viernes, 16 de noviembre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 6. Capítulo 6

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5 días después
Viernes 5:43pm
Ignacio seguía en coma pero ahora estaba en otra clínica. Por insistencia de Clodosvaldo, previa pelea con Ricardo, lo llevaron a una mejor, ya el seguro de Ricardo se agotaba.

En la clínica estaban Fernanda, su hija, Federico, Luis, Clodosvaldo, Ricardo y dos amigos del colegio de Ignacio. Más temprano, vinieron varios compañeros de su salón. “Bueno, esta noche me quedo yo, ¿ok?. Ya mañana coordinamos quien se queda” dijo Ricardo. “Bueno Ricardo yo en un rato me voy, ya que te quedas aquí yo duermo en casa de Clodo” dijo Fernanda.
“Yo voy a buscar ropa a casa y me regreso” “Señor Betancourt, yo puedo acompañarlo a su casa para traer las cosas de Nacho, me voy a quedar un rato más aquí, luego me voy a casa en taxi”. “ “¿Y tus papás no te van a buscar?” “Están de viaje, llegan la semana que viene, estoy solo…” le decía Raúl el mejor amigo de Ignacio. Por su comportamiento en la clínica, se notaba el interés por el papa de su mejor amigo.
Federico estaba vigilando desde hace rato a Raúl: ‘Este carajito quiere que se lo cojan…y encima Rodo drogado…que se quede quieto el niñito’. “Claro chamín, asi no me voy solo, luego yo te llevo a tu casa, buscamos ropa, yo me cambio y nos venimos”.

“Negro, yo tengo que hacer unas vainas antes en la oficina, llévate el carro, ¿nos vemos en casa más tarde?” “Ok papá” dijo Luis. Federico salió de la clínica y tomó un mototaxi.

6:02pm
“Señor Betancourt usted va mucho al gimnasio, ¿no?” ‘Ay vale ¿a este carajito qué le pasa?’. “Si, todos los días y no me digas señor, dime Ricardo”.

- Disculpe, se nota, te ves fuerte, papiao’
- jeje si, mira los cuadritos que se me marcan -se subió la franela, mientras manejaba, Raúl quedó sin habla y embobado viendo los abdominales forrados de vellos negros-.
- ¡Epa!  Te quedaste aguevoneao’, ¿qué pasó?
- No, no, nada, estaba pensando en Nacho, lo que le pasó.

6:27pm
Llegaron al apartamento y fueron directamente al cuarto. “Si quieres tomar algo, ve a la cocina, ya sabes donde están las vainas” “Gracias Ricardo”. Se comenzó a desvestir para ducharse y en eso entra Raúl y lo ve en interiores. ‘Ven Raúl, acércate, pásame ese libro que está ahí en el mueble”. Estaba nervioso, tomó el libro y se lo entregó, Ricardo lanzó el libro a la cama y le tomó la mano y se la puso en su paquete.
“Quieres probarlo ¿verdad?” “No señor… Ricardo, como dices eso” “Agáchate y mámalo que lo estás deseando”. El muchacho se arrodilló y comenzó a introducirlo en su boca, estaba nervioso y temblando. Ricardo le agarraba la cabeza y le empujaba su pene para que lo tragara completo, Raúl le daban arcadas pero igual continuó.
“Vamos sigue, sácame la leche que nos tenemos que ir”.  Le acabó en la cara y Raúl quedó hipnotizado, de rodillas, también se había corrido. “Límpiate y espérame en la sala que me cambio y hago la maleta.

Raúl se fue a la sala con ganas de más pero se tuvo que conformar con solo sexo oral. Se sentó en el sofá y de repente vió todo negro y se desmayó. Al despertar, se da cuenta que tiene los ojos tapados, las manos y pies atados y está desnudo, lo imagina porque siente el piso y su cuerpo fríos. Su boca esta rodeada con dos vueltas de teipe plomo. Está en un maletero del sótano. Lo agarran por el cuello y se lo aprietan fuerte. “¿Tú pensabas que ibas a tener sexo con éste carajo sin haber consecuencias? “Te equivocaste niñato, esto es para que recuerdes que no te debes meter con lo ajeno”. Le dió varias patadas en el cuerpo y en la cara, que lo desmayó.  Una patada final en los testículos tan fuerte, que hubo un sonido de huesos rotos.

7:41pm
Con el celular de Raúl le envió un mensaje a Ricardo. Salió del maletero y lo encerró con un candado. Del celular quitó la pila y el chip y  lo guardó. Los guantes los puso en el bolsillo del pantalón. Subió al apartamento y con cuidado sacó las cosas del bolsillo y los metió en una gaveta de la cocina. Fue a la habitación y encontró a Ricardo apenas vistiéndose. “¿Qué haces aquí Federico? “vine a ayudarte, sé que viniste con el amigo de Nacho, pero…” “Si, pero se fue, en un descuido ya no estaba aquí y me mandó un mensaje que tenía que irse a su casa. Bueno, ya que estás aquí, ven para que veas lo que le metí en la maleta a Ignacio y me digas”.

Entraron al cuarto y Federico se le lanzó a Ricardo “házme el amor Rodo, ahora” “¿Pe… pero qué haces Federico? Le dió un beso en la boca, que hizo que Ricardo cediera; le hizo el amor. Dos veces. Quedaron tendidos en la cama. Unos minutos después Ricardo lo abraza: “Coño de la madre Fede yo te sigo amando no joda, me jodiste la maldita vida hace 10 años y todavía te amo, ¿qué carajo me hiciste? Y encima voy como un pendejo y tiro contigo” Le dió un beso, profundo, apasionado y lo abrazó. ‘Todavía me ama, lo sabía, me ama, pero también vas a recibir un castigo por no estar conmigo...’

Camilo, al ver que Ricardo no regresaba a la clínica, se fue al apartamento y se consigue a ambos todavía en la cama. “Coñooo…tu hijo postrado en una cama y tú revolcándote con tu ex… qué preocupación la tuya”.
“¿Camilo, qué haces aquí? Espera”. Camilo salió del cuarto. “Epa…deja que yo hable con él Rodo, vístete”.

“Mira Camilo no armes aquí el show del novio ofendido que le montaron cachos, tú también estas en las mismas con tu amiguito Miguel… uuuuhm ¿estás sorprendido? Yo lo sé todo cariño, se a dónde va Ricardo, con quien tira, quien trae a este apartamento y por supuesto, sé de ti y mira, eres igual de bichito que Rodo, así que no le formes ningún peo porque te puede ir peor. Tú podrás dormir con él, tener sexo en esa cama y hasta amarlo, pero Ricardo me sigue amando a mí, sigue siendo mío, guevón”. Federico soltó su verdad, mientras tomaba sus llaves y se iba del apartamento.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 6. Capítulo 5

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Mismo sábado 5:12pm
Camilo llegaba a casa de Ricardo para pasar la noche y todo el domingo ahí. Ignacio iba a estar en la casa. Fernanda y Victoria estaban con Clodosvaldo.

“¿Qué vamos a hacer amor?” pregunta Camilo. “No saldremos del cuarto, veremos películas, sexo, películas, sexo, jejeje” respondió Ricardo. “¡Pero esta vez te voy a coger yo!, no quiero excusas, siempre me dejas esperando, esta vez no va a pasar, ese culo va a ser mío”. “Esta bien coño, pero si me duele paramos” le dijo Ricardo.
Ignacio escuchaba al otro lado de la puerta, cuando oyó que se ponían a ver una película se fue a su cuarto y encendió la cámara.

7:52pm
Terminó la película y Ricardo fue un momento al baño. De regreso, venía desnudo y le dijo a Camilo: “Ahora prepárate para llevar palo” se agarrabe el pene y lo sacudía frente a Camilo. “No mi amor…primero te voy a coger yo, ya te dije”.

“Ponte en 4, comienzo despacio para que se vaya dilatando” Se puso el condón y llenó de lubricante su pene y aquel culo velludo y virgen. Con su pene comenzó a masajear la zona y empezó a empujar suavemente el glande hacia adentro, iba entrando lentamente y de repente: “¡ya va ya va, duele, duele!”.

Camilo respiró hondo, se masturbó un poco para que el pene volviera a estar erecto e intentó de nuevo. “Ok, relájate, pon el culo flojito porque así como estas no entra ni un alfiler” Se puso en 4 y Camilo se acercó, empezó a introducirlo: ‘Ay ay no no no ya va ya va coño”.  “¡Verga pero aguanta un poco no joda!” Camilo empezaba a impacientarse.

“Huele esto para que te relajes, ¡Huele coño! no es peor que la coca que te metes así que no pongas esa cara”. Le dijo Camilo ya con fastidio. Volvió a la posición y esta vez lo introdujo casi completo. Su pene no es de las dimensiones de Ricardo pero tiene lo suyo.  Comenzó a moverse pero Ricardo se sentía incómodo con la situación, luego de unos segundos, se separó.

“Listo, ya cumplí ahora ponte que vas a llevar guevo de verdad” dijo Ricardo ya excitado por el Popper. En el otro lado del apartamento, Ignacio estaba en su cuarto masturbándose mientras veía a su padre haciendo el amor con su novio. ‘¿Y si voy para que me cojan los dos? Te amo Ricardo aunque seas mi papá’ pensaba.

Ricardo comenzó a penetrar a Camilo. “Así es como se coge un culo, ¿sientes?” y le daba con fuerza hasta penetrarlo a fondo. Mientras están en plena acción, Ricardo levanta la mirada hacia la esquina del cuarto, observa una extraña luz verde muy pequeña, pero no dice nada y vuelve a mirar hacia las nalgas de Camilo que estaba gimiendo como loco.
Ricardo se agacha hacia delante y le dice al oído a Camilo: “Ya regreso”.  Sale del cuarto y se dirige al de Ignacio. Entra empujando la puerta con fuerza. “¿Desde cuándo tienes esa cámara puesta en mi cuarto viendo todo lo que hago ahí?” ¿”Qué coño dices papá?” Decía mientras minimizaba la ventana de la cámar en el monitor. Ricardo lanzó al piso la computadora y le dió una patada al escritorio. “¿Qué coño es lo que te pasa a ti carajito? ¿Ahora también me vas a espiar?”.
Lo agarró de los pelos y le lanzó un fuerte golpe en la cara que lo tiró al piso desmayado. Sin importar que ya estaba inmóvil en el piso, siguió golpeándolo una y otra vez, hasta que llegó Camilo y lo apartó. “ ¡¿HEY HEY RICARDO, QUE COÑO HACES?!.
“¡Mierda! ¿qué hice? ¡lo maté!”.  “No, no está muerto, está desmayado pero hay que llevarlo a una clínica”. Lo montaron en la camioneta.

Ignacio llegó inconsciente a la emergencia.

10:45pm
“Hola Federico, ¿cómo estas?...yo mal…tengo a Ignacio en la clínica…está en coma por mi culpa…vente…aquí te cuento”

11:20pm
Llega Federico con Luis y buscan a Ricardo. Federico se le lanza encima  “¿QUE COÑO LE HICISTE A NACHO, QUÉ LE HICISTE?” “Baja la voz” le dice Luis.
Ricardo le cuenta lo sucedido, pero Federico igual no justifica la tremenda golpiza que le dió a Ignacio. “Bueno Federico, no hablemos de locuras o ¿quieres que te recuerde que hiciste tú hace 10 años?”.
“Nacho es un chamo Ricardo, ay de ti si le quedan secuelas de esta vaina, mira como lo dejaste coñooo, ¡eres un animal!”.

11:46pm
Camilo estaba sentado al lado de ellos y pensaba: ‘¿qué habrá hecho éste hace 10 años que le cambió la cara cuando Ricardo le dijo eso?’ Mucho gusto, me llamo Camilo, soy la pareja de Ri…” “si si si yo sé quien eres tú, no me des detalles. Luis, acompáñame a comer unos perros allá afuera, tengo hambre” Dijo Federico bastante molesto.

“Rodo, ¿qué pasó hace 10 años con el simpático de tu ex?” “¿En serio quieres saber que pasó?, la verdad que mientras menos sepas, mejor, te ahorrarás muchos peos, quédate tranquilo que eso no te interesa”. ‘Claro que me interesa…voy a averiguarlo…sea como sea yo me entero’.

lunes, 12 de noviembre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 6. Capítulo 4

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Sábado 12:00m
Vicente invita a su apartamento a David para que almuercen juntos. ‘Hoy sí me lo cojo’ pensaba Vicente.

1:37pm
El almuerzo termina entre risas y cuentos de ambos y se van al cuarto a descansar. “Ponte cómodo papá, quítate los zapatos y si quieres el pantalón” Vicente se puso un boxer y una camiseta blanca, dejaba ver unos pectorales bien formados y los vellos que se desbordaban por el cuello y por los costados, David casi salivando.

2:05pm
Ambos veían television. Vicente comenzó a meterle la mano a David, el interior estaba humedecido por la excitación. Vicente ya tenía una firme erección. Comenzaron a besarse, terminaron de quitarse la poca ropa que tenían puesta.

David bajó a encontrarse con un pene de dimensiones extraordinarias. Comenzó a mamarlo sin saber por dónde comenzar, -‘Dios a la hora de repartir centímetros, este llegó de madrugada a la cola, que guevazo’, pensaba David,-  pero lo hizo, trataba de introducirlo todo en su boca pero no podía. “Voltéate que quiero mamártelo a ti” dijo Vicente. Un 69 los puso en total excitación a los dos.

Vicente se incorporó para penetrarlo, David se puso en cuatro. Ya encapuchado, acerca su enorme pene al objetivo pero en ese momento le pasaron el suiche y se bajó. “¿Qué pasó? Dijo David. “Se me bajó, páramelo”. Lo mamó con el condón puesto, algo desagradable al gusto y volivió la rigidez. “Ahora sí, ponte” volvió a la posición anterior, el pene listo para su travesía, cuando de pronto volvió la flacidez.

‘Coño de la madre, ¿qué carajo te pasa?’ pensaba Vicente. “¿Y ahora? ¿Qué pasó?” “¡Coño…no sé!, tiene miedo de tu culo jeje” bromeó un poco a ver si se relajaba. Comenzó a masturbarse para pararlo de nuevo y lo logró. “Acuéstate boca arriba a ver si en otra posición le doy mejor”.
Misma respuesta. Su pene estaba negado a entrar hacia lo desconocido. ‘Que ladilla…hoy tampoco me cogen’ “Tranquilo papá, relájate, eso suele pasar, acuéstate un rato” intentaba animarlo David.
“Verga no se que pasa rey…y mira que te tengo ganas desde hace semanas, coño” dijo preocupado Vicente. “No hay rollo, vamos a esperar, ahora seguimos” le decía David resoplando por dentro.

 3:16pm
Volvieron a besarse, otra vez se acomodaron para un 69 y ahora sí estaban listos para dar y recibir. David de nuevo en cuatro, Vicente acercó su pene a la entrada y volvió a bajarse. “¡EL COÑO DE LA MADRE NO JODA, QUÉ CARAJO ME PASA!” ‘verga que ladillaaaaa…me quiero ir a mi casa…’ pensaba David.

“¡Yo te tengo que coger coño, ya va! Volvió a intentarlo, su pene estaba medio erecto pero lo apretó y logró meterlo, poco a poco iba empujando hasta que entró con dificultad. David sentía incomodidad por el esfuerzo de Vicente para introducirlo. De repente:  ¡AAAAAAH coño! Se vino de inmediato. ¡MIERDA, QUE VAINA NO JODA!.

“Bueno va a ser mejor que yo me vaya, creo que hoy no es el día para esto” dijo en tono molesto David. “Coño rey discúlpame, de verdad que esto no me había pasado, te prometo que la próxima lo hacemos” ‘esto no me había pasado, todos dicen lo mismo jeje…’ “Dale papá tranquilo, ya cuadraremos”. “Pero no te tienes que ir, quédate conmigo”.

4:35pm
David igual se fue a su casa y llamó a su amigo: “Nada chico…no me cogieron…al pana no se le terminaba de poner el guevo tieso pa’ cogerme, me fui liso jajaja” “que cagada David ¿y que vas a hacer?” le respondió Miguel. “Bueno voy a ir un momento al Mall de Chacao y arranco pa’l sauna, me tengo que quitar este queso que tengo”. “Entonces, le digo a Camilo a ver si quiere y puede y nos vemos allá”. Le dijo Miguel, entusiasmado.

4:46pm

“Epa Camilo, ¿qué estas haciendo?, ¿nos vemos ahora, puedes?” “Hola Mickey, no, no puedo voy a casa de Ricardo, me quedo allá, pero gracias de todas maneras, nos vemos en la semana”.
Miguel decidió irse solo al sauna de una vez.

5:25pm
Miguel entra al vapor y da una vuelta a ver que encuentra. Entra al cuarto oscuro y entre la penumbra ve a un hombre corpulento, muy velludo y un chamo que le está mamando el pene. Se sienta al lado y le agarra el pene y se lo quita de la boca al otro, comienza a mamarlo, no podía metérselo a la boca de lo grande que era. El hombre se agacha y le dice “ponme el condón y te cojo”.
Miguel le acomoda como puede, el condón en ese enorme miembro que parecía asfixiado dentro del látex. Se voltea y se agacha para que el hombre lo penetre, va poco a poco metiéndolo hasta que entra completo. Miguel estaba tenso con el dolor que le provocaba aquel descomunal pene.
El muchacho que estaba antes que él, sequedó observando con envidia la penetración, decidió mamarle el pene a Miguel pero este lo rechazó con un empujón. El hombre se va un poco más a la luz para ver el culo que se está cogiendo y comienza a darle duro. Alrededor de ellos, seis personas observaban el espectáculo sexual, unos se masturbaban, otros le tocaban las nalgas al hombre y unos más osados intentaban penetrarlo, lo que hizo que de un golpe los apartara.

5:52pm
Entra al vapor David, da también una vuelta, se consigue con un compañero del trabajo, se saludan y cruzan unas palabras, al despedirse este le dice “por fa no le digas a nadie que me viste aquí”. David se ríe y le da unas palmadas en el hombre: “Tranquilo”.

Se dirige al fondo donde está el cuarto oscuro y en la entrada ve a Miguel. “Hola, caramba ya te están cogiendo jajaja”. Se acerca un poco más para ver al tipo que se coge a su amigo. “¿Vicente?”.

Vicente se asusta y empuja a Miguel hacia adelante lo que hace que éste pierda el equilibrio y caiga al suelo, con el respectivo golpe en la cabeza.
“¿Qué haces tú aquí?” dice Vicente. “Bueno, vine a lo mismo que tú, me imagino y me encuentro que estás cogiéndote a mi amigo…vaya…aquí si se te para pero conmigo no”.
Vicente salió del sauna y David agarró del piso a Miguel. “40 tipos en el sauna y a ti se te antoja Vicente mamaguevo, ¿qué? Lo viste y dijiste nada aprovecho y que me coja antes que llegue la loca esta” “Yo que carajo iba a saber que era el pana este si lo vi una sola vez y en foto además esta vaina es oscura no joda” le gritó Miguel.

David le lanzó un golpe en la cara y Miguel se lo devolvió y comenzaron a pelearse tirados en el piso. Golpes y patadas iban y venían, la gente mirando y nadie los apartaba. “jajaja estas dos locas peleándose por un macho, que por cierto está más bueno que el coño” decía uno de los espectadores. Los separaron y uno de los encargados del sauna, los sacó del lugar. Vicente se había ido  justo después de salir del cuarto oscuro.

viernes, 9 de noviembre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 6. Capítulo 3

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Ricardo la lanzó al piso boca abajo. Con la cabeza de Rebeca en el piso y su espalda pegada al lateral de la cama, la penetró, le abrió las piernas y él frente a ella de pie iba subiendo y bajando mientras su enorme pene se abría paso en su vagina.
La levantó del piso y la alzó en peso, puso las piernas de Rebeca por detrás de su espalda y la penetró nuevamente. La volvió a tirar al piso, la puso en cuatro y la penetró por el culo para luego levantarla, apoyarla al mueble, bajarle la espalda y volverla a penetrar por el culo.
 Rebeca estaba exhausta, pero Ricardo no y quería más. La montó en el lavamanos, con su lengua jugó con su vagina con agresividad y fuerza, el primer orgasmo de Rebeca salpicó en la cara a Ricardo, que se levantó e introdujo su pene por aquella húmeda abertura. 20 minutos después, Rebeca agotada, recibió todo el semen en su vientre, mientras lo hacía la tenía agarrada fuerte del cabello.

5 días antes…
“Bueno, ya la tienen vigilada y saben sus movimientos, cuando sepan el momento preciso, actúan. Lo siguiente, ustedes ya saben el procedimiento” “Seguro jefe, además el escolta usted loconoce y es pana, nos va a ayudar”.

“¡Perfecto!  ‘Claro que lo conozco y muy bien’ Quiero ver el cadáver de esa perra en mis pies y no quiero errores”. Federico cuelga el teléfono.

Domingo 9:35am
“Mi amor tú dime que necesitas para arreglar eso y yo voy al pueblo con Luis a comprarlo, quédate y adelanta eso” Le dijo Rebeca mientras le daba un beso en la boca. “Vámonos Luis”.

“Luis por aquí no es…parece que es la primera vez que vienes…” “Disculpe señora me perdí, pero ya doy la vuelta”.

Entran a una calle solitaria y una camioneta doble cabina los intercepta, se bajan tres hombres. “Quédese en la carro y agáchese”. Hubo unos disparos y Rebeca abre la puerta de la camioneta y se consigue a uno de los hombres de frente, ella le dispara a quemarropa, se baja del carro y la agarran los otros dos.
Los empuja y a uno de ellos le clava la punta del bastón,-tiene un puñal en la base-, en el cuello, al otro con una zancadilla y un golpe lo tira al suelo. Aturdido, intenta levantarse pero Luis al ver que el plan no funcionó, le cae a patadas al que está atontado hasta dejarlo casi muerto.

- ¿Está bien señora?.
- Si…y no fue gracias a ti… casi me matan si no salgo del carro, ¿dónde coño estabas?” -  - Me dieron un golpe en la cabeza y caí al suelo.

Rebeca llamó a la policía y a Ricardo.

3:36pm
“Dios estoy AGOTADA, quiero un baño caliente y acostarme” “Déjame preparar el Jacuzzi y nos metemos los dos, hermosa”.

4:32pm
- ¿Y tú donde aprendiste a defenderte así? Te escuchaba relatando lo sucedido y dije verga esta me caga jajaja.
- Jajaja ay Ricky, mi marido que me metió en clases de defensa personal, luego que me pasó lo de mi intento de asesinato.
- ¿Pero quién te quiere asesinar?
- Mi amor me extraña tu pregunta, no me cabe la menor duda que es Federico, ese quiere venganza, gracias a Dios ya no estás con él, uno de los tipos que nos atacó hoy, estaba el día del acantilado, lo recuerdo como si fuera ayer.
- Si, te escuché cuando lo decías en la declaración”.

9:47pm
“¿Luis, ya te quedó claro lo que tienes que hacer? Solo asústalo pero bien, luego nos encargaremos de él, toma un adelanto” “Perfecto señora”.

Martes 8:00pm
Federico se mudó un apartamento que compró a crédito en Altamira. Vive solo. Suena el timbre, ve por el ojo mágico y abre la puerta. “¿Qué haces aquí? ¿Qué coño pasó el domingo?”.

- Bueno la jefa se enfrentó solita a los 3 carajos, mató a 2 y al otro le tuve que caer a golpes y no se si lo maté, pero lo dejé tirado…
- Coño de la madre, la hija de puta se salvó de nuevo. Aja ¿pero que haces tú aquí?
- Me mandó para que te diera un susto que luego se convertiría en tu muerte jeje. Obviamente, no te voy a hacer nada, bueno por lo menos no matarte. Vine a partirte ese culo ¡por fin!.

Se besaron.  Aquel negro de 1.95 mts cargó a Federico como una pluma y lo llevó al cuarto, lo lanzó a la cama “quítate la ropa”. Federico obedeció.
Luis López, 27 años, afroamericano, escolta. Antes fue masajista en un sauna donde conoció a Federico y tuvieron su primer encuentro. Años después pasa a formar parte de la lista de escoltas de Juan Pablo Grillet. Ahora tiene una relación con Federico mientras es todavía guardaespalda de Rebeca. Sin ellos saberlo, ella se entera de la traición.

Luis se quedó en interiores, era lo único que se veía de él. Federico se los baja y se consigue con un pene de dimensiones por él conocidas pero versión azabache.
Comienza con su mejor felación, cosa que a Luis poco le importa porque lo voltea y le dice: “Ponte boca abajo, que voy a cogerte, dame un condón”. Lo embadurna de lubricante, manosea su pene para que se ponga mas erecto. Se acuesta sobre Federico y lo va pentrando poco a poco hasta que lo penetra completo. Federico aguanta el dolor en esa posición.

Luis se separa un poco del cuerpo y empieza a mover sus caderas hacia adelante y hacia atrás con sorprendente destreza, sus nalgas se contraen y sueltan a medida que penetra a Federico, este mordía la almohada, no sabía que sentía más, si dolor o placer pero gemía con fuerza.
Siguió por unos minutos más, retiró su pene, jaló el condón, se acercó a la cara de Federico y derramó una buena cantidad de semen espeso y blanquesino, Luis gritaba mientras se vaciaba. Terminó y se acostó al lado.

“Me gustas Federico, me gustas y que jode”.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 6. Capítulo 2

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10:50am
Camilo ya se había ido de casa de Ricardo, habían tenido sexo. Se lo había encontrado bien cargado de perico. Ricardo estaba duchándose. En casa solo estaba Ignacio. Fernanda había salido con Victoria a casa de su mamá.

Ignacio fue al cuarto de su papá, estaba decidido, se había tomado dos shots de vodka a esa hora de la mañana. Lo veía ducharse. “¿Hola, me puedo bañar contigo?” “Claro nachito, así ahorramos agua y nos enjabonamos los dos”.
Se desnudó y entró a la ducha. Ricardo tomó una esponja y la llenó de jabón líquido y empezó a restregar el cuerpo de su hijo, se esmeraba en la entrepierna y en las nalgas. “Con este pingón vas a volver loquitas a las carajitas”. “Y yo me estoy volviendo loco con el tuyo…Rodo” y comenzó a mamarle el pene a su padre.

“¿Qué coño estas haciendo sinvergüenza? No te me pongas belicoso, que no respondo” dijo Ricardo mientras aspiraba y se daba en la nariz. “Ay carajito…ven acá”. Lo agarró del brazo y lo sacó de la ducha. “¿Por qué me sacas?, quiero seguir”.

“Ponte en cuatro en el Jacuzzi” sacó un condón y el lubricante. Se echó en la mano y le puso suficiente en el culo. “Tú quieres que papá te coja ¿no?, pues luego no te quejes, porque papá te va a desvirgar”. “Ya no soy virgen decía en su mente Ignacio.

Abrió esas estrenadas pero aún jóvenes nalgas y aquel pene se abrió paso sin aviso. Ignacio pegó un grito de dolor. “Calladito nachito, que para eso entraste a alborotarme”.  Los golpes de su bajo abdomen pegaban en las nalgas de Ignacio y el sonido era fuerte, cada embestida era un grito de dolor de Ignacio que estaba inmóvil, su padrino lo tenía agarrado por el hombro con fuerza para penetrarlo hasta lo más profundo.
Llegó el climax y Ricardo pegó un grito fuerte y empujó a Ignacio hacia dentro del Jacuzzi. Se volvieron a duchar y se acostaron un rato en la cama.

11:23am
Fernanda llegó y los consiguió durmiendo arropados en la cama y se fue a hacer el almuerzo. Victoria se quedó en el cuarto y se metió entre las sábanas de la cama de su papá. En eso Fernanda oye un grito y llega Victoria a la cocina.
“¿Qué pasa mi amor?” “Mi papá y Nacho están desnudos en la camaaa” ‘Y tú para que te metes en la cama bobita, ven ayúdame aquí, eso no se hace”.

Ricardo se levanta y despierta a Ignacio. ‘Mierda..que coño hice…’ piensa. “Nacho, Nacho párate…esto que hicimos no se lo cuentes ni a tu almohada”. “Tranquilo papa, ¿qué pasa?…no dire nada” y le dió un beso en la boca, la reacción de Ricardo fue darle un golpe. “¿Qué carajo te pasa? Deja la vaina Nacho” “¡Coño papá, me diste duro no joda!” “Shhh que Fernanda está allá afuera”.

- Que bolas tengo yo…desvirgué a mi hijo…esto es una locura Nacho.
- Bueno papá, esto que te voy a contar que quede entre tú y yo… La otra vez me conseguí en la Universidad al esposo de Rebeca.
- ¿Juan Pablo? Aja.
- Esa mañana…me invitó a su yate para pasear y…me fuí con él…bueno me cogió en el camarote.
- ¿Cómo es la vaina? ¿Tú sabes en que peo te estás metiendo? Si Rebeca se entera que tiras con su esposo, me mata o te mata a ti que es peor. Aja, ahora dime, por lo que veo a ti como que te gustan los hombres.
- ¡NOO! Yo no soy maric…gay, a mi me gustan las mujeres, solo me divierto con los tipos, pero no he tirado con hombres solo tú y ese viejo.
- ‘Mierda, mierda, mierda, que carajo hice no joda, la droga me está volviendo loco’. Bueno Nacho ¡mucho cuidado! A mi no me importa si te gustan las mujeres o los hombres, esto que te voy a decir va a sonar ridículo después de lo que hicimos, pero, cuídate por favor, no estes tirando por ahí a lo loco y más si no lo tienes claro todavía, porque no lo tienes claro, así que usa la cabeza, la de arriba, antes de cometer una idiotez más como la que hicimos hoy.
- Papá…¿y si te digo que quiero seguir tirando contigo?
- ¡Estás como loco!!!!! Esto jamás sucedió, ¿entiendes?.
-“Estoy enamorado de ti Rodo”.

3:10pm
 Ya habían almorzado y Ricardo estaba en su cuarto recostado. Hace unos minutos salieron Fernanda y los chamos, dejaba a Ignacio en una fiesta y se iba con Victoria al parque.

Lo llaman por teléfono: “Hola mi amor en una hora estoy en tu casa para irnos a la casa de la playa, ve alistándote y lleva ese traje de baño que te marca el bulto y me vuelve loca” “Jajaja ok hermosa, te espero, un beso.

4:20pm
- ¿Y vas con el chofer? –le decía en susurros a Rebeca-.
- Si, tranquilo que él no habla, no escucha y no ve, el duerme en el anexo de la casa, estaremos solos tú y yo.
- ¿Y a tu esposo que le dijiste?.
-Ay mi amor, se está embochinchado con un menor de edad, así que está entretenido y ni se dará cuenta que me fuí, de todas maneras averiguaré quien es ese carajito y de dónde salió. -Ricardo tragó grueso, pues imaginó que se trataba de Ignacio-.
- Bueno pero para qué quieres saber quién es, total es un chamo por lo que dices tú.
 -Precisamente  Ricky, el niñato ese se lo debe estar chuleando y eso si que no lo voy a permitir, bueno ya casi llegamos.

Ricardo volvió a tragar grueso imaginando el día que lo descubran todo. ‘y encima lo está chuleando, ¿pero le habrá dado dinero? Cuando llegue a casa revisaré su cuarto’.

Entraron a casa y Rebeca le dijo a Ricardo: “vamos al cuarto, estrenemos esa cama”. “Deja que me meta mi vainita para entonarme y la estrenamos” ‘como siempre drogado para que se coja a una tipa…’. Pensaba entre risas, Rebeca.

lunes, 5 de noviembre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 6. Capítulo 1

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Viernes 8:32pm
Miguel estaba cenando con su mejor amigo en un restaurant relativamente nuevo que no conocián.

Miguel Quintero, 38 años, pelirrojo, diseñador gráfico, es gay, versatil, tiene pareja. Es muy amigo de David, la persona que ha frecuentado Vicente en las últimas semanas. Entre ambos siempre hay una competencia de quién se tira a más hombres y quien diseña mejor, a veces tienes rencillas por eso, al punto que se pone en duda su tan hermosa amistad.

“No había visto este local, se ve muy bien” dijo David. “¿Pedimos una botella de vino?” “Si dejame decirle al mesonero…por favor, ¿para una botella de vino?” “Ya le mando al someliere, un momento” les informó el mesonero.

“Buenas noches, bienvenidos a San Pedrito, ¿en que les puedo servir?” “Epa Camilo, ¿como estás?” ‘Aaay esta golfa se tiró a la catadora esta jajaja’ pensó David.

“Hola! Miguel, ¿cierto? ¿Cómo estás? Que sorpresa jeje bueno, ¿qué vino quieren tomar?” “Vamos a comer ambos pasta” dijo Miguel. “Ok, los que mejor van con ese plato son los vinos rosados, los blancos jóvenes, aromáticos y frutales, con crianza, como un Macabeo, Sauvignon Blanc o un Verdejo, o también los tintos jóvenes”.

“Perfecto un tinto jóven” respondió David, “a ver que tienes “.

9:37pm
David había ido al baño y Camilo aprovechó para acercarse. “Yo salgo a las 10, ¿será que me esperas y nos vamos juntos?” “Ok, no hay problema, dejamos a David en su casa y nos vamos tú y yo por ahí”.

Regresó a la mesa, tomaron el postre. “Marico me voy con Camilo, ahora si me lo tiraré jeje, te dejo en tu casa pa que no digas que soy mala y me lo llevo al hotel que está entrando a la Universidad” “¡Golfa! Y yo con ganas de tirar y Vicente anda ocupadísimo, me desquito mañana perra”.

10:18pm
“Bueno ahora sí, ¿dónde vamos?” le decía Miguel mientras Camilo se acerca a su cara y le da un beso antes de arrancar el carro. “¿Vamos a Copa’s?” “Me parece muy bien” dice Miguel.

11:11pm
Entran al local que todavía por la hora no estaba lleno, buscan un par de tragos y comienzan a hablar.

- ¿Y eso que hoy viernes estás conmigo y no con tu novio?
- Eso mismo te pregunto a ti
- Pregunté yo primero –le da un beso de lengua y sigue la conversación-
- Bueno mi novio tiene tu edad, está estudiando medicina y trabaja en un hospital y bueno, hoy está de guardia, sabes como es un hospital los viernes….y para tirar con él siempre es un peo: las clases, guardias, rural, jornadas médicas yo no sé dónde, en fin. Aja ¿y tú?.
- Bueno, mi novio tiene un hijo, un imbécil por cierto, y le dedica los viernes al carajito, es un gay homofóbico que creo que está enamorado de su papá, bueno no es su papá, es su padrino pero se quedó con la custodia desde que era pequeño. Además mi pareja es activo 1000% y yo versátil y tengo ganas de cogerme un culito y hoy creo que se me va a dar…jeje.

Esta vez el beso fue más intenso con metida de mano en las nalgas de Miguel. “Wao, pero tú quieres guerra hoy y de la buena” “Claro que sí , no sabes las ganas que tengo de cogerme un culo, cuéntame algo ¿también tienes los pelitos de las nalgas pelirrojos?” “Soy pelirrojo por todos lados…”  “Uf, eso me da un morbo”.

12:47am
Comenzó la buena música y ya estaba más lleno el local. Fueron a bailar y mientras lo hacían se besaban. Miguel decidió quitarse la camisa y dejar al descubierto un pecho cubierto de vellos naranja que volvió loco a Camilo que no dudó en lamerle las tetillas en medio de aquella multitud que transpiraba sexo, deseo y testosterona, al igual que ellos dos. Miguel se le acercó al oído y le dijo: “quiero que me cojas ya, vámonos”. Eso fue el detonante para dejar la pista y el local para irse a un lugar más privado y seguir con lo que ya había comenzado.

1:46am
Por fin consiguieron habitación en un hotel en Guatire, se quedarían toda la noche ahí. “Agarra el bolsito que está en la guantera, ahí hay condones y lubricante”
 Camilo tomó el bolsito, se bajaron del carro y subieron a la habitación.
Ahora con más luz, Camilo se deleitó con aquel pecho velludo y comenzó a desabrocharle el pantalón, los dejó caer y unos interiores blancos delataban una erección completa y  se notaba excitado por la lubricación de su pene.
Aún de pie, Camilo lo despojó del pantalón y el interior. Entre sus manos tenía aquel pene blanco enmarcado por más vellos naranja, rebajados que se confundían con los del abdomen. Lo introdujo en su boca y comenzó una excitante felación donde el pene entraba y saliá de la boca, las veces que entraba era completo, hasta la garganta.

Miguel seguía lubricando y Camilo lamía aquel líquido transparente. Le dió la vuelta y comenzó a jugar con su lengua entre las nalgas. Se fueron a la cama y ahora le correspondía a Miguel a hacer el sexo oral. Tiene un pene blanco, con vellos rubios, muy rubios. Se esmeró en excitar a Camilo hasta casi hacerlo acabar, se detuvo para colocarse el condón y utilizar el lubricante.

Lo puso boca abajo y se acostó sobre él, dejando que el pene fuera entrando solo abriéndose camino. Una vez adentro, lo levanta y lo pone en cuatro y comienza la embestida. Miguel comienza a gemir sin parar. Aquellos cuerpos rubios sudaban, brillaban, sus cuerpos resbalaban al contacto, el aire acondicionado apagado tenía la culpa de aquel maravilloso sexo.
Lo acostó boca arriba y siguió con la faena, hasta que no pudo más, retiró su pene de aquel culo que emanaba calor y sudor, se despojó del látex y derramó su semen sobre aquel pecho naranja, aunque algunos chorros cayeron en la almohada y en el pelo de Miguel.

3:01am
Quedaron agotados, se dieron una ducha y al rato volvieron a repetir, esta vez Miguel penetró a Camilo. Se quedaron dormidos.

9:35am
Miguel se despierta y se encuentra en la habitación solo, busca a Camilo en el baño y no está, toma su celular y tiene un mensaje de él: Hola Miguel, disculpa que me haya ido, es que me llamó Ricardo, q qería verme. Me fuí a las 8. Estamos en contacto. Estuvo muy buena esa tirada, qiero repetir, un beso. Miguel se sonrió y volvió a dormir unos minutos más.

viernes, 2 de noviembre de 2012

SexoRama 9. MANOS A LA OBRA

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Para llegar a mi colegio tenía que pasar a juro por una obra en construcción, de vez en cuando miraba hacia adentro y contemplaba a esos hombres que trabajaban allí, todos sucios y sudados, la mayoría hombres de familia tipo normal, pero muchos eran de veintipico y solteros. Habían dos en especial que siempre me llamaban la atención, uno medio rubio, robusto, un poco más alto que yo. El segundo era moreno más bien negro, también robusto. Tenía cara recia y era totalmente calvo. Un día que regresaba de reunirme con mis amigos después del colegio, pasé por la obra justo cuando salían de trabajar los últimos obreros y vi que uno de ellos botaba un fajo de revistas viejas. Cuando me acerqué vi que eran revistas porno.
-Llévate las que quieras- me dijo el negro-. Acá las van a tirar.
Con algo de pena, las agarré y me las llevé, escondiéndolas debajo de mi colchón. Al hojearlas, para mi sorpresa, las revistas eran de temática gay. Habían cientos de fotos de hombres tirando, una mejor que otra. Imaginaba todas y cada una de las fotos conmigo como protagonista y ellos cogiéndome para terminar cubierto de leche. Después de hacerme dos o tres pajas, me dormí. Esto se repitió durante un mes, más o menos, hasta que una tarde que pasaba por la obra, ellos salían de trabajar y los seguí como quién no quiere la cosa, se dieron cuenta que los seguía y apresuré el paso para que pareciera que caminaba normalmente. Cuando los paso, oigo que el negro me dice:
- ¿Te gustaron las revistas?
se sonrió y yo fingí que no lo escuché.
-¿Qué cosa?- le pregunté.
-Que si te gustaron las revistas. Estaban buenas, ¿no?
-Si… más o menos –le dije con algo de pena-
-¡Tranquilo vale! A mí también me gustan, pero si las llevaba a casa, la cuiama me lo corta de tajo.
Íbamos caminando los tres juntos despacio. Yo temblaba de los nervios al tener a los dos machos protagonistas de mis pajas nocturnas tan cerca. Llegamos al punto del camino en que nos separábamos. Me despedí tímidamente y me fui a casa. Después de unos días, cuando la obra ya estaba casi terminada y no habían obreros, me sorprendió escuchar voces dentro de la obra. Me acerqué y corrí la madera que había de puerta, no tenía la cadena puesta. Al entrar pisé un tablón y lo levanté, haciéndo que sonara al caer. Me quedé petrificado sin saber que hacer. Al fondo se escuchan unos gritos.
-¿Quién anda ahí?- y se asoma el negro- ¿Qué haces aquí?
Se reía, mirando a su compañero que en ese momento no logré ver.
¡José, mirá quién nos visita! ¡El flaquito de las revistas!- seguía gritando-., acércate que no mordemos. Acércate a tomar unas frías con nosotros que ya nos vamos.
Me acerqué con el miedo en mi cuerpo sin saber si me harían algo. Cuando entré vi aJosé sentado en un banco, en interiores y recién salido de la ducha. Su cuerpo era tal como me lo imaginaba en las noches: marcado, viril y suave a la vez. Me senté en unas bolsas apiladas ahí, el negro se paró a mi lado bebiendo una cerveza, tenía su bulto junto a mi cabeza. Me pasó una cerveza que tomé sin decir nada.
-¡Qué calladito estás!- Yo lo miré y le dije que no tenía nada que decir.
Yo me sentía súper nervioso pero muy excitado, y se me empezaba mi erección en el short de gimnasia.
-¡Bueno, bueno!, ¿Qué pasó? ¿Te inflamaste?- Yo conozco un buen masaje para ese tipo de inflamación... –dijo el negro-
De repente ya lo tenía arrodillado entre mis piernas acariciándo mi bulto. Disfruté ese contacto de su mano firme en mi entrepierna. Ahí se me terminó de parar.
-Parece que le gusta, José, mira...se queda calladito.
Me hizo parar y me bajó el short junto con el interior y ahí me quedé, con mi guevo a centímetros de su cara.
-¿Qué edad tienes, nene?
-19 -balbuceé.
-¡Caramba! ¿En serio? ¡José tiene uno menos que tú! –Yo no podía creerlo. Ese tipo que yo había observado y que me parecía grandote tenía 18 años. Muy bien desarrollado, por cierto.
-A José le gustaste -dijo el negro-. Y a mí también, Tienes un cuerpito precioso, y un culito pa comérselo.-me decía mientras me acariciaba las nalgas y con su dedo jugaba buscando mi agujero. Yo me apoyaba en su hombro.
-Todo tuyo, José. Yo me voy a bañar- y se iba riendo.
José y yo quedamos solos. Se arrodilló frente a mí y me miró a los ojos. Me agarró la verga y la empezó a acariciar. Besó la punta de la cabeza y yo me estremecí. Se la fue metiendo muy lentamente en la boca. Iba a un ritmo lento y pausado, yo sentía que me venía en cada chupada. Lo hacía de una manera perfecta, lo enrollaba con su lengua y luego se la volvía a meter toda hasta que las bolas chocaba con su barbilla. Cuando sentí que se me aflojaban las piernas y tuve un leve temblor me agarré de sus hombros y yo quedé ahí, a punto de acabar, jadeando y gimiendo como una niña. Se incorporó, me rodeó con un brazo y me llevó a una piecita atrás de la obra. En la pieza era una zona donde acumulaban las herramientas que usaban, bolsas de arena, de cemento, etc.; en el centro había una tarima con un colchón grande y una luz amarilla en el techo. Cuando llegamos me arrodilló en el colchón, se acercó a mí y, acariciándome la cabeza, le bajé el calzoncillo, que escondía un bulto prometedor. Al poner las manos en sus caderas me corrió un escalofrío por todo el cuerpo. Descubrí sus pelos claritos y vi aquel enorme guevo, liso y recto, como tallado a mano. Lo miré y me agarró de la nuca, acercándome a su verga, hundí mi nariz para sentir ese olorcito a macho limpio, todavía no estaba completamente parado, así que lo agarré y lo pajeé. Lamí la cabeza y la parte de arriba, ahí se le terminó de parar y lo pude ver bien, erguido como un mástil. Me lo tragué todo. Me lo sacaba de la boca, se pajeaba un rato y me lo volvía a meter en la boca. Me ahogué un par de veces pero se lo volvía a mamar. De pronto llega el negro y agarró un banquito y se sentó a ver cómo yo le mamaba el guevo a José, bien de cerca.
La verga de José  comenzaba a  hincharse más, podía sentirla. En eso me agarró de la cabeza y me la metió hasta el fondo; tuve que hacer un esfuerzo para no atragantarme cuando se descargó dentro de mi boca. Copiosos chorros fueron a parar a mi garganta que tragué como pude. Estaban muy calientes y tenían un gusto raro aunque no desagradable, como salado. Por los costados de mi boca chorreaba leche, pero ahí estaba el negro para recogerla con uno de sus dedos y dármela en la boca. El negro tenía una toalla envuelta en la cinturay sus cholas-. Siéntate, Cheíto. Descansa y disfruta del espectáculo, ahora.

-Te voy a hacer entrar en calor, nene- me dijo el negro mientras dejaba la toalla a un lado, quedando desnudo. Entre sus piernas tení un vergón que en mi vida había visto, medía como mi antebrazo y era grueso, su cabezota se asomaba apenas por el prepucio, era de un color rojo morado oscuro y tenía unas bolas gigantes. Me asusté al verla y dije: -¡Qué enorme! ¡Es un monstruo!
-No te asustes que cuando entra, duele al principio, después te empieza a gustar y ya no vas a querer que te la saque.
Yo miré a José y al guevote, éste me sonreía y me miraba acariciándome el rostro y diciéndome con la mirada que estaba todo bien. Me animé y acaricié ese trozo de carne, luego la agarré. Mis manos apenas alcanzaban a rodear su circunferencia. Tenía unas gruesas venas. Aquello comenzó a despertarse. Latía y se erguía, yo miraba con terror cómo se paraba. Lo agarré con las dos manos y comencé a pajearlo con suavidad. Levanté  aquella verga y me metí una de sus bolas en la boca, chupando fuerte y despacio, después la otra. Pasé mi mano para atrás y agarré fuerte sus nalgas.
Mientras estaba sumergido entre sus bolas y sus nalgas, siento que me lamen la mano que sostenía la verga del negro y al mirar vi a José lamiendo aquel vergón. A duras penas le entraba en la boca, pero seguía tragando mientras agarraba las bolas del negro y me las daba a mi.
Le dije al negro que se acostara y nos abalanzamos sobre ese tremendo pedazo de carne. Se colocó al borde de la tarima y nosotros nos arrodillarnos sobre unas mantas. José le levantó las piernas mientras para yo poder mamarle el guevo mientras él se comía sus bolas y pasaba la lengua por el agujero de aquel negrote, que se puso a gemir cuando sintió esa lengua que le penetraba el hueco.
El negro comenzó a gemir más y a decir unas cosas que no se le entendía. En eso José le agarró la verga con y lo empezó a pajear rápido metieendose la cabeza en la boca; el negro deliraba. Yo me acerqué a José y me pasó el guevo del negro para que siguiera, su verga tembló en mi mano y boca y acabó a chorros. El primer chorro entró en mi paladar, los restantes a mis labios y nuestras caras, bañándonos a los dos. Salía y parecía que no pararía nunca. Se escurría por nuestras manos. Yo me hice a un lado y José seguía lamiendo aquel guevo hasta dejarlo limpio de semen. Pude apreciar aquel pene cuando estaba fuera de la escena: grueso, negro, gigante.
El negro se levantó y me dijo: ¡Voltéate!
Miculo quedó frente a su cara, comenzó a jugar con sus dedos y lengua. Me abría las nalgas con sus enormes manos, tanto que me dolían, pero no dije nada, solo quería disfrutar de esa brutalidad de macho que me gusta. Me lamía con fuerza, como con desesperación. Yo trataba de relajarme todo lo que podía. José se puso delante de mí y me empezó a pajearme lentamente; yo estaba en el limbo.
-Tranquilo, nene. Relájate todo lo que puedas –.
Tenía dos  dedos del negro en mi culo, lo tenía dilatado. Pero no estaba preparado para lo que vendría después. El negró se levantó y sacó un pote de crema debajo de la y me lo empezó a pasar por dentro de mi culo con dos dedos.
José se apartó de mi guevo y fue a mamar el del negro. Luego, éste se puso crema de punta a punta en su enorme guevo.
 -Ahora quiero ver como un maricón como tu se come todo este trozo por el culo.
Empecé a temblar. Me recorrió otro escalofrío. Ambos me miraban, José con la verga del negro en las manos. Entonces me acerqué. Me paré sobre el negro, que tenía su verga apuntando hacia mi entrepierna, sostenida por José. Comencé a bajar hasta quedar sentado sobre aquello, casi en cuclillas. Y comencé a bajar y presionar para que entrara. Mi culo lubricado con saliva y crema, sentí que de golpe me abría el culo y solté un gemido agudo.
“Gimes como una hembrita, me gusta, sigue así” me decía el negro mientras disfrutaba. Me quedé quieto, sosteniéndome de ellos y de mis piernas para no caer de golpe y morir ensartado.
Volví a dejarme caer y entró otro poco y sentí que me partía en dos. Me dejé caer otro poco. No se si agarré una parte resbalosa o qué pero caí de golpe y entró hasta la mitad. Grité de dolor. Me quedé quieto y José se acercó y me besó en la boca, el negró aprovechó ese descuido y me empujó hacia abajo hasta penetrarme por completo. Otra vez grité y lo único que quería era salirme pero José me sostuvo y me besaba las tetillas. Realmente me dolía. Sentía como ese enorme guevo palpitaba dentro de mí. Me quedé un rato quieto, acostumbrándome. Luego el negro me agarró de las caderas y me alzó, haciendo deslizar su guevo fuera de mí. Me detuve ahí un momento para otra vez metérmela. Comencé a notar que nosentía el culo, su verga entraba como si nada y relajé por completo. El negro abría mis nalgas y yo con mis dedos tocaba mi culo para sentirlo abierto. Me puse en cuclillas para poder ver ese taladro. Y lo ví: era como ver un tronco negro, lleno de venas y resbaloso que entraba y salía. No lo sé muy bien, pero calculé que eran 24 o 25 cms de largo, más o menos. Era perturbador.
Cuando me cansé de estar en esa posición, me senté con cuidado y lo disfruté lo más que pude. El negro me agarraba de las nalgas y me ayudaba a subir y bajar mientras José me besaba y me acariciaba. De pronto me agarró de la parte de atrás de las rodillas y me giró sobre su verga sin sacármela; eso me hizo gritar de dolor. Quedé sentado al revés. Me apoyé con los brazos en el colchón y así quedé hasta que José se acercó y me la empezó a chupar, mientras me cogía el negro. Me agarró de la cintura con las dos manos y aún sin sacármela, me puso arrodillado con el pecho apoyado en el colchón, con el culo levantado. Él se puso con una pierna arrodillada y la otra en ángulo y me empezó darme fuerte, profundo y contínuo.
José se deslizó colocándose por debajo de mí, para poner su culo en mi cara. Comencé a besar ese culo, lo mordía y lamía. El se abría las nalgas para poder mamarle mejor aquel hueco cerradito.
El negro parecía no cansarse, se detenía unos segundos para luego comenzar con meas fuerza que antes José se mete aún más debajo de mí y buscando mi verga se la colocó él mismo en su culo y se la metió sin mucha dificultad. La sensación de estar penetrado y a la vez penetrando a alguien fue demasiado para mí. No sé cuánto duré pero no fue mucho. José se lo metía solito y el negro que no me daba chance de nada, me agarraba de las caderas como si me fuera a escapar. En eso el negro me dice:
-Prepárate que te voy a llenar de leche...-
Si antes pensaba que me estaba penetrando con fuerza, solamente era una idea vaga de lo que me empezó a hacer. Se volvió. Me daba con furia. Yo comencé a llorar y a gemir, me dolía terriblemente al mismo tiempo que me gustaba. Hasta que empezó a tensarse y con un rugido aferrándose a mí de una manera que me dejó marcas, acabó como un animal; sentí que me inyectaba un enema de leche que hervía dentro mi. La podía sentir. Acabé fuerte y mucho. Jose se movía mientras me vaciaba dentro de él. Sentía que me desmayaba de dolor y placer. José se quedó quieto. El negro sacó el guevo, chorreando semen por mi culo y las piernas.
Extrañamente el negro no dijo nada, sólo me miró raro, se vistió y se fue, dejándonos tirados en la tarima.
Hacía más de dos horas que tendría que haber llegado a mi casa, pero valió la pena el peo que me formaron.