lunes, 30 de abril de 2012

NO SE DEBE HABLAR CON EXTRAÑOS, PERO TIRÁRSELOS SI SE PUEDE.


Un fin de semana iba a casa de una tía que vive relativamente cerca de la mía, en ese trayecto la pase muy pero muy bien.

Ese día tenía muchas ganas sexo. Al salir de casa me puse a esperar el transporte público, en eso se paró un camión y el conductor se ofreció llevarme, yo acepté.

Durante el viaje hablamos mucho, el señor me preguntó que si tenía novia, le dije que no, que estaba en otras cosas. Pensaba que me iba a preguntar si era gay, pero no, más bien me dijo que eso estaba bien, y que si yo quería el podía enseñarme un poco, mientras frotaba con su mano su paquete. Eso me calentó muchísimo, no podía desperdiciar la oportunidad, sin pensarlo mucho le dije que ok.

El señor decidió buscar un sitio para que lo hiciéramos, mientras me preguntó que posiciones me gustaban, que si yo lo tragaba, entre otras cosas. Llegamos a un sitio desolado, perfecto, ahí nadie nos vería.

Al detener el camión se bajó el cierre y sacó su pene, para mi alegría, era largo y grueso con unas bolas gigantes, me acarició la cara y me metió un dedo en la boca, se lo chupe. Me llevó la mano a su pene y empecé a chupárselo delicadamente, pero él me agarró por el cabello y me movía con fuerza, quería que se lo mamara más duro. Me dijo que estaba a punto de acabar pero que me detuviera, que eso lo iba a reservar para mi culo.

Lentamente me quité la ropa y se enfocó en mi culo, me puse en cuatro y me empezó a pasar el pene por mi culo suavemente, rozándolo y calentándome cada vez más. Primero metió un dedo, luego dos y tres, cuando vió que estaba bien dilatado, me penetró. El placer era indescriptible, el tipo me agarró por la cintura y comenzó a cogerme con fuerza, pero alternaba con movimientos suaves en los que me acariciaba, me besaba el cuello, la espalda, en una de esas me lo metió hasta el fondo y sentí como sus enormes bolas chocaban con fuerza en mi culo, la excitación fue extrema, mi cadera empezo a moverse descontroladamente, comencé a gemir hasta que no aguanté y expulse todo mi semen, el orgasmo fue largo, el carajo me abrazo y en el oído me susurraba "eso, dale, vamos, acaba, bota todo"

Aunque ya había eyaculado, todavía seguía excitado, me cambió de posición, boca arriba y duramos ahí un rato. Me dijo que sintió mi orgasmo pues le apreté el pene con las contracciones anales, “un masaje muy rico” -dijo-.

Después me puso en cuatro nuevamente. Me lo metió más rapido, como estaba dilatado, me lo metía hasta el fondo una y otra vez, me daba con tanta fuerza que volví a gritar, hasta que llegó el momento. Eyaculó y no se que le pasó pero se puso agresivo y me dio unas cuantas nalgadas durísimo. Sentí como mi culo se llenaba de semen al igual que las palpitaciones de su pene, eso me daba mucho morbo. Nos echamos a un lado, duramos un rato así, cansados, con su pene aún metido en mi culo.


Descansamos, el acariciaba mi cabeza, nos vestimos y me dió su número por si yo quería verlo de nuevo. Tal vez vuelva a llamar al señor algún día.

martes, 24 de abril de 2012

Sexo TIPS Consejos para un buen sexo oral


Unos cuantos consejos para mantener la pasión y mejorar la relación de pareja a la hora de la intimidad.


1. Introduce el pene en la boca y succiona suavemente hasta que se ponga duro. Luego forma un anillo con los dedos alrededor de la base del pene, esto aumentará la erección y ayudará a controlar hasta dónde quieres que entre el pene. Debes respirar por la nariz y cubrir los dientes con los labios. Nunca raspar el pene con los dientes. Mantener la boca tirante entre los dientes crea un efecto de succión. Es en ese momento cuando debes deslizarte por el pene. 

2. Busca el frenillo, es decir el relieve de la parte de atrás del glande del pene, succiónalo y empújalo ligeramente con los labios y la lengua y envuelve el glande. Luego lame el tronco del pene. No olvides tener cuidado con los dientes. Como agregado puedes succionar todo un testículo en la boca y acariciarlo con la lengua. Primero un testículo, luego el otro; provocarás que tu pareja quede rendido.

3. Otra técnica es tomar el pene con la mano, como si se estuvieras masturbando. El dedo pulgar debe estar dirigido hacia la aureola del glande. Al roce de la mano le debe seguir una boca haciendo movimiento hacia arriba y hacia abajo.

lunes, 23 de abril de 2012

TIERRA ADENTRO


En un terreno baldío me quedé a solas con Juan para que me cogiera. Me tiró en la tierra boca abajo y se acostó encima, sentía su bulto en mi trasero, Me respiraraba detrás de mi cuello y eso me ponía la carne de gallina y mi pene  duro.
Luego me volteó y ambos penes se frotaban entre la ropa moviendo las caderas, me levantó del piso, me quitó la franela, sentía sus besos en mi cuello, me dijo que me quitara los zapatos, las manos de Juan lentamente deslizaron mi short por las piernas hasta sacarlo, me acostó de nuevo en la tierra boca arriba con las piernas abiertas, él se quitó el short con rapidez, sus manos agitaban con suavidad mi pene hasta ponerlo duro, lo olía dándole besos y el también a mi barriga, me volteó, mi columna se estremecía al sentir los besos por toda la espalda, mis nalgas mojadas de saliva, me las abría, se acostó sobre mi cuerpo, su pene se abría paso en mi culo.
 –Aguanta un poco si te duele -me dijo,  yo, con los ojos cerrados, mi piel blanca se me ponía roja, apretaba los dientes, le suplicaba que ya no más por el dolor que sentía, volvió a ponerme boca arriba con las piernas abiertas y las rodillas pegadas a mi pecho, mis nalgas alzadas bien abiertas, su pene rozaba entre mis nalgas blancas pasando entre mis testículos. Juan me preguntaba si me gustaba, yo le decía que sí, mientras me cogía movía la cintura, sus testículos chocaban con la piel de mis nalgas.
Con sus manos recorría mi pene, veía mi glande rojito y jugueteaba con la punta de los dedos provocándome más placer, continuaba frotando su pene por mis nalgas uniendo ambos penes, me besaba el pelo y las mejillas, eso me gustaba, yo seguía con mis rodillas pegadas al pecho cuando de repente vi que de su palpitante miembro brotaba la leche que mojaba mi ombligo.
Nuevamente me volteó boca abajo con las piernas abiertas, lo volvió a meter profundamente sacándolo completamente para dejar su leche. Yo no acabé pero terminé lleno de tierra mezclada con su semen y así como estábamos nos vestimos, fuimos a su casa y nos duchamos juntos para nuevamente ser penetrado y esta vez dejar que yo acabara.

martes, 17 de abril de 2012

SEXOtips 2. Consejos sexuales para ser más atrevido


Un par de consejos para mantener la pasión y mejorar la relación de pareja a la hora de la intimidad:


1. Cómprate juguetes sexuales.

Los juguetes sexuales son muy divertidos y son un arma excelente para reactivar el sexo y alcanzar niveles más altos de placer. Disfrútalo. Visita sex shops con tu pareja, hay cosas muy apetecibles, tanto para él como para ti. Lo van a pasar bien.

2. Paseos y viajes sexuales.

Una escapada para estar solos es muy afrodisíaca. Prepara un pequeño viaje donde el primer objetivo sea el sexo, lo segundo sea el sexo, y lo tercero también. Elige un buen hotel, con jacuzzi en la habitación y enciérrate con tu pareja para hacer el amor. Sin prisas, sólo los dos.

lunes, 16 de abril de 2012

Y yo que iba a salir un rato con mi amigo...


Llegué a casa de mi amigo, toco al timbre. La puerta se abrió. Apareció con una toalla atada a la cintura, el pelo mojado y las gotas de agua bajaban por su pecho y por su abdomen. Me dió un corrientazo de la cintura para abajo.
-¡Ey pasa!-me dijo-…me agarras recién salido de la ducha. Entré a la casa.
-Ven vamos a mi cuarto…-me dijo.
-Mejor te espero aquí mientras ¿no?-le dije. -No te preocupes, puedes acompañarme si quieres.
Entramos. Me fui directo al escritorio para meterme en internet. Mientras, mi amigo buscaba ropa para ponerse esa noche.
-Bueno… ¿le dijiste a tu padre que te quedabas a dormir esta noche?-me preguntó. -Sí… no hay problema.
Me giré en la silla para verlo a la cara y en ese momento estaba totalmente desnudo. Pude contemplar la gran verga que tenía entre las piernas ¡Era mucho más grande que la mía! Una sensación de calor empezó a recorrer mi cuerpo. Me excité al verlo mientras se secaba con la toalla y se vestía. Mi verga se empezaba a hinchar dentro de pantalón. Para que no se diera cuenta me giré y seguí navegando por internet. En ese momento hubo algo que me llamó la atención. En la barra de directorios aparecía el nombre de una página porno gay. ¿mi amigo era gay?-.
-¿Qué ves?-preguntó, ya estaba vestido y se colocó detrás de mí.
- nada… ya cerré…- La ropa le marcaba su buen cuerpo y el bulto entre sus piernas…-y bueno…¿qué hacemos?-pregunté.
-Si quieres jugamos Wii, cenamos y luego vemos una peli, ¿te parece?-propuso. -Ok…
Nos fuimos al salón. Yo no hacía otra cosa que mirar a mi amigo de reojo. Perdía todas las partidas porque no me podía concentrar. Me venía a la mente una y otra vez la imagen de mi amigo desnudo y la curiosidad por saber si era o no gay. De nuevo esa sensación de calor.
-¡Coño no ganas ni una!-dijo dándome en el hombro. -Si… bueno… es que tengo muchas cosas en la cabeza-le dije.
-¿Ah sí?... ¿qué cosas?-me preguntó. -Nah… tonterías mías-le respondí sin darle importancia.
- Suéltalo porque si no… no vas a jugar bien. -Bueno… ¿puedo hacerte una pregunta? - Suelta -me dijo-.
-Es personal…-le dije. -¡Coño que me la hagas!-me miró fijo a los ojos.
-¿Tú… tú eres gay?-. -¿Por qué me haces esa pregunta?-dijo.
-Por algo que he visto que me ha hecho dudar… y ya que somos amigos me gustaría que me lo dijeras-dije
 -Bueno… pues sí. Pero no lo sabe nadie y no quería decir nada para que no habalaran guevonadas de mí-
-¿Te digo una cosa?- le dije.
-¿Qué?
-Yo sé disfrutar del buen sexo… jaja…-reía-… y bueno la verdad es que yo pienso que no se deben etiquetar a las personas por su condición, pueden disfrutar entre unos y otros sin problemas.
Mi amigo estaba cada vez más sorprendido con lo que yo le decía. - me acabas de dejar sin palabras-dijo asombrado.
-Pues oye…ya que yo soy gay y tu eres… lo que seas… podríamos pasar alguno que otro rato bueno!-  dije, mientras el se acercaba a mí, apoyó su mano en mi pierna y comenzó a acariciarla.
Nuestras caras se aproximaron y nuestros labios se unieron en un beso. comenzamos a recorrer el cuerpo del otro. le quité la franela quedando su torso desnudo. Bajé por su cuello besándolo y lamiéndolo lentamente hasta llegar a su pecho. Lo besaba una y otra vez. Le lamí la tetilla, besándolo, dándole pequeños mordiscos que hacían soltar algún que otro gemido.
-¡Ponte en pie!-me ordenó. Me levanté y dejé delante de su cara mi paquete. Me bajó los pantalones y quedé en interiores marcando la erección de mi verga.
-¡Estas ya duro !-dijo. –Uf sí … me tienes mal- Me bajó el interior, agarró mi verga con una mano y se la metió lentamente. ¡La chupaba de maravilla!
Marcos seguía mamando mi guevo, se bajó los pantalones dejando su larga y gorda verga al aire. Se comenzó a pajear fuertemente mamándomelo. Se metía mis bolas en la boca y cuando se las sacaba volvía a subir hasta meterse nuevamente el cabeza en la boca.
Se puso de pie, se quitó por completo la ropa quedando desnudo. -¡Desnúdate!-me ordenó Marcos.
-Y ahora… ¡quiero cogerte!-me dijo. Quedé asombrado! –Mi amigo quiere cogerme-
-Emm … yo…-.-¿Qué pasa …?-preguntó extrañado. -Verás… yo nunca…-dije con pena.
-¿Nunca te han cogido?-me preguntó, negué con la cabeza.
-Bueno… algún día te tendrías que estrenar. ¿Quieres que sea conmigo?
-Claro…-diciendo eso se acercó y nos dimos un fuerte beso.
-Dime… ¿Qué me vas a hacer?-le pregunté. -Simple… te pongo la verga en la entrada y empujo lentamente hasta que entre y luego meter y sacar-.
Me coloqué delante de él. Puso su verga dura a la entrada de mi culo. La colocó bien con su mano y empezó a empujar. Notaba como mi ano empezaba a ceder con su paso. La cabeza entró por completo…
-Bien... ya tienes la cabecita adentro … ahora voy a empujar…-me dijo mientras yo empezaba a tocar mi guevo
Siguió empujando y la verga comenzó a entrar en el interior …¡Eso era lo máximo! Notaba como las paredes de mi ano rozaban con su guevo. ¡Qué gusto! Ya la tenía totalmente dentro. Me agarró por las caderas y con lentitud comenzó a sacarla hasta que quedó solamente la cabeza adentro y de nuevo la metió. Siguió metiendo y sacando su verga de mi culo lentamente, hasta que notó que la resistencia que existía al principio desaparecía dando paso a una lubricación interna que permitía entrar y salir con más rapidez. Con esto aumentó el ritmo. Yo empecé a gemir.
Siguió dándome fuerte. Notaba como sus bolas chocaban con mis nalgas.
-“Espera… cambiemos de postura”-propuso.
-Siéntate encima de mí -me ordenó mientras se sentaba en el sofá.
Su verga estaba roja pero más dura que nunca. Me coloqué encima de él. Apoyé mis muslos en el sofá y lentamente introduje su verga de nuevo. Ahora era yo el que llevaba el control de la cogida.
-Como sigas así me voy a venir- Dijo -. Seguí cabalgando mientras me masturbaba. Me empezó a dar nalgadas. Por momentos los ojos los tenía en blanco del placer que sentía.
Me dio un par de nalgadas más y en un momento comence a venirme. ¡Qué cantidad de leche echaba! Salió disparada hacia mi pecho. Mi culo se contraía con cada eyaculada lo que hizo que él se viniera dentro de mí.
Yo seguía montado, notaba como el semen resbalaba por mi interior. Lo que hacía que la lubricación fuera mayor. No paraba de cogerme. Mi verga seguía estando erecta a pesar de haber acabado. Me encantaba sentirla dentro.
-Esto ha sido genial…-me dijo.
Me acerqué a él y le di un beso. Me siguió cogiendo.
-¡Agárrate a mi cuello!-me dijo y obedecí. Me tomó por la cintura y haciendo uso de su fuerza se puso de pie conmigo ensartándome. Me aferré a su cuerpo, con mis manos abrazaba su cuello y con las piernas su cintura. Me llevó hasta la mesa del salón. Me tomó por las piernas y comenzó a meter y a sacar su verga de nuevo.
Mi guevo estaba de nuevo parado, gemíamos sin parar. Volví a acabar y él volvió a inundar mi culo. La respiración era acelerada, los corazones bombeaban sangre hasta no poder más.
Mi amigo sentía como perdía fuerzas en las piernas y se sentó en el suelo. Yo quedé con las piernas colgando de la mesa y el semen saliendo de mi culo que corría por mis muslos y mi barriga.
-Esto… hay que repetirlo!-dije.
Mientras me reponía de aquella maravillosa cogida pensaba: -Wao mi amigo me confiesa que es gay y para colmo me pide pasar buenos ratos de sexo...¡Esto es lo máximo!.

miércoles, 11 de abril de 2012

SEXOtips 2. Consejos sexuales para ser más atrevido

Unos cuantos consejos para mantener la pasión y mejorar la relación de pareja a la hora de la intimidad.

1. Cumple los deseos sexuales de tu pareja o confiesa tus fantasías sexuales.

¿Hay algún deseo sexual que tu compañero te haya pedido muchas veces y no has querido hacerlo? Piénsalo mejor, no te dejes frenar por la vergüenza o ciertos prejuicios, si te apetece, házlo.

Acércate al oído y confiesa a tu amante tus fantasías sexuales, seguro que con un poco de seducción él estará listo para hacerlas realidad. Lo fácil y divertido que es cumplir deseos en la cama.

2. Sé una persona que piensa en sexo.

Pensar en sexo te hará desear tener más relaciones sexuales. La imaginación es libre para soñar con situaciones sexuales maravillosas. Es bueno también recordar grandes momentos de amor. Si deseas, mastúrbate, eso te hará tener más deseo de sexo con tu compañero. Que no baje tu líbido, impúlsalo, imaginando nuevas situaciones, alquila películas eróticas.

3. No hagas el amor siempre de la misma manera.

Busca más información sobre el sexo y encontrarás muchas posturas para tener relaciones sexuales. Técnicas y trucos nuevos van a mejorar tu vida sexual. Hacer lo mismo todos los días (o la frecuencia que ambos manejen)  es aburrido. Hay miles de posibilidades de abrir nuevas fronteras en el sexo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

SEXOtips 2. Consejos sexuales para ser más atrevido

1. Toma la iniciativa en el sexo.

Demostrar tus deseos es la mejor manera de calentar los de tu pareja. La rutina siempre nos hace decir un “mejor mañana”. Sorprende a tu pareja con algo especial, un cariño íntimo cuando menos lo espere.

Tomar la iniciativa reforzará tu imagen de amante. Dile que pare el carro cuando van de viaje y pídele que tengan sexo, puede ser también en el ascensor o en el baño de un local público. No te limites, un poco de locura no viene mal.

2. Hacer el amor más veces.

Viejos tiempos aquellos, sexo en el carro, en casa, en la playa, de noche, de día... ¿Y por qué no aumentar ahora la frecuencia de tus relaciones sexuales? Recupera tu espíritu sexual de cuando eras joven y sorprende a tu compañero. No es pecado decir “¡Quiero más sexo!”.

3. Cumple los deseos sexuales de tu pareja o confiesa tus fantasías sexuales.

¿Hay algún deseo sexual que tu compañero te haya pedido muchas veces y no has querido hacerlo? Piénsalo mejor, no te dejes frenar por la vergüenza o ciertos prejuicios, si te apetece, házlo.

Acércate al oído y confiesa a tu amante tus fantasías sexuales, seguro que con un poco de seducción él estará listo para hacerlas realidad. Lo fácil y divertido que es cumplir deseos en la cama.

jueves, 22 de marzo de 2012

Manchadita...


Manchadita vas de harina…
ya veo
que es porque te gusta ir
detrás de los molineros.
Manchadita vas de cal…
lo entiendo
detrás de los albañiles
te veo…
Manchadita de aserrín…
ya veo
que es porque te gusta ir
detrás de los carpinteros.
Manchadita está tu cara
también de tizne y de hierro…
ya veo
que te gustan los herreros…
Manchadita vas de brea…
ya veo
que es porque te gusta ir
detrás de los marineros.
Manchadita estás de todo:
ya lo veo
te gustan los buenos mozos,
los grandes y los pequeños,
te gustan de ojos azules
te gustan de ojos negros…
Manchadita estás de todos:
de los malos y los buenos…
Manchadita de palabras
y manchadita de besos…
Manchadita, manchadita
ya veo
que eres buena, que eres dulce,
que tu corazón es tierno
y que te ves manchadita
por eso…
A mí, manchadita y todo,
me pareces un lucero…
Dicen que el sol tiene manchas…
¡quien dirá: Yo no las tengo!…
Puede, manchado de todo,
Manchadita, estar tu cuerpo,
y estar más limpia tu alma
que el mismo Sol de los cielos!
Vicente Medina

miércoles, 21 de marzo de 2012

SEXOtips consejos sexuales para ser más atrevido


1. Prolongar los preparativos

Hay que besar, lamer y mordisquear su oreja, pero cuando quiera ir más allá, tendrá que esperar. Al prolongar los preliminares aumentará su deseo y cuando llegue el momento, lo disfrutará aún más.

2. Hacerle padecer un poco

Cuando esté a punto de llegar al orgasmo, para o cambia de ritmo para que no acabe. Repetir la operación varias veces. Cuando llegue el momento, será mucho más intenso debido a la excitación acumulada y le parecerá el sexo más increíble que ha tenido en su vida.


3. Olvídate del cansancio y el estrés.

Los peores enemigos del sexo son el estrés, las responsabilidades, la falta de sueño y el cansancio. Y los hombres sufrimos todos estos problemas con mucha frecuencia.

No olvides que el sexo es uno de los mejores relajantes naturales. Si gastas tanta energía en el trabajo, ¿por qué no hacer un pequeño esfuerzo más para tener un bonito momento sexual? Todos los días y a cualquier edad, estamos a tiempo de despertar el erotismo, no eres un robot que sólo trabaja y duerme.

lunes, 19 de marzo de 2012

4 Ambientes - Capítulo 4

SEXO BENDITO Final de Temporada SEXORAMA


Regresábamos mi novia y yo en carro hacia casa, era de noche, era la primera vez que hacíamos un trayecto, tan largo por carretera y resultaba engorroso, ya que habíamos tomado acortar un atajo que nos recomendaron, estaba cubierta por vegetación e impedía ver normalmente la vía. Al rato empezamos a sospechar que nos habíamos perdido, estábamos cansados. Durante veinte minutos continuamos en el camino, hasta llegar a una recta, al final, había un monasterio.
Al llegar nos acercamos a ver si había alguien que me pudiera guiar, y de paso estirar las piernas y tomar un poco de aire fresco. Nos dirigimos a un costado del templo, donde había una luz encendida, golpeamos una puerta de madera, oímos como giraban la cerradura, se abrió y apareció un sacerdote calvo con lentes, y su sotana.
- Buenas noches, ¿qué desean?- Preguntó el sacerdote. – Disculpe la molestia a estas horas, queríamos pedirle un favor. – Sí, ¿en qué puedo servirles? – Nos hemos perdido, llevamos muchos kilómetros y no sabemos dónde estamos. – ¿Se han perdido?, normal, si no conocen la carretera, es fácil perderse y más de noche. – Sí, dije yo, podía guiarnos, estamos cansados, muertos de sed y con hambre, queremos llegar lo antes posible. – Lo mejor que pueden hacer es quedarse a dormir aquí hoy, y continuar mañana por el día que será más fácil, además aquí hay camas de sobra, pues solo estoy yo en el convento.
Nos mirarnos y decidimos quedarnos. Pasamos, él cerró la puerta y lo seguimos entrando a uno de los cuartos laterales de la iglesia, nos comentaba que estaba solo porque las demás personas habían tenido que ir a una congregacíon de no sé que cuestión y estarían fuera unos días. El cura nos ofreció café, ya que comida no tenía. Él fue por dos vasos y por vino, el hombre era atrayente en su trato, de mediana estatura, un cuerpo normal, con pocos pelos debido a su calvicie, ojos castaños, piel clara y velluda.
La charla continuó, al igual que el consumo del vino, que mezclado con el cansancio del viaje, hizo que nos sintiéramos relajados y cómodos, el sacerdote nos comentó que era muy común que él estuviera solo, que nuestra inesperada visita era un alivio para su habitual soledad y las durezas que impone la vida religiosa.
- ¿Cuál es la más difícil? Preguntó mi novia. – El lograr mantener con voto de castidad a este pobre. Respondió él, levantándose la parte delantera de la sotana y enseñándonos que no llevaba ropa interior.
Nos quedamos sorprendidos al dejar su paquete al descubierto y velludo vientre. Colgaba un miembro sumamente grueso, cubierto de vello púbico, debajo unos testículos grandes. Mi novia comenzó a poner interés en esa verga, había un brillo en su mirada. Acercándose al sacerdote, extendió su brazo y con su mano agarró sus bolas, la verga comenzó a levantarse, poniéndose más larga y más gruesa.
Se pone de cuclillas frente al padre. Esto me dejó pasmado, ver a mi novia manoseándole las bolas a un cura, mostrándole su entrepierna y aproximando cada vez más su rostro hacia ese pene. Me miró como solicitándome mi consentimiento, y yo asentí con un ligero movimiento de cabeza. Inmediatamente, sacando su lengua tomó la pequeña gota de lubricación de la punta del glande diciendo ¡Delicioso!.
Comenzó a pasarle la lengua a la base del pene, lamiendo el tronco a lo largo, hasta llegar a las bolas, metiéndoselas en la boca, mientras con su mano derecha le hacía la paja al párroco. Llegó a la cabeza y se tragó todo el pene. Logró la maxima dureza, el cura empezó a empujar su pene en la boca de mi novia, ensalivando con sus labios aquella verga.
Todo aquello hizo que mi erección se evidenciara en el pantalón, había logrado excitarme al máximo y más aun cuando escuchando el húmedo sonido de la verga entrando en la boca de ella.
No aguanté más, la llevé hacia el escritorio acostándola, puse su pierna izquierda en mi hombro, separando como podía su pantaleta hacia un costado, y le encajé mi verga en su cuca, mientras su pierna derecha estaba pegada a la mesa del escritorio. Mi pene entraba y salía fácilmente de esa jugosa vagina, el párroco logró llegar a la cara de mi novia, para que ella volviera a mamar.
El cura se acostó en el escritorio y mi novia se colocó encima, se introdujo el guevo, hasta que solo quedaron los testículos fuera. En la sala solo se oían jadeos y olor a sexo.
Me acerqué a ellos, situé una mano en las nalgas de ella, y ensalivándome el dedo recogía parte de los flujos de ellos con los que lubricaba el pequeño ano de mi novia, el párroco volvió a sujetar y separar las nalgas de ella, facilitándome el trabajo, introduje mi dedo en el ano, luego le metí dos. Metí mi verga en su culo y el padre separó más las nalgas para facilitar la penetración, gritando, mi novia disfrutaba la doble penetración.
Las vergas entraban y salían cada una en su respectivo agujero. Seguimos reventando a mi novia, su apretado ano me oprimía el pene y a la vez sentía la verga del sacerdote, en eso llegó la primera eyaculación, pude sentir en mi pene como se escurría y llenaba de leche la vagina de mi novia. El se retiró y yo seguí cogiéndola.
De repente el cura se va detrás de mí y separa mis nalgas escupiendo entre ellas suficiente saliva para lubricar la zona y comienza a penetrarme golpeando igual o más duro que a mi novia, cada embestida que él me daba a mí, se repetía con ella. Mientras yo seguía enseguida le dije a mi novia que se volteara para acabarle en la cara mientras el párroco seguía cogiéndome; me vine en la boca de mi chica. Me lo siguió mamando mientras el cura seguía abriendo mi culo, lo sacaba completo y volvía a meterlo con fuerza hasta que me lo sacó y le dijo a ella que se arrodillara para darle su “bendición”, abrió la boca, sacó la lengua, y el sacerdote restregó la verga en ella, pajeándose, hasta que empezó a eyacular, aquella leche bendita cruzó su cara llegando al cabello, después un chorro más lento y espeso que llegó en la lengua de ella, se tragó todo, su leche y la mía. Después ella volvió a tragar la verga del cura, chupándola hasta sacar los últimos restos de leche.
Nos vestimos, y nos fuimos a dormir, partiendo el día siguiente por donde nos recomendó el sacerdote, llegando sin problemas.

miércoles, 14 de marzo de 2012

SEXOtips consejos sexuales para ser más atrevido

1. Mirada de pasión

Normalmente, los flirteos empiezan con la mirada. No hay que abandonar esta costumbre una vez que ya estan establecidos como pareja. Mirarlo con deseo en cualquier momento y situación harán que a tu pareja le recorra un escalofrío, eso creará un vínculo apasionado.

2. Baño inolvidable

Enjabonar a la pareja, dedicarle un masaje en la cabeza, esparcir el gel por el cuerpo… La bañera o la ducha permiten un montón de posibilidades tan morbosas como tiernas. No descarten una penetración profunda estando enjabonados.

3. Intercambio de mensajes

Una carta, el teléfono, el e-mail o los mensajes de texto son formas de comunicación que pueden usarse para fines más calientes. Decirle lo que le espera esa noche lo encenderá.

lunes, 12 de marzo de 2012

Y DICEN QUE 8 SON SUFICIENTES...


Hoy estoy muy adolorido ya que me ha tocado estar con 7 hombres y tenían unos guevos inmensos cada uno. No me puedo sentar.
 
Estaba en el colegio cuando se me acercan 2 tipos para decirme que me gané un carro por haber obtenido la mejor calificación en la escuela. yo les dije que donde podía reclamar el premio, sabía que me estaban mintiendo.

Uno de ellos se ofreció a llevarme y fui con él. Pasamos por el pasillo principal y llegamos a una aula que está abandonada. el hombre me dijo que ahí vendría el director y me iba a entregar el premio. La sorpresa fue cuando entraron los otros 5 hombres, uno más bueno que el otro!.

Empiezan a quitarse la ropa y me entra una risa nerviosa. Se sacan aquellos gruesos e inmensos penes que resaltaban en sus entrepiernas, ellos se sorprenden que yo esté tan tranquilo y no hago nada. Me dicen -prepárate que estos siete pipicitos te lo vas a comer.

Yo le digo -vamos a ver si pueden-. -Vas a gritar y aquí nadie te va a oir-. Me agarran y me ponen boca abajo sosteniéndome por la nuca, el primero comenzó a metérmelo duro de una vez, grité  fuerte mientras me corrían las lágrimas,  Mientras me penetraba seguía aguantándome por la nuca con la cabeza pegada al escritorio dándome duro, mientras los otros se acercaban a mi cara restregandome sus guevos, querían que se los mamara, uno a uno paso por mi boca.

Llegó el segundo a cogerme, me volteó poniendome frente a frente a él, me llevó las piernas hacia micara para que las agarrara y dejar todo mi culo al descubierto, me dio con fuerza 2 golpes en mi culo con su mano abierta, escupió y lo metió, tan fuerte le daba que moví el escritorio. Mientras gozaba la cogida, acabó dentro de mí, mientras yo le mamaba el guevo al resto. Llenó mi culo de leche.
Vino el tercero, mi culo ya inflamado y dilatado lo único que hizo fue deslizarlo..entró completo. Me agarró por los pelos y tiraba de mi hacia delante mientras lo metía completo. Lo sacó de golpe y arrastrándome sobre el escritorio, acabó en mi cara dándome una cachetada contundente que volteó mi cara.

El cuarto sujeto me agarró por el cuello de mi chemise azul, me sacó del escritorio y con un golpe seco me pegó a la pared, una vez ambos de pie me lo metió, mis nalgas apretaban su pene mientras el sin lástima me violaba. Me tiro al piso, me puso en cuaro y legaron los otros para que siguiera mamando.

El quinto y sexto  decidieron cogerme a la vez mientras yo encia de uno de ellos el otro se fue detrás de mí y empezó a introducirlo forzosamente mientras el otro ya estaba dentro de mí. Sin importar el dolor que sentía, los demás me metían sus guevos en mi boca y me pegaban, unos acababan en mi cara, otros en mi cabeza. No aguantaba tanto dolor.

El séptimo tenía otras intenciones conmigo: -Ya que tienes ese culito abierto, voy a meterte mi mano, a ver si ahoras chillas de dolor- Me tiró al piso, abrió mis piernas y comenzó a meter sus dedos, uno, dos, tres y deslizó su puño. Lo metió completo hasta introducir la mitad del antebrazo, yo lloraba de dolor mientras los otros me sujetaban con fuerza y me tapaban la boca.

Eran unas bestias, mientras tenía su brazo en mi culo se empezó a masturbar, sacó de golpe el brazo dejándome un dolor intenso, me agarró por la cabeza y me restregaba el guevo mientras acababa, los otros me orinaban encima. Todos quedaron satisfechos con la violada… y yo también, a pesar que estaba adolorido. No hubo carro pero si premio.

lunes, 5 de marzo de 2012

SEXOtips consejos sexuales para ser más atrevido

Unos cuantos consejos para mantener la pasión y mejorar la relación de pareja a la hora de la intimidad. 

1. Recordar la jugada

“La otra noche fue fantástico, genial, increible”. ¿Por qué no comentárselo a la pareja? Llamarle o dejarle un mensaje en el celular diciendo lo bien que estuvo el encuentro siempre le parecerá halagador.

2. Tú mandas, yo mando

De vez en cuando hay que organizar juegos en la cama. Por ejemplo, uno de los dos mandará aquel día y el otro tendrá obedecer. Ese juego de poderes puede resultar muy morboso entre las sábanas. Al día siguiente, a cambiar los roles.

3. Mirada de pasión

Normalmente, los flirteos empiezan con la mirada. No hay que abandonar esta costumbre una vez que ya estan establecidos como pareja. Mirarlo con deseo en cualquier momento y situación harán que a tu pareja le recorra un escalofrío, eso creará un vínculo apasionado.

domingo, 4 de marzo de 2012

EL ATAQUE DEL OSO

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Oía el sonido del látex frotando mis nalgas, o era el ruido de su enorme verga a punto de atravesarme, -estas bien bueno- decía.
Unas manos gruesas y velludas acariciaban mis nalgas, las apretujaban, mi cuerpo desnudo sobre el colchón, mi espalda era visitada por la lengua de aquel sujeto, -en serio que estas bien rico- su voz golpeaba mi cabeza, ahora una de sus manos dejaba de tocar mis nalgas y llevaba sus dedos a mi boca, con mis ojos cerrados aún, comencé a succionarlos.

Su cuerpo desnudo se frotaba contra el mío, mi piel velluda y pálida se erizaba a cada contacto de su piel gruesa y también velluda que parecía un oso, mi 1.60 de estatura no era nada para los casi 2 mts de aquel tipo, sacó sus dedos de mi boca y con mi saliva en ellos atravesó mi ano.

Su cuerpo seguía pegado al mío, cada vez con más velocidad, hasta que finalmente dijo –es hora de cogerte-. Separó violentamente mis nalgas, soltó una gran cantidad de saliva escupiéndo mi culo y tomando su verga con ambas manos la fue metiendo poco a poco, el dolor que sentía era insoportable, sentí como si me hubieran atravesado con un hierro, su cuerpo se dejo caer haciéndome dar alaridos de dolor, a él parecía no importarle y mientras volvía a poner sus dedos en mi boca para que los succionara me comenzaba a coger frenéticamente, el dolor era tanto que comencé a adormecerme.

Seguía sacudiendome con fuerza mientras yo me delbilitaba, en ese momento me da la vuelta vuelve a penetrarme y me alza en peso; él parado al lado de la cama sigue cogiéndome, cuando está a punto de venirse, me lanza en la cama, se sube y de pie, acaba sobre mí, mientras yo acostado viendo caer la leche desde las alturas sobre mi pecho y cara. –que puta eres- me dijo, se vistió y se fue.