martes, 22 de abril de 2014

Las Trampas del amor® Libro tres. Capítulo 6

Amor de hermano. 

Viernes ocho de la noche, llegaban al local donde hoy cantaba Camila. Su hermano Gabriel llegó con una conquista y José Arturo y Keiny, Gabriel iba a conocer al future novio de su mejor amigo.

–Gabo, te presento a Keiny.
–Mucho gusto.–Dijeron ambos, todos se volvieron a sentar y comenzaron a charlar.
–Él es Pedro, un amigo. <<golfa>>le dijo en silencio José Arturo a su amigo.
Keiny veía como se trataban ambos amigos y como compartían miradas cómplices y secretos.
–Pedro acompáñame a buscar unos tragos.–Le dijo José Arturo.

–Así que tú eres el famoso Keiny con el que sale Chuo.
–Si mi pana, de momento estoy saliendo, pero pronto seremos novios. "Este sitio es de sifrinitos, todos estiraitos y bien vestidos".
–Caramba, pero van como rápido, ¿no?
–¿Tú dices? Tamos conociéndonos, pero ya hemos echado la charla y vamos fino, legal, ya sabemos lo que sentimos, pero todavía no hemos tira'o
–Ah ok, bueno hay información que no necesito saber. Y mira, ¿qué es lo que haces en la mansión?
–Me encargo de los jardines y la pixcina.
–Que bien, que bien.
–¿Y tú? ¿Qué haces?
–Soy periodista, ahora trabajo en la campaña del candidato a gobernador, Cabrices.
–Ah fino, de ese dicen que es marico, ¿no?
–"Otro más" si, eso dicen, en fin. ¿Sabes algo? A Chuo lo quiero mucho, así que me lo cuidas, házlo feliz, ese hombre necesita enamorarse de verdad.
–Tranquilo que conmigo nada malo le va a pasar. Y no lo quieras tanto papá que ya llegué yo pa darle todo el amor que se merece, tu quédate de pana que yo me quedo a su lado como el hombre que amará y yo amaré y el único que se lo va a coger soy yo, ese culo va a ser mio. ¿Si va?
–"¿Y este qué tanta información maneja?" Si va, tranquilo pana, Chuo es mi amigo, mi hermano, José Arturo será tu novio.
-"Te voy tener vigilado, tu tas enamoraíto de mi José, igual pendiente del Fernando. A ese me lo quiebro" Así es mi pana, estamos claro, yo también quiero ser tu amigo.
Las parejas llegaron con los tragos.–Vamos a brindar.
–Sí, brindemos por tu futuro novio.
-Y yo por el futuro novio mio.–Dijo Pedro apoyándose en el hombro de Gabriel. Todos quedaron en silencio.–Era broma vale jeje.–dijo Pedro y los demás sonrieron.
Salía al escenario Camila con lentes oscuros.
–¿Y a esta que le pasa? ¿Qué hace con esos lentes?-decía Gabriel.
–¿Es tu hermana?
–Si, esa es mi hermosísima hermana y canta como nadie.
–A esa pana le han entrado a coñazos, esos lentes y la cara hinchá y manga larga. Tan linda que es...ta sospechoso...¿tiene novio?.
En eso llega Felipe a la mesa.–Hola bienvenidos, hola Gabo, ya Cami va a cantar hay un problemita.–No miró a Jose Arturo. –Ya regreso, los invito los próximos tragos.
–¿Este es el novio de la caraja?
–Sí.–dijo José Arturo.
-Tiene la mano hinchá y los nudillos jodíos. Este pana le pega a tu hermana.
Gabriel se levantó de la mesa y fue hacia su hermana.
–Lindo, ¿que es todo esto?
–Papi, me contaste la vaina con ella, el novio le pilló los mensajes o las llamadas y la escoñetó a golpes.
-"Papi. Que niche y que bonito suena eso"
Gabriel se acercó a su hermana y le quitó los lentes, le vió el ojo verde e hinchado.
–MALDITO HIJO DE PUTA.
–GABO, NO, DÉJALO ASÍ, NO TE METAS.
Gabriel se le lanzó encima a Felipe y comenzó a golpearlo una y otra vez. Gabriel no paraba de golpearlo a pesar que ya tenía sangre en sus manos, los de seguridad del local, José Arturo y Keiny lograron apartarlo a pesar de la fuerza que tenía.
Llegó la policía y lo detuvo.
Felipe estaba inconsciente pero vivo. Llegó una ambulancia y Keiny se les acercó a los paramédicos.
–Llévenlo a un hospital, no tiene seguro- "que se joda"
José Arturo, Camila y Keiny llegaron a la jefatura donde estaba Gabriel.
<Hola Carlos, ¿cómo estas? Te llamo porque Gabo esta detenido...>
<¿Qué pasó?>
<Le cayó a golpes a su cuñado, el carajo le pegó a Camila>
<Ya voy para allá, dame la dirección>

–En cuanto llegue Carlos, nos vamos, te llevo a tu casa Camila.
–Esto es culpa tuya.
–Uuuuuy no pienso discutir contigo Camila, agarra un taxi o te quedas aquí.
–Hola Carlos.
–¿Dónde está? ¿Lo puedo ver?
–Si, al fondo, habla con el policía.
–Gracias, si quieren váyanse, yo me encargo. Gracias por avisarme Joseíto.
–Vámonos Keiny
–¿No te vas a quedar con tu amigo?
–Tranquilo, ese que llegó es su ex, después de esto puede haber reconcilación.
–¡Ah fino! Coño tamos rodeados de maricos, ¿no tienes amigos normales?
José Arturo le dio un manotón en la cabeza.–Deja de decir burradas, vámonos.
–Vamos pa un hotel, ya no aguanto papi.
–Yo tampoco aguanto, vamos pal hotel.
–Vamos a ese donde llevaste a la chamita, bien barato y cochino.
–No es mi ideal de la primera vez contigo, pero es que yo ando quesúo como tú, ya lo haremos mas romántico.

Se registraron y de una vez subieron, en el ascensor iban desnundándose. Entraron al cuarto y se escucharon tres disparos.
–Esos son tiros.–dijo Keiny.
–Cállate y sigue.


Otro disparo se escuchó y a los pocos segundos se oían cada vez más cerca las sirenas de policía. tres disparos más y se escucharon gritos –POLICÍA.–Comenzaron a tocar las puertas de cada habitación –SALGAN DE LOS CUARTOS, VAMOS SALGAN.
Todos los huéspedes comenzaron a salir. –Mierda, hay que salir.–dijo José Arturo.
–No jodaaaa pero hasta cuando el verano, ñoelamadre.
Desalojaron todo el hotel pero no podían irse, tendrían que rendir declaraciones.

lunes, 21 de abril de 2014

Las Trampas del Amor® Libro tres. Capítulo 5

La valentía de un cobarde. 

Mientras Camila se duchaba y prepararse para cantar en la noche, Felipe, su novio, seguía acostado en la cama viendo televisión.

-Vamos a ver que tiene esta carajita en el celular–Comenzó a revisar los mensajes y encontró el de José Arturo y ella. Empezó a leer y su cara enrrojeció. En su sien, una vena brotada.
Entró a la ducha y sacó a Camila halándola por el cabello hasta el cuarto.
–¿Se puede saber que guevonada es esta?–Le puso el celular frente a su cara.–¿qué coño es esta mensaje maldita perra?–Le dio una cachetada que la tiró a la cama.–Escribiéndole a este maricón para que te coja, ¿no te basta como te cojo yo que buscas a un gay?–Le dio otra cachetada.
–Deja que te explique.–Decía Camila con la voz entrecortada.
-¿Qué me vas a explicar, qué me vas a explicar pedazo de perra, te le estás ofreciendo y él no te para–Mientras le decía eso le daba un golpe tras otro en la cara.–Y lo fuiste a buscar a su oficina–Más golpes.–¡Eres una puta!.
_¡Ya por favor, no me pegues!.
–Explícame qué hiciste o te mato a coñazos.–la agarró del cabello y la tiró al piso.
–Siii, fuimos al hotel pero no pasó nada, él no quiso nada conmigo porque es gay.
–Coño maldita puta, claro que es gay y lo sabes.–le empezó a dar patadas.–Pero tú como eres una zorra querías que te cogiera, ERES UNA PUTA, PUTA-y siguió pegándole hasta que se detuvo.
–Ve a acomodarte, te maquillas esos golpes y te pones unos lentes oscuros, esta noche tienes que cantar, no podemos perder esos reales.

Maikol estaba revisando el carro de María Julieta cuando ella apareció. -Aaay ahora que le pasó mi carroooo, ¡mamáaaaa!-
–Disculpe señorita, mucho gusto soy el mecánico de la casa, Maikol Jackson Pérez. Tranquila su carro está perfecto, solo revisaba el aceite, refrigerante y correas.
–"Otro marginal trabajando en casa y encima negro, ¿qué le pasa a mi mamá? Pero está buenisimo".–Ah ok, que bien ¿y ya me puedo ir?–Maikol se puso donde le daba el sol y su pecho brillaba con el sudor que le corría. María Julieta se quedó embelesada viéndolo. Maikol se dio cuenta y pasó su mano por el pecho hasta bajar a su abdomen.
–Deme unos minutos bella dama y le doy su carro para que se pueda ir.
Ajustó unas tapas y cerró el capó, le abrió la puerta.–Adelante señorita.–cerró la puerta.
–Gracias muy amable
–No olvide ponerse el cinturón y no acelere bruscamente mire que el carro es nuevo.
–Gracias, lo se, no soy bruta.
–Disculpe, tiene una miga de pan en el labio.–le pasó su dedo para quitarle el sucio, tomó la miga y se la comió él.–Feliz día señorita.–María Julieta le sonrió nerviosa y aceleró bruscamente.
–Maikol, vamos a su habitación un momento, hay cosas que quiero aclararle.
–Voy señora, reviso este carro que sale ahora y voy para allá.
–Ok, lo espero en la casa de los empleados.

María Antonia aprovechó y llamó a su amiga Titina.
<Amiga voy a hacerlo, pero no con Keiny, con otro empleado que contraté y es negro, negro, negro.
<Ay querida, agárrate, esa raza lo que tiene entre las piernas es de miedo, creo que Keiny lo tiene chiquito, imagínate, luego me cuentas al detalle>
<Estoy nerviosa, bye ahí viene>

Maikol entró.–Dígame señora.–Antonia se acercó y le agarró el cierre de la braga y comenzó a bajarlo.
–Lo que va a ocurrir en breves instantes quedará entre tú y yo, ¿está claro?
Maikol se aclaró la garganta y respondió. –clarísimo señora, pero espero que no se arrepienta a mitad de camino, porque una vez que yo empiezo no me detengo hasta que acabe ¿está claro?.
–Claro.–Antonia terminó de bajar el cierre y dejó caer la braga. Tomó el interior y lo bajó.–Por Dios santo lo tienes enorme.
-y todavia no esta parado, esto crece mas. Aantonia se sentó en la cama y comenzó a hacerle el sexo oral al jóven. No sabía como meterlo en su boca. "En mi vida habia visto un pene de este tamaño, esto es una locura, Yo estoy loca" Ella sentía como el pene crecía dentro de su boca, estaba concentrada, hasta que un grito la sacó del trance.
–ANTONIA MI AMOR ¿DÓNDE ESTÁS?
–Por Dios ¿será que nunca me van a dejar terminar lo que quiero hacer?.–Maikol se colocó la braga lo mas rápido que pudo, estaba nervioso.
–Estoy aquí en la casa de los empleados, ya salgo.–Salió con cara de pocos amigos. –¿Tú que haces aquí si nunca vienes a esta hora?
–Vine a almorzar contigo mi amor, me provocó."Y quiero echar un polvo con Camila"
–¿Qué habrás hecho que quieres almorzar conmigo sinverguenza? Aaay Arturo...
–Ahora no puedo venir a mi casa a almorzar con mi esposa porque fue que hice algo....ven aca dame un beso. Quita esa cara tampoco es pa tanto.–Maikol salía de la casa acomodándose la braga.
–¿Y este quién es?–Preguntó Arturo.
–El muchacho que va a estar pendiente de los carros.
–Coño se nos está llenando la casa de gente, parece un hotel esto.
–¿Tú comes y te vas? ¿Verdad?
–No mi amor, ya me quedo en casa, tu hijo se está encargando de los negocios.
-"coño...será otro día, que fastidio con este" –Ok mi amor. Maikol, termina de revisar los carros y ayuda a Keiny en lo que puedas.
–Si señora, con su permiso.

jueves, 17 de abril de 2014

Las Trampas del Amor® Libro tres. Capítulo 4

Pajaritos preñados. 

Miércoles 11:30 de la mañana. Suena el teléfono de su despacho.
<Dime Octavia>
<En planta baja esta la señorita Camila Andueza, ¿la dejo subir?>
"Esta loca se atrevió a venir" <No, dile que me espere, yo bajo>
Agarró su maletín, las llaves y salió del despacho. -Octavia, corre mi reunión de las dos para las tres, si no pueden prográmala para otro día, ya regreso>
<Si doctor>.

Llegó a planta baja y se consiguió con Camila.
–Sabía que ibas a venirte conmigo, vamos a almorzar en un...–espera–la interrumpió José Arturo.
–Yo no quiero almorzar contigo, vamos a un hotel ya.
–Estás emocionadito, me gusta. ¿A qué hotel vamos?
–¿Qué importa? ¿No quieres tirar? A eso vamos, no te interesa a que hotel vamos.
Camila estaba emocionada, iba todo el camino tocándole la pierna a José Arturo, llegando hasta su entrepierna lo que hacía que José Arturo le entrara un calor por todo el cuerpo pero de la rabia e indignación.
–Voy a ser tuya, por fin, ¿no estás emocionado?
–¿Y tu novio sabe que vas a montarle cachos?
–¿Por qué te preocupas por él? Ocúpate ahora de mi.
Llegaron a Plaza Venezuela, a la famosa calle de los hoteles. Un hotel peor que el siguiente, se detuvo en el que tenía la peor fachada.
–¿Pero por qué me traes aquí? Pensé que me llevarías al Hilton, es nuestra primera vez.
-"Esta se le tostó el cerebro, ya me está dando miedo"-No, a este más sucio, clandestino-
Estacionaron luego de pagar la habitación por tres horas. Entraron a la habitación, no podía ser más deprimente, el aire acondicionado cayéndose, el baño inmundo y pequeño y las sábanas blancas eran casi grises.
Camila se acercó para besarlo pero José Arturo la detuvo.–Quítate la ropa.
Ella obedeció, se desnudó por completo, él hizo lo mismo. José Arturo se acostó boca arriba. “Verga, lo que tengo que hacer…que verguenza”.
–Mámalo. -"que verguenza vernos desnudos, esta niña que yo la vi recien nacida..."
Camila comenzó a chuparle el pene. "No puedo creer que estoy mamándole el guevo al hombre que amo".
Camila ya tenía un buen rato haciéndole el sexo oral pero el pene de José Arturo no reaccionaba.
–¿Qué te pasa? Llevo un rato fajada mamando y nada, ¿no te gusto, no te doy morbo?.
–Exactamente Camila, lo acabas de decir y a eso agrégale que soy gay, GAY CAMILA, TERMINA DE ENTENDERLO, no quiero nada contigo, te quiero mucho, pero como mujer no me atraes, eres bella pero soy gay.
Camila le soltó una cachetada.–¿Y me traes para este hotelucho para hacerme pasar esta verguenza y desnudarme?.
-Te lo dije ayer, pero te has hecho la sorda desde hace años, la única manera era traerte al hotel y que lo comprobaras por ti misma, vístete que nos vamos.
"Vístete que nos vamos, vístete que nos vamos, esto no se queda así Arturito". Vio en el suelo un pequeño tubo.
Llegaron al estacionamiento, se montaron en el carro y Camila le dio otra cachetada. José Arturo respiró hondo y luego la vió. –Vamos a dejarnos de niñerias Camila que a ti nadie te engañó, ¿dónde te dejo?.
–Donde te de la gana, total, que te importa a ti eso.
-Te llevo a tu casa.
Salieron del estacionamiento y en la acera lo llaman.
–JEFE- "mierda, Keiny"
–Ajaaaa portándose mal
–No es lo que piensas Keiny
–No mi pana yo no pienso, yo estoy viendo que sale de un matadero con una caraja.
–¿Este es el maricón que te estas tirando?–Salió del carro y con el tubo le dio un golpe en el parabrisas que lo astilló por completo.
-¿¿¿¡¡¡PERO TE VOLVISTE LOCA!!!???–Camila salió corriendo en dirección contraria de los carros.
–Na guevoná, la pana celosa ¿no?, bueno jefe me voy.
–Keiny, por favor, no te vayas, acompáñame a almorzar y te explico todo, luego te llevo donde me digas.
Keiny lo vio a los ojos y accedió, pero antes de montarse tumbaron el parabrisas.

Fueron a un restaurant mexicano en Santa Mónica cerca de donde estaban.
–Ayer que casi me tiro a una carajita del cerro porque andaba borracho y quesúo y no lo hice porque, porque, "¿porque que? Que vas a decir papa? Que te gusta? Verga dilo, díselo de una sin mareo". Pensó Keiny. –porque me usted me...gusta y usted viene y se tira a esa chamita.
José Arturo le explicó desde el principio la historia entre él y Camila y comprendió todo.
–…pero ahora se volvió loca y no sé de lo que pueda ser capaz. Bueno…y retomando lo que me dijiste…tú también me gustas y mucho.
–¿Y con qué comemos eso jefe? Perdón, José.
–Lo comemos con paciencia, con un ver que pasa, con un seguir conociéndonos. "Y con una tirada que es lo qe quiero ahora".
-¿Y con una tirada no?. Yo estoy que me tiro encima tuyo a cogerte mi pana, me tienes mal.
-jajaja paciencia, eso viene.

Estuvieron hablando de varias cosas y de su inicio de clases.
–Esta comida esta legal mi pana, gracias por el almuerzo, el próximo te invito yo.
–Tranquilo–José Arturo se sonrió y le pasó la mano a Keiny por la nuca.
–Heeeey tampoco te pases, deja la vaina en la calle.
Pagó y se fueron del local, al montarse en el carro José Arturo le dió un beso a Keiny que se prolongo varios segundos muy largos.
–Wao...te voy a confesar algo mi pana, eres el primer carajo que me besa y que beso en mi vida, yo a los hombres me los cojo nada más, nada de tocarme ni besarme, pero no joda contigo pasa una vaina rara.-"Estas enamorao, estas enamorao, eres marico, eres marico" retumbaba en su cabeza. –Si, soy marico, soy marico YAAAA.
–Que bueno que ya lo reconoces pero no tienes que gritarlo jejeje.
–¿Lo grite? "¿Lo dije en voz alta? verga"
–Si y lo dijiste como molesto jejeje como si hablaras con alguien y no era conmigo.
–Bueno ya deja de burlarte de mi, ya me confesé, ya me declaré, me fui de bandera.
Ahora Keiny le daba un beso a José Arturo.
–Me gustas mucho man, te quiero y no quiero apartarte de mi, me tienes haciendo y diciendo guevonás.
José Arturo se le llenaron los ojos de lágrimas. –Yo también te quiero man y quiero tenerte, abrazarte, cuidarte, protegerte, pero primero necesito sanar y cerrar círculos, salir de mi pasado.
–No se que carajo tienes que sanar, pero me puedo encargar del tal Fernando pa que no te fastidie más.
–Jeje tu no vas a hacer nada, deja que yo maneje la situación para luego poder entregar mi corazón a otra persona.
–coño ¿y yo? ¿Jodío? Esperando que resuelvas tu peo con el pana ese pa que le des el corazón a otro.
–Esa otra persona eres tu cabezón...¿adonde te llevo?
–Llévame cerquita de tu corazón man. "Na guevoná las ridiculeces que estoy diciendo, este pana me tiene embobao"

A José Arturo esa frase lo partió en dos y le movió el piso.
–De momento si puedes llévame a Petare.
–Claro, ¡no hay problema lindo!.

miércoles, 16 de abril de 2014

Las Trampas del Amor® Libro tres. Capítulo 3

Las trampas del amor. 

Martes, nueve de la noche. José Arturo iba manejando a su casa cuando recibe un mensaje en el celular. –Ojalá no sea Fernando.

<¿Hola cariño, estas ocupado? Quiero hablar contigo>
<Hola princesa, voy manejando te aviso al llegar>
–¿Qué querrá Camila? ¿Que raro? ¿Le pregunto a Gabo?, no, debe estar en su peo con Carlos-.

Gabriel estaba en el estudio del apartamento metiendo sus pertenencias en un par de cajas. Carlos entró.
–¿Necesitas ayuda?
Lo que necesito es que hablemos.- Gabriel se acercó para abrazar a Carlos, este lo rechazó poniendo su mano en el pecho de Gabriel.
–Gabo, con todo el dolor de mi alma ya no hay nada que hablar, lo que tenía que saber ya lo supe.
–Pero tú dijiste que todos cometemos errores, coño dame una oportunidad, son casi seis años, ¿vamos a tirar todo por la borda?
-Tú solito lo tiraste Gabo, ven aca–Esta vez lo abrazó y Gabriel comenzó a llorar–sí, todos cometemos errores pero tú los seguiste cometiendo, los cachos duelen guevón, me montaste cacho parejo. Gabo, yo te amo, te adoro pero no podemos seguir juntos. Tú no eres lo que yo quiero y yo no soy lo que tu buscas.
-No tengo adonde ir Carlos, déjame quedarme aquí hasta que consiga algo, no me voy a regresar a Valencia con mis papás y no gano como pa un alquiler.
Carlos se separó de él y lo tomó de los hombros mirandolo fijamente a los ojos.–Te puedes quedar aquí...no soy un coño e’ madre, pero solo tres meses, luego de eso te vas tengas o no sitio. Dormirás en el otro cuarto y seguiremos compartiendo gastos, pero la relación terminó, que te quede claro.
Gabriel bajó la mirada y asintió. "Tengo tres meses para reconquistarlo, no, que estoy pensando, yo no lo amo, no se que hacer. Tengo tres meses pa organizar mi vida..."
-"Esto me va a salir caro...pero no puedo dejarlo a su suerte" pensó Carlos Luis.

<Ya estoy en casa>
<Que bueno>
<Cariño quiero que nos veamos, me quiero tomar un café contigo, unos tragos, ¿cuando puedes?>
<Princesa cuando quieras salimos los tres puede ser este fin>
<Me refiero tú y yo, más nadie. Dame una oportunidad José, te amo y no me paras, date la oporrunidad de conocerme>
<Camila...soy gay, gay. Me gustan los hombres, gay como tu hermano. No me interesan las mujeres. ¿Cuándo vas a entenderlo?>
<Tú me has besado y tus besos no son de un simple amigo José, te has entregado en esos besos>
<A ver Camila vamos a dejar las cosas claras, no inventes ni te imagines vainas, el único beso de lengua que nos dimos fue hace 1 año y estabamos rascaos, de resto siempre te doy piquitos en la boca...pero ya veo que no lo volveré a hacer>
<No me rechaces por favor, te amo, aunque sea acuéstate conmigo, vamos a tirar y ya, me conformo con eso>
"Esta caraja esta chiflada" <Camila, entiende, no me gustas, no estoy enamorado de ti, te quiero y te adoro pero hasta ahí ¿ok?>
<Mañana búscame por la casa y vamos a un hotel o yo me acerco a tu oficina y vamos al hotel, ¿te parece? Mañana te aviso, bye>
–Esta carajita se tostó-
<Hola Gabo, ¿estás ocupado? ¿Puedes hablar?>
<Si dime, ¿pasa algo?>
<Coño que tu hermanita me llamó que quiere salir conmigo a solas, que le de una oportunidad, que me ama>
<Que vaina con Camila>
<Si que vaina...los dos hermanitos enamorados de mi>
Hubo un silencio de unos segundos
<Verga, gabo, disculpa, lo dije sin pensar...>
<Tranquilo, se como es todo…bueno ponle un parao>
<Eso intenté pero la carajita cerró el tema diciendo que mañana la busque por su casa o que ella va a mi oficina y nos vamos pal hotel>
<Ignórala, mal que bien tiene novio, que lo respete>
<Mira quien viene a decir respeto, cuando te mandaron pal coño justo por eso>
<¿Tú me llamaste para contarme lo de Camila o para hundirme mas?, digo, a ver que hago si te cuelgo o me río>
<Disculpa Gabo, es que ando revuelto, hoy no está Keiny y me hace falta verlo...>
<Pendejo, habla con Keiny mijo, ¿no tiene celular?>
<Jajaja es verdad, nunca lo he llamado. Bueno Gabo, besos y ya sabes, puedes quedarte en mi casa el tiempo que quieras>
<Tranquilo mi amor, Carlos y yo hablamos, me dijo que me da tres meses, me puedo quedar en su casa>
<¿Es conveniente eso para los dos? ¿Verse a diario?>
<Ya veremos como lo manejamos...sino me lanzo pa tu casa antes de lo previsto, besos Chuo>

Jose Arturo llamó a Keiny a su celular. Sonó varias veces y no atendió. Keiny estaba con los amigos del barrio tomando unas cervezas y con una de las noviecitas, aunque no tenía intenciones de acostarse con ella si estaban dándose besos. Sus amigos le echaban broma. "Vete pa’ la pieza y la emburras, dejen el cebo". Bebieron hasta las dos de la mañana.

Sonó el celular de José Arturo. –Debe ser Keiny–atendió. Era Fernando.
<Corotico...sal pa la calle, estoy en tu casa...pero sal ya no joda>
Fernando se apareció muy tomado, llegó manejando, el carro lo había chocado minutos antes.
–Fernando ¿qué haces borracho? ¿DÓNDE CHOCASTE EL CARRO COÑO? ¿Te pasó algo?
–Un mamaguevo que se me atravesó en Las Mercedes, yo estoy bien, enterito, ¿no me ves? Llegué mi corotico. Estaba con mi ex cayéndome a palos. Me la llevé a un hotel pa cogérmela pero coño no se me paró el guevo y la muy puta me dejó en la habitación. Entonces me vine pa tu casa a ver si quieres que te coja, yo creo que contigo si se me para, porque yo te amo mi Corotico, aunque siempre me dejas solo en mi casa, eres malo conmigo.
–Deja el carro en el estacionamiento y entra, no te vas a ir a tu casa en ese estado-
–Ah coño, me quedo contigo. NO JODAAAA ME VOY A COGER AL COROTICO EN SU CASA.
–¡Cooooño cállate la bocaaa!, vas a despertar a todos–le dijo José Arturo casi murmurando.
Entraron a la casa y lo acostó en la habitación de huéspedes.
–Vas a dormir aqui.
–Tú conmigo ¿verdad? Dame culito anda
–Tú solo, voy a mi cuarto. Comenzó a desvestirlo, le detalló el pecho velludo, le quitó los pantalones y vió sus piernas musculosas y también velludas, luego el interior. -"Qué bueno está este carajo, como me encanta".
–Corotico, tú te vuelves a ir de mi casa sin avisar y te entro a coñazos. Mámame el guevo anda–Cerró los ojos y se quedó dormido.
José Arturo se fue a su habiación, se dió un baño. Al salir revisó su celular.
<Epa jefe no vi la llamada, estaba ocupado con unos panas, ¿todo fino? ¿Pasó algo?>
<Todo bien Keiny, solo quería saber de ti. Ahora con una arrechera, mi ex vino borracho a mi casa. Esta acostado en el cuarto de huéspedes>
<Ah coño, bueno usted sabrá, ese es su peo, pero como ese man gatee pa’ su cuarto lo coso a tiros>
<Jajaja tranquilo, eso no va a pasar>
<Mosca pues...nos vemos el jueves jefe, lo quiero mucho>.–Mierdaaa y lo mandé, que guevón soy, ahora y que lo quiero mucho...que raya.
A José Arturo se le aceleró el corazón. –Coño, ¿qué respondo ante esto?, me dejó loco.
<Yo también te quiero, cuídate>
<Si va>-Na guevoná ya me delaté, me gusta el pana, pero es mi hermano, que peo, pero me gusta no joda. "Eres marico, eres marico, eres marico" escuchaba una voz en su interior. -¡Si coño soy marico cual es el peo!
Se arropó con la sábana y se puso a dormir.

martes, 15 de abril de 2014

Las Trampas del amor® Libro tres. Capítulo 2

La doñita y los malandros. 

Era pasada la hora del mediodía cuando llegaron a la mansión y los recibió el asistente de María Antonia.

–Buenas tardes pasen por aquí-"Me encanta este negro, ¿será que lo tiene grande?" El asistente lo miró de arriba a abajo.
–Si lo tiene grande florecita, luego mi bro te lo muestra–Le dijo Keiny viendo como el muchacho no le quitaba la vista a Maikol.
El asistente le entró un escalofrío. –Ya le aviso a la señora Larrazábal que ustedes están aquí.
–Negro yo me voy a poner a trabajar, te dejo aquí pa que hables con la vieja, aprovecha y deja que te mame el guevo la loca esa jajaja.
–Pendejo jejeje.
Llegó el asistente de nuevo a la salita de espera.–La señora viene en un rato, está almorzando, pase por aquí para esperarla en el despacho–Entraron y el muchacho cerró la puerta una vez que Maikol entró.
Pasaron unos segundos y Maikol habló. -¿quieres verlo?
–¿Perdón?.
–Si me quieres ver el guevo.–Se levantó y se bajó el pantalón. Tenía un interior blanco que se le marcaba el enorme miembro. El asistente miraba de reojo.
–No te de pena, agarra este vergón.
El asistente se levantó de la silla y se acercó. Apoyó la mano en el bulto de Maikol.–Toca sin pena, sácalo.
Lo sacó del interior y abrió los ojos como plato. "Esto si es enorme, no me cabe en el culo".pensó el joven
–¿Te asustaste? ¿No habías visto una morcilla así de grande?
–No...–dijo tímidamente.
–Mámalo. El muchacho se agachó y se metió lo que puedo de aquel miembro en la boca.
–¡Mámalo coño!–Le dió una suave cachetada.
Siguió chupando esta vez con una destreza impresionante. Se tragaba los casi 23 centímetros que tenía Maikol entre las piernas.
Sonó el intercomunicador y el muchacho brincó de golpe.–Tengo que atender, es la señora–Se limpió la boca con la manga de la camisa.
<Si señora, ya vamos para allá>
–Vamos al estudio, nos esperan.
–¿Y me vas a dejar así? Lo tengo tieso.
–No podemos hacer esperar a la señora. Tenemos que salir.
–Te portaste bien, luego me das culito. "Este es una jevita vestidita de corbata".

–Buenas tardes señora, Maikol Jackson –Le extendió la mano, María Antonia levantó la mirada y al ver al muchacho, se asustó. "Pero es negro, negro, negro y además bello. Pero que estoy pensando, es orangutan!. Como te gusta un marginal".
Mucho gusto, siéntese. "Este es el del “morcillón” que me dijo Keiny. Me escucho y no me reconozco".
–¿Dónde está Keiny?
–Me dijo que se iba a chambear porque llegó tarde.
–Ok, cuéntame de ti y lo que haces.
Mientras Maikol hablaba ella se imaginaba en una cama con Keiny y Maikol, ambos tocándola y luego penetrándola, gemía y se movía en la cama mientras ambos le decían palabras sucias.
–Señora, ¿qué cuánto voy a ganar?
–¿Ah? Si, si–Estaba sudando frío y la entrepierna húmeda.
–"Ay papá esta tipa está excitada jeje" pensaba Maikol.
–Es el mismo sueldo y beneficios de tu amigo. Te quiero aquí de martes a viernes. Entras el martes a las 10 de la mañana y te vas el viernes a las 8 de la noche, se te pagará un taxi o el chofer, que te lleve a tu casa ese día.
–Muchas gracias señora, ¿puedo comenzar el miércoles?
–¿Ah? Si, si puede ser el miercoles.- María Antonia se levantó y buscó una braga. -Pruébate esto a ver si te sirve.
–¿Dónde me la pruebo?
–Aquí mismo, yo me volteo.
Se volteó pero se colocó mirando al espejo y veía al muchacho quitarse la ropa. Se quedó en interiores. –"¡Cristo! Lo tiene enorme y está dormido".
Maikol se dió cuenta que ella lo miraba y estando en interor se acomodó el paquete bajando un poco el interior dejando al descubierto algo para que ella viera.
–¿Listo?
–Casi, esto me queda perfecto–La braga estaba ajustada pero cómoda y marcaba su entrepierna. Maikol sonreía. "Esta tipa es candela, el marido como que no se la coge jeje".
-Bien, ahora te vas con mi asistente que te mostrará tu habitación. Aquí se viene a trabajar y no quiero bochinches con Keiny y si él o alguien de la familia necesitan algo distinto a lo que es tu trabajo pues también estarás disponible para eso, ¿entendido?.
–Si señora, no va a tener queja de mi.
–Eso espero.

Llegaron a la casa de los empleados y el asistente abrió la puerta de su cuarto.
–Este será tu cuarto y baño, aquí comparten cocina, hay de todo ahí para comer, ve a verla mientras yo chequeo la habitación.
Maikol fue a ver la cocina. "Verga...esto es un caserón" Regresó a la habitación y el asistente estaba tumbado en la cama desnudo.
–Aquí está mi culito, cógetelo.
–jajaja no mi pana, yo no cojo culo de hombre, vístase que no va pal baile, sal de aquí, yo solo me acuesto con mujeres, no mujercitas como tú, arranca y déjame solo.

Se vistió con una verguenza más grande que una catedral y se fue.
"Bicho y tenía una miseria de guevo, con razón es marico, que mujer se va a meter eso jejeje" pensaba Maikol mientras veía irse al asistente.

lunes, 14 de abril de 2014

Las Trampas del Amor® Libro tres. Capítulo 1

Ayudando a los amigos. 

Aprovechando que pidió el día libre, Keiny buscó a su mejor amigo para para ponerse al día.

Maikol Jackson, 22 años, trabaja de mecánico en el taller donde trabajaba Keiny, viven en el mismo barrio, Petare. Maikol vive con su mamá y tres hermanos, los dos mayores son los que controlan la droga en el barrio junto con una banda, él es el pequeño y el más guapo de sus hermanos y tiene éxito con las muchachitas del barrio. Es compañero de hurtos en el metro con Keiny aunque últimamente ha ido solo.

–¿Vamos a la punta del cerro?
–Dale, vamos llevar unas frías pero las compramos en la bodega de arriba
–¿Le dijiste a tu bro pa’que no nos paren allá arriba? Coño porque parece que no nos conocieran y siempre nos joden.
–Eso está listo man, subamos.
Se montaron en un rústico 4x4 que hace el transporte hasta lo alto del cerro sin llegar a la punta, ahí les toca caminar para completar el camino.

–Coño panita préstanos la cava, te compramos las frías y el hielo.
–Si no me devuelven esta vaina los quiebro a los dos.
–Bueno papá vas a tener que negociá tu muerte con el bro de este pana, con cabeza 'e chuzo, no te pongas fantástico que aquí no hay show.
–Toma tu mierda y me la devuelven, agarren el hielo en la nevera.

Llegaron a la punta del cerro, montados sobre una platabanda improvisada que alguien construyó y la dejó a medio terminar. Se dominaba gran parte de la ciudad con el imponente cerro Ávila.
–Na guevoná, esto es lo más brutal que tiene esta mierda de barrio, esta vista tan arrecha, vamos a brindar.
–Cuenta ratón ¿cómo te va en la mansión?
–Coño fino, la familia es burda de legal. Lo único es que la vieja me tiene ganas, creo que se enteró que me cogí a sus amigas y anda mojada la perra, cada vez que me ve intent arrinconame pa que me la coja pero no que va...no quiero.
–¡Ay vale! A ti como que te esta gustando tirarte a puro marico, te vas volver marico, un día te van a coger a ti como sigas con la guevonada.
–Bueno negro...este...me gusta el hijo de la vieja, me gusta burda, además que se a portado legal conmigo.
–No mi pana, como te enamores de un man te dejo de hablar, los maricos hay que matarlos.
Keiny agarró por el cuello y lo acostó en el piso. -Deja de hablar guevoná, ¿me vas a matar a mi que soy tu bro?
–Bueno, bueno, es un decir, por lo menos tú no pareces jeva, tú te ves varón, pero no me cuentes como te coges a esos maricones.
–Todavía no he tirado con él, la vaina se ha complicado, pero negro me gusta que jode ese pana, pero yo nunca me he empatado con un man...no se...
–Bueno...yo solo te digo algo, no digas esa vaina en el barrio porque te agarran de bicicleta todos aquí y serás la jevita del barrio, pero si eso es lo que te gusta bro, échele bolas, cójase al man y sean felices para siempre jajaja.
–Maldito, no te burles negro. Es más, mañana te vienes conmigo pa la mansión, la vieja quiere un mecánico en casa para chequear los seis carros.
–Verga, ¿seis carros? ¿Y pagan bien?
–Burda, con beneficios y todo, seguro. Toa vaina.
Ya tenían media gavera vacía y seguían conversando.

–¿Y en la mansión hay un culito pa mi?
–Bueno esta la vieja que te dije que esta explotá 'e buena, tiene unas tetas, mejor que la hija.
–¿Ah tiene una hija? ¿Qué edad tiene la sifrinita?
–17
–Uuuff tiernita, debe tener esa cuquita rosadita.
–jejeje mosca que es menor y es mi cuñada. Cógete a la vieja que esa es una diabla, supuestamente no le gustan los negros pero cuando te vea el guevo se va a poner flojita jajaja.
–Que bolas que te gusta tu hermano, esa vaina es ruda y loca. Maricos, se gustan y son hermanos. Aja…¿y tu me has visto el guevo? ¡Parcha!
–Guevón, ¿no nos hemos cambiado en mi casa?
–¿Y me ves la verga. Quieres mi verga?–Se agarraba con su mano su pene
–Deja la mariquera, que tú eres mi bro y contigo nada de eso.
–Mosca pues, aunque tu debes mamá guevo divino jejejeje
–A ti también te gusta la guevoná negro, mejor quédate sano.
–Quédate quieto Keiny que te vuelo los dientes.
Siguieron conversando hasta que se terminaron las cervezas, ambos estaban borrachos. Era de noche y ya no había transporte.
–Déjame llamar a mi hermano que nos busque.–Marcó el número y comenzó un tiroteo en la parte de abajo. Ráfagas de balas se escuchaban, no paraba de escucharse tiros en la zona cercana a ellos. La gente gritaba y no cesaban los disparos.

–Tamos jodíos porque en esa vaina debe estar metido Jeison.
–Ven vamos a meternos debajo de la platabanda, ahí hay un rancho abandonado, hasta aqui no van a subir a menos que la verga se ponga pelúa.

Se quedaron dormidos pasando la borrachera y amanecieron. Maikol se había quitado el pantalón, tenía el pene erecto. -"Verga sabía que era enorme pero parao da miedo".Keiny se lo fue a tocar pero Maikol abrió los ojos.–¿Qué mas?, ¿qué hora es?-
–¡Mierda las 10 negro!, vámonos que tenemos que ir a la mansión.

Bajaron el cerro corriendo, cada quien fue a su casa a vestirse y se encontrarían en el metro.

sábado, 12 de abril de 2014

TRIPLE EQUIS. Estrenando voltios.


Era sábado y me llamaron de una casa para realizar unos arreglos de electricidad. Se comunicaron conmigo a las ocho de la mañana y les dije que estaría a las 11 por allá.

11 de la mañana llego a la casa donde me toca trabajr,toco el timbre. Luego de varios segundos, un muchacho de unos 17 o 18 años me abre la puerta. Era de mi tamaño, Delgado, blanco. Al verme el niño se queda mirándome el pecho. Llevaba una braga azul con el cierre abierto hasta mi ombligo dejando a la vista mi pecho y parte de mi barriga cubierto de pelos. Soy algo rubio, de 33 años con barriga pero acuerpado con unos buenos brazos. El muchacho seguía paralizado.
 –Hola, soy el electricista.
–Hola, hola, wao, no me imaginaba a un carajo así que vendría, pensaba en un viejo canoso y de mal humor
–Nada de eso, jejeje bueno, vamos a comenzar, dime que tengo que acomodar.–Le extendía la mano para presentarme– Me llamo Luis ¿y tú?.
–David.
El carajito estaba lindo, solo cargaba un boxer, se le veía un buen culito. Lo seguí para que me enseñara lo que tenía que hacer.
–Tienes fuerza me dejaste el brazo y la mano adoloridos.
–Es que así hay que dar la mano Luis, somos hombres.
–¿Tú eres así de pelúo por todos lados?
La pregunta me dejó frío, el chamo iba de frente y yo no me iba a quedar atrás.
–Pues sí, pelúo por todos lados, pecho, espalda brazos, piernas, nalgas.
–Que bien, mira aquí está el cajetín de los breaks, ¿vas a cortar la luz?
–Si claro
–Hay que acomodar todos estos tomacorrientes y montar estas cuatro lámparas, si quieres te ayudo para que terminemos antes.
–Claro, me encantaría.–Bajé los breaks, el calor en la casa se intensificaba–.
–Si quieres quítate la braga o bájatela para que no tengas tanto calor.
–El pana esta decidido a verme desnudo y hacer algo. –Ayúdame a bajármela–le dije.
David me ayudó a bajar la braga hasta mi cadera.
–Wao, que pelero tienes, ¿Los puedo tocar?
–No.–le dije, quería frenarlo un poco–Vamos a comenzar a trabajar.
Comencé a quitar los tomacorrientes viejos, estaba sentao e el piso, David para cerca de mi pero detrás. De repente siento una mano en mi espalda.
–Tienes los pelitos suaves.
David no se cortaba, me estaba poniendo quesúo el niñito. Bajó su mano hasta donde termina la espalda.
–Se te ve la alcancía –me dijo, y metió más la mano. Me levanté y lo agarré por los brazos.
–Mira carajito ya me estás poniendo mal así que ahora te toca llevar guevo. –Lo pegué contra la pared y le bajé el boxer. Unas nalgas blanquitas y lampiñas, les di un par de nalgadas, busqué en uno de mis bolsillos un condón y me lo puse.
–Ponte saliva en ese culito –le dije–
–Soy virgen, nunca me han cogido.
–¿Ah si? Pero eres bien putica, seguro que guevo si has mamado que jode –Le abrí las nalgas y comencé a meterlo. David se quejaba y se ponía tenso.
–Relájate, sino te va a doler más. –Le dije eso y se lo empujé. Dolió, sé que le dolió pero no me importó–.
–Me duele coño, despacio, sácalo.
–Pero si todavía no lo he metido completo, apenas va la cabecita. –David se sorprendió, lo solté y le dije –Mira lo que te voy a meter completico–23 centímetros le iba a meter al carajito, cuando vio aquello se agachó y se puso a mamar con todo y condón.
Lo dejé un ratico que me lo mamara, estaba disfrutando el guevo en su boca. Lo levanté y lo alcé.
–Agárrate de mi cuello. –Lo cargué y lo pegué de la pared– Ahora aguanta que te lo voy a meter todito. Agarré mi guevo y lo guié a su culo y se lo metí moviendolo de arriba a abajo. David se quejaba del dolor, pero no me detuve.
–Vamos al sofa, quiero darte duro
–Si, dame duro.
Lo tumbé en el sofa , le levanté las piernas y volví a penetrarlo.
–Me encantan tus pelos, tu pecho, tu barriga. –David estaba excitado, sentía dolor pero se estremecía cada vez que lo penetraba hasta el fondo. A estas Alturas le estaba dando con todas mis fuerzas, él comenzaba a gritar y le tapé la boca. Comenzó a jalarme los pelos del pecho y las tetillas y le solté una cachetada.
–Dame otra –me dijo. No lo hice. –Ponte en cuatro–
Volví a penetrarlo, su culo estaba dilatado y abierto. No me contuve y volví a darle duro, lo agarré por la cabeza, con la otra mano le tapaba la boca. Duro, le dí duro. Comenzó a ponerse tenso y me apretaba el guevo con el culo. Eso hizo que me viniera.
–¿Dónde quieres la leche? Dime.
–En la boca.
Saqué el guevo del culo, arranqué el condon y se lo metí en la boca. Cuando sentí que ya venía, le agarre a cabeza y le metí todo el guevo en su boca. Sentí como llegué hasta su garganta y derramé la leche, se la tragó a juro. Saqué mi guevo y tosió y vomitó.

Se quedó tumbado en el sofa, agotado. Yo estaba igual. Ambos sudados, cansados pero complacidos, desvirgué a un carajito.
–Eres el primer hombre que me coge y espero que seas el único que lo haga. Que seamos novios.
–Noooo carajito, tas pelao, yo estoy casado y con chamo. Cuando quieras te cojo pero nada de noviecitos.
Terminé de acomodar las cosas, David no volvió a hablarme hasta que me pagó y tome mis cosas para irme.
–Este es mi número, llámame para que vengas a cogerme cuando me quede solo, siempre habrá algo que se eche a perder en casa o yo mismo lo rompo.
–Jejeje tranquilo chamín, que estés bien. –Me fui, nunca más lo llamé–.