viernes, 12 de octubre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 5. Capítulo 7

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Sábado 12:52pm
Ricardo decidió invitar a su novio a almorzar al PH en el que ahora vive, cuando hace 5 años Rebeca le quitara el apartamento que heredó de ella.

Camilo Torres, 26 años, rubio, ojos verdes, muy blanco, parece extranjero pero es bien criollito. Trabaja de someliere en un restaurant de la ciudad. Vive con sus padres, saben que es gay, lo quieren porque es su hijo, pero no están de acuerdo con su vida. Es versatil y por ese motivo a tenido sus diferencias con Ricardo. Llevan 6 meses saliendo, no se la lleva bien con Ignacio. A Fernanda no le convence, “es muy chamito para ti Rodo”.

“Vamos a almorzar con Ignacio, por fa quiero la fiesta en paz” “Eso díselo a tu hijo, Rodo”. Se sentaron a almorzar, hablaron los tres, todo muy tranquilo, para el momento del postre llegó Fernanda, los saludó a todos, “Hola chicos como están, solo vine a buscar una cosa, es que Clodo me espera abajo con Victoria. “Nunca le dices que suba Fer” le dijo Ignacio, “Chao mi amor” le dió un beso, ‘Un día de estos vendrá y almorzaremos juntos”.

Ricardo se levantó un momento al baño y quedaron solos Ignacio y Camilo.
- ¿Y mi papá te coge por el culo te lo coges tú?
-¿Te importa mucho eso? ¿agrega algo a tu vida la respuesta o solo quieres alimentar tu morbo, sera que está saliendo tu gay del closet?
- Tu debes gemir como una niñita en la cama, chillando, que maricón eres.
-Te recuerdo que tu papá también lo es y creo que no le gustará que te expreses así de él. Esa homofobia enfermiza que tienes te está gritando que quieres un hombre que te haga chillar como niña, querido Ignacio.

“Bueno, bueno ¿nos vamos al cine? Vamos a ver que están dando, métete en internet Nacho a ver que están dando” dijo Ricardo. “Yo no tengo ganas de ir, me dieron ganas de vomitar”. “¿Te sientes mal?” “Rodo…déjalo…acabamos de tener un cruce de palabras…” le dijo  Camilo en voz baja.

Ricardo fue al cuarto de Ignacio. “Nacho, por favor ¿por qué no puedes llevarte bien con Camilo, ya no habíamos hablado de eso?”
-Papá el no me cae bien, punto, tú con tu mariconería puedes hacer lo que quieras y tirart…
-Tú vuelves a hablarme así y te voy a dejar sin dientes, ¿yo te he educado para que estes hablando de esa manera? ¿Tú no habías aceptado todo, estabas relajado, hasta se lo dijiste a tu tío?, ¿entonces?.
-¡Ay ya papá, si tienes razón! Lo que pasa es que ese mamagu…Camilo me cae de la patada, lo veo y me dan ganas de caerle a carajazos, no quiero salir con él..salgan ustedes.

3:27pm
Decidieron quedarse en casa y ver películas en el amplio cuarto, que tiene un gran vestier, un enorme baño con ducha y jacuzzi, terraza con vista a la montaña y una cama king size. Cerraron la puerta. “Quítate la ropa nene, vamos a ver unas pelis” “Me da pena esta es tu casa…” ‘Tranquilo ¿que coño de pena? estamos encerrados aquí, Ignacio está en su cuarto tragándose su arrechera”
Puso una porno. Camilo pensaba que tenía que meterse ‘oootra vez esa verga gigante’ solo quería penetrar a Ricardo. “¿Hoy me vas a dejar que te coja?” “No papá, te prometo que para la próxima lo haces” “Siempre me dices lo mismo”. Pasaron unos minutos y Ricardo empezó a acariciar a Camilo y le quitó el interior.

Ignacio en su cuarto, estaba viendo en la computadora un video mientras se masturbaba. Veía como un hombre maduro estaba penetrando a un muchacho. Cuando se levanta el hombre maduro se le ve un pene enorme, que al otro le incomodaba cada vez que lo penetraba, pero una vez dentro ya estaba más relajado. Lo pusieron en 4 y ahora el dolor era mayor y el muchacho gemía duro, “¿ves? gimes como una niña” Ignacio le hablaba a la computadora, mientras el otro le decía que aguantara, lo acostó boca abajo sin sacarlo y lo penetró profundamente, lo que hizo que gritara de dolor, le tapó la boca, lo alzó y se lo cogió de pie, le montó una pierna en el mueble y volvió a introducirlo por completo, sacó el pene y el condón y llenó de semen las nalgas blancas y rubias de aquel muchacho. “Ahora te voy a dar más por que este pingón no se baja”. Se tiró boca arriba y estiró la cabeza hacia atrás mirando a la cámara. Ricardo veía hacia ella sin saber que lo estaban observando al otro lado de la casa. Ignacio también acabó y apagó la cámara, se duchó y salió rumbo a la cocina a comer algo.
Camilo también va a la cocina en interiores y ve a Ignacio, “coño, disculpa, solo vine a buscar agua” “El guevote de mi papa te pone a chillar, ¿no? se oye hasta mi cuarto”. Lo agarra por el cuello y lo pega contra la nevera. “Mira carajito, ya me tienes cansado con tus mariqueras y espiadera en la puerta. ¿Será que te gusta tu papá, enfermo?. Lo suelta, busca el agua y se devuelve al cuarto. Vuelven a tener sexo y luego ven un par de películas.
Ignacio seguía bien molesto en su habitación viendo por la cámara como estaban abrazados viendo la televisión.

miércoles, 10 de octubre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 5. Capítulo 6

 
Domingo 11:37am
Suena el timbre. “Hola buenos días Vicente, disculpa que venga sin avisar, ¿cómo estás? Es que andaba cerca y pase a ver si estaba Federico”. “No, no está pero pasa ¿quieres tomar algo?” “Si, gracias lo que tengas ahí, jugo, refresco”.

Gustavo venía en camiseta y dejaba ver unos hombros trabajados y unos pectorales marcados. Los shores eran cortos de trotar y marcaba un bulto promimente entre las piernas que Vicente no dejó de ver al igual que el resto del cuerpo. Éste se dió cuenta y se restregaba el short mientras estaba sentado frente a Vicente tomándose un té frío. Vicente estaba alborotado, el haber besado a otro hombre le había abierto otro abanico de oportunidades sexuales. Gustavo se habí tomado una pastilla azul antes de ir a buscar pelea.
“¿En realidad a qué viniste?, porque si Federico no está, no tienes más nada que hacer aquí, yo te conozco pero tú eres amigo de él”. “Vine a que jugaras con esto” se le acercó, se bajó el short y le mostró el bulto que tenía oculto. Antes de llegar a casa de Vicente, se tomó su pastillita para ir preparado.
Comenzó a mamar aquel pene que despedía un olor entre sudor y jabón líquido para el cuerpo que estaba volviendo loco a Vicente. “Vamos al cuarto, quiero penetrarte” “No papa, yo soy activo, por el culo nada”. “Yo no te pregunté si querías que te cogiera, yo vine a cogerte, tranquilito que le voy a dar despacio, busca lubricante y condón”.
Y así fue, poco a poco iba introduciendo el pene, dilatando aquel culo virgen. Sacaba el pene y jugaba con sus dedos en el culo de Vicente para abrirlo más, volvía a meterlo poco a poco y cada vez entraba más.

En eso suena el teléfono, “Tengo que contestar esta llamada” sin incorporarse y con el pene todavía adentro atiende: “Hola mi rey” en eso Gustavo aprovecha y lo penetra completamente “UUUHMM bien aquí…nada…me acabo de caer…no, no todo bien, dime” “nada mi amor para decirte que estoy trabajndo freelance con unos amigos, creo que estaré aquí un par de meses y regreso, yo estoy arreglando todo aquí, igual te voy informando, un besote, te llevo unos regalitos” “Beso rey….gracias MMHMM te quiero”.

“Coooño, dale despacito no joda” “Shhhh calla, que ya te entró, disfruta ese guevo” Lo volteó boca arriba y le levantó las piernas “uuuuf ese culito ya lo tienes abierto” y volvió a meterlo con fuerza. Vicente estaba tenso y eso hacía que apretara los músculos y el pene de Gustavo quedara también apretado ahí dentro, cosa que lo excitaba, le separó las piernas más e introdujo por completo el pene, se acercó a su boca y lo besó, mientras lo hacía se vino, dando empujones fuertes. Cayó a un lado de la cama. Vicente quedó adolorido por haber estado tenso y tenía un calambre en la pierna, no logró acabar. Gustavo se fue a duchar, salió del baño y su pene todavía seguía rígido. “tengo ganas de seguir, ¿quieres?” “noooo, papá esto esto fue debut y despedida, esta vaina no me gustó, así que vístete y te vas”.

1:17pm
Se fue del apartamento con la satisfaccíon de haberse cogido ‘ese culo’ pero quería seguir, llamó a una amiga para continuar su maratón de sexo. Se lanzó dos pastillas más pues no quería perder la potencia.

Llegó al apartamento de la muchacha, una joven de 24 años, muy activa y con ganas de sexo salvaje y que mejor semental que Gustavo que también le gusta lo rudo. La  desvistió, la agarró de los pelos y la tiró a la cama, sin mediar palabra la penetro y ella no había lubricado, algo que no le importó, disfrutó esa embestida.

En el momento del clímax, él queda totalmente rígido y se desploma hacia un lado de la cama; cae al piso, su pene erecto aún, era un miembro apetecible para aquella muchacha que apenas empezaba a disfrutar del sexo salvaje. Se montó encima del pene sin advertir que Gustavo estaba inconsciente con un infarto. Tuvo dos orgasmos y se desplomó sobre él con el pene todavía de pie. Ella se quedó dormida sobre él. Gustavo muerto debajo de ella.

martes, 9 de octubre de 2012

Un amor especial. María Dolores Pradera

SEXORAMA 8. El padre, el hijo y yo

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HISTORIA CEDIDA GENTILMENTE POR  Mártin Djokovic

Bañarse en una bañera es algo muy relajante, inversamente proporcional al estrés que produce esperar a que se llene de agua, pero en este caso sería diferente, así deje que se llenara y me dirigí a la cama, y a pesar de no saber como llegamos a un acuerdo, ahí estaban los dos, apoyados a la cabecera de la cama, con ambos pies sobre la cama. Jorge estaba con su ropa de trabajo, bien formal, con su traje negro, camisa roja, sin corbata. Gustavo estaba de ropa casual, acostado al lado de su papá, los dos tenían las manos apoyadas en la entrepierna, el parecido era impresionante, Gustavo va a ser idéntico a su papá a su edad. Ambos me miraban fijamente, por momentos se hablaban al oído, hasta que fue Jorge el que decidió romper el silencio:
-¿ y entonces?... vas a hacer algo?
-Ustedes mandan, y yo obedezco.
Gustavo se movió como para venir hacia mí, pero Jorge lo agarró del pecho, e hizo que se recostara de nuevo por la cabecera.
-Espera, no vayas Gustavo, deja que el venga a nosotros. – Me miró con una sonrisa de descarado. El sabía como hacer las cosas, por algo era el veterano.
Obedecí a sus órdenes, lentamente recorrí sus cuerpos, dando leves mordiscos, intercambiando entre pierna y pierna, tocando a Jorge con la derecha, y a Gustavo con la izquierda, llegue a sus entrepiernas, y los miré fijo, igual que ellos a mí, desde ahí, fui subiendo sin desviar mi mirada de la de ellos, levanté un poco la franela de Gustavo, sentí su abdomen liso, avance hasta el pectoral. Con la derecha, desprendí un botón de la camisa roja, y metí mi mano para sentir el abdomen peludo y duro de ese hombre de cuarenta y tantos años que tan bien se conservaba. Era la comparación perfecta, un hombre maduro, de los que no se depilan, porque “eso no es para hombres”, y el joven que años atrás me enamoró con su ternura. Saqué mi mano y avance a sus rostros, ahí estábamos los tres, con una mano en cada cabeza, pegué nuestros rostros, y me imagino que como yo, ellos también decidían definitivamente dejar atrás la “moralidad” y seguir adelante. Fue Jorge el que tomó la iniciativa, con sus manos tomó mi cabeza, y la de su hijo, nos puso de frente, e incentivó un beso. Así lo hicimos, mientras besaba a Gustavo, pude ver en el rostro de Jorge que realmente estaba excitado, era lo que yo necesitaba para dejar atrás algún posible remordimiento, y entré de una vez al juego, bese apasionadamente a Gustavo, y el respondió de la misma forma. Jorge nos separó, y ahora aproximó su boca a la mía, parecía un tigre hambriento por devorar mi boca, sentí su lengua y mi pene empezaba a subir, sentí la mano de Gustavo apoyarse en mi hombro, bajó por mi espalda, llegó a mi culo, y ahí se quedo jugando con el, presionándolo fuerte, estimulándolo sobre el pantalón, eso me dejaba loco. Jorge aparto nuestros labios, todavía tomando nuestras cabezas, ahora besó en los labios a su hijo, y de la misma forma que a mi, Gustavo respondió sin problema, y mientras los observaba tocaba sus bultos ya bien duros dentro de sus ropas. Yo me puse entre ellos, estaban los dos arrodillados en la cama, y yo acostado, en medio de sus bultos, sintiéndolos con mi rostro, metiéndolos en mi boca por sobre la ropa, entonces le bajé el cierre a los dos, y saqué sus vergas, duras, largas, morenas, una velluda, y la otra depilada, me las metí al mismo tiempo, eso hizo que se soltaran, ahora Gustavo me pegaba en el rostro con su propia verga. Empezó a quitarle la camisa a su papá, mientras éste se sacaba el saco, acto seguido Jorge le saco la franela a Gustavo, y yo recorrí con mis manos por los torsos ahora descubiertos, morenos
-El agua. – Dijo Jorge.
Tuve que parar lo que estaba haciendo, y fui corriendo a ver la bañera, ya estaba en la medida ideal, la temperatura perfecta, como todo lo que estaba ocurriendo, fui a buscarlos, Jorge se paró rápidamente, y me agarro de la cintura, apoyó su cuerpo al mio bruscamente, e inspiro excitado a mi oído, llevó su mano a mi cabeza, la estira hacia atrás y como un vampiro se apoderó de mi cuello, mientras me hacía una lenta pero fuerte penetración. Gustavo se acercó a nosotros me dió un beso, y me sacó la franela y recorría mi cuerpo con sus manos, nos quedamos ahí un rato, El padre, el hijo y yo, un hombre de espíritu no tan santo, pero siempre apasionado.
Fuimos hasta la bañera y nos desvestimos, fui el primero en entrar, y cuando me di la vuelta padre e hijo se daban un beso apasionado, ahora disfrutando también el cuerpo desnudo el uno del otro, y yo el de ellos. Sumergieron sus cuerpos por completo, y luego Jorge se sentó en una esquina con las piernas abiertas, sentó a su hijo en el medio de ellas, y después me llamo a mí, nos besamos esta vez con más fuego. Ambos se sentaron en el borde, uno al lado del otro empecé a mamarles la verga, desde abajo veía como Jorge besaba a su hijo con ganas, y Gustavo se dejaba dominar, y también lo disfrutaba, hasta que Jorge me levantó, se pararon los dos, Gustavo en frente, y Jorge atrás, Jorge me agachó para que le mamarle el guevo a su hijo, mientras el me lamía el culo, a veces escupiendo y volviendo a lamer, esa lengua, y esa barbilla me llevaron al delirio, mamaba con velocidad la verga de Gustavo y lo masturbaba parando para lamerle la cabeza, metiéndola por dentro del prepucio. Jorge se volvió a parar, y metió su pene, arañándome por dentro, pero llevándome a la locura, tomó mi guevo firmemente y me masturbó lentamente. Jorge se sentó nuevamente en el borde, y esta vez, era Gustavo el que me penetraba mientras le mamaba la verga mojada y velluda a su papá. Después de un rato nos arrodillamos en la bañera y yo seguía chupándole la verga a Jorge. Todos los sentidos al máximo, oído, olfato, tacto, gusto, y vista… Oh dulce visión, por los espejos que nos rodeaban, podía ver todo detalladamente, veía como Gustavo se movía acelerado, respiraba del cansancio, pero principalmente de placer, ya que llevaba su cabeza hacia atrás y gemía fuertemente, Jorge, con el cuerpo moreno velludo completamente mojado, guiaba mi cabeza, desde la punta hasta la base de su larga, gruesa, no circuncidada y velluda verga. De su boca salía una gran cantidad de saliva, y dio justo en la punta de su guevo, lo lamí, y volví a chupar aceleradamente, esta vez, tomó mi cabeza, la presionó metiéndolo hasta el fondo. Sacó su pene y por fin pude tomar aliento. El solo se rió y dijo:
- ¿te gusta comértelo?.
-si, le dije con ganas de más.
 Jorge se paró, me levantó de donde estaba, y sin decir una palabra, salió de la bañera, y nos hizo un gesto de que lo acompañáramos. Ambos obedecimos las órdenes de nuestro ex-militar y hombre más experimentado. Se sentó en la cama, y me dijo que me sentara sobre su pene, de espalda a él, me senté, y su tremendo pene entró de una, nos movimos un rato en esa posición, cuando llamó a Gustavo, y le dijo que me chupara el pene, me sorprendió que Gustavo no tuvo ningún problema y obedeció las órdenes de su papá, con el padre penetrándome duro, y el hijo mamándome el pene hasta el fondo, deliré. Jorge, saco su pene, retrocedió en la cama, y dijo que me vuelva a sentar, obedecí, esta vez me senté de frente a él, me sostuve por mis propias piernas un rato mientras él me cojió de una manera súper acelerada que me volvía loco, hasta que finalmente se cansó, y yo ya con las piernas doloridas me senté sobre él. Gustavo me tomó de los hombros, y levantó mi cuerpo, cuando dio un último empujón, gimió fuerte y alto, con su verga todavía adentro, lubricando aún más mi culo con su semen. Jorge dijo:
- Ahora te toca terminar a ti. – Dicho esto, tomo la cabeza de Gustavo e hizo que me chupara el pene, mientras el metía, un dedo, dos, después tres dentro de mi y aceleraba esa penetración.
No aguantaba más, me venía, iba a acabar, estaba viniendo.. Ahí estabaa… ese sonido.. Esa sensación… ese sonido.
Mi cuerpo estaba mojado, mi miembro estaba mojado, mi ropa interior se lleno de ese líquido caliente y pegajoso. Me levanté de la cama, mire la hora y fui al baño, oriné con la verga durísima y entre a la bañadera. Prendí la ducha de la que salía el agua bien caliente, y el vapor nuevamente se apoderaba del cuarto de baño. Salí de la bañadera, me seque, limpie el espejo, me mire a los ojos, y mis pensamientos, así como el ruido de los albañiles trabajando en la reforma de mi casa seguían.
No había más nada que hacer a no ser levantar la cabeza y seguir adelante, toda esta situación fue algo que yo nunca pedí, fue una situación la cual aproveché y la disfruté al máximo, un hombre maduro exmilitar, ahora ejecutivo y un gran amor de colegio, dos fetiches sexuales realizados, y de manera muy placentera. Salí del baño y cuando iba a cerrar las persianas de mi ventana, vi que uno de los albañiles me estaba mirando, cuando me acerque a cerrar la ventana, el rápidamente me saludo y continuo su trabajo, yo solo me reí y “olvidé” cerrar las persianas mientras me vestía.

sábado, 6 de octubre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 5. Capítulo Especial

CAPITULO 4
3:00pm
Encadenado, sujetado por las muñecas y suspendido. Con el torso descubierto, sudado, con golpes, raspones, morados y sangre. Solo lleva el pantalón puesto.
Dos hombres le dan golpes en los costados y le pegan corriente: “Habla maricón” y le dan más corrriente “AhaHahAhaHaHAhaAaAaAHHH” Grita con desesperación Federico, le siguen dando golpes.  Uno de los matones llama por teléfono: “nada señora…el maricón este no quiere hablar” ‘tranquilos, ya yo voy para allá’.
“Vas a decir por fin si fuiste tú? Y quién te ayudó a matar a nuestra jefa?” Seguían dándole golpes y echándole agua fría. ‘Maldita perra, deja que salga de esta y te mato yo mismo a coñazos’ pensaba Federico agotado de la golpiza, ya tenía 4 horas colgado y 2 horas recibiendo golpes y corriente.
6:00pm
“A este seguro nos lo cogemos y canta, esta perrita le encanta un guevo por ese culo” hablaba uno de los matones, el más agresivo. Cuando le iba a bajar los pantalones llega ella, vestida de pantalón y chaqueta negros y una blusa blanca, el pelo recogido hacia atrás con una cola perfectamente peinada, los ojos maquillados oscuros, la boca de rojo quemado y el bastón de azabache con los extremos cubiertos de plata.
La acompañaban 2 escoltas que parecían murallas impenetrables, totalmente de negro y lentes, la esperaron en la entrada de aquella edificación abandonada en el medio de la nada.
“Así que Anzola no quiere hablar” hizo un gesto con la cabeza y le volvieron a pegar corriente: “AhaHahAhaHaHAhaAaAaAHHH” a los 3 segundos alza la mano para que se detengan. Toma el teléfono de Federico y llama a Vicente: “Mi rey dónde estas, aló” . Más corriente: ““AhaHahAhaHaHAhaAaAaAHHH maldita putaaaa” “Federico dónde estás? Qué pasa?”.
Cuelga el celular, le quita la batería y lanza todo al monte. Levanta el bastón y le coloca la punta debajo de la mandíbula, cerca de la garganta y empuja. “A mi no me interesa si confiesas o no que tú mandaste a que me lanzaran por ese acantilado, yo sé que fuiste tú. Ay chico, si supieras que yo escalaba montañas, me hubieras pegado unos tiros, pero bueno, supe aguantar y me agarré y como pude salí de ahí.”
Apretaba más con el bastón, “Fueron meses difíciles Anzola, escondiéndome para que no me consiguieran, pensando en quién pudo ser porque no me imaginaba a Ricardo mandándome a matar. Pero bueno, tengo muchos conocidos, gente importante amiga de mi papá que me ayudaron, como mi esposo, un gran amigo de mi papá, que me enamoré de él durante su gran y desinteresada ayuda”
“Que vas a estar tú enamorada de ese viejo, lisiada de mierda, lo que te enamora del tipo son su reales” hablaba con dificultad Federico. Ella se rió y lo agarró de los pelos. “Eso a ti no te interesa mariconsito” “Tú lo que eres es una resentida, quesua y puta, querías quedarte con Ricardo por el simple hecho de satisfacer a tu vagina hambrienta de guevo”. Rebeca le dió una fuerte cachetada con el dorso de la mano. “Acaben con esta basura y lo desaparecen, que no quede rastro de él”. Se dió la vuelta y salió de ahí rumbo a su camioneta blindada. Arrancaron y se fueron.
Los 2 matones comenzaron a soltar la cadena que sujetaba a Federico por las muñecas, una vez suelto cae en los hombros de ambos, en eso Federico los empuja, agarra la cadena y se la errolla al cuello a uno de ellos, ve un cuchillo en un mesa, lo agarra y se lo clava en el cuello al otro. Aprieta más fuerte la cadena hasta que el hombre deja de moverse, le quita el arma y se la mete por la parte de atrás del pantalón, le quita la franela a uno de ellos y se la pone. Toma las llaves del carro que están también en la mesa y sale. Afuera hay otros 2 tipos que no lo ven y aprovecha y les dispara, uno muere en el acto pero el otro queda herido tirado en el suelo.
6:44pm
Se monta en el carro y se va sin saber dónde está. Ya es de noche. Se detiene en la primera bomba que ve, va al baño a limpiarse la sangre. Al salir ve un taxi que le llenan el tanque de gasolina, no está el chofer abre la puerta, saca el dinero de la cónsola y un celular, sale corriendo, va al carro y arranca a toda velocidad.
“Mi vida es Federico, si si estoy bien. Todavía no me ubico donde estoy pero voy en una autopista. La malparida de Rebeca me secuestró con unos matones y me dieron una golpiza…yo que coño voy a saber por qué lo hizo!!. En cualquier momento llego amor, tenemos que hablar.
8:36 pm
Luego de dejar el carro a varios kilómetros de su casa, llega agotado. “Escúchame bien Vicente, ahora yo no te puedo explicar pero yo mañana me voy del país, me voy por un tiempo, yo regreso, pero necesito irme, me van a matar. Por fa, cierra esta casa y mudate alquilado por lo menos 3 meses” “Pero Fede que pas…” ‘Vicente haz lo que te digo por favor, yo veré que hago con el trabajo, mando mi carta de renuncia, no se. Me llevo los dólares que tenemos y las tarjetas, espero no usarlas. Yo luego me comunico contigo, ok? Ayúdame a hacer la maleta que mañana tempranito me largo”
Al día siguiente tomó el primer vuelo a Curaçao, se quedaría un semana ahí y luego a otro lugar que todavía no tenía pensado.
CAPITULO 5
1 mes después
Vicente ya estaba viviendo en un pequeño apartamento alquilado tal como le había dicho Federico. Cambió de número de cellular. Su apartamento lo tiene cerrado pero hace 15 días fue visitado por unas personas.
Martes 6:35 pm
Vicente estaba haciendo las compras de la casa en un automercado cercano a su nueva casa. Va con el carrito por uno de los pasillos mirando a ver que le falta. Se detiene y echa para atrás sin el carrito, a buscar un par de productos, se agacha a buscar uno y cuando vuelve a subir se tropieza con un señor que esta tomando algo del anaquel superior.
Se cáen varios productos, Vicente se levanta y se le queda viendo… “Disculpa..que desastre vale, ¿te golpeé?” dice Vicente “No, no tranquilo fue solo el susto jeje, déjame ayudarte” dice David, que se le queda mirando a los ojos y su reacción fue darle un beso, que duró una eternidad en pasaron 3 segundos. “Wao, disculpa, que tonto y aquí hay un gentío”. Vicente quedó paralizado, del susto por el beso más público que se ha dado con un hombre y la emoción del riesgo. “Tranquilo..no, no hay problema, me llamo Vicente y tu”? “Encantado, David, bueno si quieres te acompaño y terminamos los mercados juntos?” “Si, claro!”.
David Ramírez Serrano, 39 años, diseñador gráfico, trabaja en una institución pública. Tiene el cabello corto y castaño igual que los ojos, es velludo, de contextura gruesa, usa barba y lentes. Lleva casi un  año soltero. Es pasivo. Le gusta la lectura, el cine, la playa. Es más de estar en casa tranquilo, sale poco, de vez en cuando se reúne con los amigos a tomar algo por ahí. Celosísimo y cuaimo.
7:21pm
Ya en la caja pagando, Vicente le pregunta: “Tienes carro?” “No”
V: “Bueno entonces te doy la cola a tu casa y así te ahorras el taxi”
D: “Lo que pasa es que vivo en Parque Caiza, yo tomo un taxi aqui afuera en la parada y listo no te preocupes”.
V: “Ah ok, bueno vamos a hacer algo, acompáñame a mi casa, estamos un rato ahí conversando y luego yo te doy la cola a la parada de taxis, te parece?”
D: “Me parece muy buena idea”
7:35pm
Llegan al apartamento y Vicente le ofrece algo de beber: “Qué quieres? vino, jugo, refresco, cerveza, whisky?” “Tienes vodka y naranja?” “Si” “Eso mismo”.
Sirve 2 vasos de vodka con naranja y se sientan en el sofa a hablar.
D: “Este de la foto es tu hermano?”
V: “No, es Federico, mi pareja”
D: “Ah que bien!” ‘que lástima…’ “Y cuánto tiempo llevan juntos?”
V: “Tenemos un poco más de 10 años juntos, que aburrimiento jejejejje, no vale, estoy feliz con mi Fede, ahora está de viaje de trabajo, y tú, estas casadísimo también?”
D: “Noooo, yo tengo como un año soltero, desde que estuve con un carajo medio loquito, que decía que estaba enamoradísimo de mí me celaba de todo y se volvió enfermiza la cosa y lo despaché jejeje”.
9:45 pm
Se tomaron 3 vodkas cada uno mientras seguían hablando. “Wao Vicente ya son casi las 10, me tengo que ir” en las 2 horas que estuvieron hablando no se volvieron a besar más. “Tranquilo agarra tus bolsas y te llevo a la parada”. Bajaron al carro, montaron las bolsas y arrancaron. Cuando salen del edificio, Vicente toma la autopista. “Qué haces si la parada está allá atrás?”
-Te llevo a tu casa, me da pena haberte dejado hasta tarde aquí
-No vale Vicente, que pena contigo, si yo agarro un taxi y listo, no tienes que molestarte
-No es molestia, además parque Caiza está ahí mismo en 10 minutos llegamos” -le hizo un cariño en la cabeza y le tocó la pierna, David se erizó al sentir esa mano fuerte sobre su pierna.
10:26pm
“Que vaina tan loca como nos conocimos jejeje pero me encantó! Necesitaba este oxígeno en mi vida, conocer gente, que me pasen cosas nuevas, no se, estoy como estancado” dijo Vicente mientras ya casi llegaban al edificio.
“Ahora cruzas a la izquierda y vuelves a cruzar a la izquierda y baja y ahí está el edificio. Si vale, a veces uno necesita como un sacudida para salir de la rutina, listo, llegamos. Vale muchas gracias por la cola de verdad que sí y gracias por invitarme a tu casa y a los trag…” le plantó un beso, que ahora tampoco fue una eternidad pero duró un poco más.
“Wao!... que rico ese beso David! “Te voy a confesar algo, eres el segundo hombre que beso en mi vida… y además vas a ser el primero con quién le monte cachos a Federico”. “Es decir ya tu asumiste que vamos a tirar” Vicente le volvió a dar otro beso, largo y profundo, se separó unos centímetros de la boca de David y le dijo: “Si, yo voy a tirar contigo y espero que no se quede en esa tirada solamente. Se bajó del carro y lo ayudó a llevar las bolsas hasta el ascensor.
“Te acompaño hasta arriba” se montaron en el ascensor y volvieron a besarse, esta vez Vicente metió sus manos por dentro del pantalón de David y apretó sus nalgas. “Estas nalgas van a ser mías pronto” David, estaba a tal grado de excitación, que manchó el pantalón con la lubricación de su pene. “Creo que mejor me voy porque te voy a coger aquí mismo”. “Por fa avisame cuando llegues” y de nuevo gracias por la cola, se volvieron a besar.
11:47pm
“Lindo, ya estoy en casita, gracias por estas horas de alegría y buena compañía, espero verte pronto. Descansa un beso”

viernes, 5 de octubre de 2012

L'ARMARI OBERT: EL UNIVERSO MUSCULOSO DE TOM OF FINLAND

L'ARMARI OBERT: EL UNIVERSO MUSCULOSO DE TOM OF FINLAND: Touko Laaksonen vivió en tiempos difícil es para visualizar la homosexualidad a través del comic . Por esto su obra fue enviada a los Esta...

AMOR EN TINIEBLAS 5. Capítulo 3

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10 años después

Federico ya tiene 39 años, su salud mejoró notablemente, se está tratando con medicina natural pues ningún medicamento le funciona, se sigue viendo con Gustavo que ya hace unos años le confesó que tenía vih y Federico sospechó que por ahí venía su complicación de salud. Su zona de disfrute está totalmente recuperada. Su sobrino sigue siendo su motor de vida, ahora que Ricardo lo deja ir a casa para verlo, salir con él y hasta quedarse a dormir en casa de Vicente. Durante estos 10 años vive con paranoia, la mujer que más odia le ha montado una guerra psicológica de persecusión y hostigamiento.

Vicente tiene 46 años, está ganando mucho dinero y se da sus lujos junto a Federico. Sabe que le ponen los cuernos con varios hombres, lo descubrió hace unos años en varias movidas, pero ya tienen muchos años juntos y no quiere empezar otra relación, se la llevan bien, no se aman pero se quieren mucho y el sexo sigue siendo muy bueno. Siempre quiso tener un hijo con su ex y Fernanda le dió una sobrina. Vicente va a conocer a una persona que le moverá el piso y lo sacará del aburrimiento que se ha convertido su vida.

Gustavo tiene 55 años, superó nuevamente el cáncer, pero lo dejó anímicamente mal, sumado a lo del vih. Ahora para tener sexo usa las gloriosas pastillas azules. Fernanda lo ha rechazado en varias oportunidades, no quiere saber de él, las razones, no se saben. Sigue de promiscuo tanto con mujeres como con hombres. Continua con sus clases particulares de tenis tanto en el club como en dos colegios. Su fantasia es acostarse con Vicente. “Me acosté con su exmujer, ahora quiero probarlo a él”.


Ricardo 44 años, le va muy bien en su trabajo, la empresa se ha expandido y ahora tiene acciones. Vive con Fernanda e Ignacio. Tiene un novio de 26 años que conoció en un viaje que hizo con Fernanda e Ignacio a Bogotá; a veces salen al cine o simplemente a tener sexo en un hotel. Sigue drogándose y se vuelve loco con las mujeres y con Fernanda. Todavía mantiene su buen cuerpo, va al gimnasio todos los días y se alimenta bien, hay quien le dice que está mucho mejor ahora que hace 10 años. Desde hace unos años se habla con su hermano Vicente, tienen una buena relación luego de superar que ahora se acuesta con su ex y la embarazó por esas “cosas de la droga”.

Fernanda 39 años, la edad la ha puesto en su mejor momento, sigue estando hermosa y lo sabe. Ignacio y ella hicieron buena llave y se la llevan muy bien, de hecho se cuentan todo y ella lo aconseja, lo cuida. Sigue bajo amenaza por obra de Rebeca. Logró hacer las pases con Federico y hasta sale con él e Ignacio al cine o a comer fuera. Esta saliendo con un político de 46 años, es del gobierno. Lo que ella pide lo tiene en sus manos cuando quiera. Quedó embarazada de Ricardo, ahora su hija tiene 10 años, se llama Victoria Betancourt Andueza. Es la niña mimada de su padre.

Rebeca 44 años multimillonaria, casada con el hombre más poderoso del país. Tiene el poder en sus manos y lo va a usar cuando más le convenga. Por puro capricho le quitó a Ricardo los dos apartamentos y los dos carros que heredó de ella. No ha tenido manera de probar que Federico mandó a matarla y hacia él enfocó su venganza, ahora que tiene todo a su favor. A Fernanda también la tiene en la mira. Sigue enamorada de Ricardo y siguen teniendo sexo, se escapan a un apartamento clandestino que compró en las afueras de la ciudad. A pesar que en los círculos sociales se dice que a su marido le gustan los hombres, a ella no le importa, él igual le cumple sus caprichos sexuales y económicos.

Ignacio Hernández 17 años, el hijo de Ricardo y Lucía. Ahora ya un adolescente es impulsivo y rebelde, está recien entrando en la Universidad para estudiar Administración. Está en la efervescencia hormonal y con ella la confusión, le gustan las mujeres pero le atraen los hombres.  En el último año de bachillerato tenía una noviecita, se besaban y tenían sexo oral en los baños del colegio o en su casa cuando estaba solo. Hacía lo mismo con su mejor amigo Cristóbal. Todavía es virgen, pero con unas ganas locas de estrenarse y lo va a hacer con las personas menos indicadas.
Ama con locura a su pequeña hermana. Su tío Federico es “el mejor tío del mundo”. Para él Fernanda es la mamá más buenota del planeta, se la lleva de maravilla con ella. A pesar de solo tener 17 años va a recibir muchos golpes de la vida.

jueves, 4 de octubre de 2012

SEXORAMA 8. Acción en los vestuarios


HISTORIA CEDIDA GENTILMENTE POR Mártin Djokovic

 A Rodrigo le gusta usar el gimnasio los sábados en la tarde porque no hay casi nadie. La mejor ventaja es que hay un entrenador disponible en el Centro Deportivo todo el tiempo. El de los sábados se llama Mario y es una masa inflada de casi 1,80 mts. y eternamente bronceado. Rodrigo lo miraba con odio mientras hacía los ejercicios que Mario le indicó para la rutina. Ese sábado en particular Rodrigo se sentía más para sauna y masajes que para andar levantando pesas y mancuernas. A la media hora de haber arrancado con los pectorales, dijo basta y se fue a las duchas.

***
Como todos los sábados, Nacho y Joaquín se encontraron en la entrada del Centro Deportivo haciéndose los locos, como si fuera casualidad. Ambos con equipos de gimnasia y bolsos, caminaron un buen rato por las canchas de fútbol y de rugby. Aunque habían hablado casi toda la semana vía SMS, se entretuvieron un rato con los detalles de sus vidas. Nacho hablaba de sus compañeros deltrabajo que lo estaban volviendo loco, Joaquín le contó que su novia sospechaba y se quejaba sobre las horas de Chat que tenía con su "amigo".

En el último tiempo sus fachadas se estaban cayendo, un inminente peligro de que su relación amorosa se descubriera. Ninguno de los dos estaba preparado para afrontar lo que implicaba asumirse como homosexual.

-Pero te juro, marico, me voy a dormir pensando en ti guevón, me estas quemando la cabeza, me vuelves loco quiero verte todos los días man.
-ya lo se Nachin, me pasa lo mismo. Estas ahí. Te veo en la cam y quiero irme a donde estés. Esto ya no es calentura.
-Me gustas.
-y tú a mi.

Todo había comenzado meses atrás, cuando se conocieron en el gimnasio. Primero hubo besos en el vestuario, después vino la primera paja juntos y el sexo oral abajo en las duchas cuando no había nadie cerca y al final habían tirado en el depósito de la casa de Nacho, rapidito, un domingo durante un asado familiar.

-Estaba pensando... ¿quieres darte una ducha conmigo?
-obvio Joaco, me muero de ganas.
***
Casi media hora llevaba Rodrigo en la ducha, sentado en el piso bajo el chorro de agua caliente, se dejaba llevar por sus pensamientos.  Nacho y Joaquín entraron al vestuario por el mismo lado en el que Rodriro se duchaba, para esquivar a los que entrenaban en la cancha de rugby. Sin percatarse que compartían el lugar con Rodrigo, se comieron se besaron salvajemente, se recostaron en uno de los bancos de madera, sus manos buscaban la piel del otro, se lamían, se calentaban. Casi se arrancaban la ropa.

Abrieron dos duchas, para disimular. Nacho se pego a la pared y Joaquín se arrodilló delante de su amante, dispuesto a comerle la verga. Lo había esperado toda la semana, se había calmado con pajas calientes que lo bañaban de semen espeso, pero no había podido frenar su calentura. Deseaba comerle la verga a su nuevo amor.

Nacho tuvo que ahogar un grito de placer cuando Joaquín se metió todo el guevo de golpe en la boca. Era demasiada excitación. Sentía la lengua jugando con la cabeza de su miembro y el dedo hurgando suavemente en su ano. Tenía la piel de gallina y tetillas duras, por su abdomen recto bajaba un chorro de agua tibia que le pegaba directo en las bolas, estaba disfrutando demasiado de la situación.

Rodrigo no se dió cuenta hasta que lo tuvo frente a sus ojos. Conocía a Nacho desde que sus padres habían comprado la casa cerca de la suya. Cada tanto jugaban o salían a andar en cuatriciclo juntos. No podía creer lo que veía, y sin embargo, su pene reaccionó más rápido que él, poniéndose duro de inmediato. Evitando ser descubierto se ocultó en una de las duchas contiguas, decidió esperar que terminaran de hacer sus cosas y retirarse discretamente. Sin embargo, su pene latía, duro, rígido entre sus piernas. "No va a pasar nada por que espíe un poco, no soy gay, es como ver una porno", se dijo mientras asomaba apenas la cabeza y veía la escena por el rabillo del ojo.

Las cosas en la ducha de enfrente se habían puesto calientes. Nacho le mamaba con ganas el pene a Joaquín, entraba y salía de su boca. De pronto se levantó y comenzó a besar a Joaquín bajo la ducha, mientras jugueteaba con su dedo en el culo del otro. Le dió vuelta, de cara contra los azulejos y apoyó la cabeza de su verga entre las nalgas de Nacho. Joaquín no daba más, había traído condones porque quería cogerse a Nacho a toda costa, sin importar que estuvieran en el vestuario. Lo abrazó por la cintura y lo llevó hasta los bancos del vestuario, al final del pasillo de las duchas.

-Para marico ¿que haces?
-No aguanto más. Quiero hacerte el amor
-Uy siii, pero ¿y si nos descubren?
-no hay nadie gordo, el gym ya cerró y los de fútbol están del otro lado.
-¿Y de quién es esta ropa?
-No se...debe ser de Mario, seguro esta acomodando las máquinas antes de cambiarse. Mejor nos apuramos.

Sin dejar de besar a Nacho, Joaquín hurgo en su bolso, tomó el lubricante y los preservativos. Rodrigo seguía en la ducha, a una distancia considerable. Había empezado a masturbarse, viendo tan de cerca como los dos tipos se daban placer. Decidió acercarse un poco más para poder disfrutar de la escena sexual que iba a comenzar.

Nacho se puso en cuatro y puso frente a su novio su culo. Joaquín lo penetró deslizando de una y sin problemas su verga bien lubricada. Nacho gemía y pedía más, Joaquín lo bombeaba con fuerza, firmemente, mientras gozaba, alternando palabras de amor con insultos.

-uy coño que lindo culo tienes amor, como me gustas, como me gusta cojerte, eres un hijodeputa, estas hecho para mi hermoso, mira mi verga como se divierte, te la aguantas eh, eres hermoso guevón, hermoso, sii...

Nacho quería que su novio terminara con ese suplicio de cojerselo. Si bien le gustaba, Nacho era impulsivo, tosco, más bien limitado en su destreza sexual. Sin embargo el placer estaba ahí, y el sabía que en el próximo encuentro seria Joaquín quien le diera el culo, porque así lo habían pautado. Nacho se pajeaba con la verga bien lubricada mientras gozaba con el ritmo constante de de Joaquín.

Rodrigo pasaba por las más extrañas sensaciones. No podía parar de masturbarse, se había lubricado dos o tres veces la verga con saliva. Por momento sentía repulsión por lo que veía y por momentos se estremecía hasta casi acabar.
-No aguanto más, voy a acabar- dijo Joaquín unos minutos después.
-Dale si, lléname el culo de leche mi vida- contestó Nacho fingiendo placer.
-ahí viene...ahhhhhhhh... - un segundo después, Joaquín se vació por completo en el condón y saco su verga blanda y satisfecha -ahora te toca a ti, date vuelta te voy a hacer acabar.
-si, chúpamela porfa.

Joaquín se acomodó entre las piernas de Nacho, que le hundió el pene en la garganta de una y sin titubeos. Le costaba respirar un poco pero también sabía que en breve todo habría terminado y que la incomodidad de atorarse con la verga de Nacho era pasajera y placentera. Le pasaba los dedos por el pelo, le empujaba la cabeza con violencia, al ritmo de sus espasmos.

-chúpame las bolas, dale que casi acabo.
-uhmm si amor, dale acábate encima para mi.

Rodrigo estaba al borde del clímax, no podía aguantar mucho más tampoco. Rezó por no hacer ningún ruido cuando los chorros de leche saltaran descontrolados. Un segundo antes de acabar, Nacho alcanzó a divisar una figura borrosa cerca de las duchas. Parecía alguien que se pajeaba delante de ellos, parpadeó para aclarar la vista y pudo reconocer a Rodrigo desnudo, con la verga en la mano. Su sorpresa y placer se mezclaron en una acabada instantánea que apenas le dio tiempo de avisar a Joaquín.
El descuido de Rodrigo fue lo mejor y lo peor que le pudo haber pasado. Se vió descubierto y eso le bastó soltar un grito y acabar un chorro de semen que manchó la pared y el piso del vestuario. Esperando no ser reconocido por ninguno de los dos, se ocultó en lo profundo de las duchas, en el máximo silencio, esperando que ambos chicos se retiraran.

Nacho prefirió guardar el secreto de lo que llegó a ver antes de acabar. Estaba sorprendido y contento. Ahora además de gozar con Joaquín, podría tener un nuevo amante en el gym.

miércoles, 3 de octubre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 5. Capítulo 2

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“Tranquila no te vas a casar conmigo, te propongo que vivas conmigo, me ayudes con Ignacio, se que te gustan los chamos, yo hago mi vida y tu haces la tuya. Yo en estos momentos no quiero saber de novios, ni relaciones eternas, tengo un mal sabor de eso, quiero gozarme la vida y punto”.
“Me parece muy buena idea, eso sí, déjame cuadrar todo primero y después resolvemos lo de venirme a vivir acá, ¿te parece?” “Perfecto, ven, que necesitas más guevo”.

3 meses después
Sábado 11:33am
Ricardo llega a su apartamento, se quita la camisa, la lanza en el sofá y camina hacia la cocina.

“Hola Ricardo…¿cómo estás? ¿No esperabas verme verdad?” “¿Tú? Pero tú… no estabas…” “¿Muerta?, no mi amor, me salvé en esos acantilados, la persona que quiso matarme no lo logró, me dejó coja pero no muerta”.

“Ya va…pero si vimos tu cuerpo en la morgue…claro, sin cabeza ni manos y pies…pero tenía un lunar como el tuyo…¿cómo entraste al apartamento?”  “Acuérdate que esto era mío…tengo llaves, bueno, seguirá siendo mío porque estoy viva. Bueno mi amor, pues sería otro cuerpo que consiguieron porque aquí estoy yo, más viva que nunca, me voy, tengo asuntos que arreglar”. Ricardo se quedó paralizado, no supo que hacer ni que decir. Rebeca se fue del apartamento.

“Tengo que llamar a Federico, tengo que llamarlo… aló, Vicente, por favor pásame a Federico, es urgente…Federico, vente a mi casa necesito hablar contigo urgente…aquí te cuento todo”.

12:45pm
“¿Pero cómo que está viva? Si la lanzaron por ese poco ‘e rocas, o será que no la lanzaron?” “Bueno, ahora usa bastón, quedó coja” ‘esta maldita lisiada querrá vengarse de mí…mmm no…de Ricardo, ella piensa que fue Ricardo’. “Ricardo, cuídate y cuida a Nacho, esa lisiada viene para vengarse, pero no sabe con quién se cruzó en el camino…” “Federico no inventes más nada, ya basta de tanto crímen” dijo Ricardo agarrándolo por un brazo. “Tranquilo Rodo, estamos en contacto”. Le dijo respirando con dificultad. Federico seguía débil, su salud no estaba del todo bien, tenía poca fuerza. Le costaba tener sexo y el vih estaba causando estragos en su organismo, a veces estaba bien otras no tanto. La relación con Vicente estaba tensa, discutían mucho. Cuando Federico iba a tener sexo con quien se le antojara, tenía que detener a la persona pues no aguantaba el dolor…terminaba haciéndo solo sexo oral.

2:38pm
“Rodo ya llegamos” Fernanda había salido con Ignacio al zoológico y a comprar unas películas. “Hola Ignacio! ¿Cómo les fue? “Bien papá, mira compramos unas películas, ¿vemos una?” “Claro ahora la ponemos en la sala y la vemos los tres”.

“¿Por qué antes de ver la película no tiramos tu y yo?” le susurró Fernanda al oído “No tengo ganas Fernanda, otro día…” “mmm ok…” ‘este solo me coge si está drogado, la loca se pone hétero si se entalca…pues habrá que entalcarlo’.

4:46pm
Terminaron de ver la película y Fernanda le dice a Ignacio: “Mi amor ahora ve a recoger tu cuarto, mañana vemos otra ¿te parece?” “Ok Fer” y le dió un beso a Ignacio.

“Rodo, tengo ganas de entonarme, ¿tienes algo por ahí?” “Vente, vamos al cuarto que lo tengo ahí”. Le dió un pellizco de coca a ella, que no lo utilizó y él aprovechó y se lanzó su dosis. “¿Te quieres tomar un whisky? ¿Preparo dos?”.
“Ya este va a caer” a los 20 minutos estaban en la cama teniendo sexo del rudo, esta vez le tocó la retaguardia, algo que enloqueció a Fernanda y más aún con Ricardo agitado por la droga y con semejante pene.

5:36pm
Termina el sexo y él cae rendido en la cama. Suena el teléfono de la casa y atiende Fernanda: “Aló, buenas noches” “Buenas noches Fernanda, ¿cómo te va tirando con Ricardo Betancourt?”

- Disculpe… quién es?
- Tu amiga Rebeca que regresó de la muerte jajaja
-Rebeca! Ya va pero…¿cómo es eso? ¿Dónde estás?
- Eso no importa, lo importante es que estoy de vuelta para buscar lo que me pertenece y no es precisamente tuyo.-colgó-
- aló, aló. Dios mío está mujer está loca!.

“¡Rodo, Rodo, despierta! ¡Este si que está muerto! ¡Que locura, se me erizó todo!, ¿que querrá esa mujer?” Vuelve a sonar el teléfono. “Ay Dios que no sea ella otra vez”
- Aló
- Te tengo vigilada, así que no te aproveches de Ricardo porque te  voy a joder.
- Pero bueno, ahora todo el mundo llama a darme advertencias, ¿quién eres tú ahora?.
- Uno que te está siguiendo los pasos de cerca, golfa.-Federico colgó-
¡Y encima me cuelgan!. Cuando este se despierte lo pondré sobreaviso. Entre la muerta psicópata y el otro que llamó, ¿será el tal Federico?, no creo que viva tranquila…

martes, 2 de octubre de 2012

SEXORAMA 8. Pueblo chico, sexo grande

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HISTORIA CEDIDA GENTILMENTE POR Mártin Djokovic

Hace casi siete años vivía en un pueblo muy pequeño. Había una sola escuela, ahí no me llevaba muy bien con la mayoría de mis compañeros, éramos 22 en la clase. Con las mujeres me la llevaba un poco mejor, era gay pero no lo sabía o no lo admitía, no sé.

Dos compañeros, Damián y Alejandro,  a veces se burlaban de mí.  Sobretodo Ale, me hacía bromas bastante pesadas. Recuerdo que una vez se burlaba porque me estaba creciendo el bigote -que edad de mierda... acné... pelos indeseados- y comentó delante de otros tres compañeros que generalmente los maricos tenían bigote. Y dió como ejemplo a Freddy Mercury. Todos se rieron de mí y yo pensé que riéndome también, iba a aburrirlos. No fue así. Me pidió disculpas, aún riéndose y me dijo que lo olvidara.

Pero no lo olvidé. Desde que me fui de mi pueblo, lo visité en dos ocasiones, cuando mis compañeros hicieron fiestas para volver a reunirnos. La pase muy bien porque comprobé que ahora vivo en la ciudad y ellos, habíamos cambiado mucho. Nos habíamos relajado. Hace un mes regresé, para celebrar el fin de año, los muchachos organizaron un nuevo encuentro.

Cuando llegué (no hay casi nada que te haga ir a ese pueblucho donde nací...) me sorprendí al ver a Alejandro, estaba muy cambiado. Estaba hermoso. Rubio, de barbita, ojos color miel. Alto y con uan espalda bárbara, aunque se le estaba formando una pancita de bebedor. El bulto entre sus piernas era una cosa fascinante.
Saludé a todos mis excompañeros, tomamos unas cervezas, bailamos, comimos un asado espectacular y nos cagamos de risa toda la noche. Fue la vez que mejor lo pasé. Al terminar, me fui a casa de una señora que había sido amiga de mi mama y que ella había llamado para que pudiera quedarme esa noche en su casa. Sólo quedábamos Alejandro y otros dos compañeros para ese momento (yo había retrasado mi ida porque no quería ir a casa de Gladys, la amiga de mi mamá).

Alejandro me dijo:
-Ey, Manu, ¿ dónde vas a pasar la noche?
-En casa de una amiga de mi mamá
-¿Quieres que te lleve? Me sorprendió.
-Naah, gracias, tranquilo. Queda cerca. En la misma cuadra donde vivía yo antes.
-No, yo te llevo. ¡Chao, chicos!
Me despedí del resto y nos fuimos.

La familia de Alejandro está más que bien económicamente. El coche de Ale estaba como nuevo. Cuando se lo comenté, me explicó:

-Me lo regalaron para mi cumpleaños.
-Ah, ¿es tuyo?
-Sí, sí...¿damos una vuelta o tienes mucho sueño?
-No -dije, sin saber bien qué responder-. No tengo sueño.
Pero tampoco había muchos lugares adónde ir.

Arrancó y dimos una vuelta por la calle principal del pueblo, escuchando la radio y hablando de cosas poco importantes. Después de unos minutos empezó a irse por la zona en la que ya no hay más casas, ni siquiera iluminación en las calles.

-Está excelente esta zona... -me burlé.
-Aah... Sí, es que no sabía dónde ir. ¿quieres quedarte en casa esta noche?
-Ah... Mmh... Si no molesto... Estaría bueno, porque no quiero despertar a esta señora tan tarde, le voy a enviar un mensaje para avisarle que me quedo en tu casa.
-¿Tienes su número?
-Sí.
-¿Y quién es la tipa?
-Gladys...
-Aah... Sí, si está durmiendo no la despiertas con nada a la Gladys.

Paró el auto no sé dónde. Avisé, y enseguida Gladys me respondió y me aseguró que no había ningún problema, pero me pidió que le avisara a mi mamá. Le avisé y guardé el celular.
-Estás cambiado -me dijo Ale, mirándome de arriba abajo.
-Tú también...
Giró para verme mejor.
-Estás lindo -precisó.
Alcé las cejas, haciéndome el desentendido.
-Bueno... Gracias... Supuse que sería el alcohol el que hablaba.
-Te pareces a un actor -me dijo.
-¿A quién? -le pregunté, sorprendido. Era la primera vez que me decían eso.
-No, no lo conoces, es gringo...
-¿Y por qué no lo voy a conocer? Voy al cine...
-Es un actor porno...
-Ah... Ja, ja... ¿Me parezco a un actor porno? Ja, ja... Igual no los conozco por los nombres...
-Sí... Y es gay, así que no creo que sepas quién es...
-¿Ah, no? ¿Por?
-¿Ves porno gay? -me preguntó, incrédulo.
-¿Y tú? -le rematé, desafiante.
-Sí... Qué sé yo... un poco de todo.

No lo podía creer. Era gay. Alejandro, que siempre me había jodido con eso, es marico. Igual que yo, bueno... ¿O sería bisexual?
-¿Y te parezco de cara o de cuerpo?
-No, qué sé yo... De cuerpo... De cara... No sé, a los actores porno lo que más se les ve es el guevo...

Ahí mismo me abrí la bragueta, bajé un poco el pantalón, me bajé el boxer y saqué mi guevo, que empezaba a ponerse duro. Me lo agarró con decisión... Tenía las manos perfectas y muy hábiles. Me bajó el prepucio para contemplar la cabeza de mi verga deleitándose y me miró fijo.

-Sí, creo que es parecida...
-¿Crees?
-No estoy muy seguro. No la tienes parada del todo.
-Claro... Lo que pasa es que necesito un poco de inspiración para eso.
Fue un poco patético lo que dije, pero Ale se encargó de inspirarme. Se acercó tanto a mí que hizo chocar las puntas de nuestras narices.
-¿Tú a las mamadas les dices "inspiración"?

Y dicho eso bajó la cabeza y comenzó a mamarme el guevo. Era verdaderamente inspirador. Tenía una boca rica, unos labios delgados muy diestros y una lengüita juguetona que sumado a su barbita incipiente me producía un sensación electrizante. Pero lo que me ponía a mil era que mamaba con devoción, con un placer que se le notaba en el gesto, gimiendo mientras se llenaba la boca de mi verga.
Me la empezó a chupar cada vez más rápido, tragándosela hasta el fondo, obligándome a mover mi pelvis, acariciándome las bolas. Cuando empezaba a soltar saliva por la comisura de sus labios, abrigaba con su lengua mi verga y se la sacaba de la boca para contemplarla, me saqué la franela porque el calor se estaba volviendo insoportable con el carro parado.
Cuando vió sin la franela comenzó a subir por mi abdomen besándome y mordiéndome las tetillas, chuponeándome el cuello hasta marcarlo y partiendome la boca... Nunca había besado así... Sus labios era perfectos, su saliva era deliciosa, su lengua sabía muy bien a dónde ir y tenía una textura espectacular, además de que transpiraba el sabor de mi propio guevo.
Le fui desabrochando la camisa mientras él reclinaba mi asiento. Cuando pude dejarlo desnudo, me terminó de bajar el pantalón y el bóxer. Se le antojó volver a chuparme el guevo antes de seguir desnudándose, así que aproveché para bajarle el pantalón. Fue dándose vuelta como pudo sobre mí, hasta quedar boca abajo sobre mi cuerpo, sin sacarse ni un segundo mi verga de su boca.
Cuando tuve su verga a mi alcance me la tragué hasta la garganta. Era más larga que la mía y tan clara como el resto de su cuerpo. Aunque se la chupaba con mucho placer, mientras él intercalaba mamada con paja, me la sacó de la boca y se acomodó hasta dejarme su culo a la altura de mis labios. Sonreí, complacido, le mordí las nalgas carnosas, se las masajee un poco y comencé a comerme ese culito espléndido. Tenía un gusto delicioso, estaba bien cuidadito y además, se había afeitado. Supuse que alguien lo atendía regularmente, fuera su pareja o alguien ocasional.
Dilató con facilidad, así que lo lamí y lo penetré con la lengua lleno de placer. Ya sus gemidos me causaba excitación... Había abandonado un poco la mamada pero me chupaba un poco las bolas. Aquel beso negro no que quería que terminara nunca.
Aflojé para verle la cara. Estaba sudado, con los ojos cerrados y mordiéndose el labio inferior. No podía ser tan complaciente, era un gay hermoso.
Empecé a masajearle el hueco, pero comprobé para mi asombro que mis dedos resbalaban hacia el interior con mucha facilidad.

-Cógeme, Manu... ¡Cógeme! Dale, ¡cógeme! exclamó.
Ni siquiera me importó que cualquiera pudiera oirnos. Aunque era bastante improbable. Sacó tres cajas de condones de la guantera, y se acomodó con algo de dificultad. Se puso de cuclillas sobre mí. Me puso el condón, dejó caer algo de saliva y embadurnó el condón con su mano.
Entonces se sentó encima de mi verga, haciéndola entrar en su culo como un profesional. Gimió sin reparos y tuve que hacer fuerza para no acabar. Era demasiado plancetero. Hasta me dolían las tetillas de la excitación. Empezó el sube y baja agarrándose del pasamanos y masturbándose con la mano libre.
Yo hice lo mío: subía intermitentemente, anticipando su bajada, y él volvía a exclamar de placer. Le retorcí suavemente las tetillas, lo abracé y besé en el cuello, hasta subir por su mentón y morderle los labios. Comenzamos a besarnos con desenfreno, arañándonos, pellizcándonos, mientras me lo cogía.

-Más fuerte... -dijo de pronto.
Me desconcertó... Tratando de no abandonar los besos le pregunté a qué se refería con "más fuerte". Quería que lo bombeara con violencia. Intenté complacerlo, pero no podía en esa pose. Tampoco quería decírselo, pero debió haberse dado cuenta porque abrió la puerta de mi lado y giró. Eso casi me hizo explotar de placer.
-Párate ahí afuera. Muévete despacio, por favor no me la saques...
No pude hacer eso. Para bajar del auto no tenía otra alternativa que sacarle por un ratito mi pene. Pareció disgustarle porque se metió dos dedos, con fuerza.
Se puso en cuatro aprovechando los dos asientos delanteros y sin más reparos comencé a cogerlo otra vez, con más fuerza, casi como si lo violara. Estaba en medias, sobre la tierra, habíamos ido a parar a un camino de tierra sin que me diera cuenta.
Me lo cogí con todo el placer del mundo. Él no paraba de gemir, y de moverse, así que en cuestión de pocos minutos le avise que iba a acabar. No pensé que fuera a hacer lo que hizo: Se acomodó muy rápido, giro, me sacó el condón de un tirón, lo dejó en el camino y pajeándose con fuerza, me chupó la verga de manera desesperada, produciendo un sonido de succión de lo mejor.

Acabamos juntos. Su eyaculación avanzó un metro entre mis piernas, mientras se agitaba y se quebraba en su magnífico orgasmo. No dejó de sacudirse y soltar semen a chorros. Mi verga le lanzó un líquido blanco y espeso que casi lo ahoga. Abrió la boca. Tenía la lengua llena de mi semen, y ahora le estaba cubriendo los labios y la barba. Gemí como un condenado. Fue espectacular. Se paró, limpiándose con el revés de la mano la leche que le quedaba en la cara, sin desperdiciar una gota. Se tragó hasta la propia leche que le colgaba de su guevo, ahora flácido.

Nos vestimos en un segundo. Ahí quedó el condón y la leche de Alejandro. Me besó, con un gusto a leche que me enloqueció, y volvimos a subir al auto.

-Pensar que te burlabas de mí en el colegio y ahora... -No sé por qué me salió decirle eso.
-Perdóname, Manu. Yo...
-¿Perdóname? ¡No hay nada que perdonar! Éramos pendejos... Igual, después de esta cogida házme lo que quieras. Sonrió.
-Es que siempre supe que era gay y me molestaba mucho. Yo...
No quería que después de tan buena tirada empezara con una charla sentimentalista.
-Yo siempre quise que tú también fueras gay para hacer el amor contigo.

Lo miré sin saber qué decir.
-¿Vamos a casa?
-Dale...
Llegamos a su casa, un chalet enorme. Tratamos de no hacer ruido. Ya eran las 5 am. Su cuarto estaba en el primer piso. Al llegar, cerró con llave y se sacó toda la ropa.
-Tengo un colchón para tirar en el piso -me dijo-, pero tu duermes conmigo esta noche, guevón.
-Je, je... Ok.
-Me voy a bañar... Pero antes...
-¿Qué? ¿Quieres que nos bañemos juntos?
-Sí, pero antes... Me gustaría volver a ensuciarnos.

Sonreí y me saqué toda la ropa. Esta vez dejamos la mamada en segundo plano; prefirió chuparme el culo Se la mamé, eso sí, antes de que empezara a cojerme. Después, tratamos de no gemir más. Aunque empezamos a tirar en su cama, me levantó y terminarmos parados, yo colgado de él, en el medio de su habitación. No dilataba tanto como él y su verga era más grande que la mía. No me dolió, ya tengo experiencia y unas cuantas cogidas encima; fue muy rico. Quise devolverle el favor, así que cuando estuvo por acabar le pedí que me la diera en la boca. Me dijo que no me la tragara. Me acabó... Su leche tenía un gusto fuerte, pero riquísimo. Me besó antes de que la tragara. Su adicción al semen era más fuerte que él. Después nos bañamos.

Al final, nos acostamos, y después del mediodía, cuando su mamá tocó la puerta, para llamarlo, tiró el colchón en el piso, puso un sábana, nos pusimos los boxers...

lunes, 1 de octubre de 2012

AMOR EN TINIEBLAS 5. Capítulo 1

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Jueves 9:05 am
El cementerio estaba lleno en el área del velorio. Por insistencia de Federico pidió permiso en la clínica para ir al entierro, se sentía mal pero ‘quiero estar ahí para verlo por última vez y muerto’. decía en su mente.

Vicente fue a abrazar a su hermano Ricardo, un abrazo sentido que hizo que Ricardo rompiera a llorar desconsoladamente, se sentía solo, sin sus dos mejores amigos y alejado de su hermano. “¿Qué hace Federico aquí? que ni se acerque…” “Tranquilo Rodo, el se va a quedar ahí”.

“¿Fernanda? ¿Tú le avisaste Vicente?” “No, ni idea que hace aquí”.

“Hola Vicente, hola Rodo…siento mucho lo de Neto” lo abrazó fuerte, sus pechos casi al descubierto por el pronunciado escote negro rozaban los gruesos vellos del pecho de Ricardo que llevaba la camisa, sin darse cuenta, con 3 botones abiertos, algo que erizó a Fernanda. Se separaron pero ella se quedó a su lado, Vicente al otro lado de su hermano.

“Disculpen un momento, voy al baño” dijo Ricardo. Federico a lo lejos lo observaba y decidió ir al baño, caminando despacio. Ricardo terminó de orinar, se lavó las manos y se metió una buena cantidad de coca. Entraba Federico.

-Lo siento mucho Rodo
-¿Qué coño haces aquí? ¿A qué viniste? ¿A ver si Ernesto seguía vivo y matarlo tú? -Lo empujó contra la pared sujetándolo de la camisa y el saco-.
- Me estás haciendo daño.
- Más del que me has hecho tú a mi no creo Federico, no lo creo -Le fue a dar un golpe en la cara, se detuvo, lo miró fijamente a los ojos por unos segundos y lo besó en la boca por unos segundos… Vete de aquí Federico, vete.

“¿Qué hacías tú en el baño con Ricardo?” dijo Vicente. “Nada mi amor, quería darle el pésame pero no me dejó”. Ricardo llegó al recinto nuevamente y estaba algo eufórico, se abrazó de nuevo a Fernanda.

Rodo, disculpa todo lo malo del pasado, sé que no nos llevamos bien, pero creo que es momento de limar asperezas, ¿no crees? ‘y de que me lleves a tu cama a disfrutarte’ “Tranquila cuñadita, estas perdonada ¡y estas buenísima por cierto! Mi hermano tenía mala mano jejeje y le dió un beso en la boca. A lo lejos Vicente veía lo que acababa de pasar y le entró la rabia en el cuerpo. ‘Lo sabía, a Fernanda le gusta Rodo que puta’ dijo en voz baja Vicente. “¿Quién será esa perra que besa a Ricardo?” Le preguntó Federico a Vicente.” Es mi ex y si, es una perra” dijo Vicente.

“Pues tu ex se lo quiere tirar, eso está clarito, mira la actitud, de ofrecida y encima con ese escote en un funeral, esa está buscando que se lo entierren a ella” “¿Te puedes callar Federico?” le reclamó molesto Vicente.

11:35am
“¿Quieres que te acompañe a tu casa? No es bueno que estes solo” le decía Fernanda a Rodo que no lloraba pero si estaba eléctrico. “Si si, ahora nos vamos y me haces compañia en mi cama, no quiero dormir solo esta noche…Vente Ignacio, mira ¿ves quién está allá? ve a saludarlo”.

“Tiooo” Ignacio corría con emoción al ver a Federico y este se le hizo un nudo en la garganta al verlo. Se abrazaron y Federico arrancó a llorar. “¿Cómo te has portado Nacho? ¿estás comiendo bien?, ¡estás inmenso! ¿no le estás dando guerra a tu papá, no? “Todo bien tío, mi papá me trata bien, me lleva al centro comercial, a comprar juegos, al cine, me lleva al cole”. “Que bueno mi amor, pronto nos vamos a ver, te lo prometo” le dió un beso en el cachete y al levantarse le vino un dolor muy fuerte “Mejor nos vamos rey, ya abusaste demasiado”.

Mientras se iban del cementerio Federico, Vicente, Fernanda y Ricardo, una persona a lo lejos vestida completamente de negro, lentes oscuros y con un bastón, los observaba: “Ya van a saber de mí” dijo.

2:45pm
Llegaron al apartamento luego de almorzar en la calle. “Ignacio ve a descansar a tu cuarto mientras hablo con tu tía”. “Esta casa no era de Rebeca?” “Sí, la heredé, cuando murió…también…”y se metió más coca. “Vamos al cuarto, que eso fue a lo que viniste, a que te cogiera”

“Dios que rica estas no joda! Con razón mi hermano se casó contigo, mira esas tetas!” se las agarró y beso cada una con morbo mordisqueando los pezones. “Si, pero me salió marico el muchacho” “Y yo también y te voy a coger”.

Estando ella de pie, él se agachó y empezó a lamer su vagina hasta que ella soltó un fuerte gemido, tuvo una contracción, que derivó en un orgasmo que la tumbó a la cama. “No te me desmayes que esto apenas empieza” ella lo volteó e hizo lo propio con su pene.
No hubo lugar en esa habitación que no lo hicieran, hasta encima de la poceta y terminaron en la ducha, aprovecharon para bañarse y se tumbaron desnudos en la cama.

“Fernanda…¿quieres que lo que acabamos de hacer no sea solo hoy, sino para siempre?”  “¿Ah?” se quedó en shock Fernanda.