viernes, 27 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Diego & David 5.

Un día, conversando con Diego, este le dice: –Estoy saliendo con alguien, tengo novio–.

David se le cruzaron los cables, le entró un escalofrío en el cuerpo y estalló. Le reclamó a Diego –¡Qué bolas tienes tú, yo pendiente de ti, tirando contigo, me quedo en tu casa, sabes que estoy loco por ti y en vez de empatarte conmigo vas y me dices que tienes novio, tu si eres arrecho– David solito se estaba hundiendo en el fango y seguía –...verga no puede ser que no sirva de nada todos estos meses, te empatas y me lo dices así sin más– Todo esto era por el chat del celular, Diego sólo ponía caritas de pena.
<David, yo te quiero mucho y la verdad no sé a que viene el reclamo yo te fui claro desde el principio, tú y yo no somos pareja, solo amigos y además estoy saliendo con alguien todavía no es formal lo de novio fue de joda>.
David le dijo a Diego que cuando se veían, obviamente era para tener sexo. David pensaba que así tenía una cuota de poder, como su carta bajo la manga –no eres mi novio pero tienes sexo conmigo– Y así fue, seguían teniendo sexo y cada vez que David sabía que Diego salía con alguien se lo reclamaba, le formaba unos zaperocos, pero al final siempre terminaban en lo mismo, sexo.
Cada vez que veía a Diego en la calle o iba a su casa sentía mariposas en el estómago…pero sólo tenía de Diego el sexo y su amistad porque siempre estaba pendiente de David,  un cariño incondicional mutuo pero esos encuentros le hacían daño a David y el compensaba su rabia de verlo con otra persona teniendo sexo. Sexo sexo, esta relación la manejaba el sexo.
Diego se fue de viaje y le trajo algunas cosas, quedaron en verse en su apartamento para entregárselas, almorzaron juntos, hablaron de sus cosas. David enamorado, Diego lo quiere mucho.
David recibió otra noticia, ruda, que cambiaría a partir de esa confesión la manera de ver a Diego.

jueves, 26 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Diego & David 4.

David seguía empeñado en estar con Diego.

Días después de aquel episodio se fue tempranito a la oficina de este y le dejó colgado en la reja un sobre manila que contenía siete chocolates oscuros pequeños y una nota que decía: “7 chocolates para que los disfrutes 1 cada día, o todos en un solo día, como prefieras.   Horas después recibió un mensaje de texto que decía <Gracias por los chocolates, un beso>.
Sólo eso, más nada. Pero no se quedó quieto y quería ver a Diego; y se vieron y hubo sexo. Se veían menos y cuando lo hacían era para sexo. A David no le importaba, quería estar con él y se quedaba en su casa, de hecho hubo un día que David se quedó en casa de Diego y este tenía que salir temprano y dejó a David en el apartamento. Más tarde se iría.
Diego estaba por recibir las llaves de su apartamento nuevo en Los Naranjos, estaba emocionado con eso y le contaba a David todo lo que quería hacerle a ese lugar. El día del cumpleaños de Diego, David le regaló un portarretrato de madera. Le encantó y le dijo que lo estrenaría cuando se mudara.
Pasaron los meses, seguían viéndose y seguía su rutina de sexo, a veces ni eso, solo hablaban y se dormían viendo televisión.  Le dieron el apartamento e invitó a David a conocerlo y contarle ahí en vivo que quería hacer, David se sentía entre contento y triste pues no compartiría todo eso diariamente con Diego, pero en fin, le mostró todo: cuartos, baños, sala, cocina.
Lo  que prometió lo cumplió, el portarretrato lo usó, decoró el apartamento a su gusto, quedó perfecto, hizo un open house al que David no pudo ir.
Por supuesto seguían las visitas ahora en el nuevo hogar y también se quedaba a dormir, comían, etc, etc, etc.

miércoles, 25 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Diego & David 3 SEGUNDA TEMPORADA.

Una tarde y luego de confirmar durante el día, Diego le dijo a David para que lo acompañara al cumpleaños de un amigo.

David conocía al homenajeado. Luego del trabajo fueron a comer algo y después rumbo a la reunión.
Llegaron, saludaron a los presentes, unos cuantos conocidos de ambos. Algunos se sorprendieron al verlos juntos, pero todo normal. La velada continuó entre tragos, chistes y cuentos hasta que Diego dijo para irse pues ya estaba cansado. Obviamente David se quedó esa noche con él.
Como siempre que están juntos, hubo sexo y del bueno. David estaba decidido esa noche a confesarle a Diego lo que sentía y cuanto le gustaba. Terminaron, se ducharon, comieron algo y se pusieron a ver televisión.
Al rato, después de darle mucha vuelta, David se decide a hablar –Diego, bueno, he estado pensando en todo esto que ha pasado entre nosotros, que comenzó  solo para tener sexo y bueno ya estamos pasando a otra cosa digo yo, hemos salido, compartido, me he quedado en tu casa...– una pausa, eterna – tú me gustas mucho, la paso bien contigo, estoy como entusiasmado, no se… ¿tú que dices?...–otra pausa,  interminable –.
–Mira David –esas dos palabras ya habían marcado el desenlace de esto– yo también la paso bien contigo, el sexo muy rico, te quiero, sí, te quiero, eres una persona muy especial…–siguen las pausas – pero no me haces plín–.
PLIN PLIN PLIN PLIN esa onomatopeya se le repitió a David en el cerebro miles de veces por segundo. Quedó congelado y luego le dijo –estoy jodido contigo entonces.
–No bueno no jodido, lo pasamos bien David pero no puedo tener una relación contigo, no estoy sintiendo lo mismo que tú, cuanto lo siento.
David se quería ir del apartamento ¡ya! ¿Pero adónde iba a esas horas?, se quedó en la ventana mirando la avenida invadiéndole un extraño sentimiento; rabia, triteza.. Tanto tiempo solo y por fin volvía a conocer a alguien y ese alguien no le hace PLIN.
Llegó la hora de dormir cada quien por su lado, al día siguiente David se duchó y se vistió, Diego le dijo que le daba la cola, David no quiso, le pidió que le abriera la puerta y se fue.
Pero esto no termina aquí, todavía había tela que cortar en esta historia…

martes, 24 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Diego & David 2 SEGUNDA TEMPORADA

A la semana siguiente volvieron a verse, esta vez en su oficina.

Mientras Diego terminaba de trabajar ,conversaban, David revisaba la oficina viendo los cuadros, los otros cubículos que habían, enviaba mensajes en su celular, etc.
Ya desocupado, se acercaron y se besaron, tocándose y de repente empezaron a quitarse la ropa, de la nada apareció un condón y no hubo lugar donde no lo hicieran, hasta parados en el marco de la puerta, Diego carbaba a David mientras lo penetraba.
Una vez terminado el acto, salieron de la oficina y fueron a cenar. Conversaron de todo, su matrimonio ya terminado, sus dos hijos, la parejita y David contando su vida también y de su trabajo, fue agradable la velada. Diego dejó a David para que tomara un taxi a su casa, en el trayecto se escribían.
Los encuentros eran esporádicos pero se veían todas las semanas, salían a cenar, cine, se hablaban durante el día.  Llegó el día de quedarse a dormir en el apartamento, Diego preparó la cena, se sentaron en la mesa con la particularidad de comer ambos desnudos.
Por supuesto hubo sexo, hablaron, vieron televisión, Diego le mostró fotos de sus hijos–su mayor orgullo– le echó cuentos y anécdotas sus hijos, de la exposa de sus exparejas hombres, se ducharon y se acostaron. Al día siguiente se ducharon juntos y desayunaron, Diego  lo llevó a su trabajo.
David se estaba entusiasmando, le gustaba, le agradaba su compañía para él iba bien la cosa.

lunes, 23 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Diego & David 1 SEGUNDA TEMPORADA

2007, agosto. Dos años han pasado de la primera relación estable de David.
Ni rastro de amor y pensamiento hacia Cristóbal, pasó a ser un buen amigo y David en todo este tiempo había conocido  gente, salía, sexo ocasional, etc.  Llegó el tiempo de Facebook y las distancias se hicieron más cortas. David navegando por la red social se encontró con un conocido y lo agregó.
Su nombre, Diego Delima, diputado 42 años. Aceptó la solicitud y empezaron a chatear por Facebook, al rato se pasaron al messenger, cuando aún existía. Se  conocían sólo de saludo desde hace unos años y empezaron a ponerse al día con las típicas preguntas. Hablaron de todo, se lanzaban indirectas con el tema sexual, comentarios iban y venían. Ese mismo día cuadraron para verse, la oficina de Diego quedaba cerca del trabajo de David.
Se vieron, David se se subió al carro de Diego y fueron a tomarse un café en el lugar acordado. pero la bebida caliente quedó en el olvido y  fueron directamente a Los Palos Grandes al apartamento de Diego.
Entraron, un lugar acogedor, bien decorado, en ese momento no era lo importante, eldeseo no les dejó llegar a la habitación y se desnudaron en plena sala con los cuadros y figuras decorativas viendo ese arranque de pasión desmedida.
Ya desnudos, unos cuantos besos y sexo oral, pasaron a la habitación  a terminar lo que de golpe había empezado. Besos, caricias, mordiscos, sexo oral, penetración, varias posiciones, mientras todo eso ocurría, hacían comentarios cargados de morbo y vicio. Llegó el final, una explosión. Diego se puso de pie sobre la cama y mientras acababa iba cayendo el semen sobre David; cara, pecho, abdómen.

El sexo de acuerdo a lo comentado posteriormente por David y certificado por Diego fue excelente, quedaron agotados, se ducharon, conversaron un rato, pero David tenía que irse, tenía una cita con un amigo. Quedaron en verse otro día para repetir. Se vió con su amigo y luego a casa.
David no lo sabía, pero se aproximaba una relación jalada de los pelos, loca, que incluía celos, malos entendidos y desilusión…

sábado, 21 de febrero de 2015

SERENDIPIA capítulo uno

El día se presentaba estresante; documentos que leer, visita a los tribunales, presentación de testigos, reunión con los fiscales, firmas. Gonzalo Albornóz Peláez, abogado, de los buenos, 45 años, divorciado con un hijo de 15 años rebelde y hasta mala conducta. Actualmente sale con una mujer mucho menor que él. Llevan un mes de relación, tenía toda la semana esperando que fuera viernes. Ya era viernes.

No tanto por llegar el fin de semana sino por lo que tenía planificado hacer desde hace varias semanas y hoy era el día, más bien la noche.

Gonzalo es una persona reservada y seria. Es de poco salir, siempre del trabajo a su casa, que normalmente el trabajo lo termina después de las nueve de la noche.

Pero su vida comienza una vez que llega a casa y enciende su computadora. Videos, chats, redes sociales, cámara, lo necesario para encuentros con hombres; verse desnudos entre ellos, masturbación mutua, sexo telefónico.

Era el único contacto sexual que ha tenido con otros hombres, el virtual, se puede decir que es virgen en ese terreno, sólo ha estado con mujeres.

Hace unas semanas conoció a una persona que lo introdujo en el mundo BDSM, un término para abarcar un grupo de prácticas y fantasías eróticas. Unas siglas formadas con las iniciales de las palabras: Bondage, disciplina y dominación, sumisión y sadismo y masoquismo. Todos los días le enviaba información de esas prácticas sexuales.

Sebastián Muñoz, chileno, ingeniero, 36 años, soltero, gay, trabaja en una Trasnacional de productos de higiene personal, lo trasladaron de Chile a Venezuela por cuatro años, lleva ocho meses en el país. Tiene tres amigos con los que comparte su pasión por el BDSM. Tienen un apartamento alquilado entre los cuatro donde hacen las prácticas con clientes a los que les cobran para dejarse hacer y hacer lo que quieran. Gonzalo Albornóz será uno de esos clientes la noche de este viernes.

Gonzalo estaba en su oficina terminando de firmar una pila grande de documentos, mientras lo hacía pensaba en todo lo que ocurriría esa noche. Iba a ser la primera vez que estaría con un hombre, en este caso con cuatro hombres. De sólo pensarlo se erectaba y mojaba sus interiores, el corazón le palpitaba a toda velocidad, las manos le sudaban y se le secaba la boca.

Eran las nueve de la noche y Llamó a su novia para decirle que esa noche no podían verse pues tenía mucho trabajo y se quedaría a dormir en la oficina. Su hijo lo había llamado varias veces para pedirle dinero, hasta que por fin accedió y le mandó dinero con el motorizado, vería a su hijo el domingo para pasar el día con él. Su exmujer lo tenía atormentado con la pensión alimenticia para que se la aumentara y para que le diera un dinero extra para ropa de su hijo. El único momento en que sus erecciones no funcionaban: hablar con su ex.

Colgó la llamada y terminó de firmar los documentos. Estaba muy nervioso, se tomó un par de pastillas de valerianas y entró al baño. Se desabrochó el cinturón, se bajó el cierre y dejó caer el pantalón. Su pene estaba totalmente erecto, rígido, muy duro. Tenía que masturbarse si quería durar más y así lo hizo. Unas escasas sacudidas fueron suficientes para correrse en segundos. Se descargó en el urinario. Tuvo que apoyarse un instante en la pared, se había mareado.

Se incorporó, se lavó el pene y sus manos y volvió a subirse el pantalón. Salió del baño, se quitó la corbata, agarró su maletín, apagó las luces y se fue de la oficina.

Se fue al sótano y buscó el carro. Al montarse le escribió Sebastián.

<<Voy saliendo para allá>>

Eran las 10 de la noche. Su cita era en un ciudad dormitorio a 30 minutos de Caracas.

Al llegar a la autopista se pararía en la primera estación de servicio para echar gasolina y comprarse una bebida energizante. Seguía ansioso y las manos le sudaban. Detuvo el carro en la tienda de conveniencia y se fue directo al baño. Necesitaba masturbarse de nuevo, el pene le dolía de tanto mantener la erección. No había nadie pero entró en la poceta, se sacó el pene por el cierre del pantalón y volvió a hacerlo, no hubo chance de limpiarse, se acomodó y entró a la tienda.

Cogió dos latas de la bebida energizante y una la ta de maní. Abrió una de las latas y se la bebió de un golpe. Llegó a la caja, pago y se fue.

Cuando se montó en el carro iba pensando en Sebastián y cayó en cuenta en ese momento que lo iba a conocer en persona por primera vez y a los otros tres solo los había visto en fotos. Eso lo puso más nervioso de lo que estaba. Sonó su celular.



<¿Ya estás cerca?>

<Sí, sí, entrando a la urbanización>

<Recuerda, el edificio es el H1, te estacionas al lado del carro amarillo>

<Ok>

Colgó la llamada y se metió el celular en el bolsillo del pantalón, pero se deslizó y cayó en el suelo del carro.

Llegó al apartamento. Tocó el timbre y le abrió Sebastían.

–Buenas noches y bienvenido.

–Gracias. Buenas noches

Entró. El apartamento era pequeño pero cómodo, todo estaba en un solo ambiente, hasta el baño, era abierto. El apartamento tiene dos habitaciones que unieron para hacer el cuarto sado. Gonzalo detallaba cada cosa en el apartamento.

–Te presento a Carlos, Antonio y Jóvito, los cuatro estaremos contigo.

–Mucho gusto, encantado.

–¿Quieres tomar algo mientras os relajamos y preparamos? Hay whisky, vodka, ron, anís. También tenemos unas pastillitas, coca, marihuana.

–No, no, tranquilo tráeme un vodka con soda.

Sebastián trajo las bebidas, los otros tres se habían ido a cambiar.

–¿Trajiste el dinero?

–Claro, toma, aquí está cuéntalo.

–Tranquilo, ya habrá tiempo. Quítate la ropa y ve a esa puerta ahí te van a decir que hacer. Yo entro ahora.



Un cuarto negro, sólo iluminado por tres bombillos a baja intensidad, un columpio de cuero en el medio de la habitación.

Los tres hombres tenía una máscara de cuero que cubría su cabeza y rostro sólo se veían sus ojos y boca, unos arneses gruesos de cuero  que cruzaban su pecho y espalda y unos interiores de cuero que dejaban al descubierto los glúteos y sus penes erectos.

–Ponte esto.–Le dieron un arnés para él–.

Lo ayudaron a montarse en el columpio.  Quedó semi sentado, le tomaron las piernas y se las anclaron con unas cadenas hacia los lados. Su culo quedó a la vista. Le colocaron un ball-gag, una mordaza de bola de plástico que le ajustaron en la boca con una correa de cuero que abrocharon por detrás de su cabeza.



Entró Sebastián vestido como el resto de sus compañeros pero traía un látigo de cuero.


–Esta noche tendrás el mejor sexo de tu vida, vas a poder morir tranquilo cuando terminemos contigo. Te va a gustar maricón–Comenzó a darle suaves latigazos por todo el cuerpo, incluyendo su pene.  La diversión apenas comenzaba para todos.

jueves, 19 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS Cristobal & David. FINAL DE TEMPORADA.

Febrero de 2004, las semanas  pasaban  contándole a los amigos y familiares las anécdotas del viaje, reuniones, almuerzos, cualquier excusa era buena para echar los cuentos y mostrar fotos.

Un amigo de Cristóbal estaba buscando habitación para vivir. Le ofreció una en su apartamento para que se quedara y compartir los gastos. Todo era perfecto los primeros días. No se imaginaron lo que vendría.
Elías no conocía las palabras orden y limpieza. Al principio era gracioso –Jajaja Elías deja las cosas tiradas– de ahí David pasó a decir: –¿Cuando le vas a decir que arregle el cuarto?–. No limpiaba, no fregaba platos, nada. Sólo se echaba a ver televisión por cable, porque eso sí tenía, cable.
Se le encargó la tarea de pagar el condominio y colaborar con el mercado, que él no hacía. Siempre tenía una excusa cuando se le pedía el recibo de pago. –Lo tengo en la oficina, no, lo tengo en la casa pero no se donde, si está en la oficina pero traspapelado–.
David entró en cólera y le reclamó a Elías. Lo más decente que le dijo fue irresponsable. A todas estas Cristóbal no decía nada, pero luego solos en el cuarto le reclamaba a David. –Esta es mi casa y él es mi amigo, si tengo que resolver algo con él, seré yo quien lo haga– Esa respuesta puso peor a David pero se quedó callado. Elías y David cortaron toda comunicación.
Pero como si no hubiesen problemas con el inquilino, llegó un amigo del interior –a quedarse unos días– en el apartamento.  Se convirtió en semanas, el  chamo era peor que Elías y, cuando estaban solos armaban escándalos, gritaban y no les importaba que David estuviera ahí. Por lo menos no hubo sexo entre ellos.
David no aguantaba la situación y le dió un ultimátum a Cristóbal: –O estos dos se van del apartamento o yo no regreso hasta que se vayan– Casi que le dijo a David que se podía ir, que estos amigos no tenían donde ir…eso fue el detonante para discusiones tras discusiones hasta que por fin se fue el muchacho y a las semanas se fue Elías. Las aguas se calmaron, todo volvió a la normalidad de siempre.
La relación entre ambos ya estaba resquebrajada, el sexo ya era casi inexistente, se iban a dormir y cada uno por su lado, salían y casi no hablaban. Se había vuelto una relación de amigos casi hermanos y ni eso porque casi no se comunicaban.
Ya corría el 2005, Cristóbal citó a David para verse  y hablar. Ya se sentía en el ambiente que eso se terminaba. Hablaron, se dijeron lo que tenían que decir. Cristóbal le dijo a David que lo quería muchísimo pero ya no lo amaba. David sabiendo que eso estaba a punto de terminar no paraba de llorar y pedía una y otra vez que no terminaran. Manotazos de ahogado. No había marcha atrás. Cristóbal llevó a David a su casa luego de seguirlo en el carro cuando este se fue a caminar para estar solo.
El primer fin de semana fue una tortura, no se imaginaba la vida sin Cristóbal…No sabía que hacer de nuevo en su casa un fin de semana. Pero ya todo había terminado

miércoles, 18 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Cristóbal & David 10

Estando en Madrid decidían si ir a Barcelona o a París cinco días y listo, regresar a Caracas. Comparando precios salía para ese momento más económico París.
Como no tenían mucho dinero decidieron pedirle prestado al  tío de David, el mismo que le pagó el pasaje, que luego ya le devolverían. David le lanzó la papa caliente a Cristóbal para pedirle el dinero al tío, algo que le molestó y mucho pues no era ni remotamente familia…pero bueno lo hizo y el tío dio el dinero con la esperanza de ser devuelta en los próximos meses.
El hotel en París era del siglo XIV, pero al parecer esos hoteles viejos tienen caché pues alguien muy famoso se hospedó ahí. La habitación podría tener millone de ácaros por todos lados, la alfombra casi que era la original. Hasta bañera había. Lo bueno es que estaba cerca de la Torre Eiffel.
El desayuno en el hotel –estaba incluído– era de lo más frugal que se pueda imaginar: café–pésimo–, jugo, tostadas, mermelada y mantequilla y cereal.
Los siguientes días fueron de caminar y caminar y caminar. Conocieron la torre, imponente, en lo más alto el frío calaba en los huesos pero subieron justo el día que había más neblina en la ciudad y no se veía nada. Recorrieron calles, barrios, iglesias, de todo. En una de las plazas donde se colocan los “artistas” estaba uno que hacía perfiles de la gente recortando cartulina negra, David se acercó al señor, lo embaucó y le hizo un perfil, no estaba mal pero le cobró 15 euros por el pedazo de cartulina negra, les tocó pagar, no pudieron librarse de eso.

Contactaron a un amigo de un amigo de Cristóbal que vive en París y les hizo un minitour de noche. Los llevó a varios sitios y ya entrada la noche los invitó al barrio gay de París, pero David estaba agotado y se quedó en el hotel. Cristóbal y el amigo si fueron.
Luego de unas cuantas horas que Cristóbal no llegaba, David empezó a desesperarse, no durmió, lo llamaba al celular y nada. Estaba muy molesto. Al rato llegó y el regaño que le esperaba a Cristóbal fue grande. Discutieron,, se fueron a dormir molestos, al día siguiente hablaron y se calmaron las cosas. Regresaron a Madrid a terminar de conocer y despedirse de la gente.
Después de este viaje la relación comenzó su descenso irremediablemente.

martes, 17 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Cristóbal y David 9.

En enero regresaron a Galicia para conocer  La Coruña y Santiago de Compostela.
Fue un viaje estupendo pues ambas ciudades son hermosas y ricas en monumentos, edificios antiguos e historia. También caminaron y tomaron fotos como locos.

Una noche en La Coruña Cristóbal le propone a David ir a un sauna a ver que tal, accedió, están en otro continente, nadie los conoce, hay que conocer como son los saunas en España así que fueron. Se metieron en internet a buscar y consiguieron uno solo.

Llegaron al lugar en la tarde, un sauna inmenso,  parecía más un club, todo bien decorado, hombres guapos de todas las edades, cada quien en lo suyo; bebiendo, conversando, viendo videos, en la piscina, etc.

Hicieron un recorrido para ubicar los vapores, sala de videos, cuartos oscuros, de momento había poca gente. Cristóbal se quedó viendo una película porno y David decidió dar una vuelta.

Caminando vio unas escaleras que conducían a las cabinas privadas, unos cuartos pequeños donde la gente aprovecha  la intimidad del 2x2 de calmar su ganas. El pasillo era  una L de varios cuartos, todos estaban con las puertas abiertas, unos vacíos otros con gente. En una de esas que David pasa por una cabina había un tipo sentado en la cama,este lo agarra por el brazo, mete a David a la cabina y le arranca el micropaño que lo cubría. El hombre en cuestión se agachó y sin decir nada se introdujo el pene de David y comenzó la faena. David impactado no opuso resistencia y dejó que el señor disfrutara.

Unos segundos para llegar al momento clímax y David le informa que ya, ya viene la cosa. David intenta soltarse del tipo pero este lo abraza a la altura de las nalgas y no lo suelta hasta que se viene dentro de su boca y así como empezó terminó, sacó a David del cuarto. Salió riendo, subió a buscar a Cristóbal para contarle lo sucedido pero no lo encontraba. Estaba con otro tipo conversando en el vapor de lo más animado, cuando terminó de charlar le contó, se rieron. Cristóbal al parecer solo vio videos y conversó, no paso más nada con nadie. David se sentía un poco culpable de lo sucedido pero como no hubo molestia, pues lo dejó así.
Regresaron a Madrid para seguir conociendo pueblos cercanos.

lunes, 16 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Cristóbal y David 8.

Transcurría el 2003 y planeaban su primer viaje al exterior; España.

Cristóbal en ese sentido era más entusiasta y planificaba, cuadraba rutas, paseos y organizaba. A David le fastidiaba eso, le encantaba la idea de viajar con su pareja pero el previo de un viaje no le gustaba –más bien era flojo, quería todo listo– pero igual tuvo que involucrarse.
A mitad de año ya querían irse de vacaciones pero los tiempos y el dinero no cuadraban, luego Cristóbal decidió irse por menos tiempo a Europa, David no estuvo de acuerdo prefería esperar e irse un mes por lo menos, para aprovechar mejor el viaje. Discutieron y terminaron viajando una semana a Margarita. El viaje estupendo, revivieron las ganas y la pasión, otra vez juntos todo el día. Esos momentos para oxigenar la relación  funcionaron.
Mientras reunían el dinero para ir a España, los pasajes ya estaban comprados. El viaje sería para diciembre, iban comprando dólares y euros, pocos pues no había mucho dinero.
Otra traba: el control de cambio llegó y no pudieron comprar más divisas…pero el tío de David en España le dijo que él le regalaba el pasaje, así que estando en España le daría el dinero en euros de lo que pagó por el boleto.
Una vez en Madrid se hospedaron en casa de una tía de David, hermana del papá, él también estaba ahí con su esposa pues todos los diciembres va a pasar las navidades con sus hermanos. Cristóbal nunca había ido a España así que todo era nuevo para él. Estaban contentos estando juntos en Europa.
Los primeros días transcurrieron conociendo varios lugares cercanos a casa, tomando fotos, caminando hasta el cansancio y muchas fotos. A los días fueron a Toledo, caminando, conociendo, fotos, comer, etc
A veces salían sobretodo en las noches con el papá de David, iban a almorzar a casa de otros tios, unos primos, en fin, Cristóbal conoció a toda la familia. Se fueron a Galicia por unos días, pero sólo al pueblo donde nacieron los papás de David,  el frío era impresionante y los abrigos más, pero ahí se acomodaban para no sentirlo tanto.
Regresaron a Madrid y continuaban los paseos, almuerzos con la familia, seguir conociendo sitios. Una de las tantas noches que salieron de copas y rumba, dieron un paseo por Chueca el barrio gay de Madrid, caminaban tomados de la mano, se besaban, todo normal como cualquier pareja.  A pesar de poderlo hacerlo sin esconderse, se sentían extraños haciéndolo.

Se les acercó un muchacho y les entregó la tarjeta de un local, como no habían decidido a que lugar ir, fueron a ese.
Una puerta plateada con un timbre a un lado era la bienvenida al local, parecía un burdel clandestino pero eso no los detuvo para llamar. Se abrió la puerta y apareció un hombre con tirantes de cuero negro cruzados en el pecho e interior del mismo material, eran las únicas piezas que llevaba puestas. Una vez dentro quedaron en una pequeña salita cuadrada, al fondo del local se podían ver a varios hombres desnudos, David pensó que era un show que estaban montando, se disponían a avanzar cuando el señor de los cueros les cerró el paso con su brazo y les dijo –la ropa la dejan aquí–. Así como dos pueblerinos recién llegados a la capital quedaron petrificados ante semejante advertencia. Dieron la vuelta y se fueron.
David y Cristóbal no eran unas personas mojigatas pero en ese momento que les dijeran de golpe “a quitarse todo” les chocó.

domingo, 15 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Cristóbal & David 7

David era celoso, muy celoso. Llamaba a Cristóbal a cada rato, mensajes sin cesar, si salía con otra persona lo monitoreaba, hasta que no llegaba a casa no paraba de llamar.
Creó una dependencia hacia Cristóbal;  si a David lo invitaban a un sitio y Cristóbal no quería ir pues no iban ninguno de los dos, si sucedía al contrario y David no quería ir pues el otro si se iba, eso lo ponía del peor humor. Del tiempo que estuvieron juntos casi nunca iban los dos de viaje en  Carnaval o Semana Santa. David se iba solo a la playa con la familia.
El sexo iba muy muy bien de eso ninguno se quejaba, lo pasaban excelente. De hecho cada vez que discutían por algo tenían sexo y David se calmaba. Cristóbal se lo decía –Lo que te hacía falta era una cogida para que te calmaras– No era gracioso escuchar eso pero era verdad.
Una noche Cristóbal no aguantó más tanto celos y explotó: –¡Ya coño! ya basta de tanto peo y llamadera, ¿hasta cuando la vigiladera y controlándome? Eres una cuaima histérica. Yo me empaté con un hombre con pelos en el pecho no con una mujercita escandalosa armando peos todo el día. ¡No me llames tanto! Permíteme que te extrañe durante el día, que me provoque llamarte, me tienes cansado David– Esto se repitió un par de veces más. La primera David dejó de ir al matrimonio civil de su primo por estar discutiendo,, la segunda terminó en el hospital con la tensión en las nubes.

Luego de eso lDavid cambió, nada volvió a ser igual.

sábado, 14 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Cristóbal & David 6

Ya instalados en el apartamento, lo único que había era una nevera, la cama, King por supuesto, televisor, una puerta que se le cambió el uso a mesón donde iban todo los utensilios de cocina y una cocina eléctrica de dos hornillas, mucha ropa regada por todos lados y polvo…mucho polvo pues el piso está en obra limpia.
Cristóbal quería arreglar todo ya: Cocina, piso, cuartos, muebles. David lo aterrizó, que tuviera calma que todo va a salir poco a poco, –Si estamos juntos que importa donde estemos viviendo y como– Esta frase se volvería en contra muy pronto…
Lo primero fue la cocina, unos meses después, buscando, probando, caminando, regateando, se consiguió una bonita, buena y ajustada al presupuesto de Cristóbal. Al comienzo de la instalación el muchacho, inexperto, que enviaron  para la instalación rompió una tubería de agua taladrando la pared, hubo que cortar el agua y al día siguiente retomar la instalación. El piso de la cocina otra tortura, se echaron semanas en eso.
Ya con nueva cocina instalada se eliminó el mesón improvisado y hubo un pequeño orden. Semanas después llegó la hora de colocar el piso de todo el apartamento. Otra tortura; tierra por todos lados, el trabajo iba lento, cada vez que llegaban a casa había una novedad. Cerámicas mal puestas, huecas, sin careteo, en fin, polvo y más polvo. David andaba molesto y eso que no vivía ahí, Cristóbal estaba contento y eso lo molestaba más.
Ya el apartamento tomaba cuerpo con la instalación de los closets, cero ropa regada y embalada, colocaron ventanas panorámicas y alguno que otro mueble. Ya bián pasado unas cuantas semanas.

La compra de los muebles de la sala fue un punto de honor; después de ver por todos lados, comparar precios, modelos, colores, por fin consiguieron unos  perfectos, tanto David como Cristóbal estaban contentos con unos de mimbre espectaculares que consiguieron en Caucagua hacia el Oriente del país, pero, siempre hay un pero, la mamá de Cristóbal –testigo de Jehová– se mudó al mismo edificio que ellos, quería intervenir en la compra de los muebles. Y lo hizo. Ella escogió cual se compraba, cabe destacar que fueron los tres al sitio donde los vendían, David quedó relegado de la escogencia y no omitió opinión.
Una vez los muebles en la casa, cambió el panorama de todo.  Ahora era un hogar, poco a poco vendrían los accesorios y sería todo (casi) perfecto.

viernes, 13 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Cristóbal & David 5

El primer año de relación corría y con él, el primer viaje juntos; Mérida.

Entre el carro accidentado, recalentándose y cada vez que lo apagaban tenían que encenderlo empujado llegaron a la ciudad. Estuvieron una semana  con el frío y conociendo pueblitos, no importaban las dificultades pues estaban juntos. Muchas fotos, muchas caminatas, sexo a diari. El regreso fue de llanto pues se suponía que ya en la capital con la rutina diaria y el trabajo no se verían tanto como en esa semana que fue compartir 24 x 24. Para cerrar con broche de oro, se les pinchó el caucho justo saliendo de Mérida.
Cristóbal había adquirido mediante un crédito un apartamento en Parque Caiza que no había podido terminar de pagar por diferentes motivos. Ahora en compañía de David cambiarían las cosas y sería una meta el terminar de pagar para que le entregaran las llaves y por fin vivir solo.
Mientras se agilizaban los trámites para finiquitar el pago total del apartamento, volvieron a viajar juntos, esta vez a Margarita una semana también. Otra vez estaba juntos durante todo el día; salían de paseo, playa, compras, cama, piscina, playa, cama, etc. De nuevo se acercaba el final de la semana y la tristeza los envolvía, tenían que regresar a la triste realidad.
Llegó el gran día. La última cuota y el apartamento ya era de Cristóbal.
Después de llegar tardísimo–cosa que le molesta a David de Cristóbal, su impuntualidad– para pagar la última cuota y entregar el finiquito casi les cierran la puerta de la en la cara en laoficina de la  Administradora y sin poder darles las llaves del tan anhelado apartamento. Pero lo lograron.

El apartamento viene sin nada, sin piso, sin closets, obra limpia, únicamente la cerámica de la cocina y los baños. Cristóbal decidió mudarse así a pesar de las incomodidades. David estuvo de acuerdo –Que importa si vamos a estar juntos, poco a poco tendremos nuestras cosas–. Esas palabras reconfortaron a Cristóbal a pesar que David no se iba a mudar de momento completamente, sólo por días y fines de semana.
Lo que vendría después sería un gran reto de paciencia, aguante, convivir juntos y poner a prueba la relación de pareja.

jueves, 12 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Cristóbal & David 4

El primer encuentro sexual formal se dio días después luego de compartir cenas, cines y paseos.

Decidieron ir a un famoso hotel de alta rotación. Ambos viven con la familia, no había otra opción para el encuentro amatorio.
Una vez en el hotel y despojados de todo estorbo de algodón y poliéster, tumbados en la cama, faltaba algo importante y no era el condón…
Cristóbal hizo la pregunta del millón.
–Una pregunta ¿Tú qué rol eres?–  le lanzó la pregunta a quemarropa. David, paralizado por unos segundos, la película se le echó para atrás hasta llegar al abrazo en aquel taller y revivió todo lo ocurrido hasta volver al cuarto del hotel. Respiró, lo vio a los ojos y le dijo –Soy pasivo–
Tres palabras salieron de la boca de Cristóbal –uf menos mal– y ahí desataron toda la pasión retenida desde la playa.
Luego de hacer un 69 prolongado, Cristóbal volteó boca abajo a David, cogió el lubricante y colocó la punta del envase en el culo apretándolo para queentrara lubricante en el interior. Luego derramó por fuera y en su pene para luego lentamente introducirlo mientras sentía como david apretaba y soltaba. Una vez completamente adentro, se paró las nalgas y volvió e a empujar. Entraba y salía, una y otra vez para luego voltearlo y estar frente a frente.
David comenzó a masturbarse mienntras Cristóbal seguía moviéndose.
Cuando ya estuvo a punto de venirse, retiró su pene y comenzó a masturbarse. Hechó su cabeza hacia atrás y comenzó a lanzar el sémen en el pecho y cara de David, este se vino unos segundos después. Quedaron agotados y durmieron unos minutos.
Esa noche al salir del hotel, se encontraron con un amigo del taller para cenar, al verlos les dijo –Ustedes tienen cara de haber tirado…–.

Y así con la felicidad dibujada en sus caras compartieron la cena y empezó el primer año de esta relación llena de ajustes, negociación, pequeñas peleas y grandes cambios.

miércoles, 11 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Cristóbal & David 3 PRIMERA TEMPORADA.

Llegó el día planificado para ir a la playa, eran cuatro carros, uno de ellos el de Cristóbal y David cuadró para irse con él. El trayecto fue largo pues era casi de noche y llovía un poco, en el camino ambos hablaron de sus vidas, trabajo, amores, familia y banalidades, entre risas y comentarios, ya estaban entrando a la urbanización.

Entraron al apartamento, cada quien se ubicó como pudo en los cuartos y colchonetas. David por ser el responsable del apartamento escogió un cuarto donde dormirían él y Cristóbal, el hombre que le hizo ver las estrellas en aquel taller.
La noche pasó  entre chistes, cuentos y anécdotas de los que asistieron. A la hora de dormir todos se fueron a sus lugares asignados y David, sabiendo que no iba a morir la noche sin pasar por “go”.
Una vez en la cama se quedaron hablando mientras Cristóbal le pasaba la mano por el cabello a David, a los segundos, se acercó y lo besó, estuvieron así unos instantes y empezaron a quitarse la ropa hasta quedar desnudos. Era el momento de David, no sabía si era el momento de Cristóbal que apenas salía de una relación, pero bajó a su entrepierna y sólo eso pudo haber hecho olvidar cualquier cosa a Cristóbal. Solo pasó eso. Acabaron, terminaron, se besaron y se quedaron dormidos.
La mañana siguiente fue extraña, David apenas cruzaba palabra con Cristóbal, lo imprescindible. Varios se pusieron a cocinar, a hablar, a bromear con David y Cristóbal por lo sucedido anoche. David no cocina pero esperó a que todos terminaran de comer para lavar los platos, era lo que le correspondía hacer a él.
Recogieron, se acomodaron y todos fueron rumbo a la playa. El día pasaba normal sin novedad, cada quien en lo suyo, unos bañándose, otros caminando, los demás hablando, David y Cristóbal también, poco, pero hablaban.
Cristóbal no entendía que pasaba pues anoche todo iba bien. Le dijo a David para ir un momento al apartamento e ir al baño, fueron juntos, una vez ahí, besa a David y lo invita a ducharse juntos y, una vez bajo la ducha, david se agacha y comienza el sexo oral. Hablaron mientras se secaban. David es tímido y estaba muy cortado con Cristóbal y más aún si le gusta. En ese momento le contó lo que le sucedió justo en el abrazo que se dieron en el taller.
A partir de ese momento comenzaba una relación.

martes, 10 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS Cristóbal & David 2 PRIMERA TEMPORADA.

Se produjo un segundo taller a los 15 días, asistieron varios de la vez anterior y unos nuevos. Entre los viejos estaba Cristóbal y su ahora expareja. David volvió a ir con su amigo Argenis Fagundez.
Todo fluyó normalmente, la gente se presentaba, primero los nuevos, luego los viejos. David ahora con más confianza no tuvo reparos de contarles a todos su historia.
Una de las terapias consistía en acostarse, cerrar los ojos y poner la mente en blanco, una vez despejada la mente montarte en una escalera mecánica en subida e ir botando mentalmente bolsas de basura donde meterías tus penas, dudas, conflictos, rencores, etc.
Poco a poco cuando la gente iba finalizando esta terapia abría los ojos. Mientras la gente se incorporaba sentánose, observaba como uno  de los asistentes ya frecuente a estos talleres, estaba acostado pero moviendo sus brazos como si fuera una bailaora, a todos les dio mucha gracia pero al parecer cuando el muchacho entra en trance así se le mete un espíritu de una folklórica ibérica.
Una vez que finalizó, se despertó y como si nada, el taller siguió su camino. Finalizó con un abrazo colectivo incluída la facilitadora.

Los primeros en levantarse y abrazarse fueron David y Cristóbal.
David sintió que el mundo se detenía, oía música, aves, cantos y como si el techo del lugar se abriera y cayeran estrellas sobre ambos aunque habían 20 personas más en el abrazo.
David no tiene palabras para describir lo que pasó pero le contó a Argenis que Cristóbal era el hombre con el que quería compartir su vida. Fugaz, violento, ese abrazo marcó un antes y un después en la vida de David.
 Empezaba ahora la manera de repetir ese encuentro bien sea en otro taller u otra cosa. Argenis le dio una idea: –Invita al grupo al apartamento de tu tía en Higuerote y por supuesto lo invitas a él– Esa propuesta le pareció estupenda a David y como ya casi todos se habían intercambiado los números de teléfono pues la logística sería más fácil.

lunes, 9 de febrero de 2015

5 AMORES, 5 HISTORIAS. Cristóbal & David 1 PRIMERA TEMPORADA.

Corría el año 2000, mes junio y David Ramírez Serrano diseñador gráfico, gay declarado, 27 años, se encontraba soltero y sin trabajo. Recibió la llamada de un buen amigo; –Quiero que me acompañes a un taller de limpieza de aura que es solo para gays, la casa queda en Chuao…–
David aceptó encantado la invitación.
Llegaron juntos al lugar donde se realizaría el taller. Todos los que estaban convocados eran gays –así rezaba la invitación–, aunque no se descartaban a los heteros, no había ninguno sólo la mujer que dictaba el taller.
Gente de todo tipo, entre mujeres y hombres. Eran como 20 personas, al comienzo cada quien por su lado sin ánimos de compenetrarse sin saber que luego cambiarían las cosas. De repente llega una pareja preguntando si había empezado el taller. Fueron pues tenían problemas en su relación y querían ir a consulta privada con la facilitadora. Uno de ellos no se podía quedar pues tenía trabajo ese sábado, su nombre: Cristóbal Fernández Villanueva. 
Comenzó el taller presentándose cada uno y diciendo el por qué fueron al taller y otra cosa que se les ocurriera decir. Iban hablando hasta que uno de ellos comentó algo que a David lo movió por dentro: Vicente quería confesar a un buen amigo que estaba ahí y que fue su pareja ya hace tiempo que era seropositivo. David, que como muchos estaban acostados boca abajo escuchando los relatos, bajó la cabeza y comenzó a llorar en silencio y solo, dentro de su pequeño espacio que ocupaba en el gran salón.
Agripina, la facilitadora se dio cuenta lo que ocurría, se acercó a David y le preguntó que le pasaba
–Escucho a Vicente y siento que hablara yo, no porque me sienta identificado, sus palabras me llegaron– En ese momento hubo un silencio, luego todos se levantaron y Agripina dando la orden a los demás, abrazaron a David. Duró unos minutos aquel abrazo colectivo, que para él resultó eterno pero agradable. El taller continuó con varias terapias; una mejor que la otra, la última fue una guerra de almohadas.
Antes que finalizara el taller llegó Cristóbal, supo lo que había pasado pero David y Cristóbal todavía no habían hablado, no se conocían, no se determinaron, no se vieron.

domingo, 8 de febrero de 2015

Las Trampas del Amor® GRAN FINAL 3/3

Un amor inquebrantable. Tercera parte

José Arturo se fue a su casa a ducharse y cambiarse de ropa. Keiny hacía lo mismo.
Salió de su casa rumbo al hotel a reencontarrse.

Gabriel no logró ubicar a Keiny en ningún hotel, este había sido precavido y pidió que lo registraran con otro nombre.

José Arturo pidió por la habitación de Juan Camacho.
<Ya estoy en el lobby>
Keiny bajó de prisa, se encontró con José Arturo y lo llevó al restaurante.
–Sólo estaremos tú y yo, pedí que cerraran el restaurant para nosotros.
–Te pasaste.
–Te amo y no quiero interrupciones de nadie.
Pidieron vino y lo que iban a comer.

Keiny lo puso al día de la situación del país, de la familia, los amigos, de Caruao aunque ya sabe por los informes mensuales que le llegan.
–Sé que fui un estúpido por quedarme…por eso estoy aquí para acomodar lo que cagué y me vine a riesgo de que estuvieras empatadísimo o casado o peor aún con Gabriel.
–Ni lo uno ni lo otro. He estado solo, sí, he estado con gente pero hasta ahí.
–¿Y con Gabriel?
–No…yo le dije que no, él sabe lo que pienso de lo que siente por mi. ¿Y tú, me imagino que habrás tenido tus levantes, novios…
–No…tampoco, sólo con Leonel, y de vez en cuando, cuando se podía escapar de Augusto.
A José Arturo se le revolvió el estómago al ecuchar el nombre de Leonel, pero no habían razones para reclamar nada.
–Dos años esperando que aparecieras por aquí, cada mañana imaginaba nuestro encuentro y lo que te iba a decir y dos años después apareces de repente y se me olvidó todo lo que quería decirte.
–Pero ya estoy aquí sifrinito, estoy aquí para enderezar este peo. Quiero intentarlo contigo, quiero volver contigo, quiero una vida contigo sifrinito.
–Quiero hacer el amor ahora mismo.
Pidieron una botella de champaña y subieron a la habitación.

–Antes de abrir la botella y hacer el amor quiero que nos quitemos la ropa y nos veamos, sin máscaras, sin indumentaria, sin ocultarnos.–Dijo Keiny–.
Dejó la botella en la mesita de noche y comenzaron a desnudarse. Ambos mantenían un buen cuerpo, se notaban las horas en el gimnasio.
–Ahora así desnudos quiero proponértelo–Abrió su mano, tomó el anillo y se lo colocó en el dedo.
–¿Quieres ser mi novio nuevamente?
José Arturo vio el anillo y sus ojos se llenaron de lágrimas.
–Pero…pero…¿dónde los…dónde los conseguiste? Este es mi anillo ¿o son otros anillos? No…este es mi anillo…pero cómo…yo lo perdí y tú…tú…también.
–Es una historia larga pero me los vendió un señor que vende collares en la playa, esta mañana temprano lo vi.
–¿Vendiendo collares? ¿En esta playa? Imposible, aquí está prohibida la venta ambulante y menos en las mañanas.
–Pasó algo rarísimo, el señor me contó una historia del siglo XIX de estos anillos y muy parecida a lo que nos sucedió a nosotros. La historia no la terminó porque no se sabía el final, le compré, jalándole bolas, los anillos y me dijo que a lo mejor ahora yo terminaría el final de la historia, dijo eso y desapareció de la playa pero por arte de magia.
–¿Qué historia es esa?
–No sé amor, pero todo era muy extraño, el que tuviera nuestros anillos, la historia parecida a la nuestra y que desapareciera casi frente a mis ojos.
–Raro…muy raro.
–Se me está parando y cuando se me para frente a ti es que quiero sexo.
Se tumbaron en la cama y comenzaron a besarse unos cuantos minutos. Felaciones eternas, caricias, más besos. Keiny lo volteó y comenzó a penetrarlo. Una vez que lo tenía todo adentro lo sacaba por completo.–Voy a tomar agua, no te muevas, quédate así como estas que ahora sigo–.
Volvió y continuó y así estuvo hasta que José Arturo volvió a besarlo y lo tumbó boca arriba y le levantó las piernas–Ahora me toca a mi–. Hizo lo mismo; una penetración profunda para luego darle empujones cada vez más fuertes mientras lo masturbaba hasta que lo hizo acabar. José Arturo se retiró y comenzó a masturbarse, se corrieron en el pecho de Keiny.
José Aturo pasó su mano por el semen y luego pasó su mano por los labios de Keiny para luego besarlo.
–Esta vez no te vas a escapar, vas a ser mio para el resto de nuestras vidas.
–Y ahora sí que no se vale quitarnos estos anillos, porque ahora si son mágicos y nos van a tener unidos para siempre.
Volvieron a besarse, tomaron la champaña, volvieron a hacer el amor una vez más y otra vez hasta quedar rendidos en la cama hasta el amanecer.

Keiny estaba desnudo en el balcón contemplando el hermoso amanecer de ciudad de Panamá, estaban en el cuarto piso. Se le acercó por detrás Jose Arturo.
–Te regalo este amanecer.–Le abrió las nalgas y ahí parados volvió a penetrarlo.
–Disfruta esos colores mientras eres mio–le dijo al oído–.
Mientras hacían el amor, el sol levantaba y Keiny miraba la orilla del mar, vio pasar al hombre de los collares. Al quedar frente al balcón el hombre le hace un gesto con la mano y el pulgar arriba y sigue su camino desapareciendo entre la arena que levantaba la brisa. Keiny sonrie, cierra los ojos y siente como José Arturo se corre dentro de él y luego lo abraza.
–Te amo, sentí tu presencia ayer antes de vernos. Te amo Keiny.

Se ducharon y bajaron a desayunar.

–Ha sido el mejor sexo de toda mi vida.
–¿Cuál, en todos estos 5 años?
–El de hace unos minutos ahí en el balcón viendo como amanecía mientras me cogías.
–Y ahora es que viene sexo del bueno contigo mi amor.
Les sirvieron café y Keiny se levantó un momento para ir al baño. En ese momento le suena el celular a José Arturo el celular privado.
–¿Juan Pablo? ¿qué habrá pasado?
<Hola primo, ¿cómo estás? ¿Qué pasó?>
<El gigante y yo nos vamos a Bélgica, alguién habló y se descubrió todo, pero tranquilo que estamos bien>
<Coño, ¿pero de verdad que todo está bien? ¿sospechas de alguien?>
<Contó todo la que me parió, pero tranquilo, le advertí que si abría la boca la hundía y bueno tienes a una tía en la cárcel y desprestigiada>
<Primo, primo, primoooo, cuídate y cuida al gigante>
<Te aviso cuando me instale y me vienes a visitar con el malandrito, que por cierto, felicidades por esa reconciliación>
<¿Y tú como sabes eso? Cómo sabes que está conmigo?>
<Ay primo yo sé todo, yo sé todo de ti, un besote y cuídense>

Keiny orinaba, cuando casi terminaba escuchó una voz en los lavamanos
–Ahora ya puedo contar el final de esta historia.
Al voltear no había nadie, revisó los cubículos de las pocetas. Estaba solo en el baño. Keiny sonrió.
–Si, ya le di el final de la historia–Cuando se acercó a lavamanos estaba el billete de 50 dólares que le había entregado al señor. Keiny lo tomó, se lo metió en el bolsillo y salió corriendo de ahí–.

Llegó a la mesa pero no le contó a José Arturo, no le creería, siguió comiendo.
–El lunes comenzamos tu ingreso en la empresa, quiero que seas mi mano derecha, eso si, vas a trabajar en el mismo piso pero en otra oficina.
–Si jefe jajaja. ¿Pero por qué no aprovechas que yo acabo de llegar y te tomas unas vacaciones y nos vamos a recorrer Panamá?
–Porque tengo mucho trabajo.
–Anda vale, 10 días y luego le echamos un camión de bolas.
–Que no.
–Que siiiii, vamos.
–No Keiny, esto no es Venezuela, aquí la cosa es distinta.
–Bueeeeno el fin que viene te rapto.
–No inventes vainas.
–Come y calla.

–Como sea yo voy a conquistar a José Arturo, él se va a dar cuenta que Keiny no le conviene. Voy a correr el rumor que son hermanos por toda la empresa y además que son amantes–Planificaba Gabriel desde su casa acostado en su cama–José Arturo va a ser mio antes que termine este año.

Gabriel se vistió y salió a la calle a comprar el periódico.
–Vaya, un kiosco nuevo pero esto no estaba ayer aquí. Buenos días señor y bienvenido al barrio me da el espectador.
–Gracias, aquí tiene.
–Muchas gracias y feliz día.
–Joven un momento, quería decirle algo.
–Ajá dígame en que le puedo servir.
–Quédese como el periódico; de espectador de esa relación que renace de nuevo desde el amor, usted se verá mejor de amigo que de enemigo, hágame caso.
Gabriel se puso pálido, dobló el periódico y se fue corriendo hasta el edificio. Cuando volteó hacia el kiosco ya no estaba…
–¡Ábrame la puerta por favor!–Le gritaba Gabriel al portero del edificio.


Un par de besos más y otra sesión de sexo convencieron a José Arturo para irse de vacaciones por 10 días. El regreso a Caruao iba a ser estresante pero satisfactorio.

–¿Usted se quiere casar conmigo señor malandro?
–Acepto señor sifrino, acepto.

sábado, 7 de febrero de 2015

Las Trampas del Amor® GRAN FINAL 2/3

Un amor inquebrantable. Segunda parte

Keiny llegaba a Ciudad de Panamá y se hospedaría en el hotel InterContinental Playa Bonita, mientras conseguía un apartamento para alquilar. Cuando ya estaba en la habitación, se dio un baño y bajó al restaurante a comer algo, luego daría un paseo cerca del hotel.

Ocho de la mañana y Keiny abría los ojos en aquella cama King repleta de grandes almohadas, un edredón de plumas y el cuarto completamente frío por el aire acondicionado.
Retiró el edredón. Cargaba una erección y así se fue al baño a ducharse para masturbarse ahí mientras le caía el agua caliente.
Luego de descargarse y ducharse se lanzó un rato desnudo en la cama, cerró los ojos y comenzó a echar para atrás la película de su vida.
Su niñez, los problemas en el barrio, la droga, los días sin comer, su padrastro, el abuso, su adolescencia revoltosa robando en el metro y en la calle con su amigo Maikol. El día que conoció a José Arturo, el primer beso con él, la primera vez que hicieron el amor, los anillos. El secuestro, el trasplante de médula, cuando José Arturo se enteró que eran hermanos, la separación, el regreso, la prensa, su padre, el rechazo, la empresa. De un día para otro millonario y hoy, solo.

Abrió los ojos, buscó que ponerse para estar presentable y bajó a desayunar al restaurante del hotel. Comió algo ligero, leyó el periódico, sacó su tablet y revisó su correo. Al terminar el café se fue a dar un paseo a la playa.

Se quitó los zapatos y se puso a caminar por la orilla de la playa. Había muy poca gente por la hora y por ser día de semana. Al avanzar unos metros ve a lo lejos aun hombre que trae algo grande que carga. Al acercarse más al señor se da cuenta que vende collares artesanales.

–Buenos días.
–Buenos días señor, bienvenido a Panamá.
–¿Cómo sabe que no soy de aquí?
–Porque uno conoce a su gente señor y ademas a esta hora es muy raro que la gente pasee por la playa.
–Ah que buen observador, lo curioso es que usted esté a esta hora vendiendo sus collares.
–Sólo doy un paseo matutino mientras espero a los turistas.
–¿Puedo ver los collares?
–Como no, uste dígame cual quiere y yo se lo desprendo de aquí y se lo prueba
Keiny estaba detallando los collares que tenía el señor.

–¿Usted es de Venezuela?
–Así es, de Caracas.
–Hermoso país, hermosas sus mujeres.
–Gracias.
Mientras seguía viendo, sus ojos se posaron en la esquina inferior derecha de la tabla. Unos anillos llamaron su atención.

–Disculpe ¿y estos anillos?.
–No están en venta señor, son un amuleto. Esos anillos tienen historia, es una leyenda de hace dos siglos
Estos son los anillos que yo hice, ¿cómo llegaron aquí? ¿Una leyenda, cómo es eso?
–¿Quiere conocer la historia? ¿Está apurado?
–Si…quiero concerla. No estoy apurado, estoy de vacaciones.

–Bueno, cuenta la leyenda, siéntese en la arena y yo le cuento, que en el siglo 19 en algún país escandinavo vivía un humilde pescador, vivía de eso. Un día había una protesta en el puerto, había mucha gente en la calle, el muchacho corría entre la gente intentando robar unas monedas para poder comprar comida ya que no había tenido suerte con la pesca desde hace días. Mientras pasaba entre la gente se tropezó con un señor que se le cayó una bolsita con monedas, el pescador fue más rápido y la cogió del piso primero, vio al señor y salió corriendo. El señor que era un famoso escritor y poeta de la época corrió tras el joven sin éxito. A los minutos el poeta se encontró de frente al pescador pero este volvió a correr y se desapareció.
El poeta quedó deslumbrado con el muchacho pero no supo de él hasta que lo se volvieron a encontrar cuando el pescador llegó hasta la casa del poeta para buscar trabajo como jardinero.

El muchacho al verse descubierto le pidió perdón al poeta y este le dio el trabajo para así devolver lo que se había robado trabajando. Estando en la casa siempre se veían y hablaban, habían miradas cómplices–Keiny escuchaba la historia con los ojos llenos de lágrimas– Se enamoraron, vivieron su romance en la clandestinidad, en esa época la homosexualidad no era bien vista y menos en clases sociales tan distintas entre los dos. Hacían el amor a escondidas, en cualquier oportunidad que tenían se encontraba para demostrarse su amor.

Por circunstancias de la vida, el destino o la casualidad, el joven pescador resultó ser hijo del padre del poeta, es decir, eran hermanos. Pero ya su amor había trascendido y no había quien lo detuviera. El joven pescador con sus propias manos hizo dos anillos–estos anillos–para sellar su amor y que nadie los pudiera separar. Pero al final la familia y el pueblo se enteró de su romance clandestino  e incestuoso.
Ambos fueron expulsados del pueblo a pedradas, en medio de las protestas, perdieron los anillos pero ellos siguieron juntos pero donde llegaban sabían quienes eran y los echaban de ahí hasta que cada uno tomó caminos distintos…
–¿Y, qué pasó con ellos?
–Nadie supo, la historia llega hasta ahí.
–Que final tan triste…¿yo puedo llevarme estos anillos?, dígame el precio, yo se lo pago.
–Ya le dije que no tiene precio, pero usted me cae muy bien y yo se los voy a dar.
–Muchas gracias pero quiero darle algo, aunque sea simbólico.
Se levantaron de la arena, sacudiéndose.
–Lo que usted tenga a bien darme.
–Tome–le dió 50 dólares–.
–Gracias–El señor retiró de la tabla los anillos y se los puso en la mano a Keiny–Quien sabe si hoy usted consiga el final de esta triste historia y así yo pueda contarle a la gente el final feliz–..
El hombre siguió caminando, Keiny se quedó mirando los anillos en su mano, al levantar la mirada para buscar al señor, ya no estaba, una brisa fría golpeó su cara y comenzó a correr por la orilla en busca del hombre, pero había desaparecido.

Volvió al hotel, subió a su cuarto, se cambió el pantalón y se puso otros zapatos. Se colocó su anillo y sintió como desde el dedo le recorría un calor que le subía por la muñeca, el brazo y llegaba al corazón, apretó con su mano el otro anillo y salió del cuarto.
Al llegar al lobby buscó un taxi para que lo llevara al centro de la ciudad.
–A empresas Caruao por favor.

 Al llegar a la empresa, saca su celular y marca el número del despacho.
Atiende la secretaria.
<Empresas Caruao Gerencia General le habla Magadalena ¿en que puedo ayudarle?
<Buenos días Magadalena te habla Keiny Larrazábal se encuentra el señor José Arturo Larrazábal>
<Si un momento ya se lo comuni…>
<No, no, no, disculpa, por favor dile que baje al estacionamiento que una persona importante lo está esperando y que es urgente, por favor, no le diga que soy yo>
<¿Es usted familia del señor Larrazábal?>
<Si, soy primo de él, pero no le diga que soy yo, dígale eso nada más>
<Enseguida>

15 minutos más tarde llegaba al estacionamiento José Arturo escoltado por dos guardaespaldas. Venía de traje y corbata en sus sienes ya pintaban algunas canas ya más maduro con 36 años era todo un apuesto empresario. Al llegar al estacioamiento y acercarse se da cuenta quien es y con una seña le dice a los escoltas que lo dejen.

Frente a frente uno cerca del otro, la distancia exacta para un apretón de manos.
–¿Cómo estás?
–Bien, muy bien, ya me siento parte de esta ciudad, me han tratado de las mil maravillas.
–Bueno, eres uno de los dueños, es lo menos.
–¿Y tú, cómo estás? ¿qué haces aquí?
–Vine a buscarte.
Un silencio invadió el enorme espacio del estacionamiento.
–¿Qué te hace pensar que yo quiero que me busques?
Un brisa fría se levantó y a lo lejos Keiny vio pasar al hombre con su tabla llena de collares que le hizo un gesto para que siguiera adelante. Keiny se le abalanzó a José Arturo y le dio un beso en la boca. Al comienzo José Arturo no reaccionó pero a escasos segundos rodeó a Keiny con sus brazos y se fundieron en un beso por varios segundos.
Se separaron. José Arturo habló.
–Maldita sea Keiny, ¿después de dos años es que apareces?–José Arturo lloraba, Keiny también.
–Perdóname sifrinito, perdóname, tenía miedo, fui un estúpido. Ahora yo llego aquí y no se si ya tu tienes otra pareja y ya armaste tu familia y vengo yo a cagarla de nuevo.
–No tengo a nadie malandrito, no tengo a nadie…llevo dos años esperándote como un imbécil y apareces hoy y se me revuelve todo.
–Vine a quedarme.
José Arturo besó a Keiny que se estremeció hasta el escalofrío. Volvieron a separarse.
–Tengo mucho trabajo ahora, ¿dónde te estás quedando?
–En el hotel Intercontinental playa Bonita.
–Esta noche nos vemos ahí y hablamos con calma ahora no puedo.

José Arturo volvió a su despacho pero no podía concentrarse. Cerró las carpetas que estaba revisando y se levantó de la silla para caminar por el despacho, en eso tocan la puerta. Era Gabriel Andueza su amigo.
–Chuo para que firmes estas autorizaciones para el envío de la mercancía a Colón y David. ¿te pasa algo?
–Apareció Gabo. Keiny apareció, está aquí. –A José Arturo se le iluminó la cara y le brillaban los ojos.
Mierda, cuando ya pnsaba que tenía el camino libre este imbécil vuelve a aparecer. Ah ¿qué tal? Y tú... ¿cómo estás?.
–No sé, no sé, no he podido trabajar desde que lo vi, no veo la hora de verlo otra vez en la noche.
–¿Ah es que ya quedaron para verse?
–Si, esta noche en el hotel donde se está quedando.
–¿Qué hotel?
–Gabo, apareció, apareció y yo me estoy muriendo.
–Bueno, eso era lo que querías ¿no? Pero esta noche íbamos a cenar tu y yo…
–Ay Gabo lo dejamos pa otro día esto es más importante.
–Si claro, que cabeza la mía, bueno firma esos papeles que ahora los busca mi secretaria.–Gabriel cerró la puerta con tal fuerza que Magdalena se asustó–.
–¿Pasa algo señor Andueza?
–No nada Magda, ya viene Sofía a buscar unos papeles que tiene que firmar  el señor Larrazábal.

–¡Coño de la madre con ese malandro de mierda! ¿Por qué tuvo que aparecer justo hoy que le iba a proponer a Chuo que seamos novios? Si supiera en que hotel está pa entrarle a coñazos.

–Sofía averiguame en todos los hoteles, en todos, donde se hospeda Keiny Chacón o Keiny Larrazábal, quiero esa información antes de las cuatro de la tarde.
-Si señor.