–¿Dónde tienes al chamo?
–Ahí mismo, está viajando, quería probar y
le lancé su dosis.
El hombre agarró por la franela a Yorman.
–Mosca y se te pasa y lo mandas pal otro lado y se nos jode el negocio. Te
despacho a ti también.
–Tranquilo coño, no soy bruto.
Yorman entró a la habitación, se quitó el
pantalón y se le acercó a Teodoro que estaba moviéndose lentamente tumbado en
el piso, los ojos le brillaban con la mirada perdida.
–Te voy a coger carajito. –Lo volteó, le
bajó el pantalón y le abrió las nalgas, dejó caer saliva, unió las nalgas y las
movió. Su enorme pene ya erecto lo dejó deslizar por entre las nalgas, Teodoro
estaba relajado y lo penetró sin problema. El chico ni se quejaba, balbuceba
incherencias y sonreía, intentaba con su mano tocar a Yorman.
Yorman se acostó sobre él moviéndo las
caderas mientras le mordía la oreja. –Te voy
a reventar ese culo y no te vas a enterar, uuff que rico se siente.
–Levantó el tronco mientras seguía moviéndose y veía como entraba y salía aquel
enorme miembro que contrastaba con la piel blanca de Teodoro.
Le abrió las nalgas, el culo del chico
totalmente dilatado estaba inflamado, lo tenía completamente dentro de Teodoro.
Seguía moviéndose, el chico apenas soltaba unos gemidos débiles, Yorman
intensificó cada movimiento mientras su piel se erizaba, era el momento de
venirse, empujó más, se acostó sobre Teodoro, apretó los dientes y sintió cada
chorro que expulsó.
Se quedó unos segundos ahí, inmóvil para
luego retirar el pene. Al sacarlo lo sorprendió un fétido olor.
–Mieeerda me cagaste al palo coño, que
aaasco. Le quitó la franela y se limpió el pene para luego ir al baño y
terminar de lavarse, dejó al chico tirado en el piso, desnudo.
_________
Ricardo entraba a la habitación que tenía
habilitada para Ana, donde recibía atención por parte de enfermeras. Ella no
podía hablar, el fuerte golpe la dejó inconsciente y no recibió oxígeno. Al
caer al suelo, su columna se fracturó en la parte baja al caer sobre el muro de
la ducha.
El tiempo que permaneció en el suelo y el
mal movimiento al levantarla jugó en su contra.
–Todavía no sabemos nada de Teodoro, pero
ya voy a tener todo el dinero.
–Que bueno, una buena noticia entre esta
desgracia. –Escribía Ana en un teclado con pantalla que tenía en su cama.
–Rebeca se me aparece todas las noches aquí, se rie y tú no estás a mi lado, no quieres dormir conmigo, ya soy
un despojo para ti.
–No hables así, no duermo contigo para que
estés cómoda, aquí te atienden bien, tienes todo para que no te falte nada.
–Me faltas tú, desde antes de esta
pesadilla no me tocabas, ya no me amas, tienes a otra. –Mientras escribía se le
apareció Rebeca justo al lado de la cama. Ricardo leyó y volteó viendo hacia la
puerta. Se le tensó el cuerpo, no pudo escribir más.
–No te toca mi amor porque le gustan los
hombres, se acuesta con Victor, verte así postrada en la cama menos le dan
ganas de cogerte querida, asúmelo, vas a morir sola y jodida. –La imagen
desapareció de inmediato.
–No digas eso Ana, no tengo a nadie, estoy
contigo, estás aquí en casa. –La vio y Ana lloraba sin moverse. –No llores mi
amor, no te pongas así.
Como pudo Ana movió torpemente los brazos y
tiró al piso el teclado y la pantalla, estaba alterada y Ricardo llamó a las
enfermeras. Ana gritaba, quería hablar. Ricardo salió de la habitación.
Abrió con cuidado la puerta de su
habitación. Victor dormía, se le acercó y le acarició el cabello.
–Mientras estés conmigo nadie se te va
acercar, el que lo haga lo mato.
–¿Pero por qué tienes que ser así?
–Porque eres mio.
Victor salió de la habiatción para irse de
la casa, cuando abrió el gran portón en el jardín estaba su esposa, el cura, y
varios cuerpos más tirados en la grama, sin cabeza frente al cuerpo un hierba
teñida de rojo.
–AAAAAAH ¿QUE PASÓ? ¡VETEEEE! Abrió los
ojos, le había dado un manotón a Ricardo cuando dio la vuelta.
–Tuviste una pesadilla, me golpeaste.
–Fue horrible. –Se pasó la mano por la
frente quitándose el sudor.
Ricardo se puso de pie y le quitó la
sábana, Victor estaba desnudo.
–Desde que estoy durmiendo en esta casa las
pesadillas han vuelto.
–¿Quieres decir que esta casa te trae malas
vibras?
–No lo sé.
–Vamos a ducharnos juntos.
–Yo no sé si tenga que ver eso, pero tengo
sentimientos encontrados, estoy en tu casa, está Ana, vivo contigo desde hace
días y duermo en la cama que compartías con Ana y antes con Rebeca.
–¿Te persigue el espíritu de Rebeca a ti
también?
Victor se levantó de la cama, totalmente
desnudo su cuerpo se iluminaba con la luz de la lámpara, no tenía el cuerpo de
su amigo, tenía barriga pero esa curva le ecantaba a Ricardo que veía la
silueta que dibujaba la tenue luz. –No es eso…es que…
–Te ves hermoso así como estás ahora parado
ahí. ¿Qué te pasa?
–Pienso en Teodoro, en cómo estará y me
angustio.
–Te gusta mi hijo ¿verdad?
Victor vio Ricardo aunque este no le veía
la cara por el contraluz.
–No es eso Ricardo, no, también está Lucas,
ese niño…
–Bien bello, duermo con un pedófilo, te
gustan puros niños. ¿Lo que sentías por mi qué pasó?
–No me vengas con celos a estas horas ¿y
tú? Que decías “no, no, no soy marico” y llevamos 15 días tirando. Bueno te
estoy cogiendo, que ya eso me descoloca que te dejaras, porque no se te para.
–¿Me tienes que recordar esa vaina?
Sonó el celular de Ricardo.
–<Se agota el tiempo Gobernador y mi
paciencia, vamos a ponerle fecha al asunto, me estoy cansando>
–<Tengo millón y medio, pronto tendré
todo y negociamos>
–<Eso espero, porque frente a mi está su
hijo y el cuello se le ve perfecto para cruzarle una navaja>
–<Ponme a mi hijo al teléfono, no lo
escucho desde hace 12 días>
El hombre le puso el celular en la oreja al
muchacho, que seguía con el residuo de la droga en su cuerpo.
–Habla, es tu papá.
–Mierda tengo ganas de vomitar, <Aló,
Ricardo, hola papá>
–<Hijo ¿cómo estás? ¿cómo te sientes,
qué te han hecho?>
–<No joda que no me han hecho, me dieron
droga, más buena que el coño, aquí un pana me ha cogido, sin mi peeeermiso,
pero me cogió>
–<Ya te voy a sacar de ahí, no te
angusties, ya tengo el dinero>
–<No chico, no pagues un coño, deja que
esta gente me mate, ¿vas a salvarme para qué? Ya yo no tengo salvación, estoy
jodido>
El hombre le quitó el celular de la oreja y
le dió un bofetón que lo tumbó al suelo.
–<Ya lo escuchaste, está bien>
–< NO está bien, lo tienen drogado>
–<Para que se quede quieto, está
agresivo> -Colgó la llamada.
–<Aló, Aló, Aló> Mierda, colgaron.
–No sé por qué no rastreamos las llamadas.
–Esa gente cambia de numero y ubicación, no
son gafos Victor.
–¿Qué te dijo?
–Me dijo que lo han drogado y violado y que
no pagara nada, que dejara que lo mataran, que no tiene salvación él.
–¿Y si lo dejas ir? –Victor le recorrió un
escalofrío luego de decir eso.
–¿Precisamente tú me estás diciendo eso?
¿cómo voy a dejar que lo maten?
–Disculpa, lo dije sin pensar, es que…lo
que te dijo tiene sentido, drogado y todo te dijo una verdad, él no tiene
salvación.
Ricardo le dio un golpe a Victor que lo
hizo trastabillar pero no cayó al suelo.
Respiró hondo. –Me lo merezco por idiota,
voy a ducharme.
–Perdón, pedón, vamos a ducharnos.
–No, tranquilo, quiero hacerlo solo, me voy
a ir a la oficina.
–¿Hoy domingo?
–Hoy domingo.
Teodoro dormía en el suelo cuando de pronto
le cae agua helada encima.
–Párate que nos vamos.
Teodoro se levantó, llevaba tres días
desnudo solo con el interior. –¿pagó?
–No, nos vamos a otro lado.
–¿Pensaste en lo que te dije?
–Lo hablamos cuando lleguemos.
–¿Cuándo me coges bueno y sano?
–Chamo yo no ando cogiendo culo de hombre,
solo lo hago cuando tengo tiempo sin darle a la jeva.
–Si ya, me conozco a los que son como
tú…aquí te espero pa cuando la jeva no te de cuca.
Teodoro se secó con una toalla pequeña y se
vistió.
Le pusieron una capucha en la cabeza y se
montaron en la camioneta.
<<SECUESTRADO EL HIJO DEL GOBERNADOR
SUCRE>>
<Teodoro Sucre el hijo de 16 años del
actual gobernador del estado permanece en cautiverio desde hace más de 15
días>
Así titulaban los periódicos la noticia que
ya los medios de comunicación sabían.
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