viernes, 21 de agosto de 2015

SE ME ANTOJA QUERERTE 10 #SMAQ

Adriano y Américo.

A Adriano le habían dado 15 días de reposo por lo de la muerte de su madre y la depresión. Esos días lo aprovechó para ir al Psicólogo que le dijo su padre.

Aún cuando era muy apresurado sacar una conclusión de lo que le pasaba a Adriano, la psicóloga percibe unos deseos reprimidos, le encanta el peligro, la sensación de estar amenazado por algo o alguien le dispara la adrenalina y lo excita, sentirse vulnerado o sodomizado lo mantiene exaltado. Puede ser una condición aprendida de alguien, alguna vivencia de la infancia, algo muy en el fondo de su cerebro dispara esas actitudes, que pueden llegar a la muerte o a esperar que lo que le hagan termine por matarlo y eso lo excita más.

Adriano llegaba a su oficina y, aunque muchos de sus compañeros estuvieron en el funeral, le dieron nuevamente el pésame. Seguía deprimido y sin querer hablar, entró a su oficina y comenzó a acomodar algunos documentos y revisar su correo para ponerse al día, pero parecía un robot en automático, se movía por inercia. No había sabido nada de Américo, se lo tragó la tierra. Desde aquel fatídico día no tenía noticias de él. Parte de su depresión se debía a eso.

Cerca del mediodía la recepcionista entró a la oficina de Adriano con una corona de flores y una carta. La corona tenía una cinta que decía: “Con todo mi amor, que mi suegra descanse en paz”

–Vino con esto –Dijo lamuchacha que le entregó la carta y se fue. Adriano abrió el sobre y comenzó a leer-.
“Mi amado Adriano, sé que debes estar muy triste por la pérdida de tu mamá, por eso me alejé estos 15 días para que en tu soledad sobrellevaras esta dura pérdida.
Te estarás preguntando porqué lo hice, porqué maté a mi suegra. La maté porque no aceptaba tu homosexualidad y no aceptaba lo nuestro, no iba a permitir que se interpongan en nuestro amor, por eso tuve que hacerlo. Fue horrible como lo hice pero era para demostrarte que soy capaz de todo con tal de defender nuestro amor. Te amo…


A Adriano le corrían las lágrimas solas, de nuevo tenía una erección.

…te amo mucho, eres todo para mi, eres lo único que tengo y no quiero compartirte. Si no estás conmigo me muero y soy capaz de matarme si me niegas tu amor.

Este es mi número de celular, llámame, quiero verte hoy y hacerte el amor en mi casa, te quiero violar  amarrándote sin que te puedas mover y hacerte mío. Nos vemos esta noche”

Adriano anotó el número, arrugó la carta y la botó a la papelera, se levantó y tomó la corona lanzándola por la ventana de su oficina. Cayó sobre un carro lo que hizo que se activara la alarma, se sentó en su escritorio y se puso a llorar.
Unos minutos después marcó el número que le dejó Américo. Atendió y hablaron brevemente para cuadrar a que hora se iban a ver.
Américo le dijo que lo pasaría buscando por su oficina para ir a su apartamento.

Al llegar a hora acordada, siete de la noche, Américo lo esperaba abajo en la torre.

Te voy a tapar los ojos porque no quiero que veas donde te llevo y te amarraré las manos. Sé que no le avisaste a la policía de esto, por eso no te voy a castigar pero no quiero que sepas donde te llevo. –Adriano obedeció, se dejó amarrar las manos y tapar los ojos.

–¿Qué te dijo la puta de la psicóloga? Yo la conozco tiene fama de zorra entre sus colegas. Tú papá se la cogía hace años, antes cuando decía que no era gay.
–Me dijo que me alejara de ti, que eres una mala influencia, Que cuando estoy contigo se me dispara la adrenalina y puedo cometer locuras.
–Eso es verdad y no está mal, juntos vamos a hacer muchas locuras ya verás. Tienes el güevo parado y estás lubricando, eso significa que ya estás emocionado.
–Me dijo que evitara verte, que no te atendiera las llamadas, que borrara todo contacto contigo.
–No le hagas caso a esa perra. Tú y yo nos amamos y ella no va a hacer que nos separemos. Ya llegamos.

Subieron al apartamento y una vez dentro y sin quitarle la venda lo empujó hasta hacerlo caer al piso.
–Ni se te ocurra levantarte –Tomó una tijera y le rompió el pantalón y luego el interior, él se bajó el pantalón y con su pene erecto se puso sobre Adriano. Tomando bastante saliva de su mano la pasó por el culo de su novio, le pidió que escupiera en su mano y volvió a hacer lo mismo, embadurnó su pene de saliva y comenzó a meterlo entre las nalgas hasta empezar a penetrarlo.
–Quiero que te duela, quiero que sientas el dolor de este amor. –Lo tomó con fuerza del cabello y empujó hasta penetrarlo por completo. Adriano gritó y apretó sus nalgas intentando soportar el dolor que poco a poco se transformaría en placer.

En esa postura Américo tocaba una y otra vez la próstata de Adriano lo que hacía que sintiera ganas de orinar y correrse a la vez. Con cada empujón Américo le aprisionaba la cara al piso.

Adriano no aguantó más y se corrió en sus pantalones. Américo continuaba penetrándolo.
–Acabaste y no me esperaste coño, tenía que esperarme.
Dos empujones más y Américo retiró su pene y terminó derramando su semen entre las nalgas de su novio.

Américo se levantó.
–Levántate y ve a bañarte.
Adriano se levantó y fue directo al baño, al salir lo esperaba Américo en la puerta.
–Te pones eso que está en la cama y te vas a tu casa no te quiero ver más por hoy.
–Pero ya es muy tarde, ¿cómo me voy a ir a casa? Ni se dónde estoy
–En taxi, toma –le lanzó tres billetes de 100.

Media hora después de que Adriano se fuera, Américo salía también.


Dos días después Adriano  volvía a estar en su oficina, en la tarde tenía consulta con su psicóloga. Fue un momento a la cocina a tomar un café y tomó el periódico para leerlo mientras  se lo tomaba. Una noticia le heló la sangre.
“HALLADA MUERTA EN SU RESIDENCIA PSICÓLOGA.
No se descarta crimen pasional.

Fue encontrada en su cama con tres cortes, uno en el cuello y en las muñecas, todo hace suponer que es un suicidio pero la policía no descarta ninguna hipótesis”.


Cerró el periódico, el cuerpo le temblaba por completo, comenzó a sudar frío y se mareó. Intentando no caerse se agarró del mesón de la cocina pero el mareo fue mayor y cayó al piso.


Luego de recuperarse en el servicio médico de la torre, regresó a su puesto pero para buscar sus cosas e irse a casa. Su celular sonó y era Américo.

–<<Mi amor ya no tienes que preocuparte  por tu psicóloga, no nos va a molestar más>>
–<<¿Por qué me haces esto? ¿¿por qué no me dejas en paz asesino??>>
–<<Te amo y te dije que voy a hacer lo que sea para estar juntos mi amor>> Colgó.

jueves, 20 de agosto de 2015

SE ME ANTOJA QUERERTE 9 #SMAQ

Débora y Alejo.

15 días después del incidente con Rendel, Débora le confesó a su mamá lo que había hecho. Desiré la abraza y ambas comienzan a llorar y así están varios segundos.
Al separarse Desiré mira a los ojos a su hija y lo que le dice le eriza la piel a Débora.

–Mi amor, llevas sobre ti la muerte de dos personas, dos hombres que han sido malas personas en esta vida, pero no se vale que vivas con esa cruz encima, no te lo mereces, has sido buena, has trabajado toda tu vida para tener lo que tienes ahora y no quiero que por esto que hiciste vayas a ir presa.
–No creas mamá que me siento orgullosa por lo que hice, todavía sueño con papá y me reclama lo que le hice y eso me atormenta.
–¿Por qué nunca me dijiste eso?
–No quería angustiarte, ya teníamos suficiente con el juicio y los problemas económicos para yo agregarle más problemas a esto.
–Vayamos a la iglesia y recemos ambas, vamos a hacerle una misa a tu padre y si quieres confesarte con el padre, házlo, libérate de todo eso.

Desiré fue a la iglesia para hablar con el padre para que cuando oficie la misa incluya a su difunto marido. También le dijo que su hija iría a confesarse.
–Hija mía, querrás decir tu hijo, se llama Arquímedes.
–Padre no volvamos a lo mismo, se llama Débora aunque sus documentos digan lo contrario.
–No podemos cambiar los designios de Dios  Desiré, tú pariste un varón y así será cuando venga a confesarse, un hombre.
–Pero vendrá vestida de mujer como lo que es Padre.
–No puedo negarle la entrada a la casa del Señor, aquí todos son bienvenidos.
–Regresaremos mañana a la hora de la misa y luego nos confesamos.

Al día siguiente Desiré le pidió a su hija que se vistiera menos llamativa y sin maquillaje para ir a la iglesia, no por ella sino por el cura para que no hablara tonterías.
Luego de la misa y comulgar, Débora se acercó al confesionario donde estaba el cura esperándola.
–Avemaría purísima
–Sin pecado concebida
–¿Desde cuando no te confiesas hijo?
–Desde la primera comunión.
–¿Tienes pecados que confesar?
–Si padre…¿lo que yo diga aquí queda en secreto de confesión?
–Totalmente hijo, lo que me cuentes aquí se quedará.
Unos segundos de silencio devino en un suspiro para luego comenzar a hablar.
–Padre he cometido un pecado mortal.
–A ver Arquímedes, cuéntame, no creo que sea tan grave, nos conocemos, debes estar confundido.
–He matado a dos personas

Al cura le empezó a latir rápidamente el corazón, sudaba frío y un fuerte dolor le invadió la cabeza.
–Padre, ¿me escuchó?
–Si…espera, es primera vez que me enfrento a algo así. ¿Me estás diciendo que asesinaste a dos personas?
–Sí…a mi padre…hace unos años, yo era menor de edad y fue cuando intentaba violar a mi mamá y hace unos días a una persona que me violó.
El cura empezó a tener taquicardia, la frente le brillaba por las gotas de sudor –Continúa–.
–A mi padre lo maté con unas tijeras que le clavé en la espalda, a la otra persona le disparé con un arma que me dieron para matarlo. Me he sentido muy mal desde que han ocurrido esas dos muertes, no he podido dormir bien desde entonces Padre pero…no me arrepiento de eso, sé que es horrible lo que estoy diciendo pero siento que merecían morir. Esperar para que en este país metieran presos a ambos no iba a estar fácil…fácil fue lo que hice, terminé con el problema de raíz pero ahora tengo otro problema, no puedo dormir pensando en esos muertos. ¿Qué hago Padre? ¿Qué debo hacer? Dígame algo –Débora agachó la cabeza y esperó unos segundos para que el cura respondiera pero no hubo respuesta–.
–Padre, Padre ¿está ahí? ¡Padre!

Débora se levantó y fue hasta la pequeña puerta y la tocó.
–Padre, padre, ¿me escucha? –Abrió la puerta y consiguió al cura sentado apoyado del respaldar con los ojos abiertos. Al moverlo por el brazo, se inclinó hacia un lado y cayó en la madera donde está la rejilla . Débora se le acercó para ver si respiraba, le puso los dedos en el cuello y no sentía los latidos. Salió de ahí corriendo buscando a su mamá.

–¡Mamá, mamá, el Padre está muerto, se murió, se murió dentro del confesionario!
Ambas regresaron corriendo al confesionario y volvieron a verlo. Desiré comenzó a gritar pidiendo ayuda, varios feligreses que aún estaban en la iglesia se acercaron y sacaron al cura del pequeño habitáculo y lo acostaron en el piso para reanimarlo pero todo fue infructuoso, al cura le había dado un infarto fulminante.

Cuando llegó la ambulancia y los paramédicos lo corroboraron. Algunos feligreses que conocían al sacerdote coincidieron en que sufría del corazón como él mismo le había dicho a algunas personas.

–¿Alguien estaba con él cuando le ocurrió el infarto?
–Si…bueno…yo…estaba confesándome cuando de repente no lo escuché más y me preocupé, fue cuando decidí abrir la puerta a ver si estaba bien

Luego de un par de horas, después que se fue la policía, Alejo estaba en la iglesia saliendo con Débora y la mamá que los dejó solos para que hablaran.

–Yo maté a tu primo Alejo, lo maté –Se puso a llorar mientras Alejo la abrazaba–.
–Tranquila, Dios, ¿pero por qué? ¿Qué pasó?.
–Puse la denuncia y uno de los policías me dio un arma para que lo matara, me dijo que iba a ser más rápido así que esperar que fuera preso y bueno…le di cuatro tiros y lo maté.
–Pero estás segura que lo mataste.
–Bueno, lo vi tendido en el piso lleno de sangre con los cuatro tiros en su cuerpo.
–Nadie sabe nada de él y mi tía ha llamado a la morgue y a los hospitales y nada.
–Tiene que estar muerto, los disparos no se los di tan lejos.
–Débora, Débora, Débora, así no se hacen las cosas.
–Yo lo sé, pero tú querías matarlo.
–Sí pero no es que lo iba a hacer.
–Si, bueno, lo hice yo, ya me encargué del asunto.
–No te voy a dejar sola en esto, ya veremos como hacemos.
–Quiero aprovechar esto e irme a operar de una vez, ya tengo la documentación, la clínica en España y el dinero, no quiero esperar más. ¿Me quieres acompañar?
–Wao, mi amor, me dejas frío –Alejo no se imaginaba que ya tendría el dinero y mucho menos que le pediría que la acompañara, pero aceptó–.
–Claro, claro que voy contigo, quiero apoyarte en todo, sabes que cuentas conmigo.
–Te amo mi amor, no me dejes sola en esto.
–Claro que no,  vamos esta semana a hacerte todos los exámenes y que te den el informe psiquiátrico y luego armamos lo del viaje y el ingreso a la clínica.

Luego de un mes ya estaban listos para viajar. Desiré se quedaría al mando del salón de belleza junto con el empleado más antiguo del negocio. El puesto de buhonero de Alejo se lo dejó de momento a un buen amigo de la zona. Entre la operación y el post operatorio estarían más de un mes en España.

miércoles, 19 de agosto de 2015

SE ME ANTOJA QUERERTE 8 #SMAQ

Asdrúbal y Asier.

Luego de salir del trabajo Ramón se llevó a Asdrúbal a un local a tomar cervezas. Una amplia terraza llena de mesas y para la hora había mucha gente pero consiguieron donde sentarse.
De una vez pidieron dos cervezas.

–A ver cuéntame que has averiguado del tipito ese.
–Estoy casi seguro que su familia está detrás de los asaltos a los blindados y creo que este que pasó ahora también pero eso lo sabré mañana.
–Pero tú estás como emocionado con todo este peo, pareces policía, quieres como ser famoso, te brillan los ojos cada vez que hablas de eso. Voy a pedir dos más.
–No chico, lo que pasa es que todo esto me tiene impresionado, como toda una familia levantó una empresa cometiendo varios delitos y crímenes. ¡Han matado gente!

La conversación siguió, Asdrúbal le dio detalles de lo que tenía sobre el caso de Asier y lo que se disponía hacer de aquí en adelante.

–¿Entonces vas a seguir empatado o lo que tengas con él?
–Si claro, así tengo la información de primera mano.
–Como me encantaría que esa sonrisa que tienes ahora y esos ojos que te brillan cada vez que dices Asier, fuera por mi.
–Ay Ramón…
–Señor, tráigame dos más. Empátate conmigo anda, conmigo al lado vas a ser feliz porque yo me voy a encargar de eso.
Hablaron del trabajo, los amigos, sexo. Ramón le preguntó a Asdrúbal sobre las tortas que hacía pues estaba interesado en una torta para un cumpleaños de un familiar.

–Yo te mando unas fotos para que escojas, pero dime con tiempo. A ti no te voy a cobrar.
–No vale,, eso es tu trabajo.
–Tranquilo. ¿Y has tenido pareja? Nunca me has dicho.
–Si, pero nada así que dure mucho, además como estoy enclosetado se me ha hecho más difícil.

Pidieron dos rondas más y siguieron conversando.
–¿Y tú? ¿Te has empatado antes?.
–Si, pero igual, no han durado,  la gente lo que busca es sexo, no quieren compromiso.
–¿Y tu quieres compromiso?
–Me encanta estar en pareja, compartir, disfrutar de las cosas con alguien viajar. Pide otra, se me acabó.
–A mi también me gusta eso y quiero empatarme con alguien y durar por muchos años y que bueno si esa persona fueras tú.
Asdrúbal se rió de l comentario pues no podía creer lo insistente que era Ramón con el tema. Le hizo una pregunta que a Ramón lo desconcertó.

–¿Qué rol eres tú?
–Vaya ¿Y para que quieres saber?
–Me da curiosidad.
–¿Te da curiosidad? Mosca porque te puedes llevar una sorpresa por estar averiguando.
–¿Ah si? A ver.
–Soy versátil más activo ¿y tú?
–Versatil.
–Bueno, tengo unas ganas de cogerte que no sabes.
Pidieron otras cervezas y siguieron hablando. Las cervezas ya estaban haciendo efecto en Asdrúbal que ya estaba más suelto con Ramón.

–“Yo no me había fijado pero Ramón está como chévere” –Mientras Ramón hablaba, Asdrúbal lo veía y pidieron un par de cervezas más–“La verdad no sé porque no le he parado,  es que estoy enamorado de Asier pero Ramón me encanta, pero podría salir con los dos, no, no, no esa vaina es complicado y muy feo, además Ramón no se lo merece ha sido un excelente amigo, Asier si, es un sinvergüenza y estafador, pero lo amo. Me quiero tirar a este carajo”.
–Y bueno creo que no me estás parando bola a todo lo que te he dicho, me estás viendo con cara de estúpido.
–¿Qué tal si nos vamos a tirar?
–“Coño…la vaina fue más fácil de lo que pensé, uf que bien” Bueno, yo pido la cuenta y nos vamos.
-¿Dónde me vas a llevar?
–Cuando me tengas dentro de ti, sabrás donde te llevo.
–Ay papá, que rico.

Pagaron la cuenta y salieron de la terraza rumbo a un hotel cercano donde aceptan parejas del mismo sexo. Ramón fue a la recepción pidió la habitación y pagó. Cuando entraron al cuarto Ramón cerró la puerta y agarró por la cintura a Asdrúbal y lo apretó hacia su pecho y le dio un beso. Un beso que estuvo esperando por meses dárselo al hombre del que estaba enamorado.

–Que rico besas.
–Rico estás tu Asdrúbal, no sabes como quería estar contigo así.
–Ya me tienes disfrútame –Comenzó a quitarse la ropa. Se deshizo de la camisa y comenzó a desabrocharle el pantalón a Ramón.
–A ver que me consigo aquí.
–No te vayas a asustar.
Le bajó el pantalón y tenía un interior blanco ceñido el cuerpo que dejaba poco a la imaginación. Un pene de grandes dimensiones y que ya estaba casi erecto.
–Dios mio ¿y tú me vas a meter eso?
–No, te lo vas  a meter tú, quiero ver como te lo comes.
Asdrúbal se agachó para bajarle el interior  y el pene le golpeó la cara. Una curvatura hacia la izquierda y hacia arriba hizo que Asdrúbal tragara saliva. Comenzó a introducirlo en su boca. Intentaba metérselo todo pero no podía, se incorporó un poco y logró meterlo todo, sentía como bajaba por su garganta. Ramón estaba sorprendido de ver aquello y Asdrúbal estaba excitado.

Unos segundos después cuando Asdrúbal ya manejaba aquel enorme pene con destreza, Ramón le agarró la cabeza y la empujó hacia él y ahí se quedó, comenzó a correrse dentro de la boca. Asdrúbal sentía como se le inundaba la boca con la cantidad de semen que tuvo que tragar. Al terminar, retiró el pene de su boca

–¿Ya? Coño te viniste rápido no aguantaste nada…
–¿Y quién te dijo que ya terminamos?  Este guevo no se ha bajado, quítate el pantalón, que ahora es que te voy a poner a disfrutar.

Asdrúbal se levantó del piso, al estar de pie se mareó pero Ramón lo agarró.
–Tranquilo, estás conmigo, nada malo te va a pasar.
–No me sueltes. Esta noche soy tuyo.
–A partir de hoy eres mío.

martes, 18 de agosto de 2015

SE ME ANTOJA QUERERTE 7 #SMAQ

Amadeo y Andrés.

–Van a salir del auto y se pegan contra el vehículo, vamos a revisar los bolsos y el interior. Me abren la maleta. A usted le vamos a quitar el pañuelo de los ojos y nos va a explicar que significa eso . –Dijo el Guardia Nacional que estaba acompañado por otros dos.

–No, no, no agente, no me quite la venda. Le explico.
Ay Dios mío que irá a decir este carajito –Pensaba Andrés

–Lo que pasa es que ese que está ahí, el de lentes que es ciego si no se dio cuenta, me trajo para acá amarrado y vendado para que no supiera donde voy, pero no por nada malo, me quiere dar una sorpresa.
–¿Y a cuenta de qué?
–Bueno, a ver, estamos saliendo y bueno él quiso tener un gesto conmigo y como no puede manejar contrató los servicios de el señor Calixto para que nos llevara a no sé donde.
–¿Y hacia donde se dirigen?
–NO, NO, NO agente que se lo digan en voz baja, yo no puedo saber.
El Guardia Nacional vio a Calixto y este le hizo un gesto de aprobación de que el joven decía la verdad.
–Acompáñenme los tres al toldo, vamos a verificar los datos del vehículo y sus cédulas de identidad
El agente entregó  los documentos y se llevó a Amadeo hacia el otro lado del toldo.

–Ahora me vas a decir que mariquera es esta. ¿Esta gente te tiene amenazado? Ese cuento de que tú eres marico y él es tu enamora’o me suena a muela.
–Créame, suena loco pero es cierto, él debe estar rojo de la pena porque le conté esto.
–¿O sea que si eres marico?
–Gay, coño que manera de referirse a uno vale.
–Bueno, bueno aquí la autoridad soy yo
–Disculpe agente, pero no somos malas personas, ni ellos me tienen secuestrados. Aquí entre tu y yo, creo que me van a pedir el empate hoy.
–Ah vaina. A mi me llega a salir un hijo marico y lo boto de la casa.
–¿Y tú crees que entre tus compañeros no hay maricos?
–De bolas que hay pero ese no es mi peo, allá ellos con sus gustos.
–Y aquí entre tu y yo, ¿no te ha dado curiosidad así de mamarte un guevo?
–Yo prefiero que me lo mamen.
–¿Un hombre?
–Bueno, el que quiera, a mi me gustan las mujeres pero si un tipo me lo quiere mamar ese es su peo, que me lo mame. ¿me lo quieres mamar tú?
–Mmmm me encantaría y además así vendado me da más morbo pero coño estoy con mi futuro novio y no puedo hacer esto.
–Pero ustedes los maricos se la pasan tirando con todo el mundo.
–No todos, a  mi eso no me gusta.
–Bueno ya estamos hablando mucha paja, vamos al toldo.

Regresaron al toldo y el otro agente le dio la información que habían solicitado.
–Esta gente está limpia jefe. El cieguito es abogado.
–Más respeto agente –Dijo Amadeo
–El ciudadano tiene razón, respete a las personas discapacitadas. Y se pueden ir, y les voy a agradecer que  no hagan estos jueguitos. –El guardia nacional esperó que los otros entraran al vehículo para decirle algo a Amadeo.
–Te dejo mi número, pa’ cualquier cosa cuadramos una vainita ahí. –Le metió en el bolsillo del pantalón un papel.
–Si va, gracias agente, muy amable.

–¿Qué  pasó con ese Guardia? ¿te dijo algo? ¿Te molestó? Podemos denunciarlo.
–No vale al contrario, bien pana el tipo, me dio hasta su número de celular, por cualquier cosa je, je, je. El carajo me dijo que no es marico pero que le maman el guevo los hombres, que disfraz.
-Amadeo, estamos con Calixto. Respeta.
–Tranquilo joven, si yo le cuento lo que escucho en el taxi.
–Calixto es pana. Je, je, je

El chofer estacionó el carro justo donde estaba la sorpresa. Andrés salió del carro y ayudó a salir a Amadeo –Huele a playa y oigo las olas –Dijo.
Andrés le soltó las manos para que el se quitara las vendas. Al quitárselas quedó sorprendido del lugar.

–Calixto te puedes retirar a la posada, nos vemos mañana.
–Con su permiso, disfruten la velada.

Estaban a escasos metros de la arena, en el fondo cuatro antorchas encendidas flanqueaban una mesa para dos que tenía un mantel blanco una vela dentro de un cristal, dos copas, un par de platos con sus cubiertos.  Los acompañaba un mar con olas que rompían en la orilla y una luna llena que les iluminaría la cena.

–Marico, ¿qué es esto? Que belleza, no joda y escogiste hoy que fuera luna llena. Verga te pasaste, ojalá pudieras ver lo que yo estoy viendo y te pondrías a llorar como lo estoy haciendo ahora.
–Yo escogí cada cosa que está en este lugar, así que me puedo imaginar lo hermoso que quedó. Quítate los zapatos y la camisa, yo haré lo mismo. Ponte esta franela blanca.

Llegaron a la mesa y al sentarse se acercó una mesonera para servirles el champán, otra mesonera llegó y le entregó una concha de ostra cerrada, al recibirla le quitó la concha y tomó un anillo de acero algo grueso liso que tenía una línea  negra en el medio alrededor el anillo, extendió la mano y le pidió la mano a Amadeo para colocarle el anillo en el dedo. La sonrisa no se le iba de.

Amadeo y Andrés.


–¿Usted quiere ser mi novio a partir de hoy hasta el día que sea?
Amadeo vio el anillo y se levantó de la mesa y fue a darle un beso en la boca a Andrés. Las dos mesoneras estaban detrás de ellos pero lejos, se sonreían una de ellas le pareció tierno el momento.
–¿Eso es un sí?
–¿Tú que crees? Es un sí del tamaño de ese mar.

Les trajeron un carpaccio de pulpo de entrada, para luego disfrutar una pasta marinera.
–Wao Andrés te botaste con esto, eres hermoso, la vista bella, la cena divina, el anillo espectacular. Y que sea tu novio pues es la guinda.
–Que bueno que te ha gustado todo, pero esto no termina aquí.

Luego llegó el postre; Tiramisú y Tres leches para escoger.
Cuando terminaron Amadeo le pidió ir a la orilla del mar y caminar un rato.

–Hoy creo que es el mejor día de mi vida novio. –Dijo Andrés.
–Wao, novio, que lindo suena, soy novio y de un buen hombre. ¿Sabes que creo, que el ciego aquí soy yo?
–¿Por qué dices eso?
–Porque no me he dado cuenta hasta hoy que tengo frente a mi a una persona maravillosa, te quiero mucho y me gustas y quiero estar contigo.
–Que rico escuchar eso. Eras lo que buscaba en una persona. Eres la única persona en la que deposito mi cariño y nunca, nunca me ha dicho algo negativo por estar ciego.
–No chico pero si tú ves mejor que nosotros. Tú tienes algo mejor que tus ojos, tu alma que es capaz de ver todo lo que nosotros no alcanzamos. Ya, no me quiero poner cursi.
Comenzó a quitarse la ropa y se quedó en interiores.
–¿Qué estas haciendo?
–Me quito la ropa, nos vamos a bañar en el mar.
–No, no ¿estás loco? Es de noche.
–Mejor, así no nos ven desde el restaurante.
–Es que no sé nadar…
–¿Y cuál es el peo? Yo estoy aquí.
Lo tomó de la mano y comenzaron a entrar al agua, cuando ya estaban bien adentro y Andrés estaba nervioso, Amadeo lo tranquilizó.
–Abrázate a mi y rodéame con las piernas, confía en mi.
Así lo hizo y cuando ya estaba sujeto a él, Amadeo se sumergió y estuvo unos segundos debajo del agua. Salieron a la superficie y Amadeo lo besó.

–Hoy me has hecho muy feliz mi cieguito.
–Ja, ja, ja tonto, no me sueltes. El guardia Nacional me dijo cieguito y lo regañaste.
–Soy tu novio, te llamo como quiera je, je, je
–Te quiero.
–Y yo te quiero mucho cieguito.

lunes, 17 de agosto de 2015

SE ME ANTOJA QUERERTE 6 #SMAQ

Alonso y Amado.

Amado dejó a Daira con la enfermera para poder ir a casa de su hijo y hablarle  de Amadeo.

Llegó a casa de Adrián, su hijo. Lo recibió su nuera. Estaban sorprendidos de verlo ahí luego de llamarlo para hablar con ellos.
–Me enteré por un amigo que Amadeo está trabajando como prostituto, gigoló, como quieran llamarlo, acompañante, por su puesto hay sexo.
–Ya va, ya va, ¿Amadeo está prostituyéndose? –Decía la madre que no daba crédito a lo que escuchaba. –¿Pero desde cuándo  está metido en eso? Pero el está en la Universidad.
Adrián estaba tensándose apretando los dientes.
–Bueno, no sé desde cuando pero no tiene mucho tiempo pero hablen con él, que entre en razón, debe estar ganando mucho dinero y eso también puede ser contraproducente.
–Mi hijo es gay, tengo un hijo maricón y puto. ¿QUÉ COÑO ESTÁ PASANDO?
–Adrián ¿cómo te va a preocupar  que nuestro hijo sea gay si aquí lo horrible es que se está prostituyendo, ¡Tiene 21 años Amado y ¿cómo te enteraste tú de eso?
–Bueno, ya les dije un amigo…
–¿TU AMIGO ESTUVO CON MI HIJO?
–Bueno, no sé bien, yo creo, tampoco le pregunté pero me aseguró que era mi nieto porque lo conoce.

Luego de discutir, molestarse, analizar que van a hacer, Amado decidió irse pero Adrián estaba decidido a botar a su hijo de la casa. Amado estaba en contra al igual que su nuera pero no había manera que cambiara su decisión.

Ya habían pasado 15 días de la muerte de la madre de su hijo y ya las cosas volvían  poco a poco a la normalidad. Adriano estaba en terapia con un psiquiatra, no estaba yendo al trabajo por reposo  que le determinó el médico por 21 días

Alonso llegó a las seis de la tarde con Amadeo a su apartamento, quería relajarse y que mejor terapia que tener sexo así sea pagando.
–Epa pero tu me dijiste que aquí se estaba quedando Daira y mi abuelo, ¿cómo vamos a tirar aquí?
–Este es mi apartamento, yo hago aquí  lo que me da la gana, tranquilo.
–Si, pero es mi abuelo.
 –Tú abuelo no está y Daira tampoco, vamos a aprovechar.
Se fueron a la habitación y Alonso desnudó a Amadeo de una vez.

Daira llegaba de la calle con la enfermera, pensaban que no había nadie pues la puerta y reja tenían pasada la llave.

–Aquí no hay nadie señora Daira.
–Ay menos mal, así necesito caminar un poco.
Comenzaron a conversar en la sala sin percatarse que en la habitación principal había gente.

–Puedo buscar agua, tengo sed.
–Si carajito, tráeme una cerveza a mi.
Amadeo salió de la habitación desnudo, al estar en el medio de la sala, se encontró a Daira levantándose del sofá y sentándose en la silla de ruedas.
–¡Daira!
Alonso salió de la habitación colocándose una toalla y dándole otra a Amadeo.

–Pero bueno…entonces nos has tenido engañados todo este tiempo.
–Alonso por favor no le digas nada a Amado.
–Ah bueno sería el colmo que también me haya engañado él. ¿Qué te hace pensar que no le voy a decir que eres una mentirosa? Y tú enfermera  que no sé donde te graduaste te vas YA de mi casa, pero ya.
–Entiende mi posición Alonso, Amado me va a dejar.
–Te debió dejar hace años.
–¡Que fuerte todo esto! Tienes engañado a mi abuelo.
–Amadeo esto no es asunto tuyo.
–¿Cómo que no? Es mi abuelo, sinvergüenza, encima que te dieron cobijo en esta casa.
–Mira muchachito, tu abuelo está en este momento hablando con tus padres de tu nuevo trabajo, así que no me hables de sinvergüenza.
–¿QUÉ? ¿cómo se enteró mi abuelo?
–Pregúntale a este señor, se lo comentó hace como tres semanas.
 Alonso vio a Amadeo y bajó la mirada –Si…yo se lo dije, discúlpame esa.
–MIERDA ¡Que vaina! Me van a matar en mi casa! Yo me voy –Se fue a vestir y llegaba su abuelo, se escuchaba la puerta.

Alonso le dijo a Daira que se pusiera en la silla y se quedar quieta –Luego hablaremos–.
Amado entró y vio a todos en la sala. Sorprendido que ahí estaba Amadeo y Daira en la silla y no estaba la efermera.

–¿Dónde está la enfermera?
–La boté hoy, cuando llegué la agarré robándose unas cosas de mi cuarto. Te toca  montar a tu mujer en la cama. Tu nieto se enteró que fuiste a casa de sus padres a contarles lo de su trabajo.
–¿Y cómo se enteró?
–Le dijo la enfermera en un ataque de rabia por botarla.
–Yo voy a llevar a Amadeo a su casa.
–Pero ayúdame a montar a Daira en la cama por fa.
–Que te ayude ella, que haga un esfuerzo, Mañana buscas una enfermera tú y la pagas tú.
 Adiós
–Amadeo
–Abuelo, no pensé que harías eso, pudiste hablar conmigo antes, tú eres gay y yo también coño pudimos hablar. Chao… estoy jodido.

viernes, 14 de agosto de 2015

SE ME ANTOJA QUERERTE 5

Adriano y Américo.

Alejo llamó por teléfono a Adriano.

–<<Mira mi pana, tu noviecito llegó hasta mi puesto de trabajo a amenazarme con una pistola,  y me tumbó la mercancía. Amarra a tu loco>>.
–<<Ya no es mi novio y tranquilo que no te va a molestar más, te pido disculpas Alejo. Estamos pendientes para vernos y contarte>>

Al día siguiente Adriano llegaba a su oficina. Al sentarse en su puesto suena su celular.
<<Hola mi amor, estoy en la torre donde trabajas, ¿quieres que suba?>>
<<Haz lo que te de la gana>>

Américo subió a la oficina y preguntó por Adriano.
–Espere un momento aquí que ya le comunico.
Américo no esperó y entró para buscar la oficina.

–SEÑOR, SEÑOR.
Vio la puerta de la oficina de Adriano abierta y él adentro, entró y cerró la puerta con llave.

–¿Ahora que quieres? ¿No te basta con lo que hiciste en mi casa? ¿Con lo que hiciste aquí y a mi papá?
Américo se acerca a Adriano y lo tomó con fuerza del cabello levantándolo.

–¿CÓMO SE TE OCURRE MONTARME CACHOS CON ESE TIPO QUE ES BUHONERO?
–Baja la voz y suéltame que me estás haciendo daño.
–NO BAJO LA VOZ UN COÑO, ¿QUIÉN COÑO TE CRRES PARA BURLARTE ASÍ DE MI? –Le dio un golpe en la cara que Adriano se tropezó y lanzó al piso unas tazas.

La gente afuera de la oficina estaba acercándose a la puerta para escuchar.

Adriano se incorporó e intentó zafarse de Américo empujándolo pero este lo tomó de la manga de la camisa y le volvió a dar otro golpe.
–A MI TÚ ME RESPETAS SOY TU NOVIO –Le lanzó otro golpe que lo tumbó al piso y Adriano comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero Américo se puso sobre él y comenzó a golpearlo una y otra vez en la cara. Los compañeros gritaban e intentaban abrir la puerta. Américo le daba patadas en las costillas a Adriano hasta que escuchó un fuerte golpe en la puerta que se abrió.

Dos compañeros lograron entrar, detrás de ellos varias mujeres hablando fuerte. Américo se sacó el arma que tenía en la parte de atrás del pantalón y los apuntó. Sin decir una palabra iba caminando rápido apuntando a todos hasta que salió de la oficina y estaba en los ascensores.

Cerró la puerta de vidrio y partió la alarma de incendios para activarla y se fue bajando las escaleras tranquilamente, guardó la pistola tapándola con la chaqueta. Partió otra alarma y siguió bajando. Entre el escándalo de la alarma, los gritos y la gente corriendo logró salir sin que lo vieran aunque ya habían advertido en planta baja. Se montó en su carro y se fue.

–¡NO! No lo muevan llamen a una ambulancia no vaya a ser que tenga algo roto y lo jodamos más –Decía uno de los compañeros de Adriano que lo estaba ayudando.
–Adriano, ¿estás bien? ¿Me oyes? –Adriano estaba desmayado pero respiraba. A los 10 minutos llegó una ambulancia. Adriano tenía la nariz fracturada y la cara llena de sangre y moretones.

Media hora después, una compañera toma el celular que está en el escritorio y llama a los padres de Adriano para contarle lo sucedido.

Ya en la clínica, Adriano es atendido. Sumado a lo d e la nariz, tiene dos costillas rotas y fuertes golpes en la cabeza y abdomen, se quedaría en la clínica de momento 72 horas dependiendo de la evolución.

Alonso, el padre de Adriano ya estaba en la clínica pero su exesposa aún no llegaba así que decidió llamarla a la casa pero no contestó y marcó su celular; estaba apagado, dejó el mensaje.
En la clínica estaban cuatro de los compañeros de trabajo de Adriano, entre ellos los dos que ayudaron antes que llegara la ambulancia.

Alonso estaba extrañado que su ex no llegara, pero no quería dejar a su hijo solo así que esperó un rato más.
Esa noche Alonso se quedó en la clínica, en la mañana uno de sus compañeros lo iba a relevar para que se fuera a descansar pero Alonso decidió irse a casa de su exesposa para averiguar que pasaba pues no había tenido noticias  y era muy raro que no estuviera ahí si le habían avisado.

El compañero de trabajo, Rodolfo, estaba sentado al lado de la cama cuando Adriano abrió los ojos. Estaba un poco atontado y preguntó que hacía ahí.

–Epa chamo,  estás en la clínica ayer vino un carajo a la oficina y entró en la tuya y te entró a coñazos y nos amenazó con un arma.. ¿Ese tipo es tu novio? ¿el que publicó las fotos esas?.
Adriano comenzó a llorar afirmando con la cabeza.
–Mi pana ese tipo es un loco oyó, denúncialo en la policía, te pudo haber matado.
–Ya lo hice…pero no se llama como me dijo. Él fue mi pareja por nueve meses.
–Ya mi pana no hables, descansa –Le tomó de la mano y se la apretó-.
–Busca mi celular y llámalo…dile que venga.
–¡Chamo! ¿tú te volviste loco? ¿ Cómo voy a hacer eso? Será para que termine de matarte aquí en la clínica, además creo que tu celular está en la oficina o lo tiene  Leonor que llamó a tus papás.
–Busca mi celular y llámalo, se llama Américo.
–Pero me dijiste que no se llama como te dijo.
–Busca mi celular por fa.
–Bueno chamo, deja que llegue tu papá y me voy a buscarlo.

Alonso llegó al apartamento y comenzó a tocar el timbre insistentemente, marcó el número del apartamento y escuchaba el sonido del teléfono pero nadie atendía. Comenzó a preocuparse, llamó a su cuñada para ver si sabía algo pero nadie le daba razón.

Volvió a la clínica y le preguntó al hijo donde estaban las llaves de apartamento. Todas sus pertenencias se habían quedado en la oficina pero su amigo Rodolfo iría para allá y se las haría llegar lo más pronto posible..
Tuvo que dejar a su hijo solo en la clínica porque se presentó una emergencia en la agencia de publicidad. Un problema que terminó de resolver a las 10 de la noche.

Al día siguiente, temprano, el médico revisó a Adriano y le dijo que podía irse a casa antes del mediodía. Su padre había llegado y comenzó a arreglar los papeles para salir, aunque el seguro había cubierto todo.

11:35 de la mañana, ya estaban los dos en el carro, Alonso dejaría a su hijo en su casa pero quería saber que había pasado con la madre de su hijo.
–Me tiene preocupado tu mamá, estas son horas que no aparece y  eso es rarísimo, una amiga tuya del trabajo la llamó para decirle que estaba en la clínica y dijo que saldría enseguida.
–¿Verga que habrá pasado?
–La gente de tu oficina me contó que te cayó a golpes el noviecito tuyo y amenazó a la gente con un arma. ¿Con quién carajos te metiste tú?
–Era mi novio papá teníamos nueve meses,  se enteró que me vi con un tipo y pensó que le estaba montando cachos por eso me golpeó.
–Pero lo dices como si justificaras la coñaza que te dio. ¿Tú estás demente o qué? Preso va ir ese enfermo.
–¿Llamaste a mi hermano?, él a lo mejor sabe donde está mi mamá.
–Acuérdate que tu hermano está de vacaciones fuera del país con la esposa. Mira carajito, vamos a denunciar a ese tipo ahora que lleguemos a casa y veamos que pasó con tu mamá.
–Quiero llegar a casa y acostarme.

Llegaron al edificio y Alonso se asomó al estacionamiento y el carro de su ex no estaba.
–Tu mamá salió en el carro, no está. Coño de la madre ¿y si tuvo un accidente?.
–Vamos a subir..

Abrieron la puerta del apartamento, no tenía la cerrojo pasado. Adriano entró primero y se fue directo al cuarto de su mamá pero no podía correr. Alonso estaba haciendo unas llamadas.

Adriano abrió la puerta del cuarto y se detuvo en seco.

La cama estaba teñida de rojo. Su mamá estaba acostada boca arriba vestida con las muñecas y el cuello cortados, tenía los ojos abiertos.
A Adriano se le aceleró la respiración y comenzó a llorar, se acercó a la cama y tomó la mano de su mamá y apoyó la cabeza del colchón y arrancó a llorar.
Alonso se acercó al cuarto y vio la imagen de su exesposa bañada en sangre y agarró a Adriano y lo sacó de ahí.

Adriano seguía llorando y Alonso también.
–¿pero por qué tu mamá se quería suicidar?  ¿tenía problemas? ¿Estaba pasando por alguna situación difícil? ¿un novio? No entiendo, ella no es de las que hace esto.
–Adriano seguía llorando –Ella no se suicidó papá, la mataron, fue mi novio.
Alonso se volteó a ver a su hijo que estaba de pie mirándolo.
–Fue mi novio, para vengarse de mi.
Envuelto en el dolor de ver  a su madre como la encontró, le recorrió una sensación por el cuerpo de placer y morbo imaginándose e a su novio violento cometiendo aquel crimen. Las lágrimas no cesaban pero tenía una erección. Alonso se dio cuenta.

jueves, 13 de agosto de 2015

SE ME ANTOJA QUERERTE 4

Débora y Alejo.

Débora llegó de madrugada a su casa luego de estar más de cuatro horas en la policía.

–Ah pero tú eres un hombre ¿y que haces  vestido de mujer? ¿QUIÉN LE VA A HACER EL EXAMEN FORENSE?.
–Soy transexual.
–Si pero eres un hombre, aquí dice Arquímedes.
–Oficial vine a poner una denuncia, me violaron.
–¿Pero quién te violó?
–Un tipo, ¿me van a tomar la declaración?
–Ah son noviecitos…bueno pase con el oficial Marcano que lo van a revisar.
–“Malditos policías, esto no va a terminar bien”

Entró al consultorio del médico forense que estaba acompañado de un policía.
–Quítese la ropa.
Débora con los ojos cerrados se quitó la bata y la ropa interior. El policía levantó las cejas al verle los senos y en su entrepierna un pene.

–¿La agresión sexual fue anal?
–Si doctor.
–La golpearon aparte del abuso.
–No.
–Voy a tocar sus genitales para comprobar que no hay traumatismo.
A Débora le salían las lágrimas solas. Aún tenía los ojos cerrados. El policía la observaba sin poder creer lo que veía, igual sentía pena por ella por la vergüenza a la que estaba expuesta.
–Voltéese para revisar su zona anal. ¿La persona eyaculó dentro de usted?
–Débora seguía llorando y se quedó callada unos segundos.
–Creo…que sí…
–Acuéstese de lado. Vamos a tomar una muestra.

Luego de varios minutos terminó el chequeo. El médico le hizo varias preguntas. Luego de vestirse, el médico se fue a buscar unas planillas,  Débora se quedó sola con el policía en el consultorio.

–Yo te vi la otra vez cuando viniste a poner una denuncia. Te tocó el peor policía que pueda tomarte una declaración. ¿Quién te hizo esto?
–¿Cómo se yo que no eres amigo de ese policía malandro?
–Confía en mi. A ese tipo le tengo ganas..
–Rendel, se llama Rendel el que me violó.
–Claro, tú eres Débora, la de la peluquería. Yo he ido para allá ahora caigo. Claro que conozco a ese bicho. Y te puedo decir que tu denuncia la van a engavetar.
–¿Perdí mi tiempo entonces? Acabo de pasar la peor humillación en vano.
–Con la denuncia y el examen ve a la fiscalía. Pero yo puedo hace que vayas por los caminos verdes y sales más rápido de eso.
–¿Qué caminos verdes?.
–Ven, acompáñame a mi locker.

Llegaron al locker esperaron que se quedaran solos y le dio un arma.
–Está limpia.
–¿Cómo limpia? No entiendo.
–No tiene antecedentes, no está registrada. Haz lo que tengas que hacer y te deshaces de ella. Guárdala.

Débora la metió en el bolso envuelta con una franela. Fue a la oficina del jefe de policía para esperar que le dieran su denuncia y el resultado de los exámenes.
Llegó a  su casa y se acostó, en la mañana le contó a su madre lo sucedido en la comisaría.

Luego de abrir el salón de belleza, le dijo a uno de sus empleados que se encargara de la caja para ella salir. Se encontraría con Alejo para hablar de lo que ocurrió anoche y de otras cosas.

Alejo estaba que le hervía la sangre, quería buscar a Rendel y matarlo a golpes pero Débora lo calmó y le dijo que iría a la fiscalía para poner la formal denuncia.

–Quiero que me expliques algo. Rendel me dijo mientras… me estaba violando…tú…estabas con Régulo tirando también, no es que yo le crea lo que me diga el asqueroso de tu primo, pero es que yo vi lago raro entre el bombero y tú. Dime.

Alejo tenía los codos apoyados en sus piernas y se pasó las manos por su cara.
–Si..mi amor, si, lo hice pero fue para pagar la deuda, por el favor que nos hizo.
–¿Y tu y que no eras gay? Explícame.
–Bueno…no realmente…yo…soy bisexual me gustan las mujeres y los hombres..
–Yo sé lo que es bisexual, no me tienes que explicar ¿por qué no fuiste sincero conmigo?
–Pensé que me ibas a decir que no querías nada conmigo.
–¿Y cómo voy a querer algo contigo si en cualquier momento te vas a acostar con un tipo o una tipa?
–Perdóname mi amor.
–Alejo ahora no quiero saber de nadie. No quiero saber de ti, de ningún hombre, me siento asqueada. Lo nuestro se termina de momento, necesito pensar en todo esto. Puedes seguir en el salón porque eres parte de eso pero no quiero una relación contigo. –Se levantó y se fue.

En la noche, luego de cerrar el salón de belleza, Alejo la ayudó a cuadrar la caja, había sido un día agotador; muchos clientes. Se despidieron . Alejo tomó la vía para su casa pero Débora se fue por la vía contraria, hacia el bar.

Cuando llegó justo a la esquina antes del bar estaba Rendel con un amigo. Lo tenía a 20 metros de distancia y esperó a ver si el amigo se alejaba. Este entró a al bar y Rendel quedó solo apoyado en un muro.

–¡Mírame a la cara maldito! –Débora lo apuntaba, Rendel no distinguía quien era porque estaba a contraluz.

Accionó la pistola y disparó una, dos, tres, cuatro veces. Las balas impactaron en el cuerpo de Rendel que cayó al suelo. El ruido de la música proveniente del bar apagó las detonaciones. Guardó el arma en el bolso y se dio media vuelta y cruzó a mano derecha para tomar la vía que va paralela al río que atraviesa la ciudad. Al llegar al cauce del río, lanzó el arma que aún estaba caliente. Siguió caminando por ahí hasta llegar a la esquina que sube a su edificio.
 Entró al ascensor y comenzó a llorar.

miércoles, 12 de agosto de 2015

SEXTA TEMPORADA Se me antoja quererte 3

Asdrúbal y Asier.

Ramón se acercó a la oficina de Asdrúbal para saludarlo. Él se levantó y se fueron a la cocina para hablar. Eran las 7:30 de la mañana así que podían sentarse a conversar.

–¿Cómo te fue con el investigador?
–Marico me echó una cogida, no sabes.
–Bueno la verdad es que no quiero saber, quería saber como te fue con lo del caso que le planteaste.
–Coño que cortante vale.
–Guevón ¿qué quieres? Ya sabes que me gustas, sabes que quisiera algo más contigo y tú pretendes echarme el cuento de cómo te cogieron.
–Verga Ramón…eres mi pana con el que puedo hablar libremente de estas cosas y tú sigues con o mismo…
–No me hagas caso, cuéntame ¿cómo te van a ayudar que te dijo?
–Bueno estamos buscando pruebas, él tipo me dijo que está consiguiendo gente dentro de la empresa que le consiga documentos papeles, o algo que escuche a ver que tal y bueno, que siguiera viéndome con este pana y sacarle información, ay pásame el periódico.

Asdrúbal comenzó por el final del periódico y vio en la página de sucesos una noticia.

<<ASALTO A CAMIÓN BLINDADO DEJA UN MUERTO Y UN HERIDO.

El herido es uno de los antisociales que logró escapar con los otros dos maleantes.

El trabajador de la empresa muerto logró dispararle al ladrón pero este también le disparó y le causó la muerte.>>

A Asdrúbal le recorrió un escalofrío por todo el cuerpo. –Verga ¿será Asier? Coño sería el colmo que sea un asesino…pero es que esto ya lo había leído, capaz ya ha disparado en otras oportunidades. Pero él es tranquilo, cada vez que estoy con él es pausado, recio al hablar pero tranquilo. A lo mejor la noticia está errada y disparó el otro. ¿Sería el papá? Tengo un suegro asesino o mi novio es un matón, esto se está escapando de las manos

Se había quedado mirando hacia ningún lado y pensativo. Al regresar a la realidad se dio cuenta que tuvo una erección, no podía levantarse de la silla.
–Epaaa, mijo ¿qué te pasó? Te estoy hablando.
–Ah dime, dime es que me quedé pensando
–Si ya vi, quepor que te quedaste como idiota viendo la noticia.
–Lee el titular,  creo que puede ser Asier y su familia los que estén detrás de esto.

Asier estaba en casa de sus padres mientras pasaba el reposo. El papá se quedó solo en el cuarto con su hijo.

–Lo del sábado se nos fue de las manos, arriesgamos mucho.
–Pero a pesar de todo salió bien.
–No, no salió bien Asier, hay un muerto y siempre dije que había que evitar eso.
-Hubo disparos y teníamos que defendernos.
–No, abortar e irnos.
–Bueno papá ya se hizo mira las noticias, no saben quien fue.
–Hablando de otra cosa, ese amigo tuyo ¿qué tanto le contaste?
–Por encimita, que pedimos plata en la calle. Más nada.
–¿Seguro?  Esto no es para estar contándolo, te lo he dicho mil veces.
–Tranquilo que  Asdrúbal no sospecha nada y no me ha preguntado más.
–Tú sabes lo que pasa si sabe más de la cuenta ¿no? ¿Te acuerdas lo que te dije?
–Que nuestros negocios son nuestros y de más nadie.
–Si, pero también te dije que si entra alguien ajeno  a nosotros a enterarse de lo nuestro hay que eliminarlo.
–No voy a permitir que le hagas algo a mi novio.
–Eso depende de ti.
–me dijiste que no quieres muertos y me dices eso…
–Te lo advierto, no vas a poner en riesgo nuestra organización y nuestra empresa por estar tirándote un culo.

Asdrúbal ya estaba en su oficina, entre cliente y cliente llamó por teléfono a Asier para verse hoy en la tarde, pero  este le dijo que no podía porque estaba de reposo, se había caído en casa y tenía el hombro dislocado y tenía un cabestrillo, pero le dolía aún mucho. Asdrúbal no le dio mayor importancia y le dijo que se verían el fin de semana pero lo iría a visitar.

–Yo sabía, fue Asier el que disparó, el asalto lo hicieron ellos. Esto es grave, tengo que averiguar si es cierto que fueron ellos, ¿pero cómo?. ¿Me meto en su casa de noche? ¿Qué mariqueras estoy diciendo, ni que fuera yo del FBI. Será cuando lo visite que revise sus cosas, tengo que averiguar.

Volvió a darse cuenta que tenía otra erección –¿Pero porqué me pongo así pensando en Asier y  su crimen? –Llamó a Rubén el detective, para contarle lo del asalto y que buscara en el periódico la noticia.
–<<Esta vaina se está poniendo buena carajito, vamos por buen camino, tengo datos importantes>>
–<<¿Cuándo nos reunimos?>>
–<<Mañana te informo y te vienes a mi casa>>
–<<No mi pana, a tu casa no voy, ¿y si viene tu novio?>>
–<<Por eso te aviso mañana, aún no lo sé>>
–<<Prefiero vernos en un café>>
–<<Te llevaré a un hotel y luego al café, hablamos mañana, te dejo>>
Este carajo me quiere coger otra vez, pero tiene novio que bolas, ahora seré su amante,  esto no va a terminar bien, capaz y no resuelve nada del caso y yo seguiré tirando con él. Pero es que tira divino y yo quiero otra vez, bueno me tengo que concentrar que tengo trabajo –Tocó la computadora para llamar a otro cliente–

Ramón llamó por teléfono a Asdrúbal.

–<<Epa, me quiero tomar unas birras luego del trabajo, ¿te animas?>>
–<<Si vale, me gusta la idea, así te cuento más del caso>>

Ramón colgó la llamada. –Lo voy a poner a beber que jode y después le digo para tirar. De alguna manera ese carajo va a ser mío, no se me va a escapar.

martes, 11 de agosto de 2015

SEXTA TEMPORADA Se me antoja quererte 2

Amadeo y Andrés.

Oficialmente Andrés y Amadeo eran novios, días después de haber pasado por la policía a causa del robo.
Andrés había contratado el servicio de un taxista amigo para que lo ayudara en varias cosas.
Le preparó una sorpresa a Amadeo. A las cinco de la tarde lo esperaba en la plaza de siempre, le dijo que se trajera ropa cómoda y ropa para el día siguiente. No le dio más explicaciones.

Amadeo llegaba a la plaza con un bolso.
–Bueno, aquí me tienes pero estoy nervioso ¿dónde vamos?
–La sorpresa apenas comienza. ¿Le dijiste a tu jefe que no podías trabajar hoy?
–Si, pero quedé con él en que mañana estaré disponible a cualquier hora así que sea lo que sea que tienes planificado mañana me tengo que liberar rápido.
–Bueno no te garantizo nada.  Como es sorpresa mi amigo aquí te va a tapar los ojos para que no veas donde vamos ¿ok? Pero como yo tampoco voy a ver y él estará manejando, también te va a amarrar las manos por detrás. ¿Estás de acuerdo?
–Confío en ti.
–Eso está muy bien, confía en mi. Calixto procede y luego lo ayudas a  montarse.

Comenzó el trayecto y Andrés le preguntaba a Amadeo por sus clases en la universidad, él le respondía y quería comentarle sobre su trabajo pero Andrés lo interrumpía.
–No quiero saber de tu trabajo, quiero saber de las cosas que te llenan, te hacen crecer como ser humano.
Amadeo quedó en silencio unos segundos.
–Me encanta mi carrera –Amadeo se puso cómodo en el asiento de atrás y se deslizó hacia delante –Quiero ser ingeniero de petróleo, me apasiona el tema de los hidrocarburos, la técnica, los proyectos, el análisis, las proyecciones, la extracción. Todo, quiero volcar todo esos conocimientos que adquiera en el trabajo que consiga, aportarle a mi país lo que sé, lo que me apasiona. Mmmmm me gusta ser solidario con la gente, ayudar, contribuir en lo que sea para que las personas salgan adelante. No me gustan las injusticias, odio que la gente rechace a otra por ser distinto –Andrés se sonrió.
–Hey pero no lo digo porque tú estás aquí Andrés, siempre me ha gustado ayudar a las personas, no por lástima sino por solidaridad. A ver, me gusta el deporte, cada vez que puedo lo hago. Disfruto estar con mi familia y con mis amigos para joder con ellos, trato de transmitirle a ellos lo que yo hago, pero no es fácil je, je, je. Bueno, este soy yo…
–¿Te gusta estar en pareja, te ves en unos años viviendo con alguien  por el resto de tu vida o por lo menos unos cuantos años?.
–Me lo he planteado. Mi última pareja la tuve pero fue por interés, lo admito, quería su dinero y quería muchas cosas, me gustaba el tipo pero más quería su plata y me la daba sin preguntar. Pero si, quiero estar con alguien, pasar  mucho tiempo con esa persona, compartir, viajar, disfrutar de las pequeñas cosas  que para uno son grandes.
Hubo otro silencio.
–Dime sinceramente, no te cortes, di lo que sientes, ¿que piensas de mi? Luego de conocerme ¿qué ves?.
–¿Tengo que responderte eso? Bajen el vidrio  tengo mucho frío y quiero saber donde estoy.
–Tienes que responder.  Me encanta que quieras usar tu olfato para ubicarte, pero no se va a poder. Responde.
–Me pareces una persona sensible, no sé si por tu condición de estar ciego, pero eso me gusta, tienes otra visión de las cosas si es que se puede decir así je, je, je –Ya Amadeo estaba acostado en el asiento –Eres de buenos sentimientos, responsable,  muy bueno en tu trabajo, eres guapo –Calixto miró a Andrés y luego miró hacia atrás pero no vio a Amadeo pues  estaba acostado –es fácil enamorarse de ti–.
Calixto se aclaró la garganta.
–Ya va, una pregunta, ¿el señor sabe que tu y yo somos gais?
–Si, si lo sé joven, lo que pasa es que no estoy acostumbrado a estas conversaciones.

El  viaje continuó y escuchaban música, Amadeo se había quedado dormido. Andrés bajó el vidrio de su lado y el de atrás, cuando comenzó a entrar la brisa, Amadeo despertó.
–Estamos en la playa, huele a mar, salitre.
–Que bueno, viste que no es tan malo estar con los ojos tapados.
–Eso me gusta de ti, que me has enseñado a tener otras sensaciones.
–Es mejor que se acueste señor Amadeo, vamos a pasar un peaje y hay policías, si lo ven así nos van a parar.
–Esto se pone emocionante, vamos a levantarme para que me vean
–Amadeo ¿ESTAS LOCO?
–De vez en cuando hay que hacer locuras.
Antes de cruzar el peaje bajaron las ventanas y al ver a Amadeo vendado y las manos amarradas detuvieron el vehículo y les pidieron que se estacionaran a la derecha del peaje.
–Te voy a matar Amadeo. –Dijo Andrés.
–¡Sorpresa!

lunes, 10 de agosto de 2015

SEXTA TEMPORADA Se me antoja quererte 1


Alonso y Amado

Alonso dejaba todo listo en la oficina; pautas, productores, talento, catering. Dejó encargada de todo a su asistente, el tenía que ir a la casa de la playa  de Amado para hablar con él. Mientras iba en la carretera hablaba con unos amigos sobre Amadeo para que lo contrataran una noche.
Había cerrado una negociación, la semana que viene terminaría con el papeleo, la firma y pagar.
Amado estaba en su casa. Se disponía a bañar a Daira ahí mismo en la cama, él  no podía levantarla el solo. La enfermera no fue más porque no le pudo seguir pagando, sus hijos no quisieron colaborar con él pues nadie estuvo de acuerdo en su matrimonio con Daira.
El dinero ahora no le alcanzaba. Tomó la decisión de no alquilar la casa sino venderla para comprar algo más pequeño y ahorrarse un dinero para poder vivir con eso.
Daira había tenido una leve mejoría, pero no podía caminar, movía torpemente los brazos y no podía ayudar mucho para el manejo y traslado de ella hacia la silla de ruedas. Amado ya no tenía la fuerza y vitalidad para cargarla y moverla pero hacía lo que podía.
Dos horas después del baño, darle la cena y dormirse, Amado estaba recostado en el sofá esperando que llegara Alonso que apareció a los 10 minutos.Al verse, Amado lo abrazó y le dio un beso en la boca. –No sabes cuanto te deseo–
 Alonso le quitó la camisa y se desabrochó el pantalón. Amado se agachó y comenzó a hacerle sexo oral.
–¿Daira dónde está?
Amado se detuvo –Durmiendo, tranquilo–.
Mientras estaba agachado se desabrochó el pantalón y se puso de pie –Penétrame, lo quiero–.
Alonso lo volteó y lo sentó en el sofá y comenzó a penetrarlo. Alonso no podía sacarse de la mente el día que tuvo sexo con el nieto de su exnovio. Cuando estaba concentrado en el sexo, se escucha una campana y luego el ruido que hizo al caerse al suelo.
–Es Daira, me necesita –Se levantó y se subió el pantalón.
Alonso le hizo gracia eso y se vistió. Fue a servirse un vaso de agua mientras esperaba a Amado.
Daira había despertado sobresaltada, nada importante. Regresó a la sala.
–Listo, no era nada. ¿Seguimos?
–Nooo, ya se me quitaron las ganas. ¿Tú crees que podamos caminar por la playa a esta hora? Quiero conversar pero no aquí adentro.
–Si, pero no nos vayamos muy lejos, por Daira.
Salieron a caminar y Amado le dijo que había decidido vender la casa, de hecho, ya estaba vendida. Alonso le dijo que él la compró, algo que lo sorprendió, no se lo esperaba.

–¿Pero por qué tú?
–Bueno, me interesa tener una casa en la playa para cuando me esté viejito.
–¿Pero me vas a dejar  que me quede aquí?
–Me dijiste que aquí no querías quedarte,  yo de momento la alquilaré para temporadistas, me dijiste que querías irte a la capital para tener todo cerca.
Un silencio invadió el entorno mientras caminaban por la orilla de la playa y se mojaban los pies.
–Me puedo quedar en tu apartamento mientras consigo un apartamento pequeño para Daira y para mi.
–Me estás pidiendo algo un poco difícil. Es complicado, va a cambiar mi rutina
–Pero si vas a estar trabajando y llegarás en la noche.
–¿Tú estás escuchando lo que dices? Parece que estoy hablando con mi hijo. Claro que va a cambiar, llego a mi casa y está mi ex con su esposa enferma invadiendo mi espacio.
–Bueno, entonces déjame estar en la casa de la playa…creo que fue un error venderla.
–No, te puedes quedar en la casa. Un mes, te doy un mes apenas te mudes a mi casa, luego verás que haces y para que veas que no soy tan malo, pondré una enfermera y no quiero desastres, no quiero que esto entorpezca mi día a día.
–Haré todo lo que esté a mi alcance para que no sientas que Daira está ahí.
–Eso va a ser difícil pero bueno, te lo agradezco.
–Estás muy aprehensivo conmigo.
–¿Te parece? ¿Por qué será?
Dieron la vuelta para regresar a casa y cenar algo para acostarse.
Ya sentados en la mesa frente a la piscina comiendo una pasta a la marinera con una copa de vino blanco Alonso le comentó algo.
–¿Sabías que tu nieto se prostituye?
Amado detuvo su copa en sus labios y la dejó en la mesa –¿Qué?
–Así como lo oyes, me enteré por un amigo que lo maneja, bueno que le maneja los clientes.
–Pero ¿cómo, cómo, cómo sabes que es mi nieto? ¿Te dijo el nombre?
–No, llegó a mi casa y tuve sexo con él. Bien caro que cuesta, pero vale la pena.
Amado se levantó y tiró la servilleta de tela en la mesa. Entró a la casa y comenzó a lavar los platos, Alonso trajo los platos de afuera y se los puso en el lavaplatos.
–Disculpa que te lo haya dicho, per creo que tenías que saberlo.
–¿Y me tenías que decir que te tiraste a Amadeo? Podías ahorrarte el comentario.
–Podría, pero prefiero decírtelo.
Dejó a Amado lavando los platos y se fue al cuarto donde estaba Daira. Encendió la luz y ella estaba despierta, al verlo se puso tensa y empezó emitir un sonido pero Alonso le dijo que guardara silencio y se sentó al lado de ella en la cama.
–Tu esposo lo consiguió, se mudan para mi casa, así que te tendré cerca. Ah y esta casa ahora es mía, la compré, un caprichito. Bueno, te dejo, descansa, nos vemos mañana.
Se levantó y se fue a buscar a Amado que ya estaba limpiando la cocina.
 –No sé si llamar a mi hijo y decirle lo de Amadeo.
–Tu nieto es mayor de edad y está ganando mucho dinero, decirle a tu hijo eso es como empujarlo a que se vaya de casa, cosa que me parece bien, pero no sé si su madre esté de acuerdo.
–¿Por qué me contaste eso? ¿Para mortificarme, para vengarte de mi por lo de Daira, por irme a vivir a tu casa?.
–Un poco de todo. Vamos al cuarto quiero tener sexo. Te espero allá.
 Alonso fue hacia el cuarto sonriendo.

viernes, 31 de julio de 2015

FINAL DE TEMPORADA Se me antoja quererte 10

Adriano y Américo

–¿Cómo pudiste ocultarme algo así Adriano? Yo lo sospechaba pero no quería aceptarlo y además todo lo que me ha contado tu amigo. –Decía la mamá de Adriano con lágrimas en los ojos al igual que Américo–

–¿Pero que es esto, de qué hablas?
–Yo mejor me voy, ustedes tienen cosas que hablar
–¡TÚ NO TE VAS DE AQUÍ, ENFERMO!

–Él me contó que eres gay y que lo estás acosando, que te tiene miedo y acudió a mi para que hablara contigo, pero yo los voy a dejar solos para que hablen y luego hablaré contigo.

Se levantó de la mesa limpiándose la cara con un pañuelo y se fue a su habitación. Adriano se quedó en la sala con Américo que se levantó de la mesa y le dio un beso en la boca. Se lo llevó hasta su habitación y cerró la puerta con llave.
–¿Me vas a golpear aquí en tu casa? Hueles a alcohol, ¿estabas bebiendo? ¿con quién? –Sacó una navaja y se la puso en el cuello– Adriano se quedó paralizado sintiendo la hoja de la navaja presionando su cuello.
–¿Qué coño pretendes con todo esto? ¿Acabar conmigo, qué coño te hice?
–Eso es lo que quiero saber, ¿qué coño me hiciste para estar así de enamorado. No me has respondido, con quien estuviste?
–Con un pana, no tengo porque darte explicaciones.
Américo tomó de la repisa una figura algo pesada y se dio un golpe él mismo haciéndose daño. Comenzó a sangrar.
–Mira lo que haces cuando te pones violento. Quítate la ropa –Volvió a ponerle la navaja en el cuello.
Adriano se quitó la ropa y se quedó en interiores. A pesar de lo asustado tenía una erección.
–Túmbate en la cama –Américo se desnudó y se montó encima introduciéndose el pene, una vez dentro volvió a ponerle la navaja en el cuello. Comenzó a subir y bajar sobre Adriano. Le dijo que agarrar la navaja, una vez que la tenía en su mano, Américo le tomó fuerte la mano y se hizo una herida en el pecho, la sangre salpicó las sábanas.
Seguía encima  y comenzó a apretarle el pene con su culo lo que hizo que Américo se corriera dentro de él. Américo se puso a llorar, se levantó de la cama y comenzó a tirar cosas y lanzarlas a la pared, salió del cuarto gritando con la ropa en sus manos.
La mamá de Adriano salió y vio a Américo sangrando.

–SU HIJO ESTÁ LOCO, LO VOY A DENUNCIAR. –Salió de l apartamento así desnudo como estaba, cerrando con fuerza la puerta. Un par de vecinos se asomaron y vieron al joven salir desnudo y con sangre pero no se atrevieron a salir.

La mamá de Adriano seguía llorando y nerviosa. Se acercó a la habitación de su hijo que estaba tirado en la cama desnudo mirando al techo mientras las lágrimas le corrían  por su sien.

–Nada de lo que te dijo ese psicópata es cierto mamá…la única verdad es que soy gay y tuve la genial idea de enamorarme de un enfermo. Nueve meses de relación tuve con él. Y estoy enamorado de ese tipo mamá, me persigue, me busca, va a mi oficina, se ha metido en mis cuentas, me pinchó los cauchos y para rematar no se llama Américo. ¿le sigues creyendo a él o a tu hijo? –Adriano seguía acostado sin moverse con la mirada fija en el techo y continuaba hablando –Me tiene vigilado, hizo que en mi trabajo se enteraran que soy gay, igual que en la oficina de mi papá. y ¿sabes qué? Ese hombre me gusta, me da morbo lo que hace, me excita pero no lo quiero cerca de mi, pero si le pasa algo me muero. Ahora te estarás preguntando quién es más loco de los dos.

Ella se acercó a su hijo y lo abrazó y comenzó a llorar. –Vamos a denunciar a ese tipo mi amor, lo vamos a meter preso–

–¿Cómo, no es quien dice quien es, tiene una denuncia en la policía pero no sirve de nada, irán a su casa a buscarlo. Déjame sólo mamá, me quiero duchar y vestir, es primera vez que me ves desnudo, sal de mi cuarto.

Adriano quedó acostado así toda la noche. En la mañana lo despertó su celular. Era la policía para decirle que ya habían ido a la dirección que él le había proporcionado.
El apartamento ya estaba vendido, lo vendió una inmobiliaria, el dueño del apartamento era un empresa fantasma que nadie sabe de su existencia fiscal. La policía estaba como al principio, sin nada, necesitaban más información o pruebas distintas a las  tienen.

Adriano se levantó de la cama. Eran las 10 de la mañana y tenía que ir a la oficina, fue al baño y se vio sangre en su pecho. Entró a la ducha.
 

La ciudad en el oeste estaba en plena ebullición. Gente en la calle, tráfico y los buhoneros instalados en la acera dejando un pequeño espacio para que pasen los peatones. Uno de esos buhoneros es Alejo que seguía instalado vendiendo sus productos.

Un vehículo se estacionaba en la esquina frente a los buhoneros. Se bajó y cerró la puerta, comenzó a caminar hacia la calle donde estaban los comerciantes informales. Al llegar, se acerca a una muchacha –Disculpe ¿conoce a Alejo? –La muchacha levantó la mirada y le señaló a la persona que buscaba –El de la chemise azul de rayas–.

Llegó hasta el puesto de Alejo.
–¿Tú eres Alejo?

–Si, mi pana, ¿quién pregunta?
–No soy tu pana –Sacó un arma y la gente alrededor se alejó de inmediato dejando los puestos solos –No te metas con lo ajeno si es que quieres seguir vivo.
–¿Qué te pasa viejo baja esa arma que se te puede escapar un tiro.
Américo activó el arma –No se me va a escapar, te voy a disparar si  vuelves a ver a mi novio.
–¿Tú estás loco? ¿qué novio? Baja el arma.

–Adriano es mi novio –Le dio una patada a la mesa y la tumbó al piso –Se fue de ahí caminando de espaldas viendo a Alejo y apuntándolo hasta que llegó al carro y se fue.

–Maaarico…¿quién carajo es este frito? –Alejo cogió su celular y marcó el número de Adriano.

jueves, 30 de julio de 2015

SE ME ANTOJA QUERERTE 9

Sentados en el sofá comenzaron a hablar tomándose cada uno una cerveza.

–¿Y desde cuando estás saliendo con Arquímedes?
–Débora, no la llames así.
–Bueno tú me entiendes, yo lo conocí como Arquímedes.
–Tenemos casi 3 meses
–¿Y te gusta?
–Estoy enamorado de ella, no pongas esa cara ya sé que es poco tiempo pero me siento muy bien con ella, feliz.
–No, no, tranquilo, ese no es mi peo. En el barrio te tenían como hétero ¿sabías? Pero te empataste con Débora y la vaina cambió.
–Yo le dije a Débora que no era gay…ella se va a operar y eso me gusta quiero estar con una mujer, me gustan las mujeres.
–Yo sé, a mi no me lo tienes que decir, pero también te gusta un culo de macho.

Régulo bebió un sorbo de cerveza y se le acercó a Alejo, le dio un beso pasándole el líquido a su boca. Mientras le bajaba el cierre del pantalón y le sacaba el pene  que ya delataba  una erección.
Se agachó y comenzó a hacerle sexo oral mientras que Alejo le empujaba la cabeza hacia abajo. Régulo seguía y mientras lo hacía su boca salivaba y mojaba todo el pene de Alejo que  en cada movimiento sentía que se iba a correr.

Alejo lo detuvo y comenzó a quitarse la franela. Régulo se bajó los pantalones y le dio un preservativo –Póntelo y métemelo ya –Dijo viéndolo con morbo.
Se colocó el preservativo y escupió en el culo de Régulo, que se abrió nalgas abiertas con sus dos manos. Comenzó a penetrarlo hasta tenerlo todo adentro, se detuvo y empujó un poco más para luego empezar a moverse.

El celular de Alejo sonaba. –Tengo que atender –Dijo mientras no paraba de penetrar a Régulo que le dijo que atendiera –Y sígueme cogiendo–.

–<<Alo´>>
–<<Hola vida, ¿cómo estás, dónde andas?
–<<Hola mi amor, estoy con Régulo en su casa, ya comimos juntos y compré unas cervezas y las estamos tomando aquí en su casa>> –Alejo se había detenido pero Régulo comenzaba a moverse metiéndose el mismo el pene de Alejo, que seguía hablando por el celular pero tomaba por el hombro al bombero–.
–<<No te tardes amor, te quiero>>
–<<Tranquila en un rato me voy, un beso, te quiero>>.
Colgó la llamada y cerró los ojos, la rabia y la culpa entraron en su cuerpo. Tomó de los hombros a Régulo y comenzó a moverse con más fuerza. El bombero excitado al ver ese desbordamiento de pasión. Alejo siguió unos segundos más y empujó. Se vino dentro, gruñía mientras tenía al bombero tomado por los hombros con fuerza sin dejarlo que se moviera. Al terminar lo soltó y se relajó tumbándose a un lado del sofá.

–¡Coño, que cogida más buena! Te luciste.
–Me siento mal.
–¿Te duele la cabeza?
–¡No Régulo, me siento mal, me siento como una basura, un coñoemadre , no debí…hacer esto.
–Deja el drama que sólo fue una tirada, relájate, yo no me quiero empatar contigo, además yo no voy a decir nada –Mintió, le comentó a un compañero de trabajo que estaría con Alejo en su casa teniendo sexo –Estuvo buena esa tirada y quedé bien pagado.

Alejo se levantó del sofá se puso su franela y se acomodó el pantalón.
–¿Ya te vas?
–¿A ti que te parece?
–Coño vale no seas guevón, no te hagas coco con lo que pasó, pasó y listo. Vamos a tomarnos otra cerveza y vamos pal segundo.
–No mi pana, ya lo hicimos, ya me voy además es tarde.

Salió del apartamento. Ya en la calle recibe un mensaje por Facebook, lo responde. Luego de tres mensajes más le da a la persona su número y hablan por el celular unos minutos. Se iba a conocer a una persona que estaba en su contactos de Facebook.

Débora se quedó un rato más en el local sola acomodando unas cuentas y revisando unos productos. Justo cuando iba saliendo tres encapuchados la interceptan y la hacen entra al local cierran con llave. Mientras uno la tiene agarrada tapándole la boca, el otro le arranca el vestido y la ropa interior. La tumban al piso, dos de los hombres  la tiene sujeta para que no se mueva, el tercero se va sobre ella y sin aviso la penetra con fuerza. Débora no puede gritar pues tiene un teipe plomo en su boca.

El violador se le acerca al oído –Aprovechando que tu novio se está cogiendo al bombero yo te cojo a ti –Iba empujando cada vez más fuerte. Débora lloraba del dolor y la impotencia, su cara estaba roja y las venas de su sien brotadas.
–Te dije que ibas a ser mío mariconcito. Este culo está bien rico. No te atrevas a ponerte cuca porque te mato –Le pasó la lengua por la mejilla –No me raspa tu barba y eso no me gusta –La haló del pelo para acabarle dentro y dejarla tirada en el piso mientras  los tres se iban.

Unos minutos después, Débora se levantó del piso, se fue al baño y se vio al espejo.
–Maldito seas Rendel, eres un maldito y vas a morir, yo misma te voy a matar.
Se puso una bata y se fue directo a la policía, sin limpiarse, sin ducharse. La denuncia era clara.