martes, 28 de febrero de 2012

SEXOtips consejos sexuales para ser más atrevido


Unos cuantos consejos para mantener la pasión y mejorar la relación de pareja a la hora de la intimidad.

1. Cambiar de lugar

La cama, es el lugar más cómodo. El carro, en la mayoría de ocasiones, es el más buscado (dicen que es pavoso tener sexo ahí). Pero es aburrido que la pareja quede encerrada siempre en las mismas paredes. Otras opciones: arrumacos a la luz de las estrellas, besos en el campo y quizás algo más con la playa como testigo mudo.

2. Buscar nombres en clave

La complicidad es uno de los aliados más fieles de la pasión. Hay que inventar un lenguaje nuevo que sólo entienda la pareja. Por ejemplo: ”te deseo” o “me gustaría hacer el amor contigo”, puede ser otra palabra o incluso un gesto que ambos puedan pronunciar o hacer delante de otros y que sólo los dos entiendan, aparte de estimular la creatividad, da mucho morbo.

3. Sólo para sus ojos

A todos los hombres les encanta sentirse especiales, pensar que su pareja ha hecho algo exclusivamente para ellos. Un tatuaje removible en una nalga o no llevar ropa interior una noche pueden ser excelentes detonantes de pasión.

lunes, 27 de febrero de 2012

SEXORAMA. Sueños húmedos



Una noche un poco aburrida, decidí meterme a un chat. Ya casi la medianoche, estaba a punto de irme a dormir, cuando de repente recibí un mensaje instantáneo, alguien me saludaba, algo habitual para entablar una comunicación en este tipo de sitios. Por alguna razón decidí quedarme a hablar, algo me llamo la atención de él, quizás porque me pareció simpático y algo me atrajo a seguir hablando con él, quizas porque estaba sin ropa…no se.

Me puse a imaginar como sería el sexo con el chamo que acababa de conocer. Estando en mi cama en interiores, como sería su cuerpo desnudo junto a mi. Iba notando como el paquete de su pantalón iba creciendo, mientras él tocaba mi verga erecta por encima del interior. Le quité la camiseta y poco a poco le empecé a desabrochar el pantalón, mientras le acariciaba todo su torso con mi lengua y continué más abajo hasta llegar a su pene, mientras él acariciaba mi cuello, la excitación era máxima y poco a poco le fui bajando el inetrior y no pude esperar para empezar a acariciarle su pene con mi lengua y sentir como se iba poniendo más y más dura en cada momento.

Comencé a mamarlo poco a poco mientras el gemía y sujetaba fuertemente mi cabeza contra su pene, no quería que parara y nuestra excitación cada vez era más y más fuerte, hasta tal punto que nuestras vergas comenzaron a ponerse húmedas, como si en cualquier momento fuéramos a acabar. En ese momento me bajó el interior y mientras yo permanecía de pie junto a la cama, comenzó a mamar mi verga que ya estaba completamente dura y yo a punto de explotar, necesitaba sentirlo dentro de mí y que me hiciera gemir de dolor y placer.

Cuando me dí cuenta estaba tumbado en la cama boca abajo, mientras el estaba tumbado encima de mí y me acariciaba el culo con su pene sin llegar a penetrarme, de repente sentí como entraba fuertemente dentro de mí. El placer que sentía era enorme, no paraba de entrar y salir, mientras me sujetaba fuertemente las manos, yo solo podía esperar que se viniera dentro de mi culo.

Cuando estaba a punto de acabar, me pidió que continuara mamando su pene y el hacía lo mismo y casi sin darnos cuenta, nuestros gemidos salían al mismo tiempo, comencé a sentir como salía su leche en mi boca y no pude parar; quería que aquello no acabara nunca.

Todavía con su leche dentro de mi boca, comenzó a besarme, esa sensación de besarlo mientras sentía el semen en mi garganta y su sabor mientras el me pajeaba, hizo que no parara de eyacular durante unos segundos muy largos.

Abrí los ojos y seguía frente al monitor de la computadora y toda mi leche esparcida en mi abdomen y teclado. Aquel chico ya se había desconectado y yo fantaseando.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Cheo y David GRAN CAPÍTULO FINAL


Al día siguiente David estaba sonámbulo en la oficina y así pasó el día, sin pensar, solo en lo que había ocurrido.

El viernes era el cumpleaños de Cheo y David ya tenía comprado el regalo desde hace unos días. Como un acto desesperado de arreglar las cosas, se acercó hasta el edificio donde el trabaja, tempranito en la mañana a esperarlo a que llegara y darle el regalo.

Apareció y se le dibujó una sonrisa, no así a Cheo que venía con cara de “la cagué” lo abrazó, le dijo feliz cumpleaños y le entregó el regalo.
-        “No tenías que comprarme nada David”
-        “Ya lo había comprado”. Le regaló un delantal que el quería y una lata de bombones junto a una pequeña carta.
-        “Gracias, mañana me voy a la playa con una amiga, el domingo te llamo y hablamos”. David le dio la espalda a Cheo y comenzó a llorar, se fue caminando hasta la parada de MetroBus que quedaba a seis cuadras de ahí. David le escribió y le dijo que quería hablar con él el martes, le dijo ok.

Al rato le escribe Cheo y le pone: “estoy llorando, gracias por el regalo”. David no paraba de llorar, llegó al trabajo y con su mejor sonrisa saludó a todos como si nada.

El fin de semana se quedó solo en casa pues no quiso ir a la playa con su familia, quería esperar la llamada prometida del domingo. El sábado se pasó entre arreglar su cuarto, llorar, revisar Facebook, dormir y llorar.

Llegó el domingo, David estaba conectado al Facebook, en eso se conecta Cheo y a los pocos minutos le escribe:

Cheo: Hola
David: Hola! Que rápido llegaste de la playa
Ch: no fui a la playa, me quedé en Caracas
David: ah ok, nos vamos a ver el martes?

Cheo no escribió más. Toma el celular para escribirle y ve la foto, tiene puesto el delantal que le regaló, a David se le aceleró el corazón. Le escribió “me puedes llamar a casa?”

A los minutos suena el teléfono, era Cheo.

Ch: Hola, como estas?
D: bueno ahí, más o menos
Ch: David se que te he causado un dolor inmenso, yo me siento muy mal por eso, pero es mejor así.
D: Bueno ni modo, que se va a hacer. Nos vamos a ver el martes? Quiero hablar contigo
Ch: Para que? Dímelo ahora
D: Quiero hablarlo en persona Cheo
Ch: lo que me tengas que decir, dímelo por aquí
D: (Resopló y empezó a hablar) ok Cheo.  No habíamos quedado en  que estaríamos juntos para luchar y sacar adelante esta relación? Por qué la lanzas todo por la borda sin ni siquiera intentarlo? discutirlo, para ti es más fácil salir corriendo y no enfrentar el problema.

Y así como si no fuera suficiente haber metido el dedo en la llaga y darle vueltas, metió la mano en la llaga y empujó:

Ch: David yo no quería decírtelo porque es muy duro para ti…pero hay otra persona…y tú la conoces… (volvió a empujar y más duro) Eduardo Piña.

David agarró la punta de la sábana que tenía cerca, la jaló con todas sus fuerzas y con el tirón se quemó la mano con la tela. Lo que estaba escuchando no podía procesarlo, el dolor de cabeza se apoderó de él, el corazón le latía a mil

D: no puedo creer lo que estoy escuchando, me estas mintiendo, me estas jodiendo! DE DONDE COÑO APARECIÓ EL AMOR ENTRE USTEDES?
Ch: Fue de repente no puedo explicarlo, nos vimos el martes y bueno.

David colgó el teléfono y con la mano lanzó al piso el televisor con la buena suerte que se partió la pantalla. No sabía que hacer, buscaba todos los pretextos de por qué se había terminado eso, que hizo, que no hizo, que faltó, que dijo? Se estaba volviendo loco.

Se sentó frente a la computadora y se conectó Marcelo su amigo de  El Congo.

David: Hola Marcelo
Marcelo: Hola mi Daviiid, como estas?
D: Mal, Cheo terminó conmigo
M: Queeeeee?????? Como va a ser? Que hizo ese carajo???

A los dos minutos Marcelo llamó a casa de David y hablaron. David le contó desde la primera conversa vía chat hasta lo de hace unos minutos.

M: David, que te dije yo cuando me dijiste que estabas saliendo con Cheo? Que averiguaras, que preguntaras, verdad? No lo hiciste. Pero bueno mejor que haya sido ahora y no 6 meses después. Así se maneja Cheo, David. Hoy te ama, mañana ya no y empieza a salir con otro que ya lo ama.
Cuando yo me fui de viaje por trabajo por unas semanas en el aeropuerto de Rusia hablo con el y me dice que el lo ha estado pensando y que no va a seguir conmigo, que se reencontró con un amigo y va a empezar una relación con el. Ese amigo David es Franco con el que estuvo empatado por 3 años y que tu conoces y te dije que hablaras con el. Yo me quería como morir cuando lo escuché decirme eso. Colgué y fui a un baño a gritar de la arrechera.
Ese carajo no sabe lo que quiere, y si, es una persona encantadora, inteligente, te envuelve, te enamoras y luego hace lo que hace.
Sigue adelante mi amor, deja ese peo atrás, grita, llora, rompe cosas, pero olvida  a ese tipo, no permitas hacerte daño pensando en que pasó y que no hiciste, sigue el camino que adelante habrá alguien que te valore, el no lo va a hacer, asi te diga que te quiere y le da pena lo que te hizo. Bórralo de tu vida.

Luego llamaría por teléfono a Miguel para contarle, este le dijo que bajaría a su casa con Manuel. Se quedaron con David un par de horas, hablando, consolándolo. David volvió a llorar abrazado a Miguel…

El martes de la siguiente semana David y Cheo se volvían a ver las caras. David le trajo una ropa y un reloj que se quedaron en su casa. Cheo debía traer los relojes de David y no los trajo. “Otra excusa para volverte a ver” le dijo a David. Se tomaron un café y le explicó lo de Eduardo:

“Nos conocimos en diciembre en un local, yo estaba borracho y le dije a el cuatro groserías y me fui del local, no supe más de él hasta el lunes pasado que me lo consigo en el edificio donde trabajo, casualmente trabaja ahí también pero en otra agencia de publicidad. Cuando nos damos la mano se me viene a la mente el día que nos conocimos y bueno, cuadramos para almorzar al día siguiente.

A raíz de esa conversación me di cuenta que contigo no iba a ninguna parte, estaban esas 3 cosas que te dije ahí latentes, el me movió el piso y vi otro panorama. Me di cuenta que el es el carajo con el quería estar y estoy muy feliz con él, estamos pensando en mudarnos, de hecho prácticamente  estamos viviendo juntos” Esa confesión le cayó a David como cuchillos en el pecho.

-        “Wao que fuerte eso, que arrecho, ya están viviendo juntos…”
-        “si David, es algo increíble pero sucedió, se que esto te hace daño y me siento mal por eso, pero las cosas son así, me siento tranquilo y feliz con Eduardo”.

David agradecía la sinceridad de Cheo pero era demasiada información lanzada a quemarropa. Se despidieron, con la promesa de devolver los relojes cuanto antes. David se fue caminando sin llorar pero con una presión en todo el cuerpo como si lo abrazara un gigante.

Los próximos días fueron de llorar y llorar y no dejar de pensar en Cheo y Eduardo.

Esta relación duró 53 días. David quedó fuertemente golpeado, vulnerable, sintiéndose culpable y lleno de rabia.
FIN?

lunes, 13 de febrero de 2012

SEXORAMA. Bienvenido sea un tercero entre los dos.


Al poco tiempo de comenzar nuestra relación yo quería que un tercero se incorporara a nuestros juegos sexuales, pero mi pareja no quería. Él prefería limitar la experiencia a nosotros dos.

Pero mi deseo era más fuerte...tanto insistí, que finalmente accedió. La persona elegida era un compañero de clases de mi pareja, quien hacía poco yo había conocido, tras enterarnos que también era gay. Tenía 17 años y sabía de lo nuestro. Quedamos en vernos en casa después de la medianoche del 25 de diciembre sin adelantarle el motivo real del encuentro. (No nos animábamos por temor a un rechazo). Mi pareja llegó primero y luego lo hizo el chico. Conversamos de todo lo que habíamos pasado en navidad hasta que propuse acostarnos a dormir.....

-¿Todos juntos en la misma cama? Preguntó el chamo.

-Por supuesto, contesté, ¿acaso no te gustaría?.

-¡Claro! Dijo, entendiendo desde ya la indirecta.

-¿Te gustaría participar de una orgía?, le dije.

-Siempre fue mi fantasía, contestó.

No había terminado de decirlo cuando comencé a besarlo, mientras mi pareja lo desnudaba...ese beso y el hecho de estar por primera vez los tres en una misma cama nos calentó muchísimo.

Mientras nos besábamos entre los tres e íbamos quedando sin ropa ya teníamos tremendas erecciones... El chamo tenía un pene bastante grande, ligeramente inclinada para arriba, mi pareja algo más pequeño pero grueso y yo de unos 17 cms, firme y duro, lo primero que hicimos fue mirarnos al estar desnudos y cada uno de nosotros se inclinó a disfrutar del premio de esa desnudez, yo directamente al pene del chamo que quería probar, mi pareja con la mía en su boca y el chamo disfrutando de la de mi novo y así cambiamos uno y otro hasta probar el sabor de cada verga en cada boca.

Queríamos cogernos unos a otros, mi mayor fantasía era ver a mi novio cogerse al chamito y yo a mi amado, así lo hicimos. Mi pareja penetró lentamente a al chamito por delante y yo a mi novio por detrás, éramos el sándwich perfecto y lo estábamos disfrutando muchísimo, a mi me daba morbo  ver todo el pene de mi pareja dentro del culo de ese niño mientras yo introducía mi pene en el culo que acostumbraba a visitar, después llegó el momento de cambiar y sin dudarlo le pedí al chamo que cabalgara arriba de mí y así lo hizo.

Se introdujo todo mi pene de una sola vez y comenzó a cabalgarme con gran destreza mientras se la chupaba a a mi novio, ¡estábamos gozando los tres!, no pude más, acabé mientras el chamito me usaba de montura, y mi novio derramaba su leche en la boca de nuestro nuevo amigo que se la tomaba plácidamente. Esa noche, la de mi primer y única orgía nos dormimos todos juntos hasta el mediodía, estábamos exhaustos de tanto sexo. ¡El mejor regalo de navidad en años!.

lunes, 6 de febrero de 2012

Sexorama: TRES NO SON MULTITUD.


Habíamos quedado en ir a casa de mi compañero de clases para tener sexo. Apenas salimos de clase fuimos a su casa, el me comentó que su tío estaría esperándonos, la idea es que uno me cogía primero y el otro después. Al llegar a su casa, resultó que su madre y hermana estaban en casa. La chica tenía clases de algo en las tardes de los martes y jueves, por lo que la casa se quedaba a solas, pero las clases habían sido suspendidas. Nos quedamos muy decepcionados.

Estuvimos un rato en el estudio disimulando que estudiábamos. Mi amigo se lamentaba en voz baja. Yo le dije que ya habría otra oportunidad. Unos minutos después su tío se disponía a ir al trabajo. Me dijo que me llevaría a casa. Habló un minuto con mi amigo y nos fuimos los 3 en el carro del tío.

En lugar de ir hacía mi casa el tío se desvió, llegamos a una calle solitaria que terminaba en un parque abandonado. Paró el carro frente al parque y mi amigo se pasó para el puesto de atrás donde yo estaba. Su tío dijo, -bueno dale una mamada aunque sea-. El tío vigilaba mientras yo satisfacía a su sobrino.

Sacó su verga cabezona, estaba hinchada y dura, me incliné y comencé a chupar y lamer, masajeaba sus bolas con un poco de incomodidad. comencé a meterlo y sacarlo de mi boca, ya con intenciones de eyacular. Minutos después sentí un chorro tibio y dulzón en mi boca. Acabó muy abundante. El tío me dijo que me tragara todo para no ensuciar el carro. Y así lo hice.

Mi amigo salió del carro y entró el tío, ahora vigilaba mi amigo. Saco su enorme verga, no lo tenía tan parada todavía, pero apenas sintió mis labios se puso dura como una piedra.

Mientras yo mamaba, él me empujaba hacia abajo, haciendo que su verga enorme ocupara toda mi boca, la sentía en la garganta, me daban arcadas. Empezó a decir toda clase de vulgaridades, -Mama puta, trágatelo todo maricón, mamaguevo-. Yo seguía mamando y puliendo esa verga.

A diferencia de mi amigo, el tío estaba en total control y le faltaba bastante para acabar, yo lo masturbaba un poco con la mano, el me decía: -mano no, boca, dale con la boca-. Estuve un buen rato mamando, me dolía un poco la boca y estaba algo cansado.

Mientras lamía la cabeza, botó un poco de líquido preseminal, lo lamí y volvía a dar una chupada, me apartó bruscamente y apretó fuertemente la cabeza de su verga, evitando así acabar. Me pasó aquell gruesa paloma por toda la cara, me dijo, -bésalo-. Di varios besos en la cabeza, lamí desde arriba y abajo y cuando volví a subir un chorro de leche fue a dar justo a uno de mis ojos. Abrí la boca y terminó de eyacular dentro, bebí hasta la última gota. Limpié el chorro en mi cara llevándolo boca.

Nos fuimos, dejamos primero a mi amigo en su casa y luego a la mía. El ojo me molestaba, pues el chorro me tomó por sorpresa. Tenía sed de tanto mamar, el sabor del semen aún en mi boca y el olor a verga en mi cara y mis manos. Al llegar a mi casa pasé directo al baño a lavarme la cara y a masturbarme.

lunes, 30 de enero de 2012

SEXORAMA. Sexo, mentiras y bricolaje


Cuando mi esposa y yo compramos la casa, antes de mudarnos por completo le tenía que hacer unos arreglos como pintarla y otras cosas, ya habíamos llevado algo; la cama, cosas de la cocina, etc, casi todas las tardes mi mujer llegaba después del trabajo y nos traia, al obrero y a mí, comida y se sentaba con nosotros a platicar.

Ya teníamos tres días trabajando y esa tarde mi mujer llegó vestida diferente, un vestido corto y escotado mostraba gran parte de su cuerpo y él obrero la miraba con ojos de lujuria, ella se fue y nos quedamos solos otra vez. Note que el pene lo tenía parado, quizás pensando en el cuerpo de mi mujer o quién sabe.

Cuando ya casi terminábamos ese día, un pote de pintura le cayó encima, después de reirnos él fue a darse una ducha y limpiarse, cuando terminó me pidió una toalla, abrí la puerta y no se porque pero mis ojos se dirigieron a su pene y estaba medio parado, el notó que yo lo miraba, busque ropa mía para dársela, mientras el se secaba, yo no dejaba de pensar en lo que había visto y tenía curiosidad por saber que se sentiría ser penetrado con algo así, el se acercó a mí para darle la ropa y veía como su pene se balanceaba, le habia crecido más.

Cuando ya se vestía noté que aún tenía rastros de pintura en su espalda, tomé la toalla, se volteó y lo comence limpiar, yo me estaba excitando y quizás de la emoción se me resbaló toalla mientras lo limpiaba y con mis manos y le toque su espalda y llegue hasta sus nalgas, el brincó al sentir mis manos y se volteó rápido quedando muy cerca el uno del otro, mi mirada se dirigió a su pene que ya estaba rígido.
“Quieres tocarla?, tócala”. Yo trague saliva con dificultad pero estiré una mano y se la toque suave, respirando fuerte, lo sentía bien grueso y caliente, le agarré las bolas, eran grandes, el me tomó de la nuca y me acercó para que le besara y chupara sus tetillas, mientras mi mano jugaba con su pene, el puso presión en mi nuca para que fuera bajando y cuando estuve a unos centimetros de su pene, abrí la boca y me fui acercando,cerre  la boca para sentirla, me la fui metiendo hasta que sentía que no pude más entonces el comenzó a moverse, me tomó de mis nalgas, me fui soltando el pantalón.

Fuimos caminado hacia la cama y mientras yo me desnudaba él se jalaba su pene, me acosté a un lado y comencé a besarle sus tetillas hasta llegar a su pene, se lo volví a mamar y tomándome de la nuca para que no me lo sacara, sentía su pene palpitar y comenzó a soltar el chorro de semen yo tragaba pero era tanta que no podía, el me acarciaba el culo, pare de mamarlo y viéndolo le dije. “¿Me quieres coger?”.

Me acosté y poniéndome de rodillas me abrí las nalgas, el llenó de saliva su pene y luego mi culo, con ansias esperaba la cogida, fue empujando con suavidad, yo trataba de relajarme pero la emoción no me dejaba. Cuando por fin entró el dolor fue grande, pero solo duró unos momentos, él lo sacaba para meterlo más adentro y así lo hizo hasta sentir sus bolas golpear mis nalgas.

Sin tocarme me vine, el siguió penetrándome, lo sacaba casi todo para metérmelo de un golpe hasta que se vino dentro de mí, al sentir su leche dentro, me hizo apretar las nalgas para exprimirlo todo, los dos caímos en la cama, él encima de mi. Luego, acostados uno al lado del otro sin decir nada, nos levantamos y nos metimos a la ducha juntos, yo le limpiaba su pene y poniéndome de rodillas se lo volví a mamar. Nos vestimos y salimos de la casa.

Al día siguiente nos saludamos pero no hicimos ningún comentario, al final del día, nos metimos juntos para limpiarnos con un duchazo y al salir nos fuimos directamente a la cama a tirar de nuevo.

lunes, 23 de enero de 2012

SEXORAMA. Mi vecino, el casado


La esposa de mi vecino se despedía de él ya que iba sola a pasar sus vacaciones en casa de sus padres en el interior. La despedida fue bastante subida de tono y con muchos besos, yo estaba llegando al edificio y entramos juntos, tomamos la escalera al segundo piso donde vivíamos ambos. Conversabamos y le había notado su pene marcado en el pantalón hacia el lado izquierdo de su entrepierna, estaba un poco excitado luego de la despedida.
Antes de entrar a nuestros apartamentos le di un poco de conversación y me dí cuenta que su pene seguía abultado. Se le notaba un tamaño grande y grueso a pesar de que el pantalón le quedaba un poco holgado.

“Vecino, ¿será que usted me daría una mamada para quitarme esta excitación? Le contesté: “por mi encatado, ¿su apartamento o el mío?
Mi vecino es delgado y bajo de estatura, con unas nalgas redonditas y duras, un cuerpo bastante atractivo,  muy varonil y guapo.
V: en el suyo mejor
Yo: pase vecino, adelante, está en su casa

Mientras iba a entrando le agarré su verga en el pantalón y pude sentir el grosor “vaya que la tiene gruesa vecino, y bastante larga” “un poco nada más, jejeje”.


Cerré la puerta y empezó a bajarse los pantalones y me dijo: “quiero decirle dos cosas, primero que espero que esto quede entre nosotros y segundo que es la primera vez que hago esto con un hombre”.
“No se preocupe vecino, usted verá después si le gusta o no”
Le quité la camisa dejándole el boxer y empecé a morder suavemente su verga por encima del boxer, lo que empezó a excitarlo más
Se la sacó del boxer, una verga completamente lisa, sin venas, cabezona.


Comencé a mamarlo, primero suavemente que entrara a mi boca poco a poco hasta que logré que entraran los casi 22 cms, me pidió que no siguiera que ya estaba a punto de venirse y quería verme sin ropa.
Empecé a desnudarme frente a él, me puse de espaldas y me acariciaba las nalgas cuando sentí que me agarraba el trasero para acariciarmelo. Abrió mis nalgas tocando mi culo, pasando su dedo índice suavemente


No había terminado de meterme el dedo cuando empezó a masajearme el ano, me sacó suspiros y quejidos de placer. Mi vecino es experto mamando, su lengua hacía un trabajo inmejorable lo que hizo que unos 10 minutos más tarde ya estuvieramos en un 69 donde yo chupaba su vergota y él mi culo.
Me puso boca arriba, mamó mi verga, mis bolas, su lengua entraba y salia de mi culo para prepararlo y yo al ver aquello tan grande estaba cada vez con más ganas.

Apoyó la cabecita en la entrada de mi culo y la empezó a frotar con toda la saliva que había dejado allí, cuando cerré mis ojos para disfrutar, la dejó ir de un solo tiro, de manera que entró completa.
Al comienzo dolió pero él no se movió para que me acostumbrara, me empezó a besar, la sacaba suavemente y la metía, ya casi no dolía y poco a poco hizo que el dolor se convirtiera en un placer indescriptible.


Sin sacarla cambiamos de posición para que yo cabalgara. La sacaba y la volvía a meter, cambió de posición, me la sacó y me puso boca abajo y ahora era él quien me daba. Su verga se hacía más gruesa y sus movimientos más rápidos
Demoró bastante derramando su leche dentro de mi, yo acabé mientras mi guevo se frotaba con la cama.
Un poco más tarde empecé a sentir como su guevo se iba achicando aún dentro de mi hasta que la sacó.


Empecé a pujar suavemente mientras mi vecino veía el semen que iba saliendo de mi culo y eso logró que se le pusiera dura y volvió a metérmela para empezar un segundo asalto que fue incluso mejor que el primero.

lunes, 16 de enero de 2012

SEXORAMA. Mi asistente el morboso


De vez en cuando busco ayudantes para mi negocio y tengo que salir fuera de la ciudad hasta por una semana. Me vi en la necesidad de buscar uno, un joven estudiante y le expliqué que el trabajo también implicaba salir de viaje y aceptó.
Se dio un viaje y estaríamos una semana fuera, llegamos al hotel y solamente tenían un cuarto con dos camas.
Los primeros, normal, pero me comenzó el queso, me hacía falta las cogidas con mi esposa. Una noche cuando regresábamos de comer y tomar unas cervezas, él se fue a duchar. Salió con un boxer listo para acostarse, me fijé que tení una leve erección y cuando se agachó para acomodar su cama ví sus nalgas.Su guevo se salía del boxer. Me metí a la ducha y empecé a masturbarme, él, abrió la puerta para sacar su cepillo de dientes, me dio pena, pero no dije nada, terminé, salí y cuando me fui a acostar, lo vi masturbándose.


-¿Tú también?.
-Sí, me dieron ganas cuando te ví.
Apagamos la luz y al rato escuché como se pajeaba, yo comencé a hacerlo, con la luz de afuera se reflejaba su verga parada y dura.
-“¿Por qué no nos acostamos los dos en la misma cama?.
-¿Vienes o voy?.
Encendió la luz, se acostó en mi cama y juntos nos masturbamos, manteníamos nuestras miradas, eso aumentaba la emoción. Me arrodillé y sin pensarlo agarré su guevo y lo mamé, me apretó las nalgas y me daba nalgadas.
-“No me la saques con la boca, deja que te la meta”.
Se acomodó detrás de mí y me metía un poco el guevo y lo sacaba y lo volvía a hacer y cada vez con más presión, me abrí las nalgas y comenzó a empujar, sentía dolor y le ponía una mano para detenerlo, escupió mi culo y empujó y hacía más presión para meterla, unos segundos después lo sentí todo adentro, los dos moviéndonos. Se vino y botó tanta leche que se me salía del culo, el seguía cogiéndome hasta que su guevo perdió erección, caímos en la cama, sentía en mi culo ardor y seguía saliendo la leche.
Tomó mi verga y se la metió en la boca, acabé rápido, pero me volteó, escupió en mi culo y de nuevo me penetró. Esta vez fue más fácil la entrada pero tenía el culo ardido.

martes, 20 de diciembre de 2011

SEXORAMA. Sexo entre amigos


Un amigo y yo fuimos a un lugar muy visitado por los turistas con la intención de levantarnos a unas mujeres y llevarlas al hotel a tirárnosla; el que resultó cogido fui yo.
Conocimos a dos mujeres y después de haber estado toda la noche con ellas, se fueron y nos dejaron con las ganas, así que cuando fuimos al hotel, mi amigo me convenció para que me dejara cojer.

Entramos al cuarto, el se metió a la ducha, momento que aprovecharía para masturbarme y quitarme el queso, pero no podía acabar, mi amigo me vió pajeándome. –“Me la quieres hacer también a mi?, mira la tengo bien parada”. Y se acercaba a mi, puso su mano en mi verga, tomándome de sorpresa, aprovechó y acercó su verga a mi cara y me la puso en los labios: “dale un besito, si lo estas queriendo, abre la boca”. 

Cuando abrí la boca para decir algo el me la metió y comencé a mamar mientras el seguía jugando con la mía.“Que bien mamas, lo haces mejor que mi novia, métetela toda en la boca” Lo tomé de las nalgas y lo aprisionaba hacia mí para que me la metiera lo más que pudiera pero me atragantaba.

Estaba tan excitado que me vine en mi barriga, cuando sentí que él se venia, me la saque para que me acabara encima, pero el no quería y me la volvió a meter en la boca, me la lleno con su semen que me tuve que tragar.Cansados los dos caímos en la cama, yo me comencé a quedarme dormido, cuando siento que el se puso detras de mi y me comenzó a acariciar mis nalgas y me metia un dedo en mi culo, me desperté y seguía jugando con sus dedos, pegó su cuerpo al mío y sentí su guevo bien duro en mis nalgas, lo agarré y lo apunte a mi culo.

El se escupió en la mano y me echó la saliva en el culo, traté de relajarme lo más que pude y deje que me la metiera. Siguió con su vergota dentro de mí y comencé a moverme, de pronto sentí de como me agarraba por la espalda y me lo metió todo hasta el fondo y me soltaba un chorro de leche dentro de mí y yo también sin tocarme acabé nuevamente.Al dia siguiente, nos metimos a la ducha y se la mamé de nuevo. Nos fuimos a buscar nuevas conquistas pero no tuvimos suerte, ya era de noche y nos regresamos, se lo fui mamando en el carro, me volvió a dar otra cogida mejor que la noche anterior.

lunes, 12 de diciembre de 2011

SEXORAMA. Sexo en el cine


Al llegar a la puerta del cine porno, saqué la entrada y fui directo a sentarme. No se podía ver nada, solo la pantalla, como pude llegue a las butacas, se escuchaban algunos gemidos que venian de algunos asientos y eso me daba un morbo bárbaro. Yo estaba en la última fila por donde pasaban personas por detrás mirandome y esperando algo. Un tipo se detuvo detrás de mi y empezó a suspirar y respirar agotado lo que me dio mucho nervios.
Pensaba que en cualquier momento iba a pasar algo y así fue, este me apoyó una rodilla en la espalda suavemente y la quitaba, esto lo repitio tres veces. Comencé a observarlo de reojo y el tipo estaba haciéndose la paja, eso me puso mal y quería tener su guevo en mis manos. Di la vuelta y me puse junto a él en la pared y sin decir nada le agarre el guevo y comence a pajearlo mirando los dos la película que daban. Después de un rato me djo al oido que lo siguiera, me llevó al baño y nos metimos en un cubículo donde me hizo arrodillar y mamárselo hasta hacerlo acabar dentro de mi boca. Sin decir nada se subió los pantalones y me dejo ahí.
Enseguida escuche entrar a alguien y me quede en el cubículo esperando.

El tipo golpeaba los cubículos uno por uno hasta que golpeó el mío, yo respondí “ocupado”. "perdón" dijo. Abrí la puerta y estaba meando en el urinario mostrándome su verga, yo le dejé la puerta entreabierta y enseguida la volvió a golpear, entró y comencé otra mamada, pero con una verga más grande. yo sentado y el parado se inclinó hacia mi culo metiéndome los dedos dentro del interior tocándome el culo y metiéndo despacito un dedo mientras yo seguía mamando. Me hizo acabar. Deje de mamarle la verga y me despedí diciéndole que me tenia que ir…

lunes, 5 de diciembre de 2011

SEXORAMA. Sexo con los subalternos


Me quedé un poco más de tiempo en la agencia para corregir unos artes, cuando de pronto aparece el pasante; joven, muy guapo, velludito y de cuerpo medio atlético. Me dice que si puedo ir a la sala de reunión para mostrarme unos guiones para el storyboard, nos vamos a la sala, entro, el cierra la puerta.
Cuando me volteo para preguntarle que me va a mostrar, me agarra la mano y me la pone en su paquete: “esto es lo que quiero que veas”. Se bajó el pantalón y el interior y apareció un pene grande y grueso con mucho pelo alrededor, me alzó y me montó en la mesa, me bajó los pantalones, abrió mis piernas hasta que tenía mi culo a la vista. Se acercó y lo chupó un buen rato hasta que sacó un condón, se lo puso, escupió en mi culo y se llenó de saliva el guevo.
Echó mis piernas hacia atrás, me agarró por los hombros y me fue penetrando poco a poco, sentía como abría mi culo e iba entrando aquel trozo grueso. Cuando lo introdujo todo me dijo: “le doy?” mi respuesta fue afirmativa y empezó a sacudir esa mesa conmigo encima.
La mesa se rodaba mientras el seguía empujando, lo sacaba completo y volvía a meterlo hasta que la mesa tocó los ventanales, se detuvo un poco y siguió dándole ahora yo boca abajo, cuando de repente volteo hacia un lado y veo en el techo una cámara de seguridad….lo empujo para decirle, me bajo y en ese momento acaba todo aquel chorro sobre mis piernas y empezaba a correr entre mis vellos.
Nos vestimos rápido y bajamos a seguridad a ver si había alguien,  efectivamente. Hablamos con el vigilante que había visto toda nuestra faena sexual en la mesa y al pasante no le quedó más remedio que pagarle 500 Bs para que borrarra ese cortometraje que quedó grabado que mañana no lo pasara en el informe diario de seguridad. Lo que no se pudo borrar fue el desastre que quedó en la sala de reunión, con interior incluído…
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 Me acerqué a la ventana de mi cuarto y sin percatarme que estaba en interior, vi a uno de los obreros de la construcción que está frente a mi edificio, estaba recostado contra una columna, mirando hacia mi ventana. Cuando se dio cuenta de que lo miraba, su lengua recorrió sus labios en forma lasciva, pero muy sensual y una de sus manos en su entrepierna, donde comenzó a frotarse lentamente. Me quedé como hipnotizado mirando esa escena.
Comencé a acariciarme el pecho y tocarme, con ganas que cruzara la calle y viniera conmigo. A los tres minutos estaba subiendo por el ascensor y tocando el timbre de mi apartamento.
Cuando abrí la puerta me encontré con un par de ojos negros cargados de sexo y un hombre fuerte que prometía hacerme pasar una noche inolvidable. Sin pronunciar palabra, me colocó de espaldas a él y entramos al apartamento. Caminamos hacia el cuarto, entre caricias, su lengua moviéndose dentro de mis orejas y mis manos subiendo y bajando por ambas piernas.
Mi culo sentía a través de sus pantalones, como su pene se endurecía ante cada rozada. Una de sus bajó hasta mis nalgas, donde se abrió camino hasta llegar a mi interior sin problema. Dos de sus dedos los metió en mi boca, mientras me colocaba frente al espejo del cuarto para que ambos pudiéramos ver la escena.
“Te gusta?”
Sentía que su voz ronca me ponía peor de quesuo.
- “Dime si mis dedos te dan más placer...”
Sus dedos entraron en  mi culo, me estaba dejando sin aliento. Estaba metiéndome uno hasta el fondo y lo mejor era como lo arrastraba al sacarlo, raspándome las paredes internas del culo, que ya había comenzado a latir desesperadamente.
- “Quiero sentir tu lengua...” le dije. Me volteó de frente y comenzó a besarme, a morderme los labios, a llenarme de saliva la cara, a buscar mi lengua con la suya. Lentamente le saqué el pene fuera de su pantalón para poder acariciarlo, sus ojos se nublaban de deseo.

Me volteó sobre la cama y de un solo manotazo me abrió de piernas y se arrodilló frente a mí para meter su lengua, que la tenía áspera y dura. “No te voy a hacer nada sino me lo pides...”- me decía con esa voz ronca y obligándome a suplicarle las cosas que quería que me hiciera.
-“Quiero tu lengua en mi culo”, Empezó a recorrer mi culo, lo humedecía. La movía en círculos, excitándome.

“Quiero que seas mi puta, la mejor puta a la que haya hecho gozar jamás”-, me decía en tono bajo, al oído, casi susurrándome..
-“Cógeme”-, le dije “Méteme es guevo ya!!”. Separó mis piernas y de una sola vez me atravesó con su guevo duro .

“ ¡Muévete ahora, muévete!!, Gózalo!” Sus embates me dejaban sin aliento, me tomaba de las caderas y las elevaba hacia él para poder penetrarme más a fondo. A medida que él la metía y la sacaba, sentía que dentro de mí se abría un túnel y apretaba para que él sintiera la presión y gozara.

Cada empujón era un estallido de orgasmo. De repente lo saca y nos hacemos un 69 y así fue como acabamos, yo chupándole su guevo duro y caliente, sintiendo cómo palpitaba entre mis dedos, esperando el momento de sentir toda su leche entre mis labios. Él me hizo acabar con su lengua probando mi semen.

El edificio que está frente a mi casa está quedando excelente.
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 Una noche que llegaba muy tarde a mi casa, pase por la entrada de la Urb. caminando pues venía en taxi y pasé por un lado de la garita del vigilante.
El vigilante sale de la garita a saludarme y me dice si le puedo “prestar” 200 Bs  “…es que estoy pegao papa”
“y así nada más? Te los presto y que me das a cambio?” –cabe destacar que a pesar de ser vigilante y medio malandro, estaba bien bueno y musculoso- “Bueno, me echas una mamaíta” mientras decía eso se tocaba su guebo entre el pantalón de polyéster 2 tallas más grande que no delataba lo que luego descubriría…
Le dije que me dejara llegar a casa y buscara el dinero. Regresé una hora después, esperando que no hubiese gente en la calle y los edificios estuvieran más apagados.
Entré a la garita, y me dijo que entrara al baño, apagó las luces y sacó entre el cierre aquella verga inmensa y gruesa lo bastante crecida como para asustarse. “Dame la plata” me dijo y le dije que se lo daba luego. Tomé entre mis manos aquella cosa que ya estaba rígida y como pude lo introduje en mi boca, con algo de dificultad lo comencé a mamar.
Aquello era descomunal, no cabía en mi boca, sus bolas eran dos pelotas de tenis. Al subir mis manos por su barriga, sentí los abdominals y sus pectorales. Era algo impresionante el cuerpo que tenía.
Mientras le mamaba el guevo se quitó la camisa y me quitó la mía. En un momento nos encontramos fuera del baño y  se acostó boca artiba e el piso y me dijo “quiero cogerte, si´ntate en mi guevo y métetelo”. Debo confesar que sentí miedo al pensar que aquello entraría en mi culo, pero igual me senté y poco a poco lo fui metiendo.
Mientras estábamos e eso llegaban carros pero el abría el portón con el control sin imortar quién entraba (en medio de la tirade me puse a pensar que así es como vigila esta gente y luego nos roban…pero caí en cuenta que yo estaba contribuyendo a eso…)
Una vez que logré que ese guevo entrara comencé a moverme y eso puso como loco al carajo yo solo veía  su pecho, que con la luz tenue de la calle se delineaban sus pectorales haciendo sombras. Me estaba volviendo loco entre su aspecto y su guevo dentro de mí. Se incorporó y me volteó y me cogió en 4, Dios! Ese hombre me puso a sudar y a sentir dolor pero lo estaba disfrutando, hasta que de pronto lo saca a toda velocidad y sentí que me desprendía algo alla adentro. Le da dos sacudidas al guevo y derrama en su mano aquel líquido blanco que se iluminaba con aquella poca luz, no paraba de salir leche de su guevo, estaba impresionado.
Terminó de exprimirse todo y me dice: “Dame los reales y te vas” me dió tanta arrechera como me lo dijo (no esperaba ni una caricia, ni un beso en la boca, ni un “que rico estuvo”) que le dije: solo tengo 50 bolos, será en otro momento” le dí el billete y a regañadientes me lo quitó de las manos: “tas jodio conmigo chigüire”.
Me vestí y salí de ahí rápido, directo a casa. No lo volví a ver más, no se si lo botaron o se cambió de empresa.