Dejando
las cosas claras.
Yonaikel le había dado a María Corina el
número de celular de Tom y lo llamó.
–<No me llame por este número, esta
noche voy a su casa>.
María Corina desesperada no le quedó más
remedio que esperar.
–Cristo, venga acá, el papá de Esperanza es
detective ¿verdad? Y policía.
–Si mami, ¿por qué?
–Necesito reunirme con él, para un asunto.
–¿Qué asunto?¿Usted va a investigar a
alguien?
–Ahora no le puedo explicar, pero prontó lo
sabrá.
–Yo voy a ir a casa de Esperanza, luego de
la Universidad, le puedo decir a su papá, ¿quiere?
–Ok, le da mi número, el de la oficina o el
celular.
___________
Pablo estaba en su oficina recogiendo unos
papeles para organizar la carpeta de Caruao cuando tocaron la puerta. Era
Verónica.
–Pasa Verónica.
–Vine a entrgarte las propuestas de texto
para la campaña de Caruao.
–¿Por qué me las entregas ahora? Les dije
que en la reunión veríamos todo el material.
–Si, pero quise entregártelo primero para
que lo revisaras.
–Lo revisamos mañana en la reunión
–¿Pero no puedes revisarlo ahora?
Se desabrochó un botón de la blusa. -Quiero
ir sobre segura de lo que voy a entregar.
–¿Puedes dejar tus predecibles estrategias
de seducción para los hombres con los que te relaciones?
–¡Yo no puedo creer que no te entusiasme ni
un poco!
–Me gustan los hombres Verónica, ¿es dificil
de entender eso?
–En la Universidad parecía otra cosa.
–Eso era en la Universidad.
–Voy a contarle a todos que eres gay para
que termines de salir del clóset
–¿Sabes que te puedo denunciar por acoso y
hasta botarte? Pero si te hace feliz decirlo, sal y grítalo.
Pablo se volteó a buscar unas cosas en el
archivo.
Verónica se quitó la blusa quedándose en
sostén. Pablo volteó
Comenzó a reirse. –No seas patética
Verónica, vístete hazme el favor y sal de mi oficina que tengo cosas
importantes que hacer que verte las tetas que ya me las conozco.
–Me cogiste en la universidad, no creo que
sea dificil que lo hagas ahora.
–Sal de mi oficina por favor.
Sonó el celular.
–Mira, mi novio, déjame solo.
Verónica salió dando un portazo.
–<Hola mi amor, ¿cómo estás? Estas en
clases?>
–<Hola novio, si, voy a entrar a clases
ahora, de aquí voy a casa de Esperanza pero no con ella, ella tiene unas cosas
que hacer en la universidad.
–<¿Y entonces que vas a hacer tu solo
allá?>.
–<Luego le explico, te llamo en la
tarde>.
–<¿Te quedas a dormir conmigo hoy?>.
–<En la tarde le digo mi amor,
besos>.
Pablo se sonrió y se tocó el pantalón
sintiendo su pene erecto.
Jesucristo había llegado al edificio y se
anunció en la vigilancia, el vigilante ya lo conocía y lo dejó subir.
Tocó le timbre y esperó. Le abrió una
persona que nunca había visto.
–Buenas tardes, vengo a hablar con el señor
José Arturo Larrazábal.
–¿De parte de quién?
–Dígale que es Jesucristo López.
–Vaya, con tu nombre, ven pasa, espera aquí
en la sala mientras le digo.
Keiny fue hasta el despacho de Jaime. –Mi
amor, allá afuera hay un carajito que quiere hablar contigo.
–¿Un carajito? ¿quién?
–Se llama Jesucristo, cálate esa vaina.
–¿Jesucristo? Ese es el amigo de Esperanza
¿que querrá hablar conmigo ese niño?.
–Ah no sé pero se veía todo serio.
José Arturo llegó a la sala y vio de lejos
al muchacho que estaba con sus codos apoyado en sus piernas y sus manos
sostenían su cabeza.
–Buenas tardes muchacho, me agarraste casi
saliendo, gusto en conocerte, eres el amigo de Esperanza, ella no está.
Jesucristo quedó impresionado al ver a José
Arturo, no se imaginó que fuera así; maduro, guapo, buen cuerpo y canoso. -Yo
sé, vine a hablar con usted de hombre a hombre.
Jose Arturo se sonrío.
–A ver muchacho, no estoy entendiendo, ¿de
qué quieres hablarme?.
–De mi novio, él es muy guapo, de barba
poblada y abundante, buen cuerpo, yo sé que está de buen ver y a la gente le
gusta, pero es mi novio.
Keiny estaba viendo desde un pared que da a
la sala y de ahí no le veían, Estaba riéndose.
–Ajá ¿y quién es tu novio ¿y yo que tengo
que ver?.
–Pablo Villate el director creativo de la agencia
de publicidad que va a hacer el comercial de un producto de ustedes.
Keiny se le borró la sonrisa y se puso
atento a lo que iba a decir el muchacho.
–Yo sé que usted le gustó mi novio cuando
lo vio, no le quito razón que le guste, es muy guapo pero le pido que se limite
al tema laboral y no se involucre con él de otra manera.
–Ya va, ya va muchachito, ¿de qué me estás
hablando? Tengo miles de cosas que hacer en esta ciudad como para estar
pensando en esas cosas y en tus niñerías, soy un viejo para estar oyendo tus
quejas de adolescente.
Keiny se acercó.
–Exacto Jesucristo, además José Arturo es
mi esposo.
–Si, lo sé, me metí en Wikipedia y sale la
historia, ustedes se casaron y son hermanos y eso fue todo un acontecimiento en
este país. Pero imagínese si usted fue capaz de casarse con su hermano, es
capaz de acostarse con mi novio.
Keiny vio al muchacho y luego vio a José
Arturo.
–Este carajito me da miedo, pero tiene
razón. ¿Qué respondes a eso?
–Que en asuntos de niños yo no meto,
Jesucristo te voy a agradecer que te retires de mi casa, pues estamos ocupados.
Yo tengo una empresa que atender, tu tendrás que ir a la universidad y ver como
vigilas a tu novio, esas situaciones domésticas las resuelves con él, no
conmigo.
–Bueno ya le advertí, Pablo es mio y
mientras usted esté aquí en Caracas, solo se acercará a él por cuestiones de
trabajo. Buenas tardes. Ah otra cosa, necesito el número de celular del señor
Jaime, mi mamá quiere contratar sus servicios.
–Ya te traigo una tarjeta del señor
Linares, espera aquí.
Keiny se quedó con Jesucristo en la sala.
–Chamito, te entiendo perfectamente. En la
reunión saltaron los breakers entre ellos. Yo también voy a estar pilas.
–Yo quisiera llegar con mi novio a 18 años
de relación y más, pero no quiero que me monte cachos en el trayecto.
–Eso es jodido Jesucristo. El tiempo y la
costumbre agotan, pero hay que mantener esa llama del amor encendida, no es
fácil, conversen. Es probable que en algún momento tú o tu novio se resbalen y
se acuesten con otra persona. A veces
eso oxigena una relación de tantos años, no debería ser pero pasa. Estar en
pareja y casados es lo más bonito que pueden tener dos personas. Ama a tu
novio, cuídalo, atiéndelo, consiéntelo y que él haga lo mismo, esa es la clave.
Ah y otra cosa, en la cama ponte bien puta,
mientras más perra, más se enganchan.
–¿Cómo me voy a poner puta?, soy un hombre.
–Tú me entiendes, no te hagas. En la calle y
para los demás eres serio, pero cuando esten los dos en esas 4 paredes y en la
cama, no te inhibas, ponte creativo y hazle lo que jamás imaginaste hacer, ese
es el momento de desatar toda esa pasión que llevas dentro.
–¿Usted se pone puta en la cama?
–Ambos, somo versátiles.
–Yo no he penetrado a nadie, mi novio me
penetra y yo siento que es como tocar el cielo.
–Ahora te toca hacer que el toque el cielo
y más allá, no solo abras las piernas, abre tu mente y destácate.
Llegó José Arturo. –Disculpa la demora,
aquí tienes, llámalo a cualquiera de esos teléfonos.
–Muchas gracias. Su esposo me ha dado unos
buenos consejos y los aplicaré. Gusto en conocerlo y recuerde lo que le dije.
Ahora le voy a dar un consejo yo a usted. Sea puta pero en su cama con su esposo,
no con mi novio ¿oyó?.
–Si, ya me quedó claro. Buenas tardes
Jesucristo.
Se fue con una sonrisa en los labios.
–¿Y qué le pasa a este mocoso?
–Es un niño Arturo déjalo, lo qué no sé es
como sabe que te gustó Pablo, porque te gustó eso está claro.
–¿Ahora vas a empezar tú? No te pongas a
estas alturas con celos, estamos viejos pa’ la gracia.
–Viejo estás tú jajaja. Mira mañana voy a
Petare como te dije.
–Ve con escolta.
–Papá ¿con quién crees que estás hablando?
Yo vengo de ahí, lo malandro lo llevo en la sangre.
–Si, pero lo malandro no te va a salvar de
un pepazo pendejo.
–Estaaaa bieeeeen, le diré a uno de los
escoltas.
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