miércoles, 20 de febrero de 2019

VENGANZA INFINITA. Capítulo 18


REVELACIONES.

-¿Qué haces? ¿No me irás a lanzar? -Kimberly rodeó con sus brazos a Bernardo por el cuello.
-Suéltate, confía en mÍ.
-Estás loco.
-Está llegando Oliver.

-¿En serio vas a formarle un peo?
-Que me explique quién es esa tipa en su vida y porqué me mintió.
Tocó el timbre.

Kimberly descendía lentamente, levitaba, estaba petrificada sin poder hablar, pálida, tocó la grama y vio a Bernardo.
-Sal por esa puerta que da a la calle de atrás. -Le susurraba mientras Kimberly no salía de su asombro.
-¿Qué significa esto?
-Luego te explico ahora vete.

-Hola buenas noches, ¿se encuentra Bernardo?
-Está ocupado, voy...
-Yo lo espero aquí en la sala, no tengo prisa.
-Marico, pero espera que te avisen. -Le murmuraba su amigo.
Ambos entraron a la casa y se quedaron en la sala de pie.
-¿Quieren tomar algo? ¿Agua, café?
-Cervezas Luisa, trae cervezas para los tres. -Bernardo bajaba las escaleras.

Luisa les entregó las cervezas servida en vasos y Bernardo brindó con ellos.
-¿A que debo la visita de mi novio así de sorpresa en mi casa?
-Quiero que me expliques que...
Un beso en la boca lo interrumpió. Su lengua jugaba dentro de la boca de Oliver mientras Bernardo lo tomaba de la nuca.
-Dile a tu amigo que por fa nos deje solos, dale las llaves de tu carro. Pide otra cerveza para el camino.
Oliver le lanzó las llaves, le guiñó el ojo a su amigo y este suspiró poniendo los ojos en blanco.

-Estás molesto porque te mentí con respecto a Kimberly. Sí, es transexual, sí, se prostituye, no trabaja conmigo.
-Ya va...¿Cómo sabes que...?
-Lo sé, vamos a salir para contarte todo.
-Ya es tarde...
-¿Quieres saber todo sobre Kimberly?
Oliver asintió con la cabeza. Bernardo dejó instrucciones a las mujeres de servicio y a las enfermeras.

-No entiendo ¿Estás enamorado de ella, de él, está operada?
-Ella Oliver, no está operada. Estoy enamorado de ella pero también de ti.
Oliver resopló mientras se pasaba la mano por el cabello, se quedó mirando por la ventanilla mientras Bernardo cruzaba para entrar a la obra del maestro Soto: la esfera Caracas.
-¿Qué haces aquí, para que entras?
-Para disfrutar de la obra de noche.
-Ahí viene el policía nos va a sacar.

Bernardo se bajó rápido del carro y se acercó al policía. Se regresaron a la caseta.
-Yo sé que estas no son horas de venir. -Sacó cuatro billetes de 500. -Pero es que quiero arreglar un asunto con mi novio. Tú no dices nada, yo no digo nada. Lo que veas no lo divulgues, cuando nos vayamos te doy una botella de ron.
-Fino jefe como si quieren tirar en el foso.

-¿Entonces? ¿Cómo quedó yo en este peo? ¿Te la tiras a ella y a mí?
-Esto va más allá del sexo Oliver.
-Pero te la tiraste hoy en tu casa.
-Si...-Bajó la mirada -Es complicado de explicar.
-Tengo toda la noche.
Bernardo lo besó apasionadamente, se separó escasos centímetros de su boca.
-No quiero perderte Oliver pero a Kimberly tampoco quiero dejarla ir, los quiero a ambos en mi vida.
-¿Y si yo no quiero compartirte? ¿Me jodo?, me voy y te dejo con ella.
-Es tu elección, no puedo retenerte a mi lado si no quieres.
Oliver se dio la vuelta se tapó la cara con las manos y volvió a ver a Bernardo.
-Es una puta Bernardo, se prostituye en la calle y es transexual.
-Es una mujer que trabaja para ayudar y mantener a su familia, su trabajo es el sexo, bueno, le tocó.
-¿Te proteges cuándo te acuestas con ella? Mierda, no sé ni lo que digo.
-¿Vamos a otro sitio y hablamos con tranquilidad?
Oliver lo vio a los ojos no muy convencido pero accedió.
-Dame tu mano.
Se dieron la mano, Bernardo lo miró los ojos. -No te asustes, no te va a pasar nada, confía en mi.
-Me está pasando de todo Ber...-No terminó la frase cuando sintió que sus zapatos se despegaban del suelo, miro hacia abajo y cerró los ojos.
Al llegar a lo más alto de la esfera dieron la vuelta y tocaron la viga superior.
-Ahora con cuidado siéntate y disfruta la vista.
-¿Qué coño es esto Bernardo? ¿Que carajo hiciste?.
-Es mi verdad lindo, es mi verdad. Yo, estoy enamorado de ti y me haces hacer estas cosas.
-Déjate de pendejadas cursis y explícame cómo llegamos hasta aquí.
Bernardo se acercó a Oliver para darle un beso e intentó entrar en su mente  para tranquilizarlo pero no pudo, se separó.
-Te voy a explicar pero que entiendas que tanto Kimberly como tú forman parte de mi vida a partir de hoy, de maneras distintas, desde puntos de vista distintos, sentimientos distintos, pero los quiero conmigo, no sé si los tres juntos, eso se verá, pero si quiero compartir mi vida con ustedes.
Oliver se le quedó mirando a los ojos, una extraña sensación lo invadió y supo que lo que decía Bernardo era cierto, entró en sus pensamientos sin saberlo y vio todo más claro. Un escalofrío le recorrió la espalda y lo trajo al lugar donde estaba.
-Yo lo que quiero es que me expliques que coño es esto que acabas de hacer.
-Soy...Oliver...yo...¿cómo te lo digo?...tengo...soy...inmortal...tengo poderes...desde niño...yo...-Miró hacia las varas de la esfera, comenzaron a vibrar y a moverse hacia afuera colocándose en posición horizontal. Oliver abrió los ojos impresionado y se puso pálido.
-Me quiero ir de aquí, sácame de aquí.
-Ya va Oliver, déjame contarte.
-Tengo miedo Bernardo, estoy sintiendo mucho miedo, no quiero estar aquí.

martes, 19 de febrero de 2019

VENGANZA INFINITA. Capítulo 17


AMAR A DOS.

Voy a estar en mi habitación con la señorita, ve preparando comida para dos. Las enfermeras que no me molesten, como si no estuviera en casa. No me pasen llamadas.

-Esto me da mucha pena, me veían con cara de que vamos a tirar.
-Es que vamos a eso. Deja la angustia. Yo le pago el sueldo a todas esas mujeres.

Entraron a la habitación. Kimberly dejó la cartera en una silla y se acercó a Bernardo para darle un beso.
-¿Sigues nerviosa? -Bernardo comenzó a desabotonarle la blusa.
-Un poco, me siento incómoda.
-¿Por qué no me lo mamas para que te vayas relajando?
-Caramba aquí hay alguien quiere ser activo hoy.
-¿Eso también te incomoda?
-Para nada, igual voy a penetrarte.
Bernardo dejó caer el pantalón mientras Kimberly se quitaba la
blusa y el sostén.
Se agachó. Frente a ella estaba el bulto blanco, se notaba un pene grueso que veía como crecía dentro del interior.
-¿Tengo que mamarlo completo? Es muy grueso.
-Lo que tu tienes entre las piernas no se compara con este pipisito.
Kimberly le bajó lentamente el interior, el pene se salió dando una sacudida. Bernardo cerró los ojos y del orificio del glande comenzar a caer un hilo de líquido transparente, lubricaba sin parar. Kimberly puso su lengua para recibir todo lo que caía.
-Estás excitadísimo.
-Así me pones tú. -Mintió en una parte, con su mente logró lubricar gran cantidad, pero en realidad si estaba excitado al ver a Kimberly con sus enormes pechos y su gran pene que colgaba entre sus piernas.
Kimberly se introdujo el pene en la boca moviendo su lengua lamiendo cada parte del miembro, Bernardo le pasaba la mano por el cabello mientras ella lo veía a los ojos y con su mano izquierda jugaba con los testículos. Su mano derecha estaba en su pene masturbándose.
Mordía y succionaba el glande, Bernardo arrugaba la cara de placer y algo de dolor pero le gustaba lo que sentía.
-Ponte en cuatro en la cama.

Kimberly lo hizo, abrió sus nalgas con la mano mientras su cabeza estaba apoyada en la cama. Su culo y el pene estaban perfectamente depilados. Bernardo se agachó y comenzó a lamer el culo, bajaba hasta tocar los testículos con su lengua y seguir hacia el pene. Se lo metió en la boca. Sin poder hacerlo completamente, mamaba el enorme miembro, salivaba abundantemente y se escurría por la comisura de los labios. Regresaba al culo y su lengua lo dilataba.
-Mételo.
-Tranquila, relájate y disfruta.
Bernardo seguía lamiendo y chupando la zona hasta que se levantó, buscó un preservativo.
-Cógeme con eso, confío en ti.
-¿Y puedo confiar en ti? -Bernardo no le preocupaba si Kimberly tenía una enfermedad venérea, quería de alguna forma evitar matarla con el semen, aunque el condón no dentendría lo inevitable.
-Tienes razón...póntelo, aquí la puta soy yo.
-No quise decir eso.
Kimberly se puso de pie y comenzó a recoger la ropa para vestirse.
-Perdóname, no quise...no me lo tomes a mal...recuerdas que te dije que mi semen...-Kimberly le dio un beso en la boca mientras le apretaba el pene con su mano.
-Hazme el amor y no me des explicaciones, con condón o sin él.
Volvió a la cama. Bernardo hizo que su pene se hinchara más de lo normal y tenerlo firme. Escupió el culo de la chica y le dio tres palmadas, tomó su pene y lo ubicó frente al culo para penetrarla. Kimberly se relajó pero mientras entraba el pene sentía dolor. -Despacito. -Apretó los ojos mientras abría sus nalgas.
Bernardo la tomó por las caderas y termino de penetrarlo, soltó un gruñido. Sentía su pene apretado y caliente, una sensación que disfrutaba, comenzó a moverse rítmicamente lo que hizo que la chica comenzara a gemir.
Fuera de la habitación se escuchaban los gritos pero la puerta amortiguaba el ruido, igual las enfermeras escuchaban, una de ellas se atrevió a acercarse y apoyar la oreja en la puerta, una de las mujeres de servicio hizo lo mismo. Bernardo miró hacia la puerta. Una onda hizo que ambas mujeres salieran disparadas hacia atrás unos metros de la puerta cayendo al piso. Se asustaron y se fueron del pasillo.

-Que rica estás coño, me tienes a punto. -Bernardo embestía con fuerza mientras le apretaba las caderas a Kimberly que seguía gritando. A Bernardo no le importaban los gritos estaba concentrado disfrutando del sexo.
Tumbó a la chica boca arriba para volverla a penetrar, esta vez le tocaba los pechos mientras estaba dentro de ella. Kimberly se masturbaba, su pene erecto superaba en tamaño al de Bernardo y este aprovechó para mamarlo.
Kimberly volvía a gemir, estaba a punto de venirse y lo hizo en la boca de Bernardo que no le importó tragarse todo el semen.
-Quiero tu leche en mi boca, acaba en mi boca.
Bernardo estaba concentrado y excitado como para escuchar lo que decía Kimberly que le vio la cara y supo que ya estaba casi listo para acabar.
Con un ágil movimiento sacó el pene de su culo y se puso frente al pene del hombre que estaba masturbándose sin darse cuenta que en cualquier momento su semen mataría a la mujer que amaba.
Kimberly abrió la boca y sacó la lengua, vió salir el primer chorro que cruzó su mejilla hasta el ojo.
-¡¡¡NOOOOOOOOO!!!

-Marico es una puta, se está acostando con una puta y transexual.
-¿Todavía tendrá el güevo? Marico la caraja se está cogiendo a tu novio.
-¡Coño cállate la boca!.

Kimberly recibió el semen en su cara pero Bernardo se había volteado, no quería ver como la mujer que amaba se consumía por el mortal líquido que salía de su cuerpo a través del pene.
-¿Qué pasó chico? Te dije que confiaba en tí, además me encanta que me acaben en la cara, ¡Que morbo me da!
Bernardo se volteaba sin saber que había pasado
-¿Estás bien? ¿No sientes nada raro?
-Si, el culo adolorido, tenía tiempo que no me cogía, pero estuvo muy bueno.
-¿Pero el semen no te quema? Acuérdate una vez que te cayó una gota y...
-Está caliente pero divino, es más quiero que...-Bernardo se le agolparon en su mente imágenes nítidas no podía escuchar lo que decía Kimberly.
Veía a Oliver en su carro con su amigo, discutían, estaba molesto y se dirigían a su casa.
-...Ahora quiero cogerte yo, así que prepárate porque...
-Tienes que irte ya.
-¿Ya? Pero...déjame bañarme...no voy...
-Te tienes que ir Kimberly, Oliver viene para acá.
-¿Para qué me traes a tu casa si sabes que iba a venir?.
-Me acabo de enterar.
-¿Cómo? si no has revisado tu celular y no te han llamado, ¿O ahora eres adivino?
-Lo sé y punto, luego te explico pero te tienes que ir.
Se vistió para salir de la habitación.
-NOOOO, no vas a salir por ahí.
-¿Qué? Me lanzo por la ventana y tal, me mato.
-Buena idea, te vas por la ventana y sales por detrás de la casa.
-Te volviste loco, no me voy a lanzar por aquí.
Bernardo la cargó y la llevó a la ventana.

lunes, 18 de febrero de 2019

VENGANZA INFINITA. Capítulo 16


AMOR EN DOS DIRECCIONES.

--Cifras oficiales dan cuenta de 20 fallecidos y más de 50 heridos. Entre los muertos están 15 diputados oficialistas y cinco empleados de la Asamblea. El diputado Rodolfo Cabrera, aún desaparecido, es el propietario de la camioneta que explotó. Continúan las investigaciones--.

-Vamos a llegar hasta el final y vamos a dar con los responsables de esta masacre, que no me cabe duda que viene de la derecha, de la burguesía, bajo las órdenes del imperio. Van a pagar con la cárcel este monstruoso crímen.
Eran las palabras del Presidente del país en una alocución en Cadena Nacional.

-¿Qué vamos hacer hoy domingo?
Oliver le pasaba la mano por el muslo hasta llegar al pene de Bernardo y acariciarlo.
-Buenos días. -Oliver comenzó a mamarle el pene que ya estaba erecto. Lo introducía todo en su boca mientras su lengua jugaba en el interior.
Sus dedos retorcían las tetillas de Bernardo que también se retorcía en la cama. Oliver lo miraba mientras mamaba, bajó a los testículos y les pasaba la lengua hasta metérselos en la boca, Bernardo le halaba el cabello mientras su piel se erizaba.
-Voy a acabar, voy a acabar. -Oliver volvió al pene y se lo metió en la boca esperando que el semen la inundara. Se tensó, los músculos de las piernas, volvió a halarle el cabello a su novio y comenzó a eyacular. Oliver cerraba los ojos mientras disfrutaba del tibio líquido que iba tragando.
Oliver se levantó mientras Bernardo, con el pene aún erecto respiraba entrecortado. Se colocó sobre el pene, lo tomó entre sus manos y poco a poco fue metiéndoselo.
Bernardo seguía con los ojos cerrados mientras Oliver brincaba y gemía. Bernardo abrió los ojos para ver a su novio que estaba con los ojos cerrados, se sonrió e hizo crecer un poco más su pene mientras lo miraba como sentía un poco de dolor pero le gustaba.
Oliver se acostó sobre Bernardo y este comenzó a moverse, Oliver gritaba.
-Shhhh no grites que los vecinos escuchan. -le susurraba Bernardo al oído. Hundió  la cabeza en el colchón, su novio volvía a acabar. Ahora gritaba él.

-Ya está el maricón de arriba tirando con el noviecito o quien sabe quién, y un domingo a las siete de la mañana.
-¿Y a ti que te importa eso?
-Tengo hijos mi amor y escuchan esto ¿Qué le vamos a decir?. -Eran los vecinos de abajo que conocen a Oliver desde antes que murieran sus padres.

-Amor, te quería preguntar algo.
-Dime.
-¿Has sentido algo cuando te acabé dentro?
-Sentí todo, me encanta como tiras.
-Pero la leche, ¿sentiste algo?.
-Caliente y divina, me gusta como sabe. Que por cierto, debemos hacernos el examen, ambos.
Bernardo se quedó pensando en lo ocurrido pero no le dio más importancia.
-No me dijiste que vamos a hacer hoy.
-No me diste chance, comenzaste a mamar y se me olvidó responderte. Voy a trabajar, tengo que terminar unas cosas.
-¿No puedes trabajar desde aquí?
-No. Es más ya es tarde, me voy a duchar.
Entró a la ducha y el celular sonó. Oliver vio la pantalla. "Llamando Kimberly" no atendió

-Te llamó una tal Kimberly, tiene nombre de puta.
-Amoooor...Es una compañera de trabajo, la busco y vamos a la oficina.
-¿La buscas? ¿Y por qué no va ella por su cuenta?
-No tiene carro.
-¿Y cómo hace en la semana, o le das la cola todos los días?
-No, pero hoy es domingo. Deja los celos bobito.
-¿Celos? -Esa tipa gusta de ti seguro. ¿Le dijiste que eres gay?
-No Oliver, ya, deja el peo, me tengo que ir, en la tarde noche nos vemos

Oliver había anotado el número de Kimberly. Esperó a que Bernardo se fuera y llamó a un amigo para que le averiguara el nombre y dirección de ese número.

Bernardo buscó a Kimberly a su casa para comer con ella y conversar.

-Ya te veo que estás recuperada.
-Es un milagro que esté viva, pero ya estoy bien, esta noche comienzo a trabajar.
Bernardo levantó la mirada luego de revisar su celular.
-Yo te di unos dólares para que no tuvieras que trabajar en eso.
-A ver Bernardo ¿tú crees que ese dinero dura para siempre?
-Te doy más, es más te consigo un puesto en la empresa donde trabajo.
-¿De qué, de dama de compañía? Yo lo único que se hacer es tener sexo.
Bernardo se pasó la mano por la frente y luego por la boca algo nervioso.
-No Kimberly...te pongo como mi asistente.
-Soy trans corazón, nadie contrata a una trans a menos que sea en una peluquería o de puta.
-Deja eso en mis manos.
-¿Por qué te empeñas en ayudarme y querer sacarme de la calle?
Bernardo se acercó a la chica y le dio un beso en la boca.
-Quiero hacer el amor contigo. Te quiero mucho.
-Tú tienes novio, ¿Quieres que sea tu amante?
-Quiero que seas mi novia.

-¿Anotaste bien el número? La caraja se llama Kimberly.
-Coño Oliver el chip se lo pudieron regalar y está a nombre de otra persona. Anota la dirección y averiguas.
Oliver anotó la dirección y se dio cuenta que era en un barrio.
-Acompáñame a averiguar, anda, te busco.
-Verga marico que cuaima eres.
-Cuaima no marico...es raro todo, quiero saber, te busco.

-¿Y a dónde vamos para hacer el amor?
-A mi casa.
-¿Con tus papás ahí?
-Estoy bien grandecito con pelos en el güevo para hacer lo que me dé la gana y además están enfermos en sus cuartos.
-Me da pena.
-Pena me va a dar a mi si no me metes esto. -Le apretó la entrepierna sobre la falda que cargaba.
-¡Vámonos ya!

-Aquí es, vamos a estacionar y preguntamos.
Tocaron la puerta de una de las humildes casas que estaban en la calle.
-¿A quién buscan sifrinitos?  -Les gritó un hombre que arreglaba un carro en frente.
-Buscamos al señor Carlos López o una tal Kimberly.
-Aaaay vale, ¿Ustedes son clientes? Jejeje
-¿Perdón?
-Carlos y Kimberly es la misma persona. Un maricón vestido de mujer.

viernes, 15 de febrero de 2019

VENGANZA INFINITA. Capítulo 15


¿JUSTICIA?.

[NOTICIERO DE LAS 12]
--Hace aproximadamente una hora una fuerte explosión ocurrió dentro del estacionamiento de la Asamblea Nacional en uno de los laterales del edificio.
Hasta los momentos se habla de decenas de heridos, se presume la muerte de algunas personas pero no se ha dado una información oficial.
Una camioneta siniestrada podría ser la causante de la explosión, no hay más información al respecto. Regresamos al estudio--

-¡Mierda! Bernardo, gordo, ven
-¿Qué pasó?
-Parece que hubo un atentado en la Asamblea.

Cuatro horas antes...

Bernardo salía de su apartamento, se montó en la camioneta. Cerró los ojos y se concentró hasta verse exacto al diputado. Revisó sus credenciales y salió rumbo a la Asamblea.
Llegó a la entrada, varios simpatizantes del gobierno se agolpaban en las rejas gritando consignas y el nombre del presidente fallecido hace unos años.

El diputado se disponía a entrar al estacionamiento cuando bajó la ventana para saludar a la gente que estaba reunida. Saludó al militar que custodia la entrada, mostró su credencial y entró.
El diputado estacionó el carro en un lateral del congreso. Uno de los militares se acerca para informarle que ahí no puede estacionar por seguridad.
-Tranquilo sargento, yo entro y salgo, no me voy a quedar, tú deberías ir a tomarte un café ahora mismo. -Sacó un billete y se lo entregó al militar.

Rodolfo bordeó el edificio del congreso y salió por la otra puerta. Volvió a cerrar los ojos una vez que recuperó su fisionomía. La camioneta estalló de una manera impresionante volando por los aires, la onda expansiva tumbó la pared del Congreso, voló las rejas donde estaban los simpatizantes. Dentro de la Asamblea se reventaron los ventanales, se arrancaron del piso varias butacas con diputados sentados. La cúpula del congreso se resquebrajó cayendo hacia dentro del recinto.

Más de 70 heridos, 20 muertos entre diputados y gente en los alrededores.
El militar regresaba al Congreso corriendo luego de ir a tomarse el café, se había devuelto por el estruendo en la calle. No podía creer lo que estaba viendo.
-Por eso te mandé a tomar café muchacho, no mereces morir así de horrible. -Bernardo le puso la mano en el hombro, el militar lo vio y de repente se le nubló la mente.

Dos horas antes...
-¿Tú estás loco Bernardo? ¿Cómo me sacas del trabajo con semejante excusa? Lo arrecho es que me dijeron que me fuera. "Es que vengo de trabajar toda la noche y me hace falta el calor de mi pareja" ¡Qué bolas tienes tú!
-Pero te dejaron ir, deja el drama vamos a disfrutar esta mañana, quiero hacerte el amor.

Llegaron al apartamento de Oliver, apenas cerró la puerta, Bernardo comenzó a desvestirlo.
-¡Quiero follarte, lo necesito!
-Calma, calma ya vam...
Bernardo le dio un beso en la boca mientras le bajaba el pantalón, los dejó caer y llevó su mano a las nalgas y sus dedos buscaron el culo para metérselos. Los besos eran cada vez más intensos, Oliver estaba excitado, Bernardo más. Su pene no aguantaba más presión dentro del pantalón. Oliver se agachó y le desabrochó el pantalón para dejar salir el grueso pene que estaba extremadamente duro. Mientras lo mamaba con desesperación se quitaba los zapatos y el pantalón.
Salivaba en exceso mientras intentaba meterse todo el pene en la boca, le halaba los testículos y sus dientes mordían ligeramente el glande.
-Oríname.
-¿Aquí?
-Si aquí.
Bernardo bajó la presión de su pene y comenzó a orinar a Oliver que sonreía abriendo la boca mientras Bernardo apuntaba al pecho.
Terminó de orinar y Oliver comenzó a mamarlo de nuevo. Esta vez lo introducía todo en su boca.
Bernardo terminó de quitarse la ropa y alzó a su novio con una agilidad como si fuera una pluma, lo abrazó con una a mano mientras Oliver se sujetaba del cuello de su hombre. Este ubicó su pene entre las nalgas hasta dar con el orificio y lo penetró.
Lo tomó por las nalgas y comenzó a alzarlo. Oliver gritaba de placer, Bernardo gruñía mientras de su frente corrían gotas de sudor hacia sus ojos.

Se corrió en el pecho de su novio sin tocarse. Bernardo sentía el tibio del semen correr por su abdomen, le apretó las nalgas a su novio y se corrió dentro de él.
Y así con su novio cargado y este apoyado en el hombro, se fueron a la habitación. Bernardo entró al baño y Oliver se quedó en la cama y encendió el televisor.

Vieron la noticia de la explosión en la Asamblea cuando Oliver lo llamó para que se enterara.
-Esa gente merecía morir eso es una banda de corruptos y asesinos.
-¿De qué estás hablando? Lo dices como si hubieses sido tú el responsable.
Bernardo vio a Oliver y le dio un beso en la boca. -Estás muy raro...la noticia te cambió el semblante.
-No te voy a negar que me da un fresquito saber que ha muerto gente ahí.
-Son seres humanos Bernardo.
-Son escoria Oliver, escoria, hay que eliminarlos.

jueves, 14 de febrero de 2019

VENGANZA INFINITA. Capítulo 14


POLÍTICA BASURA.

-Antes que arranques ¿no quieres probar lo que tengo?
-Yo contigo quiero probar todo.
Kimberly abrió el cierre de la minifalda que comenzaba en la parte de abajo, lo dejó a medio abrir y apartó el cuero dejando al descubierto su enorme pene que ya estaba erecto.
Rodolfo, el diputado se quedó viendo el miembro de la transexual, abrió los ojos y se pasó la lengua por los labios.
-¿Te vas a quedar viéndolo? -Kimberly lo cogió del cabello y lo haló acercando la cabeza a su entrepierna. Rodolfo abrió la boca intentando meterse aquella cosa descomunal.
El diputado se lo introducía con cuidado pero Kimberly le empujaba con fuerza la cabeza, provocándole arcadas y salivando en exceso.
Ahogado, Rodolfo le dijo que quería tragarse su semen. -Dámelo en la boquita. -Una bofetada recibió de la chica que le dijo que siguiera mamando, algo que el diputado hizo sin poner resistencia, más bien le gustaba que lo humillaran.

Kimberly le aprisionaba la cabeza para que no sacara el pene de su boca, cerró y sintió como su miembro crecía aún más. Rodolfo notaba que el pene bajaba por su garganta y comenzaba a ahogarse, intentaba zafarse pero no lo lograba hasta que de un tirón se separó y sacó la cabeza por la ventana para vomitar.
-¿No querías mamar? Si vas a hacerlo tiene que ser bien hecho.
-¿Qué pasó? -El diputado apenas podía hablar. -Sentía que ese güevo crecía en mi boca.
-Vamos al hotel.
Rodolfo tomó una bocanada de aire mientras se tocaba el cuello, la garganta le dolía. Manejó hacia el hotel.

Llegaron al sitio, se registraron, pagó y entraron a la habitación.
-Quiero que me cojas como solo tú sabes hacerlo, te voy a pagar muy bien.
Comenzó a desnudarse.
Kimberly lo veía. El diputado tenía buen cuerpo, era algo velludo. Miró a su entrepierna. Una maraña de pelos tapaba el diminuto pene del hombre.
-Con razón te gusta que te cojan, tienes un micropene. ¿Cómo te coges a tu mujer con eso?
-No eches a perder el momento hablando de mi esposa, vinimos a tirar, quítate la ropa.

Kimberly se quitó la blusa dejando al descubierto un sostén negro de encaje, sus enormes pechos apuntaban hacia al frente, una vez que se soltó el sostén se mantuvieron en su sitio. Rodolfo comenzó a lubricar, se acercó al pezón derecho y le pasó la lengua para luego introducirlo en la boca. Kimberly lo empujó y se quitó la minifalda, el pene medio erecto colgaba moviéndose hacia los lados, el diputado no lo perdía de vista. Seguía lubricando.
Se quitó las medias. Cogió el pene con su mano derecha. -Mira cómo crece, observa bien porque te lo voy a clavar completo aunque te duela.
-Quiero que me causes dolor.
-Quieres condón o te lo meto a pelo.
-Cargo Prep, cógeme sin condón.

-Ponte en cuatro en la cama y ábreme las nalgas.
Rodolfo hizo lo que le pidió, la chica se acercó y comenzó a escupirle el culo. Del glande del diputado caía un hilo de líquido preseminal.
Kimberly se acercó, lo cogió del cabello, haló y con las mismas empujó para penetrarlo.
-AAAAAAAAAH SIGUE, SIGUE, NO PARES, ME DUELA SIGUE.
La chica comenzó moverse con fuerza mientras le pasaba el brazo por el cuello al diputado ahorcándolo.
-Aguanta maricón de mierda porque ahora es que te va a empezar a doler.
Cerró los ojos sin parar de moverse, el pene se volvía más ancho y más largo. Rodolfo apretaba los dientes sintiendo como apretaba su cuello, el dolor se intensificaba a medida que el pene crecía dentro de él. Sentía una punzada en el estómago y le pidió que se detuviera. Kimberly, haciendo que no escuchó lo ahorcó más y empujaba con más fuerza. Rodolfo gritaba ahogado, corrían las lágrimas por sus mejillas, suplicaba que se detuviera.
-¿Quieres que pare? Pídeme que pare y te acabo adentro.
-¡Para por favor, sácalo, dame la leche pero sácalo ya por favor!

Kimberly sacó el pene. Al sacarlo Rodolfo lo vio. Estaba muy grueso y largo. -¿Qué es esto? Tu güevo no...no era así.
-Mámalo y cállate.
El diputado, sin entender lo que pasaba se introdujo el enorme miembro, pero solo una pequeña parte pero Kimberly no estaba dispuesta a poco y lo obligó a metérselo completo empujando su cabeza. El pene traspasó el umbral de la garganta y Rodolfo estaba poniéndose morado por el ahogo, no podía respirar. Sacó el pene. Tosió, estaba mareado, pero la chica lo haló del cabello y le sostuvo la cabeza. -¡Abre la boca!.
Un chorro de semen inundó la cavidad. Rodolfo sentía que lo quemaba, se echó hacia atrás puso sus manos en el cuello mientras su cuerpo se iba consumiendo y él gritando. Kimberly miraba con los ojos bien abiertos como el cuerpo del diputado se reducía a polvo, se levantó de la cama. Se vistió y salió de ahí.

Era de madrugada, había recuperado su aspecto pero seguía vestido como Kimberly. Le escribió. --Ya no tienes que preocuparte por el diputado, no te molestará jamás-- Sonó su celular. Era Oliver.
--Coño llevo horas llamándote ¿dónde coño estás?--
--Mi amor disculpa, estoy resolviendo unos peos de trabajo--.
--¿A esta hora? ¡Son las dos de la mañana!--
--Hablamos más tarde mi amor, te explico luego-- Colgó la llamada y recibió un mensaje.
-Y encima me cuelgas...-
Bernardo golpeó varias veces el volante pero siguió manejando a su casa. Sonó el celular pero era el del diputado. Era su esposa.
--Mi amor ¿Dónde estás? ¿Sigues en la asamblea?--
--Óyeme lo que te voy a decir--. -Hablaba con la voz de Rodolfo. -Prepara una maleta con tu ropa y la de los niños y te vas al aeropuerto compras un pasaje a cualquier sitio y te vas. Hoy van a suceder cosas. Toma todo el dinero de la caja fuerte y te largas.
-Ya va, ¿pero te espero?, no me voy a ir sin ti.
-¡Haz lo que te digo y no me esperes! ¡Vete con los niños, escóndete, hazlo ya!
Colgó la llamada y se sonrió. Llegó a su casa, mentalmente revisó la camioneta y desactivó cualquier dispositivo de rastreo de la camioneta blindada.
Kimberly le escribió. --¿Qué hiciste?--
--Lo desaparecí, tranquila--