martes, 27 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® CAPITULO 12

Esperanza. 

Luego de un mes Esperanza estaba lista para ir a su nuevo hogar. Sus padres fueron a buscarla. En la mansión la esperaban sus tres hermanos. José Arturo invitó a Carlos Luis y a Agustín con cualquier excusa para que conociera, así sea de manera oculta, a su nueva prima.

–Que chiquitica eres hermanita–Decía María Julieta que se la mostraba a su hija Verónica–Mira, tu tía es más pequeña que tú, cosas de la vida mi amor jajaja.
–Mejor no hablemos de las cosas de la vida Julieta porque yo estaré muy vieja para tener hijos, pero se de que va el asunto, pero tú todavía te das trancazos con mi nieta.
–Ay mamá era una broma.
–Déjame cargarla–Le dijo José Arturo–¿Amor te imaginas que adoptemos un bebé?
–Sería muy fino, pero en este país imposible que sea.
–Nos vamos a uno donde podamos hacerlo igual nos iremos de aquí.
Keiny se quedó callado.
–¿Qué pasó? ¿dije algo malo?
–No, no, nada.
–¿No quieres tener chamos?
–Si vale, claro, voy a buscar agua. ¿quieres algo?
–Mmm no…gracias… Toma má, ya vengo.
–¿Puedo cargarla?–Dijo Agustín–.
–Si claro, solo por hoy todos la van a cargar jajaja

Agustín se apartó del grupo, tenía cargada a Verónica.
–Soy tu primo Juan Pablo, pero nadie lo puede saber, es un secreto entre tú y yo. Cuando seas más grande te contaré mis historias, de momento voy a cuidarte desde donde esté, aunque sé que tus papás te van a dar toda la protección y el amor que necesitas.
Carlos Luis veía desde lejos a su novio–“¿Qué le estará diciendo? Seguro que le dice que es Juan Pablo y no Agustín jeje”
–Carlos a tu amigo como que le gustan los niños–Decía Jaime–.
–Pues sí jejeje, pero que no se encariñe que no es de él esa beba.
Agustín se sentó con la bebé y le hacía carantoñas.
–Tome María Antonia, un regalito para la Verónica.
–Gracias Agustín que lindo gesto–María Antonia lo abrazó y sintió algo extraño en el abrazo pero reconfortante, como si conociera a Agustín de siempre.

–¿Se puede saber que te pasa malandrito? ¿Por qué te pusiste así, te quedaste callado?
–Nada amor.
–Pero que, ¿dije algo que te incomodó?.
–Que nooo pues, ya, déjalo así.
–Dime que te pasa.
Jaime se acercaba a la cocina y se quedó a un lado de la puerta al verlos, se detuvo a escuchar.
–No sé si quiera irme del país, ya, listo lo dije.
–¿Por qué? Me habías dicho que si, que cuando terminaras tus estudios.
–Si, pero no lo tengo claro, no me veo fuera de aquí.
José Arturo le tomó la cara con sus manos. Jaime vio la escena y se imaginó a su hijo con Rubén en una situación similar.
–A ver amor, el país es un desastre, tenemos las posibilidades económicas y laborales aseguradas afuera, ¿qué tienes que pensar?
–En mis amigos, mi familia, mis cosas.
–Pero vamos a hacer una vida juntos fuera, nueva. Gente nueva, amigos nuevos, una vida de casados. Yo me quiero ir de este país.
–Yo no…
Un silencio se apoderó de la cocina, Jaime intentaba no respirar, tragó saliva y se mantuvo quieto.
–Yo me voy a ir de todas maneras Keiny, contigo o sin ti, aunque me harías feliz si te vinieras conmigo, me va a doler que no lo hicieras.
–¿Por qué no te quedas?
–Porque me quiero ir, quiero vivr tranquilo, con seguridad, sin que la gente me vea mal porque soy gay, donde no me persigan porque saben que soy tu hermano y nos van a señalar, porque quiero que conozcas otras cosas, crezcas, vivas conmigo, aprendamos juntos nuevas cosas. ¿No te parece maravilloso eso?
Keiny comenzó a llorar.
–No sé, a pesar de todo eso que dices, no sé, quiero estar aquí, no conozco otra cosa que esto, a lo mejor estoy cometiendo un error, pero no quiero irme.
–Faltan unos años para que se dé el viaje mi malandrito, piénsalo, termina la carrera, sigue trabajando, todavía hay que hacer cosas aquí.
José Arturo le dio un beso en la boca y luego lo abrazó, as´se quedaron mientras ambos lloraban. Jaime entró.
–Disculpen que los interrumpa, no pude evitar escucharlos, bueno la verdad es que me quedé para escucharlos, mi hijo menor de edad es gay y anda saliendo con un hombre que le dobla la edad y por un momento los vi y vi a mi hijo y me lo imaginé en una discusión similar…al final las relaciones son iguales entre dos hombres o dos mujeres o entre hombre y mujer, son los mismos problemas, las mismas angustias, las mismas cosas por compartir, todo…sólo cambia con quien estés.
No quiero que tomen a mal mis palabras, porque eso ya es decisión de ustedes, yo aún estoy en un proceso de adaptarme a que mis hijos, ambos sean gays, pero el que ustedes aparte de ser gays sean hermanos, es muy fuerte para mi, yo se que mi opinión les vale, pero es todo un tema, religioso, moral, muchas cosas y bueno, lo que dijo José Arturo de irse por sus razones, me parecen válidas si de verdad quieren vivir a plenitud su amor. En este país tienen muchas trabas; son gays, conocidos gracias a la prensa amarillista y para ponerle picante, hermanos. Keiny, piensa de verdad si vale la pena quedarse en este país, ustedes son jóvenes, no merecen vivir en lo que se ha convertido esto. Es muy triste emigrar y dejar todo atrás, pero a veces las circunstancias te arrastran a hacerlo. Quien sabe si en unos años regresen y vuelvan a echar raices en esta tierra. Busco agua y los dejo en sus cosas–.
Jaime se fue y los dejó a ambos pensando en sus palabras.
–Este pana que es homofóbico y está hablando como nos habló, es un duro. Jaime Andrés e Irene deben sentirse orgullosos de tener un papá como él.
–Así es Keiny. Mira, mírame, mírame a los ojos malandrito. Te amo, te amo como nunca he amado a nadie, pero igual me voy a ir amor, solo o contigo pero me voy, yo esperaré tu respuesta más adelante.
–Yo también te amo sifrinito, te amo burrrda pero ahora ando revuelto, ahora caigo en cuenta de muchas vainas, soy millonario, soy un Larrazábal, soy tu hermano, estoy estudiando, todo hasido muy rápido en dos años y ahora irme…no quiero hablar más del tema por fa, vamos a la sala.
–Dame un beso–Se volvieron a besar y fueron a la sala a compartir con su hermana–.

Gabriel cargaba a Verónica, le daba el tetero. Agustín se acercó.
–¿Cómo se te ocurre presentarte pasado de tragos a esta casa?
–Yo no estoy borracho, ¿qué te pasa?
–Tienes el aliento con tufo a whisky
–Me tomé un par antes de venir, ¿cuál es el problema?
–Que lo agarres de costumbre Gabriel.
–¿Y de cuando acá tanta preocupación, no soy familia tuya, eres familia de esta gente.
–Dame aca a la niña, se te puede caer–Agustín se la entregó al padre y regresó con Gabriel.
–Me preocupan los amigos de mi pareja eso es todo.
–Pero hace unos días me querías matar Juan Pablo.
Agustín le dobló la mano hasta casi fracturársela.–Vuelves a repetir ese nombre aquí y te dejo muerto en este sofá sin que nadie se entere. Cuídate porque para algunas personas eres muy valioso y tienes vih, hay que cuidarse un poco más, no juegues con eso.

–Muchas gracias a todos por venir a ver a nuestra hija, que hoy era cuando tenía que salir de esta barriga pero la muchacha terca como el padre salió antes jejeje. El doctor nos dijo que está perfecta pero al ser sietemesina hay que estar chequeándola y que se alimente bien, cada 15 días irá al pediatra para ver que todo esté bien. Estoy muy feliz de volver a ser padre a estas alturas y más aún con la mujer que amo y aquí, delante de ustedes les digo que pronto nos casaremos y están invitados a la boda. Ah y ese día bautizamos a Esperanza y a Verónica también.

Luego de despedir a la gente José Arturo fue a llevar a Keiny y a María Julieta a sus respectivas casas, lo acompañó Gabriel. Se quedaron solos Jaime y María Antonia.
–Vamos a cambiarle el pañal a la niña, vente porque a mi se me ha olvidado eso, no se los he cambiado ni a mi nieta.
–Imagínate yo solo cambié pañales las primeras dos semanas con cada niño jejeje luego me dedicaba a darles de comer y ya, pues la madre no dio mucho pecho.
Subieron a la habitación para ver como se colocaba el pañal, luego de dos intentos lo lograron aunque los pañales le quedaban un poco grandes, se los ajustaron como pudieron.
María Antonia se fue a bañar mientras Jaime le daba el tetero. Llenó el jacuzzi y entró.
Jaime terminó de darle de comer, le quitó los gases y puso a Esperanza en su cuna, encendió los aparatos para escucharla y se llevó uno. Se quitó la ropa y se fue al baño. Puso el aparato en el mueble del lavamanos y se metió en el jacuzzi.
–Hoy voy a hacerte el amor–Le dio un beso en la boca y sumergió su mano hasta tocar la entrepierana de María Antonia e introducir sus dedos y jugar con su vagina. Ella se estremecía, él la seguía besándola.
–Hagámoslo aquí mismo, no aguanto más–Dijo María Antonia.
Jaime la levantó y la sentó encima de su pene para que ella misma se lo introdujera. Y así, él dentro de ella se quedaron fundidos y abrazados dentro del agua.

Esperanza reclamaba su momento de atención y el padre fue al rescate.
Jaime la buscó y la metió con ellos en el jacuzzi.
–¿Tú estás loco? ¿Cómo la traes aquí? ¿Y si le pasa algo?
–¿Qué le va a pasar si está con sus papás? Ven acércate.

Y los tres, en el agua, estuvieron unos minutos disfrutando de la quietud de la mansión, de los tres sintiéndose cerca y de los movimientos y risas de su hija.

lunes, 26 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® CAPITULO 11

Pedir perdón. 

Gabriel Andueza, el mejor amigo de José Arturo y enamorado desde siempre de él, ya estaba recuperado y comenzaba su segunda semana en el periódico, luego que el accidente en el cementerio lo dejara por varias semanas sin ir a su trabajo.

Solo, luego de tres intentos fallidos en relaciones complicadas; Fernando Beracasa, lo maltrataba verbalmente y lo estafó en un negocio. Carlos Luis Fabra, su relación más estable, se basaba en la mentira, la infidelidad y la dependencia de Carlos Luis hacia Gabriel. Augusto Trovesi, una relación condenada al fracaso por la infidelidad de Gabriel y el poco apego de Augusto a las relaciones de pareja. Fue su relación más corta.
Su amor por José Arturo sigue intacto y a pesar de que sabe que no tiene nada que buscar ahí, se aferra a la más mínima esperanza con tal de lograr que su mejor amigo lo vea con otros ojos.

Gabriel había hablado con Carlos Luis para verse y hablar. El sábado lo invitó al apartamento de Agustín aprovechando que no estaba y llegaría en la tarde.

–¿Qué quieres tomar?
–Si tienes alguna bebida fuerte con alcohol, prefiero eso.
–Lo que queda es vodka, ¿soda o jugo?
–Jugo
–Voy a poner algo para picar no vaya a ser que te rasques.
–La verdad me da igual si me rasco o no.
–No vas a manejar borracho.

Carlos Luis sirvió el vodka y el tomó una cerveza de la nevera, puso unos embutidos y maní en la mesa y comenzaron a hablar.

–¿Cómo vas con el tratamiento? Yo empiezo la semana que viene.
–Bien…un poco pesado los primeros días, todavía tengo el estómago resentido con la quimio y la radio.
–Wao, ha sido duro ¿no?
–Duro es lo que me hiciste a mi…eso si es duro Gabriel. Tres años juntos montándome cachos, te dejo, volvemos, me dejas y con eso me dejas también esta mierda de enfermedad. Tuve que comenzar el tratamiento de inmediato porque tenía las defensas bajas gracias al cáncer.
–Sé que pedirte perdón no va a solucionar las cosas, pero…. De verdad te pido que perdones todos esos errores que cometí y sigo cometiendo yo en este momento me siento la peor persona, estoy solo, nadie me para, tengo vih y nadie quiere conmigo. Me siento vacío. Sólo he tenido sexo, sexo, sexo y ya…ni un cariño.
–Te perdono, Gabo, te perdono y ojalá esto te sirva de lección y dejes esa vida desastroza que llevas. Y lo del cariño, mira, lo has tenido y no has sabido valorarlo y ahora que no lo tienes lo extrañas. Hasta Fernando te dio cariño a su manera. Pero tú piensas es con la entrepierna y mientras sea así no vas a conseguir nada bueno, no te van a tomar en serio. Si yo me hubiese enterado lo del vih hace un año creo que te ahbría matado y luego me mato yo, porque yo te amé, te amé mucho, a lo mejor con mis equivocaciones y de manera intensa y mal llevado pero te amé. Yo no sé si tú me amaste en algún momento de esos tres años.
Gabriel tenía la cabeza agachada mirando al suelo y la levantó.
–Te voy a ser muy sincero, ahora que estamos hablando francamente. Con Fernando me enamoré si, pero todas las trastadas que me hizo acabaron con eso, cuando te conocí me gustaste, me atraías full pero estando contigo no me enamoré, la pasaba bien, te quiero mucho, hiciste muchas cosas por mi, compartir contigo todo lo que hicimos fue maravilloso, pero en ti conseguí estabilidad, una casa, solvencia, eso era lo que buscaba y lo obtuve contigo. Suena a chulo, pero no lo veas literalmente así…
–En el fondo sabía todo eso pero quería aferrarme a algo y estabas tú. El problema es que me enamoré como un tonto hasta el punto de no querer saber mas nada de nadie y no querer otra cosa que estar contigo.
–Vuelvo a pedirte perdón por todo eso.
–Y yo también te pido perdón por retenerte a mi lado, debí mandarte pal carajo el primer año, pero no lo hice por estúpido y ahora pago las consecuencias…
Gabriel abrazó a Carlos Luis y comenzó a llorar. Ambos lo hacían. Se separaron y Carlos Luis le sirvió otro trago y él buscó otra cerveza.
–Tú no deberías estar tomando.
–Es cerveza sin alcohol.
–¿Ya te acostumbraste a no manejar?
–Ya tengo licencia. Agustín me ayudó a recuperarla con unos contactos.
–Por cierto, tu novio fue a la clínica el día que desperté y me amenazó, que si te pasaba algo iba a ser cumplir la voluntad de Felipe Gutierrez. ¿Te acuerdas que te comenté que Felipe nos escribió algo en el testamento a Chuo y a mi? Bueno, ¿cómo coño este pana sabe eso? ¿Fue amigo de Felipe? ¿A través de Agustín me iba a hacer algo Felipe?.
–Carlos Luis se quedó callado por unos segundos.
–La verdad es que me dejas loco, no sé que decirte–mintió–Yo conozco a Agustín pues el me operó y luego hicimos buena conexión y seguimos en contacto y bueno el resto ya sabes.
–Es muy raro todo Carlos, ten cuidado con ese pana. Me da muy mala espina.
Siguieron hablando y bebió su tercer vodka. Al rato Carlos Luis le dice a Gabriel que se quede en su cuarto viendo tele mientras el se ducha.
Gabriel se tumba en la cama y voltea hacia el closet y ve una caja que le llama la atención. Se levanta de la cama y se acerca. Comienza a revisar; fotos, cartas, documentos En una foto ve a Agustín con José Arturo.
–¿Qué coño es esto?.
Ve unos documentos donde ve la foto de Agustín pero en el nombre dice Juan Pablo Vollmer Vollmer.
–Mierda, ¿este carajo es familia de José Arturo? ¿primo?.
–¡Bingo! Tú como que la amenaza te la pasaste por el forro de las bolas.
Gabriel volteó hacia la puerta, se levantó y vio a Agustín.
–¿Qué coño haces en mi casa?
–¿Tú eres primo de José Arturo?
 Carlos Luis salió del baño. –¿Agustín?
–¿Tú invitaste a Gabriel a la casa? ¿Para qué?
–Quería hablar conmigo de nuestra relación y lo del vih.
–Pensé que te había quedado claro en la clínica.
–¿Tú qe tienes que ver con Felipe?
Agstín se acercó a su mesita de noche.–Mi amor yo creo que ya es hora de deshacernos de este también, ya sabe mucho–.
–¿Pe..pero que están hablando? No pensarán…
–Es todo tuyo Agustín
Agustín lo apuntó en la frente.
–Eso que tú viste en esa caja se va a quedar en esa caja, tú no viste nada, tú no sabes nada, tú no te acuerdas de nada. Porque si tú llegas a abrir la boca, luego que termine contigo no te va a reconocer ni tu madre.
–Carlos, ¿y tú no piensas decir nada? ¿tú permites…que…este carajo haga..esto?
–Déjalo Agustín. Tranquilo que no te va a matar.
–No me tientes Carlos Luis.–Retiró la pistola de la cabeza de Gabriel y este cerró los ojos y se relajó–.
–Párate del piso. Mira Gabriel Andueza, vamos a la cocina a tomarnos unos tragos que estamos muy tensos los tres.
Cuando Agustín sirvió los tragos de vodka y le dio una cerveza a Carlos Luis, le dio un golpe en la cara a Gabriel que lo tumbó al piso.
–¡Agustín, por favor!–Carlos Luis Ayudó a Gabriel a levantarse.
–Yo no estoy jugando Gabriel, no te iba a matar en mi cuarto pero lo que te dije luego lo voy a cumplir si no te quedas calladito. Anda, brindemos.
Gabriel levantó su vaso y se bebió el vodka de un solo trago–Sírveme otro–.
Agustín le contó que era familia de los Vollmer y por supuesto de José Arturo, que se dedicó a muchos negocios turbios y decidió cambiar de identidad sin nombrar lo del secuestro de su primo.

Bebieron tres tragos más y Gabriel estaba completamente borracho. Agustín le dijo que se quedara durmiendo en casa y se fuera temprano.
Al amanecer, Agustín se levanta, busca el arma nuevamente y se va al sofá donde duerme Gabriel. Le da tres empujones para despertarlo. Gabriel se asusta al ver el arma de nuevo cerca de él.
–Shhh shhh tranquilo. Sólo te estoy recordando lo que te dije anoche, lo que viste en esa caja muere contigo porque júralo que donde estés te mato Gabriel, te mato. Dúchate y te vistes, yo te llevo a la mansión.

Ambos estaban en el carro sin hablar. Hasta que Agustín abrió la boca.
–Yo también estoy enamorado de José Arturo y antes que tú aparecieras, pero así será el amor que le tengo que quiero verlo feliz con la persona que de verdad ama. Haz lo mismo y verás como te liberas, no lo sigas jodiendo, porque José Arturo te podrá querer mucho pero se puede cansar.
Hazme caso. Déjalo que sea feliz y tú también lo serás. Bájate.

Gabriel llegó a la mansión. Al entrar al estacionamiento se recostó en la pared y comenzó a llorar sin parar. Se quedó dormido pegado a la pared del jardín.

viernes, 23 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® CAPITULO 10

La mano de Dios. 

Leonel ya estaba prácticamente mudado a casa de Augusto, algo que al dueño del apartamento no le molestaba pero no era algo que planificara, pero se dio.

Estaban desayunando para luego salir cada uno a sus respectivos trabajos.
–¿Vas directo a la mansión o a la oficina?–Preguntaba Augusto–.
–No…voy a la comisaría…me voy con mi abogado a entregarme.
–¿Tú vas a seguir con eso?
–Necesito quitarme esta pesadilla que cargo encima, el muerto que cargo no se me va de la mente.
–¿Y tú crees que entregándote solucionas algo? Porque se acabará esa pesadilla pero empieza otra, la cárcel y esa si que es ruda.
–Yo conozco las cárceles, no he estado preso, pero sé como es eso ahí dentro.
–¿Y quieres irte allá? ¡Por favor Leonel no seas ingenuo! Mataste a alguien si, pero fue por defender a un chamo, además el tipo era un joya y un matón, tampoco se perdió mucho.
–Pero es un ser humano que maté ¿no entiendes? Nunca le había disparado a alguien así y menos para matarlo.
–Mierda Leonel, vas a cometer la mayor estupidez de tu vida, ya lo hiciste matándolo, pero esta es peor. Nadie ha averiguado nada, nadie te ha buscado  y quieres ir tu de buen ciudadano a entregarte.
–Ya tomé una decisión.
–Te acompaño, no te voy a dejar solo en esta locura.
–No Augusto, voy solo con mi abogado, no quiero que te involucres.
–Marico, soy tu pareja, estoy involucrado.
–Deja que yo haga mis vainas y te aviso.
–Ok Leonel, pero sabes que no estoy de acuerdo pero de ninguna manera.

Leonel terminó de desayunar, salió del apartamento y se encontraría con su abogado en un lugar cerca del edicifcio de Augusto para irse juntos a la comisaría.
Llegaron, y antes de entrar el abogado lo detuvo.
–No has hablado en todo el camino. ¿quieres hacer esto? ¿Estás seguro?
–No tengo nada seguro Humberto, pero quiero hacer algo, necesito hacer algo. Entremos.
Al entrar saludó a algunos policías que conocía que le preguntaban que hacía ahí, él sólo les dijo en asuntos de trabajo. Al fondo estaba el comisario de la unidad. Leonel lo conocía.

–¡Leonel! ¿cómo estás? ¿qué haces aquí?
–Hola Castro. Vine a hablar contigo de algo muy serio.
–Ah caramba, ¿vienen juntos? Pasa a mi oficina,  aquí, ahora los alcanzo.
–Si, es mi abogado.
–“Ay Leonel…yo sé a lo que vienes…” Ya estoy con ustedes.

Luego de unos minutos el comisario Castro regresa a su oficina para atenderlos.
–Aja Leonel, mucho gusto, comisario Vicente Castro
–Humberto Acosta, abogado.
–Supe que andas con Linares desde el secuestro de Larrazábal, bueno eres el jefe de escoltas de la familia.
–Si, si, bueno, no trabajo con Linares directamente de hecho lo jubilaron ahora y está por su cuenta.
–Si, me enteré de esa vaina, ahí hubo algo raro en esa jubilación tan rápida. Pero en fin, ¿qué haces por aquí?
–Voy al grano Castro. Hace un año mataron al comisario Ernesto Bermudez justo aquí en esta oficina.
–¿Aja? De hecho me nombraron a mi luego de su muerte.
–Yo lo maté, aquí, con su propia arma.
–Lo sé, yo estaba ahí, el que dormía era yo, no me viste. Al verte ahora entrar a la comisaría no sé porqué pensé que venías a eso.
–Pero…tú ahí y ¿por qué no me dijiste nada, no hiciste nada?.
–Escuché tu voz y luego oí el disparo. Y te seguí sin que me vieras hasta donde tenías la moto y corroboré que eras tú cuando te quitaste el pasamontañas e hiciste una llamada. Esperé a que te fueras y regresé a la comisaría. Sabía que nadie iba a preguntar o a averiguar mucho sobre Bermudez, él sabía que lo estaban investigando por robo extorsión y violaciones a menores, pero andaba protegido, tenía contactos. Me encargué en ese momento de hacer el informe y puse que fue un suicidio aprovechando que usaste su arma. No hubo averiguación, no hubo preguntas, el caso se cerró. Creo que a mucha gente no le interesaba muerto ese tipo, más bien que desapareciera.
Hubo unos segundos de silencio, Leonel apoyó la cabez en sus manos mientras apoya los brazos del escritorio. El abogado lo miraba y miraba al comisario. Vicente volvió a hablar.

–¿Y tú ibas a ser tan guevón de entregarte? ¿Después de un año y que nadie averiguó nada y nadie te buscó?.
–No sabes el año que he tenido Castro, pesadillas, nervios, todo me atormentaba, wao pero no sabes el alivio y el peso que me has quitado de encima. ¿Y por qué no me buscaste o me dijiste algo?
–¿Para qué? Mientras menos revolver el asunto, mejor ¿no crees? Además como te dije, nadie preguntó, ni la familia, nadie, así que…una investigación menos que hacer al ver que fue suicidio, algo normal tomando en cuenta el expediente que tenía abierto.
–Gracias Castro, gracias por no delatarme, de verdad.
–Gracias a ti, ahora soy comisario jejeje. No vale chico, muchos querían verlo muerto, yo era uno de ellos.
Leonel se fue junto con el abogado. Le pidió que lo dejara en un sitio. La Universidad.

 <Keiny, ¿estás ocupado?>
<No, ando con unos panas, aquí en la Universidad ¿dónde estás>
<Aquí en la Universidad, estoy en el reloj>
Keiny dejó a los compañeros y corrió hasta donde estaba Leonel. Al verlo se puso a llorar, Keiny lo abrazó.
–¿Qué pasó guevón por qué lloras?
–Hoy fui a entregarme.
–Maaaarico ¿y? ¿Vas encanao, qué pasó?
Leonel le contó lo que había sucedido, volvieron a abrazarse y fueron a una cafetería cercana para tomar algo.
–¿Ves? Ibas a cometer una locura, menos mal que pasó esto, na guevoná Dios es grande, bueno la verda no sé si Dios tiene metida las manos en esto pero de que te salvaste, te salvaste.
–No sabes como me sentí cuando el carajo me contó la vaina…verga sentí que flotaba de lo ligero que quedé con la noticia.
–Bueno, ahora a seguir, espero que esas pesadillas se vayan.
–¿Y tú? Que tal esa herencia?
–Bien, el viejo se lució después de morir, la verdá que dejó a su familia acomodada…me siento extraño, burda, de no tener un carajo y ahora tengo nojoda real parejo para hacer lo que quiera.
–Mosca y no te vuelvas loco, sácale provecho a eso, invierte. Váyanse del país, hagan vida en otro sitio.
–Si, el sifrinito me dijo para irnos a Panamá, le dije que cuando terminara mis estudios, pero…¿sabes algo?...no me quiero ir de aquí…me dirás guevón, estúpido, pero me quiero quedar, yo sé que la vaina está jodida pero no sé…
–No seas tonto aprovecha y vete haz una nueva vida fuera, tienes el dinero y las posibilidades y te vas con el hombre que amas –A Leonel se le hizo un nudo en la garganta al decir eso y el saber que Keiny podría irse del país y no verlo más–¿qué más quieres?
–Quiero quedarme, hacer mi vida en este país, con mi gente, mis amigos, mis afectos. Yo no he salido nunca fuera del país y si lo hago es pa no volver…verga..coño no sé Leonel, muchos se van y comienzan de cero, yo podría hacerlo y sin comenzar de cero, tengo los reales.
–¿entonces? Le estás dando mucha vuelta. ¿Ya lo hablaste con José Arturo?
–No…eres la primera persona que le cuento esto, no sé como decirle y eso que yo no me callo nada con él, pero el está ilusionado con irse de esta vaina con tanto peo y encima con la vaina que somos hermanos y aquí nos acosan con eso.
–Pues habla con él y dile que no quieres ir o por lo menos no ahora.
–Es que no quiero ir ni ahora ni luego.
–Bueno carajito, vas a tener que decirle, tampoco te vas a ir porque él quiere.

Se fueron hasta el metro se dieron otro abrazo, un beso en la mejilla y volvieron a abrazarse por unos segundos más.
–Sabes que te quiero burda, pero que jode Keiny, decidas lo que decidas yo te apoyaré, pero hazme caso, vete.
–Yo también te quiero mucho Leonel. Estoy con la cabeza hinchada de tanto pensar.

 Cada quien tomó por su lado en el metro.

jueves, 22 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® Capítulo 9

Una mamá muy especial. 

Jaime estaba montando su nueva oficina donde trabajaría como investigador privado. Una vez que se instalara y comenzara a tener clientes importantes, llamaría a Rubén y a su compañero para que trabajaran con él. Era sábado, Rubén lo acompañaba en los arreglos y pintando la pequeña oficina.
–De aquí me voy a ver con Antonia.
–Ya debe tener un barrigón.
–No, no te creas, se le nota, pero no la tiene grande. ¿Tú qué vas a hacer al salir de aquí?.
Rubén se quedó callado, aún le costaba hablar con Jaime cuando se trataba de su hijo.
–Bueno…voy a buscar a… Jaime Andrés para dar una vuelta…quería subir con él al teleférico.
Jaime se quedó también callado unos segundos mientras pasaba el rodillo. Se aclaró la garganta.
–Y…–se volvió a aclarar la garganta–…¿cómo están ustedes?..digo…eso va en serio…o sólo es verse …mierda Jaime ¿qué vas a decir? y bueno…
–Estamos saliendo Jaime…y si, tenemos sexo, pero no hacemos eso nada más.
Jaime soltó el rodillo.–Coño gran carajo, es que es mi hijo no joda, un chamito y vi como te cogías a mi carajito y esa imagen no me la saco de la mente.Ya me dijiste que todo va bien y que no le vas a hacer daño, pero igual.
Rubén se bajó de la escalera e hizo bajar a Jaime de la suya.
–Jaime, mírame a los ojos, mírame. Dime si quieres que me aleje de tu hijo y lo hago ya, hoy mismo, me desaparezco de su vida.
–No se trata de eso coño.
–Dime.
Jaime bajó la mirada y se quedó callado unos segundos–No…no lo dejes solo, sólo te pido que no le hagas daño.
–¡Vamos a seguir trabajando porque si quieres que trabaje contigo esto tiene que estar listo ya!

María Antonia estaba con un decorador ultimando los detalles del cuarto del bebé.

–La niña va a estar feliz y fabulosa en este cuarto. ¿Cuánto te falta Antonia? –Le decía el decorador mientras se acomodaba la bufanda sobre el cuello–.
–Dos meses cariño
–¡Aaay eso es ya! Pero tú tranquila que lo que falta estará listo en dos semanas–Chasqueó los dedos–.
–Eso espero porque me tienes de los nervios con los colores que este sí, este no, ahora sí y me debes los cojines y el protector de la cuna y las sábanas.
–Tranquila que eso viene y además te doy una ñapa que luego te diré que es. Antonia estás divina, no pareces de 51 años y menos que vas a ser mamá. Hermosa, te voy a traer un fotógrafo que es una maravilla para que te tomes unas con la niña.
–Me imagino que es gay
–Ay pues claro, pero lo ves y es un macho, Dios, ¡una cosa, que solo pensarlo se me eriza todo! Es un tigre.
–Es uno de tus amantes, ya estuviste con él.
–¡Pues claro! Es hombresote grandote y peludo tenía que pasar por esta cuerpa manita.
–Ay Ramiro, tú no cambias…
–Mira la foto, lo tengo aquí en el celular.
Le mostró una foto de cuerpo entero desnudo.
–Aaaay Ramirooo por Dios ¿cómo me muestras eso?
–Ay chica ¿qué tanto? Tú no le has visto el pipí a tu primer marido y ahora al policía? Que está buenísimo por cierto.
–jajajaajaja ya, basta cambiemos de tema–Antonia se detuvo y sintió un fuerte dolor en la pelvis
–Ay Ramiro, ya va, ayúdame–Rompió fuente–Cre que ya es el momento.
–¿Cómo? ¿que momento? ¿Vas a parir?
–Rompí fuente.
–Aaaay que ascoooo estas orinado en la falombra de la bebaaaa.
–Llama al chofer anda mientras busco el bolso de la niña
Antonia llamó al doctor para avisarle que iba a la clínica y luego llamó a Jaime.
<Mi amor ya vas a ser papá>.
<¿Cómo es eso?>
<Ya voy a la clínica, rompí fuente>
<Mierda, mierda, mierda, ¿qué hago, espera, ya voy a buscarte, coño, ¿dónde estás?>
<Cálmate ya voy a la clínica con el chofer, tu ve para allá>

–Voy a ser papá, voy a ser papá, coño pero tiene siete meses, coño, coño, me tengo que ir.
–Calma, calma jefe, yo te llevo que andas más nervioso y no eres el que va a parir, no puedes manejar así, vamos.

Rubén y Jaime llegaron justo cuando el chofer llegaba. Se bajó del carro y se fue a buscar a María Antonia. También llegaba José Arturo y Keiny.
–Mi amor no estás sola aquí estoy yo ¿cómo te sientes? ¿Todo bien? Yo voy a entrar quiero ver cuando nazca nuestra hija, quiero cortar el cordón.
–Jaime te quieres calmar me estás poniendo nerviosa y yo estoy tranquila.
–¿Pero por qué se adelantó?
–Es normal, eso lo dijo el doctor.
–No me acuerdo, creo que sí lo escuché.
Entraron a una habitación donde prepararían a María Antonia para la cesárea.

Afuera esperaban José Arturo, Keiny, Rubén y Ramiro el decorador. Estaban llegando Camila y Gabriel. Detrás de ellos Irene y Jaime Andrés.

Irene y Camila se vieron de frente cuando Camila volteó. No se veían desde hace unas semanas.
–Hola.
–Hola Camila, ¿cómo éstas?.
–Bien ¿y tú?
–Normal…feliz que va a nacer mi hermanita.
–Si que emoción, ¿cómo se va a llamar?
–No lo saben ni sus padres.
–Te invito un café, ¿quieres?
–Ok
En el trayecto del pasillo a la cafetería la detuvo un grupo de cinco personas para pedirle autógrafos. Irene se apartó mientras ella los atendía.

–Hola cabezón, vas a tener una hermanita. Hoy te iba  a llevar al teleférico pero creo que esto es más emocionante. –Lo agarró por la cabeza y lo despeinó.
–Siii, que fino, una hermanita, pequeñita para cuidarla y protegerla.
–Ve a saludar a tus hermanastros.
Mientras María Julieta y José Arturo hablaban con Jaime Andrés, Keiny estaba sentado en una de las sillas del pasillo. Se le acercó Ramiro.
–¡Hola! Tú debes ser el famoso Keiny, estás igualito que en las fotos de las revistas.
–Si soy Keiny¿tú quién eres?
–Mucho gusto, –le extendió la mano–Soy Ramiro, soy el diseñador de interiores de la mansión Larrazábal, estoy montando el cuarto de la beba que nace hoy.
–Ah, que bien, fino–. Unos segundos de silencio y volvió a hablar.
–Debe dar morbo tirarse al hermano ¿no? Es como de película porno.
–Si…burda de morboso, permiso voy al baño.

Ramiro lo siguió y se colocó en el urinario de al lado.
–¿Todo eso es tuyo?
–Si y de mi hermano.
–Ya veo, ¿puedo tocar?–Ramiro llevó la mano hasta el pene de Keiny y este lo detuvo apartándole la mano de un manotón y empujándolo a la pared. Le puso el brazo en el cuello.
–Vuleves a tocarme y te reviento a coñazos. Si estás quesúo maricón yo no te lo voy a quitar, te haces la paja, te metes un guevo de plástico, un velón pero a mi no me toques.
Se acomodó el pantalón y salió del baño.
–Así es que me gusta un hombre, rudo…este niño está buenísimo.

–Bueno, aquí viene esta hermosa niña, antes de tiempo, chiquita pero  a a salir adelante.Vamos, vamos, aaaahí mira Jaime tu hija, corta el cordón.
Jaime estaba pálido al ver a la niña tan pequeña y cubierta de líquido y secreciones, tomó el la tijera y cuando fue a cortar se desmayó.
–Ok otra tijera esterilizada y saquen a Jaime de aquí.
Limpiaron a la niña, la midieron, pesaron y se fue directo a la incubadora. Jaime despertó y se había perdido el ver a su hija limpiecita antes de entrar a su nuevo lugar por las próximas semanas.

–Todo un éxito, ya la niña nació, pesó casi dos kilos pero está bien, ya está en la incubadora y ahí estará por tres semanas.–Le decía el médico a los que estaban afuera, que ya sumaban como 20 personas sin contar a la prensa.

Jaime y María Antonia estaban en recuperación.
–Nuestra hija es hermosa y tu vienes a desmayarte, que valiente ¿qué pensará tu hija?
–Que tiene un papá policía cagón jejeje.
–Tonto, cuando salgamos de aquí quiero ir a verla.
–¿Cómo la vamos a llamar?
–Esperanza.
–Esperanza Linares Vollmer. Me gusta como suena, nuestra hija va a ser grande. Espero que no salga lesbiana.
–Ay chico ¿pero qué comentario es ese? Apenas tiene una hora de nacida ¿y tú estás pensando en eso?
–Era broma, estoy nervioso y digo tonterías, pero es que quiero ser abuelo.
–Ya eres abuelo. Una hermosa beba morenaza.
Jaime se sonrió y comenzó a llorar.–Gracias por hacerme parte de esta familia mi amor.

–Bueno, bueno, bueno Sra Vollmer, usted no puede estar hablando mucho. Vamos descanse si es que quiere levantarse para ver a su hija–Terminó diciendo Jaime.

–Si tu eres hermano de esta beba y yo soy tu hermano, pero no de ella porque no es del viejo Larrazábal, ¿yo que soy?
–Primero tú y yo no somos hermanos, eso ya lo hablamos y segundo eres cuñado.
–Ok. El maricón que está allá me sacó fiesta en el baño.
–¿Ramiro? Ten cuidado con ese que es peligroso, le dicen llovizna.
–¿Llovizna? ¿Por qué por lo loca? Más loca y es una tipa.
–No, porque le cae a todo el mundo…es puta, puta, puta. Eso sí en su trabajo es muy bueno.
–Que no se me acerque, ya le ofrecí unos coñazos pa que respete.

Cuatro horas después, María Antonia se levantó de la cama para ver a su hija en la incubadora, Jaime la acompañó.
–Que cosa tan chiquitica, quiero cargarla y proterger a mi Esperanza–Decía Jaime mientras tocaba el aparato.
–Metan sus manos ahí y la acarician, un momento nada más
María Antonia se sonreía con cada caricia que le daba a su hija, Jaime lloraba como un niño con ganas de llevársela y cuidarla.

Se fueron a la habitación a atender a la visita pero antes de llegar Jaime la detuvo.

–Hoy soy el hombre más feliz de este mundo, tengo a las tres mujeres que más amo en la vida; a ti y a mis dos hijas. Prometo estar contigo en las buenas y en las malas, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad.
–Jaime, no nos estamos casando, ¿qué estás diciendo?
–No sé estoy nervioso, me tienes loco, dame un beso–Le agarró de las mejillas y se fundieron en un beso–.
–Te amo, te amo mucho.
–Y yo a ti Jaime, eres lo más maravilloso que me ha pasado en años.
–Quiero hacerte el amor ya.
–Hay que esperar un buen rato, pero créeme que yo también quiero y mucho.

 Entraron en la habitación y abrieron una botella de champán. La prensa no tuvo acceso. La desalojaron de la clínica.

miércoles, 21 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® Capítulo 8

Despertar en otra pesadilla. 

–Encima que he pasado por miles de vainas, ahora también esto que aún no me recupero de la quimio.
–Bueno gordo ya, tranquilo que tampoco es de morirse, ya tienes tu tratamiento y todo va a estar bien.
–¡Maldita sea con Gabriel, sabía que esos cachos me iban a costar caro!
–Ya deja de lamentarte coño,  yo no seré un especialista en el tema del vih pero soy tu médico y no te voy a dejar solo.
–Gracias mi amor…pero no dejo de tenerle arrechera a Gabriel, yo no me protegía porque era mi pareja, bueno dejamos de hacernos los exámenes pero el inconsciente fue él, no yo.
–Tú tranquilo, que de esto no te vas a morir, te morirás de un infarto si sigues arrechándote así, yo me encargaré de ti.
Agustín recibió un mensaje.
<<Despertó>>
Bingo.
Amor voy a la clínica un momento que hay una emergencia.
–Pero son las 11 de la noche.
–Bueno, así son las emergencias, te estoy avisando, beso, Tómate tus medicinas.

<Hola amor, disculpa que te llame a esta hora, despertó Gabo, voy pa la clínica en la mañana, ¿me acompañas?>
<Mmmmm claro amor, que bien, que bueno que despertó, ¿sabes como está?>
<No me dieron detalle, pero ya lo están monitoreando y chequeando que no hayan daños. Buenas noches malandrito>
<Buenas noches sifrinito, nos vemos mañana, te amo>

Agustín llegaba a la clínica, se fue directo a Cuidados intensivos, se colocó la bata y el tapabocas. Entró y le dijo a las enfermeras que lo dejaran solo con el paciente.
Apagó el respirador. Gabriel abrió los ojos. Con la mascarilla en la cara y vio a Agustín.
–¿Quién eres?
–El novio de tu ex, que tú por ser tan puta, él también tiene vih
–¿Carlos Luis? Yo…eh…no…no puede ser…ponme el respirador.
–¿Para qué quieres el respirador? ¿Para seguir vivo? ¿y a Carlos Luis quién le devuelve la salud? Tú mereces morir por promiscuo, por ir repartiendo culo como por todos lados y no te detienes en las consecuencias.
–Ponme…el respirador…por favor…
Unos segundos después Agustín encendió el respirador.
–Aquí es muy fácil mantenerte vivo, tan sólo pasar un suiche, pero Carlos Luis no se puede curar, es crónico y tiene que tomar pastillas de por vida gracias a ti. No te voy a matar, no mereces morir así tan fácil, te prefiero vivo y que te carcoma la conciencia por lo que hiciste y quien sabe a quien más.
–¿Cómo te enteraste?
–Yo lo sé todo Gabriel Andueza, yo sé todo de ti. Y otra cosa te digo,–Le puso la mano en la herida–deja en paz a José Arturo, el está enamorado de Keiny, no de ti, te vuelves a acercar a él con otras intenciones y voy a hacer cumplir la amenaza de tu ex cuñadito que en paz descanse.
Salió de Cuidados Intensivos, se quitó la bata y el tapabocas. Pasó por la sala de enfermeras y le dio un dinero a un camillero–Estamos pendiente–. Se fue de la clínica.
–¿Yo para qué le dije lo de Felipe? ¿Dónde tengo la cabeza? Verga pero es que de la arrechera se me volaron los tapones, ¡ya no eres Juan Pablo coño!

Horas después llegaba José Arturo, Keiny, Camila y sus papás que ya le habían contado luego de haber pasado el peligro. Ya a las nueve de la mañana estaba más recuperado y sorpresivamente ya no tenía el respirador, solo oxígeno.
–Qué susto nos metiste guevón–Le dijo José Arturo estrechando la mano de Gabriel. Se apartó y su mamá lo abrazó mientras su papá le tomaba la mano por el otro lado.
Aunque el médico no había autorizado las visitas y menos con mucha gente hizo una excepción pues se trataba de los padres de Gabriel. Todos conversaron con él.

–Necesito hablar con José Arturo, a solas por favor–Todos salieron menos Keiny–.
–Keiny, tú también.
–Tranquilo Gabo, deja que Keiny se quede, igual le voy a contar.
–No importa, por fa Keiny, sal.

Keiny salió pero antes le hizo un gesto a José Arturo de que estaría pendiente.

–¿Tú le contaste a alguien que yo tengo vih?
José Arturo lo miró a los ojos y luego de unos segundos bajó la mirada y le respondió –Sí–
–¿Y tú cómo sabes eso?.
–Ayer vino el novio de Carlos Luis, intentó matarme.
–Ay Gabriel por favor que exagerado.
–Me desconectó el respitrador, al principio lo vi y no sabía quien era pero luego me dijo.
–“¿Pero por qué Juan Pablo hizo eso?”
Y como si Gabriel adivinara que pensaba José Arturo, le respondió–Carlos Luis tiene vih–.
–Gabo, yo no sabía cuanto tiempo ibas  a estar así y no podía permitir que con los que te acostaste estuvieran ajenos a eso, y fíjate, Carlos Luis le cayó la vaina.
–Me amenazó, Chuo, me amenazó con matarme y me dijo que me alejara de ti o sino cumpliría la amenaza de Felipe. ¿Cómo coño ese carajo sabe lo de Felipe?
Es mi primo y el que me secuestró. No sé Gabo, me dejas frío con eso. A lo mejor fue carlos Luis que le contó.
–Y además ¿porque me dice que me aleje de ti? ¿Tú lo conoces? ¿Está enamorado de ti?
Si y si Gabo…Coño Gabo no sé…lo conozco porque es el novio de Carlos Luis y su médico, pero más nada.
–Hay algo más, ese pana se trae algo entre manos.
–Deja la paranoia, tú andas medio atontado, llevas semanas en Júpiter y aterrizaste anoche, eso te tiene aún mal.
–¿A quién más le dijiste lo mio?.
–A Augusto, Carlos Luis. Augusto me dijo que le diría unas personas con las que estuviste en una reunion. ¿Qué reunión fue esa?
–Una orgía, fui con Augusto.
–¿QUÉ? ¿Los dos?
–Si, pero él no se quedó, se fue y me dejó ahí
–Mierda Gabo, por eso es que te pasan las vainas, eres demasiado puta y no te mides en las cosas, después quieres que te tomen en serio, ¿pero cómo?.
–Si coño habló la santa.
¬–No Gabriel, no soy santo, pero es que tu te vas de palo. Te tiras todo lo que se mueve estando soltero, con novio, como sea
–Bueno, no lo puedo evitar así soy.
–Ay Gabo….que vaina…
–¿Me vas ayudar con lo del tratamiento? Digo, me vas a acompañar a hacer todo eso para que me las den gratis.
–No tienes ni que preguntar, sabes que sí, te voy a ayudar siempre que pueda.–Abrazó a Gabriel– Coooño carajito pórtate bien, ojalá esto te sirva de escarmiento, porque no sólo es vih , sino sífilis, hepatitis y otras vainas venéreas que hay por ahí. Coño usa condón carajo.

Gabriel se quedaría unos días más en observación y luego se iría a casa.

martes, 20 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® Capítulo 7

Vivir en el barrio. 

María Julieta dejó a su hija en el hogar de cuidado diario que está en el barrio para poder ir al supermercado a comprar lo que necesitaba. Tuvo que llegar a la calle prinicipal de la zona para ir a comprar, al llegar, una cola de cuadra y media la esperaba.

–Ay Dios mio, otra vez cola, ¿hasta cuando?. Me va a tocar hacerla, tengo que compara pañales y otras cosas.

Al llegar a la cola preguntó que había llegado y le dijeron que leche en polvo. Resignada se puso a esperar que avanzara, se colocó los audífonos para que se hiciera más corta la travesía.
Una hora después ya estaba dentro del supermercado. La leche no la había sacado aún  y aprovechó para buscar pañales, arroz, huevos, jugos y otros productos que llevaba en la pequeña lista.
 De repente un grupo de gente se moviliza al fondo del local; iban a sacar la leche en polvo.
–Señores, son dos latas por persona, les agradezco que hagan una cola aquí a mi…
No terminó de decir la frase y la gente se abalanzó hacia el frente para agarrar las latas. María Julieta escondió su cesta en un rincón y se fue a buscar la leche.
La gente intentaba arrebatarle las latas al hombre que pretendía entregarlas en orden pero más pudo la gente y optó por lanzar las latas por los aires y que cada quien se las arreglara como pudiera. La muchacha se internó en el centro de la multitud, como pudo iba acercándose hacia el hombre pero le cortaban el paso cada vez que una lata volaba sobre ellos.
Cuando una de las latas llegó directamente hacia ella, la atajó, dos mujeres le cayeron encima intentando quitársela. En el piso, María Julieta abrazó el envase pero las mujeres se lo quitaron, ella le dio una patada a una de las mujeres  e hizo que soltara la lata.
 La mujer agarró por el cabello a María Julieta y la arrastró por el piso, la lata rodó y se la llevó la otra mujer que ya tenía dos en la mano. Logró zafarse de la mujer y se levantó.
–Devuélveme mi lata, marginal, mona.
Una cachetada que la llevó nuevamente al piso y la mujer volvió a cogerla del cabello, la gente se apartó para ver la pelea, por un instante se olvidaron de la leche. Volvió a soltarse y se levantó del piso y comenzó a pegarle a la mujer hasta que llegaron dos hombres de seguridad y las separaron.
–Fue ella quien me quitó la lata cuando yo la agarré, se me vino encima con otra tipa.
Otras personas que estaban cerca certificaron  lo que decía María Julieta. A la mujer la sacaron del establecimiento y María Julieta se llevó un par de latas, buscó su cesta que había escondido y se fue a la caja.

Llegó al rancho y acomodó las cosas que compró en la cocina y llevó los pañales al cuarto. Tenía la blusa rota de un costado y le faltaba un botón. El cabello enmarañado que intentó peinárselo con las manos.
Se quitó la ropa y se fue a bañar–Como desearía bañarme ahora con agua caliente–decía eso mientras se metía bajo la tubería que funcionaba como ducha.
Terminó de bañarse, se secó y se puso una bata, fue a la cocina a montar café cuando escucha unos golpes en la puerta de la casa. Abre. Era Jessica.
–Hola sifrina, ¿cómo estás?–De rpente se aparecen dos amigas más y entran al rancho las tres–.
Jessica saca una navaja y se la pone en el cuello mientas las otras dos la sujetan por los brazos.
–Te vas a arrepentir de haberme hecho eso en el hospital niñita.
Las dos amigas comenzaron a pegarle en la cara y darle empujones, la tumbaron en el piso y comenzaron a darle patadas. María Julieta gritaba.
–Esto es para que sepas quien manda en este barrio y quien es la mujer de ese negro maldita sifrina–María Julieta seguía gritando y aparecieron unos vecinos y las tres muchachas salieron corriendo del rancho.
El señor que entró levantó a la muchacha del suelo ayudado por una mujer y otro hombre, la llevaron al pequeño ambulatorio del barrio donde la revisaron y le dieron nos analgésicos.

–Doctor, me tengo que ir, ya es tarde y tengo que buscar a mi hija en el cuidado diario, es aquí mismo.
–Ok, llévate esto para que te lo tomes dentro de seis horas si en 12 horas sigues con dolor, te vas a un Centro de diagnóstico integral para que te hagan unas placas.
–Ok, ok, pero me tengo que ir, yo me lo tomo.
–Cualquier cosa me avisas, yo estaré aquí y creo que deberías poner la denuncia.
–Si, para que luego me rematen, ay Doctor yo no soy de este barrio y sé más que usted de cómo se mueve esto.

Luego de buscar a su hija, darle de comer y acostarla, se acostó ella un rato, para que se le calmara el dolor un poco para después tomarse de nuevo la pastilla. Cuando ya tenía un buen rato durmiendo, llegó Maikol al rancho, encontró todo en silencio. Se fue hasta el cuarto y vio a su mujer y a su hija durmiendo.
Se acercó a la cuna y le dio un beso en la frente a Verónica, se quitó la ropa y se metió en la cama, cuando abrazó a María Julieta, se asustó y se quejó del dolor.
–Ay amor, menos mal que ya estás aquí.
–¿Qué te pasa? ¿qué te duele?
–Hoy tuve un día horrible, vamos a mudarnos ya de aquí, me quiero ir, no quiero estar aquí ni un día más.
–Ya nos vamos a mudar, pero ¿qué te pasó?
–Fui al automercado y una mujer me cayó a golpes para quitarme la lata de leche, yo también le di sus goles pero cuando me la quitaron de encima me dieron mis dos latas y a ella la sacaraon del lugar. Cuando llego a casa, acomodo a Vero, me baño y llega Tu amiguita con dos tipas más y me caen a coñazos tirada en el piso, unos vecinos me ayudaron y me llevaron al ambulatorio de allá abajo.
–¡Coño de la madre! ¿Jessica?
–Si…y unas amigas.
–Si, la prima y una bicha ahí, siempre están juntas.
Maikol se vistió.–¿Para dónde vas?
–Tranquila, espera aquí, ya vengo.
En la sala, se fue hacia una cómoda y abrió una gaveta, nunca la sacaba pero la rabia que tenía por dentro lo obligó, sacó un arma y salió a la calle.
Llegó a un rancho y le dio una patada en la puerta. Disparó al techo y salió del baño Jessica que estaba en toalla.
–AAAAAH ¿Qué haces aquí?
–Te vuelves a meter con mi mujer y te mato Jessica, te mato, no te caigo a coñazos ahora porque no le pego a las mujeres pero te juro que te mato si le tocas un pelo.
Jessica quedó petrificada agarrándose la toalla. En eso sale del cuarto un hombre, el novio de Jessica.
–¿Qué pasa guevón que haces con esa arma?
Maikol lo apuntó.–Amarra a la loca y puta de tu mujer, hoy le cayó a golpes a María Julieta–Le puso el arma en la frente–No respondo Edgar, no respondo, la próxima vez la mato y a ver si te la coges bien para que no me siga buscando–Guardó el arma y se fue del rancho.

–¿Yo no tiro bien? ¿No te gusta como te lo hago?
Jessica puso los ojos en blanco.–Vístete y te vas.


Una semana después Maikol, Verónica y María Julieta se mudaban a La Pastora. Habían comprado los muebles y todo lo necesario para la cocina. Faltaba por comprar sábanas y toallas, pero la casa estaba totalmente equipada. Cuando entró a la cocina y vio el calentador eléctrico que estaba instalado volvió a sonreir como no lo hacía desde hace mucho tiempo.
–Esto si es una casa negro, así si quiero vivir.
–Hasta que te saliste con la tuya.
–No mi amor, gracias a ti tenemos esto.
–Si, ahora a romperme el lomo trabajando para pagar el préstamo, que ya lo tengo roto arreglando esta casa jejeje.
–Quedó hermosa amor, ya entiendo porque no querías que viniera a verla.
–Para que fuera una sorpresota y creo que logré que te sorprendieras.
–Mucho negrito. Voy a darle de comer a Vero y la acuesto, quiero estrenar la casa
–Ya la estamos estrenando amor
–No te hagas el loco, sabes a que me refiero–Lo miró a los ojos mordiéndose el labio inferior, Maikol comenzó a sentir como crecía el bulto de su pantalón–.
–Voy a estrenar toda la casa hoy , así que espero que Verónica duerma un buen rato porque te voy a coger hasta que me canse.

Luego de hacerlo en el cuarto, sala, cocina, cama y encima de la mesa del comedor, entraron a la ducha para seguir el sexo duchándose. Maikol la tenía cargada alzándola y bajándola para penetrarla completamente. María Julieta no paraba de gritar. Maikol se detuvo, le dio dos empujones más y volvió a detenerse.
–¿Qué pasó? Sigue.
–Te estoy llenando de leche en este momento AAAAAHH–Maikol la empujó a la pared mientras se corría y le apretaba los brazos–Coño de la madre, cada vez estás mas rica pa cogerte AAAAH AAAH AAAH–
Bajó a María Julieta y la besó bajo la ducha.

Salieron del baño, se vistieron y cuando ya estaban sentados cenando, María Julieta le dice algo a Maikol que lo deja frío.

–Hace un rato tuve la misma sensación que hace un año cuando lo hacíamos en mi cuarto por primera vez. Creo que hoy quedé embarazada–Dijo.

lunes, 19 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® Capítulo 6

La fortuna Larrazábal. 

Luego de confirmar que el hijo menor de Camila Restrepo antigua muchacha de servicio en la mansión Larrazábal y amante del difunto Arturo, es también un Larrazábal, procederían a leer el testamento.

Estaban presentes José Arturo, Keiny, María Julieta, Camila y María Antonia. También el personal que trabaja en la mansión fue requerido.

José Arturo: en partes iguales le quedó un buen porcentaje de las acciones de Caruao Venezuela y Panamá,  un apartamento en Nueva York, un carro, la avioneta y un dinero no especificado pero igual repartido en partes iguales entre los hermanos en una cuenta en el extranjero.
Keiny: acciones en Caruao y Panamá, un apartamento en Miami, un carro, el yate en la marina de Puerto La Cruz. Una cuenta en el extranjero.
María Julieta: acciones en Caruao Venezuela y Panamá, un apartamento en Aruba. Dos carros. Una cuenta para su nieta y otra para ella.
Camila: acciones en Caruao y Panamá a nombre de su hijo. Un apartamento en Caracas, un carro y el pago de los estudios del hijo desde la guarderia hasta la universidad.
María Antonia: acciones en Caruao Venezuela y Panamá y acciones en la constructora Larrazábal. La mansión con todo lo que hay dentro. Un apartamento en Nueva York. Dos camionetas y una cuenta en el extranjero.
 A los empleados se les pagó el equivalente a su sueldo por cinco años manteniendo sus puestos de trabajo y cobrando normalmente. Algo que no se esperaban recibir, estaban emocionados.

Una hora después Camila se despedía de la familia.
–No sé que voy a hacer,  vendo todo y me voy a Colombia.
–¿Y nuestro hermano?–Preguntó Keiny–.
–Lo visitan, tienen como hacerlo, en este país no me quedo eso si lo tengo claro.
–Lo que vayas a hacer Camila, hazlo bien, contigo va un Larrazábal. Últimamente estoy de un tolerante, soy gay friendly, horn friendly, black friendly, me van a tener que dar el premio Nobel de la paz.
–¿Qué te pasa mamá, te tomaste algo?
–No me hagas caso cielo, ando con las pocas hormonas que me quedan revueltas, debe ser el embarazo.
–¿Cuántos meses tiene?–Preguntó Camila–.
–Casi cuatro meses, pero no puedo hacer mucho esfuerzo, de hecho tengo que estar acostada la mayor parte del tiempo, pero no lo he hecho.–Sonó el timbre, era Jaime–Palabra cierta, miren quien llegó.

María Antonia lo saludó con un beso en la boca. Todos quedaron sorprendidos, era la primera vez que lo hacían frente a otras personas.
 –Verga sifrinito que raro es ver a tu mamá haciendo eso y además se le ve feliz.
–A mi me choca un poco verlos juntos y más con mi papá muerto hace unas semanas.
–Bueno amor está familia ya esta en shock con lo nuestro, lo de tu mamá es una travesura de carajitos.
–Malandrito estaba pensando desde hace un buen rato…y si nos vamos a Panamá, nos instalamos allá, vivimos sin la presión de aquí, sin el peo de la prensa, sin que nadie sepa que somos hermanos.
–Yo primero quiero graduarme sifrinito y luego nos largamos, también quiero dejar a mi mamá bien instalada aquí, que no le falte nada, me da cosa dejarla.
–Nos la llevamos.
–Ni de vaina, me da cosita, pero tampoco es que quiero seguir viviendo con ella, jajajaja.

–¿Cómo les fue con la lectura?
–Bien mi amor, todo arreglado, todos contentos y ahora cada quien que resuelva su vida.
–Que bien. ¿Cuándo nos casamos?.
–Hay que cuadrar fecha y organizar la fiesta, quiero hacer una gran fiesta, celebrar, disfrutar. Por cierto, ¿cuándo te mudas para acá? Estás pagando un alquiler sin necesidad, esta casa es inmensa para mi sola y la servidumbre.
–De hecho allá afuera tengo cuatro maletas y dos cajas con mis cosas. El carro de vaina y llega jajaja
–Qué emoción te quedas hoy conmigo.
–¡Claro! No te voy a dejar sola, quiero cuidar de las dos porque es una niña.
–En el próximo eco lo sabremos.
–Yo sé que es una niña. ¿Tienes algo que hacer ahora?
–No, recoger unos documentos del despacho y archivarlos.
–Eso puede esperar, sube a tu cuarto, yo subo ahora.
–¿Qué vas a hacer?
–Yo nada, la que vas a hacer eres tú. Quiero que me lo mames.
–¡Jaime!.
–Sube.–Maria Antonia subió.

Volvió a sonar el timbre en la mansión, era Maikol. María Julieta lo recibió efusivamente cargando a la bebé. Maikol saludó a todos, se sorprendió al ver a Camila.
–Coño que de tiempo sin saber de ti.
–Lo mismo digo, ahora eres papá pero igual tenemos un asunto pendiente.
–¿Ah si?
–No te hagas el loco–María Julieta se acercó a Maikol y lo abrazó–Mejor te haces la loca tú y terminas de irte–.
–Es verdad, ya me tengo que ir, tengo muchas cosas que hacer. Bueno familia Larrazábal estaremos en contacto ya sabrán de mi cuando me instale en Colombia.
Se acercó a Keiny para abrazarlo.
–Coño desde que eres papá ya no se te ve la cara.
–Porque soy papá, ahora soy responsable y serio.
–¿Cuando nos tomamos unas birras en la punta del cerro? Quiero contarte burda de vainas bro.

José Arturo se le quedaba viendo a Keiny como hablaba con su mejor amigo y se sonreía.
–“Sigues siendo el mismo malandro cuando te conocí Keiny. Que bello eres, nunca cambies amor, que nada ni nadie te cambie”. Bueno cuadren un día y se pierden por ahí, tienen mucho que contarse.
–Ay cuñado no me lo digas dos veces que me pierda con el Keiny porque amanecemos borrados en cualquier lugar.
–Jajajajaja una vez al año no hace daño.

–Tú estás muy cuaima ultimamente princesa.
–Es que contigo mi amor hay que salir con un rifle porque muy negro carbón tú, pero todas quieren contigo.
–¿Pero este negro carbón con quien está? Contigo mi amor.
–Si, no me vaciles con eso que yo te conozco y las conozco y yo sé lo que quieren porque yo toco todas las noches lo que tienes allá abajo.
–Jajajajajaja. El barrio te está poniendo malandra princesa vamos a tener que salir pronto de ahí. Y creo que la semana que viene ya nos podemos mudar.
–Bobito. ¡Qué buena noticia negro! Ya quiero salir de Petare, estoy harta.
–Bueno tranquila, ya nos vamos a ir, solo faltan unos detalles y nos mudamos los tres. ¿Cómo estuvo lo del testamento?
–Pues te cuento, tengo acciones en Caruao Venezuela y Panamá, un apartamento en Aruba. Dos carros. Una cuenta para Verónica y otra para mi.
–Wao…que bien princesa, bueno hay que saber que hacer con eso, invertir, comprar, pero eso te lo dejo a ti, ese es tu dinero.
–Y tuyo negro, esto lo vamos a disfrutar tu y yo. Mira, ¿Y tu mamá, se muda con nosotros?
–Mi mamá no quiere salir del barrio, se siente cómoda ahí entre sus cosas, pero creo que el sector donde estamos lo van a  desalojar y adjudicar casas, ese es el rumor que hay.
–Bueno, de todas todas le tocará mudarse “pero con nosotros no, gracias a Dios”.
–¿Sabes que tengo ganas de hacer?
–¿Qué negrito?
–Hacerte el amor. Deja a la beba con Ramona y nos vamos a la casa de los empleados.
–¿Estás loco? ¿Con la familia aquí?
–Te embaracé en tu cuarto si no te acuerdas, ¿qué más da dónde lo hagamos?. Te espero allá.

–Pues mira…nos han dejado solos ¿pa donde agarró la gente?
–No sé amor…está como raro…no quiero preguntar jajaja. Quiero pasar por la clínica, ¿me acompañas?
–Si no queda más remedio…
–Ay malandrito, no hables así.
–Anda, camina, vámonos a ver al bello durmiente.
–Keeeiiiinyyy.
–Dale, dale antes que me arrepienta.

viernes, 16 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® Temporada final. CAPITULO 5

Llegó la fama, se va el amor. 


Andueza, la cantante conocida entre su familia y amigos como Camila Andueza, vivía su momento de fama y gloria. Luego del incidente con los antisociales y su tratamiento contra la bipolaridad y esquizofrenia se preparaba para la produccín de su segundo disco en estudio. En el mercado se encontraba su disco debut y el cd-dvd con la gira de conciertos en los centros penitanciarios del país. Por la calle la reconocían, le preguntaban de las cárceles, de su novia, se tomaba fotos con todo el mundo, en los restaurantes se acercaban. Irene estaba agobiada con toda esa situación, a veces optaba por alejarse un poco si estaban en la calle o ir al baño si comían en algún local.

Su relación abierta estaba causándoles problemas. Tony empeñado en que Camila se quedara con él pero sólo tenían sexo de vez en cuando. Mariana era más relajada con Irene y cuando querían se veían para salir y estar juntas. Camila e Irene llegaron al acuerdo de no contarse lo que hacían por fuera, pero que eso no interfiriera en su cotidianidad. Se les escapó de las manos. Ambas le ponían más atención a sus relaciones externas que a la común, pero aún así se la llevaban bien, aunque había disminuído las salidas y el sexo. Camila en su mundo de luces y fama. Irene sumergida en su trabajo de producción tanto de Andueza como de otos artistas en ascenso.

Antes del disparo que mantiene en coma a su hermano, ya habían cuadrado la gira de medios con entrevistas, fotogarfías y reportajes para la promoción de su nuevo single “Hasta aquí”.
Hoy le tocaba una entrevista en una sección en vivo de 15 minutos en el noticieron vespertino en el canal de mayor audienca en el país. En un canal de cable tenía rotación tanto dos videos y una entrevista como artista nueva. Estaba con uno de los productores de la disquera. Irene no podía acompañarla y Gabriel sigue hospitalizado.

–Bueno Andueza ha sido una vorágine tu incursión en la música profesionalmente, mucha gente ya te conocía cuando cantabas en los locales de moda de Caracas. ¿Te imaginaste el cambio que generó en tu vida el sacar tu primer CD?
–Ha sido maravilloso, una experiencia única además de enriquecedora y aún sigo aprendiendo y buscando cosas nuevas que hacer. Quiero aprovechar para agradecer aunque sea unos segundos a dos grandes personas, a mi hermano que es mi manager que ahora está en una situación delicada de salud y a mi productora estrella Irene, la que ha estado conmigo desde el primer día aguantando mis berrinches, mis cambios de humor, guiándome, siendo mi centro, a ellos dos gracias. Y por supuesto a mi disquera y el gra apoyo de mi familia y mis fans.
–Que bien, que por ahí nos enteramos que tienes un club de fans en twitter que no se les escapa nada, saben todo de ti.
–Si, son un amor, trato de compartir con ellos el poquito tiempo que me queda, ellos son un motor en mi carrera.
–Sabemos que no quieres hablar del tema por ser un caso familiar, pero tu hermano sabemos que sigue en coma, ¿hay noticias nuevas?
–No, todo sigue igual, estable, gracias por estar pendientes.
–Cambiemos de tema. A Venezuela le sorprendió tus conciertos en las cárceles del país. Para sorpresa de muchos fue un éxito, tanto así que sacaste un dvd con la gira.
–Así es. Fue una experiencia…wao sorprendente, muy duro, tuve la oportunidad de compartir con ellos y a pesar que en algunas cárceles tienen hasta discotecas, creo que les alegró el tener un concierto, con humildad quiero decir que he sido pionera en esto y creo que hay gente interesada en hacerlo. Pero en general me gustó mucho la idea de esos conciertos, lo volvería a hacer.
–¿Y ahora con que vendrá Andueza? Luego de ese boom hay que innovar de nuevo.
–Quiero hacer algo íntimo, llegarle a un público específico. Estamos pensando en hacer miniconciertos en cada uno de los locales donde toqué en las noches caraqueñas desde que comencé, los locales que no existen hacerlo también ahí en ese local, aunque sea ahora una tienda o una ferretería.
–Jajajaja te gusta hacer cosas fuera de lo común.
–Siempre, desde niña jajajaja
–¿Y cómo está el corazón de Andueza en este momento? Mejor dicho el corazón de Camila.
–Está bien, tranquilo. Feliz y emocionado.
Irene veía la entrevista desde su casa, cuando tocaron el tema personal se emocionó y una sonrisa se le dibujó en la cara.
–Aunque nosotros sabemos quien ocupa tu corazón en este momento, no lo diremos pues tú eres muy reservada con el tema, pero el otro tema si se ha ventilado en la prensa; tu homosexualidad. Mas allá de perjudicarte, pues sabemos que la gente no acepta las relaciones homosexuales abiertamente, te ha beneficiado y hasta te han apoyado cientos de ong de la comunidad GLBT.
–Así es, a ellos también quiero agradecerles por el inmenso apoyo. El ser abiertamente gay me ha liberado de muchas cargas emocionles que tenía, ahora vivo plenamente mi sexualidad, mi carrera, mi vida en familia, todo.
¬–Sólo dinos, ¿cómo va esa relación?
Irene se incorporó en la cama para escuchar emocionada lo que diría su novia.
–Actualmente no hay una relación, de hecho desde hoy estoy soltera, mantenemos una relación profesional, pero a partir de hoy mi corazón le pertenece a mi música.

–¿Y a esta loca que le pasó? ¡Me está dejando por televisión! ¿pero qué le pasa? ¿Cómo que desde hoy está soltera? Me lanzó a la calle.
Apagó el televisor sin terminar de ver la entrevista. Comenzó a sonar su celular, le entraron varios mensajes.
<Marica, no sabía que habías terminado con Camila>
<Ireneeeee ¿qué es eso? ¿Qué pasó?>
<Hola linda…no entendí lo de la entrevista, ¿es verdad?>–Un mensaje de Mariana–.

Al final de la tarde en vista que Camila no se había reportado, Irene fue a su apartamento. Tocó el timbre. Abrió. Camila la dejó pasar.

–¿Me puedes explicar por qué no he sabido de ti en todo el día y más cuando soltaste esa perla a todo el país?.
–Dicúlpame mi amor…sé que debí hablar contigo antes pero no tenía la valentía de hacerlo frente a ti.
–Ah ok y dijiste “vamos a decirlo a medio país para que sea más fácil y ella lo entienda”. ¿Qué clase de relación tenemos? No llevamos 15 días como para que me cortes de esa manera, ya tenemos varios meses, seis, siete, no me acuerdo ya.
–Tienes toda la razón, no te la quito, fue muy muy mal de mi parte hacer eso…pero…si, es lo que quiero…terminar la relación. Estoy abrumada.
–Abrumada, imagínate yo, que me tienes a un lado, que tu carrera se convirtió en lo más primordial de tu vida y me ignoras que casi me tengo que ir para no estorbarte y tú te sientes abrumada, yo me siento un cero a la izquierda.
–Bueno, pero entonces por qué te molesta tanto que terminemos?
–Ok Camila, una cosa es que yo quiera también terminar contigo y otra distinta usar los caminos verdes para hacerlo. Da la cara chica, yo no muerdo, yo no te voy a matar a golpes, lloraré, patalearé pero de ahí no pasará, no sé cuál era tu miedo. ¿Te estás medicando o dejaste el tratamiento? Es la única explicación que le veo, que tienes una crisis bipolar.
–No, no tengo ninguna crisis. Lo siento Irene, esto no va para ningún lado.
–¿Estás con Tony? ¿Sigues con él?
–No, bueno…sí, pero no tenemos una relación.
–Dioooos, tú no sabes si eres bi, si eres lesbiana, hetero. Ahora dudas en cuanto a Tony, pensé que lo tenías claro, que era sexo y ya, porque sé que siguen tirando.
–Ahora no tengo nada claro Irene, quiero estar enfocada en mi carrera.–Camila esquivaba la mirada de Irene–.
–Ok, ok, como quieras. Espero que luego de pensarlo en frío sepas lo que quieres en la vida. Nos vemos mañana, hay trabajo que hacer.
Irene salió del apartamento, tomó el ascensor y comenzó a llorar. Cogió su celular y marcó el número de Mariana.
<<Hola…quiero verte, necesito hablar con alguien>>.

jueves, 15 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® Temporada Final. CAPITULO 4

El remordimiento lo persigue. 

–¿Ahora que quieres Ernesto? Ya hablamos.
–Tú me quitaste algo que era mio y quiero que me lo devuelvas ya.
–Él nunca fue tuyo y lo sabes. Lo agarraste por la fuerza y era tu hijo malnacido.
–Hijastro, buen culo que tiene y aguanta, devuélvemelo o te mato.
–Él se va a quedar conmigo, tú no lo vuelves a tocar.
–¿Me va a amenzar con esa navaja? Te voy a vaciar este hierro en en tu barriga pa que te mueras desangrao y Keiny sea mío de nuevo.
–Te acercas y te clavo la navaja.
–Mira a quien tengo aquí. Intentas clavarme la navaja y mato a Keiny
PUM PUM PUM PUM PUM.

Leonel despierta agitado y sudando. Gritó.
–¿Otra vez la pesadilla?–Le dijo Augusto–.
Leonel, sentado en la cama, recogió sus piernas y puso su cabeza entre ellas.–Si, otra vez, hoy como casi todas las noches la misma pesadilla, no aguanto–.
–¿Por qué no me quieres contar de esa pesadilla? ¿Es algo que te pasó? ¿Un trauma?
–No, no puedo contarte.
–Cuéntame, puedo ayudarte Leonel, somos pareja ¿no? Estamos para apoyarnos.
–Augusto…es algo muy grave, es algo que me atormenta desde hace meses…
Hubo un silencio largo, Augusto le pasó la mano por la espalda a  Leonel.
–¿Mataste a alguien? Disculpa la pregunta, pero eres policía y esas cosas pasan. ¿ocurrió eso?
Leonel levantó la mirada y miró fijamente a Augusto. Lo abrazó.
–Bueno, ya…esas coas pasan padre, eres policía, estabas armado y en un enfrentamiento ocurre eso y si fue la primera vez que te pasaba entiendo que estés así.
–Era la prmera vez que mataba a alguien, pero no fue en ningún enfrentamiento. Fue premeditado.
A Augusto le recorrió un escalofrío por toda la espalda al escuchar la confesión de Leonel.
–No sé que hacer…no sé si entregarme, si confesarme ante un cura, aunque no creo en esas vainas, quedarme callado y tragarme esta pesadilla y seguir, no sé, no sé, no sé.
–Ya va, ¿cómo que piensas entregarte a la policía? Primero explícame que sucedió.  A quién mataste y porqué.
–Lo que te voy a contar por favor que quede entre tú y yo Augusto, esto es algo muy delicado e involucra a otra persona.

Leonel le contó toda la historia del padrastro de Keiny y el desenlace unos años después. Augusto estaba impresionado pero se mantuvo sereno. Luego habló.
–No sé que decirte Leonel. Me dejas frío, pero si la investigación está engavetada ¿por qué quieres entregarte?.
–Me carcome esto que hice, matar a alguien a sangre fría, no duermo en las noches tú lo sabes, me estoy volviendo loco.
Luego de un par de horas conversando, Leonel logró dormirse. A la mañana siguiente sin decirle nada a Augusto, se fue a buscar a Keiny.

–¿Qué pasó mi pana? ¿Por qué me sacaste de clases?.
–Estoy mal carajito. La muerte de tu padrastro me persigue. He tenido pesadillas todos estos meses.
–Yo también–Keiny bajó la mirada sintiéndose culpable pues él alentó a Leonel a hacerlo–Y no le he contado a nadie.
–Yo le conté a Augusto. Anoche me interrogó, que le dijera que eran esas pesadillas.
–Na guevoná zanahoria te volviste loco, ¿cómo vas a soltarle el yoyo al pana?.
–Me dijo que no me entregara a la policiía que dejara eso así.
–¿QUÉ? ¿Te ibas a entregar a la policía? Ya tú estás cucú mi pana.
–Maté a una persona Keiny, a sangre fría, premeditado, sabía a lo que iba. Yo no puedo cargar con eso.
–Marico si tú te entregas me voy contigo. Estamos metidos en esto los dos.
–¡No Keiny, no! Esto es asunto mio. Voy a buscar a un abogado y hacer las cosas bien.
–¿Entonces para que me buscas?
Leonel le dio un beso en la boca y así estuvo por varios segundos hasta que Keiny lo separó.
–Ya va pelirrojo, deja la guevoná, esta vaina no me la estarás montando pa regresasr conmigo ¿no? Porque si es así tas quebrao, yo no voy a dejar a mi sifrinito.
–No Keiny, yo te amo y porque te amo no voy a dejar que este peo te arrastre a ti. Te besé porque me provocó besarte. Vine a contarte porque eres la persona que estaba conmigo cuando hice lo que hice, más nada carajito.
–No lo hagas Leonel, por favor, no lo hagas, no sabes en el peo que te vas a meter, no hagas esa vaina.
–Déjame hablar con el abogado….pero algo voy a  hacer. ¿Me acompañas a hacerme la prueba del vih?
–¿Ahora?
–Si, ahora, en el camino te cuento y así aprovechas y te la sacas tú también.
–No te entregues Leonel, no lo hagas.
–Cambiemos de tema. Vámonos.

miércoles, 14 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® Temporada Final. CAPITULO 3

Mientras dormías. 

–¿No crees que deberías esperar a que Gabo despierte y se lo diga él mismo a todos?
–¿Y si se depierta en unos meses? Hay que advertirles a todos amor, tienen que estar sobreaviso.
–Bueno sifrinito, haz lo que creas conveniente, espero que el Gabo no se arreche, porque eso es buuurda de delicao y no te salga la gracia al revés y quedes jodío y sin amigo.
–Yo lo voy a hacer y si se arrecha pues que se arreche, que hubiese sido más responsable.

José Arturo y Keiny iban detrás del camión que llevaba la mudanza a su nueva casa. Su mamá y el resto de la familia en el camión.

–Bueno señora Yadira, por los momentos ya no se tiene que volver a mudar. Esta casa está bien hecha, tiene tres habitaciones y dos baños. Aquí tiene dos bultos de productos Caruao y mensualmente le llegará un bulto con lo mismo.
–Muchas gracias José Arturo, no sabes cuanto te agradezco esto que estás haciendo por nosotros. Esta casa como sea te la vamos a pagar.
–Cuando puedan Yadira, no hay apuro.
–¿No era un regalo?–Le susurró al oído Keiny riéndose.
–Si, pero para que tu mamá no se sienta mal bobo.

Yadira llamó aparte a José Arturo mientras los demás iban abriendo cajas y a comodando los muebles que se trajeron.
–Quería darte el pésame por lo de tu papá…sé que ellos no se comportaron bien conmigo pero bueno uno no le desear mal a nadie y yo tampoco hice bien las cosas.
–Tranquila Yadira y gracias…esto de mi papá ha sido duro, mi mamá está muy movida a pesar de que se iban a divorciar, todo esto la ha sacudido y tuvo que lidiar con todo lo de la empresa, algo que ella no ha estado acostumbrada desde hace años.
–Otra cosa que te quería decir…¿ustedes…siguen juntos?
–¿Keiny y yo?  Si, claro, somos hermanos.
–Sabes a lo que me refiero…mantienen su relación…de pareja…
José Arturo cerró los ojos y soltó un suspiro ya no aguantaba más la crítica y el prejuicio de la familia y la gente.
–Si Yadira, seguimos juntos y nada va a impedir que sigamos así, ya lo hablamos, ya lo discutimos. Nos amamos y no nos importa si somos hermanos. Si nos tenemos que ir de este país para vivir en libertad y sin que nos juzguen pues nos vamos.
–Ustedes están en pecado. Están haciendo una barbaridad.
–Por esas cosas pasan en este mundo Yadira, como la guerra, el hambre, la pedofilia, el tráfico de mujeres y niños, la droga. Nuestro amor no le hace daño a nadie.
–Bueno, yo no me meto más, esa es su vida pero yo no estoy de acuerdo con esto.
–Yo me voy Yadira, tengo unos asuntos que atender, me despido de Keiny.
José Arturo se llevó a Keiny a la cocina y le dio un beso en la boca.
–Me voy a hablar con Augusto y Carlos Luis.
–Sabes lo que pienso de eso sifrinito, pero bueno has tu vaina, luego me cuentas.
–Dale, te busco luego y vamos al cine.

José Arturo cuadró una cita con Augusto y Carlos Luis para contarle lo de Gabriel.

–Ese carajo es un loco y perdona que se los diga a ambos que lo conocen más que yo, pero es bien promiscuo.–Le comentaba Augusto a Carlos Luis y a José Arturo que no le quitaban razón a esas palabras–.
–Bueno, a mi me hicieron todos los exámenes cuando me operaron pero puedo volver a hacerme el de VIH para descartar.–decía Carlos Luis–Gabo está llevando su vida demasiado liberal, no sabe lo que quiere.
–Si pero en ese no saber se lleva por delante a quien sea.
–Habla con Leonel para que también se haga el exámen.
–¿También se tiró a Leonel? Leonel y yo nos protegemos por mutuo acuerdo.
–No, no se lo tiró, por lo menos que yo sepa…pero no, no no, no han estado juntos.
–Yo no sé si decirle a la gente con la que estuvo en….–Iba a decir orgía pero se detuvo para no poner las cosas peores–…una reunión que creo que tuvo sexo ahí y yo conozco a algunos de ahí.
–Sería bueno Augusto, mientras más gente esté al tanto y lo más pronto posible mejor. ¿Y que reunión fue esa?.
–Olvídalo.
–Somos las tres personas que de alguna manera queremos a Gabo, ahora está en una situación delicada y hay que apoyarlo.
–Tienes razón Carlos, Gabo cuenta conmigo para lo que sea. Yo los mantendré informados y por fa avísenme cuando tengan los resultados.

José Arturo los dejó. Carlos Luis se quedaba esperando a Agustín que lo buscaba y le contaría lo sucedido. Augusto s fue a la clínica a ver a Gabriel.

Entró a terapia intensiva. Gabriel estaba conectado por todos lados, Augsto se le acercó y le tomó la mano.
–Hola Gabo, es Augusto…ojalá puedas escuchar. Ay Gabo, hasta dormido no paras de joder, que vaina contigo, me montas cachos, me rompes el carro y ahora me entero de lo del vih, si, ya me enteré, tu amigo José Arturo habló con Carlos Luis y conmigo. Ese carajo te quiere mucho. Creo que parte de lo que te pasa y te ha pasado en tu vida es por culpa de tu enamoramiento con tu mejor amigo, no terminas de superar eso y te zafas del problema evadiéndolo haciendo desastres con el que se te atraviese. Ojalá que cuando despiertes reflexiones y cambies y consigas a alguien que de verdad ames y te ame Gabito.
Augusto le tenía la mano tomada y Gabriel se la apretó. Se sorprendió pero fue un acto reflejo. Luego intentó  a ver si Gabriel escuchaba y le daba una señal pero nada sucedió.

–Gabo recupérate de esta, te estamos esperando.–Le dio un beso en la frente, se quedó unos segundos apoyado–Ay gran carajo como tenga por culpa tuya vih te desconecto…mentira…todo va a estar bien, tú vas a estar bien. Tu hermana te espera, tus amigos, tu nueva vida. Yo te espero–.
Augusto se limpió las lágrimas con la bata que tenía puesta pasándose la mano. Salió de la terapia y se fue a casa a esperar a Leonel para contarle.

martes, 13 de enero de 2015

LAS TRAMPAS DEL AMOR® Temporada Final. CAPITULO 2

El niño y el policía. 

Jaime estaba en su oficina acomodando varios expedientes, entre ellos el caso Larrazábal. Con la muerte de Felipe Gutierrez, Fernando Beracasa y Juan Pablo Vollmer más la captura de los otros tres cómplices, el caso estaba cerrado. Nunca encontraron el cuerpo de Juan Pablo pero oficialmente estaba muerto.

Cinco días antes.

–¿Victoria pero que fue lo que te pasó en la funeraria?
–No lo sé hermana, recuerdo que me acerqué  hacia una pared que daba hacia el monte por detrás del velatorio y no recuerdo más, me desperté ahí tirada en el piso. Me impactó ver a Fernando en silla de ruedas el otro muchacho en el suelo, creo que me bloqueé.
–Eso está muy raro, ¿estabas con alguien?
–No, bueno, yo fui a ese lugar sola, pero como te dije no recuerdo. Me voy al hotel a recoger mis cosas para regresar a Estados Unidos. Regresamos para la reunión de la junta directiva.
–Ok Victoria, en los próximos días se leerá el testamento de Arturo.

María Victoria llegaba al hotel, revisó si había algo en la recepción para ella y subió a su habitación. Al entrar consiguió a una persona sentada en la cama.
–No te asustes Victoria, soy yo, tu hijo.
–Fuiste tú el que hizo que me desmayara en la funeraria, ¿Qué me hiciste asesino?
–Así no se le habla a un hijo mamá y menos si tienes años sin verlo.
–Voy a llamar a la policía.
–Creo que la que va a salir esposada de esta habitación vas a ser tú cuando yo le cuente los negocios sucios que tienes en Estados Unidos y Canadá y que te conectan con políticos aquí en Venezuela. Y de lo que has hecho con Caruao a espaldas de los Larrazábal.
María Victoria quedó helada y paralizada frente a su hijo.
–¿En quien te has convertido?
En Agustín Aravena señora Vollmer ya le dije, soy médico cirujano.  La que sigue siendo la misma corrupta y ladrona eres tú, desde que me fui sigues en lo mismo con mi querido padre.
–Tú no tienes pruebas de nada.
Agustín sacó varias carpetas y le lanzó una carpeta gruesa con toda la informción de sus movimientos.
–Ahí está todo, detallado, échale un ojo.
–Esto no prueba nada.
–¿Estás segura? Hay fotocopias de cheques, fotos, documentos forjados.
María Victoria rompió varios de los papeles.
–Tranquila mamá eso es pura copia, tengo más copias y originales que están a buen resguardo.
–Siempre fuiste la oveja negra desde pequeño, y aún sigues siéndolo. Pero te avas a arrepentir de lo que estás haciendo. Tu padre y yo podemos sacarte del medio.
–Que bonito escuchar eso–Sacó el arma– igual podemos terminar esto aquí dándote un tiro en la cabeza, pero no queremos más muertes y si a mi me pasa algo pues esos documentos van directo a la policía nacional y a las autoridades norteamericanas. Tú decides si no dices nada de mí y no sigues metiendo tus narices en Caruao, si quieren sacarme del camino y las pruebas vayan directamente a la policia o matarte aquí mismo y terminamos con esto.
–No serías capaz de matarme, soy tu madre.
–No me pongas a prueba. Sé que tú eres sensata y te vas a quedar calladitaa–Se levantó de la cama y fue a la puerta.–Que tengas buen viaje mamá.–Salió de la habitación.


 Sonó el teléfono.
<<Comisario, es su hijo>>
<<Páseme la llamada>>

<<Hola papá, ¿cómo estás?>>
<<Hola papi, bien, un poco full, dime>>
<<Quería pedirte permiso a ver si me podía quedar esta noche en casa de Rubén>>
Jaime bajó la mirada y soltó un resoplido. <<No, tú duermes en tu casa>>
<<Cónchale papá, es que vamos pal cine y luego a cenar, es muy tarde para que me lleve a casa>>
<<Pues hacen las cosas más temprano, tú eres menor de edad y no puedes estar en la calle a esas horas>>
<<Pero estoy con un adulto>>
Jaime vio por su ventana a Rubén que estaba limpiando su arma mientras veía el periódico.
<<No Jaime Andrés, te vas a casa le dices a este Rubén que te lleve a casa después del cine>>
<<Papá, pero Rubén es responsable, es mi novio>>
A Jaime se le revolvió el estómago al escuchar eso.
<<Jaime Andrés estoy ocupado, te vas a casa y voy a llamar a tu mamá para chequear que es cierto que te fuiste a casa. Chao>>

Sonó el celular de Rubén.
<<Hola mayor>>
<<¿Cómo estás menor?, ¿qué te dijo tu papá>>
<< Que no, así que me buscas y no vamos al cine, vamos al apartamento, hacemos el amor y luego me llevas>>
Rubén escuchó eso y se tocó la entrepierna.<<Que vaina con tu papá, pero bueno, hazle caso, no queremos problemas, ya la situación es bastante ifícil como para complicarla más. Voy a hablar con él de todas maneras>>

Rubén se acercó a la oficina del comisario y tocó la puerta.
–Pasa.  “¿A que vendrá este? Seguro a jalarme bola para que deje al chamo quedarse en su casa”.
–¿Qué pasó Rubén?
–¿Por qué no dejas que el chamo se quede en mi casa? Sabes que va a estar bien cuidado, no le va a pasar nada.
–¿Tú estás claro Rubén que yo ahora mismo puedo meterte preso por haber tenido relaciones sexuales con un menor de edad?
–Jefe, ¿pero no habíamos hablado la otra vez y tú estabas de acuerdo con lo nuestro?
–No me opuse, porque sé que igualmente lo iban a hacer a escondidas a menos que mandara al carajito fuera del país y eso no iba a cambiar las cosas, pero no es que les di mi bendición por su relación, que te quede claro, lo acepto pero hasta ahí. Y mi hijo duerme en su casa hasta que sea mayor de edad. Punto. Si no te gusta te la calas.
–Jaime, tu hijo está en buenas manos, yo no le voy a hacer daño.
–Rubén tiene 15 años, no ha vivido nada aún y va a meterse en una relación con un tipo que le dobla la edad. ¿Tú crees que no le harás daño?.
–Pero es que no somos pareja, ni siquiera lo hemos planteado, estamos saliendo, la pasamos bien…
–Ya, ya no me cuentes de que manera la pasan bien… Además mi hijo no piensa igual que tú con respecto a que no son novios…Si le llegas a hacer daño a mi hijo te mato Rubén, te mato.
–Antes de que eso ocurra yo me alejo y lo sabrás. Jefe, hablando de otra cosa, ¿hasta que día trabajas?.
–Hasta este viernes. Luego quiero tomarme unas merecidas vacaciones y pensar que voy a hacer. A lo mejor le pido a ustedes que se vengan conmigo cuando ya tenga claro lo que voy a hacer.
–Bueno eso lo veremos cuando regreses de tus vacaciones. Entonces, ¿Jaime se puede quedar en casa?
Jaime se le quedó viendo directo a los ojos. Rubén entendió la respuesta.

Rubén fue a buscar a Jaime Andrés a su casa luego de salir de la comisaría.

–¿Tú le dijiste a tu papá que somos novios?
–MMM bueno si…como pa darle más seriedad al asunto.
–Mira, chamín, vamos a poner las cosas claras. Si, tú me gustas, la paso bien contigo, es increíble todo lo que puedo conversar contigo, en el sexo lo disfrutamos que jode, pero no somos novio, que te quede claro, vamos a ver que pasa.
–Disculpa…no lo vuelvo a decir, luego se lo aclaro a mi papá. Yo creo que no vamos al cine esta vez porque yo quería luego quedarme en tu casa. ¿Me haces el amor ahora, vamos directo a tu casa?
Rubén lo miró, se sonrió y dio la vuelta para ir a su apartamento.

 Llegaron al apartamento y Rubén le dijo que se quitara los pantalones, lo cargó y se bajó el pantalón él y lo penetró mientras lo tenía cargado. Se apoyó a la pared y comenzó a subirlo y bajarlo. Jaime Andrés gemía con fuerza.
–AAAAH, AAAAH ¿te gusta carajito?
–Aaaauuh, aaauuuh, me duele, me duele.
–¿Te bajo?
–¡No¡ sigue, me gusta aaaaajg, aaaagj
Lo penetró completo y caminando despacio pues el pantalón no le daba movilidad llegaron a la habitación y lo tumbó en la cama. Coninuaron con el sexo, Jaime Andrés tenía sus piernas entre su cabeza y Rubén encima de él, el niño aguantaba la presión y el dolor pero estaba disfrutando.
–Mastúrbate que ya me vengo, dale.
Jaime Andrés comenzó a masturbarse y cuando estaba a punto de correrse le avisó a Rubén que lo hizo dentro del niño.

–Wao, cada vez me coges mejor.
–Cada vez te mueves mejor,  y aprendes rápido.
–Contigo estoy descubriendo el sexo y todo lo que se puede hacer.
–Me preocupa eso.
–¿Por qué?
–Porque eres un chamito y en unos años conoces a a uno de tu edad o un poco mayor que tú pero menor que yo y te vas y me dejas entendiendo.
–Pero ¿no y que no somos nada? No te entiendo Rubén.
–No me hagas caso. Estoy hablando guevonadas.
–Me acabaste adentro y no usaste condón.
–No te preocupes, estoy sano. Pero la semana que viene nos hacemos los exámenes, yo los pago.
–Me gustó hacerlo sin condón, pero sé que no se debe…
–Ven acá chamín dame un beso–Rubén le agarró la cara y le dio un profundo beso que se prolongó varios segundos.
–Dios Rubén..primera vez que me besas así, bueno y primera vez que me besan así.

Se ducharon, se vistieron Y Rubén llevó a Jaime Andrés a su casa.
Luego de dejarlo se quedó unos minutos estacionado pensando.
¿Me estoy enamorando de este carajito? No dejo de pensar en él, pero es un niño…yo lo que quería era tirármelo ese día del baño y ya, que vaina–Encendió el carro y se fue con Jaime Andrés en su cabeza.

lunes, 12 de enero de 2015

Las Trampas del Amor® TEMPORADA FINAL. Capítulo 1

Después de la tempestad no llega la calma. 

Gabriel estaba en terapia intensiva con un coma inducido desde hace cinco días. Había perdido mucha sangre y la bala perforó un pulmón. Los gastos de la clínica corrían por cuenta de José Arturo. Todos los días iba a visitarlo. No tenía otra cosa en mente que su mejor amigo.
Keiny había pasado a un segundo plano, a pesar que se hablaban todos los días, pero no se habían visto en esos cinco días.

Todos los que presenciaron el disparo hacia Gabriel y luego el suicidio de Fernando estaban consternados. Uno de ellos era Agustín que tuvo que esconderse para que Fernando no lo viera esa tarde entre la multitud. Esa tarde Agustín cometió un error, no sabe si de verdad quería que su madre lo descubriera, perdonarla o perdonarse por tanto abandono familiar, el caso es que puso en riesgo su nueva identidad.

En el instante de los disparos en la funeraria…

–Tú no te llamas Agustín, ¡tú eres mi hijo, eres mi hijo Juan Pablo!

Agustín seguía detrás de la pared escondido cuando su madre llegó hasta él luego de darle vueltas a la cabeza y pensar de dónde lo conocía.
Su reacción primaria fue tomar por el cuello a su madre aprovechando la confusión en el salón y le hizo una llave del sueño.
Le comprimió los músculos que rodean a las carótidas y con ello bloqueó el paso de sangre. Le bloqueó el vaso. En esa zona hay una gran cantidad de receptores. Al hacer presión en la zona por unos segundos viene un desmayo producto de la poca irrigación de sangre al cerebro.
Agustín sólo tuvo medio minuto para dejar a su mamá tendida en el piso y tomar su carro e irse sin dar explicaciones.

Keiny decidió acercarse a la clínica para ver a su novio y conversar con él. Al verse se dieron un beso en la boca sin importar quien estaba cerca.
–Me haces mucha falta sifrinito, te me pusiste inalcanzable. No te he visto en días.
–No quiero despegarme de Gabriel, quiero saber que está bien y no le hace falta nada mi amor.
–Amor pero el que estés aquí metido la mayor parte del tiempo no va a cambiar las cosas, deja que la naturaleza, la medicina y los médicos hagan su trabajo, pero no me eches a un lado, soy tu pareja, quiero apoyarte.
–Discúlpame malandrito, ven acá–lo abrazó–Sólo pensar que Gabriel se me vaya, me muero, no lo soportaría, él es una parte de mí, sin el quedo a la deriva.
Keiny no estaba entendiendo esas palabras que decía José Arturo y estaba molesto y confundido.
–Ya va, ya va, ¿Y yo que soy en tu vida? ¿El machuque cuando quieres sexo o qué? ¿Yo que parte soy en tu vida sifrinito? Gabriel se muere, Dios no quiera, ¿y yo me jodo?
–Gabriel es mi hermano Keiny, es el único verdadero amigo que tengo.
–Por eso se cogen, porque son hermanos del alma. Yo también soy tu hermano y me coges y te cojo y somos novios y nos amamos.
–No sé a que viene todo esto Keiny, no sé porqué el reclamo.
–Déjalo así Arturo, hablamos en otro momento, quédate con tu amigo y ojalá salga de esto.

María Antonia se encontraba en la mansión resolviendo asusntos de la herencia de Arturo, hablaba con los abogados tanto de Caruao como los de Arturo. Jaime la acompañaba.
–Mi amor estás estresándote y eso no le hace bien al bebé, tranquilízate, las cosas van a salir.
–No me puedo tranquilizar Jaime, está en juego la empresa, las acciones están en baja, la situacion de la empresa no marcha bien, la herencia me tiene loca, lo que menos estoy pensando es en el bebé.
Hubo una pausa en la conversación. Jaime bajó la mirada y se sentó en el sofá.
–Ok…como tú digas Antonia…ya veo que no hay interés en nuestro hijo.
María Antonia dejó unas carpetas en el escritorio y se acercó a Jaime.
–Perdóname cariño, no sé ni lo que digo….claro que me importa este bebé, pero esta situación me tiene enferma.
–Vamos a la cocina unos minutos y nos tomamos un jugo para que te relajes.
 Fueron a la cocina y les prepararon el jugo a ambos.
 Mientras se lo tomaban se reían, Jaime le hacía bromas por la pequeña barriga que apenas se notaba. De repente suena el intercomunicador.
<<Señora es la señorita Camila Restrepo>>
<<Hágala pasar>>
–Qué raro…¿qué hace esta niña aquí?

Abrió la puerta de la mansión y ahí estaba, Camila volvía a pisar la casa donde alguna vez trabajó.
–Buenos días Camila ¿qué te trae por aquí?
–Buenos días señora Antonia, créame que este es el último lugar al que volvería, si estoy aquí es porque es muy importante.
–Pasa, a ver, ¿qué será?
–Estoy en una situación económica dificil, no consigo trabajo, el negocio que tenía con Fernando Beracasa me lo quitó, en realidad desde que se hizo mi socio, bueno, que yo creía que era mi socio, pues me dejó en la calle y ahora tengo trabajos a destajo.
–Y quieres que te contrate nuevamente.
–No, quiero que le den a mi hijo pequeño lo que le corresponde por la herencia de Arturo. Mi hijo, el menor es hijo de Arturo Larrazábal.
 María Antonia se sentó en el sofá un poco mareada.
–Ya va, que no entendí. ¿tú quedaste embarazada de Arturo?
–Así es, él me dijo que no dijera nada y que el mantenía a mis dos hijos, pero ahora vengo a reclamar la parte que le corresponde. Estoy dispuesta a que le hagan los exámenes pertinentes a mi hijo para corroborar lo que yo estoy diciendo.
–No faltaba más, asi será. Yo quiero estár segura de que ese hijo es de mi esposo.
–Y lo es, claro que lo es. Bueno, sólo vine a eso, para que estuviera avisada.

Camila dio media vuelta y se fue hacia la puerta para salir de la mansión.
María Antonia tenía un fuerte dolor de cabeza. Buscó a Jaime y lo abrazó–Y luego me dices que no me estrese–
_¿Qué pasó?
–Arturo tiene otro hijo.