sábado, 13 de septiembre de 2014

Archivos Triple X. CELEBRANDO EL REGRESO A CLASES.


Después de salir de clases, que era el primer día e hicimos realmente poco, sólo conocer profesores y a los nuevos, me fui a casa de mi mejor amigo a revisar lo que habíamos hecho hoy. Llegamos a su casa y estaban sus padres, la mamá lo esperaba para salir con él a hacer unos trámites. Se fueron madre e hijo y me quedé con su papá, pero volverían yo decidí quedarme.
- “Ponte cómodo que yo subo a ducharme, enciende la computadora o la televisión”, así lo hice.
A los 10 minutos oigo que el señor me llama, que suba para que lo ayude en algo que no entendí desde lo lejos. Subo y el seguía bañandose.
- “Coño chamín ayudame a lavarme la espalda es que lo hace mi hijo o mi esposa y no están jeje”
Me pasó la esponja y empece a frotarle la espalda, nervioso y asustado, a los pocos segundos me dice que sino me quiero duchar, antes de responder se volteó me agarró del brazo y me metió en la ducha con todo y ropa, la ducha era lo suficientemente amplia para que entrara 2 personas más.
-“Ven quítate la ropa chamo que asi es incómodo bañarse”
Mientras me quitaba la ropa me tocaba las nalgas y me daba nalgadas, “que lindo estas carajito, que lindo”.
El papá de mi amigo tambi´n estaba muy bien a pesar de sus 55 años y co un pene grande, erecto y grueso. Me volteé y quedamos viéndonos frente a frente.
- “Y si llegan ahora?”
- “Tranquilo que se van a tardar, relájate, baja y mámamelo que quiero coger ese culito”
Mientras se lo mamaba me agarraba la cabeza y la empujaba hacia su cuerpo y el agua caia sobe mi cara me ahogaba conel agua y con el pedazo de guevo metido en mi boca y solo pensaba: “me va a coger el papá de mi amigo…si se entera me mata”
Me agarró del brazo, me alzó y me volteó, agarró el champú y se echó una cantidad en el guevo y me preguntó: “te han cogido antes?” no terminé de responder cuando me agarró por el hombro y me penetró de una vez.
Sentí un fuerte dolor pero él se detuvo unos segundos y volvió a arremeter contra mí una y otra vez. “Chamín que rico ese culo, está cerradito” Yo disfrutando se guevo y más sabiendo que era una persona madura, se me olvidó que era casado y padre de mi mejor amigo.
Me abría las nalgas y me daba más duro, más y más hasta que lo sacó, me agachó y me dijo “trágate la leche” memetió el guevo en la boca y derramó toda la leche adentro, fue desagradable pero me gustó. No la tragué, la escupí.
Me salí de la ducha, me sequé rápido y le pregunté donde estaba la secadora para meter la ropa. 20 min duró la ropa para secarse, 15 minutos después llegó mi amigo y su mamá. Nos levantamos del sofá y estando al lado de él me agarró una nalga y me la apretó.
- “Bueno aquí te dejo a tu amigo sano y salvo para que hagan lo que tengan que hacer”
Dentro del bolsillo trasero del pantalón me dejó una nota que decía: “el fin de semana estaré solo en casa, llámame”

Archivos Triple X. Todos los sábados


jueves, 11 de septiembre de 2014

Las Trampas del Amor® Libro ocho. FINAL DEL TEMPORADA

 Amor en cautiverio. 

–Este carajo está demasiado involucrado con el milloneta y no nos conviene hay que trasladarlo a otro caso, no podemos arriesgarnos. Esta vaina se ha retrasado y  gran parte es responsabilidad suya.
–¿Y si lo quebramos?. Nos deshacemos de él y listo.
–Tampoco nos conviene, es una ficha importante, conoce gente y contactos y está metido en el negocio bien duro, es reconocido.
–Bueno vamos a ponerlo con la diputada, ella si no es familia de él.

Juan Pablo estaba fuera de la oficina escuchando, no fue visto gracias a que las cámaras estaban desconectadas por mantenimiento. –Estoy jodido…así que mejor voy a zanjar esto hasta aquí y comenzar con la guerrilla–.

José Arturo estaba en el campo hablando con otro de los secuestrados. Estaba más delgado, con barba y ojeroso. Su debilidad seguía y tenía un pequeño mareo permanente pero no era lo más difícil de llevar.
–Llevo dos años aquí y ya sé como hacer para escaparnos y más que ya no tengo el grillete en el tobillo.–Decía el secuestrado, un senador–.
–Si, pero yo sí lo tengo…y además no quiero arriesgarme…
–Yo puedo quitarte eso, es cuestión de cuadrarlo.
–No sé…

Llegó Juan Pablo de manera intempestiva donde se encontraban el Senador y su primo. José Arturo se parecía a su primo, ambos con barba y pelo negro.
–Vámos, vente.
–Ya va que estoy hablando con Pe…
–¡Coño que te muevas!–Lo agarró por el brazo jalándolo hacia la casa.
–Verga ¿pero qué pasa?.
–Cállate y camina, hablamos en el cuarto.

Entraron al cuarto y lo tiró a la cama.
–No pana hoy no tengo ganas de tirar.
–Deja la mariquera que no es eso. Escucha y no hables hasta que yo termine de hablar–Le dio un golpe a la pared–. Nos vamos de aquí.
–¿Ya pagaron?
Le dio un fuerte golpe en la cara que lo hizo sangrar por la nariz.–Te dije que no hablaras carajo. Cambiaron las vainas y ya no me quieren aquí y me voy a ir pero contigo, vas a ser mi seguro.
–¡Estás como loco Juan Pablo!
Juan Pablo sacó su arma, la cargo y se la puso en la frente.–Tú te vienes conmigo y punto, tú decides si quieres arriesgarte a escapar o te mato ahora mismo.

José Arturo se le aceleró el corazón y sudaba frío.
–Pedro también se quiere escapar, ¿nos vamos con él?.
–NO, que se escape por su cuenta. Esta noche cuadramos todo. Y nos vamos mañana en la noche.

Llegó la noche. Juan Pablo y José Arturo se reunieron en el campo.
–Te dejé un arma en tu cama, escondida tienes que sacarla mañana en la noche antes de irnos, está cargada
–Yo no sé usar armas.
–No importa igual la vas a llevar. Programé el grillete para que poder quitártelo y dejarlo activo, lo lanzaremos cerca de la casa para dar chance de poder escapar lo más lejos que podamos. Una vez que salgamos del perímetro cada quien agarrará por su lado, ya me encargaré de ubicarte luego.
–Pero yo no sé ni donde coño estoy, ¿cómo voy a saber pa’ donde ir?
–Tranquilo lo sabrás.

José Arturo estaba nervioso y le pidió a Juan Pablo que lo dejara solo para caminar. Media hora después se dirigía a su cuarto, a pesar que ya era hora de que estuviera encerrado, no le dijeron nada.
Entró al cuarto y consiguió a Juan Pablo en la cama, acostado, desnudo. El reflejo de la lámpara en la mesita de noche permitía ver la silueta del pene de su primo en erección.
–Quiero que nos demos la despedida primito.
–No Juan por fa, no quiero.
Juan Pablo lo apuntó con el arma. –Móntate, cabalga, quiero que me hagas acabar–.
José Arturo se quitó la ropa, miraba a Juan Pablo a los ojos. –Eres muy valiente apuntándome con un arma–.
–Sabes que tú también quieres tener sexo conmigo, te gusta como te cojo.
José Arturo se colocó saliva en su mano y la pasó dentro de sus nalgas.
–Ponme el condón–Se lo colocó, se montó en la cama, pasó una pierna a un lado de Juan Pablo y comenzó a agacharse. Agarró el pene de su primo y lo dirigió a su culo, comenzó a introducirlo.
–Hazlo tú, yo no pienso moverme, disfruta ese guevo.
José Arturo se sentó hasta introducírselo completo. Se le erizó la piel. Comenzó a moverse, arriba y abajo. Bajó las piernas apoyando las rodillas contra la cama y empezó a moverse rápido. Juan Pablo estaba tenso.
–Me vas a hacer acabar, para un poco coño.
–Ahora te aguantas.–Le dijo José Arturo, que se detuvo por unos segundos y volvió a moverse. Comenzó a masturbarse y le acabó en el pecho a su primo.
Cuando vio que Juan Pablo estaba a punto de acabar, se detuvo y se bajó. Le arrancó el condón y comenzó a mamarlo hasta que Juan Pablo se corrió en su cara.
–CARAJO, QUE VAINA MÁS BUENA. Te pones perra cuando tiras primito.
–Sal del cuarto quiero dormir. Su dedo índice le dolía más que nunca, Una vez que acabó lo invadió un sentimiento de culpa y de rabia, a su mente había llegado la imagen de Keiny y no se le fue por más que intentó pensar en otra cosa y dormir.

Llegó la noche de la huída. Juan Pablo le quitó el grillete y se lo colocó en el bolsillo de su pantalón. –Ya tienes el arma , ¿cierto?.
–Si, detrás de mi.
–Bien, cuando nos internemos en el bosque te quedas detrás de mi, vamos a ir poco a poco, luego nos tocará correr, pero no te despegues de mi. Yo voy a la oficina primero, hago un toque técnico ahí, hablo con la familia de la diputada y salgo. Cuenta 20 minutos y sales tú hacia el bosque, te quedas en el árbol donde te cogí.
–Que bonita referencia, qué romántico.
–Atiende coño. Si por alguna razón no llego en 10 minutos camina en línea recta, despacio sin correr, yo te alcanzaré, pero no creo que suceda nada.
–Ok, ok, no me digas más nada que estoy nervioso, presiento que no va a salir bien.
–Deja el pesimismo, relájate, yo lo estoy, así me dejaste anoche relajadito.
–Pendejo, ve saliendo, el corazón se me va a salir por la boca.

José Arturo ya estaba en el árbol señalado, ya habían pasado cinco minutos.
–Aparece Juanpa, aparece, no me dejes ir solo, aparece.–Apareció–.
–Listo, arranquemos.
–Verga que angustia no joda, ¿por qué tardaste?
–¿Estabas asustadito? Jajaja me entretube con los tres guevones estos y luego llamando al esposo de la diputada. Vamos sígueme, despacio.
Ya tenían 10 minutos caminando con prisa cuando comenzaron a verse unas luces moviéndose.
–Tranquilo, deben estar buscándote pero van lejos, de aquí a que lleguen ya nos fuimos.
Caminaron 10 minutos más y se detuvieron.
–De aquí vamos a caminar un trecho corto y a correr y seremos libres, hay un poblado cerca, tú te internas ahí yo sigo por otro camino.
–¿Y que hago ahí?
–Bueno coño resuelve, pide ayuda, un teléfono, un celular, que se yo, ya te dije que luego te buscaré.
–No puedo creer que en unas horas me voy a ver con mi malandro de nuevo.
–Keiny es tu hermano.
–¿QUÉ?
Se escucharon varios disparos y Juan Pablo cayó al suelo.
–¡ME DIERON! Corre José, corre y no te pares hasta llegar al pueblo, ¡corre!
–No te voy a dejar aquí, te van a matar.
–CORRE CARAJO QUE TE VAN A ATRAPAR.
–¿Qué fue lo que me dijiste?
–¡Mierda el grillete! Con razón nos ubicaron, QUE MIERDA. !No hay tiempo corre lo más que puedas, corre, yo resuelvo, corre.
José Arturo corrió, corrió lo más de prisa que pudo. Sentía que no iba a llegar al pueblo nunca, no lo conseguía, hasta que vio unas luces en una carretera y se detuvo. Estaba agitado, la respiración entrecortada y el corazón le latía con fuerza. De pronto todo se puso negro y cayó al suelo…

Se escuchaba a lo lejos el cacarear de un gallo. Por la ventana entraban los primeros rayos de sol de la mañana. Se abrió la puerta del cuarto, una mujer de unos 50 años se asoma a la cama. –Aún duerme, ha dormido mucho, en un rato lo despierto–Recogió unas cosas del cuarto, al voltear vio que la persona en la cama había abierto los ojos.
Corrió a la puerta y gritó…–Ramón, Ramón se despertó, el muchacho despertó, ven–.

–Hola mijo, ¿Tiene hambre? ¿cómo se llama? Usted no es de aquí, ¿anda perdido?.
Todavía aturdido luego de dormir más de 24 horas, se sienta en la cama.
–¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí?
–No se agite joven que se va a marear, primero, ¿cómo se llama?
–José Arturo, ¿Dónde está mi primo?
–¿Qué primo? Usted estaba solo en la carretera, tirado, se desmayó y lo trajimos hasta aquí.
–¿Dónde estoy?
–En Caruao mijo, usted está en Caruao.
–¿QUÉ?.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Las Trampas del Amor® Libro ocho. Capítulo 11

Secreto a voces. 

Luego de su graduación de bachiller, Keiny comenzaba una nueva semana en el trabajo. Llegó a su cubículo, dejó su morral y se fue a desayunar al comedor de la empresa.
–Hola Lucy ¿qué más? Dame dos empanadas, una de queso y una de pollo y una malta.
–Agarra esta y la de la bandeja de allá es la de pollo.
–Si va.
–Toma la malta.
–Gracias bella, feliz día.
Keiny se fue a sentar a una de las mesas de dos personas, mientras caminaba entre las mesas la gente lo veía y hablaba en voz baja. El muchacho no sabía que pasaba pero sabía que tenía que ver con él.
Verga y esta gente que estará cuchicheando de mi…no joda…yo no me meto con nadien aquí….nadie, nadie se dice nadie, voy a comé y no le paro a esta gente.
Se sentó en la mesa y tomó del plato la empanada de queso. –Qué buena se ve esta vaina.

De repente alguien se sienta en la silla frente a él. Era su jefe.
–¡Epa jefe! ¿cómo está la vaina?.
–Eso quiero saber yo…¿cómo está la vaina?
¿Y a este pana que le dio, por que me habla así? –¿Qué pasó jefe?–.
Su jefe le lanza una revista donde dice, entre otras cosas, que es el hijo ilegítimo del dueño de empresas Caruao.
–Verga ¿y de dónde sacaron esa información? Na guevoná se enteró todo el país del cacho del viejo.
–Yo lo que quiero saber es si esto es cierto. Y si lo es, estamos en un grave problema Keiny, porque eres el hijo del dueño, la gente anda murmurando que tienes privilegios y ahora con esto lo confirmaron, entonces, yo tengo que hablar con José Arturo sobre esto o con su papá.
–Bueno con José Arturo no va a poder ser porque–Se detuvo, pensó en que si este no sabía nada es por algo–Porque está de viaje.
–De viaje no Keiny, tu hermano, bueno tu supuesto hermano está secuestrado. Esta situación te pone en riesgo de una manera que tú ni te estás dando cuenta. No creo que sea conveniente que sigas trabajando aquí.
–Nooo vaaleeee jefe no me eche esa vaina, déjeme trabajar, yo le estoy echando bolas y aprendiendo que jode y pronto empiezo la Universidad, no me joda así mi pana.
–Keiny, Keiny. Está situación es complicada.
–Vamos hacer algo jefe. Yo me voy 15 días y luego regreso pa que se calme el peo ¿si?

El señor se le queda mirando al muchacho, lo piensa por unos segundos.
–Ok, haremos eso, no te aparezcas por aquí, luego de 15 días tú y yo hablamos.
–Si va, bueno déjeme recoger mis vainas y me voy de una. Que peo vale, ¿a quien se le fue el yoyo?.

Keiny subió a su oficina y lo estaba esperando una señora.
–Buenos días, ¿usted es el señor Keiny Chacón?
–Buenos días, si doñita, ¿qué se le ofrece?
Doñita y tengo 40 años, que horror, para este niño soy una vieja. Soy Catalina Estévez del departamento de Protocolo de empresas Caruao. El señor José Arturo Larrazábal me dió instrucciones de que cuando se graduara de bachiller comenzara con usted las clases de oratoria y protocolo.
–Verga que fiiinooo. ¿Y cuándo comenzamos a darle?
–Tengo que hacer un esquema de trabajo y cuadrar tus tiempos ahora que pronto empezarás la Universidad y seguirás trabajando aquí.
–Bueno Catalina yo ahora estaré sin trabajar 15 días, todavía no empiezo la universidá y no sé que horario tenga. ¿Podemos echarle pichón sábado y domingo?
Ahora me tutea…este niñito hay que trabajarlo mucho… Me parece bien para comenzar, ¿le sirve este fin de semana?.
–Plomo, tú dime la hora y ahí estaré.
Catalina soltó un suspiro y habló–Será en esta dirección, unas oficinas de Caruao para reuniones, ahí estaremos más cómodos y tenemos lo necesario para trabajar, a partir de las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde.
–Na guevoná, ocho de la mañana de un sábado. Coño mi pana, ¿no puede ser tipo 10? Déjame dormir un rato no joda.
–Ocho de la mañana señor Chacón, Buenos días.

–Arrecha la tipa, y ademas forrá en ese vestido, triple buena la caraja, Ay perdón mi sifrinito, me la buceé pero un momentico, ¡ya! fuera mente cochambrosa con mujeres.

Recibe un mensaje en el celular. Era María Antonia.
<<Keiny ven esta tarde a mi casa, necesito hablar contigo>>
<<¿Puede ser ahora? No estoy trabajando, voy a faltar a la chamba 15 días, luego te explico, en Caruao como que se enteraron que soy hijo del viejo>>
<<Que desastre, ok, vente, te espero y sé prudente al entrar a la mansión, hay periodistas en el jardín>>.
<<Verga…si va. Como me hayan jodido el jardín los quemo vivos a todos>>
<<Te espero y no hagas tonterías>>

Keiny marcó el número de Leonel para avisarle que iba a la mansión.

<Hola Leo, mi pana ¿estás en la mansión?>
<Epa Keiny, si papá, estoy ¿qué pasó, necesitas algo?>
<Voy para allá para que me esperes en la puerta y no me agarren los periodistas a preguntarme vainas que no sé que decir>
<¿Dónde estas? Yo te busco>
<No papá, estoy en Caruao, ya salgo para allá>
<No seas necio, yo te busco, voy en moto, espérame ahí>

Leonel llegó 20 minutos después. –Si eres gafo, ¿por qué no me dijiste que te buscara antes? Yo no tengo problema–.
–Gracias.–Keiny se montó en la moto, se puso el casco y se agarró de los laterales de la moto.
Leonel tomó la autopista y aceleró. Keiny iba con los ojos cerrados y de manera instintiva, rodeó a Leonel con sus brazos y lo abrazó. Leonel se estremeció y con su mano derecha tocó las manos de Keiny.
Coño carajito, te amo, te amo.

Llegaron a la mansion. Les abrieron la puerta y entró a toda velocidad con la moto hasta llegar a la puerta principal de la casa. Se detuvo ahí, dejaron los cascos y entraron. Antes de traspasar la pequeña sala de la entrada, Leonel tomó a Keiny y lo besó en la boca.
–No sabes como disfruté al sentirte abrazado a mi.
–Disculpa no debí hacerlo.
Leonel le tapó la boca–Te dije que lo disfruté, punto, déjame con esa sensación.–Lo volvió a besar. Al fondo María Antonia los veía y se sonrió. –Ojalá se enamoren y Keiny se olvide de su hermano.

Entraron y se consiguieron con María Antonia.
–Leonel quiero hablar a solas con Keiny por favor. Necesito que me imprimas una copia del documento final que tiene la policía sobre el caso de mi hijo y me lo lleves al despacho, luego quiero hablar contigo para que me ayudes con una cosa de mi hija.
–Seguro Antonia, me retiro, ya regreso.
–Antonia, tu hija está bien…está con Maikol en su casa…no está en el mejor lugar pero el Maikol la va a tratar como a una reina, ese pana es legal.
–Legal pero embarazó a mi hija, no usaron protección, no le veo lo legal a tu pana…pero en fin de eso me ocuparé luego.

María Antonia se se echó el cabello para atrás con las manos, dio un suspiro cerrando los ojos. Se sentó en el sofá.
–Keiny, el mes que viene comienzas la Universidad, José Arturo dejó todo eso listo. El rector me llamó para decírmelo. Estás entrando por recomendación de Caruao. Espero que no nos falles con eso.
–Antonia, voy a ser el mejor estudiante de esa Universidá, no van a tener quejas. Gracias Antonia.–La abrazó, María Antonia se le encogió el corazón y se le hizo un nudo en la garganta. Su amor de madre lo estaba volcando hacia Keiny, además era una petición de su hijo el ayudarlo.–Sácale todo el provecho a esto cariño.
Tú papa está a punto de enterarse de que trabajas en Caruao, así que voy a pedir que te saquen de nómina y del sistema ya.
–Verga pero yo quiero seguir trabajando ahí.
–Ahora no se va a poder Keiny, dejemos que se legalice tu situación, esperar que Arturo te reconozca, que está muy difícil pero tú estás en tu derecho. Toda esa información se filtró a la prensa, ya saben que ustedes son hermanos y gays ambos, no sé si sabrán que tuvieron “algo” ustedes, no quiero ni pensar que dirán de eso.
–Si el sifrinito estuviera aquí sabría que hacer.
–Si tu hermano estuviera aquí y supiera que son hermanos creo que no sabría que hacer.
–El va a volver ¿verdad?
–Yo quiero que así sea Keiny, pero cada día mi fe se resquebraja…no sé nada de él, ya no llaman, no dan señales de vida.
–Vamos a tener más fe Antonia, mi sifrinito tiene que volver, va a volver, yo sé que sí.

martes, 9 de septiembre de 2014

Las Trampas del Amor® Libro ocho. Capítulo 10

El cáncer no perdona. 

Gabriel se había quedado en casa de Augusto nuevamente, ya se había hecho costumbre, sus días en la mansión estaban contados. Prácticamente estaba mudado con su novio.
Estaban en la cama haciendo el amor. Augusto tenía a Gabriel de frente mientras lo penetraba. –Dame duro coño, anda que rico–Le decía Gabriel. Augusto le abrió las piernas y lo penetró completamente y así hizo, le dio con fuerza.
Mientras seguían, el celular de Gabriel comenzó a sonar. Volteó la cara, su celular estaba apoyado en la pared, vio en la pantalla <<Carlos Luis>>, no hizo caso y se concentró en Augusto.
El celular dejó de sonar y a los pocos segundos volvió a repicar. Gabriel volteó y nuevamente era Carlos Luis. Vio a Augusto y vio la pantalla, Augusto también vio hacia el celular. Se volvieron a ver a la cara.

–Estás chingo por contestar.–Augusto se detuvo y se retiró de Gabriel.–Anda, contéstale a tu ex.
Gabriel se incorporó en la cama y con la vergüenza en su cara tomó el celular, cuando fue a contestar Carlos Luis colgó.
–Llámalo, a lo mejor es importante, yo voy a ducharme.–Se levantó de la cama y se jaló el condón, lanzándolo de mala gana en el suelo.

<Hola Carlos ¿Cómo estás? Cuéntame, disculpa, es que estaba ocupado, dime>
<Estoy muy mal Gabo, me siento mal…ven a buscarme no puedo moverme…llévame a una clínica por favor>
<Coño Carlos ¿por qué no llamas a una ambulancia? Que vaina…ya voy para allá quédate tranquilo>
–Amor, voy a buscar a Carlos y a llevarlo a la clínica, está mal.
–Dale, ve con cuidado, avísame.
–Coño…te estoy diciendo para que te vengas conmigo y no vaya solo.
–“Que ladilla…ahora ayudar a mi novio para ayudar a su ex…qué bonito vale” Ya salgo, me visto y nos vamos.

Llegaron al apartamento. Gabriel tocó el timbre.
–Coño si te dijo que no puede moverse, creo que no nos va a abrir.
–Es verdad, deja que abra la puerta.
–Ah es que tienes llave y todo del apartamento. De las típicas cosas que no devuelves cuando terminan ¿no?.
–Deja la estupidez, sabes que lo estoy ayudando con su tratamiento y me las dio de nuevo, ya va, aaaaquí estaaaan, coño, no las veía.
–Bueno abre de una vez, debe estar muerto de tanta espera
–Cállate la boca Augusto, no digas eso.

Carlos Luis estaba en el suelo de su habitación con el celular a un lado. Desmayado.
–Ven amor, ayúdame a levantarlo, está respirando pero inconsciente.
Lo levantaron y lo pusieron en el sofá.
–¿Qué hacemos?
–Coooño bajarlo al carro y nos lo llevamos.–Dijo Augusto, que acto seguido lo alzó y se lo montó en el hombro.
–“Carajo este pana tiene fuerza”. Vamos, vamos te abro para bajarlo ya.
Llegaron a la clínica y entraron por emergencia.

–El tiene seguro, Seguro Independencia.
–Ya chequeamos, lo van a ingresar en uno de los cubículos espérenlo aquí mientras me dan clave en el seguro.
–Deja la angustia Gabo, ya está en la clínica y ya lo van a atender, vamos a esperar que nos dicen.
–Disculpe señor, no nos dieron clave, el seguro del señor Fabra se agotó, no va a cubrir estos gastos.
–Mierda, pero por favor hagan una excepción, está grave, tiene cáncer.
–Lo siento, es política de la clínica, si usted puede cubrir los gastos del ingreso de hoy con mucho gusto lo atenderemos sino lamentablemente tendrá que llevárselo a un hospital.
–Por favor señorita…¿con quién tengo que hablar?, admitan el ingreso.
–Lo siento, siguiente.
Augusto sacó su billetera y entregó su tarjeta negra.
–Aquí tiene para que le den el ingreso y los días que esté hospitalizado.
–No Augusto, no hagas eso por favor, ya resolveré de otra manera.
–Deja tu orgullo del ex salvador. Luego resolveremos con Carlos Luis como me pagan. De momento él necesita atención ¿o prefieres que se muera en un hospital esperando que lo atiendan? Yo echo para atrás esto y nos vamos pa un hospital.
–No, no, ni de vaina un hospital…gracias amor.
Estos dos son novios. Están buenísimos y son maricos, que desperdicio, ya no hay hombres en este país, todos son maricos o bisexuales. Pensaba la muchacha de admisión.–Bueno, listo el ingreso, lo están atendiendo, pasen en 10 minutos.–Debe ser el papá de este y su novio que lo ama va a correr con los gastos, que bonito eso, ojalá si mi novio fuera así…de vaina y me trae un chocolate, seguro es maricón, uy no, ya voy a averiguar no vaya ser que me vean la cara de guevona empatada con una loca. Sonrió y le dio el voucher y la planilla de ingreso.
–Gracias muy amable señorita.
–De nada, a la orden y que se mejore su papá.
–No, no es… Ah que tanto. Gracias.

Unos minutos después entraron a ver a Carlos Luis.
–Está muy débil, su riñon izquierdo está comprometido. Hay que hacerle una evaluación pero será mañana, es muy tarde, lo vamos a pasar a una habitación, está estable.
–Gracias doctor.
Esperaron que lo pasaran a la habitación y entraron a acompañarlo.
–Te sugiero que te quedes con él esta noche Gabo, no lo dejes solo.
–No vale, yo vengo tempranito mañana.
–No, quédate con él, te dejo mi carro, yo me voy en taxi a casa, estoy remamao y mañana quiero dormir. Me avisas cualquier cosa.–Le dio un beso en la boca y se fue a buscar un taxi.

–Gracias por quedarte Gabo…estoy…agotado…
–Nada tranquilo, no te esfuerces igual estoy aquí.
–¿Todo bien con el seguro?
–Si, todo bien, ahora no pienses en eso. Descansa, voy a comprar algo si es que está abierta la cafetería, ya regreso.
Bajó a planta baja y la cafetería estaba cerrada pero habían unas máquinas de chucherías y de café en el piso uno y optó por comprar ambas cosas.
Mientras esperaba que saliera el café, pasó un camillero cerca de él, iba llevando una cama a la habitación más cercana a las máquina. Un chamo fornido y velludo.
Uuuuf como me gustan.
El muchacho abrió la puerta de la habitación sin quitarle la mirada a Gabriel. Le hizo un gesto para queviniera, salió el café y se acercó a la puerta, miró a los lados a ver si alguien veía y entró. Cerró la puerta. Dejó el café y el ponqué en la mesita de noche, volteó al joven que estaba de pie y lo recostó de la cama, le bajó el mono y los interiores. Gabriel se bajó el cierre del pantalón y sacó su pene.

El muchacho se volteó y le dio un preservativo. –Primero esto–. Gabriel se llenó la mano de saliva y se la pasó dentro de las nalgas, deslizó su pene y comenzó a penetrarlo. Unos segundos dando embestidas y de repente se va la luz, comienzan unos gritos y mucha gente corriendo.
–Mierda.
–Tranquilo, sigue que ahora se enciende la planta.–La planta no encendió y la puerta de la habitación se abrió. Como pudieron se acomodaron.
 –Vamos sal de aquí, tenemos que salir, es un apagón general en la ciudad. Dijo la enfermera que entró. A Gabriel no lo vieron, salió unos segundos después.
Se percató que aún tenía el condón puesto y se fue al baño del pasillo.
Detrás de él entró el camillero.
–Sigue, cógeme aquí, anda dale.
–No mi pana, ya se me bajó, se me quitaron las ganas con el susto.
–Deja que te lo mame entonces.–Se agachó y comenzó a chupárselo. En eso llega la luz. La planta había arrancado.
–Menos mal que llegó. Gabriel le tenía la cabeza aprisionada a su pelvis. En ese momento entra alguien al baño, un médico y los ve.
–Ay Diego, Diego, Diego, segunda vez que te agarramos en estas, ahora si estás jodido de verdad.
Se vuelve a ir la luz, salen del baño y Gabriel aprovecha la oscuridad para regresar al piso 6.

–¿Conseguiste café? Pregunta Carlos Luis. Gabriel venía jadeando de la carrera.
–Si, si, y ahora me vine por las escaleras con este peo de la luz. Coño y el café lo dejé en la habitación enterito.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Las Trampas del Amor® Libro ocho. Capítulo 9

La familia Chacón. 

Keiny terminó el bachillerato y hoy le entregaban su título. Sin protocolo, sin sus compañeros, pero lo acompañaba su familia; su mamá, sus hermanos y su tío.
–¿Viste vieja? Después de un verguero de tiempo saqué mi vaina no joda y gracias a Caruao, mi empre…
–Gracias a tu esfuerzo mi amor–Lo interrumpió Yadira, su madre–Esa no es tu empresa Keiny.
–Pronto lo será, tú vas a vé y no es porque quiera quitarle eso a los Larrazábal, pero es que esa empresa me ha dado y me da muchas cosas y la siento mía y es mía como de mi sifrinito.
–¡Basta Keiny, no me hables de eso, ya!
–Ya está vieja, yo no voy a cambiar lo que siento por este man así regrese vivo o muerto de donde esté.
–Bueno, bueno, bueno…aparte de celebrar tu graduación mi amor, yo te tengo una noticia que estaba esperando para decírtela justo hoy para celebrar en grande.
–¿Eeerga que será? NA GUEVONÁ NO ME DIGAS QUE ES LO QUE ESTOY PENSANDO VIEJA.
Yadira sacó de su cartera unas llaves. –¡Nos mudamos mi amor, nos mudamos! ¿Viste? Yo te dije que había que tener paciencia, este gobierno y nuestro comandante nos iba a dar casa nueva.
Nuestro comandante, mi mamá si es gafa, cualquiera dirá que el pana se la coge, mi comandante, mi comandante. Un sólo pepazo al comandante pa dejalo pegao. Que bueno vieja ¿y pa dónde nos lanzaron?
–Gracias a Dios nos tocó en Caracas, en Santa Teresa.
–¡Bicho! Pal centro, ahí vamos a tener culebra con la gente ya verás…
–No te pongas negativo hijo, vamos a salir del barrio.–Le dijo su tío.
–Yo no soy hijo suyo, así que deje la guevoná, lo aguanto porque es el marido de mi mamá, mas ná.
–Ya por favor, dejen la discutidera hoy es para celebrar, vamos a la arepera de Las Mercedes.

Una hora después ya estaban en la arepera tomando cerveza, unos pidieron cachapa, otros chupe de pollo y arepas.

<Hola, estamos en el Solar de Las Mercedes, si puedes te acercas>
<Felicidades carajito, claro que voy, quiero celebrar contigo tu graduación. Dame media hora y estoy allá> –Leonel se sonrió y comenzó a preparer todo para poder escaparse e ir al lugar de la celebración.–Que bueno que este chamo le está echando bolas y logre salir de ese barrio y comience una nueva vida…ojalá fuera conmigo.

–¿Y cuando comenzamos a mudanos?–Dijo Keiny
–Creo que el lunes que viene mi amor, porque este sábado voy a salir en cadena nacional que va a hacer mi comandante. Me llamaron de la misión Vivienda Digna para decirme que voy a ser entre otras nueve las que le entregaran la llave ese día.
–Bueno ¿pero no te habían dado la llave pué?.
–Si mi amor pero la entrega oficial y en cadena es el sábado, tienen que anunciar eso por tele para que la gente se entere que de verdad dan las casas.
Ay, mi mamá si es engañá…pero bueh, por lo menos nos dieron un apartaco, vamos a ver que tal es. Ta bien ¿y tenemos que ir todos?.
–Claro mi amor, son mi familia y quiero que el comandante nos vea, es la primera vez que lo voy a tener cerquita hasta un beso le voy a dar a ese hombre.
Esta se emociona más hablando del presidente que conmigo cuando me la cojo, bien bello pues.–Pensaba el marido de Yadira mientras la veía emocionada esperando el día sábado–.

Con puntualidad inglesa llegó Leonel en su moto.
–Ven acá carajito, dame un abrazo–Lo abrazó fuerte y le habló al oído–Que esto sea el comienzo de un gran futuro Keiny, te mereces esto y más y yo voy a estar aquí para apoyarte.
–Gracias Leonel, no sabes como me hace falta apoyo de la gente que quiero burda–Se apartó de Leonel con lágrimas en los ojos–Quisiera compartir este pequeño logro con mi sifrinito y no está y eso me tiene mal–Comenzó a llorar–Gracias por estar aquí Leonel.
–Ya, ya tranquilo, no llores que hoy no es para llorar sino para celebrar.
–Jejeje es verdá–Keiny se limpió la cara con sus manos–Hoy tenemos doble celebración, a mi vieja le dieron un apartamento a estrenar, se lo dio el gobierno.
–¡Coño que bueno! ¿viste? Las cosas se van encaminando. Hay que oranizar el “open house”.
–¿Qué verga es esa?
–Jajajaja es pa celebrar la inauguración de la casa pues, el día que se muden hacemos un bonche ahí.
–Ah ya ya un openjaus, bueno…sí, me imagino que haremos una vaina de esas, si es que no se nos cae una pared encima.
–Deja de estar hablando estupideces Keiny y vengan para acá.–Dijo Yadira haciéndole un gesto con la mano a Leonel para que se acercara.

–Déjame hablar un momento con tu amigo y luego vienes Keiny.
–Deja de meterle vainas en la cabeza y marearlo con tus vainas, te conozco…
–Ah cállate.
–¿Qué quieres hablar conmigo Yadira?.
–Mira Leonel, yo sé que conoces a mi hijo desde hace uno años y que ustedes tuvieron un cable pelao, yo no es que esté muy de acuerdo con eso de que sea gay, pero bueno, esa es su vida, el escogió eso y bueno, tú…yo no me esperaba eso de ti…yo que te vi desde niño antes que naciera Keiny…también saliste con eso y mira que te vi un poco de noviecitas.
–jajajajaja ay Yadira, a tu hijo lo adoras sea como sea, porque peor a que sea gay es que te haya salido choro y drogo y ninguna de las dos es, bueno un poco malandrín roba carteras si es, pero nada grave. Así que no te angusties por eso. Y en cuanto a mi, deja la guevonada, tú me quieres así como soy, como era y como seré jejeje.
–Yo lo sé Leonel, solo que no me hago a la idea que a mi hijo le gusten los hombres porque bastante que salió con las niñitas del barrio, entonces no entiendo. Pero bueno, ahora los veo a ustedes juntos, que salen, lo traes, comparten más que antes y quiero pedirte algo.
–¿Qué será?
–Si de verdad quieres a Keiny, enamóralo, conquístalo, Dios digo esto y no me reconozco, te lo digo porque si no acepto es que ese enamore de su hermano, eso sí sería la locura, una aberración, hermanos, maricos y amantes, no, no, no, no. Eso sí que no lo voy a aceptar.
–Bueno Yadira, eso es algo que está ahí, como me dijo Keiny una vez, él no lo ve como un hermano pues no se criaron juntos, lo ve como el hombre del que se enamoró sin darse cuenta aún sabiendo la verdad. Yo no voy a forzar a Keiny a que me ame o tenga algo conmigo, haré todo mi esfuerzo para conquistarlo pero no puedo hacer más, él ama a José Arturo, lo ama y mucho Yadira.
–Que broma vale. ¿Y tú crees que Joseíto regrese? ¿vivo? María Antonia no es santo de mi devoción y yo de ella por razones obvias, aunque se ha portado bien con Keiny, pero me imagino que debe estar destrozada por el secuestro de su hijo, debe ser horrible no saber nada y esperando lo peor en estos casos.
–Si, está muy nerviosa y angustiada. No lo sé Yadira, se ha prolongado mucho el rescate y la negociación, no sé que pasa ahí. Se puede esperar cualquier cosa.

Luego de tres horas en la arepera decidieron irse. Leonel les contrató un taxi de confianza para que los llevara a Petare.
–Yo me quedo con Keiny y luego lo regreso sano y salvo a casita. Vayan con cuidado y me avisan cuando lleguen.
–¿Y ese es novio de Keiny? El carajito no se los busca feos, los dos que ha traído son unos galancitos. Cuanto marico suelto hay en esta ciudad que desperdicio…–Le comentaba el marido de Yadira a ella.
–Ya gordo, ya. No, no es novio y baja la voz que el taxista no tiene porque enterarse.
–Tranquila doñita, yo conozco al Leonel desde hace aaaaños y sé de sus andadas jejeje. Lo único que le puedo decir, y ojo yo no soy marico, Leonel quiere a ese chamo burda y lo quiere para bien, así que por ese lado quédese tranquila.

Yadira se le dibujó una sonrisa en la cara; escuchar esas palabras la tranquilizó.
–En todas las familias hay un marico, un cura y un loco señor.–Dijo el marido de Yadira.