20 personas se agolparon en la entrada del Lounge y de
primero estaba él, miró a los lados y se acercó con un par de amigos a la barra
a pedir unos tragos.
“Fede…acaba de entrar el carajo” “¿Que carajo?” “Julián, el
ladrón, el que te tiraste coño”
“Verga, voltéate, que no nos vea” movieron el puf y ahora le
daban la espalda, en el grupo de gente que entró estaba Lucía y una amiga, que
a lo lejos vió a Ricardo y se acercó. “Rodo! ¿Cómo estás mi amor? Le dió un
beso, “Hola Fede” le dió un saludo cordial, “les presento a una amiga, Mónica.”
Se sentaron en otros puf y se pusieron a conversar. Mónica
fue a la calle a fumar y Ricardo al baño intentando que Julián no lo viera. “Ya
tienen tres meses ¿cierto?” “Casi 4,
estoy muy feliz” “La cosa va en serio entonces, que bien” “Claro que va en
serio” Federico se sonrió. “ Bueno mucho cuidado con hacerle daño a mi Rodo,
mira que yo a ese hombre lo amo” “Ah pero bueno, ¿tu también?”
L: “¿Yo también qué?
F: “Eso mismo me dijo Ernesto, aquí todos estan enamorados
de mi novio, ¡que arrecho!”
L: “No se de que hablas…en fin…¿y Rodo sabe lo puta que
eres?, ¿le dijiste que te cogieron en el baño antes de ir al cine?”
Federico quedó pálido, pero reaccionó de inmediato y le
siguió la corriente.
F: “No, no ha habido chance, cuando me esté cogiendo esta
noche le cuento para que te quedes tranquila”
L: “Ten cuidado querido Fede, porque esta vez te ví yo, pero
puede ser otra persona con mala intención y te jode la relación”
F: “Gracias amiga, pero yo sé lo que hago, ¿quieres un
trago?”
Fue a buscar los tragos y ya regresaba Ricardo. “Hay algo
que no me termina de convencer de Federico” “Ay mi Luci, a ti no te convence
ningún macho que se me acerque…relájate mi amor” y le dió un beso en la boca.
“Toma Lucía, ¿y tu amiga?” “Fue a fumar, debe estar por
llegar”.
Mónica Boyer hija de uno de los empresarios más ricos e
influyentes del país. Millonaria de cuna, tiene un novio que no es de su
entorno social, vive bien pero porque gana bien en su trabajo. A un tío y a su
hermano mayor los asesinaron unos sicarios, enemigos del papá que lo están
cazando. No ha querido guardaespaldas pese a la insistencia de sus padres.
“¿Será que la buscamos Rodo? Y así aprovecho y fumo yo que me
estoy volviendo loca” “Yo me quedo aquí, cuidando el puesto y las cosas” dijo
Federico. Ubica a Julián y le hace señas para que se acerque. “Hola papá ¿como
estas? ¿Por qué tan solo? “Estoy con mi pareja y una amiga, fueron a fumar, mira
¿el sábado nos vemos en el sauna?, voy a darme un masaje y a ver que hay por
ahí y bueno tiramos tú y yo” “Dale, el viernes cuadramos, tu eres una mierdita
jejeje” ‘y tú peor’ decía en su mente
Federico.
En eso se escuchan varias detonaciones, once en total, que
vienen de la calle, toda la gente del local sale y los vigilantes intentan
calmar a la gente. Federico logra salir del cerco y sale al exterior, cuando
llega queda paralizado al ver la sangrienta escena que había en la acera.
Mónica tirada boca arriba cubierta de sangre de pies a
cabeza, la cara desfigurada, como consecuencia de los disparos, descargaron nueve
tiros en todo su cuerpo. Lo otros dos tiros alcanzaron el brazo izquierdo de
Ricardo y la pierna derecha de Lucía.
Ellos estaban en el suelo pero conscientes, Lucía estaba un
poco más alterada y nerviosa. Llamaron a la policía y a una ambulancia para llevar
a los heridos a una clínica; Mónica había fallecido en el lugar. Federico se
montó con ellos en la ambulancia, iba llorando.
Lucía tenía la herida más grave, estaba muy débil y
necesitaba sangre. Llegaron a la clínica y los atendieron en la emergencia.
Federico entró al cubículo de Ricardo y lo besó. “¿Cómo estás mi Rodo?” “Bien
bello, estoy bien deja la angustia, por fa, ve al otro cubículo y averigua como
está Luci, estoy preocupado” “Voy, ya te digo”.
Entró al cubículo y estaba sedada, se le acercó al oído y
con una mano le apretó la herida y le dijo: “Por tu culpa Rodo está gravísimo y
si se muere, te mueres tú también” y le apretó más fuerte la herida lo que hizo
que sangrara y ella se descompensara. Empezaron a sonar todos los aparatos.
Llegaron las
enfermeras y lo sacaron. “Amor se puso medio mal , empezó a sangrarle la herida
y sonaron unos pitos, me puse nervioso y me sacaron” “Que vaina, bello,
llévame, quiero verla” “Tas loco, no te agites que tienes una herida de bala y
además allá afuera está la policía que te va a interrogar”.
4:57 am
Llegaron a casa, a Ricardo le dieron quince días de
reposo. A Lucía la dejaron en observación dos días más. Lo recostó, le preparó
algo ligero para comer y se acostaron. Al día siguiente Federico llevaba el
reposo a la oficina de Ricardo e iba a la suya a pedir quince días de sus
vacaciones. También tenían que estar atentos porque la policía podría llamarlo
nuevamente para otras declaraciones. No se descartaba nada pero todo apunta a que
fue un sicariato.
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