hija es lesbiana. Un hijo maricón y una hija lesbian.Por ninguna parte seré abuelo. Yo debí haber hecho algo muy malo en una vida pasada paar que Dios me castigue así.

–Jaime por favor, no hables así, no me hagas que me decepcione de ti como de mi marido por lo mismo que me estás contando. Por lo que me has dicho tienes unos hijos maravillosos, el muchcacho un buen estudiante y quiere ser médico y tu hija un productora y le va muy bien. ¿Te parece eso un castigo? Mira pues si no tienes nietos, pues tienes un par de perros, además hay muchas lesbians=as que se embarazn porque quieren ser madres, hay una ventanita ahí abierta, no te cierres de esa manera.

–Y encima salió en una publicación, no sabes las risitas y cuchicheos en la comisaría que ya se enteraron, eso paraece un nido de chismosas. Soy el jefe y parezco un policía raso, ya perdí el respeto. Y la supuesta novia es la nueva cantante esta que salió, no sé como se llama Andueza, creo.

La hermana de Gabo, sus padres deben estar en la misma situación que Jaime. Bueno Jaime tranquilízate, tu eres el jefe ¿no?pues pones a todos esos policías en cintura y le hablas claro. Con tu familia nadie se mete por muy distinta y extraña que les parezca a los demás. Punto.

–Siempre me reconforta hablar contigo, son mis momentos de mayor paz cuando estoy contigo.–María Antonia volvió a sonreir y fue como una brisa que le golpeara suavemente su rostro, por instantes se le olvidó toda preocupación–Tengo ganas de tomarte en mis brazos “y hacerte el amor” y besarte ahora mismo.

María Antonia se rió. Ambos lo hicieron, cómplices de ese momento íntimo en la mesa–Parecemos unos adolescents–Dijo ella–Tengo que subir, a Arturo están por llevarlo a quirófano. ¿subes conmigo?.



Al entrar al ascensor, extrañamente estaba vacio.Se cerraron la spuertas y Jaime aprovechó y la besó. Ese momento se detuvo en el tiempo, un calor invadía todo el cuerpo de María Antonia. En el cuerpo de Jaime había algo que comenzaba a cambiar de tamaño, ellalo notó al rozarlo con su pierna.

Las puertas del ascensor se abrieron y cuatro personas see ncontraron con la pareja besándose.

–¡Que bello! Que vergüenza tan grandecitos y haciéndo estos espectáculos  en un ascensor.–Dijo una mujer de avanzada edad que traía unos sobres con radiografías. Jaime se colocó detrás de María Antonia para ocultar su erección.Ambos agauntaban la risa.

Piso 5.

–Vamos llegamos.

–¡DEGENERADOS, SINVERGÜENZAS!

–Ya señora, cálmese, debe ser que usted nunca hizo una locura así–Comentó un señor que estaba al lado de la septuagenaria–.

–Señorita ¡Jamás! Soy virgen.

–¡Con razón!



Jaime esperó afuera mientras que María Antoni entraba a ver a su esposo.Arturo estaba nervioso y listo para subir al quirófano.



–Tengo miedo María Antonia. ¿Quién donó la sangre?

–No tengas miedo que estás con el mejor médico de este país, claro que es un riesgo esta operación a corazón abierto, pero hay que tener fe que todo va a salir bien. ¿Qué importa quien donó la sangre? Lo importante es que ya la tenemos.

Arturo le tomó la mano con fuerza a Antonia. –Después que salga de esto y me recupere nos vamos a un crucero tu y yo, nos olvidamos de todo, quiero empezar una nueva vida contigo, reconquistarte.



–Buenos días, ¿cómo amaneció el paciente? Ya nos vamos a quirófano–Decía la enfermera.

–Eso lo hblamos en su momento Arturo, ahora lo importante es tu operación.

–Te amo.

–Un beso Arturo, todo va a estar bien.– Se quedó en la habitación. Sola, pensando.

Jaime al ver que se llevaban a Arturo a quirófano aprovechó y entró a la habitación. Cerró la puerta y le pasó el pestillo, se acercó a María Antonia y la volvió a besar.

–Quiero hacerte el amor aquí, ahora.–Jaime comenzó a desvestirla.

–No, no esto e suna locura estamos en una clínica

–Tú me tienes loco Antonia, estoy enamorado de ti–Se quitó la ropa y quedó en interiores, María Antonia se quitó el sostén.–Tienes un cuerpo hermoso–

María Antonia estaba nerviosa y temblaba.Se arriesgó a bajarle el interior a Jaime y tomar entre sus manos su pene.

Se tumbaron en el suelo. Ella boca arriba y él sobre ella. Le quitó su ropa nterior y tomó sus piernas y las extendió hacia los lados y al tener frente a él su sexo, introdujo el suyo.María Antonia cerró los ojos y se dejeo llevar por el movimiento de su amante. Jaime cerró sus ojos, en su mente so lo estaba el rostro de ella. Se acercaba a su rostro y la besaba, tocaba sus pechos húmedos por el calor, su entrepierna húmeda por la excitación.



Llegó el momento. Jaime explotó. Todo su semen invadió el interior de María Antonia, ella se permitió lanzar unos gemidos, él gruñía. Se detuvo, salió de aquel lugar cálido y húmedo y se acostó a un lado de ella. Unos segundos más tarde comenzaron a reirse ambos.

–Esto es una locura. Dios mio que locos somos–Decía María Antonia.

–Tú me haces cometer estas locuras y si me lo permites seguirán ocurriendo.–Volvieron a reirse.

Un sonido en la puerta les detuvo la risa. Se abrió era un camillero que regresaba la cama a la habitación.

–Ay ay ay perdón, perdón perdón, yo dejo esto aquí permiso, Buenos días.

Volvieron a reirse ahora con más fuerza y comenzaron a vestirse lo más rápido que pudieron.



Una vez vestidos, estaban en la puerta a punto de salir.María Antonia puso la mano en la puerta.

–¿Cuándo es la próxima locura que vamos a hacer?

–Es sorpresa y cuando menos te lo esperes.
–Me gusta eso–Volvieron a besarse–.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Las Trampas del Amor Libro diez. Capítulo 7

La cantante polémica.



Gabriel le había pedido a Augusto que lo acompañara a la reunión que iba a tener con los de la disquera que llevan la carrera de Andueza, su hermana. Tenían pensado proponerle hacer algo contundente para aprovechar el escándalo de las fotos con su pareja.

A pesar que Gabriel no sabía de que se trataba la propuesta, se imaginaba que algo lleno de polémica traía la noticia. Quiso que su novio lo acompañara para que le diera su opinion.

                                        

Camila e Irene estaban en un café cerca de la disquera esperando para entrar luego d ela reunión de los productores y manager para luego ella decider que hacer. Revisaban las fotos que le tomaron en el camerino que ya habían sido publicadas en la revista sensacionalista de farándula.



Irene estaba nerviosa pues sabía que sus padres leen ese tipo de revistas y en cualquier momento se enterarían.

–Tranquila mi amor, si se enteran tus papas pues yo voy a tu casa y les explico lo nuestro.

–Te volviste como loca, sera para que terminen de echarme de casa y junto conmigo a mi hermanito que ya se enteraron que es gay también.

–Pues te vienes a vivir conmigo y te traes a tu hermano y si le gusta cantar lo metemos en la industria.

–Tú estas definitivamente tocada de la cabeza, todo lo ves sencillito.

–Tonta–Le dió un beso en la boca–No te hagas un rollo en la cabeza que a lo mejor no pasa nada de eso, y si pasa mejor, ya tienes que salir del yugo de tus padres, ponte a vivir sola o conmigo.

–Bueno eso lo hablaremos más adelante, es como muy precipitado hablar de eso ahora.



Entraron a la reunión y Gabriel presentó a Augusto como un asesor de Andueza que no trabajaba directamente con ellos pero quería empaparse de los últimos acontecimientos.

Uno de los productores de la disquera comenzó a hablarles de lo que tenían en mente; un gira de conciertos por las cárceles del país, incluida las cárceles de mujeres. Aprovechando los escándalos de Andueza y su inclinación sexual pues les resultaba una idea cargada de morbo, además poder tener registro en video de esos conciertos y hacer una recopilación para después transmitirlo  y usar parate de esas tomas para un videoclip.

Gabriel no estaba muy convenciso.–Señores, estamos hablando de mi hermana, no creo que a ella le haga mucha gracia esta propuesta–.

Augusto lo interrumpió y le dijo que en estos momento no se trataba de su hermana sino de la cantante Andueza, una artista que está manejando. A él le pareció una idea innovadora y arriesgada pero que si ese es el trato que le quieren dar a la carrare de Andueza le parecía genial; una cantante transgresora y que no le importaba cantar en una cárcel o en un bar de ambiente o en el medio de una autopista.

–Bueno viéndolo de ese punto de vista…si, me parece una idea estupenda, arriesgada como tú dices pero buena, vamos a ver que dice nuestra artista.



Camila e Irene esperaban en una pequeña sala de espera.Gabriel salió y las llamó para que se incorporaran a la reunión. Entre el productor y Gabriel le explicaron lo que querían hacer con ella. Camila quedó callada por unos segundos y luego habló.

–¡Wao me parece geniaaal! Nunca se me había ocurrido hacer eso, suena divertido, ¿no te parece Irene?.

Irene no salía de su asombro al escuchar la propuesta de las cárceles.–No…bueno…si, me parece una idea bastante original, algo riesgosa…no sé…¿ya hablaron con la ministra de prisiones? ¿con los directores de prisiones?–.

–De eso te vas a encargar tú Irene, eres experta en montar este tipo de cosas, en la logística, te ayudarán tu asistente y bueno un empleado nuestro para así aligerar un poco el peso de lo que significa ese trabajón, por dinero no te preocupes que lo vas a tener. Sólo necesito saber que exigencias pedirá la ministra. Si se te hace cuesta arriba eso, yo personalmente hablaré con ella. Me encargaré de conseguir patrocinio, quiero que esto sea un batacazo y además cubrimos nuestra cuota de Responsabilidad social empresarial al llevar entretenimiento a ese poco de malas conductas.

Augusto y Gabriel se despidieron de la gente de la disquera y se fueron con las dos chicas.



–Irene, cuando armes tu equipo de trabajo y tengas armado lo que vas a hacer, me llamas porque quiero hacer algunas cosas previas a los conciertos. Se me acaba de ocurrir que un par de días antes Camila y nosotros vayamos a una de las cárceles y le hagamos un cariñito, limpieza, pintura, peluquería a los presos, no sé, luego se verá. Ya que tu jefe te dio carta blanca en cuanto a plata pues mira podemos sacarle provecho a eso y así le damos otra visión a Andueza, que al fin y al cabo es mi hermana–Vio a Augusto de reojo sonriéndole–¿Qué les parece?.

–¡Hermanito me parece genial! Ya quiero estar como rodeada de ese poco de gente privada de liberta, encerradaos y cuando me vean se les despierte el morbo. –Camila hablaba y se le iluminaban los ojos. Irene no entendía–Esta pana esta chiflada definitivamente y lo peor es que me gusta–.



Luisa, la mamá de Irene, estaba tomándose un café mientras leía la revista de farándula, al pasar la página, perdió fuerza su mano y se delizó la taza entre sus dedos cayendo al piso y volviéndose añicos.



Jaime Linares llegaba a su trabajo en la comisaría.Dos de sus policías leían la revista de chismes. –Verga esta es la hija del jefe, mira dice Irene Linares, la caraja es cachapera.–Cerraron y escondieron la revista al ver al comisario cerca de ellos.

–¿Qué están escondiendo ahí par de joyitas?–Metió el brazo detrás del que tenía la revista y se la arrancó de las manos.

La abrió y comenzó a pasar las páginas rápido hasta que se detuvo en las páginas centrales. Vio las fotos, leyó la leyenda de una de ellas. Su cuello se tensó y las venas de su sien se hincharon, cerró la revista y la rompió hasta dejarla hecha trizas. Se fue a su despacho con la tranquilidad que lo caracteriza cuando está trabajando y se encerró ahí.



–Esto no puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser. ¿Qué coño he hecho mal en esta vida?.


martes, 28 de octubre de 2014

Las Trampas del Amor Libro diez. Capítulo 6



Con ganas de vivir.
 Carlos Luis estaba de nuevo en su casa luego de la situación incómoda que se present en casa de Augusto.

–Definitivamente tengo que darle un giro a todo esto…o sigo enganchado a ese imbécil, me echo a morir o me enfoco en mi vida y salgo de esto. Me voy a poner en contacto con mi médico, necesito fecha de mi operación.



Carlos Luis se encontraba ahora solo, aislado, no tenía vehículo y no podría tener pues le revocaron la licencia de conducer, está libre bajo fianza y próximamente tiene el juicio por daños a terceros, manejar en estado de ebriedad y para cerrar iba en un vehículo que no era suyo.



Un par de días después, luego de organizarse de nuevo en su casa con la ayuda de una señora de servicio. Retomaba su trabajo pero solo iba tres veces a la semana, el reposo había terminado y no quería renovarlo, necesitaba tener la mente distraitda y nada mejor que trabajando. A pesar de lo débil que se sentía y la extrema delgadez, iba al trabajo.



Uno de los días que no fue a trabajar, pidió cita con su médico para entregarle los últimos exámenes y hablar sobre su operación de riñón.Todo marchaba bien, pero la operación era inminente no podia esperar mucho tiempo más.



–El carcinoma se ha reducido considerablemente, ha funcionado la quimio y la radio y bueno te queda un mes más, si sigue com ova es probable que desaparezca por completo.

–Ya quiero que esto termine, mira como me tiene, estoy irreconocible. Me siento agotado, nada de lo que como me sabe y eso cuando tengo ganas de comer–Tienes que comer–Lo interrumpió el doctor–Si, lo sé siempre hago el esfuerzo para hacerlo.

–Y no dejes de tomar agua, eso es bueno para eliminar todas las tóxinas de la quimio y radio.

–Si, también lo hago.

–Bien, bueno, lo detu operaciónobviamente tenemos que esperar que termines el tratamiento que será en 30 días, luego esperaremos 30 días más para que te recuperes un poco para la operación.

El doctor le explicó que para esa fecha de la operación, no estaría en el país pues se va a un congreso pero de la operación se encargará undoctor muy bueno que recien esta de vuelta en el país. Un urólogo reconocido que ha hecho su carrera en Chile, es venezolano pero sus padres son chilenos. Regresó al país a estar un temporada y es uno de los nuevos socios de la clínica Central.



El doctor Agustín Aravena llegaba al consultorio del doctor que atiende a Carlos Luis.

1,75 de estatura, un cuerpo atlético, 32 años, cabello castaño claro, ojos verde oliva. A pesar de joven es una eminencia en la medicina sobre todo en Chile, sus estudios de medicina los comenzó con apenas 16 años en Caracas.



Llegaba al consultorio, cojeaba de la pierna derecha, usa bastón. Un accidente de hace unos meses lo dejó así pero está en rehabilitación. Carlos Luis se levantó del asiento, lo vio a los ojos y le pareció extraña su mirada pero algo lo cautivó. Agustín le mantuvo la Mirada, ambos se veían directo a los ojos, a pesar que Carlos Luis físicamente estaba deteriorado, llamó la atención de Agustín.Varios segundos su manos se mantuvieron estrechadas.El otro medico no entendía que pasaba.



–Mucho gusto señor Fabra.

–Mucho gusto doctor Aravena–Agustín se sonrió, le pretó más fuerte la mano–.

El médico de Carlos Luis seguía sin comprender pero se sentó y los otros dos hicieron lo mismo.

Estuvieron conversando de la operación y que efectivamente el doctor Aravena sería el abanderado de la cirugía pues su médico no estaría para esa fecha por los compromisos de trabajo.Cada vez que Agustín hablaba, Carlos Luis lo miraba a los ojos, igualmente si ocurría lo contrario.

Luego de revisar los tres nuevamente los exámenes de Carlos Luis, se despidieron.El médico se quedó para attender a sus otros pacientes.Agustín y Carlos Luis salieron del consultorio y bajaron a planta baja.

–¿Estás muy apurado?–Dijo Agustín–.

–No, de hecho me voy a casa, tomo un taxi aquí afuera.

–Bueno, te invito a un café en la fuente de soda y si quieres te llevo a tu casa luego.

–No vale tranquilo, yo tomo el taxi, pero el café te lo acepto.

Se sentaron en una mesa pidieron dos cafés grandes y conversaron por media hora.Cada uno habló de su trabajo, de su situación sentimental, de la operación.



Luego de insistir un par de veces, Carlos Luis aceptó que Agustín lo llevara a su casa. En el carro siguieron conversando mientras escuchaban las canciones  de Andueza.

–La que canta es mi excuñada.

–¿Ah sí? Que casulidad. La muchacha canta muy bien, algo polémica pero es una excelente cantante.

–¿Polémica?

–Eso parece, compré el CD por una amiga que me contó que la muchcha se las trae, ha tenido problemas a nivel personal, fotos, comentarios, parece que que la muchacha tiene un character fuerte pero cambia de ánimo en minutos.

–Wao, bueno…Gabriel, mi ex me comentó algo de eso, pareciera que es bipolar.

–Eso parece pero como que mezclado con esquizofrenia y eso es muy grave…

–Caramba, pobre muchacha, creo que deber´ân profundizar en eso, su carraera podría estar en riesgo.

–Así es, pero bueno no hablemos de ella, hablemos de nosotros.

Llegaron al apartamento y Carlos Luis le ofreció algo de tomar, Agustín quería tomar una bebida alcoholic pero no quería tomar solo pues estaba claro que su ahora paciente no puede hacerlo. Le aceptó un jugo, ambos tomaron lo mismo. Se sentaron en el sofá.



Luego de unos minutos de conversación Agustín se le acercó a Carlos Luis y lo besó en la boca. El beso fue correspondido y con eso vino lo siguiente; ambos se desabrocharon los pantalones, sacaron sus penes y se hicieron sexo oral mutuamente, terminando en una masturbación uno al otro. Se besaban. Se quitaron  las camisas y cada uno acabó encima de sus barrigas.

Luego de recuperar el aliento, se rieron. –Qué locura esto, ¿no?–Dijo Agustín–.

–Tenía tiempo que no hacía esto con un desconocido, más bien años. Desconocido me refiero a alguien que apenas conozco–

–Te entendí jejeje. A veces hace falta hacer este tipo de cosas así espontáneas, salir de la rutina.

Se levantaron del sofá y fueron a limpiarse.Agustín entró a la ducha y Carlos Luis se lavó en el lavamanos.Al salir volvieron a vestirse y salieron a la sala.Carlos Luis se acercó a la cocina para servir más jugo ambos vasos. Agustín fue a un mueble donde habían adornos y varios portaretratos pero le llamó la atención uno, lo tomó, se sonrió y le preguntó a Carlos Luis quienes eran.

–Justamente ese es mi ex, Gabriel y su mejor amigo, tengo que devolverle esa foto.



Hola de nuevo José Arturo...