–Gracias por el préstamo, no sabes lo feliz
que me hace esto, saber que ya puedo entrar a la Universidad.
Ana hablaba con Ricardo desde el despacho
que tiene montado en casa y de donde a
veces trabaja. Ahora ella vive en la casa de Ricardo y Rebeca.
–Un préstamo que me vas a pagar con la que
tienes entre las piernas, no te creas que va a ser de gratis.
–Si quieres puedo empezar a pafgar de una
vez. –Ana comenzó a desabotonar el uniforme cuando tocan a la puerta y abren.
–Disculpe señor Sucre, lo busca el señor
Victor Landaeta, me dijo que le avisara cuando llegara.
–Tranquila Josefa, que pase. Anda, vete
luego tu y yo hablamos.
________
–No sé como vas a hacer pero me tapas estos
moretones.
–Voy a tener que hacer un milagro, estás
coñaceada.
Rebeca se levantó de la silla y le dio una
cachetada a la maquilladora que le tumbó ele stuche al piso y ella tuvo que
agarrarse de la silla.
–¿PERO QUIEN TE CREES TU PARA HABLARME ASI
MARGINAL? TU ESTÁS AQUI PARA MAQUILLAR NO PARA CRITICAR Y DAR TU OPINION. ¡ESTA
BOTADA!
–Ni que fueras mi jefa, ¡ve y busca quien
te maquille idiota!
Rebeca salió del área de maquillaje y llamó
a Cienfuegos.
-Papi, bota a la maquilladora del canal.
–<¿Qué? Rebequita, estoy en una reunión,
no puedo atenderte>.
–<Llama a la vieja jefa de maquillaje y
que bote a Jesenia ya>
–<Carajita no estoy para tus
malcriadeces, no sé quien es Jesenia, chao>
Rebeca cerró los ojos y gritó lanzando el
celular al sofá. Fue a buscar a la jefa de maquillaje.
–¿Qué pasó señora Rebeca?
–Jesenia está botada, quiero que me consigas
a una tipa que me maquille a mi sola, a más nadie, que no hable que obedezca.
–Ya va, ya va, un momento, primero Jesenia
no está botada, segundo aquí nadie me ha dicho nada de que le ponga a usted una
maquilladora exclusiva.
–Te lo digo yo ¿o quieres que suba y hable
con Gonzalo?
–Bueno en tal caso con el Director de
variedades que es mi jefe directo.
–Yo no hablo con empleaduchos, yo hablo con
el jefe, el dueño de toda esta mierda. Subo y hablo con él y salen las dos del
canal.
–Con todo respeto señora Sucre, tengo más
de 20 años en este canal, tengo una trayectoria, no entré ayer. ¿Qué es loq ue
usted quiere y yo la puedo ayudar.
–Que me tapen con maquillaje esto, esto ¿es
muy difícil?
–Si, es dificil ¿pero no imposible, se
puede sentar y la ayudo?.
________
–Que bueno que viniste, necesito hablar
contigo.
–¿Sobre qué? Yo también quiero hablar
contigo de dos cosas.
–Dime tú, cuéntame
Victor lanzó un suspiro.
–Carlos, uno de tus escoltas…esteee…fue el
que…
–¿Mató al cura? Sí, él me dijo. Carlos es
mi caballito de batalla.
Victor estaba impactado y no salía de su
asombro, viendo a Ricardo como lo decía con total tranquilidad.
–¿Tú has mandado a matar a gente?
–¿Yo? No chico, yo le mando a hacer el
trabajo sucio pero no matar gente, fuiste tú el que mandó a matar al curita.
–No, no, no, a ver, Carlos me preguntó que
si se deshacía del cura y le dije que sí, pero me refería a que lo sacara del
hotel no que lo matara.
–Diste mal la seña, pero tranquilo que eso
quedó registrado como suicidio, deja la angustia. ¿ qué es lo otro?
–Otro suspiro y un resoplido siguió a
restregarse las manos contra su cara y levantarse de la silla. De pie viéndolo sentado por unos segundos,
habló.
–Estoy enamorado de ti, si, enamorado y
desde hace un coñazo de años.
–Verga marico ¿vas a seguir? ¿en serio?
Coño, mala mia cogerte aquella vez nojoda, marico si hubiese sabido que te ibas
a poner a sií no te cojo, de pana que te pasas guevón.
Victor se le acercó y le puso una mano en
el hombro.
–Chamo, marico, deja la guevonada, ya te dije
que me provocó cogerte pero más nada, no me gustan los hombres no quiero un
noviazgo con un tipo, a mi me gustan las jevas, una hembra, me casé con una
cuaima.
El abogado se le acercó y lo besó en la
boca. Ricardo lo empujó.
–¡Ya marcio, ya, coño de la madre Victor
deja la vaina porque me voy a arrechar contigo, eres mi hermano pero te puedo
botar y abogados buenos hay que jode así que bájale cuatro!
–A ti te gustó esa tirada, no me vengas con
que ahora no te gustó.
–MAAAARICOOO CLARO QUE ME GUSTÓ ¿NO TE
COGÍ? Quería tirar y estabas tú, más nada, ¿otra vez te lo tengo que explicar?
–O sea yo llamo a Rebeca y le explico esto,
ella lo va a entender.
–Que jeva eres, ahora vas a ir con el
chismecito de colegio a contarle a Rebeca, ve y cuéntale, ¿cuál es el peo?
Victor volvió a pasar sus manos por la cara
y luego por el cabello y volvió a resoplar, se sentó en la silla.
–Cuéntame, ¿para que me llamaste?
–¿Ya estás tranquilo?
–¿Para que me llamaste Ricardo?
__________
–¡Corten! Perfecto coño, por fin, quedó excelente,
los felicito.
Rebeca y Catire se separaban luego de un
apasionado beso en la escena de amor que tuvieron. Se quedaron viendo a los
ojos y sonreían.
–Besas muy rico.
–Tú también.
–Tu marido te cayó a coñazos duro y como
sigamos con la vaina me los va a dar a mi también.
–Mientras no nos vea.
–Tu mamá si nos está viendo. –Se acercó el
director.
–Chicos la escena queda pero ¿pueden seguir al pie de la letra las instrucciones
que les di para la escena? El beso era trucado no real, aunque me gustó y queda,
no quiero que se repita.
–Si no quieres que tu marido te vuelva a
moler a palos, deja a mi novio en paz, golfa.
–Ay mamá, yo no soy la única a la que
Catire se tira, estás tú y otras también.
–Pero a ti te tengo cerca y se que ocurrió,
de las otras no sé nada.
Catire se acerca. –Me voy al camerino, voy
a descansar un rato pues luego grabo otras escenas.
–¿Con mi hija?
–No amor, otras escenas aparte.
–Hola Ofelia, ¿estás tu jefe verdad?
–Pasa… “niña insolente”.
Rebeca entró a la oficina de Cienfuegos sin
tocar la puerta. Estaba la esposa de Cienfuegos.
–Bueno muchachita ¿En tu casa no te han
enseñado que hay que tocar la puerta antes de entrar?
–“Maldita mujer, deja que salga, ahgarro
por los pelos a Ofelia” Disculpen, ya me retiro.
–¿Por qué no me avisaste que estaba la
mujer ahí?
–La otra vez te dije y no me hiciste caso,
llegaste con esa soltura a entrar y te dejé.
–Estúpida, lástima que no puedo hacer que
te echen.
–Sí, es una lástima, ¿quieres tomarte algo
mientras esperas en el sofá?
Rebeca le volteó los ojos, se sentó y se
puso a revisar las redes sociales.
En instagram había llegado a los 600 mil
seguidores, se abrió la blusa hasta que se le viera el sostén y se tomó una selfie para agradecer a sus seguidores.
La subió a la aplicación y se metió en twitter.
<<Se filtran fotos de la actriz
Rebeca Montenegro en la clínica luego de una golpiza>>
No habían pasado 30 minutos de la noticia y
ya era tendencia en las redes sociales. Se levantó del sofá y se fue a la
puerta del despacho.
–No prentenderás entrar.
–¡Es una emergencia!
–Permiso Gonzalo, disculpa loq ue esten
conversando puede esperar lo que está pasando es muy grave.
_________
–Voy a incursionar en la política y quiero
que me ayudes.
Hubo un silencio de varios segundos, Victor
miraba a Ricardo con incredulidad.
–¿Tú me estás hablando en serio? ¿tú para
que quieres meterte en eso? No sabes nada de esa vaina.
–Marico, ¿tú no sabes todos los negocios
que puedo hacer metido en esa vaina? Bastantes verdes me voy a meter, tengo que
empezar por debajito y luego gobernador, diputado, ya he hablado con algunos
políticos, que por supuesto van al bautizo de mi hijo.
–¿Y tú me quieres meter en esa corruptela?
–Tu vas tranquilazo conmigo, hacemos las
cosas bien y nos irá bien.
–Es que no vamos hacer las cosas bien.
–¿Me vas a ayudar o no? la semana que viene
comienzan las reuniones para cuadrar todo.
–No te voy a dejar solo y lo sabes. –Victor
tomó su saco pero se cayó al piso y bajó su espalda haciendo que el pantalón se
tensara en sus nalgas.
–Uf que culo tienes marico. -Le dio una
fuerte nalgada.
–Ricaaardo, Ricaaardo, deja la vaina.
-Ricardo encogió los hombros levantando las manos.
–Te espero la semana que viene para que nos
reunamos con esta gente.
–¿Que gente?
–La gente de Avance Popular. -Victor puso
sus ojos en blanco y suspiró.
–Chao Ricardo…
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