lunes, 16 de noviembre de 2020

Fiebre octava temporada. Capítulo 1

 Carlota estaba viviendo en un apartamento tipo estudio dónde la había llevado su hermano Federico y Willy. La noticia de la muerte de Manuel la había dejado traumatizada y se sentía desprotegida.

Recibió un mensaje en el celular que le dio su hermano. -No te creas que vas a dejar de trabajar, ahora te envío la dirección del primer cliente. Ponte bien perra, ahí tienes ropa-
-Ahora es mi hermano el que me prostituye...a buena hora viniste a morir Manu...¿Que hago sin ti?

Gerardo estaba de pie detrás de Román que lo tenía pegado de la pared, ambos sudaban. Tenía la chico cogido del cabello mientras lo penetraba con fuerza. Cada empujón le hacía daño en la cara. Lo penetraba por completo, empujaba y comenzaba a moverse rápido, el chico lloraba del dolor.
-¿Duele verdad? Más me duele a mi ver cómo me montas cacho con cualquiera que te sonríe. Yo no me he acostado con más nadie. -Volvió a empujar. -Solo te cojo a ti y tú me pagas así después de todo lo que hago por ti. -Otro empujón y de nuevo a moverse rápido haciendo gritar al chico. Se detiene y retira el pene acabando en el piso.
-Voltéate.
Román adolorido se voltea viendo a Gerardo con la rabia reflejada en su rostro. -Agáchate y lame mi leche del piso.
-No, Gerardo, perdóname por favor.
-Agáchate y házlo.

Román se agachó y se arrodilló en el suelo comenzando a lamer el semen, Gerado se apartó. -Párate, ve a ducharte para que desayunemos y te vayas a la universidad.

Carlota leyó la dirección donde tenía que ir, se puso a llorar. No le quedaba más renedio que trabajar, se fue a duchar.

10 días antes...
Al llegar a Caracas, los hombres de Gerardo dejan a Carlota en su casa. Ya su madre estaba enterada de lo que había pasado, la recibió, discutieron y cada una se fue a su cuarto.
Al día siguiente la chica le dice a su madre que se va de la casa y comienzan a discutir. Carlota busca su celular para llamar a Gerardo y decirle las intenciones de su hija, pero Carlota le dan un empujón a su madre y comienza al golpearla hasta dejarla inconsciente. Coge el celular de su madre y busca el número de Manuel pero con el nombre que le había dado a su madre. Lo consigue y llama. No contesta y vuelve a llamar. Llama seis veces pero no atiende. Llorando busca en los contactos el número de su hermano pero suena el celular. Era Manuel.
-¡Aló, aló Manuel es Carlota, estoy en mi casa, búscame ya, me tiene presa mi mamá, creo que la maté.
-¿Carlota?
-¡Federico! Hermano, ven a buscarme, mi mamá se volvió loca y no me deja salir.
-Ya va, ya va. ¿Tu no estabas en Los Roques, en la fiesta? Les cayó la policía por cierto.
-Luego te explico búscame, dile a Manu que me saque de aquí.
-A Manu lo mataron hermanita. Lo despacharon. Estoy al mando yo.
Carlota se quedó paralizada y las lágrimas le corrían.
-Ven a buscarme por favor. -Colgó la llamada y fue a su habitación a buscar ropa pero primero buscó droga. Se metió unos pellizcos de coca, acomodó un bolso y salió a la sala.
Su madre comenzaba a moverse y Carlota agarró un taburete de la cocina y le dio varias veces en la cabeza mientras gritaba de rabia. Lanzó el taburete, vio a su madre, sonrió y salió del apartamento.

-Román salía de la habitación ya vestido, fue a la cocina y le esperaba un desayuno bien resuelto. Gerardo se le acercó y le dio un beso en la boca, se sentó al lado de él.
-¿Para qué voy a ir a la universidad? ¿Hay gente?
-Si, ve a entregar los papeles y entregas estos dólares. Estoy pagando la mitad de la carrera. Usted se me va a graduar. -Lo despeinó y volvió a besarlo. -Quiero que sepas que lo que hago es porque te amo y que cuando haces algo mal tengo que decírtelo y castigarte, yo no quiero hacerte daño nené, pero no me obligues a eso. Discúlpame por lo de hace un rato. -Otro beso. -¿Me perdonas?
Román lo vio a los ojos y bajó la cabeza diciéndole si moviéndola.
-Te voy a poner dos escoltas para que te cuiden y te vigilen. No quiero que te pase algo o que te pongas a inventar. ¿Ok? De la universidad te vienes a casa.
-Quería visitar a mis papás.
-Cuando regreses vamos los dos.
-Yo prefiero ir solo... -Gerardo le puso dos dedos en sus labios y con su boca le hizo un gesto para que se callara.
-Usted tiene a su marido y su marido lo acompaña a todos lados.
-¿Y por qué no vienes a la universidad conmigo?.
-Cuando regreses vamos a casa de tus papás, vamos a desayunar.

Cuando Román llegó a la universidad, estacionó el carro. Bajó y los escoltas estaban detrás de él. Sonó su celular, en la pantalla decía Tomás. Miró a los escoltas y vio la pantalla, su cuerpo se encendió en fiebre, lo atacó un escalofrío y entró al carro de nuevo. El celular seguía sonando pero no contestaba.

viernes, 13 de noviembre de 2020

Fiebre 7 Final de Temporada

 


Román salía de la posada como quien acaba de cometer un delito y no quiere que lo descubran, miraba a todos lados, estaba nervioso. La temperatura de su cuerpo se elevaba. El pueblo está solitario, pocas luces iluminaban la calle. Dos cuadras más allá está Tomás, apenas se veía.


-Hola 
Tomás lo saludó con un beso. -¿Tienes fiebre? Estás caliente.
-No, no, tranquilo, estoy bien.
-Vamos a la playa a caminar.
Tomás se quitó la franela y se la colocó entre el bermuda a un costado. Román veía los abdominales, lo poco que se veían. Román le preguntó que cuál era su diversión ahora que los turistas no pueden venir y Tomás le contó que sale a correr, hace ejercicios, sale a pescar y acomoda cosas en la posada o pinta. -Hay que estar activos, este pueblo puede desaparecerte si te quedas sin hacer nada. -Caminaban por la solitaria playa con la luna llena iluminando, el cielo estaba despejado. Le preguntó a Ramón si sabía de quién era la posada donde se hospedaban, el chico dijo que no. -Es de un narco, el tipo tiene otras posadas y peñeros y un par de yates.
-¿Tu lo conoces?
Tomás le dijo que lo había visto de lejos un par de veces pues siempre estaba con escoltas y no salía. Román estaba nervioso escuchando la historia.
-El tipo ese se llama Gerardo Hernández, tu lo debes haber escuchado, es abogado famoso en Caracas, lo que pasa es que no hay nada a su nombre pero tú sabes cómo es, la gente habla, comenta y sabe todo.
-Si claro, esa gente se cuida mucho pero al final todo el mundo sabe todo, un secreto a voces ¿Adonde vas a denunciar?.
-Por cierto ¿Cómo se llama tu novio?
Román sin pensar habló. Octavio Cáceres, es ingeniero.
-Ah coño, lo que te gusta, un ingeniero. Yo soy un simple administrador que ahora vive en un archipiélago y es pobre pero feliz, nunca me pararás bola. -Y antes que Román dijera algo, Tomás le dio un beso que se prolongó varios segundos. Apenas separaron unos centímetros los labios. -Quiero cogerte ahora mismo.
-Yo...no puedo, yo...estoy.
-No me des excusas, estamos solos, nadie nos ve. Vamos al agua.
-No tengo traje de baño.
-Desnudos chamo, quítate todo.

Estos se van a coger en el agua. -Los escoltas estaban con celulares de última generación con cámaras que puede fotografiar en la oscuridad y son flash. Se acercaron un poco más para captarlos en el agua.

Ambos se quitaron la ropa en la orilla. Tomás tomó de la mano al chico y caminaron al agua, se detuvieron. La luz de la luna los iluminaba. Román se agachó y tomó el pene de Tomás y se lo introdujo en la boca. Estuvo unos minutos disfrutando de la relación. Los escoltas tomaban fotos.
Tomás lo levantó y entraron al agua.
-Lo mamas divino carajito. -Se puso de cuclillas dentro del agua y le dijo a Román que se sentara sobre él. Lo hizo, Tomas iba penetrándolo con dificultad por el agua que no es buen lubricante pero igual lo hizo. Román se quejaba un poco pero disfrutaba la sensación del agua en su cuerpo mientras hacía el amor.
-Primera vez que hago esto.
-Que bueno que es conmigo, disfrútalo.
Román se movía mientras Tomás lo abrazaba y se besaban. 
Su culo ya estaba dilatado y el pene entraba y salía fácilmente. -¿Te acabo adentro?
-No....si, si, adentro. -Tomas lo abrazó con fuerza mientras se descargaba dentro del chico que cerraba los ojos.
Cuando Román sintió que Tomas se relajaba se levantó, se dio un chapuzón.  Tomás hizo lo mismo.

Salieron del agua y se colocaron  solo el interior y caminaron, dejaron la ropa en la arena.
-Me encantó.
-Que bueno, a mi también. Tenía tiempo sin tirar, creo que tienes el culo repleto de leche, estaba cargado.
-Ja ja ja
-Seguro cuando llegues te coge tu novio, no te puedes quejar.
-Te voy a confesar algo. Ge...Octavio tira muy bien y tiene buen güevo, pero ya no me gusta hacerlo con él, lo hago para que no...para que no se sienta mal, pero...
-¿Por qué no lo dejas? Te quedas conmigo aquí, no tendremos dinero pero seremos felices ja ja ja.
-No es tan fácil...
-Fácil es chamo, lo que pasa es que el viejo tiene plata y no quieres perderte eso.
Román le daba excusas absurdas mientras caminaban de repente vieron una silueta, había un punto de luz en la silueta que se acercaba. Estaba fumando.
-¿Carlota? -Román la reconoció al tenerla cerca, ella estaba con un diminuto bikini que apenas le cubría sus pechos y la entrepierna, atrás tenía un hilo, se notaba algo borracha o drogada.
-Román ¿Y tú qué haces aquí? ¿Estás con mi papá?
-¿Tú qué haces aquí? Si, estoy con tu papá y mi papá.
-Aaaay un paseo familiar que lindo.

-¡Marico es la hija del jefe! ¿Que hacemos?
-Ya va, deja escuchar y luego vemos.

-¿Qué haces aquí?
-¿Yo? Trabajando, estoy en ese yate de allá, dónde están las luces. Un rumbón con comida, bebidas y drogas, chamo, deberían ir. Hay que pagar claro.
-¿Y estás trabajando de que ahí?
Tomás vio a Román con cara de que tenía que saberlo.
-De puta mijo, puta, estoy con unos carajos forrados en plata que quieren sexo y bueno aquí estoy yo. ¿Y tú qué? Montándole cachos a mi papá con este.
-No, somos amigos.
-¿Amigos? Están en interiores y con las manos agarraditos ja ja ja.
Román le soltó la mano.
-Carlota, tu papá está aqui, vente conmigo.
-¿Que te pasa? Yo estoy escapada, me vine a fumar sola pero tengo que regresar a ver qué viejo quiere que le mame el guevo. Estoy perdida de puta Román, pero gano bien. Me voy, chao señor cacho ja ja ja. Mosca y mi papá se entera de esto. Te mata o a los dos.
Mi papá mató a su hermano cuando supo que me cogió, mierda, estoy hablando de más, no le digas a mi papá que me viste.
-Carlota salió corriendo al enorme yate.

Los escoltas le escribieron a unos amigos para que denunciaran el yate que ya lo habían identificado. Corrieron detrás de Carlota.

-Vamos a regresar.
-Coño, esa carajita está de droga hasta el culo. ¡Pero es una niña!
-Debe tener casi 17 años, 16. Ella siempre fue loquita en el colegio pero está irreconocible.
-¿Le vas a decir a tu novio lo de su hija?
-Claro.
-Pero vamos a caminar tranquilos, no te estreses.
-Ok, ok.
Unos metros antes de entrar al pueblo Tomás le dijo Román para verse mañana y desayunar pero Román le dijo un rotundo no pero prometió llamarlo.
El chico llegó a la acera y comenzó a sacudirse la arena de los pies. Dudaba en decirle a Gerardo lo de su hija, entró a la posada y estaba Irma revisando su celular.
-Hola.
-Niño, Gerardo está esperándote desde hace rato, no te llevaste el celular. Mejor que vayas, ha pasado algo feo.
Román comenzó a temblar, el corazón le brincaba en el pecho y la temperatura nuevamente le subía. Se imaginaba que lo había descubierto con Tomás. Decidió contarle lo de Carlota. Entró a la habitación.
-Viejo tengo que decirte... -Vio en la cama a Carlota que la sostenía uno de los escoltas.
-¿Dónde coño estabas? 
-Caminando por la playa, me distraje ¿Qué, que hace Carlota aquí?
-De puta en una fiesta, en un yate. ¿No la viste mientras caminabas?
Carlota lo vio, con la mirada le dijo que si abría la boca ella le contaba lo de Tomás.
-No, no...no había nadie en la playa.
-Gerardo se volteó y apretó los puños mientras cerraba los ojos. La rabia que sentía por lo de su hija era superada por el engaño de Román, pero se controló.
-Gato, enciérrala en una de las habitaciones. Román sal de la habitación, quiero estar solo un momento. Nano, quédate.

Román salió de la habitación y fue donde estaba Irma, seguía nervioso.
-Una bomba ¿No? Que fuerte lo de esa chica.
-Gerardo está que no se le puede hablar, me sacó del cuarto.
-Déjalo tranquilo, que el te busque, lo que acaba de pasar es muy fuerte.

-Ve a la posada y la desbaratan y el tipo ese lo revientan al golpes, que vomité sangre, lo dejan vivo para que se entere de quién manda en esta mierda. Te vas con Gato y cuatro tipos más.
Mientras estaba con Irma vio a Nano y Gato saliendo de la posada.
-¿Y papá?
-Dormido, está agotado es primera vez que sale desde que está en cama.

Mientras que cuatro hombres eschaba abajo la posada destruyendo todo lo que veían, Nano y Gato golpeaban a Tomás que ya tenía la cara ensangrentada.
-Creo que después de esto no te van a quedar ganas de meterte con lo ajeno. A Román no se le ve, no se le toca, no es para ti. Ya tiene dueño. -Una patada en el estómago lo dejó tendido en el piso tosiendo.

A la mañana siguiente dos de los escoltas se llevaban a Carlota, dopada, a Caracas, la avioneta regresaría a buscar a Gerardo y a Román.
A la chica la dejarían en casa de su madre pero estaría vigilada por los escoltas hasta que llegara Gerardo para decidir que hacer con su hija.

<< Aparece muerto el hijo del exministro y ahora embajador Rendón>>
<El cuerpo presenta un disparo en la cabeza y estaba maniatado>
-¡Coño una buena noticia dentro de este peo! -Decía Gerardo mientras dejaba el celular en la mesita de noche. Se levantó de la cama para buscar a Román que había dormido en otra habitación.

Román estaba llamando a Tomás pero no contestaba el celular, se acercó a la posada. Al llegar vio gente en la entrada se acercó y vio hacia adentro que estaba todo destruído, preguntó por Tomás y dos personas le dijeron que estaba en el hospitalito, le indicaron dónde quedaba y fue.

Apenas podía hablar. -Fue...fue...tu novio que me mandó unos matones...chamo, aléjate de ese tipo...ese tipo, tu novio...es el narco...
-Joven salga de aquí que el paciente no puede recibir visitas, y no puede entrar sin tapabocas.
Román salió del pequeño cuarto y del hospitalito. Regresó a la posada más nervioso y asustado que nunca.
-¿Dónde estabas nené?
-Fui a la calle a agarrar señal.

Desayunaron, fueron un rato a la playa y en la tarde se despedían de Diego e Irma para regresar a Caracas.

-Una vez en la avioneta, Román revisaba su celular.
-Salió en las noticias que murió Manuel Rendón, apareció con un tiro en la cabeza.
-Ese es el tipo que...
-Que jodió a mis hijos, está muerto y ahora tengo conmigo a mi hija y pronto tendré de regreso a Federico.
-¿Que vas a hacer con tu hija?
-Me estoy haciendo otra pregunta en estos momentos. ¿Que voy a hacer contigo? Primero pensé en tu padre, aprovechando que está en Los Roques y lo mataba pero  Irma no se merece eso. Entonces pensé en lanzarte de la avioneta y acabar con esto, pero no.
¿Yo que te he hecho para que tú te revolcaras con un desconocido en el lugar que íbamos a pasar un fin de semana juntos? -Le puso la mano en el cuello y la apretó. -Creo que voy a hacer lo segundo, lanzarte de la avioneta.
Román comenzó a llorar. -No, no me mates...por favor, perdóname...se que no debí...pero es que...
-¿Es que? ¿Te coge mejor que yo, estabas probando a ver si te quedabas con él? ¿Que te ofrece el guevón ese? No tiene dónde caerse muerto, lo que tiene es su sueldito que le pagan en esa posada. Yo te ofrezco el mundo, dinero, lujo, viajes, carro, estabilidad y me pagas a acostándote con un pendejo pescador.
-¿TE GUSTÓ COMO TE COGIÓ EL MARICON ESE?
Román no hablaba, seguía llorando. -No...yo.
-RESPONDE, YA ESTAS JODIDO CARAJITO, DI LA VERDAD, ¿ESE MARGINAL TE COGIÓ BIEN?
-Si.
Gerardo cogió su celular y marcó. -Deshazte de Tomás- Colgó la llamada. -Listo nené, me fui por la tercera opción. Te quedas conmigo. -Le apretó nuevamente el cuello y lo besó.

-Vas a ser mío hasta que a mí me de la gana.






jueves, 12 de noviembre de 2020

Fiebre 7. Capítulo 9

 


-Ustedes seis se van a la fiesta, se van en una hora y se regresan mañana.

-Ajá ¿y tenemos que estar toda la noche?
-Claro mija, se regresan mañana, se van con Tony que les organiza la vaina.
-Pero Willy desde la tarde hasta la noooche, vamos a quedar agotadas.
-Carlota pues se meten sus pepas para que aguanten, se van a meter una pelota de plata y bueno lo que puedan sacar estando en la fiesta. Ustedes ya están entrenaditas para eso. -Willy les hablaba a seis niñas entre 14 y 16 años que iban a ir a una fiesta de gente de dinero con gustos particulares.

-Yo no sé ustedes pero yo estoy agotado. El día de playa fue rudo pero muy bueno. ¿Ustedes la pasaron bien? -Gerardo les comentaba a su suegro, Román e Irma que estaban cenando un poco más temprano.
-Si, estuvo divino el día. -Comentó Irma. Comían al aire libre para evitar la aglomeración dentro de la posada con los empleados.
Uno de los escoltas se le acerca a Gerardo pide permiso y le dice algo al oído. Gerardo se pone de pie y se retira de la mesa.

Diego estaba visiblemente molesto y miraba a Román que se encogía de hombros.
-Yo los voy a dejar para ducharme y me acuesto una rato. Te espero mi amor. -Le dió un beso a Diego y se fue a su habitación.

-No me gusta nada esos dos tipos que están con Gerardo.
-Son escoltas.
-Parecen matones, Román prométeme que cuando regresemos a Caracas terminas con él.

-Se besaron, aqui están las fotos, luego Roman...-El escolta vio a su compañero y este le hizo un gesto para que continuara. -Román ¿qué? - Dijo Gerardo.
-Román se agachó y le mamó el...
-Maldito sea con este carajito. ¿Están seguros que el tipo ese es el de la posada Azul ?
-Claro jefe, sabemos quién trabaja en dónde en este sitio.
-Vigilen a ese huevón y a Román no lo pierdan de vista.
Gerardo regresó a la mesa y se sentó extrañado que Irma no estaba. -Se fue a duchar y descansar. -Dijo Diego.
-¿Todo bien viejo? ¿Pasó algo?
-No...nada, ¿Tendría que pasar algo? -Gerardo lo vio a los ojos, Román se imaginó por un momento que Lo había visto con Tomás en la playa, se calmó y vio Gerardo directo a los ojos. -Nada viejo ¿Que va a pasar? Te pregunto porque este tipo te buscó y te fuiste.
-Diego, te tengo una buena noticia, esperaba dársela a ambos pero bueno te lo digo a ti y a tu hijo. -Le dió un beso a Román. Irma y tu se quedan 10 días aquí en la posada con todos los gastos pagos.
Román vio a Gerardo y vio a su papá. -Viejo pero eso es mucha plata, ya haz hecho mucho...Gerardo le puso la mano en la boca. -Nené ve a la habitación y espérame en la cama. -Román se quedó mirando a su padre que tenía el rostro tenso. -Ve nené, ahora te alcanzo.

-¿Esto que significa? ¿Me estás comprando?
-Suegro, suegro, no me veas como el enemigo, es mi regalo por estar con Román, has pasado un año difícil y esto es una manera de recompensar todo ese mal año. Acepte este regalo, no se tienen que preocupar por nada, van a estar a cuerpo de rey y hasta paseo en yate.
Diego se levantó y caminó hacia Gerardo, se puso detrás de él colocándole una mano en el hombro.
-Voy a aceptarlo porque está en juego mi hijo, pero quiero que sepas Gerardo que esto es lo último que te acepto.
-Eres muy inteligente suegro. -Se volteó. -Pero esto no será lo último que aceptes. Ponte de mi lado y te va a cambiar la vida. La de tu hijo ya cambió.

Diego caminó hacia su habitación pensando si Irma era parte del plan macabro de Gerardo de acorrarlarlo junto a su hijo. Entró y vio a Irma dormida.

Román ya se había duchado y están en interiores con el aire acondicionado encendido. Entró Gerardo.
-Tu papá encantado con quedarse unos días aquí. Estoy contento y con ganas de cogerte. -Román se levantó de la cama y le brincó a Gerardo besándolo. -Caramba mi nené quiere pelea.
Gerardo se bajó el bermuda y le quitó el interior al chico, con su lengua mojó su mano y se la pasó por el culo a Román para luego colocarle el pene en el culo y comenzar a penetrarlo.
-Eres demasiado bueno con nosotros viejo.
-A veces siento que soy pendejo. - le metió el pene empujando al chico para que le entrara, Román soltó un quejido.
De pie, Gerardo levantaba al chico para que su pene entrar y saliera. Román gritaba.

-Estos parecen conejos mi amor, casi que me da envidia.
-¿No te gusta como te lo hago? ¡Si quieres le dices a Gerardo que te coja!
-Aaaaaay ¿pero que le pasa a mi novio?
-No me cae bien Gerardo, lo siento Irma, disculpa mi comentario, ese hombre oculta algo.
-Ese hombre es buena persona.
-No tú eres bien tonta o estás en complicidad con él.
-¿Complicidad? ¿Diego que te pasa?
-Nada, perdona, son muchas cosas, tengo una estopa en la cabeza...no...no me hagas caso.
Irma se desnudó. -Creo que necesitas relajarte, te hace falta relajarte...¿Quieres?

Gerardo seguía con Román cargándolo, perdió la erección y tumbó al chico en la cama. -Estoy agotado nené. 
-Deja que te lo mamo para ponerlo duro. -El chico comenzó a mamar arrodillado en la cama mientras Gerardo estaba de pie. Se metía todo el pene en la boca mientras salivaba y se escurría por los bordes de su boca. Gerardo lo tomaba del cabello. Román sintió que Gerardo se agitaba y lo abrazó por las nalgas, presionó y se metió por completo el pene hasta su garganta hasta que sintió el tibio líquido que iba tragando.

Gerardo soltó un suspiro y se acostó en la cama. Luego de unos minutos Román le dijo a Gerardo que se duchara. -Ya va nené, déjame descansar.
-Viejo quiero dar una vuelta por el pueblo, vengo en un rato.
-No nené yo no puedo, estoy cansado.
-¿Puedo ir yo?
-Te vas con uno de los escoltas.
-¿En serio? Viejo no estamos en Caracas.
-Ooookey...pero no te tardes que te quiero aquí conmigo.

Román le escribió a Tomás. Se duchó de nuevo y se vistió.
Gerardo le escribió a los escoltas. -Sigan a Román y me cuentan todo, todo. No lo pierdan de vista.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Fiebre 7. Capítulo 8

 


-Hola

-Hola, ¿Cómo estás?.
Román veía al muchacho de arriba a abajo, tenía un short turquesa a medio muslo y marcaba abdominales. -Me llamo Tomás.
-Román.
-¿Estás con tu familia?
-Con mi papá y su novia.
-Ok, pero vino otro señor y con chofer.
-Que observador, es...mi pareja.
-Ah, vaya...pero es mucho mayor que...
-Si, si, un viejo.
-¿Te lo estás chuleando?
-Digamos que en cierta forma, aunque...
-Ooookey, no te preocupes no quiero saber, ¿Caminamos?
-Disculpa...si.
-¿Tu novio no se molesta?
-No, no creo, está allá, ¿Ves al del bastón? Ese es mi papá y mi novio.
Comenzaron a caminar pero Tomás lo llevó por otro camino para no tropezar con Gerardo. Los escoltas tomaron también por el desvío.
Tomás está encargado de una posada regentada por un matrimonio que ahora estaban de viaje. 
-Ah que bien, que rico trabajar y vivir aquí. ¿Que edad tienes?
-28 años ¿y tú?.
-10 menos que tú.
-Eres un niño.
-Ya puedo tirar contigo.
-Ja ja ja que directo caramba. ¿A qué te dedicas que vas a estudiar? -Román le contó que iba a comenzar la universidad pronto e iba a estudiar Ingeniería.
-¿No te da miedo estar conmigo sin tapabocas?
Tomás se rió con los cambios bruscos de tema. -No tengo mucho contacto con gente, aquí hay pocos, poquísimos contagios y están aislados, pero debería usarlo.
-Soy inmune al virus.
-¿Inmune? ¿Ya tuviste?
-No, pero mi cuerpo, mi sistema inmunológico evita que lo tenga, no sé cómo funciona pero no me contagio.
-Entonces puedo...-Tomás le dio un beso, pasó su mano por detrás de la cabeza y Román paralizado, luego abrazó a Tomás.

-Esto va a poner contento al jefe. -Unos de los escoltas tomó fotos.

-Vaya. Hablando que soy directo y me lanzas ese beso.
-Me provocó hacerlo, me gustaste apenas te vi llegar.

-¿Entonces tus intenciones con mi hijo son buenas? -Diego le preguntaba a Gerardo en un tono paternal protector luego de estar conversando sobre su salud, el trabajo y de Irma.
-Ja ja ja. Suegro no tengo 20 añitos para que me haga esas preguntas, tengo 55 años, hasta mayor que tú soy.
-Pero no me has respondido. -Detuvieron la caminata y Gerardo le puso una mano en el hombro.
-Digamos Diego que estoy enamorado hasta los tuétanos de ese carajito y por eso estoy con él y lo ayudo en sus cosas y a ustedes, no me importa hacerlo, lo hago con todo el amor.
-Así, con todo el amor. ¿Y él, Román, te ama?
-Fíjate que no, me lo dijo en mi cara y yo acepté ese chaparrón de verdad en mi cara.
-Eres abogado, tienes dinero, mucho, demasiado diría yo para un abogado, no sé...tienes una clínica, avioneta, la posada y quién sabe que otras cosas. ¿Me tengo que preocupar?
-Me muevo en un ambiente peligroso, cobro mucho por mi trabajo, lo vale porque enemigos tengo como arena en este hermoso archipiélago. No tienes que preocuparte de nada mientras yo esté vivo y tu hijo me sea leal, no pido que sea fiel -mintió, aunque lo primero era más importante- mientras sea así él, tu y tu mujer vivirán bien.
-Yo estoy a punto de divorciarme.
-Tu mujer Irma.
-Me acabas de decir eso de mi hijo y me dejas más preocupado, preferiría dejar todo hasta aquí y dejar que yo resuelva financieramente a mi familia.
-Diego, Diego, deja el orgullo, sabes que esta vida que les tengo montada a ustedes no la puedes costear. Deja que yo me ocupe, tu ocúpate de hacer feliz a esa hembra y que tu hijo no se olvide de quién es el hombre que lo mantiene. ¿Nos estamos entendiendo verdad? -Volvió a ponerle el la mano en el hombro y sonó su celular.
-Señor Hernández lo llamo como usted me dijo cuando resolviera. Ya el edificio es prácticamente suyo. Solo falta la firma del documento y listo.
-De eso se encarga mi empresa, Gomez, yo no tengo que firmar eso, lo sabes.-
-Formalismos doctor, disculpe-
-Bien, cualquier otra cosa lo hablamos el lunes, no me molesten por lo que queda de fin de semana-
Colgó la llamada. -Listo, negocio cerrado. ?Nos regresamos? Hace calor y nos esperan unas cervezas y botellas.
-Espera, Gerardo. -Diego se detuvo y Gerardo también volteando a ver a su suegro. -No le hagas daño a mi hijo.
-Es lo último que haría en esta vida. Vamos.

-¿Tienes mucho tiempo con tu novio?
-Unos meses, ¿Tienes pareja?
-Tuve una noviecita Roqueña, pero tenía más sexo con hombres que con ella y aquí no es que abunden hombres gais para tirar a menos que lleguen turistas. Entonces la dejé, bueno, me dejó porque se enteró que me acostaba con un tipo, fue tanta la vergüenza que se fue a estudiar a la UDO, se mudó a Oriente.
-Que fuerte, ¿Entonces eres bisexual?
-Mmmm bueno, digamos que solo me acosté con un par de chamas y ya.
-Yo no he estado con mujeres, de hecho perdí la virginidad con el viejo.
-¿Le dices viejo?
-Si, de cariño. 
-Quiero cogerte, ahora mismo.
-¿Estás loco? ¿Si nos ven? Por allá hay dos tipos.
-Seguro son pareja. Vamos a vernos esta noche y te cojo en la posada. Anota mi número. -Román lo anotó y le repicó para que tuviera el suyo.
-Nos podemos ver en la noche pero no sé si tirar, no puedo escaparme por mucho tiempo.
-Ok ahí vemos, pero si quiero verte.
-Pero cuando me vaya tú te quedarás aquí y no nos veremos más y con esta cuarentena.
-Le dices a tu viejo que quieres venir de nuevo a Los Roques y nos vemos.
-Me imagino que no tienes huéspedes.
-Hasta hace 3 semanas un par de turistas que quedaron varados, ahora nadie.
-Vamos a regresar.
-Dame otro beso. -Le dijo Tomas que lo abrazó y le apretó una nalga y luego se bajó el short. -Mira como me tienes, duro y lubricado. Mámalo.
-No vale...aquí no.
-Anda chico, no seas cagón, aquí no nos ven.
Román vio a Tomás a los ojos, recordó lo que le dijo Gerardo y comenzó a ponerse nervioso, la temperatura de su cuerpo subió pero igual se agachó.
-Coño chaaaamo tienes la boca y las manos calientes. Uuuuf que rico se siente, me vas a hacer acabar.
La mano caliente del chico tomó el pene mientras lo tenía en su boca. Tomás sentía el calor de la boca y la saliva aguantando las ganas de acabar.
-Marico estoy a punto, sal, salte. -Román se echó para atrás y Tomás comenzó a eyacular, cerró los ojos apretando los dientes.
-Veerga marico tienes esa boca caliente, me hiciste acabar rápido ¿Tienes fiebre?.
-No, ya me tengo que ir.
-¿Regresamos juntos?
-¿Te puedes regresar por ese camino? Prefiero que no me vean contigo.
-Ok, llámame esta noche o mándame un mensaje.

Román corrió hasta la orilla y se metió en el agua, sentía su piel quemada por el sol, nadó en dirección a su toldo pero luego salió del agua para seguir caminando.

-¿Dónde estabas nené? No te vimos, ya hemos comido y bebido, ¿quieres algo?
-Caminando, casi que me pierdo, tomé fotos.
-A verlas.
-Tengo hambre ¿Me sirves una Cuba libre?
-Román ¿Vas a beber?
-Suegro, este carajito ya es mayor de edad? Puede beber.

Gerardo le dió el vaso  con la bebida y algo de comer. Se fue un momento a la posada y Diego aprovechó para hablar a solas con su hijo. Irma estaba en el agua.
-Román deja a Gerardo cuánto antes, ese tipo. Lo que me dijo no me gustó.
-¿Qué te dijo?
-Fue como una amenaza, una advertencia. -Diego le contó sin mucho detalle lo que le dijo.
-Papá yo no voy a dejarlo, en estos momentos no puedo, hay cosas que debo hacer antes.
-¿Sacarle el dinero, chuleartelo?
-Averiguar más cosas sobre él.
-Aléjate de Gerardo, hazme caso.
-Papá deja los nervios, vinimos a disfrutar.

Román levantó el vaso y se bebió el trago de un tirón, se fue a servir otro.

martes, 10 de noviembre de 2020

Fiebre 7. Capítulo 7

 


Siete de la mañana, Gerardo, Román, Irma y Diego llegaban al aeropuerto de La Carlota para salir desde ahí a Los Roques. Diego iba en silla de ruedas aunque ya podía caminar ayudado de un bastón pero prefería no esforzarse mucho en ese momento.


-Mi amor acomodame el apoyabrazos porfa. -Diego le decía a su hijo. Cuando se acercó le comentó algo en voz baja. -¿No te parece muy extraño que salgamos a Los Roques desde aquí? Te lo vuelvo a decir, este hombre es poderoso y quién sabe si peligroso.
-Papá, vamos a la playa, vamos a disfrutar, relájate.
-Somos cómplices hijo, esto que estamos haciendo es ilegal, corrupción.
-Lo hablamos en otro momento papá ¿Si?.

-¡Mira, mira, mira. Esa gente está saliendo del país marico, van con maletas!
-¿Tomaste fotos?
-Si, ahora cállate que voy a grabar pero con está camara que tiene mejor zoom.
-¿Puedes ver quiénes son?
-No pero hay una persona en silla de ruedas. Deben ser un enchufado o uno del gobierno mal portado.
-¿A quíen le vas a mandar esa vaina?
-Un gentío, pa' que se haga viral. Después lo rebotamos tú y yo.

-Bueno, ya estamos listo para despegar. Espero que disfrutemos este fin de semana. Será muy soleado. -Les decía Gerardo muy sonriente. Abrazó a Román y le dio un beso en la boca, Diego se sintió incómodo y miró hacia otro lado.

Gerardo estaba sentado al lado de Román.
-Quiero disculparme contigo por lo de la otra vez.
-¿Que fue lo de la otra vez? -Román suspiró y volvió a hablar. 
-Cuando te dije...que no te amaba...no se...yo...creo que no me supe explicar, es que..
-Tranquilo nené, yo no estoy molesto contigo, al contrario, me gusta que seas sincero. No te preocupes que nada va a cambiar. -Le apretó la mano mirándolo a los ojos. -Nada cambiará mientras seas leal conmigo. -Le besó la mano al chico y cerró los ojos, Román sentía que le subía la temperatura del cuerpo. Gerardo sintió el calor en la mano del chico, sin abrir los ojos le dijo. -No te pongas nervioso nené, si estás conmigo nada te va a pasar, ni a tu familia.

Aterrizaron. Los esperaban en la pista dos hombres que ayudaron a bajar las maletas y otras cosas que venían en la avioneta. Llegaron dos camionetas, en una se irían Irma y Diego y en la otra Gerardo y Román.

-Supongo que nos quedaremos en una posada.
-No nené, no nos quedaremos en una posada, nos quedaremos en mi posada. Tamarindo.
-¿Tu posada?.
-Vamos a estar los cuatro solos. Nos atenderán como reyes.

Ambas camionetas llegaron a la vez. Cuando Román se bajó y alzó la mirada, vio a 20 pasos a un muchacho. Gerardo ya había entrado. Ambos se vieron, el muchacho se sonrió, Román hizo lo mismo. Cuando tomó su bolso movió la cabeza saludándolo, el otro chico hizo lo mismo y se dio media vuelta.

La fachada de la posada estaba recién pintada, era sencilla, al verla no decía nada con respecto a lo que hay dentro. 10 habitaciones totalmente equipadas, áreas comunes, donde hay mesa de billar, sala para televisión, una pequeña sauna, un jacuzzi y al fondo la piscina. Toda la posada había sido desinfectada y el poco personal que había estaban con sus mascarillas. -¿Hay wifi?
-Si, internet a gran velocidad.
Ambas parejas se fueron a sus habitaciones para dejar las cosas.

-Salimos desde La Carlota y ahora llegamos a la posada de Gerardo.
-Tu yerno es espléndido.
-Perdona Irma,  es tu jefe y lo quieres mucho, pero este hombre oculta algo.
-Mi amor, relájate, estamos en un paraíso, disfruta.
-Me preocupa, mi hijo está involucrado con este hombre, no me gusta.
-Tranquilo.

-Voy a encender el aire, hace caaaaalor.
-No, no, no. ¿Cómo vas a encender el aire? Siente la brisa de este lugar. -Abrió la ventana y  entró el aire con ese aroma marino. Gerardo cerró los ojos y aspiró una buena cantidad de ese aire.
Se fue a su bolso, sacó el lubricante.
-Tengo hambre.
-Ahora vamos a desayunar, pero primero vamos echar nuestra primera tirada en la isla.

Gerardo se quitó la ropa, su pene ya estaba erecto, Román hizo lo mismo, se acercó y se agachó para mamarle el pene a Gerardo. Jugaba con el prepucio con sus dedos, sacando el líquido preseminal para limpiarlo con su lengua y luego introducir todo el pene en su boca. Gerardo le pasaba su mano por la cara del chico. Lo levantó. -Te voy a poner a sudar. Quiero que veas el mar mientras te cojo.
Román se arrodilló en la cama, Gerardo le puso lubricante en el culo. También se arrodilló. Comenzó poco a poco a penetrarlo, el pene iba abriéndose paso lentamente, cuando ya estaba totalmente dentro de Román comenzó a moverse.
Gerardo lo tomó por los hombros y sus movimientos se volvieron violentos haciendo que la cama rechinara y se moviera.

-¿Coño y ese ruido?
-Ja ja ja pues solo hay dos habitaciones ocupadas, tu hijo ya empezó a disfrutar de la posada. ¿Será que hacemos lo mismo?
-Pero yo no voy a darte así de salvaje, ¡mira como grita!
-Yo quiero gritar.

Román no paraba de gritar, Gerardo gruñía mientras la cama ya se había rodado de su lugar original. Las nalgas del chico estaban rojas de las nalgadas que le daba.
Gerardo retiró el pene solo para ver lo dilatado del culo. -Uuuuf que vaina tan buena, si te vieras el culo como lo tienes, eso me pone mal. -Lo volvió a meter y siguió golpeando con fuerza.
Román volteaba a ver a Gerardo que estaba concentrado y sudando igual que el chico. Era el único hombre con el que ha estado pero el sexo lo disfrutaba totalmente.
Gerardo le abrió bien las nalgas para ver cómo su pene entraba. Las soltó y comenzó a eyacular, apretaba con fuerza las nalgas mientras sentía como acababa dentro del chico. Sacó el pene y lo restregaba entre las nalgas, Román se masturbaba, cerró los ojos, eyaculó y volvió a abrir los ojos observando el azul celeste del mar, sonrió.
-Bien vale la pena estar con Gerardo, sea lo que sea quiero estar con el viejo.
Un fuerte nalgada lo sacó de su concentración. -Vamos a ducharnos para ir a desayunar

Cuando salieron de la habitación afuera estaban Irma y Diego riéndose, hablaban entre ellos, ambos reflejaban felicidad, Román los vió, hizo contacto visual con Irma y se sonrieron, el chico sabía que ella era la mujer que hacía feliz a su papá y tanto él como ellos acababan de hacer el amor.
-¡A desayunar! -Dijo Gerardo mientras caminaban a la mesa que estaba al aire libre con vista al mar.

Luego de desayunar se fueron a la orilla del mar. Se instalaron en la playa con todo lo necesario, botellas de ron, whisky y hasta vino, comida y algunos postres. Luego comerían pescado que se los traerían al toldo.

Los dos hombres que ayudaban a Gerardo se acercaron al toldo, Gerardo se levantó. -Al carajito lo siguen donde vaya y me informan que hace, con quién habla, que dice y por supuesto que no se de cuenta que ustedes están siguiéndolo.
-Tranquilo jefe. Mientras estemos en eso estarán dos hombres de nuestra confianza cuidándolos a ustedes.
-Bien. Luego resolvemos el pago, si se portan bien, la paga será muy buena.

-Suegro, quiere caminar y así hablamos y de paso nos conocemos mejor.
-Si claro, me hará bien caminar.
-Yo me quedo aquí tomando sol con Román.

-Ay Irma ¿No te importa quedarte sola? Quiero caminar y tomar fotos.
-No chico, yo me quedo aquí tranquilita tomando sol y bañándome, ve, pero ponte bloqueador y llévate un cooler con agua, agua, no alcohol, no te vaya a dar algo por allá.
-Ja ja ja. Tranquila.

Comenzó a caminar y los escoltas de Gerardo se pusieron alerta y lo siguieron, iban paralelo al chico pero a 50 mts, estaban sin camisa y con bermudas como si fueran otros turistas.

El chico cuando llevaba 5 minutos caminando ve al muchacho que vio cuando llegaron a la posada, su corazón comenzó a latir más rápido.

lunes, 9 de noviembre de 2020

Fiebre 7. Capítulo 6

 


Federico pasaba buscando a Braulio, su profesor de química, por la plaza Francia.

-¿Y esta camioneta?
-Mia profe, me ha ido bien
-Diría que muy bien, esta camioneta la tiene muy poca gente en este país.
El chico le dijo que en realidad la camioneta era de su jefe pero la usaba él. 
-¿Tu jefe es Manuel Rendón?
-Si, tu hermano. ¿Cuéntame esa vaina?
Braulio estaba sorprendido que el chico lo supiera pero le contó la desagradable y breve historia.
-¿No te da miedo estar metido en los negocios de Manu?.
-Se me quita cuando me dan mis pacas de verdes y estos paquetitos - Movió entre sus dedos una bolsita de coca. Braulio abrió los ojos mientras Federico sonreía.
-Federico, tú eres buen estudiante, aplicado, ¿Que haces metiéndote eso y trabajando con Manu?
-Metido en el colegio y luego en una Universidad no voy a ganar todo este platal que me estoy metiendo.
-A riesgo que caigas preso o te maten ¿Adónde vamos?
-Es el riesgo que se corre profe pero mientras hay que disfrutar lo que se tiene, vamos al apartamento de la playa de mi papá.
-Yo no puedo tardarme...
-¿Te espera tu hermano para cogerte como cada noche? Hoy me coges tú. Por cierto tú vas a trabajar con Manu ¿No tienes miedo?
-Es distinto...es una tienda...
-Es una lavadora profe, no me caigas a charla.
Se acercaban a una alcabala y Federico le pidió a Braulio que le pasara un carnet que estaba en la guantera, Braulio le dio el de él que también se lo dio Manuel.
El policía vio las credenciales y los dejó pasar. 
-Supe lo de tu novia.
-La mató tu papá.
-¿Estás seguro? Es muy grave lo que dices.
-Se que es tu padre pero...
Federico comenzó a reírse. -Mi papá es capaz de eso y más ahora que estoy en los bajos fondos descubrí al verdadero Gerardo Hernández.

Llegaron al edificio y estacionaron la camioneta.
-Hermoso el edificio.
-Es la segunda vez que vengo, la primera vez vine con mi tio, vinimos a tirar. -Se metió una raya de coca.
-No Federico, no hagas eso.
-Mi papá mató a mi tío, a su hermano. Subamos.
Entraron al ascensor y Federico besó a Braulio mientras su mano apretaba la entrepierna. Braulio se estremeció y su pene se puso rígido.
-Waaaaao el profe está excitado.
Entraron al apartamento y Federico le bajó el cierre sacando el pene de Braulio por la abertura. -Coño no es el guevo de Manu, es pequeñito. -Comenzó a mamarlo
Braulio cerró los ojos. -No vayas a acabar, no vayas a acabar, aguanta. -Braulio repetía en su mente.
El chico comenzó a subir su mano por el abdomen de Braulio y este se quejó con dolor.
-¡Cuidado! -Federico levantó la franela y le vió un gran moretón. 
-¿Y eso? 
-Unos golpes que me dio uno de los matones de tu papá. -Braulio perdió la erección y lo agradeció para poder retrasar la eyaculación.

Federico volvió a mamar el pene flácido mientras recuperaba la erección.
-Quiero que me cojas profe, así como te cogiste a Román.
Braulio levantó a Federico. -Vamos a la cama.
-Que aburrido profe, cógeme aquí en el piso.
Se desnudaron, Federico se acostó boca arriba y abrió las piernas.
Braulio vio el culo del chico, estaba dilatado, se acercó  y apoyó el pene. -Aguanta, no acabes coño, déjame entrar. -Braulio comenzó a penetrarlo, su pene se delizó cómodamente, sentía una humedad cálida, cerró los ojos y comenzó el cosquilleo, se agachó y comenzó a moverse. Su cara quedó frente a la de Federico. Se movía lentamente. -¿Qué haces? -Con el culo le apretó el pene y Braulio se corrió dentro de Federico. Dio un golpe en el piso y se echó a un lado.
-¡Maldita sea!
-¿Eres de los que llaman eyaculador precoz? Ja ja ja ja.
-Gracias, búrlate.
Aprovechando que Braulio estaba boca abajo, Federico se montó sobre él y sin esperar abrió sus nalgas y metió su pene ahí y comenzó a empujar. -Así es que se tira profe. -Movía solo la cadera con rapidez, golpeaba con su pelvis las nalgas de su profesor mientras este tumbado en el piso apenas gemía mientras Federico le apretaba la cabeza al piso. Se sentó sin dejar de penetrarlo y siguió moviéndose. -Voltéate

Federico le echó las piernas hacia el pecho de Braulio levantándole el culo. Se colocó sobre él y lo penetró. -Tienes el culo caliente profe. -Braulio le veía la cara a Federico, parecía poseído, la droga lo tenía alterado.
-¿Quieres que te acabe adentro, ah, perrita?
-Si, si, dame leche.
Federico se mordió el labio con fuerza y le dio una cachetada a Braulio, pegó un fuerte grito alzando los brazos mientras que eyaculaba y su cuerpo se tensaba. Quedó inmóvil por unos segundos, retiró el pene y como si tuviera un resorte en las rodillas se puso de pie de un brinco.
Braulio quedó en el piso mientras se le pasaba un calambre en la pierna derecha.

-Profe, profe, profe, yo vine para que me cogiera y terminé cogiéndote, no me parece.
-Disculpa...estoy...en tratamiento para arreglar ese problemita.

Pidieron unas pizzas y se ducharon. Mientras comían hablaron.
-¿Entonces no te has cogido a Román?
-No...no he podido, en dos oportunidades acabé antes de penetrarlo.
-Conmigo fuiste más allá, un progreso. Manu es el que te coge, ni se te ocurra cogértelo, primero no le gusta y segundo pasa lo que pasó aquí y te mata.
-No me estás ayudando. Coño...Eva, Manuel, tú, me restriegan en la cara lo mala cama que soy.
-Disculpa Braulio, sigo drogado y hablo pendejas. No debí...¿Que vas a hacer con Manu? ¿Manejar la tienda de ropa?
-Si, me dijo que me encargue yo que él no quiere saber nada.
-Ten cuidado Profe, si algo pasa, Manu se va a desentender y te va a dejar el muerto a ti.
-No creo, es mi hermano y le importo.
-Ay Braulio, parece que el que tiene 19 años eres tú, aterriza, Manu es capaz de matar a su madre si le estorba.
Hubo un silencio de varios segundos.
-Te voy a confesar algo. Estoy perdidamente enamorado de Román, desde hace mucho tiempo.
-No sé que tienen ese guevón que todos lo aman, mi papá perdió la cabeza por ese mamagüevo.
-Ustedes son amigos,  buenos amigos.
-A ese en cualquier momento le hago una vaina, quiero joderlo y joder a mi papá que me quitó el carajo que me gustaba.
Braulio se sorprendió. -¿Estás enamorado de Román?
-Tranquilo, no te voy a matar, por mi te lo puedes quedar, pero igual quiero hacerle daño.
-Román es buen muchacho y lo sabes, sus papás están enfermos Federico.
-Ay profesor, eres demasiado comeflor. Si vas a trabajar con Manu tienes que quitarte de encima ese velo de ingenuidad que te arropa.
-Mi vida apesta, lo que me pase de ahora en adelante podrá ser emocionante o perturbador, que se yo...ya no me importa.
-Únete a mi y a Willy. Vamos a derrocar a Manu, asesinarlo y quedarnos con el poder que ahora tiene.
-Manu me está ayudando Federico.
-Cogerte todas la noches no es ayudarte, te está usando marico, date cuenta, te va a joder en cualquier momento.
-No sé, no sé...yo no quiero traicionarlo.
Federico se volteó y cogió su arma. Lo apuntó. Braulio se asustó, sus músculos se tensaron.
-Llegas a decirle a Manu lo que aquí hablamos y te voy a picar en pedazos mientras sigues vivo. 
-Tran...tranquilo, no tenemos...que llegar...tan...lejos



viernes, 6 de noviembre de 2020

Fiebre 7 Capítulo 5

 -Aaaay carajito, ¿Cuándo me ibas a decir lo del pasaporte? Mañana vas a tomarte la foto, hablas con esta persona. La semana que viene lo busco.

-¿La semana que viene? ¿Tan rápido?
Gerardo le dio tres palmadas en la mejilla a Román y se rió. Ve preparando tu bolso para Los Roques y que tu papá e Irma también lo hagan.

Gerardo esperó que Román se fuera a la habitación y llamó a Irma.
-Prepara maletas para varios días, no preguntes no digas nada, haz lo que te digo y punto- Fue a la habitación  y Román se estaba duchando. Gerardo se desnuda y entra al baño Román cantaba una canción de reggaetón. El hombre abre la puerta de vidrio y el chico se asusta, cierra la llave.
-Sigue duchándote.
-Voy a echarme champú.
Gerardo se agarra el pene y comienza a orinar las nalgas de Román.
-¿Que haces?
-¿Tu qué crees? -Detiene la micción, le dice al chico que se agache para orinarlo en el pecho y en la boca. Román lo ve y se muerde el labio de abajo y se arrodilla. Gerardo comienza a orinar de nuevo y dirige el chorro al pecho luego sube y le dice que abra la boca, Román lo hace y comienza a tragarse el líquido amarillo, cuando ya bota las últimas gotas el chico se introduce el pene en la boca y comienza a mamar.
Gerardo echa para atrás la cabeza mientras sujeta la del chico que movía su lengua dentro de su boca. Román comenzó a masturbarse.
Gerardo le apartó la cabeza sacando su pene de la boca y dejó que el semen cayera en los labios y pecho del chico. Lo levantó del piso, le pasó la mano por la barbilla, recogiendo los restos de semen y con sus dedos se lo metió en la boca.
-¿Te gusta como sabe?
-Si.
Gerardo se agachó. -Ahora quiero tu leche en mi boca. -Román comenzó a masturbarse con más rapidez. -Pégame. -Le dijo Gerardo a Román pero este no le hizo caso y seguía masturbándose. -¡Pégame! -El chico le dio una cachetada. -¡Duro! -Román le dio con más fuerza. -¡Más duro! -Está vez le dio con fuerza y a la vez comenzaba a eyacular, Gerardo se metió el pene en la boca para tragarse el semen.
Gerardo se puso de pie. -Así quiero pegarte a ti, con fuerza nené, quiero verte sufrir pero que lo estés disfrutando. Me encanta tu leche.
-Se terminó de duchar mientras Román se secaba afuera. Salió de la ducha. El chico veía las fotos de los hijos de Gerardo, las mismas que estaban en el otro apartamento.

-¿Hubieses querido ser novio de mi hijo? ¿Que él te cogiera? Tendrías el dinero, pero con un chamo de tu edad, no con este viejo.
-No creo que hubiese funcionado, me gustan los hombres mayores.
-Con plata. -Gerardo lo agarró por la nuca. - Un sugar Daddy que te mantenga y te cumpla tus caprichos.
-Yo no te pido nada viejo, salvo que sea algo para mis padres o algo para mí como el pasaporte o un trámite pero caprichos no, tú me has dado las cosas porque has querido, ha salido de ti. No te veo como un sugar Daddy.
Gerardo lo apretó más por la nuca y lo acercó a él. -¿Tu sabes que yo estoy enamorado de ti? Quiero que seas el hombre que me acompañe hasta que esté ancianito.
-Que te cuide y cambie tus pañales.
-Es lo menos que puede hacer, retribuir todo lo que he hecho por ti.
-Yo te estaré eternamente agradecido. -Gerardo lo besó apasionadamente.
-A mi no me interesa que estés agradecido por la ayuda que te doy yo quiero escucharte decirme que me amas. -Román bajó la mirada y Gerardo le levantó la cara por la barbilla. -Dime.
-Te amo viejo. -Tres palmadas en la mejilla, le sonrió. -Termina el bolso, ahora saco mis cosas y las metes en otro bolso. -Se fue a la habitación, Román se quedó en el baño, la temperatura comenzó a subirle y sentía miedo, por primera vez quería escapar de ese apartamento y de la vida de Gerardo.

Gerardo desnudo sacaba cosas del closet y las ponía en la cama, Román terminaba de llenar su bolso. -Vamos ida por vuelta para que tengo que llevar tantas cosas.
-Nos vamos a quedar el fin de semana. Lo decidí.
-Viejo...no te amo...yo...nunca...-Gerardo le hizo un gesto para que se callara.
-No lo digas, hay cosas que uno no quiere escuchar aunque sea la más lapidaria verdad. Me quedo con tu agradecimiento y con tu cuerpo para poseerlo cuando yo quiera. Este fin de semana vamos a pasarla bien mi nené, te lo aseguro.
Román tragó grueso, las palabras de Gerardo salían como cuchillos que se le clavaban en el pecho, su corazón latía a gran velocidad.
-Disfrutaremos este viaje viejo.
Gerardo le sonrió y volteó para sacar lo último que metería en su bolso.

jueves, 5 de noviembre de 2020

Fiebre 7. Capítulo 4

 


Desde que Braulio se mudó al anexo de la casa de Manuel, durmieron juntos cada noche.

Apenas se asomaban los primeros rayos de sol y Manuel llenaba de saliva el culo de su hermano al igual que su pene. Comenzó a penetrarlo poco a poco mientras Braulio comenzaba a moverse y estirarse.
Le apretaba la nalga mientras entraba. El grueso pene se abría paso mientras Braulio se erizaba, volteó la cabeza para darle un beso a Manuel. Empujó y gimió de dolor pero sonrió.
-Buenos días
-Buenos días hermanito. Tu culo a esta hora se siente muy bien. -Manuel se movía despacio moviendo la cadera para todos lados. Braulio levantó la pierna y llevó su mano a su culo para tocar el pene de su hermano.
-¿Quieres comprobar que lo tienes todo adentro? Te tengo clavadito. -Empujó. Manuel cogió el pene de Braulio y comenzó a masturbarlo.
Braulio comenzó a gemir con más fuerza.
-¿Quieres bajar la voz? Van a pensar que me estoy cogiendo a una jeva.
-Soy tu jeva.
-Que marico eres. -Comenzó a mover la mano más deprisa y él también comenzó a moverse. -Avísame cuando vayas a acabar.
-Estoy a punto. -Manuel comenzó a moverse más rápido, Braulio se puso tenso y eyaculó. Manuel hizo lo mismo apretando con fuerza el hombro de su hermano mientras acababa dentro de él.
Sacó el pene y su puso boca arriba. Braulio se colocó viendo a Manuel.
-Ya te vas poniendo más perra en la cama, te hacía falta tirar más a menudo. ¿Tú cómo que no te cogías a Eva?
Braulio se le quitó la sonrisa de la cara y bajó la mirada, Manuel lo miro y le dió un manotón en la cabeza. -Ay no te pongas sentimental por la bicha esa, una rolo 'e puta y coñoemadre que te echaba en cara tu eyaculación precoz, se lo decía a todo el mundo.
-Gracias Manu por levantarme la moral.
-Deja la mariquera.
-¿Y tú ahora vas a dormir siempre conmigo?
-Está es mi casa, yo duermo dónde se me pegue la gana.
-Puedes dormir con quien quieras hasta con Federico o cualquier tipa que te provoque, ¿Por qué conmigo?
-Hoy tienes muchas vainas que hacer con lo del local. Hay que firmar los papeles.
-De eso te quería hablar Manu.
Manuel se sienta en la cama y le cambia la cara, ve a su hermano con molestia. -Marico no te vas a echar para atrás ahora que tengo todo listo para abrir la mierda esa.
-No, no, te explico. -Braulio le comentó que ya que habían regado por la zona donde vivía que había muerto y que Román probablemente se lo haya dicho a Gerardo, que mantuvieran eso así. -Dame otra identidad, una cédula nueva, un pasaporte, borra a Braulio.
Manuel se levantó de la cama. Su pene medio erecto era la distracción de Braulio, se movía de un lado a otro cada vez que Manuel lo hacía y del glande colgaba un hilo de semen.
-¿Tu sabes lo que cuesta hacer esa vaina?
-Tú puedes hacerlo, tienes contactos.
-Con mi papá en el país era más fácil, ahora tengo que engrasar a más gente y esto me va a retrasar el papeleo. ¡Mierda!.
-Se lo pidió casi de rodillas, de eso dependía que siguiera vivo, lejos del alcance de Gerardo.
-Te va a faltar vida y culo para pagarme esto, mariquito.
-¿Te vas a duchar?
-Si pero en mi casa, ya me pusiste de mal humor.

Manuel entró a su casa desnudo y en la sala estaba Willy, Federico y tres hombres más.
-¿Qué coño ven? Pónganse a trabajar y ustedes dos resuelvan el peo del barrio. -Miraba a Willy y a Federico. -Quiero respuestas a más tardar mañana.

Los tres hombres se fueron a revisar los vehículos, Federico y Willy se quedaron parados esperando que Manuel entrará a su habitación. -Este duerme con Braulio todas las noches.
-Se enamoró del hermano. ¿Te vas a ver con él?
-¡Claro!
-Entonces sigues con la intención de acostarte con él.
-Me voy a acostar con él.
-Tienes que resolver lo de Pastor.
-Mañana me dedico a ese peo.
-¿También vas a tirar con Pastor para cuadrar todo? -Federico se acercó a Willy y le dio un beso en la boca que tardó varios segundos. Manuel los vio desde la parte de arriba de las escaleras.
-Si me acuesto con Pastor es por negocio negro, nos conviene estar de buenas con ese tipo. Nos va a abrir las puertas de todo el barrio y seremos los amos de toda esa vaina. Manuel nos está viendo desde la escalera, dame otro beso. -Le susurraba Federico.

-Entonces ustedes son noviecitos. Que está vaina no interfiera en nuestros negocios, que a ti te de un berrinche y ya no le hables al negro y se nos caiga el negocio por estar pensando con la cabeza del guevo. ¡Vayan al barrio a resolver lo que te dije Willy! No quiero errores!

-Papá, Irma, Gerardo me dijo que les comunicara que este fin de semana nos vamos los cuatro a pasar el día en Los Roques.
-¿A Los Roques? -Dijo Irma. -¿Cómo vamos a viajar si están prohibidos los vuelos?
-Irma, el sábado vamos a Los Roques porque así lo decidió Gerardo.
-¿Y tu mamá?
-¿Te puedes encargar de buscar una enfermera que se quede con ella ese día?
-Si, si, claro. Me sigue pareciendo una locura este viaje.
-Gerardo está resolviendo todo para que cumplamos con todos los protocolos sanitarios. Relájate Irma, vamos a disfrutar de la playa.
-¿Puedes dejarme a solas con mi hijo Irma?
-Claro mi amor...-Dijo eso y su cara se sonrrojó. -Voy a acomodar unas cosas afuera y a decirle a Laura la novedad.

-Hijo, ¿Gerardo es una persona de fiar? ¿Es una persona honesta? ¿Trabaja en asuntos legales? Todo esto me parece muy extraño, tanto dinero que gasta en nosotros, en ti, todo lo resuelve, para él nada es imposible. ¿Me tengo que preocupar?
Román cerró la puerta y Diego cerró los ojos angustiado.
-Tranquilo papá, no hay nada que preocuparse, con Gerardo todo está bien. Es un buen tipo que nos quiere ayudar.
-¿Está enamorado de ti? ¿Tú de él?
-Si.
-¿Si, qué?
-Papá te dejo porque tengo que entrar en la compu a finiquitar mi inscripción en la universidad.
Dejó a Diego en su habitación desconcertado. Se sentó en la computadora, abrió su correo y tenía un email muy extraño de la Organización Mundial de la Salud. Lo abrió.
Luego de leer el saludo y la explicación protocolar del Coronavirus, lo invitaban a él junto a 60 personas más con su misma condición para una serie de exámenes y investigaciones para elaborar una vacuna contra el covid-19. 
La invitación era para ir a Ginebra con el traslado y la estadía pagada por la OMS.
<La fecha está pautada para el 15 de octubre de este año. Le enviaremos otro correo con toda la información necesaria. Tenga su pasaporte vigente (6 meses) a la hora de realizar este viaje>
A Román se le subió la temperatura del cuerpo, se levantó de la silla y fue a buscar su pasaporte. <Vence 12.09.>
-¡Mierda se vence ya! -Pensó también en el viaje a Europa en noviembre. Llamó a Gerardo.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

FIEBRE. séptima temporada. Capítulo 3

 -La persona que la golpeó lo hizo con saña y maldad, Gerardo, ¿pusiste la denuncia?. -Le decía el traumatólogo de la clínica y un buen amigo de Gerardo.

Gerardo le dió la espalda y caminó pasándose la mano por la cabeza.
-¿Fuiste tú? -Gerardo volteó y lo agarró de las solapas de la bata. -Quédate callado Hernán, ni una palabra a nadie de esto.
-Tranquilo...pero que hizo esta niña para que la dejaras así.
-Está metida en una mafia de prostitución.
-Es menor de edad. La secuestraron o la obligaron.
-No Hernán, no. -Gerardo vio a su amigo con ganas de llorar. -Disculpa que te haya agarrado así. Ella solita se metió en eso y está con la misma persona que secuestró a mi hijo y ahora trabaja para él.
-¿Qué coño me estás contando?
-Es el hijo del exministro del Interior.
-El que se suicidó.
-No, no. El anterior. 
-¿El hijo? Manuel...Rendón. ¿Tú sabes quién es el hermano del Manuel? Es hijo no reconocido del ministro. Braulio el profesor de Química del colegio.
 A Gerardo se le puso la cara roja de la rabia. -Hernán, cuida a mi hija, cúrala, lo que necesites la clínica te lo va a dar. Voy a traer unos policías para que la custodien, yo tengo que salir un momento. 
-Gerardo, lávate las manos y llévate el tapabocas.

-Manu tiene a Braulio viviendo en el anexo. Los pillé durmiendo desnudos.
-Los hermanitos se cogen.
-A mi me cogía mi tío. Cómo lo extraño.
-¿Te cogía mejor que yo?
-Voy a llamar a mi profe.
Willy se levantó de la silla y sujetó con fuerza del brazo a Federico. -¿Tú te estás burlando de mí?
-¿Que pasa negro? Deja los celos. Tú no eres nada mío.
Willy lo agarró con fuerza por los brazos y lo acercó hacia él. -Y si te digo que quiero ser tu novio, ¿dejas la putería?
-Dame una bolsita de coca
-Respóndeme.
-Pensé que eso de ser novios te parecía una mariquera de niños bien.
-Yo quiero ser tu novio y quiero que me respondas.
-Yo no voy a dejar la putería negro, eso forma parte de mi trabajo, si tengo que tirar con alguien para conseguir algo lo hago, dame la bolsita.
-¿Y que vas a conseguir a cambio tirando con tu profesor? ¿Que te pase la materia guevón? Dejaste el colegio.
-Puras ganas de saber cómo tira el desgraciado. -Willy lo soltó. Federico llamó a Braulio.

-Hola profe-
-¿Federico? ¿Y esa sorpresa? Tú llamando. 
-Ay profe es que revisando el celular ví su número. Y bueno para decirle que ya no estoy estudiando, estoy trabajando, me independicé.
-Eso escuché, yo igual no estoy en el colegio, renuncié.
-Ah que bien. Vamos a vernos profe, quiero hablar contigo y a ver qué hacemos.
-Bueno si, podría ser, cuadremos.
-Mañana. Vamos a vernos eeeen...te busco en plaza Francia y de ahí nos vamos a un sitio más tranquilo.
-Ooookey.
-No comentes con nadie que nos vamos a ver.
-Si, bueno...no tengo a quien decirle. ¿A qué hora me buscas?
-10 de la mañana. Puntual profe. Cómo en clase, si llegábamos tarde no entrábamos. Si llegas tarde no vas a entrar.
-¿Entrar a dónde? -Federico colgó la llamada.

Willy se le acercó a Federico y le dió una bolsita de coca. -Vas a morir como un pendejo si sigues metiéndote esta mierda.
-El culpable eres tú y Manu que me la dieron.
-Deja de envenenarte. Solo véndela.
-Voy a ser tu novio negro pendejo, pero no te me pongas celoso.
-Como me entere que repites con Pastor o con el gafo de tu "profe" los mato a los dos.
-Cuando te pones celoso me das más morbo, así te pones bruto en el sexo y me coges salvaje.
-Puta.
-Como te gusta.

Gerardo fue al apartamento donde vivía Braulio y se encontró que estaba totalmente quemado. Preguntó a algunos vecinos de la zona.
-"Encontraron a la novia muerta ahí y él le prendió fuego al apartamento y se quemaron ambos ahí metíos"
-"Parece que el tipo que vivía ahí consiguío a la mujer muerta, la violaron y la decapitaron y el tipo se volvió loco y le prendió fuego a esa vaina, terminó quemándose él dentro del apartamento y la vaina quedó así como la ve"
-"Hubo una discusión el día anterior al incendio, gritos, cosas que se rompían, al día siguiente fue el incendio y murieron calcinados los dos marido y mujer"

Los matones de Manuel habían regado la historia entre varios vecinos por si alguien preguntaba algo. Gerardo se fue con la misma rabia pero con un fresquito en el cuerpo sabiendo que Braulio había muerto.

Al final de la tarde Gerardo llega al apartamento y ve a Román que se asusta y se levanta de la silla alejándose de Gerardo.
-Tranquilo nené...no te voy a hacer nada, ven acércate. -Román se acerca y Gerardo lo abraza y le da un beso en la boca.
-Tú querido profesor murió calcinado en su apartamento.
-Si preguntan por mi, quién sea diles que morí en mi apartamento en un incendio, no sea más explicaciones. -Recordó lo que le dijo Braulio unas horas atrás.
-Si...te iba a decir ahora que llegaras, me dijeron en el colegio, que llamé por unas notas y me comentaron.
-Bueno, ya estoy aliviado que ese tipo no va a joder más. Prepárate porque el sábado nos vamos a Los Roques a pasar el día allá, dile a tu papá si quiere venir.
-Viejo como vamos a ir a Los Roques si estamos en plena cuarentena radical.
-Nené, usted no se preocupe por esas pendejadas, dígale a su padre que lo invito a Los Roques, que yo me encargo de sus cosas y de los protocolos sanitarios y esas guevonadas, dile a Irma que se venga. Tu papá tiene que estar con un culito en la playa mientras yo estoy con el mío.