sábado, 16 de agosto de 2014

Las Trampas Del Amor® Libro siete. Capítulo 12.

Los medios nos aman. 

María Julieta estaba en su cuarto metiendo varias cosas en una maleta; ropa, artículos de higiene personal, zapatos. –Menos mal que pude sacar dinero de las tarjetas, necesito efectivo mientras, se las voy a entregar a mi mamá, pero aquí no me quedo más. –Eran las seis de la mañana. Terminó de cerrar la maleta y salió de su habitación dejando en su cama una carta para su mamá. Bajó las escaleras despacio y no se detuvo, salió de la casa.
Buscó al chofer.
–Llévame a Petare, no le digas a nadie donde me dejaste, toma las llaves de mi carro, no lo voy a usar más.
–Señorita, ¿usted se va de la casa?.
–Sí, me voy a vivir con mi novio.
–¿Su novio? ¿Se refiere al joven Maikol, el que trabajó en esta casa?.
–Si.
–¿Usted sabe que está haciendo señorita? Petare es un barrio muy peligroso y usted no tiene nada que hacer por esa zona. En menos de 24 horas se va a regresar a su casa, yo que se lo digo.
–No lo haré, yo me quedo con Maikol, si estamos juntos estaré feliz, seremos felices ambos, llévame por fa.
–Lo que usted diga señorita.

José Arturo recién se levantaba, se estaba estirando, cuando se voltea hacia un lado ve en la mesita de noche su anillo. Sorprendido termina de despertarse, lo toma y ve una pequeña nota. Para que veas que no soy tan malo como piensas primo, te quiero.  Arruga el papel y se pone el anillo en el dedo. Una sensación de bienestar y libertad se apodera de él.

Keiny estaba en la oficina archivando unas facturas cuando de repente se paraliza y se le caen las carpetas. Siente un calor en el dedo donde tiene el anillo y un cosquilleo. José Arturo, ¡eres tú!, estás bien, estás vivo, estás vivo mi sifrinito, te siento. Keiny tenía los ojos cerrados, un par de lágrimas brotaron de sus ojos, los abrió y tenía a su jefe enfrente.
–Bueno carajito, no te me distraigas, necesito todo eso archivado para que luego me acompañes a revisar unos vehículos y me ayudes con unos números jejeje no me cuadran unas cosas y tú eres bueno en esa vaina. Y deja de estar pensando como bobo, muévete.
Keiny se pasó la mano por sus ojos y siguió trabajando con una sonrisa. Estás vivo papi, estás vivo. Dejó un momento lo que estaba haciendo y llamó a María Antonia.
<Hola Antonia, no me preguntes como lo sé pero el sifrinito está vivo y bien, está bien>
<¿Qué sifrinito Keiny?≥
<Mi José Arturo pué, ¡coño que está vivo no joda!, tiene el anillo puesto, se lo puso y lo siento>
<Ay Keiny yo lo quiero vivo pero aquí a mi lado, ahora no tengo cabeza, tengo a la prensa encima de mi, están en mi casa, hablamos en otro momento>
A Keiny no le importó llo seca que fue María Antonia, estaba feliz.

José Arturo se levantó de la cama y encendió la radio que ahora tenía en su cuarto y fue a ducharse, ya no tenía restricciones de horario.
<<Hoy comenzamos el programa con una nueva cantante enigmática, nadie sabe quien es, sólo sabemos que es Andueza y su sencillo Misterio, escúchalo por aquí La Superdial FM>>
Comenzó a sonar la música, José Arturo terminó de orinar y se puso a escuchar la canción.
–¡Pero esa es Camila! ¡Que bolas! Ya sacó una canción y en la radio. Jajaja verga que de pinga, por fin cumplió su sueño. ¿Pero cómo hizo? ¿La ayudó Gabo? –Al pronunciar el nombre le entró la nostalgia al cuerpo y por segundos se entristeció–Mi Gabo, como te extraño, igual a ti mi sifrinito ¿Qué estarás haciendo?–Se tocó el anillo, le daba vueltas–Espero que sigas estudiando y trabajando carajito –Se sonrió y fue a ducharse–.

Unas vez vestido, decidió dar un paseo, su puerta estaba abierta y nadie le había dicho nada. Por el detalle del anillo supuso que ese tipo de privilegio se extendería a poder salir del cuarto sin problema.
Comenzó a caminar, pensaba en la empresa, que estaría pasando con eso y la situación del país, era a lo único que no tenía acceso, a noticias, a pesar de tener la radio, la tenían controlada apenas empezara el noticiero en alguna de ellas, pensaba en su papa, su mama y su hermana. ¿Keiny me estará esperando, habrá conocido a alguien, mierda y si está con Leonel? Yo no puedo hablar mucho…tiré con mi primo, tengo la cabeza revuelta…
Sin darse cuenta estaba en los límites permitidos por su cautiverio, de repente volteó bruscamente a ver si alguien lo miraba, al voltear de nuevo la cabeza caminó unos pasos hacia delante, cruzando el límite.

–ESTE MAN SE QUIERE ESCAPAR ¿NO ESTÁS VIENDO QUE VA HACIA EL LÍMITE?
–Tranquilo gocho, que él sabe los límites y sabe lo que le puede pasar, ese se devuelve–Decía Juan Pablo–.
–LE DIJE QUE SE IBA A ESCAPAR, VAMOS MUCHACHOS A BUSCARLO Y DARLE SU MERECIDO.
–ESPEREN COÑO, el carajo no se mueve miren, el punto se detuvo, faltan 30 segundos para que estalle el brazalete si no se mueve en 20 segundos lo desactivo.
Pasaron el tiempo que acordaron y desactivó el brazalete.
–Vayan a buscarlo, algo pasó, seguro le picó una culebra o algo.
Llegaron al lugar y encontraron a José Arturo tirado en el suelo.
–Este cabrón se desmayó. Llamen al médico. Ayúdame a cargarlo, joeputa, que este hombre pesa.

Una hora después el médico regresa con los resultados de un examen de sangre que le sacaron.
–¿Qué coño tiene este loco doctor? Decía Juan Pablo.
–Está débil, este hombre no está comiendo bien, tiene anemia, pero no sé, pero no se ve más delgado y hace ejercicio, habría que hacerle otros exámenes.
–No doctor, déjese de mariqueras, lo que usted pueda hacer desde aquí se hará, más nada, le daremos jugo de guayaba, patas de pollo y listo.

Un rato después, Juan Pablo entra al cuarto de José Arturo que está acostado. Lo despierta.
–Mosca si te enfermas en esta vaina, recupérate, porque enfermo no nos sirves. –Le dio un beso en la boca–Te enfermas y te mando pal otro mundo primito, así de sencillo. Esta noche vengo por lo mio.


María Antonia entró al cuarto de su hija para saludarla y para ver si iban juntas al ginecólogo, pero lo que encontró fue la cama revuelta y al acercarse vio un hoja, al tomarla leyó las primeras líneas:
“…he deciddo irme de esta casa ya que no aceptan ni mi embarazo, ni a mi novio…” Suena el timbre de la mansión y la saca del shock que le causó la noticia.
–¿Quién será ahora Dios mio? ¡Hasta cuando problemas!.
Bajó a la sala con la carta en la mano. Era Fernando Beracasa.

–Fernando cariño, ¿cómo estás? Tiempo sin saber de ti.
–Hola Antonia, yo preocupado porque no sé nada de José Arturo, su celular apagado, y bueno no he llamado a casa porque siempre me desocupo tarde y me da pena, por eso hoy vine directo. ¿Qué pasa con él? ¿Está de viaje?.
–Está secuestrado cariño…mi hijo está secuestrado. –María Antonia no aguantó y explotó en llanto abrazándose a Fernando–.
–¿Pero cómo es eso, cuándo fue Antonia?
–Hace casi dos meses, lo secuestraron saliendo de la urbanización, ya hemos hablado con los secuestradores, pidieron una fuerte suma de dinero y estamos buscando el dinero, hemos estado aguantando, la policía quier que le demos largas, que lo van a rescatar y yo me estoy volviendo loca. Nos amenazan, luego no tenemos comunicación con ellos y de repente aparecen amedrentando.
–Dios, Antonia que situación tan difícil…ya sabes que cuentan conmigo para lo que sea.
–Gracias cariño…y encima hoy María Julieta se fue de casa, mira esta carta. Léela.
Cuando toma la carta de manos de María Antonia, suena el intercomunicador de la caseta de vigilancia externa.
<Señora Larrazábal, aquí afuera hay periodistas, muchos. Preguntan por el secuestro>
<Ya salgo, espera, no los dejes entrar>. Fernando espérame aquí, ya la prensa se enteró del secuestro. Esto es la torta, se nos va a ir de las manos. Dame un chance.
–Tranquila.–Fernado se sonreía mientras María Antonia se alejaba. Llegaron a tiempo, Te mueves rápido Virginia.
Fernando comenzó a pasear por la sala de la mansión, se guardó en la chaqueta la carta de María Julieta. Pasó por uno de los chiffonier de la sala y ve un sobre que le llama la atención.
 –Mmmm ¿qué sera esta vaina? <<PRUEBA DE ADN>>. Coño…el malandrito es hijo del viejo Larrazábal, pero esto es un notición que me lo van a pagar muy muy bien. –Se guardó el examen en la chaqueta y dejó el sobre donde lo consiguió.

Dos microondas, ocho periodistas sedientos de información preguntaban a la vez a María Antonia.
–¿Cuál es la situación del empresario Larrazábal?
–¿Desde cuando está secuestrado?
–¿Han pedido rescate? ¿De cuánto dinero se habla?
–¿Quién  se ha hecho responsable del secuestro?
–¿Qué dice el padre?
–Vamos a poner orden por favor, la situación es que seguimos negociando el rescate con los señores que tiene en cautiverio a mi hijo, lleva casi dos meses. De momento no voy a decir nada, muchas gracias y Buenos días a todos.
María Antonia cerró la puerta y dejó a los periodistas con ganas de saber más.

El celular de Fernando suena.
<Hola Virginia>
<Hola, estoy aquí afuera y creo que ningún periodista se va a ir de aquí, hay órdenes de los canales y prensa escrita de quedarnos aquí pase lo que pase, esperar que salga alguien y entrevistarlo>
<Ok, bueno te tengo un par de tubazos pero te lo digo en otro momento y fuera de aquí>
<Perfecto, un beso>

–A esa gente no la vamos a poder sacar de aquí, esto es una locura.
–Bueno Antonia, estas cosas son así se entera uno y se enteran todos, son unas hienas quieren ver y saber de las miserias de esta familia y disculpa que te lo diga así pero esa gente va a sacar lo peor de todo esto y montar un circo, espera sentada y lo verás. Yo voy a ver como me escapo sin que me agarren. Voy a estar pendiente por cualquier cosa, tú tienes mi número.
–Gracias cariño, claro que sí, necesito apoyarme en la gente cercana y a la que quiere de verdad a mi hijo.

Fernando se fue de la mansión con dos noticias que iban a tambalear los simientos del clan Larrazábal y del cual iba a sacar una considerable cantidad de dinero.

viernes, 15 de agosto de 2014

Las Trampas del Amor® Libro siete. Capítulo 11

Nuevos destinos para las dos Camilas. 

Camila Restrepo ya tenía casi listo todo para ir a Suiza y resolver lo de su nueva cuenta. Se iba a ir con Antonio, el notario que estuvo en la lectura del testamento. Ambos mantienen desde esos días una relación, no saben que tipo de relación pero siguen saliendo.

Antonio correría con los gastos en Suiza pues a Camila no le activaron su cupo de divisas pese a que lo hizo en los tiempos establecidos. –Este país de mierda pa una vez que salgo del país y me pasa esto– dijo Camila al enterarse el mismo día del viaje.

–¿Por qué no aprovechamos que no tienes a los carajitos y nos portamos mal tú y yo aquí mismo, ya?. –Le dijo Antonio–.
–Estoy cansada Antonio –mintió–Todo el rollo del viaje la corredera, estoy agotada, vamos a dejarlo para cuando estemos en Suiza y en el hotel.
–Anda chica, me tienes pasando hambre desde hace 15 días, mira como estoy –Le mostró la entrepierna, el pantalón tenso y húmedo debido a la erección y a la lubricación–.
–Que no vale, estoy cansada.
–Una mamadita aunque sea, ¿si? –Puso su cara triste–.
Que ladilla con este tipo, me va a tocar complacerlo. Ok, pero sólo mamártelo y un ratico.
–Ok, ok.  –se bajó los pantalones y el boxer que traía puesto–
Por Dios que boxer tan horrible, rojo y con un piolín, más mata pasión y vomito. –Mientras Antonio se sentaba en el sofá, Camila se arrodillaba para comenzar la felación.

Antonio le sostenía la cabeza mientras ella seguía con su pene en la boca. Así pasaron unos minutos.
–Este hombre no pensará acabar, ya me duele la mandíbula– Cuando intentó levantar la cabeza para una pausa, Antonio no la dejó, empujó su cabeza hacia su pene otra vez y así la mantuvo. No hubo contracción, no hubo un gemido, simplemente acabó. Dentro de su boca. Camila como pudo se apartó y escupió el semen.
–¡QUÉ ASCO POR DIOS! No vuelvas a hacer eso más nunca, ¡por lo menos avisa!
–¿No te gusta la lechita? ¿Ah? Debe ser que nunca te lo han hecho.
Miles de veces mijito, pero la tuya sabe a mierda. No, nunca me lo han hecho, me avisan y me aparto.
Se levantó y se fue a enjuagar la boca.
–Mamas muy bien, eres una experta.
–Gracias, lo sé.
–Ah caramba, creidita la mujer. Bueno yo te dejo porque tengo que hacer mi maleta y a arreglar unos asuntos, nos vemos más tarde y cenamos.
–Ok, yo también termino de acomodar aquí y salgo a unas compras.

Al día siguiente Camila va a la mansión para poner la renuncia.
–¿Y tú me lo dices así sin avisar? De un día para otro, no me das chance de buscarme otra persona. –Le decía María Antonia–Y además te vas justo en este momento que estamos en esta situación tan difícil.
–Lo siento señora Larrazábal, pero tengo que cobrar la herencia y quiero comenzar mi propio negocio una vez que regrese y aquí no voy a poder trabajar, pero tranquila que yo le dejo los números de un par de muchachas que creo que le van a servir, las conozco y han trabajado en otras casas, de todas maneras usted las entrevisa y decide.
–Ok, te lo gradezco. Si te voy a pedir que una vez que recojas las cosas de tu cuarto, me lo dejes limpio y acomodado por favor.
–No se preocupe, yo saco mis cosas ahora y lo limpio, lo dejo tal cual lo recibí hace un año.

Se fue a la casa de los empleados y se dirigió a su cuarto. Comenzó a vaciar el armario cuando de repente entró alguien.
 –Así que te vas y no te ibas a despedir de mi.
–¡Ay que susto Arturo! La verdad es que no iba a hacerlo y menos con tu mujer en casa.
–Pero que mal agradecida eres chica. ¿Y qué vas a hacer si ya no vas a trabajar aquí?
–Voy a montar un negocio con el dinero que heredé, ahora quiero ser yo la jefa.
–Como que es bastante dinero…no me pediste ayuda, yo puedo montarte el negocio que quieras.
–No Arturo, gracias, quiero dejar todo esto atrás y comenzar de cero y hacer mi vida en otro sitio con mis hijos.
–¿Y no me vas a dar la despedida?
–Arturo, tu hijo está secuestrado y tu pensando en tirarte a tu amante.
–Ese marico no es mi hijo, solo tengo una hija.
–Tienes tres hijos Arturo
–No voy a discutir eso contigo porque lo que quiero es hacerte el amor. –Arturo se le lanzó encima y la abrazó. Comenzó a besarla.
–Suéltame Arturo, suéltame.
–Quiero que seas mía por última vez, anda.
–Suéltame por favor me estás haciendo daño.–Arturo la abrazaba con fuerza mientras la besaba por todos lados–.
–Coño que te quiero coger vale.
–QUE NOOOO, SUÉLTAMEEE
–Te está diciendo que la sueltes Arturo. –María Antonia irrumpió en el cuarto– Sal de aquí y deja a Camila que saque sus cosas.
Arturo miró a Camila y luego a su esposa y se marchó.
–Gracias señora.
–No me des las gracias…recoje tus cosas y te vas de mi casa. –Se dio media vuelta y salió de la casa de los empleados.

Camila Andueza iba rumbo a la disquera para terminar de grabar las canciones que faltaban para completar el disco y comenzar la producción. La promoción de intriga ya había comenzado, su single ya sonaba en las emisoras de radio y hoy concretaban la realización del videoclip del tema promocional. Esta vez le tocó ir sola, Gabriel, su hermano, estaba complicado en una gira con el gobernador.

En la cabina de grabación se encontraba una muchacha, un poco más jóven que Camila. Era una productora, ese día iban a trabajar con ella. Camila se le quedó viendo, se recogió el cabello en una cola y no le quitaba la mirada. La productora volteó hacia Camila, esta se mordía el labio inferior. Se sonrieron.
–Mucho gusto, me llamo Irene, voy a trabajar contigo hoy y lo más probable que el resto de los días.
–Mucho gusto. Que bueno, espero que hagamos buen equipo.
–Así sera.
Comenzaron a preparar todo para la grabación de uno de los tracks, colocaron la música de fondo, Camila se colocó los audífonos y comenzó a leer la letra. Así pasaron dos horas y grabaron dos canciones. Agotada, Camila salió de la cabina y tomó agua, en ese momento la productora se fue directo al baño pero antes volteó a ver a Camila.

La siguió al baño. Entró y comenzó a lavarse las manos, de uno de los cubículos salió la productora.
–Hola, ha sido fuerte ¿no?
–Si vale, pero me gusta como está quedando.
–Va a quedar todo muy bien, hay buen material para sacar un buen…–Camila la interrumpió con un beso en la boca, puso sus manos en las mejillas de la muchacha y se fundieron en el beso.
–Hagamos el amor aquí mismo, desde hace rato que te tengo ganas, te ví y quería besarte.
–¿Estás loca? Aquí no podemos, vamos a salir. –La muchacha estaba nerviosa pero excitada, Camila estaba eufórica.
–Te deseo. –La volvió a besar y metió su mano entre el mono que llevaba puesto, sus dedos tocaron la vagina de la chica, esta se estremeció y su piel se erizó. Camila introdujo sus dedos y comenzó a moverlos.
–Aquí no, no podemos.
–Cállate y disfruta, me tienes mal, desnúdate.
 –No, no puedo.
Camila se agachó y le bajó el mono junto con la pantaleta y comenzó a chupar su vagina. Irene se recostó de la pared mientras Camila seguía entretenida en su entrepierna. Irene tuvo un orgasmo, Camila seguía agachada y le dio otro. Se detuvo. Se levantó se limpió la cara y se dirigió a la salida.
–Espera, ya va no te vayas, eso estuvo demasiado bueno.
–Déjame salir Irene, quiero respirar. –Salió del baño y se fue a las escaleras exteriores para fumar–.
Unos minutos después apareció Irene.
–¿Pasa algo? Preguntó Irene.
–Si, pasa que estoy sola, ando sola en la vida. Sin novio, mis papás en el interior, mi hermano no vino. –Comenzó a llorar.
–Wao…pensé que eras lesbiana, digo, por lo que ocurrió hace unos instantes en el baño.
–No quiero hablar de eso, déjame sola, tú provocaste que hiciera eso. ¡DÉJAME SOLA!
–Ok, ok, te recuerdo que fuiste tú la que me besó e hizo el resto. Te espero para seguir con la grabación no tardes.
Entró y dejó a Camila en las escaleras.
–Estúpida, aquí la estrella y cantante soy yo. –Apagó el cigarro y entró–.
 Entro al estudio y se colocó los audífonos. Todo fluyó en sana paz, Camila otra vez estaba feliz y emocionada y hasta bromeaba con Irene enre cada descanso. Cinco horas después terminaba la jornada.
–Camila esto va a ser un exitazo. –Le decía el Director de la disquera.
–Lo sé, ha quedado magnífico además Irene es tremenda productora y una excelente profesional, cuidó cada detalle, hicimos match desde el inicio.–Le guiñó un ojo a Irene–.
Se quedaron hablando una media hora más los músicos, el director, Irene y Camila y luego se despidieron.

–Si quieres te doy la cola a tu casa.
–Bueno, si no tienes problema, vivo en San Bernardino.
–Ah bueno estamos cerca, no hay problema. –Se despidieron de los demás y se montaron en el carro–.
Llegaron hasta la casa de Irene y Camila se acerca para darle un beso en la boca.
–La verdad que no te entiendo, primero pasa lo del baño, todo muy rico, luego me agredes verbalmente y pidiéndome que te deje sola, para luego estar de risas conmigo durante la grabación y ahora vuelves a besarme. ¿A qué estás jugando tú?.
–Relájate chica, dame un beso. –La acercó a su cara y la volvió a besar– Nos vemos pasado mañana, quiero repetir pero esta vez en mi casa tú y yo solas.
–Ya hablaremos, gracias por la cola y sube los vidrios y baja los seguros. No te detengas en los semáforos, a esta hora es peligroso.
–Tranquila, yo me se cuidar.
–Avisme cuando llegues.
–Seguro, descansa.
Camila arrancó y se fue de ahí con una sonrisa en sus labios. –Voy a ser famosa, voy a ser famosa, la gente me va a amar–.

jueves, 14 de agosto de 2014

Las Trampas del Amor® Libro siete. Capítulo 10

Dudas. 

Ya eran las nueve de la noche y Leonel y Keiny seguían bebiendo, esta vez solos, los había acompañado un grupo amigos del barrio, entre ellos Maikol Jackson, pero ya todos se habían retirado.

–No tengo ganas de ir pa mi casa, estoy ladillao, cansao de esta mierda, de vivir en esta basura de sitio, de no tener al sifrinito y no sé si vuelva. No joda y sin saber si regresa, me deje porque somos hermanos ¡Que mierda todo!
–Ya, tranquilo ¿te quieres quedar en mi casa? Vas a estar más cómodo.
–Si va, sácame de aquí.
–Vamos a tomarnos un par de frías más y arrancamos.
–Ok.

20 minutos después iban rumbo al apartamento de Leonel. Se fue a la nevera y sacó dos cervezas y se sentaron en la sala a conversar.
–¿Tú estás enamorado de tu hermano?
–Él no es mi hermano, bueno, yo no le veo como mi hermano, yo lo veo como el carajo al que amo y que quiero compartir mi vida con él, mas ná. Ese carajo me cambió la vida. Si el sifrinito me deja, no sé que voy hacer pero lo que sé es que le voy a agradecer toda la vida de aparecer en mi vida y hacerme ver que hay futuro pal que quiera echarle bolas a las vainas...
Leonel se la lanzó encima y le dio un beso en la boca
–Yo también puedo ofrecerte ese futuro que quieres carajito. Falta que tú te decidas.
Volvieron a besarse por un rato. Keiny se separó.
–Cógeme, esta noche quiero que me cojas. Sácame de este mundo por un rato. –Le hablaba cerca de su rostro. Volvían a besarse.
–Yo no quiero sacarte de este mundo carajito, yo quiero sacarte a José Arturo de tu vida, quiero que seas mio nada más.
Leonel lo desvistió mientras lo besaba y acariciaba su cuerpo.
–Me vuelven loco tus pelos anaranjados no joda, que bueno estás. –Le decía Keiny.
–Este cuerpo es tuyo, disfrútalo.
Continuaron besándose. Leonel bajó hasta la entrepierna de Keiny y comenzó a hacerle sexo oral. Al levantar la mirada, Keiny dormía y roncaba.
–Que buena vaina contigo carajito. –Intentó ponerlo de lado para penetrarlo. Cuando estaba a punto de hacerlo se detuvo– ¿Pero que coño estás haciendo Leonel, te lo vas a coger dormido y él sin saber?. pensó Leonel. Se levantó de la cama y lo contempló. Ahí estaba, desnudo, indefenso, tranquilo.
–Quiero hacerte el amor carajito. Quiero que te empates conmigo, quiero que dejes a José Arturo. Quiero tantas cosas contigo. Verga Keiny este mes y pico juntos me ha despertado tantas cosas, me ha frenado tu inmenso amor por ese carajo, cada vez que intento acercarme me metes el freno. Me gustas mucho carajito…ahora te tengo en mi cama, donde puedo hacer contigo lo que quiera y estás dormidito. Puedo abusar de ti y no quiero hacerlo, te quiero bien, te quiero bonito. No te quiero hacer daño, lo que quiero es amarte. –Se acercó a Keiny y lo cubrió con la sábana. Le dio un beso en la boca. –Descansa bonito–.
Se fue a la cocina a servirse un trago. Estaba desnudo y excitado. Se masturbó en la cocina pensando en Keiny haciéndole el amor en su cama, besándolo. Acabó. Se puso a llorar y se sirvió un vodka con soda. – Si tan sólo pudiera hacer que José Arturo jamás regresara…mierda que vainas estoy pensando por Dios. Pensaba mientras se iba al sofá. Se tumbó. Al terminar el trago se quedó dormido ahí.

A las seis de la mañana, Keiny abre los ojos, en el primer momento no sabe donde está y se levanta de la cama de un brinco. Sale del cuarto y ve a Leonel en el sofá, Está desnudo y dormido. Su pene está totalmente erecto. Keiny regresó a la habitación y buscó en las gavetas de la mesita de noche un condón.
–Bingo– dijo, mientras salía de la habitación abría el empaque con los dientes. Ya con el condón en sus manos comenzó a colocarlo en el pene de Leonel, este se despertó. Keiny lo iba bajando.
–¿Qué haces?
–Lo que debí haber hecho anoche, quería tirá y me dormí como una mami. –Se montó encima de Leonel y comenzó a introducir el pene.
–Ya va, ya va, ya va, para, para, para. –Lo bajo de encima de él–
–¿Qué pasó pues, no querías esta vaina? No querías que tiraramos, anoche me dormí pero ahora quiero, ando picao
–Si papá pero yo no, no así.
–¿Me vas a dejar así?
–Anoche tú me dejaste así, pero ese no es el punto Keiny. El punto es que yo no quiero tirar contigo, yo quiero estar contigo, quiero una vida contigo, te quiero como mi pareja, me gustas, estoy enamorado de ti y lo sabes, no me vengas con pendejadas.
–Si yo sé, pero bueno yo tenía ganas de echar una tiraíta y ya y bueno mejor contigo que con un bichin cualquiera…tengo ganas.
–Yo también tengo ganas Keiny de hecho no se me baja el guevo. Pero yo contigo no quiero una tirada para calmar las ganas.
–Bueno mi pana yo te dije como son las vainas, yo estoy enamorado de mi sifrinito y solo espero que llegue pa estar con él y contarle todo este peo.
–Eso es lo que quiero, que el cuentes el peo y no quiera nada contigo y te quedes conmigo.
–BUENO PERO ¿QUE GUEVONÁ ES PUES? ¿ESO ES LO QUE TÚ DICES QUE ME AMAS? ESPERANDO QUE JOSE ARTURO ME MANDE PAL CARAJO PA TU VENIR Y ECHARME LOS CANES.
–Discúlpame Keiny, soy un imbécil. No sé que carajo estoy pensando. Me tienes mal. –se le acercó a Keiny y lo besó. Keiny no lo rechazó, sentir el roce de su piel, sus vellos y hasta el pene tocando su cuerpo, lo estremeció. De repente Leonel se apartó.
 –Ve a vestirte o a ducharte y te vas Keiny, no te quiero ver.
Keiny se quedó paralizado contemplando a Leonel; musculoso, pelirrojo, un pene grueso, lo miró de arriba a abajo. Deja la vaina Keiny, ve a ducharte y vete como te dijeron. Pensó.–Ok, voy a ducharme, ¿me das una toalla?–.
Leonel le buscó la toalla y lo dejó en el baño, él se puso un boxer y una franelilla y se pusso a preparar café.

15 minutos después, Keiny salía del cuarto ya vestido.
–Toma un café y esta tostada, déjame que me ponga un pantalón y te llevo a tu casa.
–No papá tranquilo, ya has hecho bastante por mi.
–Yo te llevo, termina el café.
Lo dejó en Petare. Se despidieron. –Nos vemos en la semana, te mantengo informado sobre José Arturo y bueno, de tu papá también.
–Ese viejo no quiere saber de mi Leonel, yo no voy a perder mi tiempo con esa vaina, quiero trabajar y sacar mis estudios como se lo prometí al sifrinito, solo espero que el viejo no se entere que trabajo en Caruao.
_Tranquilo que no se enterará y María Antonia si está pendiente de ti, así que commúnicate con ella. Chao, nos vemos.
–Chao Leonel, gracias por todo. –Se dieron un abrazo–
–Te quiero mucho carajito.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Las Trampas del Amor® Libro siete. Capítulo 9

Es complicado. 

Ya había pasado un mes, Gabriel y Augusto seguían viéndose. Aún no tenía nombre su relación algo que a Augusto no le preocupaba. A Gabriel sí.

Gabriel recibe un mensaje.
<¿Quieres quedarte en mi apartamento esta noche?>
–Coño este pana ni un “Buenos días, hola ¿cómo estás?”.
<Buenos días bonito, claro, me encantaría, ¿nos vemos en tu apartamento?>
<Buenos días, si claro, cuando llegue te aviso>
<Ok, un beso>
<Ok>
–“Ok” Dios este carajo si es seco y lo peor es que me encanta.
¿Cómo estará Chuo? Que vaina…hoy le pregunto a Augusto que debe tener más información. Pensaba Gabriel mientras seguía trabajando coordinando unas giras para el Gobernador.

Augusto Trovesi, 32 años, comunicador social. Trabaja como Director de Mercadeo y Comunicación en Caruao. Vive solo, independiente, ha tenido tres relaciones largas que han terminado mal, está renuente a una nueva relación prefiere no enamorarse, simplemente salir y disfrutar. Sexo sin compromiso. Nunca le gustó vivir con sus parejas y ahora se enfrentará cara a cara con esa situación.

Gabriel llegaba al edificio de Augusto. Ya era n pasadas las siete de la noche
<Estoy estacionando> le enviaba un mensaje.
<Ya bajo a abrirte>
Augusto llegó a planta baja en boxer y una franelilla blanca lo bastante ajustada para marcar los pectorales y resaltar sus brazos. El vigilante no le quitaba la mirada de encima.
Esta loca no se que carajo vigilará si está pendiente que se la cojan. ¿Me puedes abrir la puerta por favor? Espero una visita allá afuera.
–Si señor Trovesi, ya le abro, afuera hace frío.
–Gracias. Loca pasiva.

–Hola bonito ¿Cómo estas? –Le dijo Gabriel mientras lo abrazaba. El vigilante se levantaba de su sila para verlos allá afuera.
–Epale, todo bien, vente vamos a entrar.
–Bienvenido señor, por aquí estamos a la orden, si necesitan algo me avisan.
–Gracias
–¿Y a esta loca que le pasa?
–Nada lleva como dos meses trabajando aquí, pendiente que alguien se lo coja, a mi me saca fiesta pero antes me meto a straight que cogerme eso.
–No lo había visto antes
–Es que se turna con otro y este a veces no viene, en fin, ¿cómo te fue en el comando?
–Bien, bien, un poco ladilla, estamos montando un gira. Mira ¿y tú siempre recibes a tu visita así en boxer? Jejeje
–Es que llegué y me puse esto y a los cinco minutos llegaste tú. Pero ¿cual es el peo?
–No chico ninguno…un comentario, además que me gusta, te ves muy bien así. –Se le acercó y le dio un beso en la boca–.
–Gracias.
Entraron al apartamento y Augusto se quitó la franelilla.
–¿Quieres comer algo?
–Si, ¿con qué me vas a sorprender?
–No papa, la cocina es suya usted prepárese lo que quiera que yo me prepararé un sandwich.
–Ok, gracias que atento. Verga este pana si es arrecho…más seco y se muere.
–Me voy a duchar, ya vengo.
A los pocos minutos Gabriel se va hasta el baño, se quita la ropa y se mete a duchar con Augusto.
–¿Qué haces?
–Me quiero duchar contigo y hacer otras cositas. –Se agacha para hacerle sexo oral y Augusto lo detiene.
–Para, para, para, no papá, ahorita no, sal que me quiero duchar.
–¡Bueno coño entonces para que me dices que venga a tu apartamento!.
–Fuiste tú que me dijo para venir, no te pongas ahora dramático.
–Ok, ok tranquilo yo me voy no hay peo.
Gabriel sale y se seca con la toalla que está colgada y va al cuarto a vestirse. Augusto sigue duchándose 
–“creo que la cagué”– pensaba. Sale de la ducha y busca a Gabriel.
–Gabo, Gabo, Gabo, ven a acá, disculpa.
–No pana, carajo, desde que te conozco ni un cariño, ni una palabra amable, ni una llamada, hoy que iba a ser la primera vez que me iba a quedar a dormir y estás peor que nun…–Lo besó. Lo abrazó y duraron así varios segundos.
–Ya. Discúlpame, no estaba preparado para que te quedaras aquí en casa, te dije que sí por salir del paso, pero quédate, por fa, perdóname. Vamos a cenar y luego vamos a la cama.

Estaban juntos en la cocina, ambos desnudos cada uno preparándose un sandwich para cenar con un par de cervezas.
–¿Tienes alguna novedad de lo de José Arturo?
–Nada precioso, solo que ya se han comunicado varias veces con la familia para negociar el pago pero la vaina está trancada.
–Que peo vale, no me imagino como debe estar Chuo…
–Lo que me extraña de todo esto es que la noticia aún no se ha colado a los medios, es raro por más que se maneje bajo perfil algo se cuela. Es muy raro.
–Bueno tarde o temprano se sabrá y ahí comenzará el peo.
–Eso es lo que me temo, y el gobierno va a querer meter la mano en esto, sería puntos a su favor. El Director de Caruao rescatado por el gobierno central y eso sería negociar para terminar con este megapeo del desabastecimiento, esto va a traer cola.
–Que vaina, si aquí se van a manejar muchos intereses de ambos lados.

El celular de Gabriel sonó. Era un mensaje.
<Hola nene, hoy vienes a dormir a casa>
<Hola Carlos, no, estoy en casa de Augusto, el carajo con el que estoy saliendo>
<mmmm ok…y no me vas a acompañar mañana a la quimio?>
<Te dije que sí, en eso quedamos>
<Ok. ¿Y te la llevas bien con él?>
<¿Perdon?>
<Q si te le llevas bien con Augusto>
<Si, hablamos mañana Carlos, estoy ocupado, un beso>
–¿Quien era?
–Mi ex, a ver si lo acompañaba mañana a su control de quimio.
–¿Y vas a ir?.
–Se lo prometí desde que empezó. No lo pienso dejar solo, yo te lo dije.
–No, no, yo no digo nada, ese es tu peo. Pero mosca y le alimentas una esperanza al carajo o tú terminas regresando.
–¿Tas celoso?
–No, manejo las cosas con cabeza y si una relación termina, terminó se cierra el capítulo y se sigue adelante.
–Bueno Augusto, Carlos no le ha dicho a nadie de su enfermedad, sólo lo sé yo y otras personas y el confía en mi y me pidió ayuda, no se la voy a negar.
–Ok, dale, tranquilo, házlo. Vamos a ver tele mientras cenamos.
Luego de cenar acostados en la cama, Gabriel comenzó a hacerle el sexo oral a Augusto, este le empujaba la cabeza para metérsela toda en la boca. Luego de unos minutos Gabriel se puso un condón, le levantó las piernas a Augusto y comenzó a penetrarlo.
–Estas cerradito, que rico.
–Cállate y cógeme.
Gabriel seguía penetrándolo, le llevó sus piernas hacia el pecho de Augusto y se puso sobre él. Lo besó. Se besaron. Retiró su pene y volteó a Augusto. Acostado boca abajo, Gabriel volvió a penetrarlo. Augusto gemía y aguantaba la presión. Gabriel retiró su pene y se quitó el condón.
–Coño, me vengo, ¿Dónde la quieres?.
–En tu mano
–Voltéate…AAAAH, AAAH AAAAJ
Gabriel no aguantó y derramó su semen en las nalgas de Augusto.
–Coño que asco. Te dije que en la mano, no que me la echaras encima.–Se fue al baño a ducharse mientras Gabriel estaba acostado boca abajo en la cama. Augusto volvió y se colocó un condón–.
–Ahora me toca a mi. –Se puso sobre Gabriel y lo penetró. Lentamente, una vez que lo penetró completo, comenzó a moverse suavemente pero profundo. Un vaiven suave pero preciso. Tomaba a Gabriel por la cabeza para hacer más presión. Lo levantó y lo puso en cuatro. Lo agarró por los hombros y comenzo a penetrarlo con fuerza y rápido. Se vino. Dentro del condón; no hubo gemido, no hubo grito ni estremecimiento. Simplemente acabó.
–¿Ya?
–Si…ya. –Se levantó de la cama, fue a limpiarse y regresó para acostarse–.
–Pon la alarma temprano para que te vayas pronto, yo me quedo en casa, voy a la mansión Larrazábal.
–Dale, buenas noches. –Apagaron la luz y Gabriel se abrazó a Augusto.
–Por fa no te me pegues que no me gusta dormir abrazado, me da calor. La cama es bien grande.

Temprano, cinco y cuarenta y cinco de la mañana, Gabriel se levantó, se duchó y tomó un café. Cuando ya estaba listo se acercó a Augusto para despedirse.
–Chao bonito, hablamos luego. –Le dio un beso en la boca, no recibió respuesta y así mismo se fue.
<Hola hermanita, Buenos días, te busco y nos vamos a la disquera>
Colgó la llamada y sailó del apartamento. –No puedo con este pana por Dios, Robocop es más romántico…en fin.

martes, 12 de agosto de 2014

Las Trampas del Amor® Libro siete. Capítulo 8


SECUESTRO. Un mes después. 

Las negociaciones estaban detenidas. Aún no había trascendido a la prensa lo del secuestro pero ya se rumoraba algo en el círculo de amistades y en el entorno de la empresa.

Keiny ya había visto dos videos donde aparecía José Arturo. En ambos le dejó mensajes para él. Todos los días veía los videos y todos los días lloraba. Seguía con sus clases y trabajando, cada día aprendía cosas nuevas de la empresa. En su mente siempre estaba José Arturo y en el día a día lo acompañaba Leonel.

Desde hace unos días a José Arturo lo dejaban dar un paseo por los alrededores del lugar donde estaba en cautiverio. Era difícil ubicarse en que zona estaba podría ser la montaña, cerca de la ciudad o un pueblito recóndito del país. A veces iba solo pero cuando lo acompañaba alguien era su primo.
Ya estaba acostumbrado a la rutina del cautiverio, ya no estaba esposado pero tenía un brazalete en el tobillo izquierdo, un pequeño dispositivo que tenía un alcance de 300 mts, a partir de ahí se activaba una alarma y el brazalete explotaba destrozándole la extremidad.

–Tu familia está dura con los reales y eso no te conviene. Vamos a tener que radicalizar la cosa.
–Te recuerdo Juanpa que es tu familia también.
–Déjate de guevonadas. Mi familia está aquí en este monte.
–Ok no voy a volver a discutir eso contigo, ya sabes lo que pienso y te lo he dicho.
–No voy a regresar a ese mundo burgués.
–No tienes que regresar a ese mundo, simplemente regresar con tu verdadera familia… –Juan Pablo lo detuvo poniéndole una mano en el pecho–.
–Hasta aquí puedes llegar, es primera vez que llegamos al límite.
A José Arturo se le heló la sangre, se detuvo en seco. Sentía de repente la presión del brazalete en su tobillo. Retrocedieron unos pasos y se recostaron de un enorme árbol.
–Tranquilo, hoy no vas a morir jejeje. –Juan Pablo se le acercó a José Arturo y le dio un beso en la boca–.
–Juan Pablo, la otra vez te dije que no, primero que no estoy en una situación como para esto y segundo eres mi primo.
Y si te digo que tu novio es tu hermano. No, mejor no, ah que coño se lo voy a decir. –pensaba Juan Pablo– ¿Pero que carajo?, si tú ya estás…Se detuvo.
–¿Ya estoy qué?
–Nada, que ya estás aquí encerrado y estamos aquí los dos, para que te pones con eso, además carne de primo se come.
–Jajajajaja bueno tienes razón pero…–Juan Pablo lo interrumpió con un beso, esta vez fue más intenso.
Ambos se fundieron en ese beso, José Arturo lo abrazó, Juan Pablo hizo lo mismo. Comenzaron a desvestirse.
Ya desnudos Juan Pablo comenzó a besar y a acariciar a José Arturo por todo su pecho, él acariciba las nalgas de su primo.
–Mámalo –dijo Juan Pablo– Ambos con los pantalones por las rodillas, José Arturo comenzó a hacerle el sexo oral. Juan Pablo cerraba los ojos y echaba la cabeza hacia atrás.
–Verga tenía meses que no me mamaban el guevo, que divino, sigue.
José Arturo siguió. En su mente tenía la imagen de Keiny, pero no se detuvo.
–Para, para que me vengo, aaaaaah. – Un primer chorro, abundante saltó por un lado de la cara de José Arturo, lo demás cayó encima del pecho de Juan Pablo. José Arturo se sentó y su primo se acostó en la grama unos segundos. Su pene, aún erecto le decía a José Arturo que eso no iba a terminar ahí.
–Cógeme. –le dijo–Juan Pablo se levantó y buscó en su pantalón un condón.
 –Claro que te voy a coger. –Se puso el condón, puso saliva en su mano y la pasó por el ano de su primo. Lo penetró. José Arturo se estremeció con el primer empujón por el dolor, luego gemía suavemente.
–Me gustas que jode Joser. –le decía a su primo mientras seguía penetrándolo. Lo volteó y continuaron. Juan Pablo lo besaba, José Arturo le respondía con otro beso más apasionado.
–Y tú a mi Juapa, me gustas, sigue, cógeme coño, sigue, dale. –Y Juan Pablo no se detuvo, se levantaron y apoyados en el árbol lo volvió a penetrar. Unos minutos después ambos se corrían. Al terminar José Arturo se sentó en la grama de forma brusca.
–¿Te pasa algo? –Dijo Juan Pablo.
–Estoy mareado, y algo cansado.
–Coño, tampoco es que te eché la megacogida jejeje ¿pero estás bien? Anda vístete que nos tenemos que ir.
–No, no estoy bien, me siento agotado en este momento, déjame un momento aquí…ya va.
–Ok, pero vístete que es tarde y van a venir a buscarnos. –Juan Pablo terminó de vestirse.
–Coño ya va.
José Arturo se levantó lentamente y comenzó a vestirse. Ya se estaba sintiendo mejor.
–¿Esto ya te había pasado?
–Bueno…si, hace unos meses pero se lo achaqué al estres del trabajo, pero ahora no estoy estresado, bueno si, pero de otra manera, no sé si sea debido a este peo.
–Bueno este peo va a seguir mientras tu familia se niegue a negociar o a decidir pagar lo que se le pidió. Se están buscando que te meta un pepazo en la frente y te deje seco aquí.
–Coño Juapa acabamos de pasar un momento de pinga, conversando, echamos una tirada y ahora la cagas diciendo estas vainas…verga parece que no te mueve más que la venganza, que lo que acabamos de hacer fue por puro instinto animal de saciar las ganas de sexo.
–Anda camina y no hables tanta paja, mira ahí vienen a buscarnos ya me van a formar un peo.
Llegaban dos de sus compañeros del campamento y se detuvieron.
 –¿Y ustedes que hacen todavía por aquí? Ya esta no es hora de estar al aire libre. Bueno lo digo por el burguesito este.
–Le estaba mostrando los límites que tiene y como funciona el brazalete, ya deja la vaina.
–Bueno, bueno, nosotros vamos a dar una vuelta de reconocimiento.
Los primos siguieron el camino a casa y los otros se fueron a caminar. Llegaron hasta el árbol donde habían estado José Arturo y su primo.
–Ay vale, mira esta vaina –tomó el paquete del condón y se lo mostró a su compañero– Y mira la gomita está ahí… jejeje ¿quién se habrá cogido a quién?. –Ambos soltaron una carcajada.
–Creo que a estos dos no los podemos dejar que salgan solos. Se ponen a inventar y pasan estas cosas jejejeje.

Juan Pablo acompañó hasta su cuarto a José Arturo.
–No fue sólo ganas de tirar, matar el queso…quería hacerlo contigo, desde hace años, me gustas Joser, me gustas mucho, pero en este momento estoy en un negocio muy grande y la mercancía eres tú, estas vainas no me van a desviar del objetivo. Y ya te lo dije antes, si tengo que matarte lo voy a hacer.
–Ok, ok ya no me lo tiene que volver a decir, tranquilo que me quedó claro. Ahora por favor déjame solo.
Juan Pablo le dio un golpe en la cara.
–Hoy te quedas sin cenar, para que entiendas de que va esto. –Salió del cuarto pasándole todos los seguros a la puerta.–.
Maldita sea toda esta mierda, esto no debió pasar. Estoy jodido… –pensaba Juan Pablo mientras daba golpes a las paredes.
 José Arturo estaba sentado en la cama, con las piernas recogidas abrazándolas. –Keiny, Keiny, Keiny, te necesito a mi lado malandrito, te extraño que jode–.