lunes, 14 de diciembre de 2020

Fiebre TEMPORADA FINAL. Capítulo 1

 


Amarrado por las.muñecas, Román estaba desnudo, colgaba con los tobillos tambíen amarrados, su cuerpo marcado por los latigazos estaba más caliente que nunca.


-Déjame ir por favor.
-Ay Román si apenas estás llegando amigo. -Federico se metía por la nariz cocaína. -Está fue mi fantasía por meses. Tenerte así.
-Tu papá debe estar buscándome.
-Mi papá debe estar sufriendo porque su nené está perdido. ¿Adónde ibas? ¿Ibas a huir del país?
-Déjame ir.
-No amigo, quiero ver a mi padre sufriendo por ti para luego matarlo y quedarme con toda su fortuna y sacarlo de los negocios que ahora yo, yo maldito Román, manejo. Mi papá me quitó el carro para dártelo a ti. Apareciste y ya no me paró bolas.
-Él te ama Federico. -Una fuerte bofetada movió a Román, Federico sintió el calor de la piel del chico.
-Tienes fiebre ¿Estás enfermito? ¿Sabes que voy a hacer contigo? Voy a cogerte, te va a coger Willy, te cogerán todos en este barrio y luego te voy a matar.

Federico soltó la cuerda que lo mantenía colgado y Román calló al piso, comenzó a quitarse la ropa. -Voy a disfrutar cogiéndote y tú sin poder hacer nada.
-Por favor Federico, suéltame, va a ser peor...
-Shhhh tranquilo. -Federico se metió otro pellizco de coca y se acostó sobre Román. -Mierda estás caliente, ¿Estás excitado? ¿Te gusta que te violen? -Le introdujo el pene sin lubricante, Román gritó de dolor pero Federico siguió empujando. -¡Diooos que caliente estás carajo! Maldito te voy a matar, te voy a matar. Lo agarró del cabello mientras se movía para penetrarlo hasta el fondo.
Willy entró al cuarto.
-Federico hay que irnos.
-Negro vente, cógete este culo, tiene ganas de comer, ven, VEN COÑO.
-HAY UN ALZAMIENTO MARICO, EL BARRIO ESTÁ ENCENDIDO. TENEMOS QUE SALIR.
Federico se levantó del piso. -Búscate a todos los hombres y los que están en casa para irnos.
Con una fuerza inusitada alzó a Román con el mecate y lo volvió a dejar colgado.
-Yo regreso mamagüevo y te vuelvo a coger y cinco más. Te vas a quedar solito encerrado.
-Quiero...agua...por fa...dame.
-Chao mariquito.

Román estaba casi desmayado, adolorido y prendido en fiebre. 15 minutos después que se fue Federico se escuchan unos ruidos que despiertan a Román luego se escucha un par de disparos y se abre la puerta.
-Espérame aquí. -Entró a la habitación vacía dónde solo estaba una luz y Román.
-Carajitoooo, sabía que estarías aquí. -El chico abrió los ojos y trató de enfocar.

-Mi amor.
-Dime. -Diego e Irma veían una película acostados en la cama.
-Tengo una noticia que darte. -Tomó la mano de Diego y la puso sobre su abdomen.
-¿Te duele la barriga? ¿Necesitas algo?
-Bueno, si, no tanto dolor, es molestia a veces pero en nueve meses se quita.
-Coño, ¿Nueve meses? -Diego volteó a verla y ella sonreía, abrió los ojos y se sentó para abrazarla y comenzó a llorar.
Nervioso, se puso de pie y comenzó a caminar y a hablar, Irma ser reía, estaba contenta. Diego llamó a su hijo al celular pero no contestó.

-¡Manuel no me llama y no atiende!. 
-No parecen cosas suyas jefe, confiar en Manuel es la peor decisión, yo me hubiese encargado.
-Él conoce la zona.
-Yo no puedo estar aquí esperando que ese imbécil avise. -Pablo se fue de la clínica a pesar de los gritos de Gerardo.

-Soy yo, pendejo, mírame. -Le levantó la barbilla. -Manuel guevón
-Manuel, sácame de aquí, sácame.
-Hey, Hey, tranquilo, tu novio imagínate, me pidió que te buscara, pero coño es mi enemigo. Lo mejor que puedo hacer es matarte.
-No, no, sácame de aquí.
-Le voy a dejar el privilegio de matarte a tu amiguito. Le inventaré algo a tu Daddy. Me voy.
Román comenzó a gritar aunque no podía. -Mi mamá va a tener un hijo tuyo. -Manuel se detuvo y se dio la vuelta mirando a Román.
-Mi mamá...quedó embarazada...el día...de la fiesta que hiciste...la preñas...te.
Manuel se puso frente a Román. -¿Qué coño dices?
-Mi mamá está...embarazada...y es...tuyo.
-TOMAAAAAS, ENTRA. -Tomás entró al cuarto y Manuel le dijo que lo ayudara con Román.
Lo desamarraron.
-¡Como me estés engañando yo mismo te mato!
-Puedes comprobarlo apenas nazca el niño...es tuyo. -Montaron al chico en la camioneta para llevarlo a casa de Manuel.
Sonó el celular de Manuel y se lo dio a Tomás para que atendiera.
-Es Pablo, Manuel ¿Consiguieron al chico?.
-Es Tomás, el amigo de Román. -Manuel le hizo señas para que le contara y pusiera el altavoz.
-Tenemos a Román, lo llevamos a casa de Manuel.
-¿Dónde queda? -Manuel le dijo con la cabeza que le diera la dirección.

Que alguien se quede con este carajito mientras tú y yo buscamos a su madre.
-No...la vayas a...matar, por favor, está embarazada.
-Cállate, yo sé lo que tengo que hacer.
Mientras conducía Manuel llamó a Gerardo.
-Búscame un médico para que me atienda un parto, dos de mis hombres lo buscan por la clínica. Lo necesito ya- Llamó a dos de sus matones para que fueran a la clínica a esperar instrucciones.
Dejaron a Román en casa de Manuel y él se fue al apartamento donde vivía el chico antes con sus padres. -¿Tienes las llaves del apartamento?
Tomás las sacó y Manuel le dio un arma para que mantuviera a la enfermera amenazada mientras él se llevaba a Laura.

-No te muevas y no se te ocurra avisarle a alguien. Le decía Manuel a la enfermera mientras jalaba el cable del teléfono fijo y le quitaba el celular. Tomás, nervioso la apuntaba con el arma. -Quítate la ropa, completa, sostén y pantaleta.
A Laura le pasaron un sedante. La enfermera se desnudó y la ropa la lanzaron por la ventana. -Entra a la habitación. -Le dijo Tomás que le temblaba todo el cuerpo. Manuel cargó a Laura y se fueron del apartamento.

Luego de asesinar a varios de una banda insurgente del barrio, los hombres aliados de Federico y Willy salían de la zona en conflicto, murieron dos hombres de Federico y hubo cuatro heridos.
Llegaron a la casa y la puerta de entrada estaba entreabierta y violentada, todos sacaron sus armas. Entraron, no vieron nada y Federico corrió a la habitación donde tenía a Román. La puerta estaba destrozada y Román no estaba. Había una nota en la pared.
<Querido Federico, eres el hombre poderoso de este barrio pero tu casa sigue siendo un rancho al que todos pueden entrar y robar, yo lo hice. Tu amiguito está conmigo> Manu.

-Maldito...
-Te lo dije guevón, blinda la casa, no hay que confiarse. Ahí está. -Federico volvió a sacar el arma y apuntó a Willy. 
-SE ME VAN TODOS, ME PEINAN EL BARRIO Y AL QUE VEAN SOSPECHOSO DE CUALQUIER VAINA LO QUIEBRAN, HOY QUIERO VER MAS MUERTOS. 
-Negro cógeme, necesito drenar estar arrechera.

El médico entraba a la casa con una capucha, uno de los hombres cargaba con los instrumentos básicos para un parto casero.
-¿Donde estoy?
-Eso no importa doctor, entre a ese cuarto que le darán instrucciones.
Entró a la habitación y ahí estaba Manuel con Laura que seguía dormida.
-Sáquele el bebé doctor.
-Ya va, eso no es así, necesito más cosas para poder traer a ese bebé.
-Usted se imagina que está en el siglo XVIII y listo, trabaje con lo que tiene, quiero ese niño fuera de ahí, no me importa si la mujer muere.
El médico vio a Manuel sorrendido.
-¿No es su esposa?
-No, es una perra que me cogí. Doctor no perdamos más tiempo.
-Necesito toalla y sábanas, alcohol. Esto es una locura.
Manuel sacó el arma y la cargó colocándola en la sien del doctor. -Haga lo que tenga que hacer, le voy a pagar muy bien, más de lo que gana por una operación, le voy a dar verdes apenas tenga a ese bebé en mis brazos.
-Ok, ok, necesito alguien que me ayude y nos dejen solos.
-TOMÁS AYUDA AL MEDICO A SACAR AL MOCOSO.

Manuel salió de la habitación, estaba con los hombres que trajeron al médico.
-Jefe está a punto de ser papá.
-Estoy a punto de llorar. -Dijo Manuel que estaba nervioso y le daba vueltas a la pistola en sus manos.
-Deje esa vaina quieta no se le escape un tiro.
Manuel le dio una paca de dólares a los hombres y le dijo que le compraran pañales, ropa de recién nacido, alimento para bebé, teteros. -Todo lo que un carajito de estos necesita, se van ya.

Los hombres se van y Manuel se acerca a la puerta, no escucha nada hasta que oye el fuerte llanto de un bebé. Su corazón comienza a latir con rapidez y se abre la puerta. Sale Tomás cargando al bebé envuelto en una sábana.
-Es una niña. -Le dice y se la entrega. Manuel comienza a llorar. El doctor sale de la habitación.
-A la niña hay que llevarla de inmediato a la clínica para que la revisen. La madre murió.
-Gracias doctor, vio que no fue tan difícil, todo salió bien.
-Señor, la mujer está muerta. -Manuel le dio la niña a Tomás que le hacía muecas y Manuel sacó una paca de dólares del bolsillo.
-Aquí tiene, muchas gracias por todo, no comente nada de lo que pasó aquí y usted y su familia seguirán disfrutando de la buena vida que tienen. Póngase la capucha que ya lo van a llevar a la clínica.

-¿Se parece a mi?
-Es muy chiquita aún, pero es hermosa.
-Es que los padres somos hermosos.
-Manuel, ¿le vas a decir a Román lo de su mamá?
-Le vas a decir tú, ahora mi prioridad es esta niña que voy a llevar a la clínica.
-¿Que nombre le vas a poner?
Manuel vio a Tomás y se sonrió. Se lo vas a poner tú. Vas a ser el padre de mi hija.
-¿Qué?





-

viernes, 11 de diciembre de 2020

Fiebre 9 Final de Temporada.


 Pablo dormía esta vez en la cama de Román, estaba desnudo y tapado con las sábanas. Su pene estaba totalmente erecto.

Eran las seis de la mañana, Román se metió debajo de las sábanas, se acercó al pene de Pablo y comenzó a mamarlo, lo lamía para luego introducirlo todo en su boca. El escolta abrió los ojos y bostezó, se quitó la sábana.
-Buenos días, que rico que a uno lo despierten así. -Román mamaba y lo veía, se lo sacó de la boca y le pasó la lengua al glande.
-Buenos días. -Volvió a mamarlo, mientras lo hacía le pellizcaba las tetillas a Pablo y este le acariciaba la cabeza.
-Estoy a punto.
-Dámela. -El chico siguió mamando hasta que sintió el semen en su boca, se enderezó y se lo metió completo tragando todo el líquido. Las piernas de Pablo estaban tensas hasta que las relajó y Román se acostó en su pecho 
-¿Desayunamos?
-Tú ya desayunaste ja ja ja. -Román se sonrió y le pasó la mano por los abdominales y le tocó el pene. -Uy, voy a orinar, ya vamos a desayunar espera.

Pablo corrió al baño y se puso a orinar, Román se acercó viéndolo orinar.
-Anoche no me contaste que pasó, llegaste , nos besamos y me hiciste el amor, ¿Y hoy? ¿Ahora qué? ¿Te vas a ir de nuevo?
Pablo descargaba los últimos chorros, se sacudió el pene, bajó la cadena y se lavó las manos.
-Dejé a Amanda, le dije...le dije que era gay y que, bueno no la amaba, no quería estar con ella.
-¿Y ella...que dijo?
Pablo le dio un beso a Román. -No sé que decirte...lo tomó creo que bien, me dijo que me fuera tranquilo, que viviera lo que tenga que vivir con un hombre que ella me va a esperar porque sabe que yo regresaré a ella de una u otra manera.
-¿Tu la dejaste por mí o la dejaste porque te diste cuenta que eres gay?
-Gracias a ti me di cuenta de las cosas, pero lo hice por mi. Desayunemos que tienes que ir a la universidad.
Román recibió un correo de la ONU notificando el viaje y enviándole los boletos electrónicos, para dentro de 15 días.
-Yo te llevo al aeropuerto. ¿Gerardo sabe de esto?
-No, no le había dicho porque era el momento cuando me amenazó y me dijo muchas vainas, me iba a escapar con este viaje. -Recibió un WhatsApp de Tomás.
-Victor intentó suicidarse, estamos en la clínica de tu novio.

Desayunaron y se fueron a la clínica. -Yo te acompaño pero no entro a la habitación aprovecho y veo al jefe.
-¿Le vas a contar que ya me montaste en la olla?
-Todo lo bonito que estaba teniendo esto y dices ese comentario tan...
-Disculpa, era broma.
-Luego de ver a tu amigo ve a ver a Gerardo, se va a poner contento.

-Marico, te vas a matar el día que inauguramos la tienda, ¿Tu eres pendejo?
-Son muchas cosas Manuel.
-Coño eres eyaculador precoz, vamos a buscarte a alguien que te ayude, un psicologo, un urólogo, un brujo, tu dime qué necesitas y yo te ayudo pero no hagas estás pendejadas. Ah bien bello, ¿este imberbe que hace aquí?.
-Yo le avisé, Victor me dijo que...
-YA, YA, YA. yo me voy que tengo vainas que hacer, vámonos Tomás.

Roman estuvo un rato con Víctor se abrazaron, lloraron y prometió verse de nuevo en la tienda y apoyarlo en lo que necesitara. Fue a ver a Gerardo.

-Nené, que bueno que viniste ¿Cómo estás?
-Bien viejito, ¿y tú? Te veo con mejor cara. 
-Si, me siento mejor, que tal la Universidad ¿No tenías que estar allá?
-La uni bien, voy más tarde, vine a ver a...se cayó pues para Gerardo Braulio se había muerto.
-A Braulio, que ahora se llama Victor, tranquilo, yo autoricé que entrara.
Gerardo le dijo que ya sabía que Pablo se había quedado a dormir en casa, algo que le hizo quebrar la voz, pero que le alegraba que la incipiente relación prosperara.
Román le contó lo del viaje pagado por la ONU y le fastidió no poder acompañarlo y diciéndole si no podía retrasar el viaje, cosa que Román le dijo que no pues eran varias personas contactadas y estaba todo planificado para esa fecha. Le recordó que Pablo lo llevaría al aeropuerto.
-Dame un abrazo nené. -Román lo abrazó y se dieron un beso.
-Cuando salga de aquí quiero cogerte.
-Primero recupérate bien viejo.

Carlota brincaba sobre Manuel gimiendo mientras manoseba sus pechos. Manuel la cogía de las caderas y la movía. La detuvo, ella se levantó un poco y Manuel la penetró por el culo, Carlota gritó pero enseguida comenzó a moverse.
Manuel tomó su celular. -Entra a mi cuarto- Le dijo a Tomás que a los segundos estaba abriendo la puerta y vio a Manuel en pleno sexo con la chica.
-Entra. -Carlota volteó a ver a Tomás y lo saludó y siguió brincando mirando a Manuel.
-Bájate, bájate. -Le dijo a Carlota y le dijo a Tomás que se acercara. -Ven, mámenlo juntos, sáquenme la leche los dos, quiero verlos.
Tomás y Carlota estaban frente a frente entre el pene de Manuel, ella se sonreía y comenzó a lamer, él también. Ella se lo metía en la boca, Tomás la veía y luego pasaba la lengua, sus bocas se encontraban y se besaban. El pene de Manuel estaba bañado en saliva mientras ambos seguían mamando y se turnaban para metértelo en la boca.
-Prueba que te coja, lo vas a disfrutar. -Le susurró Carlota que luego volvió a sonreírle.
-¿Quieren leche?
Ambos estaban lamiendo el pene cuando Manuel comenzó a eyacular, el semen caía en los rostros de ambos. El pene perdió erección y los chicos se besaron nuevamente mientras saboreaban el semen.

-Te presento a Tomás, él será de ahora en adelante tu jefe, a él le rendirás cuentas y estará pendiente de todo lo relacionado a ti y las otras chicas. Los dejaré solos, ya las otras chicas vienen y él les dará las instrucciones.

15 días después...

Román terminaba de meter cosas en la maleta. Hablaba con Pablo por el celular.
-Que chimbo que no me bajes tú.
-Chamito...Amanda me pidió este favor, que la ayudara con lo de su mamá hospitalizada.
-Ya me lo dijiste, pero igual.
-Te lleva Juan, me vas avisando cualquier cosa.
-Seguro.
-Un beso, cuídate y buen viaje, baja con tiempo. Un besote.

Dos horas después llegaba Juan para buscar a Román y bajarlo al aeropuerto.
-Bájame en mi carro, para no llevar esa camioneta.
-Como quieras, ¿cuando suba lo dejo aquí?
-Si, bueno si tienes algo que hacer úsalo y despues lo dejas no hay rollo.

Cuando iban cruzando el segundo viaducto. Detrás de ellos venía una camioneta. Juan la vio pero siguió pendiente de la vía. 300 metros después del túnel venía una alcabala, así que justo después del túnel la camioneta se acercó al carro de Román y disparó al caucho, Juan perdió el control y chocó contra la.montaña. Los cuatro hombres salieron de la camioneta y dispararon al conductor, Román salió del carro pero uno de los hombres lo detuvo y lo montó en la camioneta. A la salida del túnel hay un retorno, doblaron ahí y regresaron a Caracas.
Sonó el celular del chico, el hombre que tenía al lado abrió el celular, le quitó la batería y el chip y lo lanzó al barranco.
-¿Quienes son ustedes? -El hombre de al lado le dio un golpe a Román.
El conductor se volteó a ver a Román.
-Nos mandó tu amigo Federico Hernández.




jueves, 10 de diciembre de 2020

Fiebre 9. Capítulo 9

 


Victor buscó a Román y lo llevó a la oficina.

-El imbécil de tu hermano me golpeó. 
-Quédate quieto para limpiarte. Manuel es así Román, es un...
-Asesino, dilo, a ti te trata bien pero es un asesino y malandro.
-Es el único que me ha ayudado.
-¿A costa de qué? Este negocio viene de la droga y la corrupción, ¿Eso es ayudarte?
-Te recuerdo que tú estás en la misma posición que yo, hasta peor, no trabajas y el viejo te mantiene y te paga todo, todo Román y no sabes cómo va a terminar eso.
El chico se bajó del escritorio y pasó sus manos por la cara reconociendo lo que Victor le dijo. Victor se acercó y le dio un beso. 
Tomás los veía desde la puerta entreabierta.
Siente una mano que le aprisiona con fuerza la boca y lo jala hacia atrás, llevándolo a uno de los probadores.
-Deja a esos dos tranquilos.
-Te metes mucho en los asuntos de Víctor.
-¿Quieres trabajar para mí?
-¿Acaso no trabajo ya para ti?
-Mmmm muy observador. Esta tienda es una parapeto para tener a Víctor entretenido y que gane plata, pero tú, aquí tienes un sueldo y comisión, no tienes casa, te botaron a juro de Los Roques, el novio del carajito que está con Víctor, no tienes donde caerte muerto y vas a cumplir 30 años. Conmigo vas a ganar dinero, dólares, muchos si haces lo que te digo.

-Victor, no sigas por favor, ya te lo he dicho antes, no quiero nada contigo.
-Eso se lo dijiste a Braulio. -Seguía besando a Román, comenzó a desabrocharle el pantalón al chico mientras hacía lo mismo con el suyo.
Victor metió la mano en el interior del chico, se estremeció y acabó. Cerró los ojos y comenzó a llorar.
-No sirvo para nada, vete de aquí Román, déjame solo.
-Victor no te pongas así...tu...
-No me digas nada chamo, déjalo así, vete.
-HEY HEY HEY no te vayas niño. Ya que todo el mundo se fue y estamos nosotros cuatro. -Vio a Víctor que se le notaba que había llorado. -¿Que le hiciste a Víctor?
-Nada Manu, nada. -Manuel vio el pantalón desabrochado de Víctor.
-Te viniste antes de cogerte a este. Ay, en fin, Victor me llevo a ¿Tomás? Va a trabajar conmigo.
-¿Qué? ¿Tú te volviste loco?
-SHH, SHH, SHH. Loco se volverá mariconeando en este trabajo. Papito prometo buscarte mañana a una loca que trabaje aquí pero a este me lo llevo.
-¡Tomás! No lo hagas. -Manuel sacó su arma y apuntó al chico, Tomás le sostuvo el brazo a Manuel. -Tranquilo, no hay que llegar a tanto, yo me voy contigo.

Román salió de la oficina y se fue de la tienda.

-Victor, felicidades por este local, sácale el mejor provecho, mañana tienes a un empleado aquí. Déjame solo con Tomás, sal.

-Quiero que te vengas hoy a vivir conmigo, no sé dónde vives pero te vienes ya a mi casa.
-Tengo que buscar mis cosas.
-¿Que? ¿Cuatro trapos? Deja esa mierda, vas tener muchísimo más que eso. Te vas a encargar de mis chicas de compañía, unas nenitas.
-¿Prepagos?
-Prepagos pero tiernitas, la más vieja tiene 18 años.
A Tomás le entró el miedo por dentro y se le notó en el rostro.
-Tranquilo, trabajarás con clientela fija, de la casa, tu tienes que estar pendiente de las chicas, del pago y que ellas no las maltraten y estén perfectas cada vez que vayan a trabajar. Tenemos test para el coronavirus.
Vámonos a que conozcas tu nuevo hogar.
¿Se te da bien lo de dar culo?
-¿Qué?
-Tranquilo, vas a darme culito.

Manuel y Tomás se fueron y Víctor quedó solo con la excusa de acomodar unas cosas antes de irse.
Entró a su oficina y se puso a llorar desconsoladamente. Luego de unos segundos se limpió la cara con sus manos. Y abrió una de las gavetas y se le quedó mirando.

-Coño, hay que regresar, se me quedaron las llaves de mi casa en la oficina de Víctor.
-Menos mal que estamos cerca
Llegaron a  la tienda y Manuel comenzó a golpear el vidrio de la puerta, lo hizo tres veces y no hubo respuestas.
-A lo mejor se fue.
-No, todo está encendido, no atiende el celular y su carro está ahí. Mierda. Muévete.
Manuel se echó para atrás y buscó uno de los tubos que bloquean los puestos de estacionamiento, lo alzó y lo lanzó al vidrio.
-¿ Qué coño haces?
-Entrando. VICTOOOOR, VICTOOOOOR -Fue a la oficina y encontró a Víctor tirado en el piso con los brazos ensangrentados.
-Coño de la madre TOMÁÁÁS, TOMÁÁÁÁS. -Cargó a Víctor y lo sacó de la tienda.
-Quédate en la tienda, ya llamó para que te releven. Y te vas a la Clínica.
-¿Que clínica? -Tomás se quedó ahí parado en medio de la tienda sin saber que hacer.

Román estaba haciéndose unas arepas y tenía un par de cervezas en el congelador. Buscaba el queso y la mantequilla. Pensaba lo que le había dicho Victor, luego el triste momento antes de tener sexo con él, Tomás y como lo convencieron de pertenecer a la.mafia de Manuel y por supuesto Pablo era lo que ahora dominaba su mente.

Tocaron el timbre del apartamento.
-Coooño ¿quien será a esta hora? Que no sea del condominio, yo no me encargo de eso.
Abrió la puerta, se sorprendió. Apoyando su mano en el marco Pablo le sonreía con un six pack de cervezas en la otra mano. -¿Me puedo quedar hoy aquí?
Román se sonrió y le dió paso a Pablo. Cerró los ojos dejando atrás la puerta cerrándose sola.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Fiebre 9. Capítulo 8

Willy y Federico salen del túnel y el carro del que hablaba estaba ahí junto a otros. El vehículo era viejo y medio destartalado, pasaba desapercibido. Con tres enormes bolsos cada uno, los montaron en el carro y partieron al barrio del oeste, su nuevo hogar.


Federico caminó el barrio custodiado por cuatro sicarios de la zona, saludaba, hablaba con la gente, negociaba, controlaba cada cosa que ocurría en el barrio. Era su momento, era poderoso, era el alcalde de su barrio.
En el barrio se hizo su búnker, por fuera era un rancho más, por dentro era un lugar con todas las comodidades. 

-Yo los ví de lejos peleaban, peleaban cómo si fueran ¿Novios? -Román vio a Pablo y este bajó la mirada. - En fin, iré al grano, tu jefe o sea tu novio me buscó a mi casa con unos matones que me llevaron a la clínica ¿Está enfermo tu jefe? Anyway, me dijo que me alejara de ti o simplemente me despachaba. Ustedes dirán está pana si es arrecha echando el cuento de lo que le dijo Gerardo, la van a matar igual, pero no, viéndolos a ustedes en la panadería y ahora aquí siento que hay algo entre ustedes, entonces le dije a tu novio que yo podría formar parte de su relación, vivir los tres, compartir la vida juntos.
Pablo se levantó del asiento y se fue a buscar su moto, Román se levantó a detenerlo y Amanda lo tomó del brazo.
-Déjalo, lo estresó el tema.
-Ponte el tapabocas. -Le dijo Román.
-¿Ya tuviste sexo con él verdad? Yo sabía, yo sabía que Pablo era bi y eso me excita más. -Román puso los ojos en blanco y se levantó.

-Bueno, todos me dejan, que lo piensen yo estaré esperando, Gerardo ya me pagó.

Román llegó a su carro. -¡Esta mujer está loca! -El chico llamó a Pablo pero tenía el celular apagado.

La apertura de la tienda Christian Dior en Caracas no tuvo la espectacularidad que esperaban por el tema del Coronavirus, igual la abrieron pues era un proyecto que tenía un retraso de un año.
Un par de medios de comunicación, Victor, los dos empleados y hombre que le abre la puerta a los clientes, Román, tres personas más y Manuel. Cumplieron con los protocolos de higiene y distanciamiento.

-No he vuelto a saber de ti desde que me trajiste para acá.
-He tenido algunos problemas.
-¿Con el matón de tu escolta?.
-No hables así.
-Quiero cogerte, ¿Vamos a la oficina?
-Te noté muy amanerado conversando con la periodista y otras personas.
-Es una exigencia, tengo que botar plumas en este trabajo para que las clientas vengan, les gusta una loca.
-¿Que vaina es esa? Por Dios, por eso que no avanzamos en materia de derechos LGBT.
-Ay yo no le para a esa mierda, a mí que me paguen, si quieren a una loca seré loca.
-¿Y eso te lo pidió Victor?
-Victor y ese tipo que está allá.
-Manuel.
-Ese, parece que es el dueño.
-De ese si tienes que preocuparte, ese es un bicho corrupto, asesino, narco y se tira a quien sea.
-Bueno no sé diferencia mucho de tu novio. Está buenísimo, pa tirármelo.
-Le dices que te coja y lo hará.
-¿Ya te lo tiraste?
-No, no me interesa. Voy a hablar con él.

-Manuel.
-Carajito...el putico de Gerardo, te tiene contento dándote todos tus caprichos, puedes tener lo que quieras con ese viejo.
-Así que tue eres el dueño de esto. ¿Y le dijiste a Tomás que se comportará amanerado? ¿Qué clase de comentario es ese?
-Primero, cagaleche no soy el dueño de esto, es el señor Víctor Coll y segundo si, le sugerí eso a Víctor. ¿Quieres ser tu el amanerado que trabaje aquí? Y así te coge Victor. -Se acercó al oído de Román- Cuando era Braulio nunca te cogió por qué acababa muy rápido.
-Eres una basura.
-Dime algo que no sepa. Por cierto carajito tu amiguito Federico está detrás de ti para matarte, yo le diría a Pablo que te ponga más escoltas, en cualquier momento amaneces en una bolsa negra.
-¿Tu me estás vigilando?
-Eres poquita cosa para estar pendiente de ti, pero tengo ojos en todos lados.
-Ojalá hubieras muerto.
Manuel lo pegó contra los entrepaños donde había ropa y le apretó más boca del estómago.
-Tú no querrás que tu papi se quede nuevamente en silla de ruedas ¿verdad? O tu mami pierda el bebé. 
-Mátame a mi mejor. -Le decía hablando con dificultad.
-Eso se lo dejo a Federico y yo estaré ahí para ver cómo mueres. -Lo soltó. -Por cierto, deja a Víctor en paz, no lo ilusiones ni le des alas pensando que algún día serán novios.
-Te quieres seguir cogiendo a tu hermano.
Manuel lo llevó a un rincón alejado de la poca gente que había.
Le dió un golpe en la cara que lo tumbó al suelo.
-No me provoques maldito hijo de puta. -Sonó su celular.
-Manu, se escaparon y por el túnel-
-Maldita sea, ok, voy para allá- 

El agua caliente de la ducha empañaba los cristales y el espejo del baño. Willy tenía a Federico pegado a la pared mientras lo penetraba, le abría las nalgas, Federico reía con cada empujón. -Coño de la madre, hasta cuándo vas a meterte esa porquería antes de tirar conmigo.
-Cógeme y cállate negro.
Willy le bajó la espalda y siguió moviéndose con fuerza mientras Federico gritaba excitado. El agua les caía a ambos mientras tenían sexo. Willy le tomó el pene al chico y lo masturbaba. Sacaba su pene y lo volvía a meter. Lo volvió a sacar y volteó a Fedrico. -Móntate y agarrate de mi cuello.
El chico se guindó del cuerpo de Willy y este lo penetró, ahora lo tomaba de las nalgas para moverlo y que su pene entrará dentro de Federico que seguía gritando.
Willy lo bajó, cerró la llave del agua y comenzó a masturbarse.
-¿Me agachó negro? ¿Me vas a dar lechita? -Federico se arrodilló abriendo la boca y sacando la lengua para recibir todo el semen, pero los chorros cruzaron la cara del chico cayendo en sus mejillas y ojos. Federico se reía mientras Willy se estremecía soltando las últimas gotas de semen.
Salieron de la ducha, se secaron y Federico se tumbó en la cama. Willy fue a la nevera a buscar dos botellas de medio litro de champaña y las llevó a la habitación.
-Brindemos por el nuevo jefe del barrio oeste. Porque ahora sí tienes todo el poder de la ciudad.
-¡Salud negro! No joda y ni siquiera tengo 20 años y soy el capo de esta mierda. Bebieron la botella completa y ambos quedaron tumbados en la cama mirando al techo.

-Negro, luego que organicemos las bandas aquí hacemos lo que te dije. Quiero traer a Román para acá.
-Si va. Lo de las bandas hay que montarlo ya. El negocio no puede parar y esta gente necesita que los lleven por el carril.
-Negro, otra cosa, mierda creo que hoy me he metido más rayas que otro día...ajá, mira negro. Tú te le volteaste a Manuel y eras su mano derecha el hombre de confianza. Marico en cualquier momento te tengo que matar papá. ¿Y si me traicionas a mi? Yo no me la voy a calar.
-Soy más peligroso muerto que vivo carajito, no creas que no he pensado en esa posibilidad que me dejes pega'o, ya eso está arreglado.
-Coño marico, menos mal que estás enamorado de mi, me odiaras ya estaría muerto. Me jodí entonces, no me quieres negro.
-Esto es un negocio y va más allá de lo que pueda sentir por ti.
-AAAAH huevón, no joda maté a Pastor, ya no te estorba y me dices esa vaina.
-Mataste a Pastor porque quisiste.
-¿Quise? Ese mamagüevo nunca estuvo de nuestro lado.
Willy se puso sobre Federico y le dió un beso en la boca. -No me traiciones tu a mi carajito, porque si, estoy enamorado de ti guevón pero no voy a permitir que me quites lo que tengo desde yo tenía tu edad o menos.Este cuerpo tiene puñaladas, balas y hasta cárcel para que venga un mocoso a joderme. -Otro beso y ahora Federico respondió a ese beso.
-Hazme el amor de nuevo negro.

martes, 8 de diciembre de 2020

Fiebre 9. Capítulo 7

 Román se despertó con la alarma y brincó de la cama directo al baño. Se duchó, se vistió rápido y salió de su habitación para entrar a la de Pablo y darse cuenta que no estaba y la cama estaba tendida, se fue a la sala y lo vio sentado en el sofá con una taza de café y revisando el celular y ya vestido.

-Hola.
-Hola, ahí tienes una arepa y café.
-Pensé que íbamos a desayunar juntos, no me esperaste.
Pablo sin levantar la mirada del celular le dice que hay que salir rápido a la universidad.

Román se fue en su carro y Pablo en la moto, iba detrás. Llegaron a la universidad, el chico se puso la mascarilla solo para no tener que dar explicaciones, se colocó gel en las manos y lo guardó en la guantera. Salió del carro.
Pablo estacionó la moto y se acercó a Román.

-No puedo creer que lo que pasó anoche pase por debajo de la mesa, como si nada, un tire más para ti.
-Fue un tire más para mí. -Le hizo un gesto con la cara y la mano para que siguiera hacia el módulo.

Gerardo recibía en la habitación de la clínica a su abogado para ajustar varios asuntos referente a su bienes.
-¿Entonces quedó claro todo?
-Gerardo has sido muy específico y me ha quedado claro.
-Ponte la mascarilla. Quiero que mi nené esté cubierto.
El abogado por dentro se reía al ver a un hombre de 56 años hablando de su "nené" cuando el nené es un hombre también. -Román estará protegido Gerardo, aunque me parece una locura lo que haces, todo va a salir como lo has dispuesto.
-Sal de aquí y ponte en eso.
-Chaaaao Gerardo, cuídate mucho y haz caso.

El abogado salió e inmediatamente Gerardo cerró los ojos y se quedó dormido pero en el momento que salía el abogado, a los segundos entraba otra persona.
Se puso a los pies de la cama apoyándose en la madera. Movió la cama con fuerza y Gerardo abrió los ojos.
-Vaya...tuve mis dudas que habías muerto, pero esa parafernalia en la prensa y redes sociales lo manejaste muy bien.
-Si se hacen las cosas se hacen bien, aunque hay algunas dónde las he cagado.
-Tuviste que morir para enterarme que trabajaba para tus negocios.
-Primer error, ser descubierto, segundo error confiar en tu hijo y me dio una puñalada por la espalda, pero sacando eso ese carajito sabe moverse haciéndose con el negocio en el barrio del este y va a conquistar el barrio del oeste. Supo hacer las cosas para que gente que me temía se me volteara.
-¿Y Pastor?
-Desaparecido supongo que hizo lo mismo que yo, desaparecer para retomar todo desde otro lugar.
-Jodidos estamos. Y mi hijo casi que es mi jefe.
-Tu hijo es un hijo de puta y por eso con escasos 18 años es el dueño del mundo.
-Mataste a mi mano derecha.
-Te metiste con mi familia Gerardo.
-No se te ocurra matar a Román.
-No me interesa, dile eso a tu hijo que él si quiere matar al pendejito ese. -Sonó el celular de Manuel.
-Perfecto, esperemos. -La policía van a mi casa a allanar la y ahí está tu hijo y Willy.
-Mi hijo es un caso perdido.
-Me voy Gerardo, tengo vainas que hacer. Espero que sufras que jode con ese cáncer, que te consuma, te pudras, quería matarte pero es muy fácil tu muerte así.
-Que generoso.
-Adios.

La policía rodea la casa de Manuel y cuando todos están en su posición, hacen el llamado para que abran pero varios entran rompiendo las ventanas, Feferico, Willy y cuatro hombres más sacan sus armas y corren en distintas direcciones. Willy coge del brazo a Federico, van disparando a los policías mientras corren hacia uno de los salones. La policía mata a dos de los hombres que estaban dentro.
Willy y Federico entra a una pequeña habitación y una puerta falsa en el piso la abren y se lanzan al hueco. Willy le pone candado a la puerta por dentro, ya no había manera de regresar, aún se escuchan disparos. 
-¡Espera Federico, espera! 
-¿Que pasa? Hay que salir de aquí.
-Este túnel es secreto, lo supe porque escuché a Manu hace unos años decírselo a alguien, lo usó varias veces para escapar. Aquí abajo hay dinero y drogas, nos vamos a llevar ambas cosas, las que podamos y de ahí nos vamos al oeste, hay un carro a la salida de este túnel.
-Coño...¿Y cómo sabes que estará ahí?
-Confía.
Corrieron buscando los bolsos con dólares y con droga.

Los escoltas entraban con una mujer que la tenían tomada de los brazos, la empujaron para que entrara a la habitación de Gerardo.

-No entiendo que hago aquí ni se quién es usted. Me sacaron de mi casa a empujones.
-Soy el jefe de tu marido y para ponerte claras las cosas, vas a dejar libre a Pablo y te vas de su vida, te pierdes, ahora sí no quieres dejarlo estás en todo tu derecho pero los gorilas que te trajeron acá te van a matar.
Amanda se puso nerviosa pero trató que no se le notará. -Ajá ¿y usted es su papá, el jefe o es el amante de mi novio?
-Yo te dije quien soy. Quiero que te olvide de Pablo porque yo tengo otros planes con él.
-Usted es gay.
-Si.
-Si usted lo que quiere es quedarse con Pablo yo le tengo una propuesta, a lo mejor le gusta.
Gerardo se ríe y deja que hable.
-Podemos tener una relación los tres, vivir juntos, poliamor.
-Poliamor, poliamor, ¿Estás enamorada de mi? Yo no te conozco y además no me interesa Pablo. Yo quiero que Pablo se quede con mi novio, voy a morir pronto y él es la persona que quiero para mi chico.
-Aaaaaah ya, ya, ya. Se a quien te refieres, conocí a ese niño la otra vez que me los conseguí en una panadería.Un chico muy guapo, no es Pablo porque Pablo está buenísimo.
-¿Crees que Pablo le eche bolas y tenga sexo con mi novio?
Amanda se relajó, vio a los escoltas y se acercó a Gerardo, ellos se movieron para detenerla pero Gerardo los detuvo y les dijo que salieran.
-Pablo me complace en cualquier cosa que le pida en la cama, no será difícil que haga eso. Si usted me favorece con una buena tajada de dinero yo pongo a Pablo a tirar con ese niño y yo los acompaño.
-Caramba yo te estoy invitando a qué desaparezcas de la vida de Pablo pero lo que quieres tu es unirte a esa nueva pareja.
-¿Por qué tengo que dejar a mi novio que amo y me ama si puedo agregarle más picante a la relación?

Román salía del módulo y 50 metros estaba Pablo, el chico se acerca.
-Listo, terminé. -El módulo se quedó solo en escasos minutos y Román decidió hablar con Pablo.
-¿Qué pasó, por qué me rechazas? Pablo yo sentí que disfrutaste anoche, estabas concentrado, apasionado, me hiciste el amor y ahora me ignoras. -Román se le acercó a centímetros. Pablo lo agarró del brazo y lo sacudió pidiéndole que dejara el tema ya, pero Román intento besarlo y Pablo se molestó y estaban discutiendo.
A lo lejos los veía Amanda y se acercó rápidamente a ellos.
-Pero que casualidad, de nuevo nos conseguimos mi amor y de nuevo te veo con Román.
-Amanda, ¿Qué haces aquí?
-Vine a dejar un pedido, me encanta haberlos encontrado, quiero hablar con ustedes.

Román la veía extrañado y vio a Pablo que se encojió de hombros.




lunes, 7 de diciembre de 2020

Fiebre 9. Capítulo 6

 Román y Pablo estaban en la cocina del apartamento. Pablo estaba viendo que preparaba para cenar y Román buscaba cervezas en la alacena para ponerlas en el congelador.


Román estaba en boxer y una camiseta. -¿No quieres cambiarte, ponerte más cómodo?
-No traje nada.
-Quédate en interior o te pones algo de tu jefe.
-¿Quieres que me quede en interiores?
-Como tu quieras.
Pablo se quitó la camisa, se le marcaban los pectorales y los abdominales, unos vellos rebajados cubrían su pecho. Se quitó los zapatos y el pantalón. Se dejó puesto el interior que era blanco.
-¿Así está bien? -Román venía con dos cervezas en la mano y se quedó paralizado al verle el cuerpo a Pablo, apoyó las botellas en el mesón, su cuerpo empezó a encenderse en fiebre. -¿No te gusta? -El chico no hablaba y Pablo metió su mano en el interior acomodándose el pene. -Voy a ponerle pavo a los sandwiches.
Román cogió las botellas de nuevo. -Lávate las manos primero antes de tocar el pavo. Puso las botellas en el congelador, el frío de la nevera le provocó un escalofrío. -¿Estás bien? -Pablo le tocó el hombro y quitó la mano inmediatamente. -¡Coño, estás que quemas carajito! ¿Te sientes bien?
-Si, si...ya se me pasa. -Miró a Pablo mientras armaba los sandwiches. -Cuando te lo mamé no te vi ese cuerpo...
-Coño estaba vestido.
-Estás demasiado bueno.
-Dime en que cuarto voy a dormir.
Ramón se le acercó y lo besó. Seguía caliente pero no tanto como cuando Pablo lo tocó.
-Vas a dormir conmigo, como la otra vez.
-¿Y para que quieres que duerma contigo?
Ramón volvió a besarlo. -Para cumplir con la orden de Gerardo.
-Mira chamo, esta bien que estemos con la joda de besarnos y que me lo hayas mamado pero hasta ahí.

Terminó de preparar cuatro sandwiches y se fue a duchar, Román hizo lo mismo.

Se colocó de nuevo el interior y regresó a la cocina. Esperó a Román para sacar las cervezas.
-¿Y ahora que el Manuel no murió? Hay que hacer algo. -hubo un silencio y siguió hablando. -Mi mamá va a tener un hijo de ese tipo.
-¿Tu sabías que Gerardo y Manuel tienen negocios juntos? Gerardo no lo sabía hasta que "Manuel murió".
-Pero si ambos se han jodido mutuamente.
-Manuel no le importa matar o sacar del medio a quien sea.
-Ese tipo creo que es más peligroso que el viejo. Braulio, perdón Victor debe estar feliz que su hermano está vivo.
-Si pues...
-Ambos terminaron de comer y se sentaron, separados, en el sofá tomando cervezas, ya llevaban tres cada uno y Pablo buscaba las cuartas.
-Tu no deberías estar tomando, mañana comienzas clases. No entiendo si sigue la cuarentena permiten las clases presenciales.
-Creo que esta semana harán pruebas van a dividir los salones y el profesor dará clases en una mientras el otro grupo en otro salón lo ve por una pantalla.
-Que vaina tan loca.
-Si no funcionan nos mandan a casa y será via zoom o skype o google meeting, no sé.
-Mañana me toca sembrarme en la universidad hasta que salgas.
-Para que no te aburras, te distraes con alguna alumna o alumno o profesora o profesor y te los tiras en un baño.
-Voy a ignorar ese estúpido comentario. Gerardo te debe amar hasta el infinito para pagarte la mitad de la carrera de una vez, bueno y hacer todo lo que hace por ti.
-¿Estás celoso o es envidia?
Pablo se bebió lo que quedaba de la botella y se puso de pie. -Vamos a dormir que mañana es un día largo.
Román se levantó, bebió la cerveza y comenzó a caminar hacia la habitación, Pablo iba detrás. Una vez en la puerta, el chico la abre y voltea a ver a Pablo. -Tu cuarto es el que están al frente, hay sábanas y toalla. -Entró a la habitación y cerró la puerta dejando a Pablo afuera. Él  se rió y se metió en la otra habitación.

Pablo se tiró en la cama boca arriba con la luz apagada, se quedó pensando en muchas cosas; Gerardo, su novia, el trabajo, Manuel. Y Román. Un chico que tenía meses viéndolo, pero apenas escasas semanas trabajando y compartiendo con él y lo había puesto a repensarse cosas. Trataba de dormir pero no podía, a su mente llegaban momentos de adolescencia con sus primos que se masturbaban juntos, se besaban y algunos intentos de penetración. Otro hombre que le hizo sexo oral, pero no había pasado al otro nivel y ahora con Román sucedió lo mismo y el chico quería traspasar los límites sumado a eso la insistencia de Gerardo de conquistarlo, una solicitud que veía absurda. Cerró los ojos y se puso de lado metiendo una almohada entre sus piernas. Su pene le recordaba que había algo sin terminar.

Roman estaba tumbado en la cama desnudo y profundamente dormido, las cervezas lo durmieron. De repente se abre lentamente la puerta, Pablo entra y pone la mano en el interrumptor, toca el de abajo y enciende las lamparitas de las mesitas de noche, le pareció una romantica opción para el momento, borró ese pensamiento cursi de su mente. -Esto es solo sexo. -Se puso de pie a los pies de la cama, miraba a Román que seguía dormido, se bajó el interior y se lo quitó, sacudió con su mano su pene ya erecto, lubricaba. Se montó en la cama arrodillado y se acercó al chico gateando, de su pene colgaba un hilo de líquido que cayó en el muslo de Roman. Llegó a la boca del chico y lo besó suavemente hasta despertarlo.
-Shhhh no te muevas, cierra los ojos. -Pablo comenzó a besarlo delicadamente por la cara, bajó al cuello, al llegar a sus tetillas las lamió hasta sentirlas duras y fue bajando mientras seguía besandolo. Llegó a su entrepierna y lo besó en el vello. Pablo nunca le había hecho el sexo oral a otro hombre pero al ver el pene del chico que rozó con sus labios, se lo introdujo en la boca mientras sus manos jugaban suavemente con los testículos. Román se movía, su pene tambien lubricaba. El chico soltaba débiles gemidos mientras sentía la lengua de Pablo que dejó el pene y bajó a lamer los testículos. Levantó las piernas de Román y las echó hacia el pecho del chico hasta que el culo quedó levantado y frente a la cara de Pablo. Comenzó a lamerlo, le pegaba la boca y succionaba, lo mordía y le metía la lengua, mordía las nalgas, subía al pene volvía a mamarlo para regresar al culo de nuevo. Levantó su columna y su pene rozaba el culo del chico que lo contraía. Pablo tomó el pene y lo golpeaba contra el culo del chico, escupió en su mano y la pasó por el culo dos veces, luego en su pene y comenzó a penetrarlo lentamente.
Una vez dentro de Roman que movía la cabeza hacia atrás, Pablo se puso sobre el chico y comenzó a moverse. Movimientos suaves pero firmes, movía su cadera hacia arriba, luego a los lados y de manera circular. Se acercó a su boca y lo besó apasionadamente. La boca de Román estaba seca hasta que el contacto con Pablo se humedeció y se fundieron en el beso. Mientras se besaban Pablo no dejaba de moverse, Román gemía, se estremecía, su pielnse erizaba y comezó a subirle la temperatura. Pablo sintió el calor pero la sensación en su pene fue tan excitante que no dijo nada, lo estaba disfrutando y siguió moviéndose.
-Pablo, Pablo, que divino, aaah, aaah, no pares.
-Tranquilo no voy a parar. -Se incorporó un poco y puso al chico de lado sin retirar el pene y continuó moviéndose, Román comenzó a gemir con más fuerza y Pablo a moverse más rápido. El chico levantó una pierna y el pene entró por completo. Entraba y salía con rapidez, Román soltaba quejidos de placer, Pablo apretaba los dientes intentando no acabar todavía. Volteó al chico boca abajo y esta vez Román si gritó, apretó el esfínter y Pablo soltó un -¡Coño! -La sensacion fue placentera tanto que acabó dentro del chico pero no paró de moverse por varios segundos más hasta que el cansancio lo detuvo y se tumbó a un lado.
Roman escuchaba la fuerte respiración de Pablo, cerró los ojos, escucharlo lo complacía, ambos habían disfrutado. El chico se volteo para besar a Pablo. Apenas rozó los labios Pablo se levantó de la cama.
-Esto no debió pasar. Que decanses Román. -Se fue a su habitacion.
Román quedó desconcertado. El sexo con Pablo había sido hermoso para él, se sintió protegido, amado, cosas que no había sentido con Gerardo ni con el sexo en la ducha con Tomás.
Se levantó y fue hasta la habitación de Pablo. Se estaba duchando, iba a entrar al baño pero pensó que no era el momento.

Pablo se duchaba como si nada, tranquilo, se enjabonó todo el cuerpo, limpiaba su pene con esmero y se lavó el cabello.
Salió del baño con la toalla puesta y asi mojado se tumbó en la cama.
A su mente llegaba Román, una y otra vez la película de su encuentro sexual la revivía, hasta que se quedó dormido.



viernes, 4 de diciembre de 2020

Fiebre 9. Capítulo 5

 -Coño te pusiste blanco como un papel.

-Tú...no estabas...
-Brutal la tienda, quedó arrechísima. ¿Quién es este Victor?
-El nuevo empleado.
-¿Ya te lo tiraste? Eres capaz.
-Mucho gusto, Tomás.
Manuel ni siquiera lo miró ni lo saludó, siguió viendo la tienda.
-¿Dónde estabas, por qué desapareciste?
-Negocios Victor, te dije que te buscaras un empleado que fuera bien loca. Este un machito. ¿Te lo quieres tirar o que te coja a ti el varoncito?
-¿Victor quién este pana?
Manuel lo agarró de la franela y lo pegó del mueble de la ropa. -Este pana es el dueño de esta mierda cabeza e güevo, el que te va a dar de comer. -Soltó a Tomás. - La semana que viene estoy aquí para la inauguración. Te quedó muy bien el local, sácale provecho a esta mierda. A este bótalo que no te sirve.
-Ya Victor me explicó lo que tenía que hacer y como comportarme.
Victor, descarta al pana y dale un pago por las molestias.
-Ya se le hizo el uniforme.
-Se hace otro ¿Cuál es el peo?
-Manuel, me dijiste que yo me haría cargo de la tienda y las decisiones las tomaba yo, que tú no tendrías nada que ver y no tenías tiempo.
-Ahora si tengo tiempo y quiero supervisar.
-Tomás se queda.
Manuel le dio un beso a Víctor, le metió la lengua, Tomás los miró y luego vio para otro lado.
-Dale cógetelo o que te coja, disfrútalo.
-Más te vale que trabajes bien aquí, porque si mi hermano no te bota yo lo haré. -Manuel salió del local despidiéndose levantando la mano.
-¿Tu hermano? ¿Ustedes...?
-Tomás ve tu solo a la tienda, yo me quedo aquí.
-¿Es tu hermano?
-Ve, luego si no es tarde vienes para acá.

-¿Ya resolviste todo eso? Quiero tener todo blindado para cuando llegue el inevitable momento. -Gerardo hablaba con el abogado que le llevaba sus asuntos personales.
-Tranquilo que ya está listo eso y lo de tus hijos también.
-Mis hijos...que lejano suena eso.
-Estás amarillo Gerardo e hinchado.
-Hoy me drenan y espero por un tratamiento alternativo para el cáncer que tengo. Voy a estar bien quita esa cara, cuando salgas llama a Pablo.

-Marico este trabajo que me conseguiste...verga panita, no creo que dure, una parranda de locos.-
-¿Locos? ¿Qué pasó, tuviste problemas con Bra..con Víctor?
-No, con él todo bien.- Tomás le contó todo lo que vio y escuchó mientras estuvo en el local y hasta lo que le pasó.
-¿Manuel? ¡Manuel! Tomás , ¿el tipo es papia'o y con tatuajes?.
-Si.
-Él estaba muerto. Hablamos luego.

Manuel regresó a la tienda.
-¿Sigues con el pendejo que contrataste?
-No, se fue.
-Bien, vamos a la oficina a hablar.
Entraron a la oficina.
-Las cosas cambiaron. Ahora estoy metido en otros asuntos. Desde que papá lo mandaron a la embajada todo se fue al carajo, tuve que fingir mi muerte para activar otros negocios. Se me voltearon  en los barrios, me dieron golpe de estado sin darme cuenta.
-¿Federico está metido en eso?
-Es probable y mi mano derecha también se me torció, toma estas llaves. Recoge tus vainas del anexo y te mudas. No le digas a nadie dónde te vas, aquí te anoto la dirección.
-¿Que va a pasar conmigo? Si tú caes yo me jodo esta vaina me la quitan.
-Tranquilo, estás blindado. Vas a seguir recibiendo plata, no te preocupes. Múdate hoy.
-Tengo cosas que hacer.
-Coño marico, múdate hoy, la policía le va a caer a la casa y eso está repleto de droga. Esos pendejos van a caer.

-Pablo, Román comienza clases la semana que viene, protégelo, no lo dejes solo y haz lo que te dije.
-No se preocupe jefe, lo que no recuerdo es lo que me dijo.
Gerardo se levantó con dificultad y se mareó. -Enamora a mi nené, coño eres el hombre que le conviene a mi chico, cuando yo no esté no les va a faltar nada.
-No se preocupe jefe, lo haré. ¿Se siente bien?
-No.
Se abrió la puerta de repente y era Román.
-¡Viejo, Manuel Rendón está vivo! Está vivo.
-¿Qué?
-No puede ser...-Gerardo se sentó pero colapsó. Pablo y otros dos escoltas sacaron a Gerardo para llevarlo a la clínica.

Ambos estaban de pie, Victor tenía una pierna montada en el escritorio mientras que Manuel lo penetraba. Victor tenía el culo levantado y expuesto perfecto para que Manuel metiese su pene por completo. Lo sacaba y volvía a meterlo.
-Cada vez que te cojo estás más perra y me encanta.
-Quiero que siempre me cojas. -Manuel lo empujó haciendo que Victor gimiera.
-Trágate mi leche anda, ¿La quieres?
-No, acaba adentro.
Manuel lo agarró por el cuello y comenzó a moverse rápido hasta que comenzó a eyacular. Tres empujones y sacó su pene.Victor se volteó y se besaron.
-Sácate la leche del culo, puja. -Manuel puso la mano en el culo de Víctor esperando que saliera el semen. Los dedos tenían semen y los llevó a la boca de Víctor.
Victor relamía cada dedo disfrutando el semen en su boca. Manuel lo veía a los ojos y le sonreía.
-Manu, no me dejes nunca.
Manuel le pasó la mano por la mejilla, Victor se apoyó en ella y cerró los ojos.
-Mis días están contados hermanito. En cualquier momento alguien me líquida, hago de todo cada día para alargar 24 horas más mi vida. Aunque yo no esté tú vas a quedar protegido. -Sus ojos se inundaron y se le quebró la voz. -Papá no quiso saber de ti, pero yo no te voy a abandonar.
-Te amo hermano.
-No me digas esas vainas, soy una basura. No dejé en este mundo descendencia, tú eres mi familia.

Manuel se fue y Víctor salió a los 10 minutos rumbo a buscar sus cosas en el anexo.

-Ya está estable. Se quedará 72 horas aquí, lo drenaremos y le haremos algunos estudios para comenzar el tratamiento.
-Gracias doctor. -Román buscó a Pablo. -¿Se pueden quedar tres escoltas en la habitación del viejo? Tengo el presentimiento que lo quieren matar.
-Vaya, pero usted ahora haciendo de jefe y preocupado por Gerardo.
-Todo esta mierda es una locura. Hace unos meses yo solo quería tirar con Gerardo y terminé viviendo con él, con dinero ilimitado, odiándolo y con ganas que muriera y ahora que lo veo ahí postrado e indefenso...
-Ya, tranquilo, dejaré a tres vigilando.
-Gracias. ¿Puedes quedarte a dormir conmigo?
-¿Eso es una orden también?
-No, no quiero dormir solo.
-Gerardo nuevamente me pidió enamorarte, cuidarte, protegerte. Pero esta noche no chamín, tengo abandonada a Amanda y ya reclama mi presencia.
-Acompáñame al baño. -Entraron y Román empujó el pestillo se acercó a Pablo y se puso de puntillas para besarlo, le puso la mano en la mejilla pero Pablo ni lo toco solo recibió el beso.
-Hoy tienes la excusa perfecta para no dormir con Amanda. Duerme conmigo.





jueves, 3 de diciembre de 2020

Fiebre 9. Capítulo 4

 


Victor en pocas semanas ya estaba empapado de todo lo relacionado con la firma de alta costura con la que iba a trabajar; imagen corporativa, productos, uniformes, ubicación de las prendas en el local, como colocarlas y doblarlas e iluminación.


Tomás estaba en el probador en interiores esperando que Victor le trajera uno de los uniformes que debía usar en la tienda, en el otro probador estaba una chica.
-Susana toma el uniforme cuando te lo pongas sal para verte.
-Ok
Victor no se quedó para verla sino que se fue al probador de Tomás y entró. -Ponte este a ver qué tal.
Mientras Tomás colgaba el gancho, Victor veía el cuerpo del muchacho, se fijó en su entrepierna, Tomás se acomodó el pene y cogió la camisa.
-Tienes buen cuerpo, eso está muy bien para este trabajo, buen culo y se te marca un bulto.
Susana en el probador de al lado escuchaba asombrada los comentarios de su jefe. Terminaba de ajustarse el uniforme.
-Señor Victor, lista.
-Ok, sal para verte. -Ya vengo. -Le susurró a Tomás guiñándole el ojo.

-A ver, ponte de frente. -La miró en el espejo. -La falda te quedó perfecta...¿Me permites? ¿Puedo?
-¿Me va a meter la mano?
-Susana soy gay, tranquila. -Metió sus manos en los pechos de la chica le levantándolos y ajustando el sostén. -Así, que se vean erguidos, firmes, te voy a dar la dirección de una tienda para que te compres unos sostenes acordes a tu cuerpo ¿Ok?
-¿Pero lo tengo que pagar yo?
-No chica, eso lo paga la empresa, tú vas, pides, te pruebas y te los llevas.
-¿Ya me puedo cambiar?
-Si. -La chica entró nuevamente al probador.

-A ver Tomás sal. 
Tomás salió, había algo extraño en el pantalón.
-Es raro este pantalón. Me aplana aquí.
-Si y tú tienes un buen paquete. -Tomas lo vio con vergüenza sabiendo que al lado estaba la chica que se sonrió y movió la cabeza, un movimiento que denotaba desaprobación y incredulidad.
-Señor Victor listo, el uniforme está colgado. ¿Será que puedo ir hoy a la tienda de ropa interior?
-Déjame llamar para que te atiendan ya que con la cuarentena no están abriendo al público normalmente. Te aviso ahora mismo.

La chica se fue y Víctor se colocó detrás de Tomás ajustándole el pantalón. -Voy a meter la mano un momento. -Tocó el interior y metió la mano hasta sentir el pene. -Aauu.
-Disculpa. -Movió el pene y testículos hacia arriba, sacó la mano y movió con sus manos el bulto para que la tela hiciera que se notará. - Aaaasí, mira ¿Ves? Hay un relieve, pero aquí atrás hay que dar una puntada para que se te note el culo levantado. También vas a comprarte un interior con push up en ambos lados para que el pantalón caiga bien.
Mira como se te ve ahora, está perfecto.
-Es que se me paró un pelo el güevo.
Victor tragó saliva. -Disculpa por tocarte. Quítatelo.
Tomás entró al probador, se quitó el uniforme. Se vió el interior y estaba humedecido por un lado, se lo bajó para arreglarse. Entró Victor.
-¿Todo bien? -Victor le vio el pene, lubricaba.
-Si, si me estaba acomodando.
-Sal que te tengo que decir algo.
-Este pana tiene una cara de que quiere llevar palo, no disimula, yo me lo cojo si eso beneficiará mi trabajo no tengo peo.
Tomás salió. -Dígame.
-Tutéame Tomás, no hay problema. Mira, no quiero que te lo tomes a mal, acepté que trabajaras aquí porque Román me lo pidió pero estaba buscando otro perfil.
-Pero me dijiste que estaba bien, que tenía el cuerpo para trabajar aquí.
-Si, si, a ver, estás perfecto, eres guapo, buen cuerpo y un buen paquete. Buscaba a un chico, que no me escuchen los radicales de la comunidad LGBTQI, a un chico amanerado, loquita, femenino, eso gusta entre las mujeres, que los atienda una loca fuerte y además guapo como tú, mucho mejor.
-Eso quiere decir...
-Quiero que en lo posible actúes así.
-¿Que me ponga a mariquerar en la tienda atendiendo a los clientes?
-Clientas, a los hombres que serán pocos los atiendes seriecito a menos que veas que es gay.
-Noooo mi pana, esa vaina no, yo hago lo que sea, ponme a limpiar, barrer, subir y bajar cajas pero esa vaina no.
-A ti y a Susana les voy a pagar 15 millones más comisión del 0.5% de las ventas que haga cada uno y trimestralmente productos de la tienda de regalo.
-Si, ya me lo dijiste.
-Voy a contratar a otro chico.
-Coño entonces búscalo loca fuerte y a mí me dejas tranquilo.
-Estaba pensando algo mucho mejor. No lo contrato, te doy el sueldo del tercero, comisión del 1% y más obsequios. Con una condición.
-Ya me parecía todo muy chévere.
-No es nada del otro mundo, no le digas nada a Susana.
Tomás se quedó pensando viendo al espejo, cerró la puerta para vestirse y luego salió.
-Acepto.
-Excelente, tampoco es tan grave chico. Otra cosa, es probable que yo me quede trabajando hasta tarde aquí, por lo menos las primeras semanas, por si me quieres ayudar.
-Eso va incluído en mi nuevo paquete laboral.
-No es obligado pero ya sabes dónde estaré en la noches, solo.
-Dicen que dónde se come no se caga.
-Puedes venir a cagar aquí cuando quieras y no comes, es tu decisión trabajar aquí o no.
-Tu lo que quieres es que te coja.
-Yo lo que quiero es tener personal competente, luego se verá lo otro.
-¿Te vas a coger a Susana también?
-Te acompaño a qué te compres los interiores y salimos de eso.
Victor recogió unas cosas y Tomás lo ayudó a mover unas cajas, apagó las luces y se disponían a salir, Victor abre la puerta.
-¡Señor Víctor caramba, ¿cómo está usted?
Víctor se puso pálido, y se agarró del borde la puerta, Tomás también lo sostuvo sin entender nada.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Fiebre. Novena temporada. Capítulo 3

 Victor, este es el amigo del que te hablé. Conversen a ver si te puede ayudar aquí en la tienda.

Tomás le extendió la mano apretando la de Víctor, se vieron a los ojos, ambos sonrieron y sus manos quedaron juntas unos segundos.
-Encantado Tomás Martínez.
-Victor Coll, vamos a mi oficina. Espérame aquí Román, luego quiero hablar contigo. Tu amigo está atrás ayudando a mover unas cosas.

Federico estaba saliendo de una reunión en el oeste de la ciudad. El control del barrio estaba prácticamente en sus manos. Llamó a Willy.
-Listo negro. El asunto está montado en los patines, es solo cuestión de horas.
-Bien, vienes a la casa.
-No, me voy a reunir con Pastor para concretar lo otro y darle información de lo de hoy. Tengo que afinar unos detalles.
-¿En su cama?
-No sé...pero sabes que si pasa forma parte de todo.
-Si...te espero para hacer el otro tema.

Federico llegaba al barrio al este de la ciudad para reunirse con Pastor.
-Listo papá. Toda esta vaina es tuya, eres el dueño y señor de esta ciudad gótica. Lo que se haga o no se haga aquí depende de ti. Nada se mueve sin que tú des la orden.
-¿Y tú qué vas a hacer ahora?
-Yo me voy a las grandes ligas. Me voy a Colombia a organizar el cartel desde allá.
Pastor hizo una llamada.
-Salgan de la casa y se colocan en los puntos estratégicos, voy a estar ocupado. No entren, no llamen. -Vio a Federico y se sonrió tocándose la entrepierna. Cerró la puerta con las barras de acero y las ventanas.

Pastor cargó a Federico y le dio un beso. -Eres apenas un pelaíto de casi 19 años con tanto poder y ahora te voy a coger, vas a ser mío nuevamente. Lo tumbó en la cama. -Quítate el pantalón. -Federico lo hizo y luego se metió un pellizco de coca.
-Cooooño no te metas eso papito, quiero cogerte sanito. -Se quitó el pantalón. -Voltéate
Pastor llenó su pene de lubricante, se acostó sobre el chico y comenzó a restregarlo entre las nalgas mientras se movía sobre Federico.
Levantó la cadera hasta poner su pene recto, vertical, bajó y comenzó a penetrarlo. Completamente penetrado, Pastor se movía, le mordía la cabeza al chico para luego mordisquear las orejas, le metía la lengua dentro y volvía a morderla.
-Estás apretadito. Levántate. -Federico no se movió y Pastor insistió pero no reaccionaba, hasta que se dio cuenta que el chico estaba inconsciente o dormido. El siguió, se movía, sacaba el pene y lo metía de nuevo. Sacó el pene y empezó a masturbarse, se estaba dando con fuerza. -Este marico dormido. -Se siguió masturbando hasta que acabo sobre las nalgas de Federico.
-Este pendejo. -Se levantó de la cama y sacudió al muchacho. -¡Párate!


Román pasó a la parte de atrás donde vio a Pablo.
-Vamos a tomar un café.
-Estoy ayudando aquí, dame unos minutos.
En cinco minutos terminó y uno de los obreros les habló. -A dos cuadras hay una panaderia, pueden tomar café dentro del local y es bueno el café.
-Gracias.

-¿Por qué tanta arrechera contra Tomás?
-No me hagas caso, no sé, es de gratis, es por Gerardo, es recordar que te vi tirando en el mar con otro tipo que no es tu novio y me dio como arrechera eso.
-¿Me vas a decir que no te has cogido a otra tipa estando con tu novia?
-No...la verdad no.
-Te lo mamé.
-Eso es distinto, eso fue como un desahogo
Román se rió.
-Bueno si, una vez tuve sexo con una caraja, pero estaba borracho, fue un tire de esa noche, no supe más de esa tipa.
-Holaaaa mi amooor
-Heeey Amanda ¿Qué haces por aquí?
-Buscando materia prima para las tortas. -Pablo se levantó de la silla y le dio un beso a su novia. 
-Te presento a Román, el chamo que escolto por la ciudad, dame un chance, voy al baño.

-Así que tú eres el famoso Román, el chamito empatado con el Daddy. Por cierto es muy guapo tu novio madurito.
Román se rió. -Gracias, por lo que ví eres la novia de Pablo.
-Si, mira te voy a contar algo, disculpa la confianza pero siempre he tenido la fantasía de estar con un gay, un bi, dos tipos. ¿Te atreverías?
Román abrió los ojos. Llegaba Pablo.
-¿Quieres tomarte algo?
-No amor, entré porque te vi, sigo mi camino, nos vemos en la noche. -Otro beso y se fue de la panadería.
-Chamo ¿Estás aquí?
-¿Ah? si...estaba pensando algo que me dijo tu novia.
-¿Voy a seguir siendo tu escolta o le aviso a Gerardo?
-Gafo...
-¿Que te dijo Amanda? Es bella ¿verdad?
-Si...Me dijo que su fantasía era estar con un gay o bi, dos hombres en su cama.
-¿Qué? ¿Te dijo eso?
-Si...y puede hacer su fantasía realidad, yo soy gay y tú eres bi.

Pastor empujó a Federico y este despertó.
-Coño papá, deja las drogas carajo.
-¿Ah? ¿Qué, que pasó? Sonó su celular, buscaba su pantalón.
-Están ahí tus pantalones. -Sacó el celular y atendió.
-Epa.
-Marico, las cosas se van a tener que adelantar, lo que estábamos esperando sucedió.
-¿El qué? Ya va marico, estoy mareado.
-Lo que esperábamos que pasara, pasó coño.
Federico se paralizó por unos segundos, colgó la llamada.
-Voy al baño. -Dijo Pastor. Federico se metió más coca y corrió a la cocina.
Regresó al cuarto y se puso frente al baño.
-Bueno, no se que te pasó hoy, el caso es que pronto me voy y me tienes que dar culo como debe ser.
Federico sacó el cuchillo de su espalda y se la clavó a Pastor en el estómago, torció la mano moviendo el cuchillo dentro de la piel, sacó el cuchillo y volvió a clavarlo, una y otra vez. 10 veces hasta que Pastor ya en el piso no se movía. En el piso había un gran charco de sangre. Lanzó el cuchillo, vio el cuerpo, lo tomó por las muñecas y lo jaló por el rancho hasta llegar a la puerta trasera, la abrió y lanzó el cuerpo al barranco.

Cogió el celular de Pastor. Se montó en la camioneta. Llamó al último numero, era de uno de los sicarios de Pastor.
-Ahora el jefe de esta mierda soy yo. Pastor ya no está, pero estoy yo y el que quiera estar conmigo serán mis aliados, el que no quiera, muere hoy. Colgó y lanzó el celular por la ventana.

Federico comenzó a reírse con fuerza y golpear el volante, se sentía poderoso en la ciudad  a pesar que Manuel Rendón estaba de vuelta.
 

martes, 1 de diciembre de 2020

Fiebre. Novena temporada. Capítulo 2

 


Gerardo le tenía la mano puesta en el cuello a Román mientras lo penetraba. No paraba de moverse, los golpes contra las nalgas sonaban por el sudor de ambos. Le estaba dando duro a Román que apenas soltaba un gemido ahogado por la presión de la mano.

-Me gusta cuando te pones perrita, mueves el culito, ¿así te pones con los machos que te cogen? ¿Te cogen mejor que yo? Dime zorrita. -Gerardo empujaba con más fuerza, ambos sudaban copiosamente, Román tenía la cara roja del ahogo. -¿Cómo te coge Tomás? ¿Te lo hizo mejor que yo? ¡Dime! -Un empujón fuerte y se quedó quieto inmovilizando al chico, lo soltó sin quitar la mano del cuello y siguió moviéndose con fuerza. Del pene de Román colgaba un hilo de líquido. Gerardo quitó la mano del cuello y cogió al chico por los hombros. Varios empujones, lo soltó para darle nalgadas, una y otra vez hasta verlas rojas. 
Gerardo tocó el pene del chico, sintió el líquido y se lo llevó a la boca para saborearlo, comenzó a masturbarlo pero Román no aguantó y se vino sobre las sábanas.
Retiró el pene y Román comenzó a mamarlo, cuando estaba a punto de venirse Gerardo lo sacó y le acabó en la mejilla para luego restregarle el semen por todo el costado.

Gerardo se tumbó en la cama con la respiración agitada y bañado en sudor. Román se acostó al lado de él.
-Ahora le digo a Pablo que se reincorpore a su trabajo. Cómo me enteré que te pone una mano encima lo mato.
-En algún momento lo hará, tiraremos.
Gerardo volteó a ver al chico. -¿Tu tienes intenciones de acostarte con Pablo?
Román se dio cuenta que el comentario estaba fuera de lugar pues se suponía que el trato de enamorarlo lo sabían Pablo y Gerardo. -Digo, como se lo mamé ja ja ja, es jodiendo, yo no quiero nada con ese bicho.
-¿Por qué? ¿Te trata mal? 
-No, no, pero es un escolta, expolicía, ¿Que me puede ofrecer ese tipo? Además él tiene novia, ¿Pero por qué estamos hablando de eso? ¿Tú quieres que me empate con él o que?
-Ahí donde tu lo ves tiene una carrera, ha estudiado. Nené yo no sé cuanto pueda durar, a lo mejor máximo, como mucho dos años, quiero verte con alguien, que no estés desprotegido.
-¿Y si te curas y ya estoy enamorado de Pablo?
-Mmmm entonces si quieres tener algo con él.
-Hablando hipotéticamente.
-Si me curo pues que se joda Pablo, tú eres mío hasta que muera. ¿Te haría feliz que yo muriera nené? Dime la verdad, se sincero.
-Hace unas semanas si me hubiese dado un fresquito que murieras. De hecho cuando te disparó Federico te iba a dejar ahí tirado pero Pablo me detuvo.
-Federico...a ese carajito tengo que despacharlo, me va a matar él antes que el cáncer.
-No le vas a decir a tus hijos que tienes cáncer.
-Nené, mi familia eres tú desde hace unos meses, no me interesa más nadie, solo tú.
-¿Tanto me amas?
-No sabes cuánto. Por cierto, en mi escritorio se desaparecieron unos dólares. Si fuiste tú no tengo problema, si no fuiste tú hay que averiguar quién entra en mi estudio.
-Fui yo.
-¿Necesitas más dinero? ¿Por qué no me lo pides?. Voy a decirle al contador que te deposite más.
-No hace falta.
-No me discutas.

Román se fue en su carro mientras Pablo los seguía en la moto. Iba a su apartamento.

-Tomás te tengo buenas noticias, hablé con un amigo que va a venir una tienda y busca personal, le hablé de ti y quiere entrevistarse contigo.
-Coño chamín gracias, gracias de verdad, voy a pagarte con creces todo lo que has hecho por mi. ¿Cuándo voy a la entrevista?
-Hoy, ahora, vístete que te llevo.
-Déjame ducharme.
-Ok.
Tomás comenzó a desvestirse. -¿Quieres ducharte conmigo? -Román no lo pensó dos veces y se quitó la ropa.

Pablo estaba apoyado en la moto viendo la hora y pensando que tanto hacía con Tomás en el apartamento. Se le vinieron a la mente la escena de sexo en la playa mientras lo vigilaba en Los Roques.

Tomás entró a la ducha y Román pensaba que algo le había pasado luego del golpe en la cabeza, estaba impulsivo. Se metió en la ducha y besó a Tomás.
-Esto que estamos haciendo me da un miedo, tu novio es peligroso.
-No te noto asustado mientras me metes los dedos por el culo.
-Voltéate. -Tomás le metió entre las nalgas la pastilla de jabón.
-Au, despacio.
-Todavía no te lo meto, estás sensible.
-Es que está mañana me cogieron.
Tomás le abrió las nalgas. -¿Quién te cogió, el negro de WhatsApp? - comenzó a penetrarlo pero Román se echaba hacia delante, le ardía.
-Ya va, ya va, duele.
-¡Coño no lo saques! -Tomás volvió a meterlo y Román se quejó pero el pene entró. El chico se puso tenso pegándolo de la pared, Tomás comenzó a moverse, el chico aguantaba el dolor pues le ardía el culo.
Sin sacarlo, Tomás voltea a Román y le pide que baje la espalda, lo hace y comienza a empujar cogiéndolo de las caderas. Román arrugaba la cara pero no decía nada y Tomás seguía empujando y de repente comenzó a moverse con rapidez, el chico gritaba.

-¿Y esos gritos?
-Román con el nuevo inquilino. -Comentaba Laura que le respondía a la enfermera.

-¡Marico que culo tan rico! Lo tienes caliente. Ay no te muevas, coño, que rico, uuuy. Tomás seguía moviéndose. Román se echó para atrás llevando a Tomás a la pared y ahora él era el que se movía.
Tomás levantó los brazos viendo como entraba y salía su pene del culo, se sonreía.

Pablo ya empezaba a caminar desesperado, llamaba al celular y no contestaba. Decidió subir.
Tocó el timbre, la enfermera le abrió la puerta y él entró sin decir palabra, ella vio el arma y se quedó quieta.
-¿Dónde están? - La enfermera apuntó a la puerta.
Pablo entró a la habitación.

Tomás estaba pegado a la pared viendo cómo Román le hacía sexo oral, el chico lo veía a los ojos. Se metía todo el pene y le tocaba los testículos halándolos.
-¿Dónde quieres la leche? 
Román lo abrazó con fuerza por la cadera y dejó que Tomás acabará dentro de su boca.
-Uuuuf carajito, que divino. Mierda, voy saliendo.
-Yo me voy a duchar.
Tomás salió del baño, cerró la puerta y vio a Pablo en la cama con el arma. De un brincó se levantó y lo tomó de la barbilla y le metió el arma en la boca.
-Te me estás convirtiendo en una molestia mamagüevo.
-No por favor. -Hablaba con dificultad.  Apartó el arma y mordiéndose la lengua y el labio le dio un golpe en la cara tumbándolo al suelo.
Le dio una patada a la puerta del baño.
-¡SAL DE AHI! ME TIENES COMO UN PENDEJO ALLA ABAJO QUE IBAN A SER 10 MINUTOS Y HA PASADO CASI UNA HORA.
-¿Pero que coño te pasa?
-¿Y todavía preguntas? Vienes a buscar a este y te pones a tirar con el?
-¿Tienes celos?
Pablo levantó el puño apretándolo y cerró los ojos su rostro reflejaba la rabia. Respiró hondo. -Ok, ok termina de vestirte que te voy a esperar abajo.
-¿Sabes qué? Vete, yo hago mis vainas solo.
Pablo salió del apartamento.

-Este pana me quiere matar o está enamorado de ti, me tiene arrechera.
-Vístete rápido, marico es tardísimo.
-Yo no tiro contigo más nunca, siempre me pasa algo.

Salieron del apartamento, al bajar, estaba el carro de Román pero la moto de Pablo no estaba.
-El pana se fue, te hizo caso.
Llegaron a la tienda y en la entrada del local estaba la moto de Pablo.
-Marico el tipo está aquí.