viernes, 21 de noviembre de 2014

Las Trampas del Amor® Libro once. CAPITULO 5

Los misterios de la vida. 

Keiny se preparaba para retomar las clases de oratoria. Luego de la Universidad, le tocaría martes y jueves en la tarde con su profesora Catalina Estévez, ese martes se iba a ver con José Arturo luego de salir de su clase.

Catalina estaba entusiasmada de volver a ver a Keiny y esta vez más seguido.
–Bueno Keiny, aquei estamos de nuevo–Se pasaba la mano por el escote. Keiny no la determinaba–Hoy vamos a escribir unas cuantas frases y también voy a enseñarte como comportarte en una reunión. Siéntate aquí.
Una vez que se sentó Catalina le puso las manos en el hombro y las bajó hacia su pecho hasta el abdomen–Tienes que ponerte recto
–¿Qué es pues? ¿me vas a meter mano?
–Te estoy diciendo como debes ponerte Keiny, niño pero tú con todo brincas, la otra vez te me desnudaste y te lanzaste hacia mi, hoy te pongo las manos en tu pecho y brincas. Deja los nervios.
–Bueno Catalina, yo no te lo dije la otra vez porque andaba soltero y no tenía perro que me ladrara y por eso cuando te vi ahí toda de ofrecida..
–¡KEINY!
–Bueno perdón, aja, esteee yo tengo mi pechugo pues, estoy empataísimo legal.
–¿Pechugo? Será pechuga y por favor si estás aquí di que tienes novia, no pechuga, respeta a las mujeres.
–Ah vaina, te dije pechugo, es un macho, hombre, tengo novio.
Catalina se quedó inmóvil, pensando.
–Ay si, debe ser que tu no tienes amigos gay, para que te quedes así como piedra, primera vez que ves a un gay tan cerca.
–Permiso.–Catalina tomó su cartera y salió del salón–.
–Ah verga ¿y ahora  a esta pana que le dio?–Keiny salió del salón y fue a buscarla, no la vio en el pasillo, se fue hasta el baño y tocó la puerta. –¿Catalina, estás ahí?–
–Keiny déjame sola por favor.
Keiny entró.
–¿dónde estás? Sal de la poceta y vamos a hablá. ¿Qué fue pues? ¿Le tienes asco a los gays?
Se abrió la puerta del cubículo y salió Catalina. –No le tengo asco a los gays Keiny, mi vida es un asco–
–Vergaaaa mi pana pero no hable así si tu eres toda profesional y buenota, cuaretona y estás bien buena–Keiny cerró con llave la puerta del baño–Vamos lánzame la charla, que te ha pasado con los hombres, te has enamorado de puero maricón y les tienes arrechera y yo te gusto y te enteras que también soy marico.
¿Pero este es brujo o qué? Estuve casada dos veces, me divorcié de los dos . a uno lo descubrí con otro hombre y el segundo me confesó que era bisexual y que ahora quereia estar con un hombre. Luego me empaté hace unos mese con un muchacho algo meas joven que yo y en los seis meses que duramos juntos se dio cuenta que le gustan los hombres…y ahora que te conozco a ti, que te veía así todo malandro y agresivo, me gustaste no sé porqué y hoy me lanzas que eres gay.
–Ná guevoná Catalina, tas jodía…perdón, perdón. Bueno chama creo que tienes que revisarte, algo pasa contigo que atraes a puro marico jejeje, perdón. No, en serio, no es normal que te pase eso tres veces, porque bueno lo mio apenas es reciente, un coño.
–Por qué no vas a un loquero o a una bruja, a lo mejor te montaron un trabajo.
–No creo en nada de eso. Estoy por pensar que soy lesbiana y no quiero reconocerlo.
–Ah tu ves, a lo mejor lo que te van son las almejas, ¿Has probado?–Catalina ya lo estaba viendo con odio–Perdón de nuevo, verga es que yo soy así mi pana, digo las vainas de frente sin tanto adorno ni mariquera aunque lo soy pero bueno.
–No sé Keiny, soy un fracaso en las relaciones…estoy decepcionada, cuando conozco a un tipo no paso de la primera cita pensando que va a ser gay.
–Bueno Catalina gay hay que jode regaos por la ciudad pero también hay heteros por ahí, solteros claro, a menos que quieras ser la amante de uno que es casado y por lo menos sabes que es un machito jajajaja, perdón…Pero no te cierres al amor, ya verás que aparecerá alguien normal, digo hetero, que te sirva pues, no todos serán gays. Yo pensé que no me iba a enamorar nunca y no joda apareció José Arturo…–se detuvo–La cagué.
–¿José Arturo? ¿Larrazábal? ¿es gay?–Keiny no supo disimular y no lo negó–.
–Pero tu muere callada, como digas algo le cuento a todos que te gustan los maricos pa casrate con ellos.
–jajaja tonto…gracias por hacerme reir, ¿Ves a lo que me refiero? Yo sabía, bueno ahora no sé nada, que José Arturo tenía novia y por eso no le eché los perros nunca, pero ahora con esto….ya una no está segura de nada con un hombre que sea casado, divorciado o viudo, seguro son gays, bi o no sé.
–Vas a tener que vivir con esa vaina, o cuando salgas con un carajo preguntarle de una si se le moja la canoa.
–Gracias Keiny…creo que necesitaba desahogarme con alguien de esto que tenía atragantado. Sigamos con la clase.
–Si va, quiero que me dejes asi hablando mariquito como mi novio, todo correctico jajajajajajajaja, me escucha y me mata mi sifrinito.

José Arturo aprovechó que se iba a ver con Keiny en la tarde y se fue a almorzar con Agustín Aravena, el médico que operó a Carlos Luis.

–Pensé que después del accidente habías muerto, no supe más de ti.
–En cambio tu lograste escapar y te rescató una familia.
–Si, que por cierto tengo que llamarlos para agradecerles la ayuda. Juan Pablo pero no me dijiste como escapaste de la captura.
–Esa noche cuando escapábamos hubo una persecución independiente a la nuestra, es decir a nosotros no nos buscaba nadie, esos disparos eran para otros pero me agarró una bala a mi, me hice el muerto, ellos me comnocían y se regó como pólvora mi muerte, aproveché eso para desaparecer y adquirir esta nueva identidad. Aprovechando que soy médico y ejercí la profesión clandestinamente, me creé una vida en Chile y ahora tengo una nueva vida en mi país, con apartamento, consultorio y socio de la clínica.
–Esto es increíble Juan Pablo. Tienes mucho dinero, ya va ¿y si te descubren?
–Mucho dinero primo, creo que hasta más que tu papá. No tienen manera de comprobar que soy Juan Pablo Vollmer, aparezco como muerto y ya no hay expendientes en la policía que me vinculen con el narcotráfico y secuestro.
–Pensé mucho en ti, es algo extraño lo que me pasó contigo, pero desde que escapé no saliste de mi mente.
–A mi también me pasó lo mismo, tuvimos una conexión a pesar de todo, a pesar de mi comportamineto, pero ahora soy otra persona y quiero que se mantenga así, Juan Pablo ya no existe ahora soy Agustín Aravena para todo el mundo. No comentes con nadie, con nadie José Arurto que estoy vivo por favor. No se si sabes pero estoy saliendo con Carlos Luis.
–Algo escuché pero no entendí bien…¿y que tal? ¿todo bien con él?.
–Si…me siento muy bien, necesitaba saber que esatr con alguien, compartir, aunque Carlos es una persona muy insegura, le hizo mucho daño su relacieon anterior, no digo que tu amigo haya sido malo con él pero carlos se aferró mucho a esa relación y todavía le quedan secuelas.
–Así es…la pasó muy mal cuando terminaron.
–¿Y tú? ¿Sigues con la relación con tu hermano?
–No le digas así por favor… cada vez que dicen hermano se me revuelve todo. Volvimos pero nadie sabe nada, hay todo un revuelo en las redes sociales, en la prensa con eso, mi secuestro y Caruao.
–Vas a tener que lidiar con todo eso…ahora eres mediático gracias a mi jajaja
–Si…debería odiarte. Tenerte arrechera por todo lo que me hiciste pasar.
–Eran negocios y tu eras mi mercancía pero tranquilo ya logré salir de ese mundo, no es fácil porque a lo mejor la policía no me encuentra nunca pero la mafia si, pero es un riesgo que tengo que correr.
–¿Y has pensado en que puedes llevarte por el medio a Carlos Luis con tu pasado?
–No quiero pensar en eso ahora, quiero vivir el momento.
–Ten cuidado…

Agustín llevó a José Arturo hasta el lugar donde se encontraría con Keiny.
–Bueno exprimo jejeje te dejo por hoy, ven acá dame un beso.–Lo acercó y le plantó un beso en la boca–Por los viejos tiempos y el buen sexo que tuvimos–.
–Chao Agustín. Gracias por todo.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Las Trampas del Amor® Lbro once. CAPITULO 4

Jugando con fuego.

 Jaime Linares el comisario de la policía científica le había dado el día libre a dos de sus policías que trabajan con él en el caso Larrazábal.

Rubén Cardozo, el policía que tuvo sexo en el local de Camila Restrepo mientras estaba en funciones, decidió acercarse al mall para aprovechar y comprarse unas cosas y ver precios de equipos móviles.

Tiene 30 años, cuerpo atlético, desde los 19 está involucrado con la policía, desde los 22 en la científica. Soltero, gay, nunca ha tenido una relación estable, le gustan los muchachitos, si están recien pisando los 18 años mucho mejor, es algo que le produce mucho morbo. Buen compañero, trabajador y uno de los mejores de su equipo. Jaime lo tiene mucho aprecio.

Mientras caminaba por los pasillos de mall se desvió al baño. En su recorrido se cruzó con un muchacho, adolescente, cargaba morral, se vieron a los ojos y Rubén se pasó la mano por su entrepierna. Siguió hacia el baño sin voltear.
Una vez en el urinario comenzó a orinar y entró el muchacho colocándose en el urinario de al lado. El baño estaba vacío, sólo ellos.

El joven se le quedaba mirando el pene mientras Rubén se lo tocaba y seguía orinando. El muchacho había sacado su pene pero no orinaba.
–¿Qué? ¿Te gusta?–El muchacho no contestó y volteó mirando hacia su urinario. Volvió a verle el pene al policía–.
–Tócalo, ven–El adolescente estaba nervioso pero aún así acercó su mano y  se lo tocó que ya lo tenía erecto–.
Comenzó a pasar su mano por todo el pene, el corazón le latía a toda velocidad, era la primera vez que hacía eso en un baño y con una persona mucho mayor que él. Rubén estaba excitadísmo solo pensar de ver al muchacho agachado haciéndole sexo oral lo descontrolaba.
En eso entraron dos personas al baño y el joven retiró su mano, activó el botón del urinario y se acomodó. Antes de irse, Rubén le dijo en voz baja que lo esperara afuera.
Se acomodó, se lavó las manos y salió. El niño lo esperaba en la baranda que está frente a la salida del baño.
–Hola, ¿cómo estás?.
–Hola–Dijo con nerviosel muchacho–.
–Estás nervioso, quédate tranquilo que no te voy a hacer nada.
–Es que es primera vez que hago eso…en un banõ.
–¿Qué edad tienes?.
–17–mintió–
–Te ves bien chamito. ¿Vamos a la feria y nos tomamos un té o un helado? Te invito
–Ok–Ya se le había quitado los nervios ahora estaba emocionado de poder compartir aunque sea un rato con alguien mayor que él, era lo que más deseaba, no le gustan los de su edad.
Sentados en la feria, Rubén con un té, y el muchacho con un helado comenzaron a hablar.
–¿Cómo te llamas?
–Andrés ¿y tú?
–Rubén. ¿No crees que estás muy carajito para estar haciendo esas cosas en un baño?
–Bueno yo puedo pensar lo mismo de ti, que estás como muy grande para seguir en eso.
–Ta bien me jodiste jejeje tienes razón, pero ten cuidado, aunque me puedo meter en un problema yo, hay gente muy mala y tú tienes pinta de que en esto no tienes mucha experiencia.
–No, la verdad es que esto es nuevo para mi, estaba muy nervioso aunque igual te seguí y entré, me llamaste la atención y me vas a decir que estoy loco, pero te vi y me imaginé tenerte de novio.
–Wao, no corramos que el piso está mojado, bájale dos chamín. “Yo lo que tengo es ganas de cogerte”.
–Disculpa, es lo que sentí cuando te vi, me gusta la gente mayor que yo, mucho mayor y hasta pensé…en…que tu…–Se quedó callado y bajó la mirada–.
–Hey, ¿yo qué?, tranquilo dime, no me voy a escandalizar ni arrechar contigo, dime.
–Tener sexo contigo, soy virgen…pero no me importaría que fueras tú que me quite eso.
A Rubén se le estremeció el cuerpo y su entrepierna comenzó a crecer de manera inmediata y sin pensar en las consecuencias, habló–Te quieres venir conmigo a mi casa, ¿puedes? No va a ser mucho tiempo y estamos cerca.
–Si, si puedo, estoy nervioso, no sé…bueno, pero ¿después me puedes llevar a casa?
–Tranquilo, no hay problema yo te llevo donde tú me digas.
–¿No me vas a hacer daño?
Escuchó esas palabras y no sabe por qué pero le dio morbo esa pregunta tan inocente y cargada de erotismo.–No chamín, tranquilo, ojo dime si no quieres y punto lo dejamos hasta aquí.
–No, no, si quiero–En ese momento sonó el celular de Andrés–Shhh es mi papá–Le hizo un gesto con el dedo para que no hablara–.

<<Hola papá>>
<<¿Cómo estás hijo? ¿Dónde andas?, esta tarde voy a casa para verlos>>
<<Estoy rumbo a la biblioteca con unos amigos para buscar una información, de ahí me voy a casa, no me voy a tardar mucho>> –Puso cara de culpa por mentirle a su papá y vio a Rubén a los ojos–.
<<Ok, ten cuidado por ahí, vayan juntos y mosca en la calle>>
<<Sí papá, bendición>>
<<Dios te bendiga>>

–Te pusiste rojo.
–Es que le mentí a mi papá…no me gusta decir mentiras. Pero no le puedo decir que estoy con un tipo y voy a ir a su casa, me mata.

Llegaron a casa luego d epasar por una farmacia y comprar preservativos y lubricantes. El apartamento era mínimo, tipo estudio, un solo ambiente, algo desordenado.
–Bueno…ponte cómodo, disculpa el desastre, ¿quieres tomar algo?
–Agua.
Le sirvió un vaso con agua, el iba a tomar una cerveza pero desitió, agarró una lata de Coca Cola®.
Se sentaron en el pequeño sofá y comenzaron a hablar, algunas tonterias hasta que Andrés se lanzó y le dio un beso en la boca. Rubén se impresionó pero respondió el beso tomándolo por la cabeza. El muchacho quedó flechado al sentir el beso que le daba Rubén; la lengua recorría cada rincón de su boca, esa sensación nunca la había experimentado y lo que vendría tampoco.

Sin darse cuenta Andrés ya estaba desnudo, sólo cargaba puesto los interiores al igual que Rubén.
–¿Quieres mamarlo?–Con los nervios que le recorrían el cuerpo se colocó encima del sofá y comenzó a hacerle sexo oral. Rubén tomó un poco de lubricante y comenzó a jugar con sus dedos en el culo de Andrés; una piel suave, lisa, lampiña y un culo cerrado, virgen.
A pesar que lo estaba disfrutando Rubén sentía los torpes movimientos del muchacho al mamar; algún diente que rozaba la piel, lamidas sin sentido , pero no dijo nada, había que lidiar con la poca experiencia.
Ya tenía algo dilatada la zona a penetrar así que se colocó el preservativo y ahí mismo en el sofá Andrés perdería la virginidad.
–Hazlo despacio, que no me duela.
–Va a doler, aguanta un poco y no te pongas tenso, relájate, vamos relájate tienes el culo apretado, ponte flojito.
Rubén comenzó a penetrarlo muy suavemente pero el muchacho estaba rígido.
–Relájate chamín así no voy a poder, suéltate y haz como si fueras al baño, puja–Rubén le acarició la espalda y Andrés se relajó los músculos–.
Comenzó a penetrarlo, poco a poco, cada suave empujón Andrés lo sentía, cada milimetro de piel que entraba, lo sentía, apretaba un cojín del sofá.
–Me duele.
–Ya lo tienes todo adentro. Ahora relaja el cuerpo–Esperó unos segundos antes de comenzar a moverse–Ahora si vas a sentir lo que es una cogida.
Rubén lo tomó por las caderas y comenzó a moverse despacio, lo sacaba casi completo y volvía a penetrarlo, así estuvo unos segundos hasta que después comenzó a darle con más fuerza y más rápido. Andrés,  se quejaba del dolor mientras seguía apretando el cojín.
–¿Qieres que me detenga?
–No…sigue, me dule pero sigue.
–“Coño que rico está este culito, cerradito y lampiño uf”–Pensaba mientras lo sstenía con fuerza de las caderas y le daba más duro–.
–Ven acá, voltéate y masturbate mientras te cojo.–Se colocaron frente a frente, Andres tenía sus pies entre su cabeza y como podía se iba masturbando, no aguantó más y se vino derramando su semen sobre su pecho y sofá.
Rubén aún no acababa pero al ver que el muchacho ya no podía más se detuvo, sacó el pene, retiró el preservativo y comenzó a masturbarse. Andrés lo veía con el corazón acelerado. Rubén a punto, unos segundos más y explotaba. Acabó. Sobre el muchacho cayó todo el líquido; en su barriga, en el pecho y en su cara. Se echó a un lado y se tumbó en el sofá.
 Luego de unos minutos reponiéndose del ejercicio, Andrés se levantó del sofá.
–Wao querco estuvo eso Rubén…nunca me imaginé que mi primera vez iba a ser así pero estuvo muy bueno.
–Tienes un culito divino, cerradito, como me gustan y además lo estrené
–Ese culo ahora es tuyo.–La frase le chocó a Rubén pero no le dio mayor importancia
–¿Eres policía?–Le preguntó al ver una chaqueta con la insignia–.
–Sí.
–Mi papá también es policía jeje se llega a enterar que me acosté con un policía y ahí si que me mata, bueno a los dos.
Rubén se le tensó el cuerpo–¿Y cómo se llama tu papá?.
–Jaime Linares, él es comisario de la policía científica.
–Coño de la madre, coño de la madre–Rubén se levantó y comenzó a vestirse.–Tú eres Jaime Andrés no joda, yo fui a tu comunión, mierda como tu papá se entere de esta vaina me va a matar. Y además tú no tienes 17 un coño tú tienes 15 años, 15 AÑOS QUE BOLAS, mierda carajito en que peo me metiste.
–No Rubén, estás loco yo no voy a decir nada…yo tampoco quiero que mi papá se entere.
–Vístete que te llevo ya para tu casa. Coño carajito precisamente tú, precisamente tú el hijo de mi jefe es al que me cojo.

Llegaron cerca del edificio pero dos cuadras antes se detuvo.–Te dejo aquí no vaya a ser que tu papá esté asomado–.
–No vale, llévame hasta allá.
–Que no, bájate, yo te veo desde aquí por cualquier cosa.
–Toma mi número, agrégame al whatsApp®
Tomó el papel, Jaime Andrés se bajó y se fue caminando. Rubén lanzó el papel a la calle–Ni de vaina llamo a este niñato, coño pero que rico está–.

–“Ese culo ahora es tuyo”, “Ese culo ahora es tuyo”, “Ese culo ahora es tuyo”–Se repetía esa frase una y otra vez en su cabeza mientras conducía nuevamente a su casa.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Las Trampas del Amor® Libro once. CAPITULO 3

El amor aparece donde menos imaginamos. 

Carlos Luis Fabra, ex de Gabriel Andueza y Agustín Aravena el médico que conoció hace casi dos meses, llevan ese mismo tiempo saliendo. También será el que lo opere del riñón.

Ya tenía varias semanas quedándose en casa de Agustín, un apartamento tipo estudio totalmente equipado y decorado con muy buen gusto. Esa mañana tenían que levantarse temprano pues era el día de la operación, llegarían juntos a la clínica. Carlos Luis estaba nervioso.
–¿No estás asustado de que hoy me operas?
–Para nada, ya estoy acostumbrado, llevo años operando , casi desde antes de graduarme.
–¡Coño! ¿En serio?.
–Sí, pero eso te lo contaré en otro momento, confía en estas manos.
–Bueno vas a operar a la persona que está saliendo contigo, debes tener algun sustico.
–Jejeje aquí el único asustado es usted señorito, deja el miedo que estás en buenas manos.–Le dio un beso en la boca–Anda dúchate que voy a desayunar, tú no puedes.

Una hora después iban montados en el carro de Agustín rumbo a la clínica.
–Una pregunta, ¿Por qué siempre me preguntas sobre José Arturo? ¿Lo conoces? ¿Fuiste novio de él?.
–¿Estás celoso?.
–No, bueno, es que mi anterior pareja es el mejor amigo de él y además está perdidamente enamorado de su amigo aunque ya tiene novio nuevo.
–No, no fui novio de él, nos conocimos hace muchos años y le perdí la pista hasta que vi la foto en tu casa y bueno con todo ese escándalo del secuestro y del hermano que le apareció y que son pareja, una vaina loca leí por ahí, pues se me vino a la mente todo.
–Ya te lo encontrarás posiblemente.
–Sería bueno, me encantará saber de él.
–Mmm a ti te gusta Joseíto.
–¡Me salió celoso el hombre pues! Simplemente quiero verlo, además tiene novio, su hermanito jejeje.

Llegaron a la clínica, Carlos Luis fue a Admisión y Agustín a su consultorio a preparar todo y revisar el quirófano.
Dos horas después Carlos Luis entraba a quirófano. A la clínica habían llegado Gabriel y Augusto, la vecina de Carlos Luis  que se quedó con su vehículo y José Arturo con Keiny.
José Arturo ya se sentía un poco mejor y era la primera vez que salía de casa, tenía una mascarilla. Keiny no le soltaba la mano, para el resto de la gente eran simplemente hermanos.


Mientras Augusto conversaba con la vecina de Carlos Luis, Gabriel se acercó a José Arturo para conversar, Keiny fue al baño y luego al cafetín.
–¿Cómo sigues Chuo? Disculpa que no haya ido a visitarte pero es que esto de la logística de los conciertos de Camila en las cárceles no ha sido fácil...
–Jajaja tranquilo mi amor, yo entiendo, por ahí me informaron que pediste apoyo a Caruao, mosca con lo de la cerveza y las cárceles, no te vayas a meter en un peo y a nosotros también.
–No vale, vamos por la parte de la malta, refrescos y té, pero igual dentros de esas vainas se mueve la caña pareja, pero tranquilo que no llevaremos más.
–Ok, yo me siento un poco mejor, hoy es que estoy saliendo de casa, de momento me siento bien.
–¡Qué bueno! Mira, échame el cuento bien y el verdadero, ¿terminaste con Keiny?
–Si..terminamos…no podíamos seguir…
José Arturo no lo vio a los ojos, Gabriel sabía que le mentía.
–¿Me vas a mojonear a mi? Dime la verdad, siguen juntos ¿cierto?.
–Ay si, seguimos juntos….pero por favor no le digas a nadie, de momento hay que mantenerlo oculto, se puede armar una grande si trasciende de nuevo a la prensa.
–Tranquilo, que soy una tumba. ¡Lo sabía! Que arrechera…siguen juntos…me provoca contarle a todos para que se termine todo…¿no sé que coño digo? Chuo es mi hermano, no puedo hacerle eso…pero no joda cuanto quisiera que estuviera conmigo y él no quiere, prefiere tener una relación con su propio hermano, no entiendo…
Keiny regresaba con un par de cafés, pero José Arturo no podía tomar, se lo ofreció a  Gabriel.

Aprovechando que José Arturo fue a sentarse para descansar, Keiny se quedó a solas con Gabriel.
–José Arturo ya me dijo la verdad.
–¿Qué verdad?
–Que siguen juntos.
–Verga pero que mamón con el sifrinito, ¿pa que te dice las vainas?.
–Es mi amigo, mi hermano, Keiny, él me cuenta todo, todo. Como este peo de que son hermanos y amantes se vuelva contra él no respondo. Te la vas a ver conmigo.
–Verga que hueso contigo mi pana, yo creo que te lo dije hace un poco ‘e tiempo atrás pero te lo voy a repetí pa que te quede claro; El sifrinito es mi novio no el tuyo y yo lo voy a cuidar y no le va a pasar nada, tú quédate pendiente de tu nuevo novio a ver si te dura más y no le montas tanto cacho.
Gabriel apretó el puño y levantó el brazo para darle un golpe a Keiny.
–Ay mi pana me llegas a dar un golpe aquí y no la cuentas, me va a sabé a mierda que eres el mejor amigo de mi novio. Creo que ya es hora de que te ubiques y dejes la mariquera con MI NOVIO ¿te quedó claro?.
Augusto veía a lo lejos la discusión entre los dos, al terminar de hablar con la amiga de Carlos Luis se acercó cuando Keiny se fue a acompañar a José Arturo.

–Ojalá le hubieras dado ese coñazo a Keiny.
–Se lo merece por malandro y desubicado.
–Lo digo para ver si el que se ubicaba de una vez por todas eres tú. Yo no sé que carajo tienes tú que aún sigo contigo, porque desde que supe de tu amor enfermizo con tu amigo, debí huir por la derecha.
–Tú le mamaste el guevo a José Arturo.
Augusto se le quedó viendo a los ojos por unos segundos.–¿De verdad esa es tu defensa? Ay Gabriel, vamos a ver cuando comienzas a madurar, si esta noche regresas a mi casa es porque de verdad quieres que esta vaina funcione. Sino, ni te molestes en ir, yo te envio tus cosas luego. Me voy.
Gabriel apretó los puños y los dientes y miró a Keiny. Se fue a la máquina de café. Keiny se le acercó.
–Vas a perder a un tipo burda de legal por estar pendiente del que no te va a pará’ bolas como tú quieres.
Gabriel apoyó el puño en la máquina y cerró los ojos–Lárgate de aquí porque la coñaza que te voy a dar no va a ser normal Keiny–.
–Y tú no te acerques a José Arturo con otras intenciones porque te quiebro–Keiny regresó al lado de su novio–.

Unos minutos más tarde bajaba Agustín, el médico que operó a Carlos Luis.
–Bueno supongo que ustedes son los amigos de carlos Luis, bien, la operación un éxito ahora está en recuperación, bajará a la habitación en hora y media o un poco menos dependiendo, pero todo salió bien–Mientras Agustín hablaba José Arturo no le quitaba la mirada de encima y Keiny veía a su novio observando al médico–. Yo me voy a retirar u momento y regreso en un par de horas para darle una vuelta a Carlos Luis y darle unas instrucciones.

Agustín se retiró de la clínica. Gabriel se rió y les comentó algo al grupo–Dice que le va a dar unas instrucciones y es el novio o bueno por lo menos está saliendo con Carlos Luis, no sé a quién quiere engañar.
–Bueno a lo mejor no sabía quien pudiera estar aquí que no quiere que lo sepan, deja el drama Gabo–Le dijo José Arturo.

–¿Te gustó el doctorcito?–Le dijo Keiny a José Arturo.
–No chico…es que me parece conocido el tipo, no sé de donde, no recuerdo de donde lo conozco pero lo conozco.
–Alguno que te habrás tirado de antes…
–Bueno, no sé, ya me acordaré.
–Mejor no te acuerdes.
–Gafo.

Dos horas después Agustín hablaba con todos en la habitación. José Arturo fue a la máquina del agua, tenía mucha sed. Agustín salió de la habitación y se acercó a las máquinas de café.
–Hola José Arturo Larrazábal, ¿ya no te acuerdas de mi?.
José Arturo volteó y volvió verlo más de cerca–Desde hace rato estoy tratando de  acordarme de donde te conozco.
–¿Tanto he cambiado? Sólo me quité la barba y me pinté el cabello, bueno y estoy un poco más delgado.
José Arturo se le quedó mirando fijamente a los ojos–No puede ser que seas tú, no puede ser, por Dios.
–Yo sabía que te ibas a acordar de mi.

martes, 18 de noviembre de 2014

Las Trampas del Amor® Libro once. CAPITULO 2

Salvar al amor de tu vida. 

15 días después de la operación, José Arturo ya estaba de nuevo en su casa. El médico habló con la familia para decirles que el peligro no había pasado, pasarían por lo menos seis meses para que el organismo se recupere completamente, habría que cuidar bien la alimentación, cualquier gripe o fiebre. Su sisteme inmunológico está en estos momentos comprometido. Nuevamente tendría a una enfermera para cuidar a José Arturo y contrataron a un nutricionista para el control de su alimentación.

Keiny ya estaba en la Universidad, tenía 10 días de retraso a consecuencia de la operación y transplante de José Arturo, se estaba adaptando a su nueva vida. Volvía a estar feliz pues regresó con su novio. Ahora más que nunca lucharía con quien sea para defender ese amor prohibido para el resto del mundo. Leonel seguía enamorado de Keiny y aunque sabe que no tiene nada que buscar con él, lo sigue ayudando, lo busca a la Universidad y lo lleva a su casa. Keiny ya le había dicho que no hacía falta que lo buscara pero Leonel no le ha hecho caso y siempre está afura esperándolo para llevarlo donde le diga.

María Antonia invitó a Yadira a tomar un café en la mansión. Ella estaba renuente a ir peo accedió, ya habían pasado muchos años de todo lo que había pasado y era el momento de limar asperezas.
Cuando Yadira llegaba a la mansión la abordaron varios periodistas. En el momento la abrumaron preguntándole muchas cosas a la vez hasta que ella gritó que la dejaran tranquila.
–Sólo queremos saber que opina de la presunta relación incestuosa de su hijo con su hermano del que se enteró hace casi un año que son hijos del mismo padre.
–Señores déjenme en paz, eso que están diciendo es mentira, simplemente son hermanos.
 –Hay fotos y situaciones que demuestran que tienne algo más que una relación de hermanos.
El vigilante de la mansión salió de la garita y ayudó a entrar a Yadira.
–Gracias señor.
–Entre que yo me encargo de esta gente.
Yadira se encontró con María Antonia en el jardín, al verlo no pudo evitar recordar cuando trabajó allí hace más de 20 años.
–Buenos días Yadira.
–Buenos días, allá afuera de tu casa hay un gentío de la prensa esperando para caerle a alguien y preguntar lo que sea, no tengo ni idea de cómo saben que soy la mamá de Keiny.
–Esa gente sabe todo Yadira, no se le escapa nada y más si quieren un notición como el que tenemos nostros en esta familia, ellos preguntan si son hermanos pero ellos saben que lo son y saben que fueron novios.
–¿Fueron novios? ¿Ya no lo son? ¿Estás segura?–Se sentaron en la mesa del jardín para tomar un café con unas galletas que había dispuesto María Antonia–.
–Bueno, segura, segurísima no lo estoy, eso fue lo que me dijo Keiny el día que iban a operar a mi hijo. Toda esta situación me tiene perturbada porque esto involucra a la empresa, a la familia, todo.
–A mi no es que me va a crear un problema lo de esa historia, sino que me parece abominable y retorcido una relación de amor entre hermanos.
María Antonia se atrevió a tomarle la mano a Yadira. –Te entiendo Yadira y no sabes cuanto cariño le he tomado a Keiny, cuando supe que era hijo de Arturo se me revolvió todo pero tu hijo supo ganarse el cariño de todos en la casa…bueno, en estos momentos Arturo no lo quiere ni ver.
–Yo debo confesarte algo Antonia, hasta hace unos años te tenía una arrechera que ni yo misma soportaba, lo que me hiciste no lo pude olvidar, pero bueno, ya con el pasar del tiempo se fue pasando pero no imaginé que volvería a encontrarme contigo.
–Créeme que yo tenía el mismo sentimiento y casi vuelco toda mi rabia en Keiny pero como te dije él ha sido toda una revelación y vaya que lo ha sido desde todo punto de vista.

Siguieron hablando por un rato más, luego María Antonia le dijo al chofer que la llevara  a Yadira donde le dijera, igual la acompañaría un escolta.

José Arturo estaba en su habitación y le pidió a la enfermera que lo dejara solo un momento. Tomó su celular y llamó a Keiny.
<Hola mi sifrinito, estoy llegando a casa, me dio la cola Leonel>
<Que bueno…¿y hasta cuándo Leonel te va a dar la cola? No me parece que siempre te esté esperando en la Univesidad hasta que salgas, eso lo debería hacer yo…sé que no puedo pero mandaría al chofer por ti>
<Gracias mi amor pero ya le dije  mil veces que deje se hacerlo, pero el insiste y no tengo ganas bronca con el pana, se ha portado legal conmigo>
Hubo un silencio prolongado, incómodo que Keiny interrumpió.
<No te pongas cabezón, ya te dije que con Leonel no quiero nada, yo solo quiero estar contigo>
<Yo sé pero me da rabia, no quiero que esté cerca de ti>
<Bobo, además tu estuviste tirando con tu primo cuando estabas secuestrao, bastante machete que llevaste, así que no vegas a reclamar>
<Pero mi primo lo más probable es que esté muerto y yo no quiero nada con él si es que apareciera, en cambio Leonel está ahí esperando que yo me descuide o te deje para brincarte encima>
<No seas guevón mi amor, ya tedije que hablé claro con él, punto>
<Gracias por salvarme mi amor, si antes estaba enamorado de ti ahora estoy más y encima estás dentro de mi también>
<Bueno cada vez que te cojo estoy dentro de ti jejeje y en tu corazón y ahora en tu sangre. Algo bueno resultó ser tu hermano>
Otro silencio inundó el ambiente, volver a escuchar que eran hermanos descolocaba a José Arturo.
<Mi malandrito, no vuelvas a repetir eso, no quiero escucharlo, no quiero recordar que somos hermanos, no puedo verte como tal, eres el amor de mi vida, el hombre que amo. Quiero hacer el amor contigo>
<Sabes que si por mi fuera te lo hago ya, pero tú estás golpeao todavía, cuando estés más fuerte lo haremos yo me aguanto y te espero, bueno, me pajeo y te espero, no voy a estar guardadndo ese lechero pa que me salga por los oídos>
<jajajaja deberías para dármela a mi>
<UUUf mira que tengo ganas de echártela encima>
José Arturo y Keiny se estaban excitando. No aguantaron y tuvieron sexo telefónico, ambos comenzaron a masturbarse mientras se decía las cosas que querían hacerse cuando volvieran a estar juntos.
Acabaron
<Mierda marico, manché hasta la almohada y la pared, na guevoná lo carga’o que estaba>
<Y yo no sé como me voy a limpiar, porque no puedo moverme jejeje besos mi amor, te amo, estudia mucho, aprende, pronto volverars a entrar en Caruao>
<Te amo sifrinito, eso espero, quiero trabajar>.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Las Trampas del Amor® Libro once. CAPITULO 1

Nada es lo que parece. 

Fernando Andueza dueño y socio del local de sexo más importante del país y todavía un potencial cliente y proveedor de empresas Caruao, aceptó la invitación para ir  una de las exposiciones de sexo más importantes de Europa en Barcelona. 10 días de eventos, cine, venta de tipo de artículos, sexo en vivo.

En el avión que lo llevaba rumbo a Madrid para luego ir a Barcelona, le tocó en el asiento de al lado a una hermosa y deslumbrante mujer. Fernando no le quitaba la mirada de encima hasta que encontró la ocasión de hablarle.

Durante todo el viaje conversaron, bebieron y rieron. Cada quien contó su historia; en que trabajaban, situación sentimental, a que iban a España. Ambos coincidirían en la exposición de Barcelona, fue una agradable sorpresa pues ambos se hospedarían en el mismo hotel cerca del evento.

Fernando fue más allá en la conversación y cuando llegaban a Barajas, él esperando conexión para Barcelona y ella iba a casa de unas amigas y al día siguiente iba a la exposición, le confesó que es bisexual. Ella sin tapujos también le dijo que es bisexual. Ambos se sonrieron y les encantó la coincidencia.

Cuando se despidieron todavía no sabían sus nombres.
–Llevamos casi 10 horas juntos y no hemos dicho como nos llamamos. Fernando Beracasa encantadísimo.
–¡Chico, que casualidad! Me llamo Fernanda Antúnez, tengo 27 años.
–Jaja que bien yo tengo 36.
–Así me gustan mayorcitos jajaja que me enseñen–Le guiñó el ojo mientras sonreía–.

Se despidieron e intercambiaron sus números para cuando estuvieran en Barcelona, volver a verse e ir juntos al evento.

Dos días después, Fernando esperaba a su tocaya en el restaurante del hotel para desayunar. Fernanda entraba al lugar, corría una brisa que movía su cabello liso color castaño, el vestido blanco hueso con estampados de grandes flores se agitaba con el viento. Fernando la observaba entrar en cámara lenta, no podía creer tanta belleza en una sola mujer, tanto así que estaba nervioso y hasta un poco torpe al intentar apartar la silla para que se sentara.
–Estás hermosa, buenos días Fernanda.
–Gracias, buenos días.–Se sentó y recogió su cabello en una cola. Ese simple gesto hizo que a Fernando se le despertara algo más que la piel que ya tenía erizada–.

Fernanda le contó que tiene un negocio en Madrid de temática sexual; vende libros, revistas juguetes, artículos y ropa, todo para el sexo. También organiza fiestas, strippers. Todos los años la organización del evento la invita. Se encontraba Caracas visitando a la familia que aún estaba en Venezuela. Fernando aprovechó para contarle de su negocio relativamente nuevo y ella le comentó que había escuchado del local pero no tuvo la oportunidad de pasar, pero quedó la posibilidad de hacer negocios entre ellos.
Mientras seguían desayunando la conversación subía de temperatura. Fernando quería subir a su habitación para tener sexo con ella, pero Fernanda lo detuvo.
–No rompamos la magia tan rápido, vamos a seguir conociéndonos,todavía nos quedan días aquí, disfrutemos y luego cerramos con broche de oro.
–Me parece una idea estupenda, vamos a terminar aquí y a comenzar nuestra aventura sexual en la expo jeje.

Los días pasaban entre paseos por la ciudad, almuerzos y todo lo que había dentro del gran evento del sexo.
Compraron juguetes, hicieron contactos con proveedores, relaciones públicas con gente influyente en ese medio. Observaron sexo en vivo tanto gay como straight. Los dos, por separado, participaron en sexo privado en cabinas VIP donde había que pagar una fuerte cantidad de dinero para poder acceder.

Actores pornos tanto gay como heteros pasaban por entre la gente, se tomaban fotos, se permitían uno que otro beso entre los asistentes y hasta tocar los genitale por encima de los diminutos atuendos que los actores tenían puestos.

Una noche en la que Fernanda estaba agotada pues tuvo que regresar a Madrid por un problema en el negocio, no se vieron. Fernando aprovechó y cuadró con uno de los actores para irse al hotel y tener sexo, previo pago por los servicios.


–Si dejas que te folle te bajo la tarifa.–Le dijo el actor a Fernando, este accedió aunque iba a ser la primera vez que hiciera de pasivo.
Fernando comenzó a quitarse la ropa mientras se comían a besos. Ambos tenían unos cuerpos perfectos, el actor estaba todo depilado, desde el cuello hasta los tobillos, Fernando al natural, algo que le daba morbo al escort. Sacó un preservativo pero antes vino el sexo oral hacia Fernando.
Una vez que el pene estaba totalmente erecto, se colocó el preservativo, le colocó suficiente lubricante tanto en su pene como en el culo del actor, comenzó a penetrarlo. Su pene se deslizó sin ningún problema, sin esfuerzo, sin empujar.
–Vaya estás bien abierto, te está yendo bien en el negocio.–Fernando se movía ero no sentía la presión en su pene.–Apriétame el guevo anda–Le decía–El joven lo hizo pero apenas se sentía una ligera presión–.
Colocó al escort al borde de la cama y boca arriba a ver si así lograba disfrutar algo. Normal, no hubo emoción de ninguno de los dos. Fernando se estaba aburriendo, había un silencio absoluto, ni un gemido, ni una palabra, no hubo ni una respiración agitada.

El actor decidió que era el momento de ser el activo ahora. Lo invitó a que le mamara el pene pero Fernando no quiso, simplemente se acostó en la cama a esperar ser penetrado. Un pene de dimensiones mucho meas pequeñas que las de él comenzaba a abrirse paso en un culo virgen que previamente fue bañado en lubricante.
Entró. Una pequeña molestia al principio pero después no sentía nada, literalmente, así estuvo los escasos minutos y en la misma posición hasta que el joven escort sin emitir ningún sonido, acabó. Retiró su pene y se quitó el preservativo lanzándolo a la alfombra.
–¿Ya? ¿acabaste?
–Vaya sí, que culito tan prieto tienes, me hizo correr rápido.
–Toma tu dinero y lárgate, muy actor porno pero eres un fantasma como dicen aquí.
–¿No te gustaron las folladas?
–Ni un poco, creo que ehasta me aburrí, ahora vete que tengo ganas de pajearme.

El muchacho no entendía nada, se fue al baño a limpirase, se vistió y salió de la habitación.
–¡Joder! Me pagaron pero es la primera vez que no les gusta como me los tiro.–Se montó en el ascensor y se fue del hotel.

–Coño que mierda de tirada, tanto que hablan de los españoles que son unos quesúos y morbosos y me viene a tocar el que se sale de las estadíticas. Y cobra bien caro que es lo peor. Me voy a desquitar con Fernanda, me la voy a coger hasta por los oídos, le voy a dar guevo hasta que nos cansemos.

Tres días más de paseos por barcelona y eventos externos del evento, llegaba víspera de irse de barcelona y el día de estar los dos juntos, en la cama.  Esa noche habían bebido más de la cuenta en la exposición. Estando en el recinto, Fernando no aguantó y en un pasillo metí a Fernanda a hi y comenzó a besarla, le abrió la blusa y comenzó a lamer sus pezones. Antes que él pudiera hacer cualquier otra cosa, ella se agachó y le bajó el cierre del pantalón sacando su pene. Comenzó a mamarlo.
–Para, para, no me hagas acabar aquí que quiero cogerte ahora en el hotel.
–Vámonos entonces y comencemos.

Llegaron a la habitación. Fernando estaba eufórico borracho y desesperado por tener sexo con aquella exuberante mujer. Ella también estaba tomada pero no como él. Comenzaron a besarse.
–Quiero que primero me cojas por el culo.
–Yo te cojo por donde tu quieras, pero de que te cojo, te cojo.
Se quitaron la ropa y ella le pidió apagar la luz. Él laapagó y ella se puso en cuatro sobre la cama. Se colocó el preservativo y ella se ponía lubricante. La penetró, esta vez sentía aquella zona cerrada que apretaba cada vez que se deslizaba su pene, era más excitante, la tomó por los hombros y empujó hasta penetrarla completamente. Luego agarró sus pechos y jugaba con ellos mientras seguía penetrándola. Luego de unos minutos , era el momento de probar otras posiciones.
–Voltéate, ponte boca arriba.
Se cambió el penetrarla para penetrarla por la vagina. Se acercó al cuerpo de Fernanda y al tocar su pene la entrepierna de ella, sintió algo extraño.
–¿Pasa algo? –Dijo Fernanda–
Fernando se levantó de la cama y encendió la luz. Al observar lo que impedía seguir sus ojos se abrieron más de la cuenta. Comenzó a tensarse y la sangrese le subió a la cabeza. Una furia invadió el cuerpo  de Fernando y se le abalanzó.
–¡Maldita puta! ¡Eres un hombre y no me dijiste!–La tenía agarrada por el cuello mientras con la otra mano le daba golpes en la cara. Entre la rabia y la borrachera, estaba descontrolado.
–Déjame que te explique..
–Maricón, maricón–Fernando siguió golpeándola, la agarró del cabello y la lanzó al piso dándole patadas y gritándole todo tipo de groserías. Fernanda gritaba sin parar.

Fernando no se detenía en su brutalidad, la puerta de la habitación se abrió. Fernanda ya no gritaba, se había quedado inmóvil. Eran los de seguridad que los habían llamado unos huéspedes de las habitaciones cercanas.
–Quédese tranquilo señor, ¿qué ha pasado?
Fernando aún borracho, no podía hablar de lo agitado que estaba.
–Esta puta, es un hombre, me engañó el maricón, mírele el guevo.–Fernado estaba desnudo, con las manos golpeadas.
–Vístase señor, usted queda detenido.

A los pocos minutos llegó la policía y se llevó detenido a  Fernando. Fernanda se la llevaron al hospital estaba grave, varias fracturas y unos órganos comprometidos.

15 días después Fernando ingresaba a la cárcel con varios cargos; asesinato, violencia de género por discriminación sexual, le dieron 30 años de prisión pero sus abogados estaban gestionando para que lo deportaran a Venezuela y cumpla condena allá. Lamentablemente a los días de ingresar al hospital, una de las transexuales extranjeras más famosa de España fallecía a causa de la terrible golpiza que le dio un compatriota en suelo español.