jueves, 7 de marzo de 2019

VENGANZA INFINITA. Capítulo 24


Derroche y corrupción.

-Mira este mensaje marico. Este pana es diputado, yo lo conozco y me está invitando a una reunión con otros diputados y unos ministros.
-¿Y tú vas a ir a esa vaina?
-Guevón hay caña y comida gratis y además parece que va a haber sexo.
-Y drogas me imagino.
-¡Claro! Pero yo paso de eso. Puedo llevar a alguien ¿Te vienes?
-¿Tas loco? Yo tengo pareja, no voy a ir a eso.
-No seas gafo, "tu novio" -le hizo el gesto de las comillas con los dedos. -Se tira a una tipa, deja la pacatería, anda vente, estamos un rato.
Lo pensó un rato, se puso ansioso y pensó en su pareja. -Lo voy a llamar para decirle que voy a salir contigo, ¿Cuándo es esa vaina?
-El martes a las ocho de la noche.
-Eso va a ser una orgía.
-Mmmm yo creo que van a llevar a alguien para que se lo cojan.
-Mierda...un gangbang
-Eeeexaaacto, marico yo quiero ver eso
-Pero un martes...verga...
-Deja la vaina. Lo único es que tenemos que dar nuestros datos y firmar un documento de confidencialidad, van unos chivos ahí.
-¿Ves? Eso me caga, yo no voy.
-Deja la mariquera yo quiero ir pero no quiero ir solo y tú tienes carro.
-¡Pendejo! Por eso quieres que vaya.

Martes 4:00 pm

-¿Tú estás seguro que quieres hacerlo? ¿Lo pensaste bien?
-Kimberly...yo no tengo que pensar nada, voy a ir a esa reunión a destruir a todos esos sádicos morbosos y corruptos.
Sonó el celular de Bernardo.

--Hola amor te había dicho que hoy nos veríamos pero es que voy a salir con unos amigos de la Universidad, ¿nos vemos el miércoles?
--Tranquilo bello yo también estoy complicado, tengo que arreglar unas cosas con Kimberly, de hecho no fui a trabajar hoy por eso.
Oliver bajó el auricular y resopló, volvió a colocárselo en la oreja. Hubo un silencio
--No te pongas así, ya hablamos de eso...tuvimos un bonito fin de semana.--
--Ok, ok Bernardo pudiste decírmelo--
--Tampoco me dijiste lo de tu reunión con tus amigos--
--Vamos a dejarlo así, ¿estás con él, con ella?--
-Me está preguntando si estoy contigo -Le dijo en voz baja mientras le pasaba el celular. -Habla con él, es el momento.

--Hola Oliver es Kimberly--
Oliver volvió a bajar el auricular -Coñodelamadre, me la puso para hablar.
--Hola...Kimberly ¿Cómo estás?
--Bien cariño, estoy con tu novio, pero tranquilo, está ayudándome con unos papeles y documentos y a ver si trabajo... Bernardo le hizo señas que no dijera lo del trabajo. -...en otra cosa que no sea la calle--
--aaah que bien, que bueno--
--Me voy a tomar el atrevimiento para decirte que quiero tomarme un café contigo para hablar y nos conozcamos.
Oliver suspiró y luego habló. -Claro, claro, no tengo problema, es algo incómodo, creo, pero...es necesario ¿No?
--Más que necesario es importante--
--Bueno, te dejo que estoy terminando de trabajar, un placer--
--Igual, un abrazo--

-¿Qué te dijo?
-No mucho, creo que estaba incómodo. ¿Por qué no le puedo decir que voy a trabajar contigo?
Bernardo dejó el cuchillo con el que cortaba una cebolla. -Sabiendo cómo es Oliver ¿Crees que se iba a quedar quieto? Se trata de que lo conozcas y se caigan bien.
-Te metes en unos paquetes Bernardo...
-Peores que los tuyos no creo. -Bernardo se dio cuenta de lo que dijo y bajó la mirada a la tabla y siguió cortando la cebolla. -Disculpa.
-Tranquilo, no te quito razón.

--Marico tenemos que estar a las ocho en punto en el apartamento, la vaina es burda de controlado--
--Pedro...no sé si quiero ir, me da caga y coño tengo pareja--
--No seas guevón vale, nadie se va a enterar, coño no quiero ir solo.
Hubo un breve silencio
-Esta bien, salgo en 10 minutos de la oficina, me baño, me visto y te busco.

Martes 7:57 pm
-Esta vaina es puro lujo mira el edificio. Déjame hablar a mí.
Buenas noches venimos al PH.
-Entreguen sus cédulas y pasen por aquí.
Entraron a la garita se anotaron en una lista y les pusieron un sello en la muñeca solo visible con luz ultravioleta.
-Van a dejar sus billeteras, relojes, celulares y llaves aquí.
Pedro estaba nervioso, su amigo más, estaba sudando.
-¿Le pasa algo? Extienda los brazos.
El de seguridad lo revisó de arriba a abajo, igual hizo con Pedro.
Suban al ascensor y esperen que lo llamen de arriba.

Llegaron al apartamento y los recibió otro hombre de seguridad y el diputado Nestor Cermeño.
-¿Ustedes quiénes son? Esto es una reunión privada.
-Somos invitados del diputado Kike Marrero.
Nestor volteó para buscar con la mirada al diputado y lo llamó haciendo un gesto con la mano.
-Estos carajitos no aprenden. Mucho cuidado con lo que hacen o dicen de esto, pasen.
-Epaaaa bichito viniste coooño. Gracias Nestor.
Nestor cogió con fuerza a Kike del brazo viéndolo a los ojos.
-Coño carajito esto es una vaina privada y te traes a estos guevones.
-Dijeron que podía traer dos invitados
Nestor le apretó más el brazo y acercó su cara a la de Kike.
-Avisas con tiempo mamagüevito, que sea la última vez. Pasen y mosca.

Entraron, era un apartamento muy amplio, el piso era de mármol beige claro, mesas pegadas hacia las paredes, unas con comida, otra con botellas de distintas bebidas, hielo y otras mesas con bandejas y variedad de drogas. Un amplio ventanal mostraba la inmensidad de la montaña que domina a la ciudad.
Varias butacas y sofás negros y vino tintos dispuestos desordenadamente en el espacio. Con ellos eran 15 las personas que estaban en el lugar.

Se acercaron a la mesa de licores para servirse un trago.
-¿Ya vamos a beber?
-De bolas mijo, esto es gratis, además esta gente está hablando de política.
-Quiero comer algo primero, ya vengo.

Llegó a la mesa de comida y habían pasapalos fríos, tartaletas, empanadas, tequeños.
-¿Sabes que en un rato esto se pone mejor? Esto se va a convertir en un tiradero, viene alguien para tener sexo, pero...tú y yo podemos tener nuestro encuentro privado aquí. -Era el ministro de las comunas que se acercó para también beber algo.
-Bueno, ya veremos, vine con un amigo.
-Hacemos un trío.
-Ya regreso.

9:35 pm

-Te dije perra que vinieras puntual, la gente está ansiosa.
Nestor recibía a Kimberly que la tomaba por la nuca con fuerza.
-Suéltame, ya estoy aquí, era lo que querías.
-No te me pongas arisca, puta de mierda, entra. ¿Te lavaste bien ese culo?
-¿Tú eres así siempre o es hoy que estas quesúo?
Nestor le dio una cachetada, la gente volteó a ver lo que pasaba y encendieron la música. Kimberly lo vio a los ojos y un fuerte dolor en el pecho hizo que Nestor se pusiera la mano aguantando el dolor, Kimberly se detuvo.
Nestor se asustó, vio a la chica y la tomó del brazo.
-Señores llegó la diversión de la noche, nuestra perrita particular.

-No me jodas, es una tipa...que ladilla.
-Yo creo que más bien es una tranfor de esos, con tetas y guevo, vamos a acerarcarnos.

-Les presento a Kimberly la mujer u hombre que nos va a poner a gozar esta noche. ¡Vamos no los veo bebiendo! Y no los veo comiendo caramelos.

-¿Kimberly?
-¿La conoces?
-Si, bueno, no pero así se llama la tipa que se coge Bernardo...¿Que mierda es esta?
Oliver se acerca a Kimberly, cuando ella lo ve se queda petrificada.
-¿Qué haces aquí Oliver? No, no, no.

miércoles, 6 de marzo de 2019

VENGANZA INFINITA. Capítulo 23


ACORRALADA.

-Puntualidad, me gusta eso.
-¿Quiénes son estos? -Kimberly veía a dos hombres vestidos de negro con muy mal aspecto en el asiento de atrás de la camioneta del diputado Néstor Cermeño.
-Son mis escoltas. Están aquí por si se te ocurre hacer alguna tontería. Fuiste la última persona que vio vivo al camarada Rodolfo, llegó a la asamblea y su camioneta explotó. -Néstor la cogió por el cuello ahorcándola. -¿Quién te ayudó? ¿Quién de los escuálidos te apoyó para desaparecerlo? 
-No sé de qué me hablas. -El diputado le apretó más el cuello y uno de los escoltas le colocó el cañón del arma en la sien.
-No te vamos a matar, serías un problema muerta, los grupos Lgbt de esos que te apoyan harían escándalo y no queremos más ruido del que ahora hay. Pero vas a hacer algo por mi y no te negarás.
Kimberly temblaba y estaba sudando mientras sentía el frío cañón en su sien. Cerró los ojos y Ne
Néstor la soltó.
-El martes vamos a tener una reunión varios diputados y ministros y queremos que vayas para que seas nuestro juguetico, nuestra puta.
-¿Que pretenden que haga?
-Tú nada, ¿Sabes lo que es el Gangbang?
Kimberly tragó saliva. -Si.
-Qué bueno, así que no te tengo que explicarte. Esta es la dirección. El martes a las nueve de la noche te presentas, te vas bien limpiecita, no queremos sorpresas raras. Vamos a ser como 10 personas y estos dos matones que como se portan bien conmigo los invité, así que bueno, prepara ese culito que vas a llevar güevo parejo.
-¿Y si me niego?
-Bueno las consecuencias de tu malcriadez las pagarán tu pobre madre enferma, tus hermanitos y tu humilde casa. ¿Quieres negarte a ir a una noche de sexo?
A Kimberly le corrían las lágrimas. -¿Cuánto me van a pagar?
Néstor comenzó a reirse. -Cariño, -Le tocó la mejilla. -Esto es lo mejor de todo, no vas a recibir ningún pago, lo vas a hacer por amor al trabajo.
-Ahí estaré, me voy.
-No, no, no. Todavía no te puedes ir, mis escoltas tienen tiempo sin sexo y nunca se han cogido a una como tú. Ve al asiento de atrás para que los relajes.

Kimberly como pudo se pasó a la parte trasera, mientras cruzaba el diputado le dio una nalgada.
Uno de los escoltas se bajó el cierre para sacar su pene, mientras el otro se desabrochaba el pantalón.
-Hazle lo quieras a esos dos Kimberly mientras yo manejo y los veo.
-La chica, con todo el asco que podía sentir, comenzó a mamarle el pene a uno de los escoltas. Un pene oscuro y grueso con un largo prepucio. Olía a orina y sudor. Se lo introdujo en la boca que la sentía seca.
El otro escolta le levantó la minifalda y le arrancó la pantaleta. El pene de Kimberly colgaba flácido mientras se movía.
El hombre escupió sobre su pene y en el culo de la mujer. Néstor veía por el retrovisor mientras se masturbaba.

El escolta se arrodilló en el asiento un poco incómodo y comenzó a penetrarla.
-¿Kelvin te la vas a coger sin condón? Esa perra debe estar llena de virus.
El escolta se sonrió y la penetró sin esperar y con violencia, lo que hizo que Kimberly gritara.
-Shhhh aguanta mi amor, apenas es uno, imagínate cuando te cojamos 12. -Encendió el reproductor y puso la música a un volumen alto.
Kimberly seguía haciéndole sexo oral al otro escolta que le tenía la cabeza sujeta para que no se lo sacara de la boca.
-Te aviso cuando acabe para que no te la tragues. -Le dijo en susurro al oído.
-Gracias que considerado, ¿tú amigo hará lo mismo? Kimberly lo vio con rabia, el escolta se encogió de hombros.

Kelvin no paraba de moverse con fuerza, empujaba a la chica y a su compañero. La cogió del cabello y con la otra mano la sostenía por el hombro. Empujó duro y le acabó adentro.
Néstor hacía lo mismo, acabó sobre el asiento. Bajó el volumen del reproductor.
-¿La preñaste? Ja ja ja ah es verdad que es un machito. Mámale el güevo, creo que lo tiene más grande que tú.
-Yo no mamo güevo, no soy marico.
Kelvin retiró el pene y se acomodó. El otro escolta le tocó el hombro a la chica para avisarle, ella se detuvo y el hombre acabó en su mano.
-¿Tú eres marico? Acábale en la boca, a las putas como estas les gusta eso.

-Sáquenla del carro. 
El escolta se bajó con ella y la ayudó a acomodarse.
-Veeerga este pana la gusta el fenómeno ese.

-Toma mi número, me llamo Randy, yo no voy a ir a esa reunión es mi día libre. No voy a decirte que no vayas porque ya sabes lo que va a pasar.
-Si, vas a matar a mi familia, no confío en ti tampoco.
-Guarda mi número.
-Tú estás claro que yo soy trans, tengo pene, tengo tetas pero aún soy un hombre en la entrepierna.
Randy se sorprendió, aunque lo habían dicho en el carro no había caído en cuenta.
-Bueno, igual eres una persona, digo, este, mereces respeto, y, yo, eso que te van a hacer el martes es muy humillante, no va a ser nada placentero, esa gente estará drogada y borracha.
-RANDYYYYY DEJA A ESA PUTA Y VENTE QUE NOS TENEMOS QUE IR.
-Vete Randy, gracias.
-Ten cuidado esa noche.
Randy se fue caminando hacia la camioneta.
-Randy. -Kimberly lo llamó y este se detuvo y volteó.
-Lávate el asunto cuando tengas sexo, tu novia te lo agradecerá.
Randy se tocó la entrepierna y se encogió de hombros apenado.-Disculpa -Dijo apenas con un hilo de voz.

-¿Que tanto hablabas con la puta esa?
-Advirtiéndole lo del martes que si no iba yo mismo mataba a su mamá delante de ella.
-Coño...me salió sádico el pana. 

Kimberly se fue directo a casa de Bernardo sin avisarle. Tocó el timbre.

-Buenas noches, ¿está el señor Bernardo?
-Si...señorita...perooo, está durmiendo.
-Despiértelo por favor.
-Me ha dicho que solo lo despierte por una emergencia de sus padres.
-Entonces lo llamaré.
-Mejor, permiso. -La señora de servicio cerró la puerta dejando a Kimberly en la calle. Marcó el número de Bernardo.

Repicó varias veces y no contestó. Volvió a llamar.
--Aló Kimberly...¿Qué pasó?--
--Estoy en la puerta de tu casa, no me dejaron entrar--
--¿Qué? Ya bajo--

Bernardo abría la puerta con el pantalón del piyama sin la parte de arriba, su pene algo erecto se marcaba.
-Pasa, pasa. ¿Qué te pasó?
Kimberly se puso a llorar y se abrazaron.
-Estoy metida en un problemón.
-Te lo dije coño, te lo dije.
-Me amenazaron.
-Tranquila, ¿quieres quedarte aquí?
-¿Puedo?
-Claro, no tienes ni que pedirlo. Y de lo otro...
-Tengo que ir a una reunión con varios políticos y bueno...estar con ellos, gratis 
-Tú no vas a ir a esa encerrona.
-Van a matar a mi familia.
-Otros serán los que mueran.

martes, 5 de marzo de 2019

VENGANZA INFINITA. Capítulo 22


Responsable  de sus actos.

Las redes sociales amanecieron encendidas con fotografías y videos que se hicieron virales.
-"Personas levitando en la esfera de Soto, insólito"
-“2 tipos flotando en el aire en la autopista increíble, no le creería si no lo hubiese visto y grabado"
-"Extraño suceso en la autopista a la altura de la esfera de Soto. Dos personas levitando".

-Esto supongo que eres tú y Oliver. -Le mostraba Kimberly los twitter con las imágenes y videos de la gente.
Bernardo sonrió y agachó la cabeza.
-Es increíble lo que ha hecho la tecnología a la humanidad. Todo lo captan al instante y con las redes sociales se viraliza a velocidades inimaginables.
Kimberly no le quitaba la mirada. -Sí, somos nosotros, déjame que te explique.

Nuevamente Bernardo contó de sus poderes y como los adquirió cuando era un niño.
-¿Entonces, ahora serás un héroe justiciero como los de Marvel. Te harás un traje?
Bernardo la vio y se sonrió. -No pretendo eso, pero si quiero hacer justicia.
-¿Matando gente?
-Gente mala.

Kimberly se levantó, caminó y se detuvo.
-¿Mataste al diputado con tu semen? Yo te apoyo si quieres seguir acabando con la escoria de este país.
-Oliver no está de acuerdo, que no soy Dios para decidir quien vive y quien muere.
-Dios te dio ese poder, por algo lo hizo. Úsalo como sea y con quien sea una mierda en este país. Yo te ayudo.
-No quiero involucrarte en eso.
-Yo quiero. 
-Yo quiero que estés conmigo, amándonos, compartiendo.
-¿Y Oliver? ¿Vas a dejarlo?
-No, quiero que ambos estén conmigo.
-Eres egoísta, estás pensando en ti, ¿Oliver aceptó?
-No...pero tengo esperanzas que acepte, pero si no quiere, no puedo hacer nada.
-Yo quiero estar contigo y no me importa compartirte con otra persona, podríamos hasta vivir juntos y tener una relación los tres.
-Sería ideal, pero en este momento sería muy delicado, Oliver no está preparado.

Kimberly lo vio a los ojos, pensó en los poderes de Bernardo, le recorrió por el cuerpo un miedo y un escalofrío. -Tu leche no nos hace daño ni a él ni a mi ¿Por qué?
-Los amo. Es lo que puedo decirte...
-Has entrado en mi mente y has borrado mis recuerdos. -Kimberly entró en un extraño trance, veía a Bernardo pero ella no lo estaba mirando. -Manipulas la mente pero ahora no puedes hacerlo. No puedes entrar, ahora ni en la mente de Oliver, estamos conectados los 3.

Salió del trance soltando un gemido, igual ocurrió con Oliver que estaba en su apartamento, supo que Bernardo y Kimberly estaban juntos. Pero al abrir los ojos perdió comunicación telepática, Bernardo también que por primera vez sintió miedo de sus poderes.

Kimberly volvió a decirle que a pesar de lo que sabía y el susto que le producía saber que tenía poderes, lo apoyaría.
-Estoy contigo y soy capaz de hablar con Oliver para que se una a mí y te ayudemos en tu lucha.
Bernardo abrazó a Kimberly y la besó mientras sus penes crecían.
Comenzaron a frotarse, la fricción los excitaba, se besaban, se mordían los labios, se tomaban con fuerza.

Bernardo le toma las nalgas mientras frotaba su entrepierna contra la de ella. Se besaban apasionadamente, sus penes lubricaban a punto de eyacular. Se apoyaron contra la pared y Bernardo se movía de arriba a abajo restregando su pene contra el pene de Kimberly.
Ella se tensó, él abrió los ojos. Sus bocas abiertas y jadeando sintieron como el semen fluía entre su ropa interior. Ambos temblaban, ambos gemían, ambos soltaron un largo suspiro hasta quedar inmóviles ahí, de pie.

Mientras se limpiaban, Bernardo le recordó la propuesta de trabajar con él.
Kimberly le dijo que si pero que de momento no abandonaría la calle, haría ambas cosas.
-De hecho hoy tengo que trabajar, hay un cliente que quiere verme.
-¿Un político, diputado?
Kimberly se quedó callada unos segundos y luego contestó. -Sí, pero quiere sexo, solo eso.
-Quiere averiguar del diputado muerto, no vayas, no te presentes, es una trampa.
-¿Y tú crees que no presentándome él no me va a buscar? Yo sabré que hacer.
-La otra vez casi te matan, si no llego a ir...no voy a permitir que...
Kimberly lo vio y Bernardo no siguió hablando.
-Voy a ir y también voy a trabajar contigo, pero déjame hacer las cosas a mi manera.
-Ok, ok, pero voy a estar pendiente.
Kimberly se pintó los labios viéndose al espejo.
-¿Me dejas en la Solano? Te confieso que luego de esa acabada no tengo ganas de sexo y menos con ese baboso.
-No vayas yo te pago la sesión.
-Bernaaardooo, deja de meterte en mis asuntos.
-Está bien, vámonos, te llevo aunque no estoy de acuerdo.

lunes, 4 de marzo de 2019

VENGANZA INFINITA. Capítulo 21


DECISIONES.

Oliver se monta sobre Bernardo acostándose sobre él y besándolo. Bernardo le sostiene la cabeza y mete su lengua en la boca de su novio, con las mismas lo voltea.
Un movimiento con sus manos pone las piernas de Oliver hacia los lados mientras va penetrándolo lentamente, su boca se acerca a la de él y lo vuelve a besar al mismo tiempo que su pene se abre paso. Un movimiento lento y armónico de sus caderas pone a gemir a Oliver que disfruta el sexo.

Sus movimientos estremecen al muchacho y comienza a erizarse su piel. Bernardo se acerca al oído para susurrarle que está disfrutando el sexo, Oliver cierra los ojos y mueve su cabeza hacia atrás apretando las sábanas, Bernardo mira hacia abajo para ver como entra dentro de su novio, su piel brillaba por el sudor. Se detiene, retira el pene del cuerpo de Oliver que pide que no lo haga. Bernardo introduce tres dedos tocando su próstata y empujando, el muchacho vuelve a estremecerse y sin más, eyacula de manera abundante y a presión. Grita, gime, sigue gritando y Bernardo lo vuelve a penetrar mientras se acuesta sobre él sintiendo el semen aún tibio de su novio en su piel.

Bernardo sigue moviéndose, esta vez más rápido y profundo. Sus manos se van detrás de la nuca de Oliver, aprieta y empuja más.
-Voy a llenarte.
-Dame esa leche.
Bernardo gruñe cierra los ojos, echa hacia atrás la cabeza y acaba dentro de él.
Retira el pene, aún escurría semen pero se acostó a un lado de Oliver jadeando.

De repente Oliver se voltea hacia Bernardo.
-No intentes hacerlo, no entres en mi mente. No lo vas a lograr.
Bernardo se le quedó viendo fijamente.
-Estás pensando que como sé que lo estás haciendo, no sé cómo explicarlo Bernardo, pero lo sé.
-Quiero saber qué piensas, no me dices nada de todo lo que ahora sabes de mi.

Hubo un silencio de varios segundos.

-Yo no comprendo que te sucedió Bernardo, te amo y solo quiero que si estás conmigo no sigas matando gente y tu argumento sea que haces justicia.
-Muere gente culpable.
-No eres Dios.
-No, pero Dios me dio este poder para hacer algo y quiero limpiar este país de escorias.
-Estarás toda la vida en eso.
-Tengo toda la vida amor.
Oliver lo escuchó y comenzó a llorar y se levantó de la cama. Bernardo hizo lo mismo. Se abrazaron.
-Quiero que estés conmigo en esto, me apoyes en mi necesidad de justicia.
-No puedo ser cómplice de tus crímenes en nombre de la justicia. Puedo ayudarte a mejorar este mundo sin dañar a nadie.
-Eso es lo que quiero.
-Yo quiero que escojas entre Kimberly y yo, ¿Con quién te quedas? Yo respetaré tu decisión y te apoyaré
-No tengo que decidir nada, bueno si, yo decidí estar con los dos.
-Llévame a mi casa.
Bernardo se sentó en la cama.
-Es tarde amor, vamos a esperar y te llevo.
-Quiero estar solo, pensar. No te quiero perder pero no quiero compartirte con un trans, bueno con nadie ni con otro hombre, ni con mujer, ni vainas raras.
-Te dije que no te voy a retener a mi lado si no quieres, me dolerá perderte pero no pienso dejar a Kimberly si tú te vas.
-Llévame a casa.

Bernardo se puso un mono y cogió las llaves del carro.

Ya en el carro Oliver se toca el pecho, recuerda lo que pasó unas horas antes y comienza a llorar.
Bernardo quita la mirada de la avenida y ve a Oliver.
-¿Estás bien?
-Me salvaste la vida, coño...estoy vivo gracias a ti y te amo, yo...no quiero dejarte Bernardo, te amo coño, pero...es que ella, él, mierda... Me niego a perderte.

Oliver le pidió que lo llevara a su casa pero para buscar ropa y regresar a casa de Bernardo y dormir con él.

De nuevo entraban a la casa de Bernardo.
Se acostaron, Oliver estaba agotado y apenas puso la cabeza en la almohada se durmió.
Bernardo recibió un llamada, era Kimberly. Atendió fuera de la habitación.

--Estoy llegando de trabajar, disculpa si te desperté pero necesito hablar contigo, me debes una explicación--
--Mañana nos vemos y te cuento todo Kimberly, hoy tuve un día muy terrible pero con final feliz--.
--Bernardo...-un silencio de varios segundos- ...todo es tan raro, todo lo que he visto es tan raro...yo no sé qué te dijo Oliver pero...yo no asimilo esto--.
-Mañana nos sentamos a conversar--

Bernardo se tomó una selfie, al fondo se veía a Oliver dormido.

--No me hagas esto Bernardo, me siento mal por haber estado contigo...ha sido maravilloso el sexo, pero no quiero destruir lo que tienes con Oliver...yo...prefiero retirarme y dejar que ustedes sean felices y se casen--.
--Mañana quiero hablar contigo y tomes la mejor decisión para ti y para todos--
--Yo tomé una decisión--
--Consulta con la almohada, a lo mejor a la hora que nos veamos mañana, ves todo más claro--
-Chao Bernardo, te llamo más tarde.

Kimberly colgó la llamada y comenzó a llorar. Su situación con Bernardo y lo que se había enterado, le tenía la cabeza enorme pensando en lo que se venía.